Del sitio
Píldoras de Fe:
Los ojos de la Virgen Guadalupe son uno de los grandes misterios de
la ciencia moderna. En los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe se
encontraron unas figuras de las que nadie ha podido descifrar cómo
pudieron llegar a esa imagen, en especial tan diminuta en los ojos de la
Virgen. Según el ingeniero peruano José Tonsmann, quien pertenece al
Centro de Estudios Guadalupanos de México, esto es algo revelador y
sorprendente que no se puede explicar. Tonsmann ha estudiado ampliamente
este misterio que encierra la Tilma de Nuestra Señora de Guadalupe, que
aun la ciencia no ha logrado descifrar.
En la imagen, los ojos de la Virgen Guadalupe son especialmente
misteriosos. Aunque sus dimensiones son microscópicas, el iris y las
pupilas presentan las imágenes muy detalladas de 13 personas. Las mismas
personas están presentes en el ojo izquierdo y en el derecho, con
diferentes proporciones, de la misma manera que las imágenes son
transmitidas por los ojos humanos.
La reflexión transmitida a través de los ojos de la Virgen de Guadalupe se cree que es la escena en la que San Juan Diego trajo las flores que le regaló Nuestra Señora como signo al obispo Fray Juan de Zumárraga, el 9 de diciembre de 1531.
Los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe están mirando hacia abajo con
un sentido de humildad y compasión. Para los nativos, esto fue una
señal clara de que Ella no era un Dios, ya que para ellos, los dioses
miran directamente hacia adelante con los ojos muy abiertos.
En la imagen se puede observar una mirada tierna de la Virgen. Aunque
podemos imaginar esta gran ternura, tan solo al repasar el mensaje que
le dijo a San Juan Diego en su aflicción: "¿No estoy yo aquí, quién es
tu Madre? ¿No estás bajo mi protección?, ¿por qué te preocupas?"
El ángel que apoya a Nuestra Señora de Guadalupe da testimonio de su
realeza. Para los indios mesoamericanos solo los reyes, reinas y otros
dignatarios eran llevados sobre los hombros de alguien. El ángel está
transportando a la Virgen de Guadalupe como una señal de que ha llegado
una nueva época.
Nuestra Señora de Guadalupe viene como la Reina del Cielo, pero con los ojos de una madre humilde y amorosa.
Los modernos exámenes científicos de sus ojos en la imagen revelan
imágenes de una familia que estaba presente en el momento en que su
imagen apareció milagrosamente en la tilma de San Juan Diego.
La imagen milagrosa de la Virgen de Guadalupe apareció cuando San
Juan Diego desplegó su tilma frente al obispo Zumárraga mientras las
rosas milagrosas caían al suelo.
En 1956 el doctor mexicano Javier Torroella Bueno hizo el primer
reporte médico de los ojos de la Virgen Morena. El resultado: se
cumplían, como en cualquier ojo vivo, las leyes Purkinje-Samson, es
decir, hay un triple reflejo de los objetos localizados enfrente de los
ojos de la Virgen y las imágenes se distorsionan por la forma curva de
sus córneas.
En 1979, el Dr. José Aste Tonsmann, un ingeniero peruano, comenzó
estudios digitales de los ojos en la imagen. Amplió el iris de los ojos
de la Virgen 2.500 veces y, a través de procedimientos matemáticos y
ópticos, pudo identificar las imágenes de al menos trece personas en los
ojos.
Algunas de estas imágenes han sido identificadas como San Juan Diego, el obispo Zumárraga y su intérprete.
Estas tres personas estaban presentes cuando el retrato de la Virgen
apareció en la tilma. Era como si la Virgen misma estuviera presente de
manera oculta, mirando la escena y dejando el signo de su presencia en
sus ojos. Sus ojos tienen el reflejo que se habría impreso en los ojos
de cualquier persona en su posición cuando San Juan desplegó su tilma.
El resultado de 20 años de cuidadoso estudio de los ojos de la Virgen
de Guadalupe ha sido el descubrimiento de 13 minúsculas figuras, afirma
el doctor José Aste Tönsmann.
1. Un indígena que mira.
Aparece de cuerpo entero, sentado en el suelo. La cabeza del indígena
está ligeramente levantada y parece dirigir su mirada hacia arriba, en
señal de atención y reverencia.
Destacan una especie de aro en la oreja (arracada) y huaraches en los pies.
2. El anciano.
A continuación del indígena se aprecia el rostro de un anciano, de
calva grande, nariz prominente y recta; ojos hundidos que ven hacia
abajo y barba blanca. Los rasgos coinciden con los de un hombre de raza
blanca.
Su gran parecido a la cara del obispo Zumárraga, como aparece en las
pinturas de Miguel Cabrera del siglo XVIII, permite suponer que se trata
de la misma persona.
3. El hombre joven.
Junto al anciano está un hombre joven con facciones que denotan
asombro. La posición de los labios del joven parecen dirigir la palabra
al presunto obispo.
Su cercanía con él ha llevado a pensar que se trata de un traductor,
pues el obispo no hablaba náhuatl. Se cree que se trata de Juan
González, joven español nacido entre 1500 y 1510.
4. San Juan Diego.
Se evidencia el rostro de un hombre maduro, con aspecto indígena, con
barba rala, nariz aguileña y labios entreabiertos. Lleva un sombrero
con forma de cucurucho, de uso corriente entre los indígenas dedicados a
las faenas del campo en esa época.
Lo más interesante de esta figura es la tilma que lleva anudada al
cuello, extiende el brazo derecho y la despliega en dirección a donde se
encuentra el anciano; la hipótesis del investigador supone que esta
silueta corresponde al vidente Juan Diego.
5. Una mujer de raza negra.
Detrás del supuesto San Juan Diego, aparece una mujer de ojos
penetrantes que mira con asombro. Solo pueden verse el busto y la cara.
Es de tez morena, nariz achatada y labios gruesos, rasgos que corresponden a los de una mujer de raza negra.
El padre Mariano Cuevas en su libro: "Historia de la Iglesia en
México" comprueba que el obispo Zumárraga había concedido en su
testamento la libertad a la esclava negra que le había servido en
México.
6. El hombre barbado.
En el extremo derecho de ambas córneas aparece un hombre barbado, con facciones europeas al que no ha sido posible identificar.
Este hombre muestra una actitud contemplativa, su rostro expresa
interés y perplejidad; mantiene la mirada hacia el lugar en donde el
indígena despliega su tilma.
El misterio de las figuras de la familia.
Este misterio está compuesto por las figuras 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 13
El Doctor sostiene que una familia indígena aparece en el centro de
las pupilas de la Virgen. Esta familia está formada por un hombre y una
mujer con un niño amarrado a la espalda, y otros dos niños, una niña y
un niño.
Las imágenes son de diferente tamaño a las demás; sin embargo, estas
personas guardan entre sí un mismo tamaño y componen una escena
diferente.
7. Una mujer joven de rasgos muy finos.
Esta mujer parece mirar hacia abajo, tiene sobre su cabello una
especie de tocado: trenzas o cabello entretejido con flores. Sujeto a su
espalda se distingue la cabeza de un bebé en un rebozo (Figura n°8)
A un nivel más bajo y a la derecha de la joven madre, está un hombre
con sombrero (Figura n°9) y entre ambos, se observa una pareja de niños,
hombre y mujer, (Figuras n°10 y n°11). Otro par de figuras, esta vez de
hombre y mujer adultos (Figuras n° 12 y 13) se encuentra de pie, atrás
de la mujer joven.
Este hombre adulto (13) es la única figura que el investigador no ha
podido encontrar en ambos ojos de la Virgen, solo está presente en el
derecho. Estas 13 figuras encontradas en los ojos de Nuestra Señora de
Guadalupe representan un gran reto para la Ciencia y viene con un
mensaje de fe para todo el pueblo amado de Dios.
De acuerdo con la hipótesis del autor, estas 13 figuras en conjunto
nos revelan un mensaje de la Virgen María dirigido a la humanidad: Ante
Dios los hombres y mujeres de todas las razas son iguales.
La presencia del grupo familiar (de la figura 7 a la 13) en ambos
ojos de la Virgen de Guadalupe, en opinión del doctor Aste, son las
figuras más importantes de las que se encuentran reflejadas en sus
córneas, pues están ubicadas en sus pupilas, lo que quiere decir que la
Virgen María de Guadalupe tiene a la familia en el centro de su mirada
compasiva.
Pudiera ser una invitación a buscar la unidad familiar, a acercarse a
Dios en familia, especialmente ahora que la sociedad moderna ha
devaluado tanto a la familia.
Los ojos de la Virgen quizás tienen un mensaje oculto para los
tiempos modernos. Al respecto, el Doctor indicó: "Este podría ser el
caso de la imagen de la familia en el centro de los ojos de la Virgen,
en un momento en que la familia está siendo gravemente atacada en
nuestro mundo moderno".
Con respecto a las familias, Papa Francisco dijo: "En el plan del
Creador, el matrimonio y la familia tienen un papel esencial en la
formación de una vida política, económica y social cada vez más humana.
Este papel es aún más crítico hoy en día, en una sociedad cada vez más
sometida a la tecnología y a formas de colonización económica que
subordinan la ética a los beneficios. ... De manera especial, con la
venida de Jesús, su Hijo, Dios ha cumplido su promesa (cf. Génesis 3, 15) de
bendecirnos y protegernos en cada generación. ¡Que las familias de todo
el mundo conozcan esta bendición!"
Pongámonos todos en oración a la Virgen de Guadalupe para que el
verdadero matrimonio y la familia se fortalezcan para enfrentar los
ataques contra ellos en nuestro mundo moderno y para que Nuestra Señora
de Guadalupe mantenga siempre sus ojos en nuestras familias.