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25 de mayo de 2026

Fiesta de Nuestra Señora, Madre de la Iglesia


Traducido del sitio Aleteia:

Desde 2018, esta fiesta figura en el calendario. Como memoria del lunes después de Pentecostés, debe tener prioridad en la mayoría de los casos.

La nueva memoria obligatoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, se celebra en la forma ordinaria del rito romano desde 2018.

La nueva fiesta fue insertada en el Calendario Universal para la Iglesia latina a principios de ese año por el papa Francisco, en un decreto fechado el 11 de febrero, 160 aniversario de la aparición de María en Lourdes.

La nueva fiesta se celebra el lunes siguiente a Pentecostés.

Una notificación del Vaticano de 2018, firmada por el cardenal Robert Sarah, entonces prefecto de la Congregación para la Liturgia Divina, señala que sigue existiendo una excepción, de acuerdo con las rúbricas del Misal Romano:"Cuando el lunes o el martes después de Pentecostés sean días en los que los fieles estén obligados o acostumbrados a asistir a misa, se puede repetir la misa del domingo de Pentecostés o se puede celebrar una misa del Espíritu Santo".

No obstante, el documento insiste en que "en igualdad de condiciones, se debe preferir la memoria obligatoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia".

Dado que Pentecostés es una fiesta móvil, vinculada a la celebración de la Pascua, es posible que la nueva memoria coincida con otra memoria de un santo o beato; y cuando esto ocurra, tendrá prioridad la fiesta de María, Madre de la Iglesia.

27 - marzo - 2018

8 de mayo de 2026

La última homilía del Cardenal Bergoglio a Nuestra Señora de Luján

 


Hoy es la Festividad de Nuestra Señora de Luján:

 Del sitio Aleteia:

El entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, no perdía la oportunidad de peregrinar con los jóvenes para rendir homenaje a su amada Virgen de Luján

La fiesta de Nuestra Señora de Luján se celebra cada 8 de mayo. Pero era una bella costumbre del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, acompañar la peregrinación juvenil a pie a la basílica de la Patrona de Argentina, a quien visitó desde 1999 hasta el 7 de octubre de 2012, pues el año siguiente ya se había convertido en el Papa Francisco.

Su corazón quedó con la Madre que visitaba año con año, por eso no es extraño entender que hubiera querido su tumba a los pies de la Virgen, en Santa María la Mayor.

El texto íntegro de su homilía, que conserva la página del arzobispado de Buenos Aires, inicia con unas frases que invitan a meditar sobre la contemplación y la necesidad de estar cerca de la dulce Señora:

"Hoy terminamos esta peregrinación a la Casa de la Virgen y como hacemos en cada visita, nos quedamos en silencio ante su Imagen. La tenemos cerca, nos recibe en la entrada de su Casa este año, ésta Casa que están terminando de poner linda..."

"Pero lo más importante es que tenemos esta necesidad de rezar y contarle a nuestra Madre todo lo que compartimos en nuestra vida, y lo que compartimos con tantos peregrinos en el camino".

El cardenal hizo hincapié en cómo Jesús "ha dejado a su Madre para que nos proteja" y, mirando la cruz, hay que aferrarse a la compañía de ambos porque su fe está en ellos, "por eso ahora rezamos y sentimos como late nuestro corazón porque estamos en la Casa de nuestra Madre, en la Casa de la fe de nuestra Patria".

Quizá una de las más grandes sorpresas al inicio del pontificado del papa Francisco - y que se convirtió en una constante -fue el interés que siempre tuvo por los pobres a quienes llamaba cariñosamente "sin techo"; pero también se preocupaba por los ancianos, los niños, los jóvenes, los matrimonios, los apartados de la sociedad. Sus palabras como papa no eran sino la continuidad de su trabajo como obispo.

En Luján, también hizo un llamado a la justicia:

"Y hoy, en la Casa de nuestra Madre le venimos a hacer un pedido: que nos enseñe a trabajar por la justicia [...] Porque aquí en Luján, a cada peregrino se lo recibe y se lo escucha. Y ser recibidos y escuchados es un gran acto de justicia; y gracias a esto estamos en paz, rezando y nos brotan cosas muy sinceras en el corazón, en la oración con la Virgen. Y por eso surge esta necesidad de ser más hermanos, ocuparnos más y mejor unos de otros".

Y para aprender a trabajar por la justicia, el arzobispo de Buenos Aires invitó a todos a orar, diciendo:

"Y le pedimos a Ella, que es Madre, que no nos falte el silencio de la oración: no vamos a poder ser justos si no lo rezamos, que no vamos a poder ser justos si no lo pedimos".

 07 - mayo - 2025

21 de abril de 2026

¿Por qué el Papa Francisco eligió Santa María la Mayor para su descanso eterno?

 


Hoy es el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco.

Traducido y adaptado del sitio Viral Mag:

El papa Francisco descansa en Santa María la Mayor, rompiendo con la tradición. ¿Por qué esta elección? Un profundo vínculo con la Virgen y una basílica sagrada. Descubra su última voluntad...

Cuando fallece un papa, el mundo entero se detiene para rendir homenaje a una figura que ha marcado la historia espiritual y social. Pero cuando el papa Francisco, a los 88 años, se unió a los cielos en abril de 2025, dejó tras de sí una decisión tan intrigante como fascinante: ser enterrado en la basílica de Santa María la Mayor, y no en la cripta de San Pedro, como dicta la costumbre. ¿Por qué este hombre, conocido por su sencillez y humanismo, eligió un camino tan singular para su descanso eterno? Profundicemos en las razones espirituales, históricas y personales de esta audaz elección.

Durante siglos, los papas han descansado en la cripta de la basílica de San Pedro, en el corazón del Vaticano. Este lugar, impregnado de solemnidad, alberga las tumbas de los sucesores de Pedro, simbolizando la continuidad de la Iglesia. Sin embargo, Francisco, el argentino de sonrisa humilde, decidió apartarse de esta tradición. Al optar por la basílica de Santa María la Mayor, se convierte en el primer papa desde Clemente IX, en 1669, en elegir este lugar para su entierro. Pero, ¿qué hace que esta basílica sea tan especial para él?

Su elección no es baladí. Refleja una vida marcada por una "profunda devoción" a la Virgen María y un deseo de sencillez, incluso en la muerte. Francisco, cuyo verdadero nombre es Jorge Bergoglio, siempre ha tratado de destacar por sus gestos simbólicos. Este último acto, maduramente reflexionado, se inscribe en esta línea.

El vínculo entre Francisco y la Virgen María es el motivo principal de su elección. A lo largo de su pontificado, ha manifestado una intensa "piedad mariana". Antes y después de cada viaje apostólico, acudía a Santa María la Mayor para rezar ante el icono de "Salus Populi Romani", una representación de la Virgen con el Niño Jesús, atribuida a San Lucas. Este ritual, casi íntimo, muestra hasta qué punto este lugar era un refugio espiritual para él.

"Justo detrás de la escultura de la Reina de la Paz hay un pequeño hueco. Lo vi y pensé: este es el lugar".

Francisco
2024

No se trata solo de un apego sentimental. La basílica, situada en la colina del Esquilino, es una de las cuatro basílicas pontificias de Roma y un lugar importante de culto mariano. Alberga reliquias sagradas, como fragmentos de la cuna de Jesús, datados científicamente de la época de su nacimiento. Para Francisco, descansar cerca de estos tesoros espirituales, bajo la mirada de la Virgen, era una forma de permanecer fiel a su fe hasta el final.

Construida en el siglo V bajo el pontificado del papa Sixto III, la basílica de Santa María la Mayor es una joya arquitectónica y espiritual. Sus mosaicos dorados, sus columnas jónicas y sus mármoles resplandecientes transportan a los visitantes a otra época. Según la leyenda, la Virgen se apareció en sueños a un patricio romano y al papa Liberio, pidiéndoles que construyeran una iglesia donde cayera nieve milagrosamente en pleno verano. El 5 de agosto, el Esquilino se cubrió de nieve, marcando el lugar sagrado.

Hoy en día, la basílica sigue siendo un importante lugar de peregrinación. Alberga las tumbas de siete papas, así como la del famoso escultor Bernini, conocido por la columnata de la plaza de San Pedro. Al elegir este lugar, Francisco se inscribe en una línea histórica al tiempo que marca su diferencia.

Algunos tesoros de Santa María la Mayor:

  • Icono Salus Populi Romani: pintura sagrada atribuida a San Lucas.

  • Reliquias de la cuna: fragmentos de madera que datan de la época de Cristo.

  • Mosaicos del siglo V: entre los más antiguos de Roma.

A Francisco nunca le gustaron las pompas. Desde su elección en 2013, rechazó los oropeles del Vaticano, prefiriendo una habitación modesta y un coche sencillo. Su decisión de ser enterrado en un rincón discreto de la basílica, cerca de una pequeña habitación que antes se utilizaba para guardar candelabros, es un último testimonio de esta humildad. No quería una tumba grandiosa, sino un lugar que reflejara su espiritualidad depurada.

Esta elección contrasta con la solemnidad de San Pedro, donde los papas suelen ser enterrados en imponentes sarcófagos. Al optar por la Cappella Paolina, Francisco se mantiene fiel a su imagen: un pastor cercano a los fieles, lejos de las pompas.

Para comprender esta elección, hay que remontarse al pontificado de Francisco. Durante doce años, sacudió a la Iglesia con valientes reformas. Ha levantado el velo sobre la "pedofilia en la Iglesia", exigiendo verdad y justicia. Ha convertido la "ecología" en una lucha central, publicando la encíclica "Laudato Si" para alertar sobre la crisis climática. También ha abogado por una Iglesia más inclusiva, abierta a los marginados.

Su entierro en Santa María la Mayor puede considerarse una prolongación de estos valores. Al elegir un lugar menos convencional, recuerda que la Iglesia debe permanecer anclada en la sencillez y la espiritualidad, lejos de las rigideces institucionales.

La muerte de Francisco ha suscitado una ola de emoción en todo el mundo. En Argentina se decretaron siete días de luto nacional. En Roma, los fieles se reunieron en la plaza de San Pedro, divididos entre la tristeza y la admiración. "Es como si hubiera esperado a Pascua para marcharse", confesaba un peregrino, conmovido por el momento de su fallecimiento, justo después de las celebraciones pascuales de 2025.

Francisco no era solo un líder religioso. Era la voz de los oprimidos, un defensor del planeta, un hombre que no temía a la muerte. Su elección de descansar en Santa María la Mayor es un último mensaje: la fe debe seguir siendo sencilla, arraigada en el amor y la devoción. Al descansar junto a la Virgen, nos invita a fijarnos en lo esencial.

Mientras el mundo llora su desaparición, queda una pregunta: ¿cómo llevará su sucesor este legado? Una cosa es segura: Francisco, con su humildad y modernidad, seguirá inspirando a generaciones.

Francisco en pocas palabras:

  •     Sencillez

  •     Ecología

  •     Inclusión

  •     Verdad

En resumen, la elección de Santa María la Mayor por parte de Francisco es mucho más que una decisión logística. Es un símbolo, un testamento espiritual, una invitación a redescubrir la belleza de una fe sencilla y universal. ¿Y tú, qué opinas de este gesto?

12 de abril de 2026

Nuestra Señora no busca fuera sino dentro


 Traducido del sitio María de Nazareth:

La Palabra que viene de lo alto llama a María a ser la madre del tan esperado Mesías davídico. Él será rey, no a la manera humana y carnal, sino a la manera divina y espiritual. Su nombre será "Jesús", que significa "Dios salva" (cf. Lucas 1,31; Mateo 1,21), recordando a todos y para siempre que no es el hombre quien salva, sino solo Dios. Jesús, en efecto, es quien cumple las palabras del profeta Isaías: "No fue un enviado ni un mensajero, sino su presencia la que los salvó con su amor y su misericordia" (Is 63, 9).

Esta maternidad absolutamente única conmueve a María. Y como mujer inteligente que es, es decir, capaz de leer en el interior de los acontecimientos (cf. Lc 2, 19.51), busca comprender, discernir lo que le está sucediendo. María no busca en el exterior, sino en el interior. Y es allí, en lo más profundo de su corazón abierto y sensible, donde escucha la invitación a confiar plenamente en Dios, que ha preparado para ella un "Pentecostés" especial. Como al principio de la creación (cf. Génesis 1, 2), Dios quiere "incubar" a María con su Espíritu, una fuerza capaz de abrir lo que está cerrado sin violarlo, sin afectar a la libertad humana; quiere envolverla en la "nube" de su presencia (cf. 1 Corintios 10,1-2) para que el Hijo viva en Ella y Ella viva en Él.

Y María se ilumina con la confianza: es "una lámpara con muchas luces". María acoge al Verbo en su propia carne y se compromete así en la mayor misión jamás confiada a una criatura humana. Se pone al servicio, no como esclava, sino como colaboradora de Dios Padre, llena de dignidad y autoridad para administrar, como lo hará en Caná, los dones del tesoro divino, para que muchos puedan saciar sus manos.

Hermanas y hermanos, aprendamos de María, Madre del Salvador y nuestra Madre, a abrir nuestros oídos a la Palabra divina, a acogerla y conservarla, para que transforme nuestros corazones en tabernáculos de su presencia, en hogares hospitalarios donde crece la esperanza.

Papa Francisco
Extractos de su catequesis del
22 de enero de 2025

30 de marzo de 2026

Nuestra Señora, Madre del Perdón


 Del sitio Alfa & Omega:

"María es Madre de Dios que perdona, que da el perdón, y por eso podemos decir que es Madre del perdón", dijo el Papa al abrir en la tarde del 1 de enero la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor, a la que Francisco acude a rezar con frecuencia, especialmente antes y después de cada viaje, encomendándole sus frutos.

El Papa centró su homilía en el significado de la palabra perdón, "tan poco comprendida por la mentalidad mundana", que, sin embargo, "indica el fruto propio y original de la fe cristiana. El que no sabe perdonar no ha conocido todavía la plenitud del amor. Y sólo quien ama de verdad es capaz de llegar a perdonar, olvidando la ofensa recibida".

María, añadió el Pontífice, es para la Iglesia "un icono de cómo la Iglesia debe extender el perdón a cuantos lo piden. La Madre del perdón enseña a la Iglesia que el perdón ofrecido en el Gólgota no conoce límites. No lo puede detener la ley con sus argucias, ni los saberes de este mundo con sus disquisiciones. El perdón de la Iglesia debe tener la misma amplitud que el de Jesús en la Cruz, y el de María a sus pies. No hay alternativa. Y por eso el Espíritu Santo ha hecho que los Apóstoles sean instrumentos eficaces de perdón, para que todo lo que nos ha conseguido la muerte de Jesús pueda llegar a todos los hombres, en cualquier momento y lugar".

"La esperanza, la gracia y la santa alegría son hermanas: todas son don de Cristo, es más, son otros nombres suyos, escritos, por así decir, en su carne", prosiguió Francisco. "El regalo que María nos hace al darnos a Jesucristo es el del perdón que renueva la vida, que le permite cumplir de nuevo la voluntad de Dios, y que la llena de auténtica felicidad. Esta gracia abre el corazón para mirar el futuro con la alegría de quien espera". "La fuerza del perdón es el auténtico antídoto contra la tristeza provocada por el rencor y por la venganza. El perdón nos abre a la alegría y a la serenidad porque libera el alma de los pensamientos de muerte, mientras el rencor y la venganza perturban la mente y desgarran el corazón quitándole el reposo y la paz".

01 - enero - 2016 

 

16 de marzo de 2026

Nuestra Señora del Calvario de Kalwaria Zebrzydowska


Del sitio Sanktuarium Pasyjno Maryjne Kalwaria Zebrzydowska

La imagen de Nuestra Señora de Calvario es un ícono del Amor de Dios. Muestra la escena de Belén, donde nació Jesús, y con su nombre remite a la cruz del Calvario, dice el padre Cyprian Moryc,OFM, custodio del santuario, sobre la imagen venerada desde hace casi 400 años

En el aniversario del fenómeno sobrenatural que tuvo lugar en la mansión de los Paszkowski en Kopytówka, donde aparecieron lágrimas de sangre en la imagen de la Virgen con el Niño, el padre Cyprian recuerda el significado de esta santa imagen:

"La imagen, modesta desde el punto de vista artístico, se mantiene en el tipo iconográfico de Eleusa, es decir, la Virgen Misericordiosa y Tierna, como lo demuestra la conmovedora disposición de las figuras, unidas entre sí no solo por un abrazo físico, sino sobre todo por una atmósfera de unidad espiritual y mística, dice el superior, llamando la atención sobre el misterioso claroscuro de la imagen.

La Madre de Dios, que envuelve a su Hijo con su amor y su cuidado maternal, parece invitar a cada persona a una comunión tan vivificante en la fe. El Amor Misericordioso y la Ternura son una emanación del mismo Dios y no se puede experimentar su sabor sanador más que a través de una entrega incondicional y, al mismo tiempo, totalmente confiada a Él. María es la primera defensora y garante del gesto salvífico que abre el camino de nuestra unión con Dios. El otro nombre de la imagen (nombre de culto), Nuestra Señora de Calvario, precisa aún más su función espiritual. Es el cumplimiento del testamento de Cristo desde la cruz: "He aquí a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa" (Juan 19, 26-27). El contexto topográfico de la colina del Calvario transmite que la ternura de Dios ilustrada en el ícono no es un sentimiento sentimental pasajero o un estado de felicidad, sino una decisión de la mente y el corazón más fuerte que la persecución e incluso la muerte martirial — señala el padre Custodio, refiriéndose al significado de la imagen de Nuestra Señora de Calvario.

La milagrosa imagen de Nuestra Señora de Calvario se venera en el santuario desde el 5 de mayo de 1641. Su anterior propietario, Stanisław Paszkowski, trajo la imagen y la entregó a los bernardinos tras los acontecimientos que tuvieron lugar en su mansión. En 1887, el cardenal Albin Dunajewski coronó la imagen con coronas consagradas por el papa León XIII. Innumerables multitudes rezan ante la imagen de Nuestra Señora de Kalwaria, entre ellas el papa Francisco (durante la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia), el papa Benedicto XVI y San Juan Pablo II, el mayor peregrino de Kalwaria.

15 de marzo de 2026

La hora de Nuestra Señora como Madre

 


Del sitio Zenit:

Mientras que el Viernes Santo es por excelencia la "Hora" de Jesús, que amó a los suyos hasta el punto de ofrecerse en el altar de la Cruz, el Sábado Santo es la "Hora" de la Madre, la cumbre de su largo y fatigoso camino de fe. María se situó al pie de la Cruz, como la nueva Eva, uniéndose al sacrificio de su Hijo y acogiendo como hijos suyos a todos los hombres redimidos por su divina Sangre.

Cuando los discípulos depositaron a Jesús en el sepulcro la tarde del Viernes Santo, la fe de María no se quebró, ni tampoco su unión indisoluble con su Hijo Redentor. Al contrario, solo en Ella se encontraba la fe de toda la Iglesia, y en Ella se reunían las esperanzas del mundo. Por eso es la Madre de nuestra fe.

San Juan Pablo II
escribió: "El Sábado Santo, la Iglesia se identifica con María: toda su fe se concentra en Ella, la primera creyente. En la oscuridad que envuelve la creación, solo Ella mantiene viva la llama de la fe, preparándose para acoger el gozoso y sorprendente anuncio de la resurrección".

Y el papa Francisco le rezó así: "Virgen y Madre María... Tú, que permaneciste firme junto a la Cruz con fe inquebrantable y recibiste el gozoso consuelo de la resurrección... Obtén para nosotros ahora un nuevo ardor nacido de la resurrección, para que podamos llevar a todos el Evangelio de la vida que triunfa sobre la muerte» (Evangelii gaudium, 288).

17 - abril - 2025

3 de febrero de 2026

Nuestra Señora Mater Populis Fidelis

 


Del sitio Vaticano News:

La Virgen María, de pie junto a la cruz, recibió una misión maternal que ejerce cuidando con amor materno a los hermanos de su Hijo. Su corazón de madre, transfigurado por su plena participación en la gloria divina, ama profundamente a cada uno de sus hijos y busca los caminos para acercar el consuelo de su cercanía y el poder de su intercesión maternal. La devoción mariana es la respuesta humana a este desbordante amor materno. Como el discípulo amado, el cristiano recibe a María y la lleva entre sus cosas más íntimas.

Mater Populi Fidelis quiere ser –según afirmó el cardenal Fernandez en su presentación a los medios– un canto a la devoción popular mariana. Para captar esta intención de sus redactores, es útil leer el texto a la luz de los seis párrafos de la Presentación que lo precede. Allí se explica el contexto en el que hay que interpretar esta Nota doctrinal dedicada a clarificar el uso de algunos títulos marianos relativos a la maternidad de María respecto a los creyentes. Considera a la devoción mariana como un tesoro de la Iglesia y la ve expresada sobre todo en la piedad del Pueblo Fiel de Dios, especialmente en los pobres, que en el rostro de María encuentran la ternura y el amor de Dios y en Ella ven reflejado el mensaje esencial del Evangelio. También el último punto del documento llama a contemplar la piedad mariana popular que suscita la cercanía de María y cita las bellas palabras con que la Conferencia de Aparecida expresa el hondo valor teologal de esta experiencia. Quiere contemplarla, no para corregirla, sino para valorarla, admirarla y alentarla, ya que expresa la confianza en Dios que el Espíritu Santo suscita.

Sin embargo, la necesidad de clarificar algunos títulos marianos nace de la actividad de grupos cuya devoción mariana no expresa las mismas características de la devoción popular, sino que proponen un determinado desarrollo dogmático que por su falta de armonía puede confundir la fe de los fieles sencillos. Las propuestas de estos grupos, muy activos en las redes y algunos con cierta beligerancia, muchas veces expresan un maximalismo mariológico bajo el cual puede leerse una eclesiología preconciliar.

Para interpretar adecuadamente Mater Populi Fidelis es necesario reconocer esta diversidad de sujetos: la piedad popular mariana y la devoción de grupos eclesiales que no expresan bien la armonía del mensaje cristiano. El documento llama a apreciar la piedad popular mariana, que tanto valora la presencia de María en la vida cristiana. De hecho, si contemplamos estos dos milenios de misión maternal de María vemos que siempre estuvo rodeada de un halo de exuberancia afectiva. De Maria nunquam satis dice la famosa expresión atribuida a San Bernardo. El cardenal Newman, recientemente nombrado doctor de la Iglesia, explicaba que la devoción mariana toca los afectos más profundos del corazón humano y despierta energías que no son fáciles de controlar. Además, el amor verdadero comporta cierta tendencia a la exageración: “para hablar con franqueza, yo no daría mucho por un amor que nunca exagerara” (Carta a Pusey, Ed. Encuentro, 103). En el ámbito de los sentimientos y las pasiones la vida no conoce límites precisos. El Papa Francisco es consciente de eso cuando explica que “las cosas bonitas que la Iglesia y los santos dicen de María… son expresiones de amor como un hijo a la madre… el amor siempre nos hace hacer cosas exageradas, pero con amor” (Audiencia general, 24 de marzo de 2021).

Pero no todos los desbordes nacen del mismo cauce. Hay un maximalismo mariano que poco tiene que ver con la vitalidad de la piedad popular. Por ejemplo, no es lo mismo el título Reina del Cielo en los labios de un creyente sencillo en un santuario que esa expresión en el contexto de quienes insisten en la devoción a Cristo Rey como un signo de la vocación de la Iglesia a ser rectora de los destinos de la humanidad. Se trata de grupos que conjugan su admiración a María con posturas que no terminan de recibir la eclesiología del Concilio Vaticano II y que muestran poca sensibilidad frente a la necesidad de encontrar formulaciones doctrinales que sean significativas en los tiempos actuales. En el peor de los casos, la exaltación de María se vuelve caldo de cultivo de los clericalismos.

Sobre el título Corredentora el documento reconoce que se ha usado con naturalidad durante siglos, pero considera que en el contexto actual su uso resulta inoportuno porque, si no se lo explica adecuadamente, puede dar la idea de una acción de María de algún modo independiente de la de Cristo. No sería un verdadero honor a la Madre presentarla desplazando al Hijo de su lugar exclusivo. Esto no niega la incomparable participación de María en la obra redentora del Hijo. Sólo pide que se evite esa expresión por las resonancias confusas que ofrece. Como afirmó en una entrevista Joseph Ratzinger: “una intención correcta se expresa con un vocablo erróneo” (Dios y el mundo, Sudamericana, 2005, 288). Es llamativo la cantidad de veces que el documento usa la expresión “la cooperación de María en la obra de la redención”. Puede pensarse que intenta rescatar con una terminología más adecuada lo que puede haber de válido en el título Corredentora.

También sostiene que el título de Mediadora debe usarse con prudencia, considerando siempre que se trata de una mediación participada de la única mediación de Cristo (cf. n.28). Más reservas presenta al título Mediadora de todas las gracias, aclarando que la maternidad de María en el orden de la gracia debe entenderse como dispositiva y que cualquier lenguaje sobre su ‘mediación’ en la gracia debe entenderse en analogía remota con Cristo y su mediación única” (n.53).

Esta Nota doctrinal, que por llevar la firma del Papa pertenece al magisterio ordinario de la Iglesia, también puede ser entendida como un capítulo más de la profunda reformulación que afecta a la mariología desde el Concilio Vaticano II. Es sabido que en el aula conciliar colisionaron dos posturas contrapuestas que se resolvieron aceptablemente en el capítulo VIII de Lumen Gentium al presentar a María en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Si bien la mariología del Concilio es ampliamente admitida, hay tópicos que se siguen discutiendo y requieren una mayor maduración para ofrecer una formulación a la altura de estos tiempos. Uno de ellos es el influjo salvífico de María en la vida de los creyentes, al que se lo suele denominar maternidad espiritual o –especialmente desde Redemptoris Matermediación materna.

La aparición de este documento magisterial demuestra la actualidad del tema y la necesidad de que los teólogos trabajen en explicar de un modo culturalmente adecuado la participación de la Virgen en la única mediación histórico-salvífica de Cristo. Esta necesidad fue claramente presentada por la Pontificia Academia Mariana Internacional a principios del siglo XXI en su carta a los cultivadores de la mariología, que expone una propuesta en favor de la mediación mariana. Allí se explica que no se trata de regresar al enfoque preconciliar, ya superado, sino de avanzar en el camino del Concilio como hizo San Juan Pablo II en Redemptoris Mater y escuchando atentamente al sensus fidei fidelium (cf. La Madre del Signore… n.52).

Esta es la huella en la que es conveniente leer a Mater Populi Fidelis. No quiere ser un documento que obstaculice la devoción a María. Por el contrario, reconoce que Ella está como Madre en el corazón del Pueblo Fiel y quiere custodiar esa presencia de posibles instrumentalizaciones. Su intención es ofrecer un marco doctrinal para profundizar en el conocimiento del lugar único y singular de la Virgen en la salvación de la humanidad contemplando la piedad popular mariana que, como enseñó Francisco, siempre será “un lugar teológico al que debemos prestar atención” (Evangelii Gaudium 126). Clarificado el uso de estos títulos marianos, queda para los teólogos el desafío de formular la mariología vivida por el pueblo sencillo, que ama a la Madre y se siente amado por Ella, la ve siempre junto al Hijo trabajando con amor materno por la salvación, y “lee en esa imagen materna todos los misterios del Evangelio” (Evangelii Gaudium 285). 

Enrique Ciro Bianchi
Profesor de mariología
Facultad de Teología de Buenos Aires

21 de diciembre de 2025

La mirada de Nuestra Señora sobre todos es la mirada de la Madre

 


Del sitio María de Nazareth:

Celebrar a María es, ante todo, recordar a nuestra Madre. (…) Siempre me ha impresionado ver en diferentes pueblos de América Latina a esas madres que lucharon, muchas veces solas, y que lograron sacar adelante a sus hijos. María es así con nosotros, sus hijos: una mujer que lucha contra la sociedad de la desconfianza y la ceguera, contra la sociedad de la indolencia y la dispersión; una mujer que lucha por fortalecer la alegría del Evangelio, una lucha por dar “carne” al Evangelio.

Mirar a la “Guadalupana” es recordar que la visita del Señor pasa siempre por aquellos que logran “hacer carne” su Palabra, que buscan encarnar la vida de Dios en sus propios vientres, convirtiéndose en signos vivos de su misericordia.

Celebrar la memoria de María significa afirmar contra viento y marea que “en el corazón y en la vida de nuestro pueblo late un fuerte sentimiento de esperanza, a pesar de las condiciones de vida que parecen empañar toda esperanza”.

Celebrar la memoria de María es celebrar que, como Ella, estamos invitados a salir al encuentro de los demás con la misma mirada, con el mismo corazón de misericordia, con los mismos gestos que Ella. Contemplarla es sentir la fuerte invitación a imitar su fe. Su presencia nos empuja a la reconciliación, dándonos fuerza para generar vínculos en nuestra bendita tierra latinoamericana, diciendo “” a la vida y “no” a todo tipo de indiferencia, exclusión, rechazo de pueblos o personas.

No tengamos miedo de salir y mirar a los demás con esa misma mirada. Una mirada que nos hace hermanos. Lo hacemos porque, como Juan Diego (el vidente de Nuestra Señora de Guadalupe), sabemos que nuestra Madre está ahí; sabemos que estamos bajo su sombra y protección, y que Ella es la fuente de nuestra alegría; que estamos en sus brazos.

12 de diciembre de 2016

12 de diciembre de 2025

Los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe

Del sitio Píldoras de Fe:

Los ojos de la Virgen Guadalupe son uno de los grandes misterios de la ciencia moderna. En los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe se encontraron unas figuras de las que nadie ha podido descifrar cómo pudieron llegar a esa imagen, en especial tan diminuta en los ojos de la Virgen. Según el ingeniero peruano José Tonsmann, quien pertenece al Centro de Estudios Guadalupanos de México, esto es algo revelador y sorprendente que no se puede explicar. Tonsmann ha estudiado ampliamente este misterio que encierra la Tilma de Nuestra Señora de Guadalupe, que aun la ciencia no ha logrado descifrar.

En la imagen, los ojos de la Virgen Guadalupe son especialmente misteriosos. Aunque sus dimensiones son microscópicas, el iris y las pupilas presentan las imágenes muy detalladas de 13 personas. Las mismas personas están presentes en el ojo izquierdo y en el derecho, con diferentes proporciones, de la misma manera que las imágenes son transmitidas por los ojos humanos.

La reflexión transmitida a través de los ojos de la Virgen de Guadalupe se cree que es la escena en la que San Juan Diego trajo las flores que le regaló Nuestra Señora como signo al obispo Fray Juan de Zumárraga, el 9 de diciembre de 1531.

Los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe están mirando hacia abajo con un sentido de humildad y compasión. Para los nativos, esto fue una señal clara de que Ella no era un Dios, ya que para ellos, los dioses miran directamente hacia adelante con los ojos muy abiertos.

En la imagen se puede observar una mirada tierna de la Virgen. Aunque podemos imaginar esta gran ternura, tan solo al repasar el mensaje que le dijo a San Juan Diego en su aflicción: "¿No estoy yo aquí, quién es tu Madre? ¿No estás bajo mi protección?, ¿por qué te preocupas?"

El ángel que apoya a Nuestra Señora de Guadalupe da testimonio de su realeza. Para los indios mesoamericanos solo los reyes, reinas y otros dignatarios eran llevados sobre los hombros de alguien. El ángel está transportando a la Virgen de Guadalupe como una señal de que ha llegado una nueva época.

Nuestra Señora de Guadalupe viene como la Reina del Cielo, pero con los ojos de una madre humilde y amorosa.

Los modernos exámenes científicos de sus ojos en la imagen revelan imágenes de una familia que estaba presente en el momento en que su imagen apareció milagrosamente en la tilma de San Juan Diego.

La imagen milagrosa de la Virgen de Guadalupe apareció cuando San Juan Diego desplegó su tilma frente al obispo Zumárraga mientras las rosas milagrosas caían al suelo.

En 1956 el doctor mexicano Javier Torroella Bueno hizo el primer reporte médico de los ojos de la Virgen Morena. El resultado: se cumplían, como en cualquier ojo vivo, las leyes Purkinje-Samson, es decir, hay un triple reflejo de los objetos localizados enfrente de los ojos de la Virgen y las imágenes se distorsionan por la forma curva de sus córneas.

En 1979, el Dr. José Aste Tonsmann, un ingeniero peruano, comenzó estudios digitales de los ojos en la imagen. Amplió el iris de los ojos de la Virgen 2.500 veces y, a través de procedimientos matemáticos y ópticos, pudo identificar las imágenes de al menos trece personas en los ojos.

Algunas de estas imágenes han sido identificadas como San Juan Diego, el obispo Zumárraga y su intérprete.

Estas tres personas estaban presentes cuando el retrato de la Virgen apareció en la tilma. Era como si la Virgen misma estuviera presente de manera oculta, mirando la escena y dejando el signo de su presencia en sus ojos. Sus ojos tienen el reflejo que se habría impreso en los ojos de cualquier persona en su posición cuando San Juan desplegó su tilma.

El resultado de 20 años de cuidadoso estudio de los ojos de la Virgen de Guadalupe ha sido el descubrimiento de 13 minúsculas figuras, afirma el doctor José Aste Tönsmann.

1. Un indígena que mira.

Aparece de cuerpo entero, sentado en el suelo. La cabeza del indígena está ligeramente levantada y parece dirigir su mirada hacia arriba, en señal de atención y reverencia.

Destacan una especie de aro en la oreja (arracada) y huaraches en los pies.

2. El anciano.

A continuación del indígena se aprecia el rostro de un anciano, de calva grande, nariz prominente y recta; ojos hundidos que ven hacia abajo y barba blanca. Los rasgos coinciden con los de un hombre de raza blanca.

Su gran parecido a la cara del obispo Zumárraga, como aparece en las pinturas de Miguel Cabrera del siglo XVIII, permite suponer que se trata de la misma persona.

3. El hombre joven.

Junto al anciano está un hombre joven con facciones que denotan asombro. La posición de los labios del joven parecen dirigir la palabra al presunto obispo.

Su cercanía con él ha llevado a pensar que se trata de un traductor, pues el obispo no hablaba náhuatl. Se cree que se trata de Juan González, joven español nacido entre 1500 y 1510.

4. San Juan Diego.

Se evidencia el rostro de un hombre maduro, con aspecto indígena, con barba rala, nariz aguileña y labios entreabiertos. Lleva un sombrero con forma de cucurucho, de uso corriente entre los indígenas dedicados a las faenas del campo en esa época.

Lo más interesante de esta figura es la tilma que lleva anudada al cuello, extiende el brazo derecho y la despliega en dirección a donde se encuentra el anciano; la hipótesis del investigador supone que esta silueta corresponde al vidente Juan Diego.

5. Una mujer de raza negra.

Detrás del supuesto San Juan Diego, aparece una mujer de ojos penetrantes que mira con asombro. Solo pueden verse el busto y la cara.

Es de tez morena, nariz achatada y labios gruesos, rasgos que corresponden a los de una mujer de raza negra.

El padre Mariano Cuevas en su libro: "Historia de la Iglesia en México" comprueba que el obispo Zumárraga había concedido en su testamento la libertad a la esclava negra que le había servido en México.

6. El hombre barbado.

En el extremo derecho de ambas córneas aparece un hombre barbado, con facciones europeas al que no ha sido posible identificar.

Este hombre muestra una actitud contemplativa, su rostro expresa interés y perplejidad; mantiene la mirada hacia el lugar en donde el indígena despliega su tilma.

El misterio de las figuras de la familia.

Este misterio está compuesto por las figuras 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 13

El Doctor sostiene que una familia indígena aparece en el centro de las pupilas de la Virgen. Esta familia está formada por un hombre y una mujer con un niño amarrado a la espalda, y otros dos niños, una niña y un niño.

Las imágenes son de diferente tamaño a las demás; sin embargo, estas personas guardan entre sí un mismo tamaño y componen una escena diferente.

7. Una mujer joven de rasgos muy finos.

Esta mujer parece mirar hacia abajo, tiene sobre su cabello una especie de tocado: trenzas o cabello entretejido con flores. Sujeto a su espalda se distingue la cabeza de un bebé en un rebozo (Figura n°8)

A un nivel más bajo y a la derecha de la joven madre, está un hombre con sombrero (Figura n°9) y entre ambos, se observa una pareja de niños, hombre y mujer, (Figuras n°10 y n°11). Otro par de figuras, esta vez de hombre y mujer adultos (Figuras n° 12 y 13) se encuentra de pie, atrás de la mujer joven.

Este hombre adulto (13) es la única figura que el investigador no ha podido encontrar en ambos ojos de la Virgen, solo está presente en el derecho. Estas 13 figuras encontradas en los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe representan un gran reto para la Ciencia y viene con un mensaje de fe para todo el pueblo amado de Dios.

De acuerdo con la hipótesis del autor, estas 13 figuras en conjunto nos revelan un mensaje de la Virgen María dirigido a la humanidad: Ante Dios los hombres y mujeres de todas las razas son iguales.

La presencia del grupo familiar (de la figura 7 a la 13) en ambos ojos de la Virgen de Guadalupe, en opinión del doctor Aste, son las figuras más importantes de las que se encuentran reflejadas en sus córneas, pues están ubicadas en sus pupilas, lo que quiere decir que la Virgen María de Guadalupe tiene a la familia en el centro de su mirada compasiva.

Pudiera ser una invitación a buscar la unidad familiar, a acercarse a Dios en familia, especialmente ahora que la sociedad moderna ha devaluado tanto a la familia.

Los ojos de la Virgen quizás tienen un mensaje oculto para los tiempos modernos. Al respecto, el Doctor indicó: "Este podría ser el caso de la imagen de la familia en el centro de los ojos de la Virgen, en un momento en que la familia está siendo gravemente atacada en nuestro mundo moderno".

Con respecto a las familias, Papa Francisco dijo: "En el plan del Creador, el matrimonio y la familia tienen un papel esencial en la formación de una vida política, económica y social cada vez más humana. Este papel es aún más crítico hoy en día, en una sociedad cada vez más sometida a la tecnología y a formas de colonización económica que subordinan la ética a los beneficios. ... De manera especial, con la venida de Jesús, su Hijo, Dios ha cumplido su promesa (cf. Génesis 3, 15) de bendecirnos y protegernos en cada generación. ¡Que las familias de todo el mundo conozcan esta bendición!"

Pongámonos todos en oración a la Virgen de Guadalupe para que el verdadero matrimonio y la familia se fortalezcan para enfrentar los ataques contra ellos en nuestro mundo moderno y para que Nuestra Señora de Guadalupe mantenga siempre sus ojos en nuestras familias.

 

7 de diciembre de 2025

En el "si" de Nuestra Señora lo humano y lo divino se encuentran

 

Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

Este 8 de diciembre, (2024), solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, II Domingo de Adviento, en sus palabras previas a la oración del ángelus, el Santo Padre invitó a que imitemos a María Inmaculada porque, “en ella no hay nada que ofrezca resistencia a su voluntad, nada que se oponga a la verdad y a la caridad”.

Mientras se acerca la apertura de la Puerta Santa del Jubileo, abramos las puertas del corazón y de la mente al Señor, Él nació de María Inmaculada e imploremos la intercesión de María”, lo dijo el Papa Francisco en su alocución previa a la oración mariana del ángelus de este II Domingo de Adviento, solemnidad de la Inmaculada Concepción de María y después de haber celebrado la Santa Misa con los nuevos Cardenales en la Basílica de San Pedro.

Al comentar el Evangelio que la liturgia propone para la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el Santo Padre indicó que, este texto bíblico nos relata uno de los momentos más importantes en la historia de la humanidad: la Anunciación, cuando el “” de María al Arcángel Gabriel permitió la Encarnación del Hijo de Dios.

“Es una escena que suscita la mayor maravilla y emoción porque Dios, el Altísimo, el Omnipotente, por medio del Ángel dialoga con una joven de Nazaret, pidiéndole que colabore en su plan de salvación”.

Asimismo, el Pontífice señaló que, como en la escena de la creación de Adán pintado por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, donde el dedo del Padre celestial roza el dedo del hombre; así también aquí, lo humano y lo divino se encuentran, al inicio de nuestra Redención, en el instante bendito en el que la Virgen María pronuncia su “”.

“Una mujer de un pequeño pueblo de periferia es llamada para siempre al centro de la historia: de su respuesta depende el destino de la humanidad, que puede volver a sonreír y a esperar, porque su destino ha sido puesto en buenas manos”.

Por lo tanto, indicó el Papa Francisco, la Virgen María, como la saluda el Arcángel Gabriel, es la "llena de gracia", la Inmaculada, enteramente al servicio de la Palabra de Dios, siempre con el Señor, al que se encomienda completamente.

“En Ella no hay nada que ofrezca resistencia a su voluntad, nada que se oponga a la verdad y a la caridad. He aquí su bienaventuranza, que cantarán todas las generaciones. Alegrémonos también nosotros, porque la Inmaculada nos ha dado a Jesús, nuestra salvación”.

Y en nuestro tiempo, agitado por guerras y concentrado en el esfuerzo de poseer y dominar, el Santo Padre invitó a hacernos las siguientes preguntas que nos ayudaran a profundizar en este misterio.

“¿Dónde pongo mi esperanza? ¿En la fuerza, en el dinero, en los amigos poderosos, o en la misericordia infinita de Dios? Y frente a los falsos modelos relucientes que circulan en los medios y en internet, ¿dónde busco mi felicidad? ¿Dónde está el tesoro de mi corazón? ¿Está en el hecho de que Dios me ama gratuitamente, que su amor siempre me precede y está listo para perdonarme cuando regreso arrepentido a Él? ¿O me engaño tratando de afirmar a toda costa mi yo y mi voluntad?”

Finalmente, el Papa Francisco dijo que, mientras se acerca la apertura de la Puerta Santa del Jubileo, abramos las puertas del corazón y de la mente al Señor Jesús, nacido de María Inmaculada e imploremos la intercesión de la Madre para que Él venga a habitar en nuestra vida.

21 de noviembre de 2025

La fiesta de la Presentación de Nuestra Señora se celebra desde el Siglo VI

 

Del sitio Fundación Cari Filii:

Cada 21 de noviembre la Iglesia celebra la Presentación de María Santísima en el Templo y por ello también realiza la “Jornada Pro Orantibus”, día en que los fieles son invitados a dar gracias a Dios por aquellos y aquellas que entregan su vida a Dios en los conventos de clausura.

Según la tradición, la niña María fue llevada al Templo por sus padres para que integrara el grupo de doncellas que allí eran consagradas a Dios e instruidas en la piedad.

Según el “Protoevangelio de Santiago”, una fuente cristiana que no está incluida en el Canon de la Biblia, la Virgen fue recibida por el sacerdote, que la bendijo y exclamó: “El Señor ha engrandecido tu nombre por todas las generaciones, pues al fin de los tiempos manifestará en ti su redención a los hijos de Israel”.

El Señor derramó gracia sobre la niña, quien danzó, haciéndose querer de toda la casa de Israel”, añade el texto.

En el sigo VI ya se celebraba esta Fiesta en el Oriente. En 1372, el Papa Gregorio XI la introdujo en Aviñón y posteriormente el Papa Sixto V la extendió a toda la Iglesia.

En esta fecha también se recuerda la Dedicación de la Iglesia de Santa María la Nueva, en el año 543, y edificada cerca del Templo de Jerusalén.

El 21 de noviembre de 1953, el Papa Pío XII instituyó este día como la “Jornada Pro Orantibus”, en honor a las comunidades religiosas de clausura.

Por ello, el Papa Francisco en el 2014 animó a que sea “una ocasión oportuna para agradecer al Señor por el don de tantas personas que, en los monasterios y en las ermitas, se dedican a Dios en la oración y en el silencio activo, reconociéndole aquella primacía que sólo a Él le corresponde”.

Demos gracias al Señor por los testimonios de vida claustral y no les hagamos faltar nuestro apoyo espiritual y material, para cumplir esta importante misión”, enfatizó el Pontífice.

 

31 de agosto de 2025

Nunca estamos solos Dios y María nos protegen

 

Del sitio Aleteia:

Meditando sobre la Anunciación a la Virgen María, el papa Francisco señaló que las palabras del ángel "alegraos" y "no tengas miedo" son también un mensaje para nosotros.

Durante la audiencia general del 22 de enero de 2025, el Papa Francisco advirtió a quienes, por miedo, van "a la bruja" para que les "lea la mano", instándoles en cambio a caminar "sin miedo" con Jesús. También presentó a la Virgen María como modelo de confianza, recordando el momento en que aceptó "la misión más grande" jamás confiada a un ser humano.

El Pontífice retomó su ciclo de meditaciones para el Jubileo 2025 dedicado a "Jesucristo, nuestra esperanza". Esta vez comentó las palabras de la Anunciación, pronunciadas por el ángel Gabriel para advertir a María de su futura maternidad.

Las primeras palabras del ángel, "Alegraos", son una "invitación a la alegría" y ya habían sido pronunciadas por los profetas del Antiguo Testamento para anunciar la venida del Mesías, dijo el Papa Francisco. Señaló que a continuación el ángel describe a la Virgen como "llena de gracia", signo de que Dios "ya había habitado" en el corazón de María, convirtiéndola en su "obra maestra".

Entonces el ángel Gabriel tranquilizó a la joven diciéndole: "No tengas miedo". Dios "nos lo dice también a nosotros", comentó el Pontífice al dejar su texto. Se dirigió en particular a quienes "van a la bruja" por miedo al futuro para que "es lea la mano". "Por favor", protestó, condenando implícitamente esta práctica, antes de repetir tres veces: "No tengáis miedo". "Nunca estamos solos", prosigue, subrayando la protección de la Virgen María y la presencia constante de Dios como “compañero de viaje”.

En una audiencia general celebrada el pasado mes de septiembre, el Pontífice declaró que el diablo se esconde detrás de la superstición. "Nuestro mundo tecnológico y secularizado está lleno de magos, ocultistas, espiritistas, astrólogos, vendedores de hechizos y amuletos y, por desgracia, de verdaderas sectas satánicas", lamentó.

"El cristiano no cree en supersticiones, como la magia, las cartas, los horóscopos u otras cosas de este tipo", advirtió el 266º Papa durante un Ángelus en julio de 2023. Lamentó que a muchos cristianos se les lean las palmas de las manos.

Continuando con su magisterio, el Papa subrayó hasta qué punto la Virgen se sentiría sobrecogida por el anuncio de esta "maternidad única" y buscaría comprenderla "en lo más profundo de su ser". "Y es allí, en su corazón abierto y sensible, donde escucha la invitación a confiar plenamente en Dios", declaró.

Iluminada "por la confianza" en Dios, la Virgen "emprende así la misión más grande jamás confiada a una mujer, a una criatura humana", concluyó el Papa Francisco, poniendo a María como modelo de escucha y acogida de la Palabra de Dios.

8 de julio de 2025

Nuestra Señora de Loreto de Croacia

 

Del sitio Fundación Cari Filii:

Los vecinos del municipio croata de Primosten, situado en la costa, han conseguido que se construya una de las imágenes en honor a la Virgen María más grandes del mundo. En total, la imagen de Nuestra Señora de Loreto tendrá una altura de 17 metros.

El Ayuntamiento está orgulloso de que la Virgen María tenga este reconocimiento en el pueblo.Este proyecto es único en Croacia y más allá", afirman al diario Total Croatia News y que recoge Aciprensa.

Además, el consistorio croata asegura que el proyecto para honrar a la Virgen “ha sido objeto de gran interés” y que además la Santa Sede  y el Papa Francisco nos han dado la bendición".

En Croacia, los habitantes de Primosten son conocidos por su particular devoción a la advocación mariana de Loreto, motivo por el cual realizan una celebración especial los días 9 y 10 de mayo. Cariño que ahora queda reflejado además con esta impresionante imagen.

Dado el lugar en el que está siendo construida y su gran tamaño en los días en los que esté el cielo despejado la imagen puede ser apreciada desde la costa italiana, país en el que precisamente se encuentra el Santuario de Loreto.

La construcción de la imagen mariana se está realizando en colaboración con La Vía Lauretana, una iniciativa que permite conectar los santuarios marianos de Europa, promovida por el Consejo de Europa.

En este sentido, el alcalde de Primosten, Stipe Petrina, se ha reunido con diversos líderes de la Vía Lauretana para ayudar a unir los santuarios marianos en Italia y Croacia, para promover el turismo sostenible y el desarrollo.

Nuestra Señora de Loreto es una advocación mariana ligada a la historia de la traslación de la casa donde vivió la Virgen María, hacia Loreto en Italia, en donde actualmente se erige un santuario en su honor.

 8 - marzo - 2017

29 de junio de 2025

Viajando con Nuestra Señora en el Año Jubilar 2025

Traducido del sitio Catholic 365:

2025 es el Año Jubilar, siguiendo la tradición de la Iglesia de celebrar uno cada veinticinco años. En el documento que declara este año jubilar, Spes Non Confundit, el papa Francisco exhorta a todos a que este año sea "un momento de auténtico encuentro personal con el Señor Jesús, 'la puerta' (cf. Juan 10, 7.9) de nuestra salvación, a quien la Iglesia tiene el encargo de proclamar siempre, en todas partes y a todos como nuestra 'esperanza' (1 Timoteo 1, 1)". El jubileo, pues, es y debe ser sobre Jesucristo. Es un tiempo para construir y/o profundizar la relación con Jesucristo, la Segunda Persona de la Trinidad, el Hijo de Dios y el hijo de María. El año jubilar es, pues, un año "de esperanza... Jesús, nuestra esperanza".

Esto se hace eco de las palabras del papa Benedicto XVI, quien expresó tan bellamente lo que significa ser cristiano. Escribió: Ser cristiano no es el resultado de una elección ética de una idea elevada, sino el encuentro con un acontecimiento, una persona que da a la vida un nuevo horizonte y una dirección decisiva (Deus Caritas Est). El año jubilar es, por tanto, un año de encuentro con Jesucristo. Ser cristiano es ser un pueblo pascual.

En el Evangelio de Juan, Cristo declaró: "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie viene al Padre sino por mí". Es evidente que Jesucristo es el Camino hacia el Padre. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿cuál es el camino hacia Jesucristo? Muchos no se plantean esta pregunta. Nuestra fe nos enseña que los sacramentos son el camino obvio hacia Cristo. A través de estos canales de gracia instituidos por el mismo Cristo, nos encontramos con Él. El más destacado de estos sacramentos es la Eucaristía, que es la fuente y la cumbre de nuestra vida cristiana. Encontramos a Cristo en cada misa. En el sacerdote que actúa en la persona de Cristo. Lo encontramos en y a través de su Palabra proclamada en las lecturas. Recordemos: Esta es la Palabra del Señor y el Evangelio del Señor. Por supuesto, lo encontramos en la Sagrada Comunión. Incluso en el pueblo de Dios reunido: donde dos o tres se reúnen en mi nombre, yo estoy en medio de ellos. 

El mismo Cristo dijo: "Todo lo que hagáis al más pequeño de estos, me lo hacéis a mí". En Spes Non Confundit Nº 10-15, el papa Francisco enumera algunas de estas formas en las que podemos encontrarnos con Jesús: a) los presos; b) los enfermos en casa o en el hospital; c) los jóvenes; d) los migrantes; e) los ancianos, que a menudo se sienten solos y abandonados; f) los pobres, que a menudo carecen de lo esencial para vivir. 

Llegamos a Cristo a través de María, su madre. Durante este año jubilar, una forma de encontrar a Jesús es encontrar a María. Esto se expresa maravillosamente en las expresiones teológicamente ricas: A través de María a Jesús y María Stella Maris - Llévanos a Cristo. Se puede sentir la inquietud de los escépticos marianos. Si el jubileo tiene como objetivo el encuentro con Jesús, ¿por qué se propone el camino con María? No es un año mariano. ¿Por qué introducir a María en todo?

La razón es simple: existe un vínculo intrínseco entre Jesús y María, entre el hijo y la madre. Es una verdad muy simple y un hecho de las relaciones humanas que los hijos y sus madres suelen estar muy unidos. En algunas culturas africanas tradicionales, donde el gobernante tradicional, el Fon/Jefe, ejerce el poder, la Reina Madre ocupa una posición destacada, especialmente en las sociedades matrilineales. En cierto sentido negativo, el dominio de las suegras, bendición o maldición de muchos matrimonios, aclara este punto.

Nadie explica este punto de manera más hermosa que el santo papa Juan Pablo II, quien albergaba dudas sobre la intensidad de la devoción a María. Escribió: Empecé a cuestionar mi devoción a María, creyendo que si se volvía demasiado grande, podría terminar comprometiendo la supremacía del culto debido a Jesús. Aprendió de San Luis de Montfort, quien escribió que toda verdadera piedad mariana era cristocéntrica, o centrada en Cristo: toda verdadera devoción a María nos señalaba necesariamente a Cristo y, a través de Cristo, que es tanto Hijo de Dios como hijo de María, al misterio de Dios mismo. En lugar de ser un obstáculo para el encuentro con Cristo vivo, María es un vehículo privilegiado para encontrarse con Cristo el Señor.

El papa Francisco, a través de sus homilías para la solemnidad de María, Madre de Dios, que se celebra el 1 de enero de cada año (de 2014 a 2024), ofrece una perspectiva sobre la que basar esta propuesta. En 2015, destacó la inseparabilidad de Cristo y María. "Existe una relación muy estrecha entre ellos, como la que existe entre todo hijo y su madre. La carne de Cristo (caro) —que, como dice Tertuliano, es el eje (cardo) de nuestra salvación— se formó en el seno de María (cf. Salmo 139, 13). Esta inseparabilidad también queda clara por el hecho de que María, elegida de antemano para ser la Madre del Redentor, participó íntimamente en toda su misión, permaneciendo al lado de su hijo hasta el final en el Calvario. Francisco proclama en voz alta: Jesús no puede entenderse sin María."

El Concilio Vaticano II nos enseñó que cuando se honra a la madre, el hijo es debidamente conocido, amado y glorificado. Por lo tanto, al buscar encontrar a Jesucristo en el Año Jubilar a través de María, conoceremos, amaremos y glorificaremos a Jesús.

Cristo mismo nos señala, o más bien nos deja con su madre y a su madre con nosotros. Y en esa famosa frase del milagro en las bodas de Caná, María nos señala a su hijo, Cristo: Haced lo que él os diga. Estos dos pasajes, que solo se encuentran en el Evangelio de Juan, establecen para nosotros la razón de ser de invocar a María para que nos acompañe en nuestro camino. Afirmar una relación personal directa que pasa por alto o elude a María es, en el mejor de los casos, reduccionista y delirante. Si tu camino hacia Cristo no se cruza con María, entonces está claro que vas por el camino equivocado. Cristo vino a través de María para que podamos llegar a Él a través de ella.

Encontramos una increíble riqueza de recursos en la carta apostólica del papa Juan Pablo II de 2002, Rosarium Virginis Mariae, donde ofrece una base apasionada para el rosario. La imagen del rosario como escuela de María es muy poderosa y contiene la esencia de lo que logra la devoción a María. En el capítulo uno de ese documento "imprescindible", Juan Pablo II invita a todos a inscribirse en la escuela de María. Es una escuela de contemplación en la que, por ejemplo, cuando rezamos el rosario, contemplamos el rostro de Cristo en unión con su Santísima Madre y en su escuela. El santo papa Juan Pablo II afirma que "María es un modelo de contemplación, ya que, de manera única, el rostro de Jesús pertenece a María. Fue en su seno donde Cristo se formó, recibiendo de ella una semejanza humana que apunta a una cercanía espiritual aún mayor. Nadie se ha dedicado a la contemplación del rostro de Cristo con tanta fidelidad como María".

María atesoraba estas cosas y las guardaba en su corazón es un versículo que se repite dos veces en el Evangelio (Lucas 2, 19 y 51). Los recuerdos de María son preciosos e inestimables. Ella estuvo allí desde los comienzos ocultos en el seno materno, pasando por su vida, hasta la tumba y la resurrección. ¿Quién mejor que María para enseñarnos sobre Jesucristo? Y como señaló San Juan Pablo II: "Entre las criaturas, nadie conoce a Cristo mejor que María; nadie puede introducirnos en un conocimiento profundo de su misterio mejor que su Madre" (14). Aprendemos de María, la mejor maestra sobre Cristo. 

Cuando viajamos con María, estamos rezando a Cristo, dice Juan Pablo II. El papa Francisco presenta el Año Jubilar como una peregrinación. Encontramos a Cristo en y a través de una peregrinación. El jubileo es una peregrinación de esperanza. Es un año de viaje. Los Evangelios retratan a María como una viajera. Después de la anunciación, María partió apresuradamente para visitar a su prima Isabel. Ella lleva a Cristo a Isabel. Luego viaja a Belén para el censo, donde da a luz a Cristo. A continuación, huye a Egipto llevando a su bebé recién nacido, Jesús, y regresa a casa. Viaja a Jerusalén y lleva a Cristo al templo. Recordemos la Presentación. Luego, durante las fiestas religiosas anuales, María y José llevaban a Jesús al templo y, durante una de ellas, se perdió y más tarde fue encontrado. Ella viajó con su hijo al Calvario. Es desde esta cruz que Cristo ofrece a su Madre al cuidado de su amado apóstol Juan y ofrece a Juan a la protección maternal de María. En su homilía de 2014, el papa Francisco resume esto diciendo que María siempre ha estado presente en los corazones, la piedad y la peregrinación de fe del pueblo cristiano. La Iglesia viaja a través del tiempo... y en este viaje sigue el camino ya recorrido por la Virgen María. (Redemptoris Mater, 3). Nuestro camino de fe es el mismo que el de María, por lo que sentimos que ella está especialmente cerca de nosotros. En lo que respecta a la fe, eje de la vida cristiana, la Madre de Dios compartió nuestra condición.

Nuestra peregrinación de fe ha estado indisolublemente ligada a María desde que Jesús, muriendo en la cruz, nos la entregó como Madre, diciendo: "¡He aquí a tu Madre!". (Juan 19, 27). Estas palabras sirven como testamento que lega al mundo una madre. Cuando la fe de los discípulos fue puesta a prueba por las dificultades y las incertidumbres, Jesús los confió a María, que fue la primera en creer y cuya fe nunca fallaría. (Enero de 2014).

Acoger a la Madre en nuestras vidas no es una cuestión de devoción, sino un requisito de la fe: si queremos ser cristianos, debemos ser marianos, es decir, hijos de María. Durante este año jubilar, dediquemos tiempo a caminar con María para encontrar a Cristo.

Y como afirma el papa Francisco en Spes Non Confundit: "La esperanza encuentra su testimonio supremo en la Madre de Dios. En la Santísima Virgen vemos que la esperanza no es un optimismo ingenuo, sino un don de la gracia en medio de las realidades de la vida... Estoy seguro de que todos, especialmente los que sufren y los más necesitados, llegarán a conocer la cercanía de María, la más afectuosa de las madres, que nunca abandona a sus hijos y que, para el pueblo santo de Dios, es 'signo de esperanza segura y consuelo'." [21]
 

 26 - diciembre - 2024

25 de junio de 2025

Una buena noticia para Nuestra Señora de Medjugorje

Del sitio María de Nazareth:

 Por primera vez, la Iglesia Católica reconoce “los frutos espirituales” de Medjugorje, pero sin hablar del “carácter sobrenatural” de las apariciones.

No hay lugar más controvertido para las “apariciones marianas” que el de Medjugorje en Bosnia-Herzegovina, donde se vienen produciendo fenómenos desde 1981 con múltiples supuestos mensajes de la Virgen María.

Muy prudente hasta ahora, el Vaticano, que sin embargo había autorizado el culto católico y las peregrinaciones —un millón de visitantes al año—, acaba de dar un paso crucial, pero sin reconocer el "carácter sobrenatural" de las apariciones. La Iglesia Católica reconoce por primera vez la validez pastoral de los “frutos espirituales” observados entre los fieles, así como la coherencia teológica de la mayoría de los mensajes atribuidos a la Virgen.

Se han dado a conocer numerosos extractos del documento publicado por la Santa Sede el jueves 19 de septiembre. El documento se titula “La Reina de la Paz: nota sobre la experiencia espiritual vinculada a Medjugorje” que fue avalado por el papa Francisco y firmado por el prefecto de la Congregación para Doctrina de la Fe, el cardenal Víctor Manuel Fernández.