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6 de marzo de 2026

Nuestra Señora del Encuentro de Katsi

 


Del sitio La Teja:

En la memoria de José Luis Pereira siempre quedará grabada una fecha: el 5 de mayo del 2015.

Este joven indígena de Katsi, Talamanca, estaba trabajando en la propiedad de su hermano y mientras hacía una zanja para colocar los cimientos de su casa, su pala chocó con algo duro que le llamó la atención.

Eran poco menos de las cuatro de la tarde y decidió empezar a remover la tierra con sus manos para ver de qué se trataba y, después de unos minutos, halló una imagen de piedra con la forma de una mujer con un niño en brazos, de inmediato la asoció con la Virgen de los Ángeles. Estaba a poco menos de un metro de profundidad.

De hecho la imagen, que hoy está al cuidado de la parroquia de Santiago Apóstol de Amubri, en Talamanca, tiene en su cabeza el golpe de la pala.

Un detalle curioso es que José Luis es Pereira, al igual que Juana, la indígena que se encontró la imagen de la patrona de Costa Rica en Cartago”, explicó el padre Rolando Gutiérrez Zúñiga, CM.

La réplica de la Negrita mide 9,5 centímetros de altura, está hecha en piedra caliza y fue sometida a análisis por especialistas en geología, historia y patrimonio del Museo Nacional, quienes la hicieron un tratamiento para que durara más tiempo.

José Luis cuenta que la colocó sobre un tronco de Laurel y la guardó para llevársela al padre Fabio Flores CM, párroco de Amubri para ese entonces.

El sacerdote Gutiérrez comentó que la llamaron Virgen de los Ángeles del Encuentro, porque el mismo José Luis dice que salió a su encuentro.

Katsi es uno de los pueblos más cercanos al centro de Talamanca, de ahí que están más empapados de la cultura católica, los misioneros vicentinos son quienes han evangelizado esas comunidades.

Que la Virgen como tal se aparezca en Talamanca es muy significativo, porque la Virgen siempre ha privilegiado los pueblos más rezagados y abandonados, esta vez no ha sido la excepción".

"Katsi es un pueblo donde sus habitantes no tienen cédula y Jesús, a través de su madre, se hace presente. La aparición de nuestra señora viene a ser como un impulso que le da alegría, motivación y esperanza a Talamanca y a Katsi porque se sienten acompañados por ella”, agregó el padre Rolando.

3 de noviembre de 2023

Nuestra Señora del Mar de Puntarenas

Del sitio Club 8030:

Puntarenas es parada obligatoria de muchos turistas que desean conocer el Pacífico costarricense. Repleta de islas, playas fotogénicas y bellos tesoros naturales, es una ciudad que desde sus inicios cuida y respeta el agua que la rodea.

Este cariño a las saladas aguas del Pacífico también le dio forma a una de sus más famosas tradiciones: las fiestas dedicadas a la Virgen del Mar.

La historia local dice que durante 1913 se produjo el milagroso rescate del naufragio del barco El Galileo. Al regresar a tierra, el capitán Don Hermenegildo y sus marineros contaron a los porteños que mientras estaban mar adentro fueron visitados por una mujer que les dio comida y fortaleza para soportar la soledad del mar.

Días después, los hombres visitaron la Iglesia de Puntarenas y para su sorpresa, vieron en la imagen de la Virgen del Carmen a aquella dama que les ofreció una nueva oportunidad de vivir. Según la tradición, el mismo Don Hermenegildo rezó a la Virgen para que los salvara del océano y de allí se sumó la ciudad para pagar sus respetos a la salvadora.

A partir de ese año, los habitantes de la ciudad portuaria tomaron el mes de julio como una manera de recordar el milagro.

Así es que, hoy día tenemos la tradicional procesión marítima de la Virgen del Mar, en la cual se pasea la imagen saliendo del Muellecito, pasando por el Barrio El Carmen hasta la Parroquia para que bendiga a Puntarenas.

Otro caso curioso de esta historia es la decoración de las lanchas pesqueras que participan de la procesión, que adoptan formas de peces, cisnes y dragones con papel decorativo. El uso de este recurso proviene de la comunidad china, quienes se unieron a los porteños para darle color a esta bonita festividad.

18 de mayo de 2023

Nuestra Señora del Amor de Sarapiqui

Del sitio Diario Extra:

Una vez más San Vicente de Río Cuarto, en el cantón de Grecia, en Alajuela, se vuelve lugar predilecto para miles de fieles a la Virgen de la Reina del Amor. Y es que así es desde hace 23 años que se dan sus apariciones y en mayo la visita es casi obligatoria para muchos ticos. 

El pasado 1 de mayo asistieron cerca de 5 mil personas para darle gracias a la virgencita. 

En el ambiente se respiraba un supremo respeto hacia la Virgen. Muchos lloraban al ver su cuerpo con escarcha, mientras cantaban sus alabanzas.

Según Arnoldo Céspedes, dueño de la finca donde se encuentra el Santuario de la Virgen del Amor, las apariciones de la Virgen se remontan a enero de 1990 cuando su hijo José Arturo Céspedes, de 12 años, llevó una vaca a pastar; en medio de la finca vio una Señora que lo llamaba, corrió a la casa donde estaba su papá contándole lo sucedido, afirmando que había visto a la Virgen.

Desde ese momento las apariciones se hicieron más frecuentes y ya en 1993 un total de 17 personas afirmaron haber visto a la Madre de Jesús. Desde entonces las peregrinaciones son frecuentes cada primero de mes, pero con mucho más fuerza los primeros de mayo, por ser el mes de la Virgen.

13 de diciembre de 2022

Nuestra Señora de la Limpia Concepción del Rescate de Ujarrás

Del sitio Parroquia Paraíso:

El valle de Ujarrás fue uno de los primeros lugares de Costa Rica donde se construyó una ermita consagrada a la Santísima Virgen, bajo la advocación de la Purísima Concepción, que luego, en honor al valle se le llamó "Nuestra Señora de la Limpia Concepción de Ujarrás" y a la que se le adjuntó el título "del Rescate" depués de 1666.

Fue descubierto aproximadamente en el año 1561, pero no fue hasta tres años después, cuando Fray Lorenzo de Bienvenida trae desde España varias donaciones, una comitiva y obsequios para comenzar con la evangelización en el valle. 

Se supone, que dentro de los obsequios, el fraile traía consigo la imagen de Nuestra Señora de Ujarrás, y que alrededor de los años 1565 y 1566 fue colocada en el altar ujarraceño.

A través de las generaciones y sin documentos que la comprueben se relata la siguiente leyenda:

Se dice que en los años siguientes al descubrimiento del valle, un indio pescaba en la desembocadura del río Suerre (actual río Pacuare), cuando vio una caja de madera que las olas impulsaban hacia la orilla. El indígena sorprendido, recogió la caja y sin abrirla se la llevó a su pueblo -posiblemente tomando por camino los márgenes del río Reventazón.

Cuando llegó a Ujarrás, descansó y al querer continuar hacia Cartago, no pudo levantar la caja, ya que se había hecho tan pesada que ni con la ayuda de otros indios pudo levantarla. Así, muy confundido se fue hasta el convento de los franciscanos en Cartago, en donde contó a los frailes lo que ocurría.

Al llegar estos al valle, trataron de mover la caja y tampoco pudieron, por lo que la abrieron y encontraron dentro de ella, una preciosa imagen de la Virgen María. Al mismo tiempo que comprendieron que la imagen quería quedarse ahí, por eso, levantaron una ermita de paja, en donde los fieles podrían venerarla.

En otras versiones, la leyenda supone que la caja con la imagen fue arrojada al mar ante el peligro de ser profanada por piratas, además se dice que eran tres imágenes, una de ellas la de Ujarrás, otra que quedó en Nicaragua -con el nombre de Nuestra Señora del Viejo-, y de la otra no se tiene información.

En Costa Rica, en el año 1666 -el 8 de abril-,se dio el desembarque de los piratas Mansfield y su teniente Morgan cerca de Limón, con aproximadamente 600 hombres a su servicio, con el fin de conquistar y saquear el territorio. En consecuencia, el Gobernador desplegó a su encuentro una comitiva de 300 hombres (españoles e indios), para detener la invasión.

Se dice que mientras esto ocurría cerca de Turrialba, en Cartago se realizaba una procesión con la imagen de la Virgen de Ujarrás que habia sido llevada hasta allá, para ofrecerle plegarias y pedirle que protegiera a todos aquellos hombres que pronto se encontrarían en batalla.

Se cuenta que apenas con los primeros disparos, los piratas salieron corriendo del lugar con dirección a sus barcos para abandonar el país, huyendo del lugar presos del pánico -el 23 de abril-, como si se hubieran encontrado con un batallón que los aniquilaría de inmediato.

Se cuenta que fue un milagro de la Virgen María, y que esta se apareció con un ejercito ante los piratas, acudiendo en socorro por todas aquellas personas que habían confiado y orado por su protección y amparo. Es por esta razón es que desde entonces la Virgen es llamada "del Rescate de Ujarrás".

El 16 de febrero de 1723 el volcán Irazú despertó sacudiendo y haciendo temblar a la ciudad de Cartago, cubriendo todo con sus cenizas, llegando estas a cubrir gran parte de la meseta central. Fue tanta la alarma en la población que los habitantes no pensaron sino en hacer actos de rogación y devoción a la Virgen de Ujarrás, con tal de calmar la furia del volcán.

Así fue como trajeron la imagen desde el valle -el 22 de febrero-, en procesión hasta Cartago, en donde se realizaron solemnes oficios y rosarios, además de procesiones que recorrieron toda la ciudad. 

La imagen regresó al pueblo de Ujarrás el 27 de febrero, acompañada por aproximadamente mil feligreses -en romería de penitencia-, que la escoltaron hasta el valle, en agradecimiento por aplacar las furias del coloso.

Se cuenta que en enero de 1725 el mal tiempo imperaba en el valle de Ujarrás, pero que a pesar de la lluvia, los hombres se encontraban en sus faenas y las mujeres en las labores del hogar, cuando en eso, se escucharon las campanas del templo en un tono triste e inusual, provocando que todo el pueblo detuviera sus labores y se dirijieran en dirección al templo.

Mientras tanto en el templo, el sacerdote y el sacristán, se encontraban aún más intrigados ya que las campanas sonaban sin que nadie las hubiera tocado. Al tiempo, las campanas dejaron de sonar, retomando su sonar luego de un momento de quietud. Para entonces, todo el pueblo se encontraba reunido en la ermita rezando.

Por segunda vez, el sonido cesó, y de la misma manera comenzó a retocar, y por la incertidumbre de todos, se alejaron a refugiarse a los montes, cuando en eso se escuchó un retumbar en la montaña y de inmediato, el valle entero se cubrió de agua, que bajaba como una catarata por el río Paz, provocando una de las inundaciones más grandes que ha tenido lugar en el valle.

Después de esto se llegó a la conclusión de que la Virgen había hecho sonar las campanas para poner a su pueblo a salvo, por lo que cuando todo volvió a la calma, llevaron la imagen en procesión hasta Cartago, donde se realizaron fiestas muy solemnes en agradecimiento por su cuidado.

Su santidad del Papa Pío XII, conoció la antigüedad y múltiples favores que se atribuyen a la Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Ujarrás, dio su anuencia para que el Cardenal Carlos María de la Torre, Dignísimo Arzobispo de Quito, Ecuador, coronara la venerada imagen, el miércoles 27 de abril de 1955, en San José, en un acto muy solemne y de mucha gala.

El 9 de abril de 1962, mediante la Ley 3112, se firmó el decreto que declaró a Nuestra Señora de Ujarrás, Capitana General de la Guardia Civil y de los Cuerpos de Seguridad de Costa Rica, reconociendo que es un país sin ejército, pero con la protección especial de una capitana que guía a su pueblo, y a todo aquel que implore su protección.

 Himno a la Virgen de Ujarrás

Entonemos un canto glorioso
ensalzando con nota vibrante
a la Virgen más pura, que amante
nos libró del pirata falaz.

Que al colono español como al indio
que fundaran la Patria querida
les brindó protección sin medida
la Señora gentil de Ujarrás.

Soberana y augusta princesa
oh mi Virgen sin par del Rescate
que libraste del rudo combate
con tu santa vital protección
eres siempre patrona del tico
pues doquiera lo anuncia la historia
que corona tu nombre de gloria
en tu limpia e impar Concepción.

Del moderno pirata defiende
nuestra Patria en tus brazos nacida
porque yace al crecer abatida,
¡oh Señora gentil de Ujarrás! 

No permitas que avancen ni triunfen
las doctrinas que Cristo condena
y conserva ¡oh gloriosa Azucena!
a tu pueblo en la fe y la verdad.

 

 

14 de noviembre de 2021

Nuestra Señora de los Ángeles o la Negrita de Costa Rica

Del blog católico Gotitas Espirituales:

Nuestra Señora de los Ángeles es una advocación mariana originaria de España que llegó a América en el período de la Conquista y fue declarada Patrona de Costa Rica por el Congreso de la República en 1824.

Fue ratificada como Patrona en los años 1924 y 2002 por el mismo Congreso; y en 1926 se le concedió la Coronación Pontificia.

En 2016 se celebró el 380 aniversario del hallazgo de esta imagen mariana en la ciudad costarricense de Cartago.

La imagen es pequeña y está hecha de roca volcánica, grafito y jade. Su color es negro y por ello a la Virgen se le llama cariñosamente "La Negrita".

Fue en un lugar llamado "Puebla de los Pardos", donde luego se construiría precisamente la Basílica de Cartago, donde según la tradición, el 2 de agosto de 1635 una mujer de nombre Juana Pereira vio sobre una roca una imagen de María con el Niño Jesús en brazos.

Se cuenta que la mujer trasladó la imagen a varios lugares, incluyendo una parroquia de la zona a pedido de un sacerdote, sin embargo la imagen solía desaparecer y volvía a aparecer sobre la roca de la primera aparición. Entonces, el pueblo se dio cuenta que el deseo de la Madre de Dios era que se construyera un templo en aquel lugar.

Primero se construyó allí una ermita y luego la Basílica. Y muy pronto se empezó a difundir entre la población la veneración a la santa imagen a quien se le llamaba Nuestra Señora de los Ángeles, por haberse aparecido el día en que la Iglesia celebra a la Virgen de este nombre.

Desde finales del siglo XIX miles de personas realizan una peregrinación anual llevando la imagen desde la Basílica de los Ángeles hasta la Catedral Nuestra Señora del Carmen, donde permanece hasta inicios de septiembre, cuando es devuelta a la basílica con una nueva romería.

En una carta enviada a los católicos en Costa Rica por la clausura del Año Jubilar del 2011 en honor a Nuestra Señora de los Ángeles, el Papa Benedicto XVI afirmó que esta devoción mariana es un signo sagrado de la religión cristiana y la fe en Latinoamérica.

Según informó Radio Vaticana, el Papa recordó que "existen innumerables signos sagrados capaces de difundir la religión cristiana sobre la tierra y de acrecentar la devoción de los fieles", y entre estos testimonios "está también la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles conservada en la Basílica de Cartago".

Además de esta ciudad de Costa Rica, existen otras basílicas en el mundo dedicadas a esta advocación mariana, especialmente en Italia donde se encuentran tres. La más importante está ubicada en la ciudad de Asís, donde San Francisco recibió su vocación en el año 1208.

En el 1216, en una visión, San Francisco le pidió al Señor, que se encontraba junto a la Virgen sus ángeles, que le concediese una indulgencia a cuantos visitasen la Iglesia dedicada a la Virgen bajo la advocación de María de los Ángeles.

El Señor aceptó y le ordenó que se dirigiese a Perugia, para obtener del Papa el favor deseado. Esta indulgencia conocida como "la indulgencia de la Porciúncula" o "el Perdón de Asís", fue aprobada por el Papa Honorio III.

2 de agosto de 2018

Nuestra Señora de los Angeles

La historia dice que el 2 de agosto de 1635, una joven mulata llamada Juana Pereira, iba a recoger leña como de costumbre, y se encontró una pequeña estatua de la Virgen María en medio del bosque, sobre una roca, cerca de un manantial, en el lugar llamado "La Puebla de los Pardos". Ella decidió llevársela para su casa, donde la guardó en un cajón envuelta en un paño de tela. 

 Al día siguiente, Juana volvió al sitio del primer hallazgo, se encontró una imagen de piedra igual a la encontrada el día anterior, hizo lo mismo, se la llevó para su casa, para guardarla junto a la otra, pero cuando llegó a buscarla se dio cuenta que no estaba, así volvió a guardar la imagen encontrada nuevamente. Lo mismo sucedió al tercer día, pero esta vez se la llevó al sacerdote de la localidad, Alonso de Sandoval, quien la guardó en una caja, y se olvidó de ella. 

Al día siguiente abrió la caja y, para su sorpresa, no estaba. Juana Pereira volvió al lugar de las apariciones y encontró ahí la imagen, así que se la llevó al sacerdote y este la guardó dentro del sagrario. Al  otro día abrió el sagrario y no la encontró, por lo que declaró que aquello era un mensaje de la Virgen. Ella deseaba estar en el bosque, sobre la roca, por lo que construyeron un pequeño templo en su honor, donde actualmente se encuentra la Basílica de los Ángeles. 

La pequeña imagen de 20 centímetros fue bautizada con el nombre de Virgen de los Ángeles, porque el 2 de agosto los franciscanos celebran la fiesta de Nuestra Señora de los Ángeles (Getafe). Por esta razón, se tiene la certeza de que el hallazgo ocurrió ese día, pero no así la fecha exacta. Se estima que fue antes de 1639 aunque algunos dan por un hecho que fue en 1635. 

La joven que tuvo el honor de encontrar la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles parece que se perdió en la Historia de Costa Rica. Se sabe que existió porque los escritos de la época y de la Iglesia lo comprueban, sin embargo, no se le dio seguimiento después del hallazgo de “la Negrita”. 

El segundo Arzobispo de San José, Monseñor Víctor Sanabria Martínez, intentó recuperar datos sobre esa mulata. En sus investigaciones detectó que la mayoría de mujeres de esa zona se llamaban Juana y llevaban por apellido Pereira. Al no dar con la identidad de esta muchacha la llamó “Juana Pereira” como un homenaje a todas las mulatas que conocieron a la verdadera joven que dio con la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles. En ellas se pretendió extender ese honor a toda la cultura indígena y de descendientes de africanos de Costa Rica. 

Según otras fuentes, en esa época era muy popular la imaginería religiosa en el Valle Central de Costa Rica. Hay mucha documentación sobre maestros, oficiales y aprendices que se especializaban en hacer imágenes en madera o piedra, para venderlas en el mercado local. La administración del gobernador español Gregorio de Sandoval Anaya y González de Alcalá, el obispo español Fernando Núñez Sagredo y el párroco de Cartago, Alonso de Sandoval, en los años del hallazgo, se caracterizó por establecer varias iglesias en “Pueblos de Indios” en los alrededores de Cartago, y la ermita de la “Puebla de Pardos” fue obra suya. 

La composición de la Negrita, se ha dicho, que consiste de tres diferentes piedras: el grafito, jade y roca volcánica.

Los arqueólogos se muestran muy interesados en esa composición debido a que resulta muy difícil, casi imposible, unir las tres piedras; sin embargo, coinciden al señalar que la imagen de la Virgen tiene características de todas ellas.

Se tienen investigaciones que en esa época no había grafito en Costa Rica, sólo en Europa, mientras que en el Viejo Continente no se contaba con las otras dos rocas. Con base en esa realidad, se podría concluir que la imagen tiene características de los dos continentes.

Es de 20 cm de alto, le llaman la Negrita pese a que su verdadero color es un gris - verdusco. Los rasgos de la Virgen son de mestiza, específicamente mulata. Ella ve hacia el frente, mientras que su Hijo la ve directamente a los ojos, y con su manita le toca el corazón.

Algunos coinciden que esa narración describe a la Virgen María asunta al cielo en cuerpo y alma. Es por ese motivo que la Familia del Valle, los joyeros personales de la Virgen, le construyeron un trono muy especial. Es todo en oro con piedras preciosas, la mayoría donadas por fieles agradecidos por un favor. En total, la estructura mide un metro de alto. Es fácilmente observable que la imagen de la virgen de Los Angeles, cumple con la descripción del Apocalipsis, en el versículo 12:1: “Apareció en el cielo una gran señal, una mujer vestida de oro con doce estrellas sobre su cabeza y la luna bajo sus pies”. En el punto más alto del resplandor sobresale el pectoral (cruz que usan los obispos sobre su pecho) que donó el arzobispo de San José, Monseñor Otón Castro. En la base de la estructura se colocó el escudo de Costa Rica que fue un regalo del entonces mandatario, Daniel Oduber. Al emblema nacional se le agregaron algunos anillos que donó Monseñor Rodríguez para recordar a su madre en la Imagen de la Negrita.