Mostrando entradas con la etiqueta Santa Pulqueria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Santa Pulqueria. Mostrar todas las entradas

22 de diciembre de 2023

Nuestra Señora de Constantinopla (Italia)

Del sitio Un Paso al Día:

Alrededor de 1528, en medio de la peste, la Virgen de Constantinopla apareció a una anciana, pidiéndole que se erigiera un templo allí.

 Donde había estado su imagen pintada en un muro de una iglesia sepultada.

La celebre imagen original fue considerada durante parte del Imperio Romano como la protectora de la ciudad y de todo el imperio de Oriente. Los emperadores la portaban a la cabeza de su corte triunfal, como indicador y guía de la “vía”, valorando de este modo el titulo de "Odigitria".

Para comprender esta aparición mariana es necesario partir de lejos y precisamente de la ciudad de Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente, de Constantino el Grande, a caballo del Bósforo y del Corno de Oro, sobre el lugar de la antigua Bizancio.

La ciudad tenía un culto particular por la Madre de Dios la Virgen Theotokos, del cual no era extraña la madre de Constantino, la emperatriz Elena.

En el siglo V había en Constantinopla tres basiliquetas marianas. La imagen venerada en una de ellas, en Odeghi, representaba a la Virgen con el niño en brazos.

La denominación Odigitria, de odos, "vía", significa "palabra que indica el camino".

Y el nombre deriva del hecho que los soldados (odigoi) se llegaban a este monasterio a rezar, igual que a otro de la vía de la ciudad imperial, Iglesia que era llamada popularmente “de la guía”, y que conservaba una imagen similar, venerada como obra del evangelista Lucas.

Sucesivamente adquirió un significado personal a causa de la posición del brazo de María que indica al Hijo como la vía "camino, verdad y vida".

Esta celebre imagen fue considerada la protectora de la ciudad y de todo el imperio de Oriente.

Los emperadores comenzaron a portarla a la cabeza de su corte triunfal, como indicador y guía de la “vía”, valorando de este modo el titulo de "Odigitria".

Para el incremento del culto en Constantinopla contribuyó la emperatriz Pulcheria que desarrolló una devoción particular a la Madre de Dios los días martes.

Esto porque la definición dogmática de la Divina Maternidad parece que sucedió el martes, por eso, en los sucesivo se traslada a Pentecostés, que por intercesión de la Madonna, el pueblo de Constantinopla habría tenido una victoria sobre los persas que habían sitiado la ciudad.

El tipo iconográfico de Santa María de Constantinopla, muestra la ciudad de las torres y los muros llenos de llamas, lo que algunos historiadores describieron como un imponente incendio, como consecuencia de un ataque sarraceno.

"El año 1528 fue muy infeliz para toda Italia, particularmente para nuestro Reino de Nápoles porque cayeron tres flagelos de DIOS: guerra, peste y hambre".

"Los napolitanos, presas del pánico, organizaban procesiones de penitencia, y el virrey invitó al pueblo a reunirse a orar en la Iglesia".

Contemporáneamente en el 1528, el vizconde de Lautrec, informado de la dificultad de Nápoles concerniente al hambre y a la sed, marchó sobre Nápoles.

Pero la peste hizo un verdadero exterminio de la tropa de Lautrec.

Los restos fueron entregados a la armada francesa el 8 septiembre de 1528, día de la Natividad de María.

Nápoles fue liberada del enemigo externo, pero continuaba presa del terrible enemigo interno; la peste que no cesaba de provocar muerte y luto.

La epidemia perduraba y atacó con mayor violencia en el mes de marzo. Pero sorpresivamente, el flagelo dio señales de desaparecer.

El periodista Rosso lo atribuyó a la intervención de la Madonna, como el fin de asedio, así quedó purificado de aquella peste:

"En el mes de junio del año 1529, el tercer día de Pascua Rosada (martes de Pentecostés), fue encontrada al lado del muro de la ciudad de Nápoles una imagen de la Madonna Santísima Madre de Dios, por revelación de una viejecita, que habitaba vecino a ella, a la cual le fue prometido por la Madre de DIOS el fin de la peste, como sucedió en efecto. Y por consiguiente la Ciudad de Nápoles dio principio a la edificación de una Iglesia dedicada a la Imagen, con lo titulo de Madonna de Constantinopla, y se espera, que la proteja de dicho morbo que pueda venir en tiempos futuros. Y no solamente la Madonna de Constantinopla liberó Nápoles de la peste, sino también de la guerra…".

La Virgen dijo a la viejecita: "Alégrate, oh Hija, porque se ha aplacado la ira de mi Divino Hijo; lleva esta buena nueva a todos los ciudadanos afligidos. Dirás, de parte mía, que en honor a la gracia que vino acá a la tierra, encontrarán una pintura mía oculta debajo de las ruinas de una antigua capilla. Aquí deseo que, en honor de Mi Hijo Jesús y a Mi Nombre, sea edificada una Iglesia, donde honrándome me haré conocer como la piadosa abogada".

La viejecita fue creída rápidamente porque la ciudad estaba al extremo de sus fuerza por la peste. Efectuada la excavación, se encontraron los restos de una antigua Iglesia dedicada a Santa María de Constantinopla y en una pared la imagen mariana. La Iglesia fue rápidamente re edificada y consagrada el 15 de agosto del mismo año.

La imagen de la Virgen es de inspiración claramente bizantina: el fresco fue puesto sobre una tabla de mármol de un manierista napolitano a fines del 1400.

La Virgen es representada a medio busto, sobre una nube, en el acto de llevar sobre la diestra al Niño Jesús, que lo tiene sobre su pecho.Usa una blusa roja y un manto azul que envuelve toda la cabeza de cabellos rubios. Detrás en lo alto, dos ángeles tienen sostenida una cortina verde que da fondo a la Virgen y a dos personajes que la flanquean: San Juan Bautista y San Juan Evangelista.

Debajo, dos ángeles en el acto de llevar la nube que divide la visión celeste del panorama de la ciudad de Constantinopla presa de las llamas, sobre la cual dos pequeños ángeles tiran agua desde dos ánforas.

Engenio Caracciolo, historiador napolitano del 1600, se refiere con seriedad documentaria, que la Iglesia de Santa María de Constantinopla en Nápoles era "de grandísima devoción y no solo el día de su festividad, sino todos los martes del año concurría todo Nápoles, y buena parte de esa gente se abstenía de comer carne. La fiesta principal del titulo con grandísima solemnidad si celebra el primer martes después de Pentecostés con extraordinaria concurrencia de pueblo".

10 de mayo de 2023

Nuestra Señora del Milagro de Cocentaina


Del sitio Pía Unión Virgen del Milagro:

Dícese que San Lucas Evangelista pintó esta sagrada Imagen de la Madre de Dios, y estuvo en Jerusalén hasta el siglo V. Que a mediados del mismo siglo fue trasladada a Constantinopla, donde la Emperatriz Pulqueria levantó suntuosa Basilica para su mayor decoro y veneración: y que en el siglo XV Gregorio Bassarión, Patriarca de la Ciudad Imperial, que había sido honrado por el Papa Eugenio IV con el Capelo Cardenalicio, viendo que tan sagrada Imagen podría ser profanada por turcos y cismáticos, llevóla a Roma y regalósela al Soberano Pontífice,en gracia de la distinción que le acababa de hacer. Así lo escribe el R. P. Fr. Agustín Arques, pero la rigurosa critica de hoy sólo admite esta leyenda como tradición piadosa, y como tal la trasmitimos a nuestro pueblo.

Más cierta es la creencia de que nos viene de Roma, pues se funda en un hecho histórico. Dice Escolano que por los años 1445 hallábase el Papa Eugenio IV acosado por el capitán Francisco Sforça, que con muy grande ejercito se había entrado por tierras de la Iglesia , y queriendo defender sus derechos, pidió auxilio al Rey D. Alfonso V de Aragón. Vio muy justificada el Rey la demanda del Soberano Pontífice, y envióle tropas auxiliadoras bajo el mando de D. Jimén Pérez Ruiz de Corella. Era D. Jimén uno de los héroes más insignes de aquel siglo y muy de la privanza del Monarca. Tratábase, además, de defender la causa de la Iglesia y por este doble motivo tomó tan a pecho el valeroso caballero la defensa de los Estados Pontificios , que con júbilo de su alma se los devolvía al Papa el año 1448, después de pasar los mayores trabajos en los años que duró la guerra. Ocupaba ya la Silla Apostólica Nicolás V, el cual, queriendo manifestar su gratitud al invicto capitán, concedióle algunos bienes eclesiásticos. Una de las joyas preciosas que D. Jimén recibió del Papa en esta ocasión fue la santa Imagen de la Madre de Dios de que venimos hablando, y que sin duda alguna estimó muchísimo más que si le hubiera dado la posesión de todo un reino.

Este mismo año de 1448 compró D. Jimén a su Monarca la villa Baronía de Cocentaina, firmándose las escrituras , como dice Escolano , en el sitio de Pompilia, reino de Nápoles, el día 28 de Agosto. Aprovechó el Rey esta buena coyuntura para agradecer a su fiel amigo y leal caballero los muchos y buenos servicios  que había prestado a su Corona, y dióle el titulo de Conde en los estados que le acababa de comprar. Habiendo recibido, pues, el señor de Corella tan noble distinción, partióse a Cocentaina para tomar posesión de su nuevo condado. Quiso tomar el devoto Conde por compañera principal de su viaje la que había de ser verdadera Señora de sus Estados, y él mismo llevó consigo la sagrada Imagen de la Madre de Dios, que el Papa Nicolás V le había regalado, y con gran reverencia la colocó en la Capilla de su Palacio Condal. En esta Iglesia, dedicada a San Antonio Abad (que todavía se conserva hoy en dicho Alcázar), fue venerada esta santa Imagen con el titulo de la Concepción de María desde el año 1448, en que el primer Conde de Cocentaina la trajo de Roma, hasta el 19 de Abril de 1520, en que por un maravilloso y estupendo milagro cambió el antiguo titulo por el que hoy tiene.

Nota de José Luis Salvia:

El milagro de Concentaina ocurrido el 19 de abril de 1520 fue cuando el icono de la Virgen del Milagro de Cocentaina, lloró 27 lágrimas de sangre, hecho que cambió el sentir y la devoción de todo un pueblo.