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20 de septiembre de 2024

Nuestra Señora del Pie de Plata

 Del sitio Puntadas Marianas:

En el departamento de Meuse-et-Moselle, en Lorraine, Francia, que formaba parte del antiguo ducado de Bar antes de la Revolución, se erige el pequeño pueblo de Toul, que es único en su tipo. Es uno de los pocos pueblos fortificados que quedan en Francia, y se le contó entre las ciudades más antiguas de Europa mucho antes de que se supiera de la existencia de América.

Cerrada al mundo por una doble barrera de muralla y foso, la misma existencia del antiguo lugar está casi olvidada; y a pesar de ello fue un famoso lugar en su tiempo. Se dice que varios cientos de santos canonizados esperan la resurrección bajo el pavimento de piedra de su catedral, y el gran Hildebrand, quien después gobernó la Iglesia como Gregorio VII, fue una vez Obispo de Toul.

Durante la guerra Franco-Prusiana el ejército invasor estuvo detenido seis semanas fuera de sus murallas, por los bravos hombres que lucharon y defendieron sus hogares, hasta que no quedó comida en la ciudad, y la hambruna los obligó a someterse. 

Los prusianos estaban tan enojados con la determinada resistencia que obligaron a sus enemigos a pagar un alto tributo. Esto no se llevó a cabo hasta el final de un año, y durante todo ese tiempo la gran campana de la catedral fue tañida durante la Bendición como por un funeral, y el versículo 14, "Libera, oh Señor, Libera a Tu pueblo, y no estés enojado con nosotros por siempre", fue cantado en lugar de la letanía de la Santísima Virgen, que era lo que se acostumbraba cantar antes del O Salutaris

Ciertamente los locales habían olvidado sus deberes hacia Dios, y se había perdido la bendición que una vez descansara sobre el pueblo. Muchos, muchos años habían pasado desde que Dios Todopoderoso llamó a cualquiera de sus habitantes a servirle como sacerdote o religioso, y los más piadosos entre ellos creyeron firmemente que esto era un castigo por los pecados de la gente, que además trabajaba el domingo como cualquier otro día y no solían acudir a Misa.

En una de las muchas capillas laterales de la catedral había un altar que fue objeto de gran devoción en Toul. Es llamado el altar de Nuestra Señora del Pie de Plata. La estatua de la Santísima Madre que se venera en ese altar no es lo que se podría considerar hermosa en una primera instancia, si bien antes de la revolución la catedral de Toul era muy rica. 

Sucedió entonces en el año 1284 que ciertos hombres malvados decidieron entrar en la catedral en la noche y llevarse tanto oro y piedras preciosas como pudieran, comenzando con los pertenecientes al altar de Nuestra Señora en una de las capillas laterales cercanas a la puerta. Persuadieron al hombre que cuidaba las llaves de la catedral para que los ayudara, y fácilmente se las ingeniaron para entrar a hurtadillas, temiendo ser escuchados porque en aquellos días muchos sacristanes y otros dormían o vigilaban en los claustros que rodeaban a la gran iglesia.

Pero los ladrones habían escogido su momento para después del festival de la Asunción, porque sabían que todos estarían cansados e irían a descansar sin guardar los preciosos ornamentos que adornaban el altar. Los rufianes se reunieron silenciosamente en la capilla, y el más importante de ellos estiró su mano para alcanzar un costoso jarrón, cuando sus camaradas le oyeron gritar de terror, sus ojos y boca bien abiertos, señalando con la mano estirada la figura de Nuestra Señora. Y entonces vieron que Ella había sacado su pie fuera de la túnica en un acto de descender hacia el sacrílego despojador de su santuario.

Aterrorizados, estaban por huir de la catedral cuando los negligentes cuidadores se levantaron por el ruido y llegaron corriendo. Los ladrones contaron la historia y mostraron el pie extendido de la Santísima Virgen, esculpida en piedra, y así todos vieron cómo Ella había defendido su propiedad del sacrilegio y a la catedral de la desecración. 

En agradecimiento por este favor los ciudadanos de Toul cubrieron el pie extendido de la estatua con una capa de plata, y se le conoció desde entonces como Nuestra Señora del Pie de Plata. Fue durante mucho tiempo objeto de gran devoción, y la gente piadosa con frecuencia realizaba peregrinaciones hasta el santuario cuando deseaban obtener algún favor especial de Nuestra Señora en sus necesidades 

La fiesta de la Virgen del pie de la Plata no aparece en la edición del Misal de Toul en 1750. Pero se registró en 1914. En la reforma del calendario diocesano de 1955, el siguiente tema se incluyó: "Se permite que la misa votiva, todos los días se les permite misas votivas, y también el día de la fiesta."

En 1284, a una mujer que llegó a la catedral a rezar a la Virgen por su marido y su hija que había perdido, se le advirtió, en una forma que parecía sobrenatural, del riesgo que corría la ciudad de ser tomada por sus enemigos.

En reconocimiento de esta revelación, el pie de la estatua de la Virgen estaba adornado con un zapato de plata, de ahí el nombre que se le dió. La estatua antigua, venerada, fue destruida durante la Revolución. Ha sido sustituida por el texto siguiente, a la que los habitantes de Toul continúan orando con confianza.

Todopoderoso santifica su templo, 
Dios es su santuario que nada desconcierte.

6 de diciembre de 2018

Nuestra Señora de Fourvière

Desde la antigüedad, la colina de Fourvière es la meca de la ciudad. Los romanos construyeron su foro, un lugar de la vida pública, donde los ciudadanos trataban sus asuntos políticos y jurídicos.

Desde principios de la Edad Media, el lugar se convierte en un santuario mariano. En 1168, una pequeña capilla fue construida. Diez años más tarde, luego del martirio del arzobispo de Canterbury Tomás Becket, el obispo de Lyon decidió dedicarla a su memoria.

En el siglo XVII, la colina adquiere nueva importancia. Ante una epidemia de viruela aflige a la región en 1643, los regidores de la ciudad promenten realizar una peregrinación cada año a Fourvière si se detiene la enfermedad. El deseo es cumplido y las peregrinaciones siguen haciéndose hasta hoy. Las peregrinaciones son cada vez mayores y la capilla, de manera rápida, se convierte en demasiado pequeña.

En 1830, la torre campanario de la capilla, que amenaza caerse, se demuele. Se decidió reconstruir y colocar una estatua de oro que gana en un concurso para su realización el escultor Fabisch, quien posteriormente inspirado por María Santísima hará la imagen de Nuestra Señora de Lourdes en marmol de Carrara. La inauguración iba a tener lugar el 8 de septiembre de 1852, fiesta de la Natividad de la Virgen, pero las fuertes lluvias inundan el taller del escultor y se ven obligados a aplazar la fecha al 8 de diciembre. La estatua está en su lugar, pero el tiempo sigue siendo el problema y el proyecto de festividades tales como fuegos artificiales, no puede tener lugar. Espontáneamente, los ciudadanos de Lyon, por devoción ponen lámparas en sus ventanas aprovechando una pausa de las lluvias en la noche. Este evento es el origen de las iluminaciones el 8 de diciembre.

En 1870, durante la Guerra Franco-prusiana, Lyon espera ampliar el santuario si la ciudad está a salvo del ejército prusiano. Su oración es respondida y en 1872 la primera piedra de la basílica fue colocada. El arquitecto elegido es Pierre Bossan, arquitecto atípico, que ya ha construido en Lyon St Georges. Su obra será continuada por el arquitecto Perrin Sainte-Marie.

La basílica se caracteriza por su estilo, por la diversidad de los materiales utilizados y la riqueza de su decoración interior. En una visión mística de la religión, Pierre Bossan quería construir un edificio haciendo uso de la palabra, que expresa la grandeza de la fe. Sus cuatro torres y murallas da la apariencia de una fortaleza, que simboliza la fe inquebrantable de la Virgen María. Por el contrario, el interior con sus paredes cubiertas de mosaicos es una casa de oro y luz, en honor a la Virgen María. Toda la basílica fue construida de acuerdo con un simbólico paso al peregrino o visitante desde las tinieblas a la luz de la fe.