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30 de mayo de 2026

Meditando el Rosario: Quinto Misterio Glorioso: La Coronación de María como Reina y Madre de Todo lo Creado

 

Extraído de Asalta el Cielo con tu Rosario:

Del sitio Diócesis de Cucuta:

"Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Apocalipsis 12, 1).

Este texto bíblico del Apocalipsis a lo largo del tiempo ha tenido diversas interpretaciones en torno a la figura de la Madre-Reina, haciendo referencia a Israel, Jerusalén y a la Iglesia como madre revestida del favor divino; pero sin duda la madre revestida de sol por excelencia es la Madre de Dios, de quien Lucas dice: "El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra" (Lc 1, 26). Es fundamental iniciar diciendo que, de la maternidad divina de la Santísima Virgen, se desprenden todas las perfecciones y privilegios que le adornan como la llena de gracia; por la realeza de su Santísimo Hijo, Ella es la reina madre. Es posible hablar del reino de Jesús y de María, pues a la madre del rey le es propio el trono.

"La Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de culpa original, terminado el decurso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y fue ensalzada por el Señor como Reina universal con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores" (Lumen Gentium 59).

El sí de María ante las palabras del Ángel da el consentimiento libre a su papel fundamental en el plan salvífico de Dios. Efectivamente todo parte de la voluntad divina pero siempre respetando la libertad humana; ante la propuesta de ser la Madre de Dios (Theotokos) María dice: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra» (Lc 1, 38); reconociendo la grandeza de Dios quien la exaltaría por tan grande humildad y generosidad.

En este orden de ideas, María es bendita entre todas las mujeres, y es la perfecta discípula, es el ejemplo de las virtudes y la reina de la paz, sin duda su cooperación en la extensión del reino fue y es crucial para la Iglesia, ya que además es la Mater Ecclesiae, la cual cuida de sus hijos que son perseguidos: "Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús" (Ap 12, 17).

"A partir del siglo V, casi en el mismo período en que el Concilio de Éfeso la proclama Madre de Dios, se empieza a atribuir a María el título de Reina. El pueblo cristiano, con este reconocimiento ulterior de su excelsa dignidad, quiere ponerla por encima de todas las criaturas, exaltando su función y su importancia en la vida de cada persona y de todo el mundo (…) Pero ya en un fragmento de una homilía, atribuido a Orígenes, aparece este comentario a las palabras pronunciadas por Isabel en la Visitación: 'Soy yo quien debería haber ido a ti, puesto que eres bendita por encima de todas las mujeres, tú, la madre de mi Señor, tú, mi Señora'. San Juan Damasceno atribuye a María el título de 'Soberana': 'Cuando se convirtió en madre del Creador, llegó a ser verdaderamente la soberana de todas las criaturas'".

Como ya se ha dicho, la realeza de María está subordinada a la de Cristo, quien no solo es rey por ser Hijo de Dios sino porque es el Redentor; la Madre de Dios es la nueva Eva que coopera en la obra de Dios y representa de manera especial al género humano. El misterio de la Ascención y la Asunción están relacionados, pues al ser asunta al cielo, María posee y ejerce sobre el universo una soberanía dada por su Hijo, lo cual no quiere decir que la realeza de María nos aleja de Ella, sino que por el contrario su solicitud para con sus hijos es permanente y a través de su intercesión obtenemos favores y gracias.

En definitiva, la Santísima Virgen es establecida por el Señor como Reina universal del cielo y de la tierra, ha sido elevada sobre todos los seres celestes y sobre la jerarquía de los santos y eso da a la Iglesia una especial gracia, la de tener una Madre-Reina que intercede, guía y acompaña. «Santa María, Reina del cielo y Soberana del mundo, sufría junto a la cruz de nuestro Señor Jesucristo».

 Diác. Elkin Jesús Ardila Boada
Teólogo Bíblico
Parroquia Sagrada Familia

20 de noviembre de 2025

Nuestra Señora de la Sonrisa de Canneto


Traducido del sitio Cartantica

 La imagen de la Virgen del Sonrisa se encuentra detrás del altar mayor. Es una obra del siglo XIV, aunque se dice que el culto a María en ese lugar era más antiguo, remontándose incluso a la época romana, cuando los obispos de Trivento llevaron allí la fe cristiana en el siglo IV.

De hecho, parece que después del concilio de Éfeso, que proclamó a María Virgen y Madre de Dios, se construyó una primera iglesia en esos lugares.

Más tarde, los frailes benedictinos, que permanecieron allí hasta finales del siglo XV, construyeron la iglesia actual y el monasterio.

La iglesia, abandonada y casi demolida, fue restaurada en 1935 por el párroco de la época.

15 de octubre de 2025

Nuestra Señora del Parto de Palhoça


Del sitio Vidas Santas:

 El culto de Nuestra Señora del Parto, se deriva de los primeros siglos de la era cristiana. La primera imagen que se encuentra en Roma, en uno de los arcos del Cementerio Mayor.

El icono es el siglo IV y en él la Virgen está en posición orante, con los brazos abiertos, con el Niño Jesús delante del pecho. También, es el intento pionero para representar a María a sola en su maternidad. Sin embargo, las controversias doctrinales eran muchas, causadas por las herejías que habían surgido fuera y dentro de la Iglesia. Por lo tanto, en el 431, el Concilio de Éfeso proclamó el dogma de la Maternidad Divina de María.

Como la imagen de la Virgen orante del cementerio mayor, se realizó de acuerdo a la doctrina ortodoxa oficial, según la cual Cristo y María eran una sola carne, Ella inspiró el icono mariano más extendido en todo Oriente y Occidente, desde la época bizantino. Se trata de Nuestra Señora ‘Platytera’, es decir, “más allá del cielo", que presenta a María orante con el niño envuelto, que simboliza la maternidad.

En este icono, la Virgen está pintada frontalmente en una actitud majestuosa y seria, cuya mirada está dirigida hacia un punto más allá del espectador. La Madre toma al niño entre sus brazos y lo presenta a los hombres para que se fijen en él y le sigan. De este modo está representado el lugar de María en la historia de la salvación: la aceptación de la invitación divina a ser Madre de Dios y su ejemplo como primera discípula aventajada. En la seriedad de su rostro se puede percibir el final que le fue vaticinado por el anciano Simeón cuando la Presentación en el templo. En el fondo, en rojo, destacan las letras MP y OY que proceden de la expresión en lengua griega “Madre de Dios” (MATEP OEOY).

En Italia, desde la época medieval, aparecen las imágenes de la Virgen del Parto sustituyendo el símbolo que representa el disco por la representación natural de la cintura alta y recurvada sobre su vientre ligeramente sobresaliente de María, característica exclusiva de la pintura occidental.

Luego vino la representación de la Virgen en el estado real de embarazo. En ella, la Virgen está sola, de pie o sentada en la posición frontal y, visiblemente esperando al Hijo de Dios.

El único elemento que la distingue de una mujer común embarazada, el libro errado apoyado en el vientre, una alusión al Verbo Encarnado. El libro es de hecho una representación del Antiguo Testamento, y por lo tanto la Palabra de Dios, que se encarna por medio de María.

 2013 

9 de octubre de 2025

Nuestra Señora, Reina de las Misiones


 Adaptado del sitio Portal Misionero:

El título de Reina se le da a María Santísima desde los primeros siglos como indicación de su preeminencia y poder que los recibe de aquel que es el Todopoderoso: Su Hijo, Jesucristo. A partir del siglo V, casi en el mismo período en que el Concilio de Efeso proclama a la Virgen 'Madre de Dios', se comienza a atribuir a María el título de Reina (Juan Pablo II, Audiencia General del 23 de julio del 1997). En las Letanías Laurentanas (cuyo origen se suele situar hacia el año 1500 en el santuario Loreto) se ve asociado el título de Reina a otros secundarios como Reina de los Angeles, de los Profetas, de los Apóstoles, etc.

Como el vocablo “misiones” no es utilizado con el significado actual sino hasta después del siglo XVI, evidentemente no encontraremos el título “Reina de las Misiones” aplicado a María en los primeros tiempos de la Iglesia. Sin embargo, sí encontramos desde los primeros siglos el título “Reina de los Apóstoles” (no olvidar que hasta después del siglo XVI, el término “apóstol”, aparte de designar a los Doce, era utilizado entre otros, en el sentido que hoy damos al término “misionero”) que sería como decir hoy “Reina de los misioneros”.

El título “Reina de las Misiones” parece originarse en un momento muy posterior a esta fecha, recién en la primera mitad del siglo XX.  En España, los Misioneros Vicencianos, editaron durante los años 1935 y 1956, una revista llamada "Reina de las Misiones", lo cual nos dice que ya en la década de 1930, se adjudicaba a María este título. Sin embargo, su incorporación al vocabulario magisterial es posterior. Tal es así que en las invocaciones finales a la virgen en los documentos misioneros modernos del siglo XX escritos por Benedicto XV (Maximum Illud, 1919), Pío XI (Rerum Ecclesiae, 1926) y Pío XII (Fidei Donum, 1957) se la menciona como “Reina de los Apóstoles”. Recién en la Exhortación Princeps Pastorum (Juan XXIII, 1959), se la invoca como “Reina de las Misiones”    

A mediados del siglo XX, junto con la aparición del título Reina de las Misiones en documentos pontificios y otros textos misioneros, encontramos también a la imagen de la Virgen del Globo asociada a este título. En Octubre de 1952, con ocasión del Tercer Congreso Nacional Misionero en la ciudad de Monterrey (México), se montó una exposición misional, para la que el arquitecto mexicano Efrén Ordóñez realiza una talla de 2 metros en piedra artificial, de María Reina de las Misiones basada en esta imagen. 

También en algunas portadas de la revista antes mencionada de los Misioneros Vicencianos de España, se encuentran representaciones de María Reina de las Misiones inspiradas en esta imagen. 

1 de octubre de 2025

Nuestra Señora al pie del Monte Calvario

 


Traducido del sitio Aleteia:

La imagen de la Santísima Madre de pie en el Monte Calvario sirve tanto como invitación como recordatorio. En 2033 se cumplirán 2000 años de la crucifixión y resurrección.

Mientras la Iglesia universal se prepara para el Gran Jubileo de 2033, que marcará los 2000 años desde la crucifixión y resurrección de Cristo, la Arquidiócesis de Denver ha presentado un nuevo y poderoso icono para guiar a los fieles en la oración y la reflexión.

El martes, el arzobispo Samuel J. Aquila, junto con la artista sacra local y columnista católica de Denver Elizabeth Zelasko, presentó el nuevo icono, María al pie de la cruz, en una ceremonia sencilla pero emotiva en el Centro Pastoral Arquidiocesano.

La imagen de la Santísima Madre de pie en el Monte Calvario sirve tanto como invitación como recordatorio: caminar con María, confiar como Ella confió y abrazar el discipulado con la misma profundidad de amor.

"Durante los próximos nueve años, en nuestro camino hacia 2033, se nos recordará año tras año lo que significa para nosotros entregarnos como discípulos, tal y como se entregó María", dijo el arzobispo Aquila a André Escaleira, Jr., según se lee en Denver Catholic.

La inauguración precede a la publicación de la Nota Pastoral del arzobispo, De pie con María al pie de la cruz, que presenta formalmente una novena de nueve años que culmina con el jubileo.

Esta iniciativa, ya iniciada por su equipo de liderazgo el año pasado, anima a los fieles a recurrir a María como modelo de confianza y entrega. 

La imagen de la Santísima Madre de pie en el Monte Calvario sirve tanto de invitación como de recordatorio: caminar con María, confiar como Ella confió y abrazar el discipulado con la misma profundidad de amor.

Zelasko, la creadora del icono, le contó a Escaleira el proceso de oración que guió su trabajo. "Es una oportunidad realmente hermosa para rezar por nuestra comunidad aquí, una comunidad de la que formo parte de manera tan específica, al pie de la Cruz", dijo a Denver Catholic. "Por favor, sepan que se rezaron oraciones especiales por cada uno de ustedes individualmente mientras trabajaba en esta imagen".

Los asistentes se emocionaron visiblemente con la presencia del icono. Denver Catholic explica cómo Kateri Joda Williams, directora del Ministerio Católico Afroamericano, expresó su admiración: "¡El icono es magnífico! Estoy impresionada por su belleza. Es mucho más hermoso de lo que podría haber imaginado. ¡Estoy agradecida por un regalo tan precioso! ¡Qué bendición!".

Forest Barnette, coordinador de proyectos de la Oficina de Escuelas Católicas, reflexionó sobre el significado del icono en el mundo actual. "Parece que todo el mundo está chocando contra un muro en este momento. Este icono nos recuerda que, al igual que el momento de la muerte de Cristo parecía un momento de absoluta desesperación y pérdida, pero estaba sustentado por la esperanza, María al pie de la cruz y su Hijo Jesús están ahí, guiándonos hacia nuestra salvación", le dijo a Escaleira.

La carta pastoral del arzobispo Aquila explica el icono de la siguiente manera:

    Rico en simbolismo, el icono invita a los fieles a unirse a María en la oración. Ella aparece representada con las manos abiertas y vacías, sosteniendo el paño con el que se envolvió a Jesús al nacer. Esto recuerda el dolor de una Madre cuyos brazos una vez acunaron a su Hijo recién nacido, pero que ahora permanecen vacíos al pie de su cruz. El gesto también refleja su entrega a la voluntad de Dios, reflejando su fiat en la Anunciación.

    Dos ángeles están de pie junto a María, consolándola en su dolor, al igual que los ángeles estuvieron presentes a lo largo de su vida y del ministerio de Jesús (Lucas 1:26, Mateo 4:11, Lucas 22:43). Las estrellas de su manto son un guiño a Nuestra Señora de Guadalupe y al Apocalipsis 12:1: 'Apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida del sol... y sobre su cabeza una corona de doce estrellas'. Tradicionalmente, se colocan tres estrellas en los iconos marianos —en la cabeza y los hombros— que simbolizan su virginidad perpetua antes, durante y después del nacimiento de Cristo.

    En la esquina superior derecha, las letras griegas 'MP ΘV' significan Meter Theou, que significa 'Madre de Dios', un título confirmado por la Iglesia en el Concilio de Éfeso en el año 431 d. C. Debajo de la cruz, los huesos de Adán se representan en forma de 'XC', la abreviatura griega de Cristo. La tradición antigua sostiene que Cristo fue crucificado sobre el lugar de enterramiento de Adán, el primer hombre, estableciendo un vínculo directo entre la caída de la humanidad y su redención. Los huesos son simbólicos: uno es una costilla, que apunta a la creación de Eva y a María como la Nueva Eva; el otro es un hueso del antebrazo, que recuerda el alcance de Adán hacia el fruto prohibido, en contraste con la aceptación voluntaria de María del plan de Dios.

    Al fondo, las murallas de Jerusalén nos recuerdan que Jesús fue crucificado fuera de la ciudad (Hebreos 13:12). Arriba, un eclipse oscurece el cielo, en referencia a Lucas 23:44-45: 'Se hizo oscuridad sobre toda la tierra [...] y la luz del sol se oscureció'. El cielo oscurecido por el eclipse se funde sutilmente con el velo oscuro de María, reforzando su dolor y la gravedad del momento.

  Cada detalle del icono invita al espectador a la oración, llevándonos a reflexionar sobre la profundidad del sufrimiento de María, su fe y su papel en la historia de la salvación.

 07 - marzo - 25

21 de agosto de 2025

Nuestra Señora, victoriosa de todas las herejías

 

Del sitio Enciclopedia Mariana:

Cuando yo era un joven teólogo, antes e incluso durante las sesiones del Concilio, como sucedió y seguirá sucediendo hoy a muchos, albergaba algunas reservas sobre ciertas fórmulas antiguas, como, por ejemplo, el famoso “De Maria nunquam satis” (“Sobre María, nunca podremos decir lo suficiente”). Me parecía algo exagerado.

También tenía dificultad para comprender el verdadero significado de otra expresión célebre (repetida en la Iglesia desde los primeros siglos, cuando —después de un memorable debate— el Concilio de Éfeso del año 431 proclamó a María Theotokos, Madre de Dios), es decir, la expresión que nos dice que María es “victoriosa ante todas las herejías”.

Solo hoy —en este período de confusión en el que todo tipo de desviaciones heréticas parecen llamar a la puerta de la fe auténtica—comprendo que no se trataba de una exageración de los devotos, sino de verdades más válidas que nunca.

Card. Ratzinger (papa Benedicto XVI)
citado por Vittorio Messori
Entretiens sur la Foi
 (“Conversaciones sobre la fe”)
Fayard
1985


 


26 de junio de 2025

Nuestra Señora de Verdun

 

Del sitio AnaStPaul:

La actual catedral de Notre-Dame-de -Verdun es a la vez catedral y monumento nacional de Francia. Su historia es larga y antigua.

Alrededor del año 330, San Santino, discípulo de San Dionisio, convirtió la ciudad de Verdún a la verdadera fe y, más tarde, la convirtió en ciudad episcopal al convertirse en su primer obispo. Construyó allí una iglesia en honor de los santos Pedro y Pablo.

En el año 457, San Pulchrone construyó la primera iglesia en el lugar donde actualmente se encuentra Nuestra Señora de Verdún.

El quinto obispo de Verdún, San Pulchrone, construyó la iglesia en el interior de las murallas de la ciudad, sobre antiguas ruinas romanas. En realidad, esta iglesia fue bautizada en honor de la Santísima Virgen María como Madre de Dios, título que había sido confirmado recientemente en los Concilios de Éfeso y Calcedonia. Fue en el Concilio de Éfeso, en 431, donde se afirmó formalmente que María era Theotokos, "portadora de Dios", o "la que da a luz a Dios". En Calcedonia, la naturaleza de Cristo fue formalmente definida, enseñando que Él era Dios y hombre, "uno y el mismo Cristo, Hijo, Señor, Unigénito, conocido en dos naturalezas, sin confusión, sin cambio, sin división, sin separación." Con esta definición se demostró que María era la Madre de Dios y no sólo de Nuestro Señor en su naturaleza humana. La Iglesia y Nuestra Señora de Verdún fueron celebradas por numerosos milagros.

En el año 990, el obispo Heimon construyó una nueva catedral a Nuestra Señora de Verdún, y en el siglo XII se añadieron un coro y dos portales. En 997, el emperador Otón III confirió a este obispo Heimon, o Haymon, el título de conde, convirtiéndolo a él y a sus sucesores en condes episcopales.

La catedral fue consagrada por el Papa Eugenio III en 1147. En el siglo XIV, el techo plano de madera se sustituyó por un techo abovedado y se añadieron capillas laterales a la nave. En el siglo XVI se construyó otra capilla lateral, dedicada a la Santísima Virgen de la Asunción. En 1755 el tejado y las torres fueron alcanzados por un rayo, que incendió ambos, lo que causó importantes daños a la Iglesia. En 1760 la Iglesia fue reparada y reconstruida en estilo neoclásico.

En la Primera Guerra Mundial, la catedral volvió a sufrir graves daños, ya que fue alcanzada por disparos de artillería en la batalla de Verdún, que destruyeron las torres. La cripta fue redescubierta durante la renovación que se prolongó hasta el año 1936 y en 1935 tuvo lugar una reinauguración. La celebración del milenario de la catedral tuvo lugar en 1990.

La familia Arbennes eran los condes de Verdún, y Godofredo de Bouillon era miembro de esa familia. Godofredo renunció a su derecho al título antes de partir a la Primera Cruzada.

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.comTraducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com

29 de octubre de 2024

Nuestra Señora, Fuente Vivificante (Santuario)

 

Del sitio 1000 razones para creer:

El historiador bizantino Nicéforo Calixto Xanthopoulos (siglos XIII-XIV) relata el primer milagro de la fuente. León el Tracio, un soldado de origen humilde, guiaba en cierta ocasión a un ciego. El ciego estaba sediento así que León salió en busca de agua. Fue entonces cuando oyó una voz celestial que le guió hasta un manantial, indicándole que frotara los ojos del ciego con el agua turbia. El ciego recuperó la vista. La voz también predijo que León se convertiría en emperador y anunció que había elegido este lugar para ser honrado. Cuando León I se convirtió en emperador en 457, ordenó construir una iglesia cerca del manantial.

Además de la obra de Xanthopoulos, que enumera los 17 milagros de los que fue contemporáneo, disponemos de una recopilación del siglo X, que relata 45 milagros, incluyendo curaciones de distintas enfermedades (cáncer, hemorragias, fiebre, abscesos, esterilidad, lepra, etc.) y algunas apariciones salvadoras. La abundancia de curaciones físicas y espirituales se atribuye al poder de intercesión de la Virgen María, Madre de Dios (María Theotokos, cf. Concilio de Éfeso en 431): la curación procede de su hijo Jesús, de naturaleza divina, Creador y Redentor.

Por ejemplo, la Virgen intervino para salvar a los monjes del gran terremoto de 869 en Constantinopla. A pesar de que la cúpula bajo la que estaban todos reunidos se estaba derrumbando, ésta se mantuvo milagrosamente en pie hasta que todos pudieron salir ilesos.

También se cuenta que la magistrissa Helena Artabasdina había robado dos iconos del santuario: uno de la Virgen y otro del arcángel Gabriel. A pesar de que la Virgen se le apareció dos veces en sueños y se incendió el cofre donde los guardaba, se negó a devolverlos. Cuando prometió finalmente devolverlos, el fuego se extinguió de repente. Los iconos fueron restituidos al santuario de la Fuente de la Vida y este milagro se conmemora el primer día de Cuaresma.

Tras la toma de Constantinopla por los turcos (1453), la iglesia y el monasterio quedaron reducidos a escombros, pero los enfermos siguieron acudiendo a la fuente, donde se multiplicaron los milagros y las curaciones: "¡Qué lenguaje puede describir todo lo que esta agua ha producido y todo lo que obra hasta el día de hoy, pues los milagros que observamos cada día superan en número a las gotas de lluvia, las estrellas del cielo o las plantas de la tierra!" (Triode de Carême, Diaconie Apostolique, 1993). El santuario fue reconstruido en 1834 con una solemne dedicación. Desde entonces, todos los patriarcas de Constantinopla han sido enterrados en este monasterio.

Esta agua de salvación sigue fluyendo para sanar las enfermedades del cuerpo y del alma: "Oh Virgen, tú eres verdaderamente la Fuente de agua viva; sólo tú borras con tu toque las crueles enfermedades del alma y del cuerpo, derramando sobre nosotros a Cristo como agua de salvación" (Maitines orientales).

Solveig Parent

11 de octubre de 2024

Maternidad de Nuestra Señora

Del sitio Enciclopedia Mariana:

En el Concilio de Éfeso, en el año 431, la Virgen María fue proclamada “Theotokos”, “Madre de Dios”. Este es el primer dogma mariano de la Iglesia. La maternidad divina de María constituye el motivo principal del culto mariano: esto aparece en la actitud de Isabel y Juan el Bautista en el momento de la Visitación (Lucas 1,39-45), que es la continuación de la Anunciación:

  • Juan Bautista se estremece en el vientre de su madre porque está lleno del Espíritu Santo.

  • El Espíritu Santo introduce a Isabel en el misterio de la maternidad de María.

  • Isabel reconoce a María como Madre del Señor.

  • Es una maternidad virginal: María es virgen (Lc 1,27) y dice “No conozco varón” (Lc 1,34).

  • Es una maternidad real: este hijo es de la descendencia de David y su reinado no tendrá fin. Cumple las promesas de Natán (2 Sam 7) y la profecía de Isaías 7, 14, que tienen en común la iniciativa unilateral de Dios y su fidelidad. Madre del mesías davídico, María es la Reina Madre a quien se dirige el homenaje y la veneración de todo el pueblo mesiánico. El Príncipe que nacerá de Ella no es solo el hijo de David, sino el Hijo de Dios (obsérvese la progresión entre Lc 1,32 y Lc 1,35).

  • Es una maternidad por obra del Espíritu Santo, que con su poder divino pone a la Virgen María bajo su sombra, como la nube que cubrió el Arca de la Alianza haciendo presente al Señor.

Semejante maternidad virginal, real, divina, obra del Espíritu Santo, es objeto de una veneración llena de asombro por parte de Isabel, prima de María y por parte de la Iglesia: “Y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? (...) ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!” (Lc 1, 43-45).

Françoise Breynaert 
(con el apoyo del P. Ignazio Calabuig)

18 de febrero de 2024

¿Por qué el rostro de Nuestra Señora se ve siempre joven?

Del sitio Les - News:

La famosa Piedad de Miguel Ángel, esculpida en 1499, representa a la "Virgen Dolorosa" (Mater dolorosa), que sostiene el cuerpo de Cristo sobre sus rodillas mientras desciende de la Cruz antes de su Entierro, Resurrección y Ascensión. El rostro de María es particularmente joven. ¿A qué se debe?

En los primeros siglos de la Iglesia, se debatió mucho sobre la doble naturaleza de Jesús: ¿podía ser a la vez Hijo del Hombre e Hijo de Dios? En 381, el Concilio de Constantinopla proclamó que "Jesucristo, Hijo único de Dios, Dios verdadero de Dios verdadero, por el Espíritu Santo tomó carne de la Virgen María y se hizo hombre". 

El Concilio de Éfeso de 431 zanjó definitivamente la cuestión al otorgar a María el título de Theotokos ("que dio a luz a Dios" en griego). Jesús es a la vez hombre y Dios. María es la madre de Dios porque es la madre de Jesús y Jesús es Dios.

Al dar a María la eterna juventud, Miguel Ángel quiso subrayar su eterna pureza, mientras que su hijo Jesús, habiendo asumido nuestra naturaleza humana, debe ser, en el despojo de la muerte, un hombre como cualquier otro.

1 de enero de 2024

Oración a Nuestra Señora en el Año Nuevo


Del sitio Un Paso al Día:

Que Santa María Madre de Dios y Madre nuestra nos proteja en este año de gracia de la fe

El día de año nuevo los cristianos comenzamos fijando la mirada en María. Esta fiesta rememora la declaración del Concilio de Éfeso, en el s. V. La solemnidad de Santa María Madre de Dios es la primera fiesta mariana que podemos constatar en la Iglesia occidental. A la Virgen María la vemos como la primera creyente, la que siempre muestra y hace ver a Jesús. Hoy, ella nos lo muestra como el "Dios que salva”, y nos invita a tomar este camino que constantemente está empezando.

Qué Santa María Madre de Dios y Madre nuestra nos proteja en este año de gracia de la fe, para que descubriendo a su Hijo, nos identifiquemos con Él y obremos ya desde este momento no según la carne sino según el espíritu. Es mi deseo para este nuevo año que el Señor nos regala.

 Santa María Madre de Dios:

Son pocas las veces que lo hago.
tú sabes que ya no acertamos a rezar,
solo te miramos y te miramos, y tu nos miras:
Y eso nos basta.

Hemos olvidado aquellos oraciones
que nos enseñaron siendo niño
y no hemos aprendido a hablar contigo
de otra manera más viva y concreta
que encadenar palabras
que salen del corazón y la pluma.

Ellas son la expresión de nuestro amor
y la expresión de nuestro cariño de hijos.

Al comenzar el nuevo año
Te pedimos que nos ayudes a creer.

Pero nos resulta todo tan difícil… tan difícil
Y, sin embargo, María, te necesitamos.

A veces nos sentimos muy mal dentro de nosotros.

Van pasando los años y sentimos el desgaste de la vida.

Por fuera todo parece funcionar bien:
El trabajo, la familia, los amigos….
Cualquiera nos envidiaría.

Pero, tu lo sabes, no nos sentimos bien.

Ya ha pasado un año más.

Y comenzamos un año nuevo,
que muy pronto se va a desgastar,
y sabemos que todo seguirá igual.

Los mismos problemas,
las mismas preocupaciones,
los mismos trabajos…

Y así ¿hasta cuándo, Madre? ¿Hasta cuándo María?
¡Cuánto desearíamos poder renovar
nuestra vida desde dentro! ¡Desde dentro!

Encontrar en nosotros una alegría nueva,
una fuerza diferente para vivir cada día.

¡Cambiar¡ cambiar,
ser mejores con nosotros mismos y con todos.

Pero la existencia nos dice
que no podemos esperar grandes cambios.

Santa María:

Tu nos entregaste el fruto bendito de tu vientre: Jesús.

Aquella noche en Belén
escuchaste resonar en los cielos
el anuncio angélico de la paz,
primer don al mundo del Verbo hecho carne.

Tu que tuviste en tu brazos al Enmanuel,
inclina benigna tu mirada
sobre la noche oscura de nuestra tierra
todavía embriagada de odio y de violencia.

Comenzamos un año nuevo:
Lo ponemos en tus manos de Madre.

Y en este año que comenzamos
queremos pedirte que nos regales a tu Hijo,
Palabra eterna del Padre,
y fruto bendito de tu vientre.

Que esta Palabra esté en nuestros labios,
aunque nos queme como un fuego,
para que sepamos hablar como Jesús,
para que comuniquemos la verdad y la vida,
para que proclamemos la Paz.

Te pedimos, Señora y Madre
la palabra del payaso, para crear alegría;
y la palabra del amigo, para crear amistad.

Te pedimos, Madre de misericordia
que donaste al Salvador al mundo,
la palabra del maestro que enseña,
la palabra de la madre que ama,
la palabra del niño que empieza a hablar
que empieza a nombrar las cosas, que dice papá y mamá.

Te pedimos la palabra del poeta que es bella y profunda…
Te pedimos la palabra del hombre
que sabe guardar silencio
porque su palabra comienza en el corazón.

Te pedimos, esclava del Señor y Reina
no los gritos, sino el silencio;
no la palabrería, sino la palabra;
no la palabra aprendida de memoria,
sino la palabra que expresa y comunica la vida;
no la palabra del mentiroso,
sino la palabra del hombre que es hombre de palabra.
Virgen María:
Que en lo escondido de la casa de Nazaret
viviste con amor sencillo y fiel
la dimensión cotidiana de la relación familiar,
entra en cada una de nuestras familias
y derrite el hielo de la indiferencia y del silencio.

Que vuelven extraños y lejanos a los padres
entre sí y con sus hijos.

Te pedimos para nuestras familias,
la palabra cálida,
la palabra cercana y entrañable…,
la palabra humanizada.

Te pedimos la palabra de los hombres.

Te pedimos la palabra de Jesús, tu Hijo.

Tu que velas por cada uno de nosotros
y sabes lo que más necesitamos
recibe nuestros miedos y temores
y transfórmalos en confianza.

Recibe nuestros sufrimientos y dolores
y transfórmalos en crecimiento.

Recibe nuestros desalientos y temores
y transfórmalos en confianzas

Recibe nuestros silencios
y transfórmalos en adoración.

Recibe nuestra soledad
y transfórmala en contemplación.

Recibe nuestras crisis
y transfórmalas en maduración.

Recibe nuestras amarguras
y transfórmalas en paz del alma.

Recibe nuestras lágrimas
y transfórmalas en plegarias.

Recibe nuestras esperas
y transfórmalas en esperanza.

Recibe nuestras frialdades,
y transfórmalas en una presencia cálida

Recibe nuestra ira y transfórmala en intimidad.

Recibe nuestra muerte y transfórmala en resurrección.

Santa María, Madre de Dios:
Danos la fe que tuviste tu para mirarte en todo.
esperanza para no desfallecer en el camino
y amor para amarte cada vez mas
y hacerte amar por los que nos rodean.

Que en este año que comenzamos
que tengamos el corazón alerta,
el oído atento,
las manos y la mente activos
y que nos hallemos
siempre dispuestos a hacer la voluntad de tu Hijo Jesús.

Han pasado tantas cosas estos años.

Ha cambiado tanto la vida
y hemos envejecido tanto por dentro…
Quisiéramos sentir más vivo y más cercano a tu Hijo.

Estamos demasiado acostumbrados a un estilo de vida.

Tu sabes, María,
que nos dejamos arrastrar por la agitación de cada día.

Tal vez por eso no nos encontramos casi nunca
con esa palabra que es vida y luz para nuestra historia.

Tú estás con nosotros
y nosotros andamos perdidos en mil cosas.

María:
Graba bien en nuestro corazón
que tú hacia nosotros sólo puedes sentir amor y ternura.

Recuérdanos, desde dentro, que tú nos aceptas
tal como somos
con nuestra mediocridad y nuestro pecado,
y que me amas incluso aunque no cambiemos.

Que a lo largo de este año nuevo
no nos alejemos mucho de ti.

Que sepamos encontrarte
en nuestros sufrimientos y nuestras alegrías.

Entonces tal vez cambiaremos

Y será un año nuevo.

Amén

 Antonio DÍAZ TORTAJADA 
 Sacerdote-Periodista

15 de febrero de 2023

Nuestra Señora de Le Marilliais

Del sitio Militia Inmaculatae:

San Maurilio fue discípulo de San Martín de Tours. Italiano de origen, se hizo monje en Marmoutier. Fundó un monasterio cerca de Chalonnes, en Anjou, y en 423 se convirtió en obispo de Angers. Según una tradición oral muy antigua, las primeras huellas escritas de esta historia se encuentran en las crónicas de los monjes de Saint-Florent y Saumur. 

La Virgen se le apareció en el año 430. San Maurille había venido a visitar el monasterio de Mont Glonne a orillas del Loira entre Nantes y Angers. Al pie de una colina donde se había retirado a orar en soledad, de repente se vio rodeado por una luz celestial. Fue la Santísima Virgen María sosteniendo en sus brazos a su divino Hijo quien se dignó aparecerse ante él en un "léart" o álamo. Nuestra Señora dijo a su devoto siervo que la voluntad de Dios y el beneplácito de su divino Hijo era que estableciera en su diócesis una fiesta solemne el día de su santo nacimiento, el 8 de septiembre.

Es pues en Anjou donde se empieza a celebrar oficialmente esta fiesta. San Maurille hizo construir una capilla en el lugar, una capilla comúnmente conocida en latín como la de "Beata Maria des Maurillo".

En 786, Carlomagno atribuyó a Nuestra Señora de Marillais la batalla que ganó cerca de allí, al pie del Monte Glonne.

Las apariciones de Le Puy y San Maurille, por lo tanto, precedieron ligeramente al Gran Concilio Mariano de Éfeso, y estos dos eventos reforzaron la piedad mariana y, con otros elementos, llevaron a la definición dogmática del Gran Concilio en 431: María es Madre de Dios. Es, entonces, a partir del siglo V que aumenta constantemente el número de apariciones marianas conocidas e históricamente atestiguadas.

26 de noviembre de 2022

La oración a Nuestra Señora que tiene un poder indescriptible

 Del sitio Patheos:

El Rosario, tal y como lo conocemos hoy, se originó a mediados o finales del siglo XV, aunque la leyenda dice que surgió de Santo Domingo, a principios del siglo XIII, antes de caer en desuso. El Rosario se basaba en tradiciones de oración que utilizaban múltiples repeticiones de la misma oración, al principio el Padre Nuestro, utilizando nudos en una cuerda para llevar la cuenta.

En la Irlanda del siglo IX, los laicos empezaron a utilizar una cuerda de cuentas para llevar la cuenta de los ciento cincuenta padrenuestros que rezaban para reflejar el número de salmos rezados por el clero regular de los conventos en el Oficio Divino; en aquella época se llamaba "Salterio de Nuestra Señora". En una práctica similar en la Iglesia de Oriente, los laicos solían utilizar cuerdas anudadas.

La intención era reflejar los 150 salmos. En los primeros siglos, algunos rezaban 150 padrenuestros, otras 150 avemarías, otras 150 alabanzas a Jesús, otras 150 alabanzas a María. En el siglo XIV, cada repetición de la oración principal iba acompañada de breves meditaciones, con series de 50, de 100 y de 150.

En contra de la creencia popular, el Saludo Angélico no es sólo una aberración occidental.

Casi todas las traducciones orientales al inglés traducen la primera palabra como "Rejoice!" en lugar de "Hail!". San Jerónimo, que tradujo la Vulgata del griego al latín, no era ni mucho menos un sabio lingüístico. La palabra griega "Chaire" significa "Alégrate", al igual que "Ave" significa "Salve". Donde Jerónimo dice "gratia plena", o "lleno de gracia", el griego original tiene la palabra "kerecharitomene", o "favorecido".

En Oriente, las dos frases de Lucas unidas como una sola se utilizaban en una oración regular ya en el siglo V. De hecho, forma parte de la liturgia de Santiago de Jerusalén, de San Marcos de Alejandría, de San Basilio el Grande y de los jacobitas abisinios. Algunos estudiosos y teólogos orientales conjeturan que su uso se remonta al siglo IV, o se remonta a la introducción del Tercer Concilio Ecuménico de Éfeso en el año 431.

Al componer su fórmula para el Sacramento del Bautismo en el año 647, San Severo, Patriarca de Alejandría, incluyó la oración así "La paz sea contigo, María, favorecida, porque el Señor está contigo. Bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesucristo. Santa María, Theotokos, ruega por nosotros, pecadores. Amén". Este es el primer caso que se conoce de una petición añadida al final de la Salutación Angélica, pero nunca se difundió en Oriente.

En 1198, la Orden de la Santísima Trinidad para la Redención de los Cautivos comenzó a rezar el Rosario de la Santísima Trinidad en una coronilla de tres grupos sobre nueve cuentas. La oración en torno a la cual se estructuró la coronilla es el Trisagio.

En 1233, la Orden de los Siervos de María, conocida como los Servitas, instituyó su rosario conocido como el Rosario de los Siete Dolores de Nuestra Señora. La forma se utiliza con una coronilla de siete décadas.

En 1422, la Orden de los Frailes Menores (los franciscanos) estableció el Rosario de las Siete Alegrías de Nuestra Señora, también conocido como la Corona Franciscana. Este rosario se reza con siete decenas de Avemarías, rematadas por un Padre Nuestro y una Doxología Menor, con dos Avemarías más añadidas al final.

En 1851, el Vaticano aprobó la Coronilla de San Miguel, que consta de nueve grupos de tres cuentas pequeñas separadas por una cuenta grande. Las oraciones utilizadas son el Padrenuestro y el Ave María.

En 1912, la Orden de la Visitación instituyó el Rosario de las Cinco Llagas, rezado en una coronilla de cinco decenas pero con oraciones diferentes.

En 1935, las Hermanas de Nuestra Señora de la Misericordia instituyeron la Coronilla de la Divina Misericordia, rezada en una coronilla de cinco decenas pero con oraciones especiales.

En 1983, los videntes de Medjugorje, Croacia, introdujeron, o revivieron, una forma conocida como el Rosario de Jesús. Consiste en siete meditaciones de cinco cuentas cada una, antes de las cuales se reza en voz alta el misterio y la intención, seguidas de cinco Padres Nuestros, concluyendo con esta colecta: "Oh Jesús, sé fuerza y protección para nosotros". Al final, se recitan siete Doxologías Menores.

El Rosario es muy apreciado en la Iglesia Católica. El arzobispo Fulton Sheen dijo:  "El rosario es el libro de los ciegos, donde las almas ven y representan el mayor drama de amor que el mundo ha conocido; es el libro de los sencillos, que los inicia en misterios y conocimientos más satisfactorios que la educación de otros hombres; es el libro de los ancianos, cuyos ojos se cierran sobre la sombra de este mundo, y se abren sobre la sustancia del próximo. El poder del rosario es indescriptible."

6 de julio de 2022

Nuestra Señora, Madre de todos los niños

Del sitio Catholic Weekly

Al comenzar el tiempo de Adviento en la Iglesia maronita, es un momento perfecto para meditar sobre la presencia de María, Madre de Dios, en la Liturgia maronita.

Para los fieles maronitas su apego a la Santísima Virgen María no es nada nuevo; nuestra Madre Celestial ha acompañado a nuestra iglesia desde su fundación en el siglo V hasta hoy.

Desde San Marón, Patrono de la Iglesia Maronita, pasando por San Juan-Marón, su fundador, hasta su actual Patriarca, la Santísima Virgen ha sido siempre la compañera y Patrona. Incluso los nombres de los Patriarcados la honran: desde Nuestra Señora de Yanouh hasta Nuestra Señora de Elige, pasando por Nuestra Señora de Qadisha y luego Nuestra Señora de Deman y finalmente Nuestra Señora de Bkerke.

Aquí vemos el alcance de la influencia de la Virgen en la vida de la Iglesia maronita; ha estado arraigada en la tradición eclesiástica, desde el principio y a lo largo de su persecución, ya que los maronitas huían de una región a otra, experimentando el martirio y escapando a duras penas de los intentos de los mamelucos, los otomanos y muchos otros por erradicarlos. Desde sus inicios, la Iglesia maronita comprendió la verdad de la fe de que la Virgen María es un miembro activo y esencial de la Iglesia a través de su misión distintiva como madre y maestra.

Como dice la Constitución Dogmática Lumen Gentium (53-54), "Porque María ocupa el primer lugar en la Iglesia después de Cristo, aunque esté cerca de nosotros".

    "A lo largo de la historia maronita, la luz siempre brilló sobre María... Para [San Efrén el Sirio (+373)], la Virgen María es el arca sagrada, la mujer que aplastó la cabeza de Satanás, la pura sola en cuerpo y alma, y perfecta en santidad".

El Sínodo maronita convocado entre 2003 y 2006 (que había sido una prolongación del famoso Sínodo libanés de 1736), emitió textos y recomendaciones que demostraban el apego y la estrecha relación de los maronitas con María. En el primer texto se llegó a escribir que "la Iglesia maronita tiene una dimensión mariana, porque María nos dio la Esperanza del Universo, el Verbo Encarnado Jesucristo".

La Santísima Virgen tiene un papel destacado en la liturgia y en las oraciones del Oficio Divino, que procede de la herencia teológica siria. Sin embargo, nuestra relación con ella se ha estrechado aún más a lo largo de las generaciones. Todas las costumbres piadosas que prevalecen, las fraternidades y los Caballeros de María (Fersen) en la comunidad, son una prueba viva de ello, además de las innumerables oraciones que mencionan a María y piden su intercesión con el coro de los apóstoles y los santos.

El Sínodo maronita habla de la dependencia de los patriarcas, los obispos, los sacerdotes y todos los consagrados, de María, ya que consideran que el Señor Jesús se dirigió a ellos directamente desde la cruz cuando dijo a Juan: "Esta es tu madre". (Juan 19, 27).

Todo patriarca, obispo y consagrado toma a María como Madre y Patrona, para seguir su ejemplo con la obediencia a Dios, la oración profunda, el servicio al prójimo y el cuidado de los hijos de la Iglesia. El texto nos dice que el obispo, al tomar a María "como propia" (Juan 19, 27), ha elegido a la Santa Madre como su tesoro más preciado después de Cristo, y con ella es capaz de afrontar los desafíos y, como María, entra en el plan de salvación de Dios.

Como expresión del papel de la Santísima Virgen en el destacado plan de salvación, el año litúrgico maronita incorpora numerosas conmemoraciones a María.

A lo largo de la historia maronita, la luz siempre ha brillado sobre María. San Efrén el Sirio (+373), doctor de la Iglesia, escribió ampliamente sobre la teología mariana. Para él, la Virgen María es el arca sagrada, la mujer que aplastó la cabeza de Satanás, la pura sola en cuerpo y alma, y perfecta en santidad.

Mientras el Concilio de Éfeso y Calcedonia del siglo V explicaba la doctrina de la persona y la naturaleza de Cristo, exponía el hecho de que María es la "Madre de Dios". Los discípulos de San Marón fueron unos de los más firmes defensores de esta doctrina.

En consecuencia, la Santísima Virgen se menciona en la liturgia divina al menos dos veces, así como en los sacramentos y ritos litúrgicos, y en particular en la procesión del icono de la Virgen en sus fiestas y conmemoraciones. Como expresión del papel de la Santísima Virgen en el extraordinario plan de salvación, el año litúrgico maronita incorpora numerosas conmemoraciones a María.

Comienza con los dos domingos de la Virgen, el tercero y el cuarto del tiempo de la Natividad: La Anunciación a María y la visita de la Virgen a Isabel.

En la liturgia, las alabanzas también siguen a la Navidad. La Iglesia maronita celebra las Alabanzas a la Madre de Dios el 26 de diciembre, para "felicitar" a la Virgen María por su nacimiento divino.

"La Virgen María sigue siendo la madre de nuestra Iglesia, la figura amada después de su hijo Jesús, que nos acompaña con nuestro pueblo de generación en generación..."

Al llegar al misterio de la redención por la muerte y la resurrección, la liturgia maronita lo vive con la "madre dolorosa", a través de sus ojos y su corazón, de pie al pie de la cruz. Y al primer compás del alegre canto de la Resurrección rezamos: "María, cesa tu llanto, Cristo ha resucitado verdaderamente".

Para los maronitas, el tiempo de Pentecostés revela el rostro de María, como Madre de Dios, pero también como Madre observante de la Iglesia, allí desde el nacimiento de la iglesia en el aposento alto.

La Iglesia maronita celebra sus ritos, después de la fiesta de Pentecostés y de la fiesta de los Apóstoles, en la fiesta de Nuestra Señora, el 15 de agosto, que es la fiesta de su ascensión al cielo.

La Virgen María sigue siendo la madre de nuestra Iglesia, la figura amada después de su hijo Jesús, que nos acompaña con nuestro pueblo de generación en generación, desde Oriente y Líbano, hasta el mundo, y su himno sigue siendo el más cercano al corazón de adultos y niños para cantar las palabras del famoso himno Ya Oum Allah: "Oh, Madre de Dios, tierna de corazón... Eres nuestra madre y nuestra esperanza".
 

Padre John Paul Bassil, OMM

 Superior de la Orden Maronita de la Misión B.V.M. en Australia


12 de junio de 2022

Nuestra Señora de las Nieves de Marsaxlokk

 

Del sitio Aleteia:

Tas-Silġ (en maltés, "de las nieves") es uno de los lugares religiosos más antiguos de Malta. Su origen se remonta a la brumosa prehistoria. Los arqueólogos coinciden en que se construyó cuando la Era de los Templos se acercaba a su fin, aproximadamente en el año 2.800 a.C. La zona en la que se encuentra el santuario de Tas-Silġ era conocida como Il-Kasar, pero más tarde pasó a llamarse Tas-Silġ. Tomó el nombre de una iglesia más pequeña dedicada a Nuestra Señora de las Nieves. Esta iglesia se construyó a unos 100 metros del templo. La devoción a María, Nuestra Señora de las Nieves, es antigua. Tiene su origen en el nombre de la basílica de Santa María la Mayor de Roma. El Papa Liberio (352-366) tuvo un sueño insólito, en el que veía la colina del Esquilino cubierta de nieve en agosto, cuando el calor del verano está en su punto álgido. Lo sorprendente fue que después de este extraño sueño, este acontecimiento ocurrió realmente. En el terreno cubierto de nieve se construyó una iglesia dedicada a la Virgen. Esto explica el origen del título latino Sancta Maria ad Nives - Nuestra Señora de las Nieves.

Hoy en día, sólo quedan algunos vestigios del templo pagano (y basílica bizantina) de Tas-Silġ. Tenía forma ovalada. Los colonos de la Edad de Bronce lo utilizaron como vivienda, mientras que los marineros-mercaderes fenicios, que estaban de visita, lo convirtieron en un templo en honor a su principal divinidad, la diosa Astarté, reina de las estrellas y de la navegación. Durante el apogeo del imperio cartaginés, sus poderosos buques de guerra utilizaron Marsaxlokk como base naval, al tiempo que se utilizaba como puerto comercial. Los cartagineses eran descendientes de los fenicios, pero preferían al dios Melkart y, en consecuencia, el templo de Tas-Silġ se convirtió en el templo de Melkart. Durante la Primera Guerra Púnica, Cartago perdió el dominio de los mares y también de la isla de Sicilia. Los romanos también ocuparon nuestras islas. El templo que domina el puerto de Marsaxlokk cambió de manos por enésima vez. Juno, la reina del cielo, ocupó el lugar de Melkart. Los romanos redecoraron el templo, lo ampliaron y lo dotaron de muchos tesoros y regalos preciosos. Era tan famoso que Cicerón lo mencionó en uno de sus discursos grabados en el Senado.

En el siglo V, una flota bizantina invadió Malta. Establecieron una estación naval en Marsaxlokk. Los bizantinos eran cristianos ortodoxos y era natural que convirtieran el antiguo templo pagano en una basílica cristiana. Además, hay que tener en cuenta el hecho histórico de que, una vez que la Iglesia cristiana se convirtió en la religión establecida del Imperio, solía consagrar templos paganos en honor de sus santos, mártires y la Santísima Virgen.

Después del siglo I d.C. hay un paréntesis inexplicable en la historia de Tas-Silġ. El recinto, antaño sagrado, fue aparentemente abandonado y se convirtió en una ruina. Esto es contrario a lo que ocurrió en otros lugares de Melite y Gaulos, donde los antiguos cultos paganos no sólo se perpetuaron sino que se consolidaron aún más. La reanudación de la actividad parece coincidir con los primeros testimonios de una presencia cristiana. La Misión Italiana sugiere los primeros años del siglo IV, pero los testimonios de la cerámica parecen apuntar al V. De hecho, las únicas piezas que pueden datarse con seguridad son las lámparas norteafricanas de cerámica roja estándar (Hayes tipo IIA), que pertenecen a un tipo que no parece haberse producido antes del año 400 d.C. El establecimiento cristiano más importante era una basílica de tres naves con transepto oriental y ábside, que ocupaba toda la longitud del patio central del fanum, y cuyos muros laterales se apoyaban en el estilóbato del peristilo, cuyas columnas reutilizaba en la división de su disposición interna. La escasez de restos arquitectónicos hace arriesgada una reconstrucción, pero un estudio del espacio interno que tenga en cuenta los pocos elementos conservados apunta a un edificio de nueve crujías. Las huellas de dos columnas en el lado Norte de la columnata y las de otras cinco en el lado Sur, pueden distinguirse débilmente. Un corte poco profundo (42 x 42 x 15 cm), inmediatamente delante del ábside, estaba presumiblemente destinado a albergar el soporte central de un altar que estaba cementado con un mortero a base de cal y asegurado en su posición por un pasador metálico que encajaba en una ranura en forma de cruz en el centro del corte...

Por lo general, los templos que estaban dedicados a deidades paganas femeninas se dedicaron luego a la Virgen María bajo diversos títulos. Un ejemplo destacado es el del gran templo de Diana en Éfeso, una de las maravillas del Mundo Antiguo, que los Padres de la Iglesia dedicaron a su amada Theotokos -portadora de Dios- a raíz del Tercer Concilio de Éfeso (431), cuando los Padres de la Iglesia proclamaron a María Theotokos.

Los latinos tradujeron este título a Mater Dei, que significa Madre de Dios. Es un hecho histórico probado por pruebas documentales y arquitectónicas irrefutables, que la devoción especial e intensiva a la Santísima Virgen fue una de las características principales de la Iglesia y la sociedad cristiana ortodoxa. En la cristiandad occidental, la devoción a María aumentó enormemente después de las Cruzadas. Después de las Cruzadas, las iglesias y catedrales de Occidente empezaron a estar dedicadas a la Virgen. Hasta entonces, los héroes locales y los santos guerreros eran más populares. Durante la Primera Cruzada, el obispo Adhemar, el legado papal, escribió que es casi imposible visitar una iglesia o monasterio bizantino y no encontrar un icono dedicado a la Theotokos.

Por lo tanto, también es imposible que los bizantinos ortodoxos no trajeran consigo la devoción mariana que había entrado en las almas de los habitantes y que nunca los ha abandonado desde entonces. Como ya he indicado anteriormente, entre los siglos IV y V, es decir, durante la primera época cristiana, los bizantinos ortodoxos erigieron una basílica en el lugar de Tas-Silġ. De ello se desprende que es muy difícil no concluir que estaba dedicada a la Santísima Virgen María. Todo lo anterior indica que es muy probable que la devoción a la Santísima Virgen en nuestras Islas tenga una historia de al menos 15 siglos, desde la época en que los bizantinos construyeron su basílica en Tas-Silġ. Además, no estaremos estirando demasiado nuestra imaginación si creemos que el evangelista Lucas, que demostró su devoción a la Santísima Virgen en su Evangelio, predicó a nuestros antepasados sobre la Santísima Virgen María cuando visitó Malta con el apóstol Pablo en el año 60 d.C.

20 de noviembre de 2021

Nuestra Señora de Mellieha

 

Del sitio Aleteia:

Según cuenta una tradición, esta conmovedora imagen de la Santa Madre vestida con tela púrpura y sosteniendo al Niño Jesús en sus brazos fue pintada directamente sobre la roca por el evangelista Lucas en el 60 d. C., cuando llegó a Malta con san Pablo

Una evaluación reciente por historiadores del arte muestra que la versión actual del icono fecha del siglo XIII. El estilo del mural revela elementos clásicos de la iconografía bizantina. 

La Santísima Virgen María está representada como una figura majestuosa, vistiendo el color de la realeza (el morado) y mirando al espectador con ojos orgullosos. Una flor sobre su frente simboliza su virginidad, mientras su dedo señala al Niño Cristo como fuente de salvación. Esta disposición pictórica, conocida como Virgen Odighitria (“la Virgen que muestra el camino”), era típica de los iconos marianos bizantinos durante los siglos XI y XII. 

Desde su creación, el icono ha atraído a peregrinos de todo el mundo, incluyendo al papa Juan Pablo II, que, como es sabido, rezó frente al icono en 1990. Junto con otros veinte santuarios marianos, el santuario nacional de Mellieha es parte actual de la Red Mariana Europea

Es muy probable que la práctica cristiana, en este lugar y en la iglesia-cueva que da cobijo a este icono, sea considerablemente más antigua que el icono sículo-bizantino del siglo XIII. Ciertamente, un relato tradicional confirma este hecho y cuenta que, en 409 d. C., una serie de obispos católicos visitaron la reverenciada cueva y la consagraron como una iglesia. Esto sucedió muy cerca del concilio de Éfeso de 431 d. C., cuando la Virgen María fue universalmente reconocida y aclamada como Theotokos, (Madre de Dios Cristo, Mater Dei en latín). Por tanto, es posible que el actual icono de la Mater Dei no sea el primer icono de la Virgen presente en este lugar sagrado.

11 de noviembre de 2021

Nuestra Señora Trono de Sabiduría

Del sitio Catholic.net:

Theotokos es una palabra griega que significa Madre de Dios (literalmente, 'la que dio a luz a Dios'). Su equivalente en español, vía latín, es Deípara. Es el título que la Iglesia cristiana temprana le dio a María en el Concilio de Éfeso de 431 en referencia a su maternidad divina. 

Theotókos es también un tipo iconográfico de la Virgen en el arte bizantino, en el que aparece sentada en un trono con el Niño Jesús en su regazo, mirando ambos al frente. En este modelo iconográfico se basa otro característico del arte románico: la Maiestas Mariae (majestad de María o suprema alteza –en los cielos). 

Maestà ("majestad" en italiano) es la denominación de un tema iconográfico del arte cristiano medieval occidental que representa a la Virgen en Majestad, una forma de representar la Virgen con el Niño en que la Virgen María aparece entronizada; de forma similar a la Theotokos del arte bizantino. 

Maiestas Mariae ("Majestad de María" en latín) es un concepto mariológico y de la historiografía del arte para referirse al concepto de la Virgen como trono del Niño Dios.

Es una iconografía propia del Románico y el Gótico, que se divulga a partir del siglo XII, fundamentalmente en las iglesias dedicadas a María y en algunas dedicadas a algún santo. La visión del Cristo apocalíptico (Pantocrator) fue sustituida por la de la Virgen, como trono del Salvador y mediadora entre los hombres y Dios. 

El culto mariano se popularizó extraordinariamente en la Baja Edad Media, al mismo tiempo que, intelectual y sociológicamente, se producía la sublimación del concepto bajomedieval de mujer (el amor cortés de los trovadores).

La palabra Sabiduría tiene en la Sagrada Escritura varios significados: en primer lugar la Sabiduría personal o subsistente, esto es, el Verbo Divino, y Jesucristo como Hombre, ya que en Él la Humanidad creada estaba unida a la Divinidad en unidad de persona; en segundo lugar, la Sabiduría impersonal, hábito o cualidad de los seres inteligentes, y por último, la Sabiduría, Don del Espíritu Santo

Bajo estos tres significados la Virgen María es llamada y es verdaderamente Trono o Sede de la Sabiduría.

María Santísima, Trono de la Sabiduría, de la Sabiduría personal. El Verbo es el perfecto y subsistente conocimiento de todo el ser Perfectísimo e Infinito que es el Padre.

El Verbo Divino se encamó en el seno purísimo de María, así vino al ser Madre de Dios, Madre del Verbo, Madre de Cristo Hombre, Madre de la Sabiduría.

Por eso, principalmente se le invoca como Trono de la Sabiduría porque puso el Verbo su sede en las Purísimas entrañas de Ella. 

Él se hizo para Sí, en el seno Virginal, una morada muy digna y escogida, habitó en Ella, y después de nacer fue llevado en sus brazos durante sus primeros años y estuvo sentado sobre sus rodillas. Siendo realmente también, por decirlo así, el Trono humano de Aquel que reina en el Cielo. 

El hábito de la Sabiduría reside en el entendimiento del ser humano y tiene por objeto propio el conocimiento de las cosas naturales y sobrenaturales y sus causas, se eleva al conocimiento y contemplación de la Causa primera e increada, necesaria, absoluta, es decir, Dios; ve y contempla a Dios en todas las cosas de la naturaleza, todo lo refiere a Dios, se remonta hasta Dios y en El descansa; de todo lo creado toma base para admirar, bendecir y amar a Dios, último término al cual están dirigidas todas las cosas. Y es así como esta Sabiduría, de especulativa se hace práctica, de estéril se convierte en operativa, del entendimiento pasa al corazón y lo ensancha y lo consuela y le infunde un gozo, un sabor y una unción, por lo cual precisamente se llama Sabiduría. 

Por encima de todos los santos, María poseyó en grado perfecto la virtud de la Sabiduría, más aún, Ella es la Sede de la Sabiduría. Fue dotada por Dios de un entendimiento naturalmente perfecto, ejercitado y enriquecido por la continua y altísima contemplación y por el conocimiento de la Escritura. 

María, después de Jesucristo, tuvo el corazón mejor dispuesto para la gratitud, para la admiración, para el amor: disposición acrecentada hasta el máximo por la fiel correspondencia a la obra de la gracia que la llevó al más perfecto conocimiento de Dios posible a una mente creada. 

Hay una Sabiduría que no se adquiere con los recursos humanos, sino que es un Don sobrenatural infundido por el Espíritu Santo. 

Este Don, como enseña Santo Tomás de Aquino, es distinto en su naturaleza del hábito de la Sabiduría. 

Este Don consiste en un profundo conocimiento de Dios y de sus altísimos misterios, conocimiento encaminado no tanto a satisfacer la inteligencia que contempla, cuanto a alimentar y atraer la voluntad con la fuerza del amor. El alma en la que se ha desarrollado este Don se sumerge y se abisma enteramente en Dios, en sus perfecciones Infinitas y en sus Misterios, y allí se goza de tal manera que todo lo que no es de Dios o no conduce a Dios se le hace pesado y enojoso, le resulta insípido. 

En los treinta años que vivió en íntima unión con la Sabiduría Encarnada, cuántas veces recibiría María en el secreto de la Casa de Nazaret los vívidos rayos de la Sabiduría Eterna en los que Ella recogía hechos y misterios; palabras y recuerdos en el santuario de su corazón y los conservaba. Era el tesoro de las diversas riquezas que, pasando por su alma de Madre, se convertían en leche de vida, de sabiduría y de gracia para sus hijos. Ella más que ninguna criatura angélica o humana, penetró en los profundos Misterios de la Divinidad, rozando, por decirlo así, los confines de lo Infinito. 

María llevó en su seno a la Sabiduría Increada pero su mente y su corazón fueron más anchos y capaces que su mismo seno, dice San Buenaventura. Con toda razón, la Iglesia la invoca Trono de la Sabiduría.