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12 de septiembre de 2023

Una gran batalla en el Dulce Nombre de Nuestra Señora

 

Del sitio Infocatólica:

Dulce Nombre de María. ¡Qué tierno suena en español!, mucho más que el formal de Santo Nombre, y es que a las Españas (península y Américas) le debe mucho esta fiesta, que a semejanza del Santo Nombre de Jesús, se celebraba en la octava de la Natividad. Lo judíos ponían el nombre a los ocho días.

La fiesta estuvo desaparecida unos años, en 1969 el "deformador" litúrgico Annibale Bugnini firmaba su acta de defunción: "Se suprime, por estar incluida en la fiesta de su Natividad" (el 8 de septiembre). Que a mí me suena a una macabra antítesis al adagio bernardino "de Maria nunquam satis". (Nunca suficiente de María).

Rescató la memoria San Juan Pablo II con la tercera edición típica del Misal Romano (2002). Nunca lo sabremos, pero no parece descabellado que pesase en el alma del Papa santo la ausencia una advocación también muy ligada a la historia de su pueblo, Polonia.

Y es que la fiesta del Dulce Nombre de María se extendió a toda la Iglesia como decisión de Inocencio XI, en 1683, en reconocimiento a la protección de la Virgen sobre las tropas cristianas que habían liberado Viena del sitío turco, en una de las batallas más trascendentales de la historia de la humanidad.

Los otomanos avanzaban sobre Europa, la coalición católica estaba desunida. El rey francés quería sacar tajada del asunto y apoyaba al turco. Juan (Jan III) Sobieski, rey de Polonia, decidió liderar la coalición, abandonando su patria marchó al mando del ejército. Al llegar a Viena los turcos doblaban a los cristianos. El enviado papal,beato Marco D’Aviano, consiguió unir a todo el ejército bajo el mando del rey polaco.

El 12 de septiembre de 1683, a primerísima hora, D’Aviano celebró misa a la que asistió Jan Sobieski, en las ruinas del convento camaldunense. Al terminar comenzó el ataque contra los turcos, la brutal carga de la caballería polaca con su rey al frente terminó la batalla. En 30 minutos, Sobieski había desecho al ejército turco que batía en retirada. Mandó enviar al papa las nuevas de victoria que comenzaban cambiando las palabras de Julio César por "veni, vidi, Deus vici". (Vine, ví, Dios venció).

Polonia había salvado al mundo. Supongo que también ‘coincidencias de la vida’, fue San Juan Pablo II quien beatificó a Marco D’Aviano en 2003.

Está bien, todo esto es emotivo y bonito, pero ¿cuál es la relación con el Dulce Nombre de María? Otra ‘coincidencia’: simplemente que el papa Inocencio XI era terciario trinitario; pero para conocer esta parte de la historia nos tenemos que remontar 170 años a una pequeña capilla de la catedral de Cuenca. Allí, en 1513, se celebra litúrgicamente, con bula de León X, el Santo Nombre de María por primera vez, advocación que había difundido especialmente San Bernardino de Siena y que contaba con larga tradición de Padres de la Iglesia y santos, como San Lorenzo de Brindisi que llega a afirmar: "Sería equivocado pensar que este nombre glorioso de María no está lleno de misterios o que no está divinamente inspirado, como lo estuvieron los de Jesús y Juan Bautista"

El asunto de la bula leonina está discutido, pero es el argumento que se utilizó para que la fiesta saltase de Cuenca al mundo. Ya con el tridentino Missale Romanum de 1570 aprobado, el canónigo conquense Juan del Pozo Palomino obtuvo bula de Sixto V en 1587 para celebrarla. Comienza entonces el baile de fechas, y para que no coincida con la octava de la Natividad (el día 15 de septiembre) se fija el 17. Durante aquellos años el prior del convento de los Trinitarios de Cuenca era un desconocido San Simón de Rojas, tan mariano que sus paisanos le llamaban el Padre Ave María, pues siempre empezaba así sus homilías y dicen que fueron sus primeras palabras de niño.

Simón de Rojas desempeñó un papel destacado tiempo después en la corte española, amigo y confesor de reyes, reinas y príncipes. Predicador popular, fundador de la Congregación de los Esclavos del Dulcísimo Nombre de María para el servicio de pobres y enfermos de Madrid. Y de este modo la devoción al Dulce Nombre de María quedó incorporada a la Orden Trinitaria y a España.

Cuando el rey Felipe III le ofreció lo que quisiese como agradecimiento a servicios prestados, pidió a Felipe III que se tramitara en Roma la extensión de la fiesta del Dulce Nombre de María, lo que no se materializó hasta 1622, ya bajo el reinado de Felipe IV.

A la muerte de San Simón, tomó el relevo Leonor de Guzmán, Marquesa de Monterrey, para extender la fiesta que ya celebraba toda la Orden Trinitaria a las diócesis de las Españas y aunque se le denegó, a la estela de la petición, ya con Urbano VIII, obtuvieron permiso los dominicos, franciscanos, agustinos, carmelitas, mercedarios, jesuitas y mínimos. También las diócesis de Sevilla, Lima, León en Nicaragua, Cartagena de Indias, Panamá, Puerto Rico, Arequipa y Santiago de Cuba; la mayoría de los obispos eran trinitarios.En 1671, a petición de la Corona, el Papa, por fin, otorga que pueda celebrarse en todas las Españas y se concede indulgencia plenaria a cuantas personas participaran en la celebración de la misa en dicha fiesta del Nombre de María.

Así que, en estas estábamos cuando llega 1683 y el papa es un trinitario que tan hondamente tenía arraigada la devoción, y en acción de acción de gracias cambió la fecha del 17 al 12 y la hizo extensible a toda la Cristiandad.

El resto de la historia ya la conocéis. Lo dejo acá que bien largo me ha quedado, no sin antes felicitar a todas las que lleváis por nombre su Dulce Nombre y aprovechar para recitar el "Proprio" tan oportuno para estos tiempos:

Concede, quaesumus, Omnipotens Deus: ut fideles tui, sub qui Sanctissimae Virginis Mariae Nomine et protectione laetantur; eius pia intercessione un cunctis Malis liberentur in Terris, et ad gaudia aeterna pervenire mereantur en caelis.

Concede, te suplicamos, Dios Todopoderoso: que tus fieles, bajo los cuales se regocije el Nombre y protección de la Santísima Virgen María; que por su piadosa intercesión sean librados de todos los males de la tierra, y merezcan alcanzar los gozos eternos en el cielo.

28 de junio de 2023

Nuestra Señora de Tentudía

 Del sitio Religión en Libertad

En el punto más elevado de la provincia española de Badajoz, a 1104 metros de altitud, se encuentra el monasterio de Tentudía, donde se venera la imagen de Nuestra Señora del mismo nombre, patrona de la comarca y del término municipal de Calera de León.

La talla actual es del siglo XVIII, pero la devoción a María bajo esta advocación se remonta a varios siglos atrás. 

Fue en 1247, durante uno de los enfrentamientos entre moros y cristianos en los montes de Sierra Morena, frontera natural de separación entre Andalucía y Castilla pero en la zona que linda con el sur de Extremadura

El rey Fernando III el Santo había ordenado la toma de la comarca, pero al llegar la batalla decisiva, el capitán Pelayo Pérez Correa, maestre de la Orden de Santiago, no conseguía arrebatar a los sarracenos aquel cerro, punto estratégico privilegiado para vigilar y controlar una enorme extensión de terreno.

Viendo que se echaba la noche encima y que eso permitiría la reorganización del enemigo, el soldado imploró a la Virgen María: "¡Santa María, detén tu día!". Y entonces se obró el prodigio. El sol se detuvo y se mantuvo en el horizonte prolongando la luz hasta que los cristianos obtuvieron la victoria total.

En El galán de la Membrilla, Lope de Vega, feliz de colmar de honores a los maestres de la Orden de Santiago, se hace eco de este hecho, llamando Payo Correa a su protagonista.

Y Marcelino Menéndez Pelayo, en su célebre epílogo de la Historia de los heterodoxos españoles en el que celebra la unidad católica de España como su más preciado bien, hace una implícita referencia a él al cantar la entrega de los españoles a la causa de la fe como origen de sus grandezas: "¡Dichosa edad aquélla, de prestigios y maravillas, edad de juventud y de robusta vida! España era o se creía el pueblo de Dios, y cada español, cual otro Josué, sentía en sí fe y aliento bastante para derrocar los muros al son de las trompetas o para atajar al sol en su carrera". 

Tras la victoria, el maestre ordenó levantar una ermita en honor a Santa María, que aparece citada en las contemporáneas Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio (1221-1284). 

 La zona se convirtió en uno de los centros más importantes de la Orden de Santiago. Y a principios del siglo XVI, el eremitorio de Santa María de Tudía fue declarado monasterio por el Papa León X (1513-1521), lo que supuso la adjudicación de grandes privilegios y el monasterio fue adquiriendo más importancia.

La Orden encargó en 1518 un retablo al prestigioso maestro azulejero Niculoso Pisano, de origen italiano pero afincado en Sevilla. Este retablo es probablemente uno de los elementos más importantes del monasterio en la actualidad, junto con su claustro mudéjar de siglo XVI.

A mediados del Quinientos se creó un Colegio de Letras (humanidades) que estuvo en funcionamiento hasta principios del siglo XIX, época en la que el monasterio fue perdiendo influencia y el edificio fue cayendo poco a poco en estado de abandono, cercano a la ruina en algunas ocasiones.

 El 12 de febrero de 1925, el diario tradicionalista El siglo futuro informó de que el entonces obispo de Badajoz, Ramón Pérez y Rodríguez (quien lo fue después castrense), quiso restaurar el monasterio ofreciéndolo a la orden religiosa que quisiese instalarse en él. "Para comenzar sus obras", cuenta el periódico, "se desprendió del único valor que sobre sí llevaba: un reloj de oro. Tal sacrificio pecuniario inicial inauguró una serie de sacrificios análogos, hasta quedar restaurado lo que con tales penurias puede restaurarle; pero lo bastante para dar habitación a quienes puedan ser conservadores beneméritos de esas piedras veneradas ¿Quienes pueden ser?".

 No llegó a cumplirse el deseo, pero la devoción a la Virgen de Tentudía continuó intacta.

1 de noviembre de 2022

Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca

 Del sitio Foros de la Virgen:

Sobre las ruinas de la antigua Iglesia Catedral de Oreto levantaron los árabes robusta fortaleza. 

La que dándose la mano por el septentrión con el castillo de Bolaños y con Salvatierra por el mediodía, custodiaba el camino de Córdoba a Toledo y aseguraba la posesión y dominio del fértil y rico valle del Jabalón, desmantelado y derruido en el triste y aciago periodo en que La Mancha fue el palenque de la gigantesca lucha entre la Cruz y la Media Luna.

Cuando la victoriosa hueste que triunfó en las Navas se posesionó de estas históricas y venerables ruinas, para no abandonarlas jamás, fue su primer cuidado el consagrarlas a la Virgen María. 

A cuya protección atribuían, no sin fundamento, sus triunfos y victorias, y en su devoción y amor hallaba aquel pueblo tan creyente como guerrero la abnegación bastante para dar a todas horas su vida por su Dios y por su patria. 

En humilde rincón por fuertes muros formado habilitaron modesta capilla, dedicándola a Santa María, la que por el lugar en que era venerada recibió el nombre de Zuqueca.

Muchos de los cruzados que pelearon contra el musulmán y le vencieron en la batalla de las Navas se quedaron en La Mancha poblando los lugares que aquel hubo de abandonar.

De los que se fijaron en Zuqueca fue Iglesia Parroquial el templo, consagrado a la Virgen María. Así el Papa Honorio II por su bula del año mil doscientos diez y siete concedió a D. Rodrigo Jiménez de Rada "todas aquellas Iglesias de … Alarcos. . . de Zuqueca … las que en su tiempo fueron arrancadas del poder sarraceno". 

A este objeto dice Rades: "hay una bula confirmatoria, en que el Papa Gregorio dice, que confirma la anexión, unión en corporación que Honorio hizo, anexando, uniendo e incorporando en el Arzobispado de Toledo, la Iglesia y lugar de Zuqueca: con las Iglesias y lugares de su circuito, para que la dicha Iglesia sea sufraganea de la Metropolitana de Toledo"

Dice allí el Papa, "que hizo esta unión e incorporación, por cuanto la Iglesia de Toledo, aunque había poseído por diócesis suya el dicho lugar de Zuqueca y su Iglesia, por tiempo inmemorial con todo eso le era perturbada la posesión por algunos, diciendo que Zuqueca fue ciudad, en cuya Iglesia hubo Obispo, en aquellos tiempos que se decía la ciudad de Oreto". 

Estas discusiones hubieron de concluir en el siglo XIV, pues en sus últimos años fundó la Orden uno de sus prioratos, recibiendo el prelado e Iglesia de Toledo de su término el tercio del diezmo y el derecho conocido con el nombre de catedrático. 

La población de Zuqueca fue de corta duración; en el siglo XV tenía ya el prior su residencia en Almagro, y en el siguiente fray Rodrigo de Villatoro, que a este cargo unía el de rector de San Bartolomé, solicitó del Capítulo General de 1535; que en atención a que su renta era sólo de 32744 maravedís se concediera al priorato el diezmo del Ejido

Destinados éstos como es sabido para ensanche y desahogo de los pueblos y comodidad de sus vecinos, sembrándose ya éste, nos declara la total y completa despoblación de Zuqueca.

D. Diego de Cabrera, comendador de Villarrubia e ilustre vástago de los marqueses de Moya, visitó en el año 1519 los Santos Lugares. 

Donde se efectuó nuestra redención, y trajo cierta porción de tierra del Sepulcro de la Santísima Virgen, la que depositó en la Capilla de los Mártires del Sacro Convento, consiguiendo de León X, para los fieles que la visitasen, las indulgencias y gracias que son concedidas a los que visitan su Santo Sepulcro en Jerusalén

Pero ordenado y regido el S. Convento como una fortaleza, distante de los pueblos del Campo, no era posible el que esta preciosa reliquia fuese venerada cual debía, ni era dado a los fieles el gozar, cual deseaban de las gracias concedidas. 

"Y con el objeto de aumentar en los fieles cristianos la devoción a la Bienaventurada Virgen María y a S. Bernardo", dice el Cardenal de Santa Cruz y Obispo de Sabina, "y de las gracias espirituales concedidas puedan participar otros muchos, S. Santidad de viva voz y en la forma acostumbrada por la Iglesia concedió, que una porción de la tierra del Sepulcro de la Virgen Bienaventurada, que se custodia en la Capilla de los Mártires se lleve a la Iglesia de la Virgen María, Priorato de Zuqueca, de la Orden Cisterciense y Milicia de Calatrava, la que está situada a la orilla del Jabalón, distante seis millas de Almagro, para que todos y cada uno de los fieles de uno y otro sexo que en las festividades de la gloriosa Virgen María y de S. Bernardo que devotamente asistiesen a los Maitines y Misa, que allí se celebrasen, gozarían de las mismas gracias, indulgencias y remisión de pecados, concedidas a los que personalmente visitan en las dichas festividades el Sepulcro de la Virgen María al otro lado del Torrente Cedrón en la ciudad de Jerusalén y sobre el mismo Sepulcro oyesen Misa y Maitines". 

El priorato de Zuqueca estaba incluido en los términos y pertenencias que la orden de Calatrava señaló al Moral, al hacer a este pueblo independiente.

Así es, que su justicia ejercía actos de jurisdicción civil y criminal tanto en la dehesa como en la Ermita.

Nunca fue del agrado del concejo de Almagro, ni de los vecinos de Granátula, entonces aldea, esta para ellos extraña jurisdicción, siendo objeto por, lo tanto de acaloradas disputas, de reyertas frecuentes y competencias sin número sostenidas por la rivalidad en todo tiempo permanente de pueblos vecinos. 

El año 1579 la discordia tomó grandes proporciones, pues reunido los pueblos comarcales el día del Angel, 1º de Marzo, a la celebración de la fiesta tradicional, no tardaron en surgir las cuestiones de etiqueta y encomendando cada uno de los dos pueblos la defensa de sus derechos a la fuerza, estalló la colisión entre sus vecinos, siendo impotentes los alcaldes pura evitar sus funestas consecuencias. Un muerto y varios heridos fueron el triste resultado de aquella contienda. 

El alcalde mayor de Almagro (conoció en esta causa, y entre otras penas impuso a los del Moral la de perder el derecho o preeminencia jurisdiccional que tenía en este, priorato; apeló el concejo del Moral de esta sentencia ante la chancillería de Granada, y ésta, por sentencia de 1º de Mayo de 1581, anuló el fallo del alcalde mayor y reconoció a este pueblo su antiguo derecho «a hacer juntamente con el, Ayuntamiento y Justicia de Almagro, actos de jurisdicción civil y criminal en la Ermita de Zuqueca y su término"

Los vecinos de la aldea de Granátula llegaron por segunda vez este reconocido derecho del Moral, y otra vez la audiencia de Granada hubo de conocer en este porfiado litigio la que en 15 de Julio de 1600 ordenó "que se, hiciese, por las Justicias de Almagro y Moral el deslinde de sus términos, lo que se practicó a convenio de las partes, dividiendo la Dehesa denominada de Montanchuelos por mitad y reconociendo al ayuntamiento del Moral el derecho y preeminencia de entrar en la Ermita de Zuqueca y su término con vara alta de justicia, como entró ejerciendo actos de jurisdicción quieta y pacíficamente".

El santuario y su enclave tienen una larga tradición histórica ya desde tiempos muy antiguos.

Se encuentra dentro del término municipal de Granátula de Calatrava, en Ciudad Real.

Situado junto al margen izquierdo del río Jabalón, muy próximo a la importante Cañada Real de Andalucía en el corazón de una gran y rica zona arqueológica con vestigios desde la prehistoria pero, fundamentalmente, de época iberoromana. Nos referimos a las ruinas de la ciudad de Oretum y sus alrededores. Iberos, romanos, visigodos, bereberes y finalmente, cristianos fueron sucesivamente habitando este lugar. 

La ermita en su conjunto tal y como la conocemos hoy es una construcción de marcado carácter defensivo, reedificada en el siglo XIII sobre los restos de una importante basílica y necrópolis visigoda que aún conserva su baptisterio de origen paleocristiano. 

La Ermita-Santuario de Nuestra Señora de Oreto y Zuqueca es un conjunto religioso formado por una ermita, un almacén y una casa-hospedería, y se encuentra situado a unos 5 kilómetros al sur de la localidad de Granátula de Calatrava, junto al yacimiento arqueológico de Oreto y Zuqueca. 

El conjunto religioso, que hoy se conoce como Santuario de la Virgen de Oreto y Zuqueca, comprende diferentes edificios que, sobre las ruinas de construcciones de época tardorromana y visigoda de Oreto y Zuqueca, comenzaron a reconstruirse a partir de la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, dando lugar a lo que hoy conocemos como Ermita propiamente dicha, casa-hospedería de los antiguos santeros y una casa dedicada en la actualidad a almacén de aperos. 

El santuario, datado en 1243, es de gran interés estético. Su estructura es de planta en forma de «L», con un pilar central como soporte, y restos de estelas visigodas reaprovechadas. En su interior conserva la imagen de la Virgen de Zuqueca, del siglo XIII, es una de las más importantes de la provincia. 

La Ermita está configurada por una nave rectangular rematada al levante por un ábside de planta cuadrada. 

La nave se compartimenta longitudinalmente por una doble arcada sobre pilastras. En los paramentos del ábside y de la nave aparecen reaprovechados, tanto en el interior como en el exterior del edificio, fragmentos arquitectónicos ornamentados con motivos visigodos. 

El Santuario es visitado por gentes de toda la Comarca y en especial el primer domingo de Marzo en el que se celebra la festividad del Santo Ángel de la Guarda

28 de noviembre de 2018

Nuestra Señora la Antigua

Del blog Católico de Javier:

La imagen de la Santísima Virgen María se encontraba en una capilla lateral de la Catedral de Sevilla (España). Esta Catedral fue totalmente reconstruida en el siglo XIV, pero se conservó la pared en donde estaba dicha imagen, y se le llamó Santa María de la Antigua (es decir, de la Antigua Catedral). En honor a esta advocación, los exploradores y conquistadores españoles Martín Fernández de Enciso y Vasco Núñez de Balboa fundaron en 1510 la ciudad de Santa María de la Antigua del Darién. Cumplieron así la promesa hecha a la Virgen, si ganaban una difícil batalla.

La ciudad de la Santa María de la Antigua fue sede de la primera Diócesis en Tierra Firme creada por el Papa León X con bula del 9 de Septiembre de 1513. En 1524, el segundo Obispo fray Vicente Peraza traslada la sede de esta Diócesis a la recién fundada ciudad de Panamá.

El 15 de agosto del 1519 se funda la Ciudad de Panamá y se honra a Nuestra Señora del Verano o de la Asunción. Pero en 1524 la diócesis de Santa María la Antigua se trasladó a la recién fundada ciudad de Panamá. La advocación también se traslada y Santa María la Antigua pasa a ser, por continuidad eclesiástica, la titular de la capital de Panamá y patrona del Reino de Tierra Firme del Sur de Castilla del Oro, Panamá. Al principio todo el país era una sola diócesis. Actualmente, Panamá cuenta con ocho diócesis.


La ciudad fue incendiada en 1671 y reedificada junto al poblado de Ancón en 1673.

El 9 de septiembre del 2000, Año Santo Jubilar, la Conferencia Episcopal Panameña proclamó oficialmente a Santa María La Antigua como Patrona de la República de Panamá.

El 27 de febrero de 2001, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en virtud de las facultades concedidas por el Sumo Pontífice San Juan Pablo II, acoge la solicitud que elevara Mons. José D. Cedeño D. Arzobispo de Panamá, y confirma a Santa María La Antigua como Patrona ante Dios de la República de Panamá, con todos los derechos y privilegios litúrgicos como lo señalan las normas canónicas. Su Fiesta Solemne se celebra el 9 de septiembre.

En la Arquidiócesis de Panamá, Monseñor José Dimas Cedeño, Arzobispo de Panamá en ese entonces, proclama oficialmente a la Santísima y siempre Virgen María, Madre de Dios y Madre Nuestra, Patrona de la Arquidiócesis de Panamá, bajo el título de Santa María la Antigua, primera advocación mariana llegada a estas tierras istmeñas.Esto fue el 9 septiembre de 1999, en el 486 aniversario de la creación de la Diócesis de Santa María La Antigua.

Según la instrucción de la Sagrada Congregación para el Culto Divino del 19 de marzo de 1973, le “corresponde al Obispo Diocesano aprobar la elección del Patrono o Patrona de la Diócesis que le ha sido confiada”. El 9 de septiembre de 1513 el Papa León X mediante la Bula “Pastoralis Officii Debitum” creó la Diócesis de Santa María La Antigua con sede en el poblado de este mismo nombre elevando su Capilla al rango de Catedral y asignándole perpetuamente como titular a la Santísima Madre de Dios bajo esta misma advocación.