Adaptado del sitio
Schoenstatt:
El pasado sábado 18 de junio, la arquidiócesis de Teresina realizó
la colocación de la piedra fundamental para la construcción del
Santuario Arquidiocesano de la Madre y Reina – título popular de la
Madre tres veces admirable de Schoenstatt en Brasil, donde incluso el
movimiento, especialmente en su forma popular y de peregrinos, se llama
Movimiento Madre y Reina. El programa comenzó a las 14.30 horas con
una caravana partiendo de Ponte Estaiada hasta el lugar ubicado en
Povoado Santa Luz, zona rural de Teresina, donde se celebró la Santa
Misa presidida por el obispo Jacinto Brito, alrededor de las 15:30
horas.
En Brasil y en otros países del mundo existen diversos santuarios
dedicados a la Madre y Reina, pero no en Piauí, a pesar de la fuerte
devoción mariana y el antiguo deseo de la construcción del santuario,
todavía no hay templo construido. Según Lourdinha Alcântara,
coordinadora diocesana del movimiento Madre y Reina en Teresina, la
realización del sueño de la construcción del santuario será posible
después de la donación del terreno.
“La construcción es muy importante para nuestra misión mariana,
porque aumentará nuestra espiritualidad. Será un lugar para pedir
gracias y también para dar gracias por las obtenidas. Nuestro santuario
no será filial, sino diocesano. Sin embargo, nuestras oraciones irán al
santuario filial de Schoenstatt, de donde emanan todas estas gracias”,
explicó.
Incluso antes del inicio de la construcción, los fieles de los
movimientos Madre Reina (Schoenstatt) y del Rosario de Hombres ya se
reúnen en el lugar para el rezo del rosario, celebración de misas y
momentos de espiritualidad. El secretario arquidiocesano del Rosario de
los Hombres, Vítor Lopes, reveló que visita el sitio cada vez que puede y
que sus expectativas para la construcción del nuevo santuario son las
mejores posibles.
“El Rosario de Hombres también es parte del movimiento Madre y Reina
(= Schoenstatt). Y cada vez que necesitamos ir al santuario más cercano,
tenemos que recorrer aproximadamente mil kilómetros. Después de la
construcción, tendremos una fuente más cercana para fortalecer nuestra
fe. Cuando recibimos la donación del terreno nos quedamos muy
sorprendidos, porque no sabíamos de la intención de la ofrenda. Estamos
muy agradecidos por esta bella acción”, dijo.
El matrimonio Edival y Alsiana fueron los responsables de donar el
terreno. Residieron en el estado de Ceará y se trasladaron a Piauí para
realizar este hermoso acto de fe que nació de una promesa. Para el
empresario Edival Alves, la donación del terreno es el pago de una
promesa después de cumplida una gracia.
“Cuando nos casamos teníamos apenas 14 años de edad. Durante este
período pasamos por algunas dificultades financieras y le prometí a
Nuestra Señora que si lograba salir de esa situación lo recompensaría de
alguna manera. Ella nos concedió la gracia y cuando supimos de este
sueño de construir el santuario, decidimos donar este lugar que tiene
dos hectáreas”, relató.
Se están realizando varias acciones con la intención de recaudar
fondos para esta construcción, como subastas, asados y bingos, hasta que
se lleve a cabo la finalización del templo. Fábio Nascimento, ingeniero
responsable de la obra y que también forma parte del movimiento de
Schoenstatt, explicó que las obras aún están en la fase inicial.
“Hicimos toda la altimetría y topografía del terreno y mapeo con la
ayuda de un dron. Es un terreno amplio, pero aún estamos al comienzo de
esta gran obra. Trabajaremos para que sea un proyecto muy bonito,
funcional y de fácil acceso, con estacionamiento amplio y acogedor”,
explicó.
Si bien existe un tamaño y estructura estándar a seguir en la
construcción del santuario, el sitio contará con un gran espacio al aire
libre, con una carpa con capacidad para más de mil personas, además de
dormitorios, tiendas y estacionamiento. El padre Gonçalo Teixeira, que
forma parte de la comisión para la construcción del templo, informó que
el lugar, aún sin estructura física, ya viene recibiendo peregrinos de
diferentes lugares.
“Cuando le comunicamos a la gente sobre la construcción del
santuario, notamos el inicio de movimientos y peregrinaciones hasta
aquí, incluso fuera de los días de visita. Los días 18 de cada mes
vienen sacerdotes y diáconos para celebrar y acoger a una gran cantidad
de personas”, relató.