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24 de junio de 2024

Nuestra Señora de Chindhaaththirai

Del sitio Catholic on Line:

La Virgen María, nuestra Madre Celestial de Dios, se ha aparecido en varias partes del mundo. Por su intercesión, innumerables milagros están teniendo lugar en estos lugares y la gente, independientemente de su casta, credo y religión, acude a estos lugares para recibir la gracia de Dios.

En nuestro suelo indio, Ella ha elegido muchos lugares como su santa morada. Uno de ellos es el Santuario de Nuestra Señora del Buen Viaje (Chindhaaththirai Matha), Erukkur.

El santuario de Nuestra Señora del Feliz Viaje, Erukkur, a 6 km de Sirkali, está a la derecha de la carretera nacional 45A (carretera de la costa oriental) que va de Sirkali a Chidambaram.

La Iglesia Parroquial de Erukkur alberga la hermosa estatua de Nuestra Señora del Feliz Viaje que tiene una notable historia para recordar.

En 1534, los mercaderes portugueses erigieron almacenes y capillas en y alrededor de los pueblos o islas de la costa oriental del Mar de la Bahía de Bengala.

Hacia 1550 d.C. surgió un almacén y una capilla en Kottaimedu, que entonces se llamaba Coleroon, una isla cultivada en la confluencia del río Kollidam, un distribuidor del Cauvery y la bahía de Bengala.

El río Kollidam fue llamado por los portugueses río Coleroon. Desde Metturdam, el río Cauvery recorre una distancia de 115 millas antes de alcanzar el anicut superior en el límite de la aldea de Thiruparaithurai, en el distrito de Trichy. A lo largo de todo este recorrido riega a ambos lados.

En ese momento los europeos, euroasiáticos y la gente de Goa vivían en la isla Coleroon. Los misioneros franciscanos portugueses se ocupaban de sus necesidades espirituales y de las actividades misioneras de la región. Después de 1606, sacerdotes diocesanos de la diócesis de Mylapore y religiosos visitaron a los cristianos que vivían en este lugar y los atendieron.

A medida que crecía el asentamiento de católicos alrededor de esta isla se instaló el "Estado Milagroso de Nuestra Señora de Nazaret de los Viajeros". Se trata de la réplica de la estatua de Nuestra Señora que se conserva en la Basílica de la Sagrada Familia de Nazaret. Fue llamada Nuestra Señora de los Viajeros, en tamil "Chindhaaththirai Matha".

En el diccionario tamil más antiguo "Chindhaaththirai" significa Chindhaa + Yathirai, Chindda significa no Fallar, Yathirai Significa Viaje o Travesía. Por lo tanto expresa victoria o Viaje seguro y también significa seguridad, bienestar y prosperidad.

En la época de los reyes, cada vez que el rey iba a la batalla, los poetas y ministros a sus órdenes le deseaban "Chindhaaththirai". Por eso los portugueses llamaron a Nuestra Señora de los Viajeros como Chindhaaththirai Matha. Este es el primer nombre tamil dado a la Madre de Jesucristo.

En 1659 d.C., cuando los holandeses confiscaron la isla Coleroon junto con su almacén y su capilla, los portugueses confiaron la estatua milagrosa a los nuevos conversos de la zona, que a su vez la entregaron a los cristianos de Erukkur. Los cristianos de Erukkur se convirtieron al catolicismo debido a las actividades misioneras de San Francisco Javier en 1545 d.C., de Sirukadampur (dicho tradicional) y también los antepasados de los cristianos de Erukkur fueron convertidos por misioneros franciscanos portugueses, San Francisco Javier, San Juan de Britto, el Padre Freire, el Padre Laynez y después del martirio de San Juan de Britto, los cristianos que vivían en las zonas de Maravanadu, Madurai y Tutucorin emigraron y en Erukkur y sus alrededores, donde los cristianos vivieron sin ninguna persecución en los siglos XVIII y XIX.

Durante los últimos 350 años, la estatua milagrosa que se venera bajo el título de "Chindhaaththirai Matha" (Nuestra Señora del Feliz Viaje) se encuentra en la Iglesia Parroquial de Erukkur hasta el día de hoy.

Desde 1699 d.C. hasta 1744 d.C. Erukkur fue un centro misionero bajo la misión carnática.

En 1850, el vicario apostólico de la misión de Pondicherry, Mons. Bonnard, erigió Erukkur como parroquia. El Rev. P. Lazar Appavoo fue el primer párroco de Erukkur. En 1899, la parroquia de Erukkur pasó a formar parte de la diócesis de Kumbakonam, en 1929 se unió a la archidiócesis de Mylapore y cuando se creó la diócesis de Tanjore en 1953, Erukkur pasó a formar parte de ella.

Nuestra Señora de Chindhaaththirai también es conocida como Nuestra Señora del Buen Viaje, Estrella del Mar, Nuestra Señora del Feliz Viaje, Viajeros de Nazaret, Stella Maris, Apostolado del Mar.

30 de mayo de 2024

Nuestra Señora de Cranganor

 Del sitio Roman Catholic Saints:

En las Indias Orientales se encuentra la iglesia y el santuario de Nuestra Señora de Cranganor, que, según se afirma, fue construido por uno de los tres Reyes que visitaron al Divino Niño y a su Bendita Madre. La India fue uno de los países que tuvo el privilegio de recibir la luz de la fe en los albores del cristianismo.

La historia cuenta que Santo Tomás Apóstol llegó a la India en Cranganor en el año 52 d.C.. Allí, los cristianos siguen siendo conocidos como fieles de Santo Tomás. Kerala, como también se conoce el lugar, está aislado por las cordilleras del resto de la India, y se ha mantenido firme en la Fe, a pesar de la penumbra del resto del continente. La profunda espiritualidad de los católicos evidencia su gran amor por la Madre de Dios, Nuestra Señora de Cranganor. Nala-bat, como también se llama el país, puede traducirse como el país de María, el homónimo de María. Se cree que cuando Santo Tomás llegó a Cranganor, trajo consigo un cuadro de Nuestra Señora, pintado por San Lucas; éste se perdió después del martirio de Santo Tomás, pero más tarde se descubrió en una cueva en Little Mount, Madrás, cerca del lugar de su muerte.

En 1498, cuando los portugueses llegaron a Cranganor, se sorprendieron al encontrar tantas iglesias dedicadas a María. San Francisco Javier encontró a los habitantes de Cranganor muy fuertes en la fe y devotos de María, Nuestra Señora de Cranganor; no escatimó esfuerzos para encender su devoción a la Madre de Dios.

Cabe preguntarse por qué la devoción a María arraigó y floreció con tanta fuerza en Kerala, casi como si respondiera a una profunda necesidad religiosa y psicológica. Quizá la razón de esta devoción espontánea se encuentre en la posición de la madre en la familia hindú. Porque, aunque el amor, la obediencia, la devoción y la dependencia de la madre son naturales en todos los pueblos y naciones, en Cranganor la posición exaltada de la madre adquiere proporciones singulares, si no únicas. La madre lo es todo en la familia; depender de ella es una tendencia muy arraigada en todos los niños de Kerala. Mucho más que el padre, la madre es el sostén de la familia. Posee, compra y vende propiedades y gobierna la casa sin consultar con el padre; él puede ausentarse con frecuencia, pero ella siempre permanece en casa. Sus hermanos no tienen derecho a la propiedad, sólo a un subsidio de subsistencia y alojamiento. Este sistema matriarcal ha sido cuidadosamente protegido por la mayoría de los hindúes. Está en el corazón mismo del modo de vida tradicional de Kerala; una costumbre consagrada que ha contribuido a dar a la devoción mariana una fácil acogida y un rápido crecimiento.

San Ignacio de Loyola llevaba siempre el rosario bien visible sobre la sotana. Para su gran satisfacción, la iglesia de Nuestra Señora "Madre de Dios" le fue asignada a su llegada a Cochin, sustituyendo a Cranganor como puerto de tráfico con el mundo occidental. Cuando San Francisco llegó, encontró una Cofradía de la Santísima Virgen María ya establecida y la fomentó celosamente durante su vida.

3 de abril de 2023

Nuestra Señora, Santa María Kannon del Castillo de Hara

Del sitio Revista de Cultura Católica Tesoros de la Fe:

En el legendario Japón —más concretamente en Fujisawa, en la prefectura de Kanagawa— está a punto de terminarse la mayor estatua de la Santísima Virgen hecha de madera maciza del mundo, tras 40 años de trabajo manual. Su escultor es Eiji Oyamatsu, católico de 88 años de edad, quien posee un taller y trabaja solo en el proyecto, el cual ejecuta a sus propias expensas. La obra ha demandado mucho tiempo y esfuerzo, sobre todo teniendo en cuenta que la imagen mide casi diez metros de altura.

Su intención es honrar a la legión de los gloriosos mártires católicos de Shimabara, en la prefectura de Nagasaki, que resistieron hasta la muerte para preservar su fe, cuando fueron perseguidos por los ejércitos imperiales paganos aliados a los protestantes holandeses que deseaban extinguir el catolicismo en el Imperio del Sol Naciente.

La épica resistencia hasta el martirio de miles de católicos japoneses no solo ha pasado a la historia, sino que ha inspirado innumerables muestras de admiración en compatriotas y extranjeros que visitan las ruinas y los museos que rememoran aquella gesta.

El principal periódico de Tokio, “Asahi Shimbun”, informa que los habitantes de la región, conmovidos por el entusiasmo de Oyamatsu, decidieron construir una instalación dedicada a la estatua para acogerla desde el año pasado (2021).

Me parece providencial que me haya puesto a trabajar sin que nadie me lo haya encargado, y la estatua será albergada ahora en el lugar que más lo merece”, afirmó el escultor.

Por cierto, la resistencia de los católicos en Shimabara (1637-1638) atrae hoy la atención de muchos fieles de Nagasaki y Kumamoto. En aquellos años, católicos y campesinos aliados se atrincheraron en la región de Shimabara, alrededor del castillo de Hara, para enfrentarse a las tropas enviadas por el Shogunato Tokugawa (gobierno militar). Unos 37.000 cristianos y paganos fueron exterminados en el lugar, según las estimaciones históricas. Las ruinas del castillo de Hara, que soportan el paso del tiempo, se encuentran en Minami-Shimabara junto al mar.

Eiji Oyamatsu ganó el importante “Premio del Primer Ministro” en la Exposición de Bellas Artes de Japón (Nitten) en 2011. El escultor visitó las ruinas del castillo de Hara alrededor de 1971 y quedó sorprendido por la ausencia de monumentos o placas conmemorativas que evocaran aquella proeza de la fe.

En la nueva ciudad de Minami-Shimabara se encuentra ahora el Arima Christian Heritage Museum, empeñado en reunir los vestigios de 250 años de historia católica, mostrando su expansión, prosperidad y final represión, así como la hazaña de Shimabara.

El año 1981, Oyamatsu decidió esculpir la gigantesca estatua de la Virgen María como homenaje. Al principio, concibió como modelo una pequeña estatua de la Virgen con el Niño, de 50 centímetros de altura, que mostraba a la Madre de Dios con Jesucristo en sus brazos. Luego pensó hacer una imagen mayor, hasta que finalmente empezó a trabajar en la estatua actual, de 9,5 metros de altura. Solo el pedestal mide 3 metros de alto por 2,5 de ancho.

Como no sería fácil encontrar un árbol de ese tamaño, Oyamatsu juntó varias piezas de alcanforero de gran antigüedad. Después de terminar sus labores cotidianas, ha dedicado su tiempo libre a esculpir la estatua de la Santísima Virgen, privándose muchas veces del sueño. Pero rechazó todas las ofertas de asistencia o financiación y quiso donar la estatua a la prefectura de Minami-Shimabara. Sin embargo, hubo quienes se opusieron a su plan porque el proyecto violaba la separación vigente entre la religión y la política.

En la incertidumbre sobre el destino de la imagen, un grupo de voluntarios fundó el año 2020 la Asociación de Ciudadanos por el Patrimonio Mundial de Minami-Shimabara, que adquirió el terreno y ha reunido las donaciones necesarias para completar el plan. Solo el costo total del transporte y la instalación alcanza los 770.000 dólares. En abril se inició la construcción de una torre principal para albergar la estatua de la Santísima Virgen sobre una colina.

El lugar ofrece una impresionante vista de las ruinas del castillo de Hara y de las islas Amakusa, que separadas por un estrecho fueron también escenario de la resistencia de Shimabara. Oyamatsu llamó a su estatua Santa María Kannon del castillo de Hara. Kannon alude a las imágenes de la Virgen veneradas clandestinamente por los católicos para burlar la feroz represión pagana entre los siglos XVII y XIX, cuando el cristianismo estaba proscrito.

Oyamatsu llegará al escenario del martirio una vez que la estatua esté fijada en aquel histórico lugar. A continuación, ensamblará las piezas, aplicará las medidas antisísmicas y dará los últimos retoques, incluida la pintura. El acabado final tardará unos tres meses. Está previsto que la estatua se exponga al público en marzo de 2023, según informa el portal LifeSiteNews.

El catolicismo fue predicado por primera vez en el Japón en 1549 por san Francisco Javier. Pero a partir de 1587 fue prohibido en todo el imperio por la autoridad militar. Los sacerdotes fueron martirizados, exiliados o perseguidos con tal ferocidad que desaparecieron, mientras que los fieles perseveraron en la clandestinidad hasta el siglo XIX, cuando el catolicismo volvió a ser legalizado. Los que sobrevivieron persistiendo así en la fe católica la transmitieron oralmente a sus hijos durante estos dos siglos, sin el auxilio de los sacerdotes.

El Viernes Santo de 1865, diez mil “kakure kirisitan” (cristianos ocultos) salieron de los poblados y se presentaron en Nagasaki a los misioneros que habían regresado. Al principio, los religiosos se quedaron muy sorprendidos, pues hacía poco que habían conseguido entrar al Japón y apenas sospechaban de esta épica historia de fidelidad. 

Al ver llegar a los misioneros de Occidente, algunos de estos “católicos ocultos” se dirigieron a la misión y los interrogaron preguntándoles si creían en el Papa, en la Santa Eucaristía y en la Santísima Virgen. Al oír la respuesta positiva, replicaron: “Entonces vuestro corazón es semejante al nuestro”.

Hoy la Virgen María está siendo glorificada en la región de Shimabara, regada por la sangre de tantos mártires y la paciencia en la fidelidad multisecular de japoneses católicos con una fe inquebrantable. 



24 de febrero de 2020

Nuestra Señora de Madhu

Del sitio de Las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María:

Los misioneros llegaron a Sri Lanka en el siglo XVI y trajeron en su corazón el amor a Jesús y a su madre María. El Evangelio llegó a esta isla gracias a los pescadores indios, recién convertidos en 1544 por la evangelización de San Francisco Javier. El mismo Francisco les envió un sacerdote a la isla el cual evangelizó con gran fruto. Unos 600 se convirtieron y la mayoría fueron mártires en la masacre por órdenes de Sankily, rey de Jaffna.

La fe plantada en Mannar no murió. En 1583 habían unos 43,000 cristianos con 26 iglesias. Una de estas estaba en Manthai, a unas 6 millas de Mannar. Esta iglesia fue el hogar original de la estatua de Nuestra Señora de Madhu, que en aquel tiempo se llamaba Nuestra Señora de la Salud

Con la conquista de la isla por los holandeses vino una gran persecución contra los católicos. Los fieles de Mantai pensaron llevar la estatua de la Virgen de Mantai a un lugar seguro. No tenían sacerdotes pero con la aprobación de 20 familias devotas, en 1670, se llevaron la estatua al territorio de Kandyan. Llegaron a Maruthamadhu donde los católicos de Manthai se establecieron.

Otro grupo de 700 católicos huyendo de la persecución holandesa llegaron milagrosamente a Maruthamadhu. Allí, inspirados por una piadosa mujer llamada Elena (Silena), construyeron la iglesia dedicada a la Virgen de Madhu. Aquel lugar se llamó “Silena-Marutha-Madhu” y así se llama el santuario en la actualidad.

La Virgen concedió muchos favores, entre ellos se hizo famosa su protección contra las picaduras de serpientes venenosas. Al principio las picaduras no tenían efecto en los terrenos de la iglesia. Entonces la gente comenzó a llevarse tierra de Madhu como medicina y esta también sanaba.

Los holandeses expulsaron a los sacerdotes de sus territorios. Esta situación duró desde 1656 a 1686. Con la llegada de los ingleses terminó la persecución y llegó el padre José Vaz y los Padres del Oratorio. La fe se renovó y se abrieron misiones. Silena Maruthamadhu ya era un centro de misión en 1706 bajo la dirección del Padre Pedro Ferrao

En 1924, cien años después de que la estatua de Nuestra Señora se estableciera permanentemente en Madhu, fue solemnemente coronada por un delegado del papa Pío XI.

10 de diciembre de 2018

Nuestra Señora Consuelo de los Afligidos de Mettenbuch

Del sitio de foros de la Virgen María:

Mettenbuch es una ciudad en Baviera, que se hizo famosa durante el período de la Kulturkampf (conflicto entre el Imperio Alemán y la Iglesia Católica) a causa de intensos acontecimientos sobrenaturales registrados en las proximidades del monasterio de Metten (Deggendorf), que está también está relacionada con la curación de la posesión a Barbara Eder.

Las apariciones se han manifestado en el período comprendido entre el 1 y el 21 de diciembre de 1876 y de nuevo la última vez, María Santísima se apareció en 1878. Los videntes principales, Carolina Kraus, Francisco Javier Kraus, Teresa Liebl y Matilda Sack, todos tenían edades comprendidas entre ocho y catorce años, algunos adultos y otros niños vieron parte de algunas de las apariciones.

Los muchachos tuvieron el privilegio de recibir las apariciones de la Virgen, el Niño Jesús y en ocasiones también la de San José y varias categorías de ángeles y santos, así como ver fenómenos luminosos.

Estos acontecimientos fueron detalladamente registrados por el párroco y el obispo responsable Ignazio Senestrey de Regensburg. Este último, sin embargo, se distanció de las apariciones decidiendo suspender la investigación. En contra de su decisión, se declararon varios profesores, hombres de letras, algunos sacerdotes y monjes del monasterio de Metten, que protestaron ante Roma.

Las apariciones se reportan en el significativo período del Adviento y de Navidad. María Santísima se apareció a los fieles como "Consuelo de los Afligidos", y más tarde fue llamada por el pueblo "Madre de Dios de Adviento”. Los fenómenos sobrenaturales, de los que los niños fueron testigos pueden resumirse como sigue.

Algunas personas dieron cuenta de fenómenos luminosos en el bosque adyacente a Mettenbuch en la cima de un barranco. Los testigos declararon entonces que vieron luces rojas, azules y blancas, a un metro sobre la tierra, que se cruzaban entre sí para crear un extraño juego de colores.

Se pensaba que esas luces fueran las pobres almas del purgatorio en busca de oración y apoyo en la Tierra. Al día siguiente, al caer la noche, muchas personas en la ciudad bávara entraron en el bosque, en el lugar donde habían visto la luz, y oraron por las almas del purgatorio recitando las letanías lauretanas. Las luces no se mostraban todas las noches y cuando lo hacían las veían sólo los cuatro niños, casi todos los adultos no las podían ver.

Entre las 19 y 20 hs del 1 de diciembre de 1876, tres niños estaban absortos en la oración junto con otras personas en la entrada del bosque. Imprevistamente vieron aparecer una luz diáfana y, a continuación más y más intensa que adquiría la apariencia del Niño Jesús, radiante y con una túnica roja, con la parte superior del cuerpo desnudo. La aparición duró alrededor de dos minutos.

El día 2 de diciembre los niños, con Catherine, de seis años, y Francisco Javier de diez años, vieron a Jesús de nuevo. 

El niño apareció sentado en el regazo de su madre, que a su vez se sentaba en una silla. Nuestra Señora mostró una cara llena de gozo inefable y estaba envuelta en una túnica del color azul, mas azul que el cielo, con calcetines blancos y zapatos de oro, un velo blanco caía de la cabeza a mitad de la túnica.

Le dijo a los muchachos: "Yo soy el Consuelo de los Afligidos." Detrás de ella apareció de repente la figura de San José y a los dos lados, derecho e izquierdo de la Madre de Dios, habían aparecido figuras angelicales.

Nuestra Señora también dijo:"En este lugar se debe construir una capilla, una capilla sencilla". La Santísima Virgen aconseja a los niños que se confiesen, mientras que las madres fueron a decirle al sacerdote sobre los eventos a fin de convencerlo de construir la capilla. La pequeña Catherine no vio nada, y Francisco permaneció en silencio durante todo el día. Él oró al lado de la quebrada, recitaba el Rosario y se sintió alentado por su madre para decir lo que vio.

El 3 de diciembre los videntes fueron al mismo lugar de las apariciones. Con ellos estaban las hermanas de la Sra. Kraus. Los dos muchachos quedaron durante el tiempo en el borde del barranco, mientras que las mujeres en el fondo. Poco después Francisco Javier vio al niño Jesús con una túnica roja y una corona de flores en los rizos rubios, envuelto en un magnífico esplendor. Entonces oyó la voz del niño que le dice: "Yo soy el Divino Niño Jesús."

Más distante, aparece una figura femenina majestuosa con un vestido largo, un velo que cubre su cabeza como una monja. Llevaba las manos sobre el pecho en forma de una cruz. Francisco Javier después recordará que la mujer pronunciaba la palabra "María" y otro término que él no entendió.

Al día siguiente volvió al lugar de las apariciones y vio a la señora que sin decir una palabra, le comunicó a través de locución interior los títulos de la devoción, los cuales al primer momento no comprendió: "Consoladora de los afligidos", "Reina del Cielo" y "Santísima Virgen". Cuando el vidente le contó a su madre la aparición y las palabras, su madre le explicó todo.

También el 3 de diciembre mientras que Francisco se encontraba con su amigo, Eckl, apareció ante ellos la Virgen en un aura luminosa, los dos se arrodillaron conmovidos por tal esplendor, Francisco sólo oyó decir: "Ponte de rodillas en el barro, ahora recibiré tu agradecimiento”. Los dos inmediatamente empezaron a buscar un lugar donde arrodillarse, mientras María desapareció.

En su lugar apareció la figura del Salvador en una cruz de tres metros de altura sin inscripción. Los pies de Jesús estaban a cerca de un metro sobre el suelo, había una corona verde en su cabeza con largas espinas, la cabeza vuelta hacia la derecha y las manos clavadas a la cruz. Las dedos largos, se desplazaban hacia el centro de las manos y la sangre caía en sus brazos y cuerpo, los pies estaban colocados uno sobre otro, el derecho sobre el izquierdo, atravesados por un clavo grande que los penetraba a través del empeine. La herida en el lado derecho era de un pie de ancho y goteaba sangre. El Cristo de esta aparición portaba una barba de color marrón, el pelo no era muy larga y su frente estaba cubierta por la corona de espinas de color púrpura. Francisco, lleno de dolor, se quedó absorto en la contemplación una media hora, entonces la imagen dolorosa del Salvador desaparecido (tiempo después se erigió en ese lugar una cruz).

Mientras tanto, llegó la madre de Francisco Javier y cuando se enteró del milagro también cayó de rodillas y oró con emoción ferviente.

El 4 de diciembre, Francisco Javier retornó con Eckl, donde estuvieron arrodillados en el lodo, con la esperanza de volver a ver a la Madre del Cielo, esperaron en oración por un largo tiempo. Justo cuando estaban a punto de irse, Francisco Javier vio a la Madre de Dios en una luz radiante que llevaba al niño Jesús en su mano derecha. La aparición fue breve.

El pequeño vidente vio en el camino de vuelta algunos ángeles, entre ellos reconoce a su ángel guardián. Su amigo no ve nada. Los ángeles no se mostraron más a Francisco Javier, pero si un par de veces a los demás niños.

En diciembre 5 Francisco Javier y Eckl retornaron al lugar de las apariciones. Esta vez Francisco fue golpeado por una visión estática, más intensa que la otra: vio a la Madre de Dios rodeado de cuatro figuras de ángeles que estaban sentados en sillas de oro alrededor de una mesa también de oro. Las figuras celestiales llevaban en sus manos un folleto o una figurita. Cuando la aparición desapareció, Francisco vio otras tres figuras que brillan con luz sobrenatural. Reconoció sólo por vestimenta clerical la de su santo patrón, San Francisco Javier.

Además de los hechos denunciados los chicos recibieron en este tiempo muchas otras visiones y apariciones. En los días siguientes se mostraron cansados, un poco confusos y muy pálidos.

Las numerosas apariciones y visiones se prolongaron hasta el 21 de diciembre presentado el siguiente contenido:

- Jesucristo volvió de nuevo: llevaba una corona verde de espinas en la cabeza ensangrentada. Su rostro estaba muy triste y tenía un vestido azul en torno al cuerpo y un manto rojo, con los pies descalzos. La visión de esta pasión duró cerca de media hora y en silencio.

- Asunción de la Virgen María entre dos ángeles.
- María como Reina del Cielo envuelta en una luz esplendorosa, con una corona alta. Sólo fue vista por Francisco Javier, sus compañeros, sólo veían la luz que la rodeaba. Esta aparición tuvo lugar durante la recitación de oraciones.

- Otra vez, María se apareció a los niños y los acompañó a la quebrada, a continuación, les dijo: "Aquí está nuestro altar por hoy". Se arrodillaron siete veces durante el viaje. Un día, la Santísima Virgen advirtió Javier y los otros que se retiraran porque la policía venía.

- Los ángeles aparecieron a la familia Liebl mientras sus componentes recitaban el Santo Rosario. Francisco besó los pies de los ángeles.

- Aparición silenciosa de los ángeles con instrumentos musicales.

- Aparición de algunos hombres "con una gran caja con medallas" (quizá los tres reyes magos con sus tesoros).

- Visión de una mesa de oro con un gran pez.

- La Santa Virgen María aparece mostrando tres cadenas de oro al cuello, de la más larga colgaba un corazón de oro, que terminaba en el pecho de la Virgen.

- La Santísima Virgen y el Niño entre dos ángeles en una nube muy pequeña, les dio su bendición y luego desaparece en lo alto del cielo.

- Jesucristo, con un manto rojo y un vestido azul, acompañado por dos ángeles sube a la sublime altura de los cielos.

- Los niños vieron a María que tenía algo en la mano como un cuenco de oro y con él consagró la corona de los rosarios de los niños. Entonces, la Madre de Dios los bendijo y desapareció.

- El 21 de diciembre, por la tarde, la Virgen María se apareció a Matilde Sack y le dijo que esa era su última aparición en este ciclo, pero que regresaría después de tres años y tendrían que esperar cerca de la garganta del bosque. María Santísima insta una vez más la construcción de una capilla.

- Pequeñas luces, pero muy fluorescentes, fueron vistas por numerosas personas. Los videntes las vieron por unos momentos convertirse en grandes y ovaladas como un sol radiante en que se veían las figuras de María y el niño Jesús, el Cristo sufriente, y también ángeles y santos patronos.

En este período intenso de las apariciones, las SS Virgen, no dejó mensajes largos, sólo las siguientes declaraciones:

"Si meditas a diario el Santo Rosario recibirán la gracia del Señor."

"Si ellos (Guiseppe, Caterina y Luigi, que estaban a menudo con los videntes, pero nunca vieron apariciones) rezan con diligencia, verán algo en el último día de las apariciones" (de hecho vieron la luz radiante de María, Reina del Cielo).

Maria SS dejó a Francisco Javier algunas máximas espirituales de simbólica simplicidad, pero difícil para el niño de recordar. Las máximas eran más o menos lo siguiente: "Los Santos Ángeles en un esplendor dorado permanecerán cerca de ti / invierno y verano están con vosotros / Se criaron en el Edén / Las rosas en el jardín se esperan en el verano".
Incluso Caroline Kraus y Teresa Liebl oyeron hablar de "misterios" devocionales, como "Si oran diligentemente la guerra terminará pronto"

Después de 21 de diciembre los videntes y adultos continúan volviendo por algunas semanas para orar en la garganta, pero no hubo ninguna aparición más. En 1878, Francisco tuvo una breve visión: una estrella doble con los rayos azules y blancos: la Madre de Dios y Jesús Crucificado.

6 de julio de 2018

Nuestra Señora de Akita

Del sitio de la Virgen de Garabandal
 
Las Apariciones de la Virgen Maria en Akita están aprobadas por la Iglesia. Sus mensajes y profecías son una continuación del mensaje de Fátima y Garabandal.

El 22 de Abril de 1984, Monseñor John Shojiro Ito, Obispo de Niigata, Japón, declaró que las Apariciones de Akita, Japón, son de origen sobrenatural y autorizó en toda la Diócesis la veneración de la Santa Madre de Akita.

Las Apariciones de la Virgen Maria en Akita están aprobadas por la Congregación para la Doctrina de la Fe desde Junio de 1988. El Cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dió un juicio definitivo a favor de las Apariciones de la Virgen Maria en Akita y sobre los mensajes considerándolos auténticos y dignos de ser creídos y también dijo que "El mensaje de Akita es el mensaje de Fátima".

Las Siervas de la Eucaristía están en una aldea de Yuzawadai, del pueblo de Soegawa, en la ciudad de Akita. Japón es el país donde San Francisco Javier realizó una extraordinaria labor de evangelización en el siglo XVI, donde los cristianos han sufrido crueles persecuciones, con un buen número de mártires, dando como fruto comunidades de creyentes donde la fe permanece viva.

Una de estas comunidades es la del Instituto de las Siervas de la Eucaristía, en Akita. En los años sesenta, un sacerdote alemán regaló una estampa con la imagen y la oración de Nuestra Señora de Todos los Pueblos, traducida al japonés, al pequeño convento situado en el norte del Japón. Después de la milagrosa sanación de una novicia a través de la oración de la estampa, la superiora del claustro quiso expresar su gratitud y encargó a un escultor budista de tallar en madera una réplica exacta de la imagen de Amsterdam. Esta talla de la Corredentora mide casi un metro de alto y, al igual que la original, representa a María, de pie, sobre el globo terráqueo, con los brazos abiertos y extendidos hacia abajo, y delante de la cruz, la cual está puesta sobre la Tierra. 
 
Los extraordinarios acontecimientos de Akita comenzaron en 1969 cuando la hermana Agnes Katsuko Sasagawa, entonces postulanta de las Siervas de la Eucaristía, recibió un mensaje mientras se encontraba rezando el Rosario. Un ángel apareció ante ella y le dijo que rezara al final de cada decena del Rosario: "Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno; lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia."

Esta oración era desconocida para la Hermana Agnes, es la misma que la Virgen enseñó a las Niñas de Fátima en 1917. Los mensajes de Akita tienen relación con lo profetizado en Fátima.

En 1973, la Bendita Virgen María dió a la Hermana Agnes Katsuko Sasagawa tres mensajes por medio de una imagen de Nuestra Señora de todos los Pueblos. Bañada en una luz brillante, la imagen se volvió viva y le habló con una voz de una belleza indescriptible. Su ángel de la guarda también se le apareció y le enseñó a rezar. 
 
La imagen milagrosa es una estatua de madera que fue tallada por Saburo Wakasa, budista japonés, inspirándose en una imagen de Nuestra Nuestra Señora de Todos los Pueblos y agregando rasgos japoneses al rostro. Tiene tres pies de altura y fue esculpida de una sola pieza de madera de un árbol de Katsura.

La imagen de la cual salió la voz de la Virgen María lloró ciento un veces en un periodo de varios años. También sudó abundantemente y el sudor emanaba un dulce perfume. La palma de su mano derecha sangró de una herida que tenía la forma de la cruz.

Cientos de personas presenciaron estos sucesos. Un análisis de la sangre y las lágrimas de la imagen realizado por el profesor Sagisaka de la facultad de Medicina Legal de la Universidad de Akita, confirmó que el sudor, la sangre y las lágrimas eran humanas.

La hermana Agnes también recibió la estigmata en la palma de su mano derecha. Una mujer coreana con cáncer terminal en el cerebro recibió sanación inmediata cuando estaba rezando ante la imagen en 1981. El milagro fue confirmado por el Dr. Tong-Woo-Kim del Hospital de San Seoul y por el Padre Theisen, presidente del Tribunal Eclesiástico de la Archidiócesis de Seoul. El segundo milagro fue la completa curación de una sordera total que sufría la Hermana Agnes.

En junio de 1973, los días 12, 13 y 14, siendo sor Inés Sasagawa ya religiosa, vio unos rayos luminosos que salían del sagrario de la capilla. El domingo 24 de junio, los rayos luminosos estaban todavía más brillantes. El 28 de junio, una herida en forma de Cruz se formó en la palma de la mano izquierda de sor Inés Sasagawa. Esta le causaba un dolor muy vivo. El 5 de julio, los dolores de la herida en la palma de sor Inés recrudecieron y sus compañeras le aconsejaron descansar un poco; sin embargo, siguió trabajando y ocupándose de la sacristía de la capilla. El viernes 6 de julio de 1973, a las tres de la mañana, su ángel de la guarda se le aparece y le dice: "No temas. Soy el que está a tu lado y te guarda. Ven y sígueme. No reces únicamente por tus pecados, sino en reparación por los pecados de la humanidad. El mundo actual hiere al Sacratísimo Corazón de Jesús con sus ingratitudes y sus ultrajes. La herida de la mano de la santísima virgen María es mucho más profunda que la tuya. Ahora vamos hacia la capilla."

Al llegar a la capilla, el ángel desaparece. Sor Inés se arrodilla delante del altar, frente al sagrario, en adoración profunda. Luego se acerca a la estatua de la Virgen María para mirar la herida que la imagen presenta en la mano. Apenas lo hace, escucha una voz dulce proveniente de la estatua. Sor Inés era sorda, pero de una manera milagrosa recibe un primer mensaje de la Virgen:

"Hija mía, mi novicia, tu me has obedecido bien en abandonarlo todo para seguirme. ¿Es dolorosa la enfermedad de tus oídos? Tu sordera será sanada te lo aseguro. Ten paciencia. Esta es la última prueba. ¿Te causa dolor la herida de tu mano? Reza en reparación de los pecados de los hombres. Cada persona en esta comunidad es mi hija. ¿Dices bien la oración de las siervas de la Eucaristía? Entonces recémosla juntas:   
 
Sacratísimo Corazón de Jesús, verdaderamente presente en la Sagrada Eucaristía, 
Yo consagro mi cuerpo y mi alma para que sea enteramente Uno con tu corazón 
que esta siendo sacrificado en todos los altares del mundo y dando alabanza al Padre, 
rogando por la venida de su Reino. 
Recibe este humilde ofrecimiento de mi ser. 
Haz de mi como Tu quieras para la Gloria del Padre y la salvación de las almas. 
Santísima Madre de Dios. Nunca dejes que me separe de tu Divino Hijo. 
Defiéndeme y protégeme como hija tuya. 
Amen"

"Reza mucho por el Papa, los Obispos y los Sacerdotes."


Ese mismo día, 6 de julio de 1973, la herida en forma de cruz que apareció en la mano derecha de la estatua de la Virgen comienza a sangrar.

El 25 de julio, Monseñor Ito se dirige al convento para verificar el sangramiento en la mano de la estatua. Al día siguiente, la mano de la imagen sangra de nuevo. Esta vez la sangre es más abundante y oscura. Ese día sor Inés sintió un dolor violento en la herida de la palma de su mano. El día siguiente, viernes 27 de julio, el ángel le dijo: "Tus dolores terminarán hoy. Guarda con mucho celo el recuerdo de la sangre de María y grábalo en tu corazón. La herida de María tiene un significado muy importante: Ha sido hecha para obtener vuestra conversión, para implorar la paz, para reparar las ingratitudes, ofensas, ultrajes e injurias que Dios recibe. Tengan en gran estima la devoción a la preciosísima sangre de Cristo".

El 3 de agosto de 1973, sor Inés recibió el segundo mensaje: "Hija mía, mi novicia, ¿amas al Señor? Si tu amas al Señor escucha lo que te tengo que decir. Es muy importante. Se lo comunicarás a tu Superior. Muchos hombres en este mundo afligen al Señor. Yo deseo que las almas le consuelen para suavizar la ira del Padre Celestial. Yo deseo, con mi Hijo, almas que reparen con sus sufrimientos y pobreza por los pecadores y los ingratos. Para que el mundo se de cuenta de su ira, el Padre Celestial está preparando para infligir un castigo a toda la humanidad. Con mi Hijo, Yo he intervenido tantas veces para apaciguar la ira del Padre. Yo he prevenido la venida de calamidades ofreciéndole los sufrimientos del Hijo en la Cruz, Su Preciosa Sangre, y amadas almas que le consuelan y forman un ejército de almas víctimas. La oración, la penitencia y los sacrificios pueden apaciguar la ira del Padre. Yo deseo esto también desde tu comunidad; que amen la pobreza, que se santifiquen y recen en reparación por la ingratitud y los ultrajes de tantos hombres. Reciten la oración de las Siervas de la Eucaristía con conciencia de su significado, pónganla en practica. Ofrezcan en reparación de los pecados. Que cada una se esfuerce de acuerdo a su capacidad y posición, de ofrecerse enteramente al Señor. Aun en un Instituto secular es necesaria la oración. Ya muchas almas que desean rezar están en el camino de ser reunidas. Sin ponerle mucha atención a la forma, sean fieles y fervientes en la oración para consolar al Maestro."

Después de un silencio le dijo: "¿Es verdad lo que piensas en tu corazón?, ¿Estás verdaderamente decidida a convertirte en piedra rechazada?. Mi novicia, ¿deseas pertenecer sin reservas al Señor, ser la Esposa digna del Esposo, hacer tus votos sabiendo que debes ser adherida a la Cruz con tres clavos?. Estos clavos son: pobreza, castidad y obediencia. De los tres, la obediencia es el fundamento. En total abandono, déjate guiar por tu superior. El sabrá como entenderte y dirigirte."

El sábado 29 de setiembre de 1973, fiesta del glorioso san Miguel Arcángel, Patrón del Japón, los milagros de la estatua de la Santa Virgen María se multiplicaron. Mientras sor Inés rezaba el Rosario con otra hermana, la estatua resplandecía con rayos luminosos como envuelta en una luz toda blanca. Al terminar la oración, sor Inés notó que la herida de la mano de la estatua había desaparecido completamente. Lo que la sorprende todavía más, es que ella había recuperado la salud. Pero aparece un hecho nuevo: Un líquido grueso y espeso, que se parece al sudor, sale de la estatua. Sor Inés y cuatro de sus compañeras se ocupan de secar ese sudor con gasas y algodones. Una vez seca la estatua, los algodones exhalaron un perfume inefable que olía a rosas, a lirios, violetas, o a todas las flores juntas. Toda la capilla se llenó pronto de este suave olor. Este perfume duró hasta el 16 de octubre, fecha en que el ángel le había anunciado que cesaría.

El 13 de octubre de 1973, la Virgen le da el tercer mensaje a Sor Inés: "Mi querida hija, escucha bien lo que tengo que decirte. informarás de esto a tu superior."  Si los hombres no se arrepienten y se mejoran a si mismos, el Padre infligirá un castigo terrible sobre toda la humanidad. Este será un castigo mas grande que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes. Fuego descenderá del cielo y destruirá una gran parte de la humanidad, los buenos también como los malos, ya sean sacerdotes o fieles. Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos. Las únicas armas que permanecerán para ustedes serán El Rosario y el Signo dejado por mi hijo. Cada uno recitará las oraciones del Rosario. Con el rosario recen por el Papa, los Obispos y los sacerdotes." . El trabajo del demonio se infiltrará dentro de la Iglesia de tal forma que se verá cardenales oponiéndose a otros cardenales, obispos en contra de obispos. Los sacerdotes que me veneren serán despreciados y marginados por otros sacerdotes. Las iglesias y los altares serán saqueados. La Iglesia estará llena de aquellos que aceptan componendas y el demonio buscará que muchos sacerdotes y almas consagradas dejen el servicio del Señor. El demonio será especialmente implacable contra las almas consagradas a Dios. El pensamiento de la perdida de tantas almas es la causa de mi tristeza. Si los pecados aumentan en número y en gravedad, ya no habrá perdón para ellos. Recen mucho las oraciones del Rosario. Solo yo puedo todavía salvarles de las calamidades que se acercan. Aquellos que ponen su confianza en mi serán salvados."

El 6 de julio de 1973, la voz que salía de la estatua le había dicho a sor Inés: "La enfermedad de tu sordera, ¿te hace sufrir? Tú sanaras, ciertamente". El día 13 de octubre de 1974, mientras oraba ante el Santísimo Sacramento, sor Inés fue instantáneamente sanada de su sordera. La hermana misma telefoneó a monseñor Ito y le habló como una persona normal que no había estado enferma. El día siguiente, el médico dio este diagnóstico: "Facultad de oír normal". Esta recuperación del oído le duró a sor Inés seis meses, luego ella volvió a estar sorda otra vez. Dios le pidió que hiciera el ofrecimiento de ese sacrificio. Pero nueve años más tarde ella sanaría definitivamente por un milagro de la Eucaristía, el último domingo del mes de mayo en 1982, día de Pentecostés, durante la bendición con el Santísimo Sacramento.

Pero los sucesos no terminaban aún. A partir del 4 de enero de 1975 comienza la lacrimación de la estatua hasta el 15 de septiembre de 1981. Monseñor Ito fue testigo ocular de las lágrimas derramadas por los ojos de la estatua que lloró 101 veces. El día que comenzó la lacrimación, el ángel se apareció a sor Inés y le dijo: "No te sorprendas de ver a la Santísima Virgen María llorar. Una sola alma que se convierta es preciosa a su Corazón. Ella manifiesta su dolor para avivar vuestra fe, siempre tan inclinada a debilitarse. Ahora que habéis visto sus preciosas lágrimas y, para consolarla, habla con valor, extiende esta devoción por su gloria y la de su Hijo".

Almas reparadoras, almas orantes, como en Fátima, pide la Virgen. Lágrimas y sangre derrama su imagen, la imagen de Nuestra Señora de Todos los Pueblos, quien le reveló a Ida Peerdeman, en Amsterdam, que un día 31 de mayo la Iglesia proclamaría el último dogma mariano: María Corredentora, Medianera y Abogada. Su mano está traspasada. Su Corazón Inmaculado es fiel reflejo del de su Divino Hijo. 

Nota de José Luis Salvia: La hermana Agnes Sasagawa murió el 15 de agosto de 2024 a la edad de 93 años. 

27 de junio de 2018

Nuestra señora de Madhu

Del sitio Catholic net:

El Santuario de Nuestra Señora de Madhu es un católico romano santuario mariano en el distrito de Mannar de Sri Lanka . Con una historia de más de 400 años, este santuario actúa como un centro de peregrinación y culto de la Sri Lanka católica. El sitio es considerado como el santuario católico más sagrado de la isla y es un lugar bien conocido de la devoción católica tanto tamil y cingalesa.

La iglesia ha sido un símbolo de la unidad no sólo entre tamiles y cingaleses, sino también entre las personas de diferentes religiones, incluyendo budistas, hindúes y protestantes. La asistencia para el festival de agosto a veces llegaba al millón de personas antes del estallido de la guerra civil de Sri Lanka. Situado en el corazón de la zona de conflicto, la peregrinación a este santuario se vio afectada dramáticamente por la Guerra Civil con la presencia de campamentos de refugiados en todo el complejo del santuario y fue bombardeada varias veces.

El Cristianismo en Sri Lanka no fue bien conocido antes del siglo 16, aunque algunas tradiciones locales afirman que Santo Tomás el Apóstol estuvo muy activo en la isla. Se sabe que los portugueses misioneros de la India, especialmente bajo la autoridad de San Francisco Javier trajeron el catolicismo romano al Reino de Jaffna, que comprendía el norte península de Sri Lanka.

Los cristianos recién convertidos estaban bajo persecución tanto por el rey de Jaffna  y los holandeses . Durante este tiempo los católicos se reagruparon para formar una iglesia en Mantai colocando una estatua de Nuestra Señora de la Salud en un santuario.

La invasión holandesa y la persecución de la Iglesia Católica en 1670, llevaron a 20 familias católicas a huir de Mantai, junto con la estatua de María en esa iglesia a un lugar más seguro de Madhu.  Casi al mismo tiempo otros 700 católicos emigraron de la península de Jaffna en los bosques de Wanni. Cuando estas dos comunidades se reunieron en Madhu instalaron un nuevo santuario con la estatua.

Con el renacimiento de la fe católica por los misioneros, como el Beato Joseph Vaz los sacerdotes del Oratorio ampliaron el pequeño santuario en el siglo 17. Con la llegada de británicos a la isla, la persecución cesó, pero el número de católicos se mantuvo pequeño, con sólo 50.000 miembros en 1796. Con una comunidad tan pequeña el santuario de Madhu comenzó a atraer a peregrinos de todo el país. La construcción de la nueva iglesia fue iniciada por el obispo Bonjean en 1872 y sus sucesores construyeron la fachada, el amplio presbiterio, la reparadora capilla del Santísimo Sacramento y de la gruta de Nuestra Señora de Lourdes.

En 1920 el obispo Brault, quien era muy devoto de Nuestra Señora de Madhu, obtuvo del Papa la sanción para la histórica y solemne coronación de la estatua de Nuestra Señora de Madhu. El Obispo Brault con el clero y los laicos había solicitado al capítulo Vaticano a través del Delegado Apostólico Cardenal Van Rossam, Prefecto de la SC de Propaganda y presentando personalmente la petición al Papa, quien en su audiencia de 7 de abril de 1921, accedió a la petición. En 1924 fue coronado oficialmente por el legado papal que vino en el nombre del Papa Pío XI.

 La iglesia fue consagrada en 1944 durante la Segunda Guerra Mundial. En preparación para la ceremonia de consagración, un altar de mármol que reemplazó a la vieja estructura de madera y todo el santuario estaba cubierto de mármol blanco y azul. A pesar de las restricciones de viaje y dificultades para encontrar transporte, más de 30.000 personas acudieron al santuario.

La imagen de Nuestra Señora de Madhu se había llevado para procesión tres veces a las parroquias en Sri Lanka, en 1948, 1974 y en 2001. Este último fue como un esfuerzo espiritual para alentar a los católicos de Sri Lanka para orar por la paz y el fin de la guerra civil.

En el año 1870 el nuevo obispo organizó una fiesta anual que se celebra el 2 de julio. Sin embargo, en los últimos años para el festival de 15 de agosto llegan multitudes más grandes, ya que es uno de los días más sagrados para los católicos que celebran el día de la Asunción de la Santísima Virgen María a los cielos, y también porque las vacaciones escolares facilitan que familias enteras realicen el viaje.

14 de junio de 2018

Nuestra Señora del Camino

Del sitio Catholic.net:

La Madonna della Strada o Nuestra Señora del Camino, es la Patrona de la Compañía de Jesús y la primera ante la cual San Ignacio de Loyola y los otros fundadores de la Compañía oraban en Roma. Su día conmemorativo ayuda a recordar a los jesuitas que son peregrinos, inspirándose en uno sus fundadores que eligió ser llamado "el Peregrino". 

En el año 425, la familia Astalli erigió un santuario a la Virgen María en el distrito siete de la antigua ciudad de Roma. La Virgen de este santuario es a veces llamada la "Madonna degli Astalli", o la "Virgen de la Astalli familia". A este icono se le llamará Madonna della Strada. 

La imagen original de esa "Virgen del Camino" es un anónimo producto de la escuela romana realizada entre los siglos XV y XVI. Antes que la Compañía de Jesús obtuviera la aprobación de la Santa Sede, Ignacio de Loyola y sus compañeros fueron admirados por su celo apostólico y buenas obras. La localización de los primeros jesuitas era una pequeña iglesia dedicada a Nuestra Señora del Camino (Madonna della Strada), donde Ignacio y varios de sus compañeros a menudo predicaban y celebraban misa. 

Uno de los jesuitas iniciales fue un sacerdote diocesano llamado Pietro Codacio, que en 1539 se convirtió en el primer italiano a entrar en la Compañía de Jesús. Después de establecer la Compañía de Jesús en 1540, Pablo III dio la primera Iglesia a San Ignacio y sus compañeros en febrero de 1541. 

El 22 de abril de aquel año, San Ignacio de Loyola y sus cinco compañeros (Salmerón, Laínez, Broet, Jay y Codure), los primeros jesuitas, hicieron los votos solemnes ante esta imagen de la Santísima Virgen, a quien desde ese día la conocen como Madre de la Compañía de Jesús. 

Fue el propio Padre Codacio quien se convirtió en el pastor de Santa Maria della Strada el año siguiente y, a petición de éste la iglesia fue formalmente puesto bajo el cuidado de la Sociedad en 1542. 

Entre 1569 y 1575 debió de estar expuesta en la cercana iglesia de San Marcos. En 1696 la capilla fue adornada con mármoles, frescos y tablas que representan escenas de la vida de la Virgen y se añadió una inscripción latina que recuerda a san Ignacio y a san Francisco de Borja celebrando la eucaristía ante la Virgen. 

A esta imagen san Ignacio y sus primeros compañeros profesaron gran devoción: san Francisco Javier, apóstol de Oriente; el beato Pedro Fabro, primer compañero de Ignacio, hombre bueno y misionero en Europa; san Pedro Canisio, autor del catecismo y fundador de colegios en Alemania; san Estanislao de Kostka, novicio enviado por Canisio a Roma, que fue recibido por san Francisco de Borja, y san Felipe Neri. Todos buscaban en María el consuelo y la intercesión de la Señora.

Nuestra Señora del Camino atrajo la devoción de los primeros jesuitas, así como muchos de los fieles. En 1568, el Cardenal Alessandro Farnese comenzó la construcción de la Iglesia Gesú de Roma, la Iglesia madre de los Jesuitas, en lugar de la iglesia donde se exhibía el icono, "Madonna della Strada". Concebida por vez primera en 1551 por san Ignacio de Loyola, el Gesú fue también el hogar del General Superior de la Compañía de Jesús hasta la supresión de la orden en 1773. Cuando la Iglesia de Santa Maria della Strada fue derrumbada para dar paso a la monumental iglesia madre de la sociedad, la Iglesia del Gesú, la imagen de la Madonna della Strada consagrada en la antigua iglesia se conservó en una capilla del santuario. La tradición era que para conmemorar los santuarios y las iglesias que ya existían en las tierras usadas para nuevas iglesias, se construían capillas dedicados a esos iconos desplazados, dentro de la nuevas y más grandes iglesias. Por lo tanto, en la Iglesia de Gesú se hizo una capilla a la "Madonna della Strada". 

La imagen de la Virgen de la Strada es un fresco de excelente factura de la segunda mitad del S. XIII y primera mitad del S. XIV. Se trata de una representación iconográfica anónima de la Virgen, aunque los elementos compositivos la sitúan en la escuela romana medieval; de todos modos no se descarta la posibilidad de que pertenezca al círculo de Cavallini, teniendo en cuenta que Madre e Hijo hay que atribuirlos a distintos artistas. Ella aparece representada de medio busto, ataviada con un manto dorado revestido a modo de seda que la envuelve, siendo visibles las líneas doradas del Espíritu Santo. Con la mano izquierda sostiene al Niño, al tiempo que la mano derecha se encuentra abierta hacia los fieles. La mirada es frontal y el rostro sereno. La cabeza se halla coronada y circundada por el nimbo. En conjunto, podemos afirmar que estamos ante una imagen de María como Madre y mediadora de todas las gracias. El Niño aparece nimbado en forma de cruz. Su postura recuerda al Pantocrátor. Su mirada es igualmente frontal y, como su Madre, también presenta un rostro sereno. En su mano izquierda sostiene el Libro de la Vida, mientras que la derecha aparece en actitud de bendecir. A la izquierda de la Virgen quedan restos de la estrella dorada, siguiendo el canon de la época, junto con las tres estrellas colocadas, en las dos espaldas y una sobre la cabeza, que indicaban la fe en la virginidad de María. 

La Imagen de la Virgen del Camino fue coronada canónicamente en 1638, y es muy venerada por los fieles que la visitan. 

Dicho acto fue repetido en 1885. Ella es para la Compañía de Jesús la memoria de sus comienzos.
A causa de esta veneración el Papa León XIII, en 1890, concedió a los jesuitas la fiesta litúrgica de la Virgen del Camino o della Strada, con misa propia para el 24 de mayo. Como la Compañía de Jesús se propagó por todo el mundo, la imagen y el nombre de Madonna della Strada se propagó también. Muchas capillas jesuitas han sido nombrados Madonna della Strada, ayudando a fortalecer aún más los lazos de la Sociedad a la devoción a la Virgen del Camino. 

Y el 25 de septiembre de 1978 (AR XVII, 205) la Santa Sede otorga a toda la Compañía su misa y oficio litúrgico para el mismo día como memoria libre.