Mostrando entradas con la etiqueta Miqueas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miqueas. Mostrar todas las entradas

26 de mayo de 2025

Nuestra Señora de Cartago

 

Del sitio Archeologie et Art Chrétien de la Mediterranee Antique:

Puesto que estamos en el mes de María quiero presentar en estas breves líneas la Virgen que se venera en estas tierras del Africa del norte desde hace siglos y cuya fiesta es el día 24 de mayo. Se trata de Nuestra Señora de Cartago. Ciertamente al lector no le resultará para nada conocida esta devoción si no es por el solo nombre de Cartago asociado al antiguo dicho romano : "Carthago delenda est". Efectivamente, esta imagen se encontró en la gran cuidad de Cartago, hoy Túnez. Patria de grandes escritores cristianos como Tertuliano, Lactancio y de grandes santos y mártires de la talla de San Cipriano, San Agustín, San Fulgencio de Ruspe, Santas Felicidad y Perpetua, etc.

En realidad este nombre de Nuestra Señora de Cartago no es el nombre original de la imagen. Veamos pues un poco su historia.

En la Catedral de Túnez se venera una gran estatua de la Virgen con el niño Jesús. Pero en realidad se trata de la reproducción de un bajo relieve mas pequeño y muy antiguo cuyo nombre se desconoce. Este bajo relieve fue encontrado en 1881 por el Padre Luis Delattre de los misioneros del África (padres blancos de Túnez), en las ruinas de una de las grandes basílicas cristianas de los primeros siglos (IV siglo), sede del obispo de Cartago. El bajo relieve fue encontrado muy mutilado pero se podía ver sin embargo los personajes que conformaban las distintas escenas.    

El tema principal del bajo relieve es la Virgen Marií con el niño y la adoración de los reyes magos. El cuadro completo muestra un Ángel que señala al niño, la Virgen que sirve de trono sagrado a su hijo y detras de ella dos profetas, sin dudas Isaías y Miqueas. La misma Virgen está sentada en un trono sostenido por siete (7) pequeñas columnas.

Este bajo relieve fue estudiado por los mejores arqueólogos de la época, entre los cuales Juan Bautista de Rossi, gran estudioso de las catacumbas romanas. De Rossi junto con otros, dataron el bajo relieve en los comienzos del reinado de Constantino, es decir inicios del siglo IV de la era cristiana. El mismo de Rossi dira : "Esta magnifica obra de arte, no viniendo de un sarcófago, sino de un bajo relieve de la basílica, posee un valor exepcional y es en su género el mejor ejemplar de la escultura cristiana". Se trata por lo tanto de una de las "esculturas" de la Virgen María con el niño más antigua en el mundo cristiano, precedida solo por las primeras representaciones de la Virgen en pinturas de las catacumbas del siglo III.

Por esta imagen y otros detalles, que pedirían otra crónica aparte, se puede ver el lugar y la importancia que tenia la Virgen Maria para los cristianos de los primeros siglos en África del norte. De hecho el bajo relieve ocupaba un lugar privilegiado en la basílica cristiana, ya que se encontraba en la entrada de los presbíteros a dicha iglesia.    

Vista la importancia del descubrimiento, el Padre Delattre hizo hacer una pequeña copia de la Virgen con el  niño en mármol, le dio el título de Nuestra Señora de Cartago y luego pidió a Salvador Figlia, escultor italiano, hiciera dicha imagen en tamaño natural en mármol de Carrara para que fuera colocada en la Catedral de Cartago para la veneración de los fieles. Allí estuvo hasta 1964 cuando la Catedral de Cartago fue desconsagrada y la imagen trasladada a la actual Catedral de Túnez donde hoy se venera detrás del altar mayor. Lamentablemente del bajo relieve solo nos quedan fotos.

En el pasado, en Túnez, muchas obras religiosas llevaron el nombre de Nuestra Señora de Cartago, pero poco a poco fueron desapareciendo. En la actualidad solo el coro de jóvenes estudiantes de la Catedral fundado en el 2013 está bajo su protección.

Que Maria en su advocación de Nuestra Señora de Cartago, proteja, como lo hizo en otros tiempos, al pueblo tunecino y a sus cristianos.

13 de mayo de 2023

Nuestra Señora de Fátima y los apóstoles de los últimos tiempos

 

Del sitio Gaudium Press:

En ninguna otra aparición Nuestra Señora se ha mostrado tan claramente como Reina de los Profetas cuanto en Fátima, en el año 1917.

Ella vino en persona a recordar verdades olvidadas, como la existencia del infierno, y para amenazar a los hombres con terribles castigos si no encaminaban sus vidas por el camino de la justicia. Terminó su mensaje, sin embargo, con la promesa que anima a todos aquellos que esperan la intervención divina: “¡Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará!”.

En un mundo sumido en el más degradante relativismo moral, en el que las almas, perdiendo la noción del bien y del mal, ignoran el temor de Dios y se precipitan sin freno en la búsqueda del placer, la admonición maternal de Fátima se presenta con el ímpetu de una lanza que desafía la corriente innoble y divide a los hombres en dos bloques irreconciliables.

Nuestra Señora quiso hablar al comienzo de un siglo que se caracterizaría por el silencio de los que tenían que clamar o, peor aún, por el engaño de los que, conociendo la verdad, buscarían oscurecerla porque sus obras eran malas. (cf. Jn 3,19).

El mensaje de la Cova da Iria, tantas veces tergiversado, resulta puntiagudo e incómodo. Debe entenderse a la luz de la predicción del profeta Miqueas:Oráculo del Señor contra los profetas que descarrían a mi pueblo, que proclaman la paz cuando tienen algo que masticar, y que declaran la guerra a los que no les llevan nada a la boca. Por tanto, en lugar de visiones, tendréis noche, y tinieblas en lugar de revelaciones. El sol se pondrá para estos profetas, el día se tornará oscuro; los videntes serán confundidos, los adivinos serán avergonzados. Todos esconderán sus barbas, porque Dios dejará de hablarles. Pero yo estoy lleno del poder del Espíritu del Señor, de justicia y de coraje, para denunciar a Jacob su iniquidad y a Israel su pecado” (3, 5-8).

Otro aspecto relevante de las apariciones de Fátima es, sin duda, la acción sobrenatural de la Madre de Dios sobre los pastorcitos. Ellos la describen como una Dama más brillante que el sol, hermosa y encantadora. Cuando la Virgen abría sus manos, rayos de luz inefable y clarísima penetraban en los niños haciéndoles anticipar la visión beatífica.

He aquí el camino de santificación inaugurado en la Cova da Iria: transformados por una acción privilegiada de la gracia, los auténticos devotos y esclavos de la Virgen serán introducidos en sus misteriosos secretos de santidad, luz y gloria. Lucharán para ver cumplida la voluntad del Altísimo, como anunció María: “Dios quiere instaurar en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón”.

Sin embargo, a causa de esta firme resolución de hacer conocer y amar a Nuestra Señora, muchos los combatirán: “El diablo tenderá, como tú lo predijiste, grandes lazos sobre el calcañar de esta misteriosa mujer, es decir, sobre la pequeña compañía de sus hijos”.

Sin embargo, nada los asustará. Rebosantes de fe, deben estar seguros de que “el poder de María sobre todos los demonios se hará más evidente en los últimos tiempos. […] [Sus humildes esclavos] serán ricos en la gracia de Dios, que María les distribuirá abundantemente; grandes y eminentes en santidad ante Dios, superiores a toda criatura en su valeroso celo, y tan fuertemente sostenidos por la ayuda divina que, con la humildad de su calcañar y en unión con María, aplastarán la cabeza del demonio y harán triunfar a Jesucristo. ” .

Volvamos nuestra mirada a la Señora de Fátima, pidiéndole cuanto antes la contrición que nos obtenga los grandes perdones, la fuerza para pelear los grandes combates, y la abnegación para ser desprendidos en las grandes victorias que traerán con ellos la implantación del Reino de Ella. Son victorias que deseamos de todo corazón, aunque, para alcanzarlas, la Iglesia y el género humano tengan que pasar por los castigos apocalípticos – pero cuán justicieros, regeneradores y misericordiosos – previstos por Ella en 1917 en la Cova da Iria”.

Mons. João Scognamiglio Clá Dias, EP

Del libro Maria Santíssima! O Paraíso de Deus revelado aos homens, v.3.

31 de diciembre de 2022

Dios quiere establecer la devoción al Inmaculado Corazón de Nuestra Señora

 

Del sitio Caballeros de la Virgen:

La Santísima Virgen quiso hablar en el comienzo de un siglo que se caracterizaría por el silencio de los que deberían gritar o, peor aún, por el engaño de aquellos que, conociendo la verdad, harían lo posible por oscurecerla.

En ninguna otra aparición Nuestra Señora se mostró con tanta claridad en cuanto Reina de los Profetas como en Fátima, en el año 1917. Ella vino en persona para recordarnos verdades olvidadas, como la existencia del infierno, y para amenazar a los hombres con castigos terribles que padecerían si no recondujesen sus vidas por los caminos de la justicia. Sin embargo, concluyó su mensaje con la promesa que alienta a todos aquellos que esperan la intervención divina: "¡Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará!".

En un mundo hundido en el relativismo moral más degradante, donde las almas, que han perdido la noción del bien y del mal, ignoran el temor de Dios y se precipitan desenfrenadamente en los placeres, la advertencia materna de Fátima se presenta como una lanza impetuosa que enfrenta la abyecta corriente dominante y divide a los hombres en dos bloques irreconciliables.

La Santísima Virgen quiso hablar en el comienzo de un siglo que se caracterizaría por el silencio de los que deberían gritar o, peor aún, por el engaño de aquellos que, conociendo la verdad, harían lo posible por oscurecerla, porque sus obras eran malas (cf. Job 3, 19). El mensaje de Cova de Iria, tantas veces deformado, se revela puntiagudo e incómodo, y debe ser entendido a la luz del vaticinio del profeta Miqueas:

"Esto dice el Señor contra los profetas que extravían a mi pueblo: “¿Tienen algo entre los dientes?, gritan paz; a quien no les pone algo en la boca, les declaran la guerra”. Por eso, en vez de visión tendrán noche, en vez de presagio, oscuridad; se pondrá el sol para los profetas, se les oscurecerá el día. Se avergonzarán los videntes, los adivinos quedarán en ridículo, se taparán la cara todos ellos, pues Dios no les responde. Pero yo estoy lleno de fuerza —por el espíritu de Dios—, de derecho y coraje, para anunciar a Jacob su culpa, a Israel su pecado" (3, 5-8).

Otro aspecto relevante de las apariciones de Fátima es, sin duda, la acción sobrenatural de la Madre de Dios sobre los pastorcitos. Ellos la describen como una Señora más brillante que el sol, hermosa y encantadora. Cuando la Virgen abría las manos, unos rayos de luz inefable y clarísima penetraban en los niños, haciéndoles antegozar la visión beatífica. 

Ésta es la vía de santificación inaugurada en Cova de Iria: transformados por una acción privilegiada de la gracia, los auténticos devotos y esclavos de Nuestra Señora serán introducidos en sus misteriosos secretos de santidad, luz y gloria. Ellos lucharán a fin de ver cumplida la voluntad del Altísimo, según anunció María: "Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón".

Con todo, por causa de esta firme resolución de hacer más conocida y amada a Nuestra Señora, serán muy combatidos: "El demonio pondrá, como Vos lo habéis predicho, grandes asechanzas al calcañar de esta mujer misteriosa, esto es, a esta pequeña Compañía de sus hijos". Pero nada los intimidará.

Rebosantes de fe, deben tener la certeza de que "el poder de María sobre todos los diablos brillará particularmente en los últimos tiempos. […] [Sus humildes esclavos] serán ricos de las gracias de Dios, que María les distribuirá de forma abundante, grandes y exaltados en santidad delante de Dios, superiores a toda criatura por su celo inflamado y tan fuertemente apoyados en el socorro divino, que, con la humildad de su talón, en unión de María, aplastarán la cabeza del diablo y harán triunfar a Jesucristo".

El Autor no podría concluir estas líneas sin recordar algunas palabras de un hijo devotísimo de la Reina de los Profetas, con quien pudo tratar muy de cerca, gracias a Dios, durante cuarenta años: Plinio Corrêa de Oliveira

Dotado de un agudo discernimiento de los espíritus y de un riquísimo don de sabiduría, él contemplaba el porvenir con una clarividencia impresionante e indomable espíritu de fe:

"Inciertos, como todo el mundo, sobre el día de mañana, elevamos nuestros ojos en actitud de oración hasta el excelso trono de María, Reina del Universo. Y al mismo tiempo afloran a nuestros labios, adaptadas a Ella, las palabras del salmista dirigidas al Señor: «A Ti levanto mis ojos, a Ti que habitas en el Cielo. Como están los ojos de los esclavos fijos en las manos de sus señores, como están los ojos de la esclava fijos en las manos de su señora, así están nuestros ojos en nuestra Madre y Señora, esperando su misericordia" (cf. Sal 122, 1-2).

"Sí, volvamos nuestros ojos hacia la Señora de Fátima, pidiéndole cuanto antes la contrición que nos obtenga los grandes perdones, la fuerza para que trabemos los grandes combates, y la abnegación para que seamos desprendidos en las grandes victorias que traerán consigo la implantación de su Reino. Victorias éstas que deseamos de todo corazón, aunque para llegar hasta ellas la Iglesia y el género humano tengan que pasar por los castigos apocalípticos —mas cuán justicieros, regeneradores y misericordiosos—por Ella previstos en 1917 en Cova da Iria".

Monseñor João Clá Dias

Tomado de la obra

María Santísima. El Paraíso de Dios revelado a los hombres"

Tomo III, Capítulo II; pp. 112-115