Mostrando entradas con la etiqueta Japón. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Japón. Mostrar todas las entradas

18 de diciembre de 2025

Aparición de Nuestra Señora a Jean-Baptiste Yasutarô

Del sitio Un Minuto con María:

En Japón, en 1869, primer año del reinado del emperador Meiji, cuando llevaron a Otometögué a cristianos de Nagasaki, dos de ellos fueron encerrados en una celda que no medía ni un metro cuadrado.

El primero, Antoine Marie Wasaburô, murió allí el 9 de octubre de 1869. El segundo, Jean-Baptiste Yasutarô, de 32 años, estaba a punto de morir cuando un cristiano logró entrar en la celda. Entre ellos se entabló el siguiente diálogo:

"¿Debes de sufrir por tu soledad? —No — respondió el moribundo—, cada noche, desde las 10 de la noche hasta el amanecer, aparece junto a mí una joven de 17 o 18 años, que se parece a la Virgen María y que creo que es la Santísima Virgen; me habla con voz suave. Pero, sobre todo, no digas nada de esto mientras yo viva. —¿No tiene nada que confiarme? —No, solo dígale a mi madre que muero unido a la cruz con Jesucristo

¿No es esta aparición de la Reina de los Mártires a uno de sus devotos servidores parte de la tradición católica?

Henri Mora
Misiones Extranjeras de París (M.E.P.)
 La devoción mariana en Japón
en: María – estudios sobre la Virgen María – 
bajo la dirección de Hubert du Manoir, s. j. - Tom

28 de noviembre de 2025

Nuestra Señora de Tsuruoka

 

No hay mucha información respecto a esta Virgen Negra. 

Por lo poco que he encontrado y leído. Se sabe que fue llevada a Japón en el siglo XIX como regalo de misioneros franceses.

Fue entronizada en la iglesia católica de Tsuruoka, declarada como bien cultural importante a nivel nacional.

Es una antigua iglesia construida en 1903 con un estilo románico que recuerda a la Edad Media europea. 

El interior cuenta con vitrales que representan figuras y parábolas católicas, así como un órgano clásico. 

Los visitantes también pueden admirar la Virgen Negra y los arreglos florales japoneses. 

Aunque la misa se celebra en japonés, hay disponibles guías de la misa en inglés y tagalo.

José Luis Salvia

24 de agosto de 2025

Hace un año fallecía la vidente de Nuestra Señora de Akita


 Del sitio Tribune Chretienne:

Sor Agnes Sasagawa Katsuko, monja japonesa famosa por sus visiones de la Virgen María, falleció el 15 de agosto a la edad de 93 años. El Instituto de las Siervas de la Sagrada Eucaristía, al que pertenecía la religiosa, anunció que estaba "bajo tratamiento médico desde hacía algún tiempo" y que había expirado en la solemnidad de la Asunción.

Es la ocasión de recordar su historia, marcada por tres apariciones marianas y mensajes de la Santísima Virgen, reconocidos como auténticos por el cardenal Ratzinger, entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en 1988.

Agnès Sasagawa Katsuko nació en 1931 en el seno de una familia budista. A los 19 años, una operación fallida de apéndice la dejó paralítica, lo que la llevó a una serie de veinte operaciones. Gracias a una enfermera, descubrió el catolicismo y decidió bautizarse.

Cuando entró en la vida religiosa, adoptó el nombre de Agnès. Sus experiencias espirituales comenzaron en 1973, cuando aún era novicia. El 12 de junio de ese año, vio rayos de luz que emanaban del sagrario de su convento, una visión que se repitió dos días seguidos. El 28 de junio, una herida en forma de cruz se formó en su mano, sangrando profusamente.

Poco después comenzaron a llegarle mensajes de Nuestra Señora de Akita. El 6 de julio de 1973, una voz que emanaba de una estatua de madera de la Virgen María le pidió que "rezara en reparación por los pecados de los hombres". La voz también le enseñó una oración de consagración al corazón de Jesús. El 3 de agosto de 1973, María entregó un mensaje "importante» a la hermana Sasagawa, diciéndole: "Muchos hombres en este mundo afligen al Señor. Quiero que las almas le consuelen, para aplacar la cólera del Padre Celestial".

El 13 de octubre de 1973, en el 60º aniversario del milagro del sol en Fátima, Nuestra Señora advirtió: "Si los hombres no se arrepienten y mejoran, el Padre infligirá un terrible castigo a toda la humanidad", añadiendo que las únicas armas que quedarían por utilizar serían la espada. añadiendo que las únicas armas que les quedarían a los supervivientes serían el Rosario y la Señal dejada por su Hijo.

A partir de entonces comenzaron una serie de manifestaciones sobrenaturales, algunas de las cuales fueron filmadas por la televisión japonesa: sueños premonitorios, ataques del demonio y diversas alteraciones en la estatua de la Santísima Virgen de Akita. La estatua lloró 101 veces entre el 4 de enero de 1975 y el 15 de septiembre de 1981.

En 1984, el obispo John Shojiro Ito reconoció el carácter sobrenatural de los sucesos relacionados con la estatua de María y autorizó la veneración de Nuestra Señora de Akita en su diócesis.

El santuario Redemptoris Mater, terminado en 2002 en Akita, atrae cada año a unos 7.000 peregrinos. Aunque el Vaticano aún no se ha pronunciado definitivamente sobre las apariciones de la Virgen de Akita, el cardenal Joseph Ratzinger, futuro Benedicto XVI, sostuvo en 1988 que los mensajes de sor Agnes Sasagawa eran aceptables para los fieles.


9 de octubre de 2024

Nuestra Señora Blanca de los Franceses

Adaptado del sitio Religión en Libertad:

Hace algunos años, durante una audiencia general de los miércoles, el papa Francisco decía:

"A propósito de la importancia del Bautismo para el Pueblo de Dios, es ejemplar la historia de la comunidad cristiana en Japón. Ésta sufrió una dura persecución a inicios del siglo XVII. Hubo numerosos mártires, los miembros del clero fueron expulsados y miles de fieles fueron asesinados. No quedó ningún sacerdote en Japón, todos fueron expulsados. Entonces la comunidad se retiró a la clandestinidad, conservando la fe y la oración en el ocultamiento. Y cuando nacía un niño, el papá o la mamá, lo bautizaban, porque todos los fieles pueden bautizar en circunstancias especiales. Cuando, después de casi dos siglos y medio, 250 años más tarde, los misioneros regresaron a Japón, miles de cristianos salieron a la luz y la Iglesia pudo reflorecer. Habían sobrevivido con la gracia de su Bautismo. Esto es grande: el Pueblo de Dios transmite la fe, bautiza a sus hijos y sigue adelante. Y conservaron, incluso en lo secreto, un fuerte espíritu comunitario, porque el Bautismo los había convertido en un solo cuerpo en Cristo: estaban aislados y ocultos, pero eran siempre miembros del Pueblo de Dios, miembros de la Iglesia. Mucho podemos aprender de esta historia". (15 de enero de 2014) 

Tal vez, el Papa Francisco proponía este increíble hecho de la historia de la evangelización tras la publicación en L´Osservatore Romano, solo unos días antes (el 10 de enero), del hallazgo de unas catacumbas en Taketa (prefectura de Oita)

El Papa, que como obispo y como cardenal, habló varias veces de su deseo de haber sido misionero en el Japón, sin duda, recuerda la historia de los primeros sacerdotes que llegaron, tras siglos de persecución, a las tierras niponas. Sucedió en 1863 y se trataba de dos sacerdotes franceses de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, los padres Louis Furet y Bernard Petitjean.

Llegaron a Nagasaki con la intención de construir una iglesia en honor a los 26 mártires de Japón. Se trata de san Pablo Miki y sus compañeros mártires que fueron ejecutados mediante crucifixión el 5 de febrero del año 1597 en Nagasaki, Japón. La ejecución se llevó a cabo por orden de Toyotomi Hideyoshi1 en el marco de la persecución del cristianismo promovida durante su gobierno, con objeto de granjearse el favor de las sectas budistas y evitar la influencia de las potencias extranjeras en la política interior. Beatificados en 1627, el beato Pío IX los había canonizado el 10 de junio de 1862. 

La construcción de la iglesia finalizó en 1864. El 17 de marzo de 1865, poco después de terminada la catedral original, el padre Petitjean vio a un grupo de personas de pie enfrente de la catedral. Ellos le pidieron al sacerdote que les abriese las puertas. A medida que el sacerdote se arrodilló ante el altar, una mujer de edad mayor del grupo se le acercó y le dijo:
"Tenemos el mismo sentimiento en nuestros corazones que usted. ¿Dónde está la imagen de la Virgen María?" 

El padre Petitjean descubrió que estas personas eran de la cercana aldea de Urakami y eran kakure kirishitans (cristianos ocultos), descendientes de los primeros japoneses cristianos que permanecieron ocultos posteriormente a la rebelión de Shimabara en 1638. 

Una blanca estatua de mármol de la virgen María fue traída desde Francia y colocada en la iglesia para conmemorar este evento. El relieve de bronce que se conserva a día de hoy en el patio muestra la memorable escena del descubrimiento. 

El 15 de mayo, una embarcación llena de cristianos llegó de una isla cercana. Los misioneros los hacen regresar (todavía estaba vigente la pena de muerte para los católicos): "Solo que se queden el catequista y el jefe". Los misioneros constatan, una vez tras otra que la fórmula empleada para bautizar era la misma que la suya... Por su parte, aquellos dos hombres examinaron a los misioneros. Preguntaron primero por el nombre del Gran Jefe del Reino de Roma. El padre Petitjean dijo que Pío IX... La segunda cuestión sobre la que se les examino fue directa: "¿Ustedes no tienen hijos?" Cuando los sacerdotes declararon que eran célibes, ellos se inclinaron pegando la frente al suelo, mientras exclamaban: "¡Ellos son vírgenes! ¡Gracias, gracias!"

En poco tiempo, decenas de miles de cristianos clandestinos por fin dejaron de ocultarse en la zona de Nagasaki. Las noticias de este acontecimiento llegaron al beato Pío IX, quien declaró esto como el milagro del oriente.

Tal vez, por eso, nos ha llegado siempre el relato unido. Precisamente, hace unos días, don José Francisco Fernández de la Cigoña recordaba en su blog como se popularizó la famosa anécdota: "Después de la matanza de Shimabara (1637), en que el cristianismo nipón se dio por erradicado, Japón cerró sus puertas a Occidente hasta mediados del siglo XIX. El 17 de marzo de 1865, uno de los primeros misioneros, el padre Bernard Petitjean, de las Misiones Extranjeras de París, recibió la visita de un grupo de personas que le hizo un examen consistente en tres preguntas: si él era célibe, si prestaba obediencia al Papa de Roma y si en su templo se rendía culto a la Virgen María. Al recibir respuestas afirmativas, Yuri, la portavoz del grupo, concluyó: -Nosotros y usted, padre, somos un solo corazón. Y el padre Petitjean descubrió con asombro que en Japón existía una Iglesia oculta que continuaba la del siglo XVI". 

Al igual que tres siglos antes, en los primeros años del siglo XX Nagasaki volvió a ser la ciudad con más fuerte presencia católica en Japón.

En vísperas de la Segunda Guerra Mundial, dos de cada tres católicos japoneses vivían en Nagasaki. Pero en 1945 sufrieron un nuevo y terrible exterminio. Entre las víctimas de la bomba atómica de Nagasaki desaparecieron en un día dos tercios de la pequeña pero vivaz comunidad católica japonesa. Una comunidad casi desaparecida dos veces en tres siglos. Esta vez no por una persecución, sino por la bomba atómica. Eso sí, por mandato del presidente Harry Truman, miembro de la masonería. Ese año, Truman fue nombrado 33 Soberano y Gran Inspector General además de miembro honorario del consejo supremo en Washington D.C.
 


24 de octubre de 2023

Ocho imágenes hermosas de Nuestra Señora poco conocidas

Del sitio ACI Prensa:

 

La Virgen María es venerada en todo el mundo y ha sido representada en bellas imágenes que expresan el amor de los pueblos hacia la Madre de Dios.

La evangelización llevada adelante por la Iglesia en todos los rincones del planeta, ha favorecido la creación de hermosas imágenes de la Madre de Dios, cada una respondiendo a su propia tradición.

A continuación, te compartimos ocho representaciones de la Virgen María que tal vez no conocías: 

1. La Virgen con el Niño Jesús en estilo tailandés

Se encuentra en la Basílica de la Anunciación en Nazaret, lugar donde de acuerdo a la tradición se habría dado la Anunciación de la Virgen María. 

En esta iglesia también hay una galería de mosaicos con advocaciones marianas de distintos países.

Crédito: Flickr Mojotrotters (CC-BY-NC-SA-2.0).

2. Pintura en la iglesia de Santa María de Sión (Etiopía) 

Se halla en la ciudad de Axum (Etiopía), donde se encontraría la verdadera Arca de la Alianza del pueblo de Israel. 

 Crédito: Miko Stavrev - Wikimedia Commons.

 3. Nuestra Señora de China

Esta imagen se puede apreciar en la Basílica de Nuestra Señora de She Shan (China). El santuario está dedicado a Nuestra Señora Auxilio de los Cristianos y es la única basílica en China.

Fue construida en 1871 como agradecimiento a la Virgen por salvar a Shanghai de una masacre contra los cristianos. El templo actual se construyó entre 1925 y 1935.

Crédito: Ximena Rondón (ACI Prensa).

4. La Virgen y el Niño en estilo japonés 

Esta representación también se encuentra en la Basílica de la Anunciación en Nazaret. 

Crédito: Flickr Larrywkoester (CC-BY-2.0)

Polonia custodia la imagen de su Patrona, la Virgen de Czestochowa, en el monasterio de Jasna Gora.

Esta imagen es también conocida como "La Madonna Negra" y es una de las más veneradas en Polonia y Europa. Representa a la Virgen María con el Niño en brazos. Las marcas en su rostro y cuello son consecuencia de los atentados cometidos durante su historia.

Crédito: Wikipedia (Dominio público).

6. Imagen de la Virgen con el Niño Jesús en Macao (China)

Crédito: Flickr Pondspider (CC-BY-NC-SA-2.0).

7. Mosaico de la Virgen María en Hagia Sophia (Turquía)

El ícono data de 1122 y se encuentra en la Basílica de Santa Sofía, en Estambul (Turquía). Muestra a la Virgen en el centro con un manto azul y al Niño Jesús en su regazo, bendiciendo con la mano derecha y sosteniendo un pergamino con la izquierda. 

Crédito: Flickr Kotomi (CC-BY-NC-2.0).

8. Representación coreana de la Madre de Dios 

Esta imagen también se halla en la Basílica de la Anunciación en Nazaret, construida donde según la tradición se habría dado la Anunciación de la Virgen María. 

Crédito: Flickr Larrywkoester (CC-BY-2.0).



3 de abril de 2023

Nuestra Señora, Santa María Kannon del Castillo de Hara

Del sitio Revista de Cultura Católica Tesoros de la Fe:

En el legendario Japón —más concretamente en Fujisawa, en la prefectura de Kanagawa— está a punto de terminarse la mayor estatua de la Santísima Virgen hecha de madera maciza del mundo, tras 40 años de trabajo manual. Su escultor es Eiji Oyamatsu, católico de 88 años de edad, quien posee un taller y trabaja solo en el proyecto, el cual ejecuta a sus propias expensas. La obra ha demandado mucho tiempo y esfuerzo, sobre todo teniendo en cuenta que la imagen mide casi diez metros de altura.

Su intención es honrar a la legión de los gloriosos mártires católicos de Shimabara, en la prefectura de Nagasaki, que resistieron hasta la muerte para preservar su fe, cuando fueron perseguidos por los ejércitos imperiales paganos aliados a los protestantes holandeses que deseaban extinguir el catolicismo en el Imperio del Sol Naciente.

La épica resistencia hasta el martirio de miles de católicos japoneses no solo ha pasado a la historia, sino que ha inspirado innumerables muestras de admiración en compatriotas y extranjeros que visitan las ruinas y los museos que rememoran aquella gesta.

El principal periódico de Tokio, “Asahi Shimbun”, informa que los habitantes de la región, conmovidos por el entusiasmo de Oyamatsu, decidieron construir una instalación dedicada a la estatua para acogerla desde el año pasado (2021).

Me parece providencial que me haya puesto a trabajar sin que nadie me lo haya encargado, y la estatua será albergada ahora en el lugar que más lo merece”, afirmó el escultor.

Por cierto, la resistencia de los católicos en Shimabara (1637-1638) atrae hoy la atención de muchos fieles de Nagasaki y Kumamoto. En aquellos años, católicos y campesinos aliados se atrincheraron en la región de Shimabara, alrededor del castillo de Hara, para enfrentarse a las tropas enviadas por el Shogunato Tokugawa (gobierno militar). Unos 37.000 cristianos y paganos fueron exterminados en el lugar, según las estimaciones históricas. Las ruinas del castillo de Hara, que soportan el paso del tiempo, se encuentran en Minami-Shimabara junto al mar.

Eiji Oyamatsu ganó el importante “Premio del Primer Ministro” en la Exposición de Bellas Artes de Japón (Nitten) en 2011. El escultor visitó las ruinas del castillo de Hara alrededor de 1971 y quedó sorprendido por la ausencia de monumentos o placas conmemorativas que evocaran aquella proeza de la fe.

En la nueva ciudad de Minami-Shimabara se encuentra ahora el Arima Christian Heritage Museum, empeñado en reunir los vestigios de 250 años de historia católica, mostrando su expansión, prosperidad y final represión, así como la hazaña de Shimabara.

El año 1981, Oyamatsu decidió esculpir la gigantesca estatua de la Virgen María como homenaje. Al principio, concibió como modelo una pequeña estatua de la Virgen con el Niño, de 50 centímetros de altura, que mostraba a la Madre de Dios con Jesucristo en sus brazos. Luego pensó hacer una imagen mayor, hasta que finalmente empezó a trabajar en la estatua actual, de 9,5 metros de altura. Solo el pedestal mide 3 metros de alto por 2,5 de ancho.

Como no sería fácil encontrar un árbol de ese tamaño, Oyamatsu juntó varias piezas de alcanforero de gran antigüedad. Después de terminar sus labores cotidianas, ha dedicado su tiempo libre a esculpir la estatua de la Santísima Virgen, privándose muchas veces del sueño. Pero rechazó todas las ofertas de asistencia o financiación y quiso donar la estatua a la prefectura de Minami-Shimabara. Sin embargo, hubo quienes se opusieron a su plan porque el proyecto violaba la separación vigente entre la religión y la política.

En la incertidumbre sobre el destino de la imagen, un grupo de voluntarios fundó el año 2020 la Asociación de Ciudadanos por el Patrimonio Mundial de Minami-Shimabara, que adquirió el terreno y ha reunido las donaciones necesarias para completar el plan. Solo el costo total del transporte y la instalación alcanza los 770.000 dólares. En abril se inició la construcción de una torre principal para albergar la estatua de la Santísima Virgen sobre una colina.

El lugar ofrece una impresionante vista de las ruinas del castillo de Hara y de las islas Amakusa, que separadas por un estrecho fueron también escenario de la resistencia de Shimabara. Oyamatsu llamó a su estatua Santa María Kannon del castillo de Hara. Kannon alude a las imágenes de la Virgen veneradas clandestinamente por los católicos para burlar la feroz represión pagana entre los siglos XVII y XIX, cuando el cristianismo estaba proscrito.

Oyamatsu llegará al escenario del martirio una vez que la estatua esté fijada en aquel histórico lugar. A continuación, ensamblará las piezas, aplicará las medidas antisísmicas y dará los últimos retoques, incluida la pintura. El acabado final tardará unos tres meses. Está previsto que la estatua se exponga al público en marzo de 2023, según informa el portal LifeSiteNews.

El catolicismo fue predicado por primera vez en el Japón en 1549 por san Francisco Javier. Pero a partir de 1587 fue prohibido en todo el imperio por la autoridad militar. Los sacerdotes fueron martirizados, exiliados o perseguidos con tal ferocidad que desaparecieron, mientras que los fieles perseveraron en la clandestinidad hasta el siglo XIX, cuando el catolicismo volvió a ser legalizado. Los que sobrevivieron persistiendo así en la fe católica la transmitieron oralmente a sus hijos durante estos dos siglos, sin el auxilio de los sacerdotes.

El Viernes Santo de 1865, diez mil “kakure kirisitan” (cristianos ocultos) salieron de los poblados y se presentaron en Nagasaki a los misioneros que habían regresado. Al principio, los religiosos se quedaron muy sorprendidos, pues hacía poco que habían conseguido entrar al Japón y apenas sospechaban de esta épica historia de fidelidad. 

Al ver llegar a los misioneros de Occidente, algunos de estos “católicos ocultos” se dirigieron a la misión y los interrogaron preguntándoles si creían en el Papa, en la Santa Eucaristía y en la Santísima Virgen. Al oír la respuesta positiva, replicaron: “Entonces vuestro corazón es semejante al nuestro”.

Hoy la Virgen María está siendo glorificada en la región de Shimabara, regada por la sangre de tantos mártires y la paciencia en la fidelidad multisecular de japoneses católicos con una fe inquebrantable. 



19 de febrero de 2020

Nuestra Señora de Urakami o la Virgen Quemada

Del sitio ACI Prensa:
 
Cuando el Papa Francisco celebra una Misa en sus viajes apostólicos, suele colocarse en el altar la devoción mariana del país que visita; sin embargo, este 24 de noviembre la imagen que lo acompañó en Nagasaki tiene un significado adicional: se trata del busto de una escultura de María que sobrevivió a la explosión de la bomba atómica de 1945.
 
La llaman la Virgen de Nagasaki o la Virgen Quemada, y se encontraba en el altar de la antigua Catedral de Urakami el 9 de agosto de 1945, a medio kilómetro de donde estalló la bomba atómica lanzada desde un avión estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial.
 
Originalmente el busto era parte de una talla de madera elaborada en el extranjero y obsequiada en 1920. Estaba inspirada en la Inmaculada Concepción del pintor español Bartolomé Esteban Murillo.
 
La bomba que destruyó Nagasaki fue lanzada a las 11:01 de la mañana. Ese día los católicos estaban en la novena de la Solemnidad de la Asunción de María, por lo que se realizó una Misa. Todos murieron debido a los 3.900 grados Celsius de la explosión, junto a otras 35 mil personas. La catedral quedó en ruinas.
 
Cuando el busto fue hallado, el rostro de la Virgen parecía fatalmente dañado, con las cuencas de los ojos vacías, carbonizadas las mejillas y los cabellos, y con una brecha en el lado izquierdo de la cara que, según los creyentes, da la impresión de ser lágrimas de la Madre de Dios.
 
La imagen, también conocida como Virgen de Urakami, se encuentra en la nueva catedral levantada sobre las ruinas de la primera en 1959. Además de ser un símbolo para la ciudad y para Japón, se ha convertido en un símbolo de la paz y de la lucha contra el uso de las armas nucleares.
 
Este 24 de noviembre, en el lugar conocido como el Epicentro de la Bomba Atómica, el Papa Francisco dijo que esta escultura de la Virgen recuerda “el indescriptible horror sufrido en su propia carne por las víctimas y sus familias”.

9 de agosto de 2018

Nuestra Señora de Nagasaki

Cuando la persecución contra el cristianismo en Japón terminó en 1878, los cristianos de Urakami comenzaron a construir una catedral. 

Después del trabajo de treinta años, fue concluida y dedicada a la Inmaculada Concepción. Una estatua de la Inmaculada Virgen María, tallada en madera en España, se colocó sobre el altar mayor de la catedral. 

 El 9 de agosto de 1945, a las 11.02 A.M., explotó la bomba atómica sobre la ciudad de Nagasaki. La catedral estaba justo en el centro de la explosión y fue destruida por completo. Se dice que las bombas atómicas llevaron a unas doscientas mil personas a una muerte inmediata en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, que alrededor de seiscientos mil personas fueron contaminadas por la radiación: trajeron y siguen trayendo a través de muchos de los supervivientes, los efectos letales transmitidos a generaciones sucesivas. La mayoría de las víctimas eran no combatientes.  

 Por otra parte tenemos que recordar a esas víctimas "desconocidas" de la bomba, los coreanos, chinos, taiwaneses y otros asiáticos que fueron obligados a ir a trabajar a Japón durante la guerra.  En la parroquia de Urakami, murieron alrededor de 8.500 fieles de los 12.000.  

 Seis días después del bombardeo de Nagasaki, la guerra llegó a su fin.Dos meses después, un monje trapense, p. Noguchi (muerto en 2001), natural de Urakami y que vivía en un monasterio en Hakodate (en Hokkaido, la isla norte de Japón), regresó a su ciudad natal, que fue completamente destruida. Distraídamente, se sentó encima de los escombros de las cuales, anteriormente, había sido la catedral de Urakami. Al rezar a la Santísima Madre a la que se dedicó desde su infancia, vio bajo sus pies algo ... que era la cabeza de la estatua de María Inmaculada, una vez colocada sobre el altar. Con emoción y agradecimiento por el hallazgo inesperado, el monje se la llevó a su monasterio de Hakodate y siguió rezando en frente de la estatua por el don de la paz. En 1975, treinta años después de la explosión de la bomba, el p. Noguchi decidió regresar la estatua a la parroquia de Urakami. En Nagasaki, la estatua comenzó a ser llamada "Hibaku no María."

6 de julio de 2018

Nuestra Señora de Akita

Del sitio de la Virgen de Garabandal
 
Las Apariciones de la Virgen Maria en Akita están aprobadas por la Iglesia. Sus mensajes y profecías son una continuación del mensaje de Fátima y Garabandal.

El 22 de Abril de 1984, Monseñor John Shojiro Ito, Obispo de Niigata, Japón, declaró que las Apariciones de Akita, Japón, son de origen sobrenatural y autorizó en toda la Diócesis la veneración de la Santa Madre de Akita.

Las Apariciones de la Virgen Maria en Akita están aprobadas por la Congregación para la Doctrina de la Fe desde Junio de 1988. El Cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dió un juicio definitivo a favor de las Apariciones de la Virgen Maria en Akita y sobre los mensajes considerándolos auténticos y dignos de ser creídos y también dijo que "El mensaje de Akita es el mensaje de Fátima".

Las Siervas de la Eucaristía están en una aldea de Yuzawadai, del pueblo de Soegawa, en la ciudad de Akita. Japón es el país donde San Francisco Javier realizó una extraordinaria labor de evangelización en el siglo XVI, donde los cristianos han sufrido crueles persecuciones, con un buen número de mártires, dando como fruto comunidades de creyentes donde la fe permanece viva.

Una de estas comunidades es la del Instituto de las Siervas de la Eucaristía, en Akita. En los años sesenta, un sacerdote alemán regaló una estampa con la imagen y la oración de Nuestra Señora de Todos los Pueblos, traducida al japonés, al pequeño convento situado en el norte del Japón. Después de la milagrosa sanación de una novicia a través de la oración de la estampa, la superiora del claustro quiso expresar su gratitud y encargó a un escultor budista de tallar en madera una réplica exacta de la imagen de Amsterdam. Esta talla de la Corredentora mide casi un metro de alto y, al igual que la original, representa a María, de pie, sobre el globo terráqueo, con los brazos abiertos y extendidos hacia abajo, y delante de la cruz, la cual está puesta sobre la Tierra. 
 
Los extraordinarios acontecimientos de Akita comenzaron en 1969 cuando la hermana Agnes Katsuko Sasagawa, entonces postulanta de las Siervas de la Eucaristía, recibió un mensaje mientras se encontraba rezando el Rosario. Un ángel apareció ante ella y le dijo que rezara al final de cada decena del Rosario: "Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno; lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia."

Esta oración era desconocida para la Hermana Agnes, es la misma que la Virgen enseñó a las Niñas de Fátima en 1917. Los mensajes de Akita tienen relación con lo profetizado en Fátima.

En 1973, la Bendita Virgen María dió a la Hermana Agnes Katsuko Sasagawa tres mensajes por medio de una imagen de Nuestra Señora de todos los Pueblos. Bañada en una luz brillante, la imagen se volvió viva y le habló con una voz de una belleza indescriptible. Su ángel de la guarda también se le apareció y le enseñó a rezar. 
 
La imagen milagrosa es una estatua de madera que fue tallada por Saburo Wakasa, budista japonés, inspirándose en una imagen de Nuestra Nuestra Señora de Todos los Pueblos y agregando rasgos japoneses al rostro. Tiene tres pies de altura y fue esculpida de una sola pieza de madera de un árbol de Katsura.

La imagen de la cual salió la voz de la Virgen María lloró ciento un veces en un periodo de varios años. También sudó abundantemente y el sudor emanaba un dulce perfume. La palma de su mano derecha sangró de una herida que tenía la forma de la cruz.

Cientos de personas presenciaron estos sucesos. Un análisis de la sangre y las lágrimas de la imagen realizado por el profesor Sagisaka de la facultad de Medicina Legal de la Universidad de Akita, confirmó que el sudor, la sangre y las lágrimas eran humanas.

La hermana Agnes también recibió la estigmata en la palma de su mano derecha. Una mujer coreana con cáncer terminal en el cerebro recibió sanación inmediata cuando estaba rezando ante la imagen en 1981. El milagro fue confirmado por el Dr. Tong-Woo-Kim del Hospital de San Seoul y por el Padre Theisen, presidente del Tribunal Eclesiástico de la Archidiócesis de Seoul. El segundo milagro fue la completa curación de una sordera total que sufría la Hermana Agnes.

En junio de 1973, los días 12, 13 y 14, siendo sor Inés Sasagawa ya religiosa, vio unos rayos luminosos que salían del sagrario de la capilla. El domingo 24 de junio, los rayos luminosos estaban todavía más brillantes. El 28 de junio, una herida en forma de Cruz se formó en la palma de la mano izquierda de sor Inés Sasagawa. Esta le causaba un dolor muy vivo. El 5 de julio, los dolores de la herida en la palma de sor Inés recrudecieron y sus compañeras le aconsejaron descansar un poco; sin embargo, siguió trabajando y ocupándose de la sacristía de la capilla. El viernes 6 de julio de 1973, a las tres de la mañana, su ángel de la guarda se le aparece y le dice: "No temas. Soy el que está a tu lado y te guarda. Ven y sígueme. No reces únicamente por tus pecados, sino en reparación por los pecados de la humanidad. El mundo actual hiere al Sacratísimo Corazón de Jesús con sus ingratitudes y sus ultrajes. La herida de la mano de la santísima virgen María es mucho más profunda que la tuya. Ahora vamos hacia la capilla."

Al llegar a la capilla, el ángel desaparece. Sor Inés se arrodilla delante del altar, frente al sagrario, en adoración profunda. Luego se acerca a la estatua de la Virgen María para mirar la herida que la imagen presenta en la mano. Apenas lo hace, escucha una voz dulce proveniente de la estatua. Sor Inés era sorda, pero de una manera milagrosa recibe un primer mensaje de la Virgen:

"Hija mía, mi novicia, tu me has obedecido bien en abandonarlo todo para seguirme. ¿Es dolorosa la enfermedad de tus oídos? Tu sordera será sanada te lo aseguro. Ten paciencia. Esta es la última prueba. ¿Te causa dolor la herida de tu mano? Reza en reparación de los pecados de los hombres. Cada persona en esta comunidad es mi hija. ¿Dices bien la oración de las siervas de la Eucaristía? Entonces recémosla juntas:   
 
Sacratísimo Corazón de Jesús, verdaderamente presente en la Sagrada Eucaristía, 
Yo consagro mi cuerpo y mi alma para que sea enteramente Uno con tu corazón 
que esta siendo sacrificado en todos los altares del mundo y dando alabanza al Padre, 
rogando por la venida de su Reino. 
Recibe este humilde ofrecimiento de mi ser. 
Haz de mi como Tu quieras para la Gloria del Padre y la salvación de las almas. 
Santísima Madre de Dios. Nunca dejes que me separe de tu Divino Hijo. 
Defiéndeme y protégeme como hija tuya. 
Amen"

"Reza mucho por el Papa, los Obispos y los Sacerdotes."


Ese mismo día, 6 de julio de 1973, la herida en forma de cruz que apareció en la mano derecha de la estatua de la Virgen comienza a sangrar.

El 25 de julio, Monseñor Ito se dirige al convento para verificar el sangramiento en la mano de la estatua. Al día siguiente, la mano de la imagen sangra de nuevo. Esta vez la sangre es más abundante y oscura. Ese día sor Inés sintió un dolor violento en la herida de la palma de su mano. El día siguiente, viernes 27 de julio, el ángel le dijo: "Tus dolores terminarán hoy. Guarda con mucho celo el recuerdo de la sangre de María y grábalo en tu corazón. La herida de María tiene un significado muy importante: Ha sido hecha para obtener vuestra conversión, para implorar la paz, para reparar las ingratitudes, ofensas, ultrajes e injurias que Dios recibe. Tengan en gran estima la devoción a la preciosísima sangre de Cristo".

El 3 de agosto de 1973, sor Inés recibió el segundo mensaje: "Hija mía, mi novicia, ¿amas al Señor? Si tu amas al Señor escucha lo que te tengo que decir. Es muy importante. Se lo comunicarás a tu Superior. Muchos hombres en este mundo afligen al Señor. Yo deseo que las almas le consuelen para suavizar la ira del Padre Celestial. Yo deseo, con mi Hijo, almas que reparen con sus sufrimientos y pobreza por los pecadores y los ingratos. Para que el mundo se de cuenta de su ira, el Padre Celestial está preparando para infligir un castigo a toda la humanidad. Con mi Hijo, Yo he intervenido tantas veces para apaciguar la ira del Padre. Yo he prevenido la venida de calamidades ofreciéndole los sufrimientos del Hijo en la Cruz, Su Preciosa Sangre, y amadas almas que le consuelan y forman un ejército de almas víctimas. La oración, la penitencia y los sacrificios pueden apaciguar la ira del Padre. Yo deseo esto también desde tu comunidad; que amen la pobreza, que se santifiquen y recen en reparación por la ingratitud y los ultrajes de tantos hombres. Reciten la oración de las Siervas de la Eucaristía con conciencia de su significado, pónganla en practica. Ofrezcan en reparación de los pecados. Que cada una se esfuerce de acuerdo a su capacidad y posición, de ofrecerse enteramente al Señor. Aun en un Instituto secular es necesaria la oración. Ya muchas almas que desean rezar están en el camino de ser reunidas. Sin ponerle mucha atención a la forma, sean fieles y fervientes en la oración para consolar al Maestro."

Después de un silencio le dijo: "¿Es verdad lo que piensas en tu corazón?, ¿Estás verdaderamente decidida a convertirte en piedra rechazada?. Mi novicia, ¿deseas pertenecer sin reservas al Señor, ser la Esposa digna del Esposo, hacer tus votos sabiendo que debes ser adherida a la Cruz con tres clavos?. Estos clavos son: pobreza, castidad y obediencia. De los tres, la obediencia es el fundamento. En total abandono, déjate guiar por tu superior. El sabrá como entenderte y dirigirte."

El sábado 29 de setiembre de 1973, fiesta del glorioso san Miguel Arcángel, Patrón del Japón, los milagros de la estatua de la Santa Virgen María se multiplicaron. Mientras sor Inés rezaba el Rosario con otra hermana, la estatua resplandecía con rayos luminosos como envuelta en una luz toda blanca. Al terminar la oración, sor Inés notó que la herida de la mano de la estatua había desaparecido completamente. Lo que la sorprende todavía más, es que ella había recuperado la salud. Pero aparece un hecho nuevo: Un líquido grueso y espeso, que se parece al sudor, sale de la estatua. Sor Inés y cuatro de sus compañeras se ocupan de secar ese sudor con gasas y algodones. Una vez seca la estatua, los algodones exhalaron un perfume inefable que olía a rosas, a lirios, violetas, o a todas las flores juntas. Toda la capilla se llenó pronto de este suave olor. Este perfume duró hasta el 16 de octubre, fecha en que el ángel le había anunciado que cesaría.

El 13 de octubre de 1973, la Virgen le da el tercer mensaje a Sor Inés: "Mi querida hija, escucha bien lo que tengo que decirte. informarás de esto a tu superior."  Si los hombres no se arrepienten y se mejoran a si mismos, el Padre infligirá un castigo terrible sobre toda la humanidad. Este será un castigo mas grande que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes. Fuego descenderá del cielo y destruirá una gran parte de la humanidad, los buenos también como los malos, ya sean sacerdotes o fieles. Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiarán a los muertos. Las únicas armas que permanecerán para ustedes serán El Rosario y el Signo dejado por mi hijo. Cada uno recitará las oraciones del Rosario. Con el rosario recen por el Papa, los Obispos y los sacerdotes." . El trabajo del demonio se infiltrará dentro de la Iglesia de tal forma que se verá cardenales oponiéndose a otros cardenales, obispos en contra de obispos. Los sacerdotes que me veneren serán despreciados y marginados por otros sacerdotes. Las iglesias y los altares serán saqueados. La Iglesia estará llena de aquellos que aceptan componendas y el demonio buscará que muchos sacerdotes y almas consagradas dejen el servicio del Señor. El demonio será especialmente implacable contra las almas consagradas a Dios. El pensamiento de la perdida de tantas almas es la causa de mi tristeza. Si los pecados aumentan en número y en gravedad, ya no habrá perdón para ellos. Recen mucho las oraciones del Rosario. Solo yo puedo todavía salvarles de las calamidades que se acercan. Aquellos que ponen su confianza en mi serán salvados."

El 6 de julio de 1973, la voz que salía de la estatua le había dicho a sor Inés: "La enfermedad de tu sordera, ¿te hace sufrir? Tú sanaras, ciertamente". El día 13 de octubre de 1974, mientras oraba ante el Santísimo Sacramento, sor Inés fue instantáneamente sanada de su sordera. La hermana misma telefoneó a monseñor Ito y le habló como una persona normal que no había estado enferma. El día siguiente, el médico dio este diagnóstico: "Facultad de oír normal". Esta recuperación del oído le duró a sor Inés seis meses, luego ella volvió a estar sorda otra vez. Dios le pidió que hiciera el ofrecimiento de ese sacrificio. Pero nueve años más tarde ella sanaría definitivamente por un milagro de la Eucaristía, el último domingo del mes de mayo en 1982, día de Pentecostés, durante la bendición con el Santísimo Sacramento.

Pero los sucesos no terminaban aún. A partir del 4 de enero de 1975 comienza la lacrimación de la estatua hasta el 15 de septiembre de 1981. Monseñor Ito fue testigo ocular de las lágrimas derramadas por los ojos de la estatua que lloró 101 veces. El día que comenzó la lacrimación, el ángel se apareció a sor Inés y le dijo: "No te sorprendas de ver a la Santísima Virgen María llorar. Una sola alma que se convierta es preciosa a su Corazón. Ella manifiesta su dolor para avivar vuestra fe, siempre tan inclinada a debilitarse. Ahora que habéis visto sus preciosas lágrimas y, para consolarla, habla con valor, extiende esta devoción por su gloria y la de su Hijo".

Almas reparadoras, almas orantes, como en Fátima, pide la Virgen. Lágrimas y sangre derrama su imagen, la imagen de Nuestra Señora de Todos los Pueblos, quien le reveló a Ida Peerdeman, en Amsterdam, que un día 31 de mayo la Iglesia proclamaría el último dogma mariano: María Corredentora, Medianera y Abogada. Su mano está traspasada. Su Corazón Inmaculado es fiel reflejo del de su Divino Hijo. 

Nota de José Luis Salvia: La hermana Agnes Sasagawa murió el 15 de agosto de 2024 a la edad de 93 años.