6 de enero de 2026

La procesión perdida de Nuestra Señora de los Reyes Magos

 

Del sitio Gente de Paz:

El tráfico de esclavos negros fue tan habitual que durante los siglos XVI y XV comenzaron a proliferar distintas hermandades que solo admitían gente de color entre sus filas. Pero con el paso de los siglos tan solo algunas permanecen en la actualidad aunque si bien es cierto que con diversas modificaciones, como la inclusión en la nómina de hermanos independientemente de su raza.

Con la Reconquista menguó el mercado de esclavos árabes pero tras el descubrimiento de América el tráfico con las colonias de ultramar originó un crecimiento que se tradujo en una mayor diversidad. Llegaban mulatos, mestizos, que se mezclaban con negros africanos. En un principio con Sevilla como puerta a España y después Cádiz. Es por ello que las hermandades que acogían negros fueron más numerosas en el sur de la península que en otra región del país.

Hoy en día la más conocida es la sevillana hermandad de los Negritos, que efectúa su estación de penitencia en la tarde del Jueves Santo. Y aunque la titular mariana posee la advocación "de los Ángeles", en sus orígenes tomó otra muy distinta. "Nuestra Señora de los Reyes" fue intitulada hasta que en torno al siglo XVI cambia su nombre. Al contrario que la patrona de Sevilla y su archidiócesis, hacía referencia a los Reyes Magos. Con María como protectora de todas las razas -y en los tres sabios de oriente se recogían las hasta entonces conocidas- la Iglesia encontraba el camino para que los negros tuvieran su espacio.

En el Alto Guadalquivir destacaron Úbeda y Baeza, que llegaron a contar con hasta tres corporaciones fundadas por negro. No muy lejos de allí, en Jaén, fue fundada en 1600 la hermandad de Nuestra Señora de los Reyes y San Benedicto de Palermo, aunque con el tiempo fue conocida como la cofradía de la Virgen de los Reyes. La advocación mariana recordaba a los tres reyes que se postraron ante Jesús tras conocer su nacimiento. Por su parte, Benedicto -más conocido como Benito de Palermo, el Moro o el Negro- fue un monje siciliano nacido en 1524, beatificado por Benedicto XIV en 1743 y canonizado por Pío VII en 1807, considerado patrón de los negros.

La hermandad, fundada por Juan Cobo, quien permaneció al frente como hermano mayor y en 1611 marcha a Granada, estuvo compuesta por gente de color y celebró su primera función en 1600 en la iglesia de San Juan. Tan solo dos años después su crecimiento fue tal que se trasladó a la iglesia de San Ildefonso. Con nuevas imágenes e insignias, comenzaba un floreciente periodo dentro de la corta historia de la corporación contando con el obispo Sancho Dávila y Toledo como protector de la misma.

El día 6 de enero se celebraba la fiesta en su honor. La Virgen de los Reyes portaba una gran corona dorada y tenía la curiosidad de que tenía brazos articulados -algo inusual en la época-. Sostenía al Niño en brazos y se encontraba rodeada por los tres Reyes Magos, portando cada uno de ellos sus atributos. La celebración debió gozar de gran solemnidad pues asistían los cantores de San Andrés, que por aquella época eran lo más requeridos en las grandes celebraciones de la capital del Santo Reino. Antes de la procesión, danzaban ante las imágenes.

Después, comenzaba la procesión con las imágenes. Los danzantes abrían el cortejo presidido por un estandarte de tafetán. El prioste portaba un cetro dorado mientras que los dos alcaldes que lo acompañaban llevaban dos de color negro. La música cerraba el desfile de una jornada que comenzaba con cohetes y el repique de campanas anunciando el gran día y que concluía cuando las imágenes regresaban a su sede canónica. La procesión volvía a reproducirse el día del Corpus.

Pronto llegaría la decadencia a la hermandad. Para su renacer fue vital la presencia de Cristóbal de Porras, franciscano que pretendió una nueva etapa de esplendor. Pero se topo con el fundador de la corporación, Juan Cobo, quien no había dejado su cargo a pesar de su traslado a Granada. Finalmente, en un cabildo celebrado el 20 de junio de 1627 Cristóbal de Porras que al frente como gobernador, admitiéndose seis hermanos nuevos. Se abría un nuevo periodo que se traduce en la recuperación de la fiesta y la adquisición de telas para las imágenes.  Con el paso del tiempo las referencias se van difuminando y entra en un período de inactividad del que tristemente no se recuperaría nunca.

Las hermandades de negros dieron el salto al nuevo continente. La devoción a San Benito de Palermo y a la Virgen de los Reyes Magos se extendió rápidamente América. Lima, México, Santo Domingo son tan solo algunos ejemplos. Las reglas fueron imitadas y María apareció como Madre de todos los hombres. E incluso a pesar de la distancia y los cambios, las modificaciones no impidieron la estrecha vinculación de algunas devociones mundialmente conocidas con la advocación de Nuestra Señora de los Reyes Magos. Es el caso de la Virgen de Guadalupe, que se muestra con los tres Juanes -indio, mestizo y blanco- o la Caridad del Cobre, ante tres pescadores -negro, mulato y blanco-. La aparición de estos a sus plantas recuerda inevitablemente a una advocación que a pesar del arraigo con el que contó terminó quedando en el olvido.

5 de enero de 2026

Nuestra Señora de la Asunción de Palanga

Traducido y adaptado del sitio Parroquia de Palanga:

La pintura "La Santa Virgen María de la Asunción" en el altar mayor de la Iglesia de la Asunción de Palanga, en el verano de 2006 por iniciativa del obispo de Telšiai, Dr. Jonas Boruta SJ, fue llevada al Centro de Restauración Pranas Gudynas del Museo de Arte Lituano. Hasta entonces, esta obra de arte sacro, muy apreciada por los fieles, no había sido estudiada. 

La imagen de la Virgen en el altar fue cubierta con láminas de aluminio en la segunda mitad del siglo XX, y sólo eran visibles fragmentos de la pintura, que había sido restaurada y sustituida muchas veces sin éxito. No se sabía nada sobre el origen y la historia del cuadro.

La historia del cuadro se aclaró gracias a los datos encontrados en documentos de archivo y a los pocos hechos publicados en la literatura.

Los documentos conservados muestran que ya existía una iglesia en Palanga en 1540, pero aún no se ha encontrado información específica sobre ella. Se sabe mucho más sobre la iglesia de madera de Palanga construida a finales del siglo XVI, (la fecha mencionada es 1597), aunque se desconoce la época exacta de su construcción y no se han encontrado descripciones del edificio, su equipamiento e inventario anteriores a un documento de finales de la década de 1780. El Acta de visita de la iglesia de Palanga de 1677 describe el altar mayor y la pintura sobre lienzo de su primera etapa se titula "Bochnia St". La primera parte del cuadro es la imagen de la Virgen María de Bochnia. Aún no se menciona el revestimiento del cuadro.

La iglesia de Palanga, su inventario y parte de su historia se describen en la ilustración de 1715. La descripción del altar mayor muestra que es el mismo altar que estaba en la iglesia en 1677. En la primera ranura de este altar también se menciona una imagen de María pintada sobre lienzo, pero ya se le ha dado el nombre de Iglesia de Santa María de Czestochowa. La pintura de la Virgen de Czestochowa ya no es la misma.

Un documento de 1715 muestra que la pintura del altar mayor era muy apreciada. Se describen tres pares de cortinas para este altar, una de color "naranja" y las otras dos de color rojo oscuro ("borsch"). En la diócesis de Samogitia, las cortinas se utilizaron para cubrir las imágenes sagradas de los altares de muchas iglesias en los siglos XVII y XIX, pero primero se compraron para cubrir las pinturas y esculturas más preciosas. En la iglesia de Palanga, en 1715, sólo el altar mayor de la Santísima Virgen María estaba cubierto con cortinas. La imagen de la Virgen estaba confinada al altar. 

Signos de reverencia hacia las personas divinas y santas representadas, o el ofrecimiento de votos, se convirtieron en parte tradicional de la cultura religiosa y artística católica hacia mediados del siglo XVII. La lustración de 1715 enumera los siguientes objetos de metales preciosos: piezas de plata del Santísimo Sacramento y el sacramento de la Santísima Virgen. Entre las piezas de lingotes de plata figuran los ornamentos de la Virgen y el Niño, las coronas de plata dorada de ambos y los engastes de las figuras de ángeles. Además, en los carros de la Santísima Virgen María están representados los ángeles de la Virgen María y los ángeles de los ángeles de la Virgen María. Del pecho de la Virgen colgaba un adorno de plata dorada.

El acta fragmentaria conservada de la visita eclesiástica de 1775 describe la iglesia de la Bienaventurada Virgen María, construida en 1767 como un santuario católico anterior en esta zona. La tercera iglesia consagrada en Palanga en 1768 fue la primera iglesia católica de la zona consagrada en 1768 bajo el título de la Asunción de la Virgen María. En esta iglesia, el cuadro "Santísima Virgen de Czestochowa" se instaló en el nuevo altar mayor, de modo que volvió a colgar en el lugar más venerable del santuario.

Como ya se ha mencionado, la  imagen de la Virgen María siempre ha estado decorada con láminas metálicas ornamentales, y más tarde con láminas metálicas más nuevas. Ocultaban una inscripción en la parte inferior de la obra, dos líneas de texto en polaco que hacían referencia a la imagen del primer plano: "WIZERVNEK OBRAZV CVDOWNEGO NAYSWIETSZEY PAN(Y) / MARIEY KTORA IEST WBOCHNIEY VOYCOW DOMINIKAN(OW)", ("Imagen de la milagrosa imagen de la Santísima Virgen María por los Padres Dominicos de Bochnia"). En el original, los "puntos" están sobre la "I" y la "Z". 

La imagen de la Virgen María en la Iglesia de Palanga cayó en el olvido. Es una obra artística de la pintura eclesiástica lituana de mediados del siglo XVII, con una larga historia de veneración y raros detalles iconográficos. Es la única imagen conocida de María que representa el llamado tipo de pintura del llanto en la Lituania actual.

El estilo de las coronas y otras partes de las molduras confirma los datos históricos de que estas molduras, que decoran la pintura sagrada y que la honran y tal vez atestiguan sus gracias, se añadieron a la pintura del Gran Altar de Palanga en 1677-1702. Los ornamentos utilizados permiten sugerir que esto tuvo lugar probablemente antes de la última década del siglo XVII. Las coronas y los adornos son ejemplos de la orfebrería lituana de estilo barroco y son valiosos para el estudio de las características específicas del trabajo de los artesanos regionales lituanos y para la determinación de las peculiaridades de la orfebrería de Samogitia.

La Virgen María con el Niño y sus ornamentos -coronas y herrajes- son reliquias religiosas y artísticas de esta iglesia, que atestiguan el culto a la Madre de Dios que se profesaba en esta parroquia, y reflejan vívidamente el culto a la Santísima Virgen María con el Niño. Es también una bella representación de la tradición de veneración de la Virgen María en Lituania. Probablemente sea un signo de la especial devoción personal de Stanislovas y Elžbieta Vainas y de su contribución al fortalecimiento de la fe católica en el mar Báltico.

Basado en Regimanta Stankevičienė
Palangos Svč
Vilna
 2008

4 de enero de 2026

¿Quieres adorar al Niño Dios? Descansa en el vientre de Nuestra Señora

 

Del sitio Píldoras de Fe:

Recientemente, me encontré anhelando sostener al Niño Dios mientras contemplaba este tiempo de Navidad/Adviento, pero para mantener la disciplina y tradición decidí esperar hasta la Noche Buena para desenvolver este grandioso regalo. Y al hacer esto, inmediatamente me encontré volteando hacia María y poniendo mi mano sobre su vientre, abriéndome para conectar con el Niño Dios ahí dentro.

Desde entonces, me encuentro uniéndome a Jesús en el vientre de María, primero desde afuera, pero luego, mientras paso tiempo con Jesús en adoración, me encuentro imaginándome que la capilla en donde estoy es el vientre de María, y empiezo a pasar más tiempo en el vientre con Jesús, abriéndome a mantenerme quieta ante Su Presencia, reposando en el amor de la Madre y del Padre Perfecto (María y nuestro Padre Celestial), tal como Jesús lo hizo… absorbiendo las verdades de mi propia dignidad e identidad como un hijo de Dios.

Y es que por esto fue que vino Jesús, para abrirnos las puertas del Cielo e invitarnos a regresar en comunión con nuestro Padre Celestial. Por Su Sangre hemos sido redimidos y recibimos de regreso nuestra dignidad e identidad, mismas que teníamos antes de la caída, siempre que hayamos elegido recibirlas.

Mi oración en este tiempo de Navidad/Adviento es que todos tengamos la gracias de reposar junto con el Niño Dios, para convertirnos en uno junto a Él, abriéndonos a la maravilla que fuimos hechos, la verdad sobre quién fuimos creados para ser.

Que entremos en la profunda gracia del tiempo de Navidad/Adviento; que lleguemos a conocer el amor de Dios, el amor de María, de una manera profunda e íntima. Nuestro Dios anhela unirse a nosotros como Sus Hijos. Quiere que descansemos en el vientre de Su Amor por nosotros, como Jesús lo hizo a través de su vida terrenal; que conozcamos el infinito e incondicional amor y aceptación de nuestro perfecto Padre Celestial.

Quiere que descansemos también en el vientre del amor de María por nosotros como Jesús lo hizo en su vida terrenal; que conozcamos el amor de la perfecta Madre a como Él lo hizo; que podamos experimentar el amor y la aceptación incondicional del Padre Celestial por nosotros a través del Corazón Maternal de María.

Las heridas de un padre y de una madre son las heridas más profundas que se pueden tener, porque nuestras madres y nuestros padres son los primeros en reflejar y atraernos al amor de Dios.

Su último propósito al amarnos es inclinarnos hacia la receptividad del Amor de nuestro Padre Celestial y nuestra Madre; que conozcamos el amor perfecto, incondicional de Dios y su aceptación.

Pero nuestros padres se quedan cortos en la vida en diversos aspectos debido a sus propias heridas, transmitidas de sus propios padres, y así todo el camino de regreso hasta Adán y Eva. Y así, podemos permanecer pobres de corazón, sin darnos cuenta de cuán profunda, incondicional e infinitamente somos amados.

Que este tiempo de Navidad/Adviento sea un tiempo para que todos nosotros vayamos a la fuente de la cual todo amor y verdad fluye, al unirnos con el Niño Dios, abriéndonos a recibir y reclamar nuestra verdadera dignidad e identidad como "hijos de Dios".

Mientras compartí con Sor Mary Clare mi reflexión de entrar en el vientre de María con Jesús, se sintió atraída a entrar también y después quiso compartir un poco de su experiencia:

Medité en el absoluto silencio de toda la Creación mientras esperaba el "" de María cuando el ángel Gabriel le anunció que Ella concebiría y llevaría un Hijo y Su nombre sería Jesús. Cuando María dio su "", ¡entró luz en su vientre y en este mundo! Mientras reflexionaba sobre entrar al vientre de María, vi una luz brillante y me di cuenta de que estaba con Jesús, ¡Luz del Mundo! Luego fui invitada por María a formarme tal a como ella estaba formando a Jesús en su vientre. En Su vientre estaba el Amor personificado, el gozo y la paz. ¡Me encontré descansando en este Amor, Gozo y Paz! También me di cuenta de que Jesús y María me estaban pidiendo, de hecho a todos nosotros, reparar la oscuridad en los vientres de algunas madres, causada por el pecado del aborto. Muchas madres dicen "No" a la vida en sus vientres, y sus vientres se convierten en lugares de oscuridad, faltos de amor, paz y gozo

Traducción y adaptación:
 María Mercedes Vanegas
 Nicaragüense viviendo en Alemania
soltera, ingeniera y misionera

3 de enero de 2026

Meditando el Rosario: Primer Misterio Gozoso: La Anunciación a María:

 

Nota de José Luis Salvia:

A partir de este sábado y durante los próximos 20 sábados, con excepción de aquellos en donde se celebre una festividad especial de la Iglesia, lo dedicaremos a meditar cada misterio de su oración preferida, el Rosario, que desgraciadamente cada vez se reza menos.

Del sitio María de Nazareth:

El misterio de la Anunciación se centra en el momento en el que el Verbo divino se hace carne en el seno de la Virgen. Este momento simboliza (entre otras cosas) cómo cada discípulo cristiano debe aceptar a Jesús en su propia vida.

Jesús es el Don divino que Dios Padre ofrece a la humanidad caída. Cada año debemos prepararnos para la fiesta de Navidad reflexionando tanto sobre la gratitud de este Padre divino como sobre la generosa bondad de este Don que es el Hijo divino.

Otra forma de meditar el Misterio de la Anunciación es reflexionar sobre cómo María recibe el Don divino de Jesús. María es la primera y más fiel discípula de Jesús. Ella no sólo intercede por cada uno de nosotros, sino que también es nuestro modelo. Esto significa que cada vez que se la menciona en el Nuevo Testamento, debemos pensar en cómo podemos imitar sus virtudes como la primera y mejor discípula.

En la escena de la Anunciación, María ejemplifica muchas virtudes, siendo la más importante la humildad. No es coincidencia que las palabras “humilde” y “humildad” deriven del vocablo latín “humus”, que significa “suelo” o “tierra”. María está “enraizada” en Dios, y se podría decir “con los pies en la tierra”, por su humildad. Ella sabe lo que es y nunca intenta ser alguien que no es. Pero esta humildad no le impide quedar profundamente sorprendida por el mensaje de Dios que le revela que está destinada a ser la Madre del Mesías. Sin embargo, sin ninguna seguridad de lo que esta vocación exigirá de Ella,  pone todo bajo  la voluntad de Dios: "Hágase en mí según tu palabra".

20 - diciembre - 2022 

2 de enero de 2026

Nuestra Señora de la Sede de Sevilla

 

Del sitio LLamadas a la libertad por la obediencia:

 El cabildo de la Catedral de Sevilla decidía en 1401 levantar un templo grandioso. Se la considera la tercera catedral de la cristiandad.

Es realmente un templo bellísimo donde se halla presente la figura de la Madre de Dios de tal manera que es una lección magistral de la rica iconografía mariana que ha atesorado desde su consagración, desde aquella pequeña imagen de marfil de la Virgen que según la tradición llevaba el rey Santo Fernando en sus campañas de la Reconquista y que es una de las joyas del tesoro catedralicio hasta las nuevas del siglo XX.

El retablo iniciado en 1482 por Pieter Dancart y terminado en 1564. Algunas escenas de la vida de la virgen, y la más importante de la vida de Cristo, se reparten por este monumental tapiz de imaginería, centrado la Natividad de Cristo y la Asunción. Preside la imagen de Santa María de la Sede, talla en madera revestida de plata, obra de la segunda mitad del siglo XIII y titular de la Catedral. En la parte superior el grupo de la Piedad, rematando todo el conjunto el Calvario, con el popular Cristo del Millón.

De gran originalidad es la pintura de la Alegoría de la Inmaculada, también llamada la Genealogía de Cristo, obra maestra de Luis de Vargas en 1561. Serán Zurbarán y Murillo los que difundan el definitivo modelo de la Inmaculada, del primero se conserva una bellísima Inmaculada en la capilla de San Pedro, pintada hacia 1630, mientras que de Murillo se conserva una de sus mejores creaciones que le dieron fama mundial en la bóveda de la Sala Capitular, pintada en 1667.

En el campo de la escultura encontramos otra obra maestra, la Inmaculada tallada por Montañés en 1629. El escultor Alonso Martínez realizará la imagen que preside la capilla de la Concepción Grande y también  en 1650 la que se halla en la sacristía, que procesiona el día del Corpus. El Nacimiento de María se encuentra pintado por Alejo Fernández en una gran pintura, realizada en 1508 y 1512 conservada en la sacristía de los cálices. Y, aquí finalizo este corto recorrido de la Virgen de la catedral de Sevilla

1 de enero de 2026

Nuestra Señora, Madre de Dios y Madre mía

 


Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

Oh, Madre, concédeme invocar siempre tu nombre. María Purísima, María Dulcísima, que tu nombre esté siempre en mis labios. 

¡Qué consuelo, qué dulzura, qué confianza, llenan mi alma cuando te contemplo, cuando te pienso y cuando te llamo! 

Santísima Señora, sé que me socorrerás siempre que te invoque; pues en todas mis tentaciones, en todas mis necesidades, nunca dejaré de suplicarte, María, Madre mía. 

A ti te confío mi alma; tómame bajo tu protección porque, si me proteges, nada puedo temer. Que en la hora de la tentación, me concedas la gracia de recurrir siempre a ti.

Doy gracias al Señor porque nos dio a su Madre como Madre nuestra.  Que mi amor por ti me impulse siempre a aclamarte, a escucharte y a seguirte para que me lleves de tu mano a tu Hijo Jesús.

Amén