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14 de junio de 2026

La colaboración de Nuestra Señora en la obra de la Salvación

 

Traducido del sitio Enciclopedia Mariana:

El santo papa Juan Pablo II explicó, durante una de sus audiencias, el papel del Concilio Vaticano II en el desarrollo de la doctrina mariana:

"El Concilio Vaticano II puso de relieve la colaboración de María en la obra de la salvación de la humanidad, en profunda y constante armonía con su divino Hijo. De ello se deriva su maternidad espiritual universal: asociada a Cristo en la obra de la Redención, María se convierte en Madre de los hombres que renacen a una nueva vida. La misión maternal universal de María se ejerce de manera particular con respecto a la Iglesia. Ella guía su fe hacia una acogida cada vez más profunda de la Palabra de Dios, sostiene su esperanza, anima su caridad y su comunión fraterna y fomenta su dinamismo apostólico. La maternidad espiritual de María, que alcanzó toda su dimensión después de la Asunción, se prolonga hasta el fin del mundo. El Padre celestial ha querido unir su intercesión maternal a la intercesión sacerdotal del Redentor, en beneficio de los que están en peligro o en necesidad".

28 de mayo de 2026

Nuestra Señora Marianska - Gora

 

Traducido del sitio Pedagogika Katolicka:

Es 3 de mayo. Por la mañana. En nuestra patria, se celebra la Fiesta de la Reina de Polonia. Sin embargo, esta vez la ruta de nuestro viaje discurre por las carreteras de nuestro país vecino: Eslovaquia. La belleza del paisaje —especialmente ahora en primavera— adquiere una rica paleta de colores, lo que provoca un estado de ánimo de profunda reflexión, recogimiento y tranquilidad. La dimensión mariana de este día y de este mes nos transporta a diversos rincones de nuestra patria: Jasna Góra, Gietrzwałd, los Vías Crucis de Pacławska y Zebrzydowska, y muchos otros similares. Al recorrer los caminos de Eslovaquia, es imposible no recordar y visitar en este día la Montaña de María, que ha desempeñado en la historia y sigue desempeñando hasta hoy un gran papel tanto para la gente sencilla como para los grandes creyentes. Es aquí donde está presente la Señora, que cumple muchas funciones: formando, educando y cuidando de todos aquellos que desean experimentar su amor.

Cualquiera que tenga aunque sea un poco de fe y conocimiento sobre la devoción mariana del pueblo polaco sabe que el 3 de mayo es una fiesta nacional, el día en que se conmemora a María, Reina de Polonia. En este día, muchos acuden a Ella no solo por las devociones de mayo, sino por el papel que desempeñó y sigue desempeñando en nuestra nación. No es casualidad que, dotada de numerosos títulos, se la llame también: Maestra, Educadora, Reina, Madre, etc. Ella es Aquella que educó y sigue educando a las sucesivas generaciones, señalando el camino hacia Su Hijo.

Al igual que en Polonia tenemos varios santuarios conocidos por todos los polacos, para el eslovaco medio es conocida Mariánska hora en Levoča, que es uno de los lugares de peregrinación más antiguos e importantes de Eslovaquia. El inicio de la historia y la tradición del santuario de Levoča se remonta al año 1247. En la montaña, junto al castro, se encontraba originalmente una capilla donde se celebraban procesiones de acción de gracias procedentes de los municipios vecinos. Las peregrinaciones tenían lugar cada año y, año tras año, eran cada vez más numerosas.

La peregrinación principal anual tiene lugar el primer domingo de julio desde que los franciscanos, que difundían el culto mariano, consagraron en la montaña la capilla de la Visitación de la Santísima Virgen María a finales del siglo XIV. Para acoger a la gran cantidad de peregrinos, se construyó una iglesia de estilo neogótico, que en 1984 fue elevada a la categoría de Basílica Menor. Lo más valioso de esta iglesia es la escultura de la Virgen de la Misericordia, que con los brazos abiertos da la bienvenida a las multitudes de peregrinos.

El recorrido de la peregrinación está flanqueado por cinco capillas y una avenida de tilos que, con motivo del décimo aniversario de la visita papal, fue bautizada en honor al Santo Padre como "Avenida de Juan Pablo II". Un peregrino ilustre, el Santo Padre Juan Pablo II, visitó la Montaña de María en Levoča el 3 de julio de 1995. En esta celebración excepcional participaron unos seiscientos cincuenta mil peregrinos, no solo de Eslovaquia, sino también de Polonia, Ucrania, la República Checa, Hungría y Rumanía. En las peregrinaciones participan cardenales, obispos y sacerdotes de todo el mundo.

La Montaña de María no solo recibe visitas durante la peregrinación de julio, sino casi a diario desde principios de primavera hasta finales de otoño. Además de las misas, aquí se celebran peregrinaciones para jóvenes, jubilados, familias con niños y muchos otros grupos. La gran afluencia de peregrinos demuestra que las personas encuentran en este lugar paz, optimismo y la esperanza perdida.

El 3 de octubre de 2005, precisamente Levoča y la Montaña de María fueron elegidas por los delegados de la Asociación Europea de Lugares de Peregrinación Marianos como miembros de dicha asociación. De este modo, se incorporó al círculo de centros de peregrinación mundiales, como Lourdes, Mariazell, Częstochowa o Fátima. Acudamos a Ella no solo el 3 de mayo, no solo en el mes de mayo, no solo en los momentos de aflicción y tristeza, no solo en los momentos de pruebas y tribulaciones. Recordemos que Ella es la Madre que sabe lo que llevamos en nuestros corazones, lo que esperamos, lo que vivimos, lo que anhelamos.

Amicus
03 - mayo - 2012

13 de mayo de 2026

Los tres secretos de Nuestra Señora de Fátima

 


Hoy es la festividad de Nuestra Señora de Fátima

Del sitio Aleteia:

La Virgen María reveló tres "secretos" en 1917 a los videntes de Fátima, que han cautivado al mundo e incluso han advertido sobre el futuro.

 En 1917, tres niños pastores informaron de una serie de revelaciones privadas de la Virgen María, en las que Ella les reveló secretos que en ese momento resultaban confusos, pero que más tarde se vieron confirmados por los acontecimientos mundiales.

Una de las videntes, Lucía, escribió más tarde lo que vio y oyó, y el texto se puede encontrar en la página web del Vaticano.

1. Primer secreto: visión del infierno

 
La primera parte es la visión del infierno.

Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar bajo la tierra. Sumergidos en este fuego había demonios y almas con forma humana, como brasas transparentes ardientes, todas ennegrecidas o de bronce bruñido, flotando en la conflagración, ahora elevadas en el aire por las llamas que salían de su interior junto con grandes nubes de humo, ahora cayendo por todos lados como chispas en un gran incendio, sin peso ni equilibrio, y en medio de gritos y gemidos de dolor y desesperación, que nos horrorizaron y nos hicieron temblar de miedo. Los demonios se distinguían por su aterradora y repulsiva semejanza con animales espantosos y desconocidos, todos negros y transparentes. Esta visión duró solo un instante.   

Nuestra Señora les habló entonces y les explicó que la devoción al Inmaculado Corazón de María era un medio para salvar a las almas de ir al infierno.

"Habéis visto el infierno, adonde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os digo, se salvarán muchas almas y habrá paz"

2. Segundo secreto: la Primera y la Segunda Guerra Mundial

La guerra va a terminar, pero si la gente no deja de ofender a Dios, estallará otra peor durante el pontificado de Pío XI. Cuando vean una noche iluminada por una luz desconocida, sepan que es la gran señal que Dios les da para indicar que está a punto de castigar al mundo por sus crímenes, mediante la guerra, el hambre y las persecuciones de la Iglesia y del Santo Padre. Para evitarlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora los primeros sábados

Nuestra Señora de Fátima habló entonces de los "errores" de "Rusia", que muchos creen que es una referencia al "comunismo". El camino hacia la paz es una consagración mariana especial.

"Si se atienden mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, extenderá sus errores por el mundo, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y se concederá al mundo un período de paz".

3. Tercer secreto: penitencia y atentado contra el Papa

 El tercer secreto contiene muchas imágenes apocalípticas, incluida la visión de un Papa al que disparan. El papa Juan Pablo II creía que esta visión tenía mucho que ver con su propia experiencia, aunque la Virgen María nunca menciona detalles concretos.

Según la interpretación de los "pastorcitos", que también ha sido confirmada recientemente por la hermana Lucía, "el obispo vestido de blanco" que reza por todos los fieles es el Papa. Mientras se abre paso con gran dificultad hacia la cruz entre los cadáveres de los mártires (obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y muchos laicos), él también cae al suelo, aparentemente muerto, bajo una lluvia de disparos.

Tras el atentado del 13 de mayo de 1981, pareció evidente que fue "la mano de una Madre la que guió la trayectoria de la bala", permitiendo que "el Papa agonizante" se detuviera "en el umbral de la muerte".

Otra parte importante de esta tercera visión es la penitencia, que llama al mundo a volver a Dios.

"Después de las dos partes que ya he explicado, a la izquierda de Nuestra Señora y un poco más arriba, vimos a un ángel con una espada llameante en la mano izquierda; destellante, emitía llamas que parecían incendiar el mundo; pero se apagaban al entrar en contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba hacia él desde su mano derecha: señalando la tierra con su mano derecha, el ángel gritó con voz fuerte: '¡Penitencia, penitencia, penitencia!'".  

Cabe señalar que, aunque estas visiones son ciertamente sorprendentes y han cautivado al mundo, siguen entrando en la categoría de "revelación privada" y no forman parte de la "revelación pública" de la Iglesia que se encuentra en la Biblia y se interpreta en la Sagrada Tradición.

Los católicos no están obligados a dar su asentimiento religioso (creer) a nada que sea una revelación privada, como sí están obligados a dar su asentimiento religioso a las enseñanzas de la Iglesia.

Esto significa que, aunque muchos creen en las visiones de Nuestra Señora de Fátima, los católicos no están obligados a creer en ninguno de estos "secretos" ni a basar toda su espiritualidad en ellos. En el mejor de los casos, las apariciones tienen por objeto remitirnos a los Evangelios y recordarnos nuestra necesidad de arrepentirnos. Todo lo demás está en manos de Dios.

 28 - agosto - 2020

11 de mayo de 2026

Nuestra Señora de Bisila

 


Del sitio Virgen de Bisila: 

Hace mucho, mucho tiempo, en el pueblo de Botejé en la isla de Bioko hubo una gran epidemia, y comenzaron a morir los niños, el cielo se oscureció, los colores se apagaron y a las mujeres se les secaba la leche de sus pechos, los hombres que tenían la medicina, no sabían qué hacer, hablaban con los espíritus, pedían para que se acabara aquella epidemia, pero nada sucedía.

Un día la hija del Botuku (jefe de la tribu), que era una hermosa adolescente, fue al río a bañarse con sus amigas, y mientras se bañaba, sintió ganas de hacer necesidad, así que se metió en una cueva, por vergüenza y cuando ya había terminado delante de sus ojos vio a la mujer más hermosa que no había visto en su vida. Era una mujer con cientos de trenzas largas hasta la cintura, una piel negra, brillante, unos pechos hermosos, que en uno de ellos mamaba un niño, una falda larga de rafia. La hija del Botuku comenzó a gritar, pues sospechaba que aquella mujer que tenía delante no era una mujer, sino un espíritu.

Y si, era un espíritu que quería usar el cuerpo de la chica para dar su mensaje. La chica siguió gritando y Ella habló:’ “no grites, no grites yo soy BISILA si hacéis todo lo que yo os digo volverán a nacer los niños en Botejé. Porque los niños son tesoros que han de cuidar de la tierra, he de hablar con los hombres de la medicina y te necesito para ello”. La hija del Botuku siguió gritando, hasta que cayó desmayada fue el momento que Bisila aprovechó para entrar en el cuerpo de la chica.

Cuando las amigas de la hija del Botuku, entraron en la cueva, la encontraron en el suelo y sin sentido. La llevaron ante los hombres que tenían la medicina, estos por cómo estaba su cuerpo, dedujeron que estaba poseída por un espíritu y enseguida le hicieron las pruebas para saber. Una vez despierta; le dieron de comer un fruto que solo lo puede comer alguien que tiene un espíritu dentro, pues su sabor es tan amargo, que para una persona normal, es imposible probarlo e insoportable. La hija del Botuku comió 3 de las frutas que le ofrecieron, como si fuera el manjar más exquisito. 

Hicieron la segunda prueba; darle de beber agua del mar, ella bebió 7 litros como si fuera agua dulce del río .Viendo que estaba poseída hablaron con el espíritu: "¿quién eres y qué quieres?" Y Bisila respondió: “yo soy Bisila. Si hacéis todo lo que digo, volverán a nacer los niños en Botejé,  los niños son tesoros ellos han de cuidar de la tierra. Construiréis una rohia (choza 'casa espiritual de los bubis') en lo alto de la montaña, allí una mujer que yo elegiré, como en este caso la hija del Botuku y un niño elegido por mí, me traerán en ofrendas, los frutos de la tierra, yo hablaré por medio de ella, he iré indicando a los hombres que tienen medicina lo que hay que hacer en adelante”.

Hicieron lo que Bisila pedía…una rohia en lo alto de la montaña le llevaron todo tipo de ofrendas, frutos de la tierra, desde entonces Ella se ocupa que tengamos tanta abundancia en la Isla de Bioko, que no nos falte ningún alimento.

Sucedió algo hermoso: el cielo se llenó de luz, volvieron los colores, comenzaron a nacer niños, cada mujer tenía un niño amamantado de sus pechos, niños sanos, alegres. Botejé se llenó de alegría. Y siguieron naciendo niños, niños que al crecer dejaban el pueblo e iban poblando toda la  Isla de Bioko, y… siguieron naciendo niños, que llenaron de Bondad toda la Isla de Bioko hasta nuestros días.

Es por eso que el pueblo de Botejé, de donde vienen los niños, las mujeres bubis de la Isla de Bioko siempre tenemos un niño en nuestro pecho. Es el regalo que le hacemos a la tierra y entregamos a Bisila, porque los niños son tesoros para ellas.

Y esta historia que os cuento ha sido una  historia contada oralmente día a día desde nuestros antepasados hasta nuestros días. Hoy podemos decir que la tenemos escrita. Cada vez que vuestras madres tengan un hijo es gracias a la Madre Bisila.

Esta es la leyenda del espíritu protector de la isla de Bioko. Bisila, la madre de la etnia bubi de Isla de Bioko, que los españoles, ante la impotencia de ver que la seguíamos venerando. La proclamaron virgen en 15 de agosto en  1968 cuando ya abrazaron la fe cristiana.

Las diversas expresiones de esta devoción a Bisila llevaron al entonces Arzobispo Dr. Rafael María Nse Abuy a solicitar al Santo Padre, San Juan Pablo II, el reconocimiento y aprobación del culto a la Virgen Bísila como patrona de la isla de Bioko. También, a nivel cultural, Bisila es reconocida como el pilar de la cultura bubi.

Tras la petición a Roma del primer Arzobispo de Guinea, Monseñor Rafael Nzé Abuy, el Papa Juan Pablo II, con la Bula “Conveniente Mater” del 26 de mayo de 1986, la proclamó Patrona y Reina de la Archidiócesis de Malabo. Fue declarada Patrona de la isla de Bioko y solemnemente coronada el 15 de agosto de 1987. Fue solemnemente coronada y proclamada, en medio de grandes festejos, como Nuestra Señora de Bisila, patrona de la isla Bioko. Después se hizo una imagen de ella, colocándola en el pico de Basilé; y, desde este momento, este lugar se convirtió en un “lugar de peregrinación” para los devotos de la Virgen María.

La imagen de la Virgen lleva las características escarificaciones que, antiguamente, eran un distintivo del pueblo bubi, así como la tradicional pulsera (loko’o), hecha de pequeños trocitos de la caracola marina Achatina. El Niño Jesús lleva también, en su brazo izquierdo, unas finas pulseras que, aunque no se aprecian bien en la imagen, parecen estar formadas con vértebras de serpiente no venenosa, asimismo muy tradicionales, rematadas con dos pequeños cascabeles.

La figura que fue modelada por el magnífico escultor D. Modesto Gené Roig, que, nacido en 1914 en Reus (Tarragona), residió durante muchos años en Bata, a donde llegó en 1957 becado por Plazas y Provincias Africanas, tras haber conseguido grandes éxitos como pintor y escultor en España y otros países.

Después de varios viajes a España, en los que recibió los merecidos homenajes y premios a su magnífica labor, se instaló definitivamente en Bata, donde permaneció hasta su muerte, acaecida el 29 de octubre de 1983, siendo enterrado sin honores, como era su deseo. Su dilatada labor fue premiada no sólo en España, Italia, Francia, etc., sino también en Guinea Ecuatorial, al concederle, S. E el Presidente D. Teodoro Obiang Nguema la Medalla de Bronce de la Orden de Independencia de la República de Guinea Ecuatorial en 1981.

Hoy esta figura, que fue modelada por el magnífico escultor español, Modesto Gené Roig, y que era visitada por peregrinos de todas partes, ya no existe en el lugar donde se hallaba en el pico Basilé. Los fuertes vientos han provocado la rotura, derrumbe del pequeño habitáculo donde se encontraba, así como el completo destrozo de esta figura.


 

19 de abril de 2026

Estamos en el tiempo de María


Del sitio María de Nazaret

Eres tú a quien he elegido, después de mi Madre, para vivir mi Pasión plenamente. Además, nadie después de ti la vivirá tan completamente y sufrirás tanto día y noche, que no dormirás nunca más", declaró Cristo a Martha Robin, una mística, que permaneció 50 años sin comer ni beber nada más que la Eucaristía semanal.

Poco antes de entrar en la vida eterna, el 6 de febrero de 1981, Martha, totalmente entregada a la Madre de Dios, afirmó su gran esperanza: "Juan Pablo II es el papa de María. Ella fue quien lo eligió especialmente. Estamos en el tiempo de María".

Periódico L’Alouette
marzo de 1986
pág. 30

13 de abril de 2026

Nuestra Señora de Szczyrzyc


Extracto del sitio Fundación Cari Filii

Un icono milagroso que se venera en una peculiar abadía cisterciense: la abadía tiene la única manada de vacas rojas polacas de toda Polonia y la única cervecería que hace cerveza de monasterio en el país. 

La abadía escondió refugiados de todo tipo en la Segunda Guerra Mundial.

La imagen de la Virgen con el Niño, de origen italiano, es simpática: la Virgen tiene un rostro hermoso y alegre y el Niño mira al espectador y sonríe. 

Fue coronada en 1984, aún bajo el comunismo, por el Primado de Polonia, Józef Glemp. Sus coronas las consagraría luego Juan Pablo II en su viaje a Jasna Góra de 1983.

 

6 de abril de 2026

Nuestra Señora "Virgo Fidelis"


Del sitio María Mediadora

 "...De entre tantos títulos atribuidos a la Virgen, a lo largo de los siglos, por el amor filial de los cristianos, hay uno de profundísimo significado: Virgo Fidelis, Virgen fiel. ¿Qué significa esta fidelidad de María?¿Cuáles son les dimensiones de esa fidelidad?

La primera dimensión se llama búsqueda. María fue fiel ante todo cuando, con amor se puso a buscar el sentido profundo del Designio de Dios en Ella y para el mundo. 'Quomodo fiet? -¿Cómo sucederá esto?', preguntaba Ella al Ángel de la Anunciación. Ya en el Antiguo Testamento el sentido de esta búsqueda se traduce en una expresión de rara belleza y extraordinario contenido espiritual: 'buscar el Rostro del Señor '. No habrá fidelidad si no hubiere en la raíz esta ardiente, paciente y generosa búsqueda; si no se encontrara en el corazón del hombre una pregunta, para la cual sólo Dios tiene respuesta, mejor dicho, para la cual sólo Dios es la respuesta.

La segunda dimensión de la fidelidad se llama acogida, aceptación. El 'quomodo fiet' se transforma, en los labios de María, en un 'fiat'. Que se haga, estoy pronta, acepto: éste es el momento crucial de la fidelidad, momento en el cual el hombre percibe que jamás comprenderá totalmente el cómo; que hay en el Designio de Dios más zonas de misterio que de evidencia; que, por más que haga, jamás logrará captarlo todo. Es entonces cuando el hombre acepta el misterio, le da un lugar en su corazón así como 'María conservaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón'. Es el momento en el que el hombre se abandona al misterio, no con la resignación de alguien que capitula frente a un enigma, a un absurdo, sino más bien con la disponibilidad de quien se abre para ser habitado por algo – ¡por Alguien! – más grande que el propio corazón. Esa aceptación se cumple en definitiva por la fe que es la adhesión de todo el ser al misterio que se revela.

Coherencia, es la tercera dimensión de la fidelidad. Vivir de acuerdo con lo que se cree. Ajustar la propia vida al objeto de la propia adhesión. Aceptar incomprensiones, persecuciones antes que permitir rupturas entre lo que se vive y lo que se cree: esta es la coherencia. Aquí se encuentra, quizás, el núcleo más intimo de la fidelidad.

Pero toda fidelidad debe pasar por la prueba más exigente: la de la duración. Por eso la cuarta dimensión de la fidelidad es la constancia. Es fácil ser coherente por un día o algunos días. Difícil e importante es ser coherente toda la vida. Es fácil ser coherente en la hora de la exaltación, difícil serlo en la hora de la tribulación. Y sólo puede llamarse fidelidad una coherencia que dura a lo largo de toda la vida. El 'fiat' de María en la Anunciación encuentra su plenitud en el 'fiat' silencioso que repite al pie de la cruz. Ser fiel es no traicionar en las tinieblas lo que se aceptó en público.

De todas les enseñanzas que la Virgen da a sus hijos, quizás la más bella e importante es esta lección de fidelidad..." 

Extracto de Homilía
Catedral de Ciudad de México
26 - enero - 1979 

18 de marzo de 2026

Nuestra Señora de Myślenice

 


Traducido del sitio Sanktuarium Matki Bożej Pani Myślenickiej:

La Señora de Myślenice es Eleusa, un tipo iconográfico que representa a la Virgen María sosteniendo en sus brazos a Jesús, quien, abrazando su cuello, se acurruca contra su mejilla. Es una imagen de una madre cariñosa, cordial y amorosa, que también expresa dolor por el futuro sufrimiento de su Hijo.

Según la leyenda, esta imagen fue pintada en Italia en el siglo XVI. Pertenecía al papa Sixto V y, posteriormente, a la nieta de su hermana, abadesa de un convento en Venecia. Esta última regaló la imagen al príncipe Jerzy Zbaraski, quien la colocó en su casa de Cracovia.

Sin embargo, las investigaciones científicas de Myślenicka Eleusa de la década de 1990 indican otro origen de la pintura. Según estas investigaciones, fue creada en el siglo XVII y es obra de un pintor ajeno al círculo artístico polaco. Las características estilísticas, la colorística y la técnica de ejecución apuntan al entorno de los manieristas práticos de la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo. Este reconocido centro de la cultura europea se encontraba en la ruta de viaje del mencionado príncipe Jerzy Zbaraski.

En la década de 1620, una epidemia de peste se desató en Cracovia, por lo que se decidió quemar el cuadro. El funcionario Marcin Grabysza lo salvó de la destrucción trasladándolo a su casa en Łagiewniki, cerca de Cracovia. Unos años más tarde, la familia Grabysz llevó el cuadro a su casa en Górna Wieś, cerca de Myślenice. 

A principios de mayo de 1633 ocurrieron unos hechos extraordinarios: Marcin Grabysza, que estaba perdiendo la vista, recuperó la salud y en el cuadro comenzaron a aparecer gotas perfumadas con consistencia de aceite. El entonces párroco de Myślenice, el padre Wojciech Ofiarowicz, decidió investigar el fenómeno. Una comisión de teólogos de Cracovia dictaminó que se trataba de un milagro. En la festividad de la Visitación de la Santísima Virgen María, el 2 de julio de 1633, la imagen de la Virgen María fue llevada en procesión solemne a la iglesia y declarada famosa por sus gracias.

Unos años más tarde, la imagen milagrosa fue colocada en la capilla fundada por el gran hetman de la Corona Stanisław Koniecpolski y su esposa Krystyna Lubomirska. El edificio fue construido en 1656 como ofrenda por la curación del hijo del hetman, Aleksander Koniecpolski, por parte de Nuestra Señora de Myślenice.

La idea de coronar la imagen surgió a principios de la década de 1960. La idea encajaba con las celebraciones eclesiásticas relacionadas con la Gran Novena previa a la celebración del Milenio del Bautismo de Polonia, entre otras cosas, la peregrinación de la imagen de Nuestra Señora de Częstochowa. En esos años también tuvieron lugar en la archidiócesis de Cracovia coronaciones de otras imágenes de María. El culto mariano crecía, también en Myślenice. 

El 22 de enero de 1967, la Santa Sede dio su consentimiento para la imposición de las coronas papales a la imagen de Nuestra Señora de Myślenice. El honor de la coronación recayó en el cardenal Karol Wojtyła. La ceremonia tuvo lugar el domingo 24 de agosto de 1969. La misa fue presidida por el arzobispo metropolitano de Poznań, Antoni Baraniak.

 En 1983, cuando se celebraba el 350 aniversario de la fundación del santuario, se produjo un robo de las coronas de la imagen milagrosa. Las nuevas coronas fueron consagradas por el papa Juan Pablo II durante la misa celebrada en Błonia, Cracovia, el 22 de junio de ese mismo año. La recoronación fue realizada por el cardenal Franciszek Macharski en la festividad de la Natividad de la Virgen María, el 8 de septiembre de 1983.

Historia de la parroquia del Nacimiento de la Santísima Virgen María en Myślenice, Breslavia
Myślenice
2011
 pp. 273-293, 541-543, 562, 573


Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com

16 de marzo de 2026

Nuestra Señora del Calvario de Kalwaria Zebrzydowska


Del sitio Sanktuarium Pasyjno Maryjne Kalwaria Zebrzydowska

La imagen de Nuestra Señora de Calvario es un ícono del Amor de Dios. Muestra la escena de Belén, donde nació Jesús, y con su nombre remite a la cruz del Calvario, dice el padre Cyprian Moryc,OFM, custodio del santuario, sobre la imagen venerada desde hace casi 400 años

En el aniversario del fenómeno sobrenatural que tuvo lugar en la mansión de los Paszkowski en Kopytówka, donde aparecieron lágrimas de sangre en la imagen de la Virgen con el Niño, el padre Cyprian recuerda el significado de esta santa imagen:

"La imagen, modesta desde el punto de vista artístico, se mantiene en el tipo iconográfico de Eleusa, es decir, la Virgen Misericordiosa y Tierna, como lo demuestra la conmovedora disposición de las figuras, unidas entre sí no solo por un abrazo físico, sino sobre todo por una atmósfera de unidad espiritual y mística, dice el superior, llamando la atención sobre el misterioso claroscuro de la imagen.

La Madre de Dios, que envuelve a su Hijo con su amor y su cuidado maternal, parece invitar a cada persona a una comunión tan vivificante en la fe. El Amor Misericordioso y la Ternura son una emanación del mismo Dios y no se puede experimentar su sabor sanador más que a través de una entrega incondicional y, al mismo tiempo, totalmente confiada a Él. María es la primera defensora y garante del gesto salvífico que abre el camino de nuestra unión con Dios. El otro nombre de la imagen (nombre de culto), Nuestra Señora de Calvario, precisa aún más su función espiritual. Es el cumplimiento del testamento de Cristo desde la cruz: "He aquí a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa" (Juan 19, 26-27). El contexto topográfico de la colina del Calvario transmite que la ternura de Dios ilustrada en el ícono no es un sentimiento sentimental pasajero o un estado de felicidad, sino una decisión de la mente y el corazón más fuerte que la persecución e incluso la muerte martirial — señala el padre Custodio, refiriéndose al significado de la imagen de Nuestra Señora de Calvario.

La milagrosa imagen de Nuestra Señora de Calvario se venera en el santuario desde el 5 de mayo de 1641. Su anterior propietario, Stanisław Paszkowski, trajo la imagen y la entregó a los bernardinos tras los acontecimientos que tuvieron lugar en su mansión. En 1887, el cardenal Albin Dunajewski coronó la imagen con coronas consagradas por el papa León XIII. Innumerables multitudes rezan ante la imagen de Nuestra Señora de Kalwaria, entre ellas el papa Francisco (durante la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia), el papa Benedicto XVI y San Juan Pablo II, el mayor peregrino de Kalwaria.

15 de marzo de 2026

La hora de Nuestra Señora como Madre

 


Del sitio Zenit:

Mientras que el Viernes Santo es por excelencia la "Hora" de Jesús, que amó a los suyos hasta el punto de ofrecerse en el altar de la Cruz, el Sábado Santo es la "Hora" de la Madre, la cumbre de su largo y fatigoso camino de fe. María se situó al pie de la Cruz, como la nueva Eva, uniéndose al sacrificio de su Hijo y acogiendo como hijos suyos a todos los hombres redimidos por su divina Sangre.

Cuando los discípulos depositaron a Jesús en el sepulcro la tarde del Viernes Santo, la fe de María no se quebró, ni tampoco su unión indisoluble con su Hijo Redentor. Al contrario, solo en Ella se encontraba la fe de toda la Iglesia, y en Ella se reunían las esperanzas del mundo. Por eso es la Madre de nuestra fe.

San Juan Pablo II
escribió: "El Sábado Santo, la Iglesia se identifica con María: toda su fe se concentra en Ella, la primera creyente. En la oscuridad que envuelve la creación, solo Ella mantiene viva la llama de la fe, preparándose para acoger el gozoso y sorprendente anuncio de la resurrección".

Y el papa Francisco le rezó así: "Virgen y Madre María... Tú, que permaneciste firme junto a la Cruz con fe inquebrantable y recibiste el gozoso consuelo de la resurrección... Obtén para nosotros ahora un nuevo ardor nacido de la resurrección, para que podamos llevar a todos el Evangelio de la vida que triunfa sobre la muerte» (Evangelii gaudium, 288).

17 - abril - 2025

12 de marzo de 2026

Nuestra Señora de Guadalupe de Kodeń


Del sitio Info Católica:

La historia de la Virgen de Guadalupe no se limita a un solo país ni a una sola época. Su imagen y devoción traspasó la sierra de Extremadura y el cerro del Tepeyac, en México, hasta llegar a lugares inesperados como Polonia. Según fuentes cristianas, la talla original de la Virgen fue realizada en el siglo I por San Lucas, quien plasmó en una tabla el rostro de María.

Tras la muerte del evangelista, la imagen permaneció junto a su sepultura, hasta que en el siglo IV el emperador Teodosio la trasladó a Constantinopla. Años más tarde, en 582, el cardenal Gregorio –futuro papa– llevó la sagrada talla a Roma. Antes de donar la escultura al arzobispo de Sevilla, encargó una copia pintada de la imagen santísima realizada por San Agustín de Canterbury. La historia de la Virgen de Kodeń está relacionada justamente con esa pintura.

En el siglo XVII, según la tradición, el noble Mikołaj Sapieha peregrinó a Roma para pedir la curación de una grave enfermedad. Tras rezar larga y fervientemente ante la Virgen de Guadalupe –también llamada Gregoriana– habría recibido una sanación milagrosa. Quiso entonces llevar la imagen a su iglesia en Podlasie, pero el papa se lo negó. Sin rendirse, Sapieha tomó una decisión arriesgada: robó la pintura y la trasladó en secreto a Kodeń con ayuda de un sacristán al que sobornó. La reacción no se hizo esperar: el papa Urbano VIII lo excomulgó y exigió la devolución del cuadro. 

Sin embargo, Sapieha prestó un gran servicio a su patria al oponerse con éxito a los planes del rey polaco Władysław Waza que pretendía casarse con la princesa protestante Elisabeth Neuburg, evitando así que Polonia cayera bajo la influencia del protestantismo. En reconocimiento a estos méritos, el pontífice levantó la excomunión y permitió que la imagen permaneciera definitivamente en Kodeń. 

Aunque algunas fuentes sostienen que Sapieha pudo haber comprado el cuadro –tal vez incluso en España–, lo cierto es que llegó a Kodeń y allí se convirtió en un símbolo de identidad y resistencia. En los años 70. el cardenal y futuro papa Karol Wojtyła reflexionaría sobre aquel episodio: Según el juicio humano, Sapieha cometió un acto impío. Sin embargo, parece que para comprender esta bendita culpa hay que darse cuenta de que, antes de ser sustraída, la imagen le había sido regalada de alguna manera. No por el papa Urbano VIII. Creo que se la regaló la propia Madre de Dios.

Durante las particiones de Polonia en el siglo XIX, la Virgen de Kodeń volvió a situarse en el centro de la historia del país. En 1875, la administración zarista destruyó la iglesia original, la convirtió en un templo ortodoxo y ordenó trasladar la imagen a Częstochowa. La confiscación formaba parte de un plan de represión que los rusos emplearon contra los católicos tras el levantamiento de enero de 1863: se prohibieron peregrinaciones, se suprimieron rituales y miles de fieles fueron obligados a integrarse en la Iglesia ortodoxa. El cuadro permaneció lejos de su santuario hasta la recuperación de la independencia polaca tras la Primera Guerra Mundial.

La historia de la Virgen también se entrelaza con la posguerra polaca. El final de la II guerra mundial no significó la libertad para Polonia. Los soldados malditos continuaron la resistencia armada contra el régimen comunista desde los bosques de Podlasie. Muchos llevaban escapularios con la Virgen de Kodeń, y algunos se los introducían en la boca antes de ser ejecutados. Enterrados en tumbas sin nombre, su existencia quiso ser borrada a toda costa por el agresor ruso, pero un rastro de su identidad permaneció intacto: los escapularios ennegrecidos con la imagen de la Virgen. Estos hallazgos confirman la fuerte intercesión que la Virgen ejerció sobre quienes, incluso al borde de la muerte, seguían defendiendo la fe y la patria.

La historia de la Virgen de Guadalupe revela una continuidad espiritual que atraviesa siglos y fronteras. Desde su talla atribuida a san Lucas hasta su presencia en Roma, y su sucesiva llegada a España y América, y finalmente su arraigo en Polonia, la figura mariana refleja un puente entre culturas y tierras distantes, pero unidas bajo la misma fe. España, México y Polonia reconocen en ella no solo a una intercesora celestial, sino a un símbolo de identidad colectiva. A lo largo de los siglos, la imagen de Guadalupe ha acompañado a sus fieles en la evangelización, en la defensa de su identidad e incluso en su lucha por la supervivencia. Las invasiones musulmanas en la península ibérica, la opresión zarista o la ocupación nazi y comunista en Polonia hicieron de estas advocaciones símbolos de una fuerza espiritual capaz de sostener a un pueblo en los momentos más oscuros. 

Hoy, siglos después de aquel controvertido "robo" y tras múltiples episodios de represión, la Virgen de Kodeń sigue siendo uno de los iconos más venerados de Polonia. Cada año, cientos de peregrinos se acercan de rodillas hacia su santo rostro pidiendo favores y agradeciendo milagros.

 

7 de marzo de 2026

Meditando el Rosario: Quinto Misterio Luminoso: La institución de la Eucaristía

 
Extraído del sitio Asalta el Cielo con tu Rosario:

Del sitio Misioneras de la Divina Revelación:

La narración más antigua de la institución de la Eucaristía es la que San Pablo hace en la primera carta a los Corintios. Esta narración es parte de un contexto de reprensión por los abusos en contra de la caridad que los corintios hacían respecto a los más pobres e indigentes.

En sus banquetes fraternos que seguían después de la Eucaristía y que tenían la finalidad de recordar las circunstancias históricas en las cuales la Eucaristía había sido instituida o de satisfacer las necesidades de las personas en la comunidad, se asistía a divisiones y a comportamientos faltantes de caridad hacia los más pobres que no tenían nada de comer, mientras que los ricos hacían sus banquetes. 

San Pablo reprende a los Corintios, haciéndoles entender que ese no era el modo justo para disponerse a la Cena del Señor y para recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo, alimento de vida eterna y escuela de caridad. San Pablo narra lo que sucedió durante la Cena del Señor, recordándoles así a los corintios la razón de sus reuniones: “Lo que yo recibí del Señor, y a mi vez les he transmitido” (v.23). 

El binomio “recibir-transmitir”, tomado del vocabulario de la tradición rabínica, expresa la fidelidad a un dato recibido: Pablo, ha trasmitido, lo que él primero ha recibido, es decir, “El Señor Jesús, la noche en que fue entregado, tomó el pan, dio gracias, lo partió y dijo: 'Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía'. De la misma manera, después de cenar, tomó la copa, diciendo: 'Esta copa es la Nueva Alianza que se sella con mi Sangre. Siempre que la beban, háganlo en memoria mía'. Y así, siempre que coman este pan y beban esta copa, proclamarán la muerte del Señor hasta que él vuelva (vv. 23-26). La formula de la consagración del pan: "Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes" (v. 24) expresa bien el aspecto de sacrificio y de redención del rito eucarístico y la presencia real de Cristo.

Con respecto a la consagración del cáliz, San Pablo usa una formula diferente a la que usa San Mateo (26,26 ss) y San Marcos (14,22 ss) diciendo: "Esta es mi Sangre, la Sangre de la Alianza", poniendo de esta forma el acento en la nueva alianza con la cual Cristo, con su sangre, sustituye la antigua alianza, también esa estipulada con sangre, entre Dios e Israel. Ya sea después de la primera formula, que después de la segunda, a diferencia del Evangelio de San Lucas (22,19 s), San Pablo agrega: "«Hagan esto en memoria mía" (vv. 24.25). de este modo San Pablo subraya que el rito Eucarístico es el memorial de la Ultima Cena que se diferencía del rito sacrifical del cordero del Antiguo Testamento, en el cual se recuerda la liberación de los Hebreos de Egipto. En el Antiguo Testamento el Cordero Pascual era solo el recuerdo simbolico y evocador, mientras que la celebración Eucarística realiza y reproduce el sacrificio de Cristo. Es una memoria no solo evocativa, sino creadora del hecho al cual se refiere.

Juan Pablo II afirma en la enciclica Ecclesia de Eucharistia que en la celebración eucarística el sacrificio redentor de Cristo “se hace presente, perpetuándose sacramentalmente en cada comunidad que lo ofrece por manos del ministro consagrado… En efecto, "el sacrificio de Cristo y el sacrificio de la Eucaristía son, pues, un único sacrificio"… el único y definitivo sacrificio redentor de Cristo se actualiza siempre en el tiempo” (n. 12). Si se tratara solo de una presencia simbolica, San Pablo no podria decir que “Por eso, el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente tendrá que dar cuenta del Cuerpo y de la Sangre del Señor” (1Cor 11,27). 

Ahora, para que el rito eucarístico sea verdadero memorial, es necesario que quien lo cumple se haya invertido en Cristo mismo de un poder especial de consagración. Las palabras pronunciadas por Jesús en la Última Cena: “Hagan esto en memoria mia”, eran dirigidas solo a los apóstoles que en aquel preciso momento fueron ordenados sacerdotes por el mismo Cristo. Es por lo tanto, el sacerdote ministerial quien "cumple el sacrificio Eucarístico en persona de Cristo y lo ofrece a Dios a nombre de todo el pueblo" (Ecclesia de Eucharistia, n. 28). En persona de Cristo significa que el sacerdote, en el momento de la consagración se identifica sacramentalmente “con el Sumo y Eterno Sacerdote, que es el autor y el principal sujeto de su propio sacrificio, en el cual en verdad no puede ser sustituido por ninguno” (Ecclesia de Eucharistia, n. 29). “El ministerio de los sacerdotes, en virtud del sacramento del Orden, en la economía de salvación querida por Cristo, manifiesta que la Eucaristía celebrada por ellos es un don que supera radicalmente la potestad de la asamblea y es insustituible en cualquier caso para unir válidamente la consagración eucarística al sacrificio de la Cruz y a la Última Cena”. El Misterio eucarístico, por lo tanto, “no puede ser celebrado en ninguna comunidad si no es por un sacerdote ordenado” (Ecclesia de Eucharistia, n. 29). Demos gracias al Señor por el “don incomparable” de la Eucaristía y pidámosle que mande santos sacerdotes a la Iglesia para que se perpetúe en los siglos el sacrificio de la Eucaristía.

3 de febrero de 2026

Nuestra Señora Mater Populis Fidelis

 


Del sitio Vaticano News:

La Virgen María, de pie junto a la cruz, recibió una misión maternal que ejerce cuidando con amor materno a los hermanos de su Hijo. Su corazón de madre, transfigurado por su plena participación en la gloria divina, ama profundamente a cada uno de sus hijos y busca los caminos para acercar el consuelo de su cercanía y el poder de su intercesión maternal. La devoción mariana es la respuesta humana a este desbordante amor materno. Como el discípulo amado, el cristiano recibe a María y la lleva entre sus cosas más íntimas.

Mater Populi Fidelis quiere ser –según afirmó el cardenal Fernandez en su presentación a los medios– un canto a la devoción popular mariana. Para captar esta intención de sus redactores, es útil leer el texto a la luz de los seis párrafos de la Presentación que lo precede. Allí se explica el contexto en el que hay que interpretar esta Nota doctrinal dedicada a clarificar el uso de algunos títulos marianos relativos a la maternidad de María respecto a los creyentes. Considera a la devoción mariana como un tesoro de la Iglesia y la ve expresada sobre todo en la piedad del Pueblo Fiel de Dios, especialmente en los pobres, que en el rostro de María encuentran la ternura y el amor de Dios y en Ella ven reflejado el mensaje esencial del Evangelio. También el último punto del documento llama a contemplar la piedad mariana popular que suscita la cercanía de María y cita las bellas palabras con que la Conferencia de Aparecida expresa el hondo valor teologal de esta experiencia. Quiere contemplarla, no para corregirla, sino para valorarla, admirarla y alentarla, ya que expresa la confianza en Dios que el Espíritu Santo suscita.

Sin embargo, la necesidad de clarificar algunos títulos marianos nace de la actividad de grupos cuya devoción mariana no expresa las mismas características de la devoción popular, sino que proponen un determinado desarrollo dogmático que por su falta de armonía puede confundir la fe de los fieles sencillos. Las propuestas de estos grupos, muy activos en las redes y algunos con cierta beligerancia, muchas veces expresan un maximalismo mariológico bajo el cual puede leerse una eclesiología preconciliar.

Para interpretar adecuadamente Mater Populi Fidelis es necesario reconocer esta diversidad de sujetos: la piedad popular mariana y la devoción de grupos eclesiales que no expresan bien la armonía del mensaje cristiano. El documento llama a apreciar la piedad popular mariana, que tanto valora la presencia de María en la vida cristiana. De hecho, si contemplamos estos dos milenios de misión maternal de María vemos que siempre estuvo rodeada de un halo de exuberancia afectiva. De Maria nunquam satis dice la famosa expresión atribuida a San Bernardo. El cardenal Newman, recientemente nombrado doctor de la Iglesia, explicaba que la devoción mariana toca los afectos más profundos del corazón humano y despierta energías que no son fáciles de controlar. Además, el amor verdadero comporta cierta tendencia a la exageración: “para hablar con franqueza, yo no daría mucho por un amor que nunca exagerara” (Carta a Pusey, Ed. Encuentro, 103). En el ámbito de los sentimientos y las pasiones la vida no conoce límites precisos. El Papa Francisco es consciente de eso cuando explica que “las cosas bonitas que la Iglesia y los santos dicen de María… son expresiones de amor como un hijo a la madre… el amor siempre nos hace hacer cosas exageradas, pero con amor” (Audiencia general, 24 de marzo de 2021).

Pero no todos los desbordes nacen del mismo cauce. Hay un maximalismo mariano que poco tiene que ver con la vitalidad de la piedad popular. Por ejemplo, no es lo mismo el título Reina del Cielo en los labios de un creyente sencillo en un santuario que esa expresión en el contexto de quienes insisten en la devoción a Cristo Rey como un signo de la vocación de la Iglesia a ser rectora de los destinos de la humanidad. Se trata de grupos que conjugan su admiración a María con posturas que no terminan de recibir la eclesiología del Concilio Vaticano II y que muestran poca sensibilidad frente a la necesidad de encontrar formulaciones doctrinales que sean significativas en los tiempos actuales. En el peor de los casos, la exaltación de María se vuelve caldo de cultivo de los clericalismos.

Sobre el título Corredentora el documento reconoce que se ha usado con naturalidad durante siglos, pero considera que en el contexto actual su uso resulta inoportuno porque, si no se lo explica adecuadamente, puede dar la idea de una acción de María de algún modo independiente de la de Cristo. No sería un verdadero honor a la Madre presentarla desplazando al Hijo de su lugar exclusivo. Esto no niega la incomparable participación de María en la obra redentora del Hijo. Sólo pide que se evite esa expresión por las resonancias confusas que ofrece. Como afirmó en una entrevista Joseph Ratzinger: “una intención correcta se expresa con un vocablo erróneo” (Dios y el mundo, Sudamericana, 2005, 288). Es llamativo la cantidad de veces que el documento usa la expresión “la cooperación de María en la obra de la redención”. Puede pensarse que intenta rescatar con una terminología más adecuada lo que puede haber de válido en el título Corredentora.

También sostiene que el título de Mediadora debe usarse con prudencia, considerando siempre que se trata de una mediación participada de la única mediación de Cristo (cf. n.28). Más reservas presenta al título Mediadora de todas las gracias, aclarando que la maternidad de María en el orden de la gracia debe entenderse como dispositiva y que cualquier lenguaje sobre su ‘mediación’ en la gracia debe entenderse en analogía remota con Cristo y su mediación única” (n.53).

Esta Nota doctrinal, que por llevar la firma del Papa pertenece al magisterio ordinario de la Iglesia, también puede ser entendida como un capítulo más de la profunda reformulación que afecta a la mariología desde el Concilio Vaticano II. Es sabido que en el aula conciliar colisionaron dos posturas contrapuestas que se resolvieron aceptablemente en el capítulo VIII de Lumen Gentium al presentar a María en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Si bien la mariología del Concilio es ampliamente admitida, hay tópicos que se siguen discutiendo y requieren una mayor maduración para ofrecer una formulación a la altura de estos tiempos. Uno de ellos es el influjo salvífico de María en la vida de los creyentes, al que se lo suele denominar maternidad espiritual o –especialmente desde Redemptoris Matermediación materna.

La aparición de este documento magisterial demuestra la actualidad del tema y la necesidad de que los teólogos trabajen en explicar de un modo culturalmente adecuado la participación de la Virgen en la única mediación histórico-salvífica de Cristo. Esta necesidad fue claramente presentada por la Pontificia Academia Mariana Internacional a principios del siglo XXI en su carta a los cultivadores de la mariología, que expone una propuesta en favor de la mediación mariana. Allí se explica que no se trata de regresar al enfoque preconciliar, ya superado, sino de avanzar en el camino del Concilio como hizo San Juan Pablo II en Redemptoris Mater y escuchando atentamente al sensus fidei fidelium (cf. La Madre del Signore… n.52).

Esta es la huella en la que es conveniente leer a Mater Populi Fidelis. No quiere ser un documento que obstaculice la devoción a María. Por el contrario, reconoce que Ella está como Madre en el corazón del Pueblo Fiel y quiere custodiar esa presencia de posibles instrumentalizaciones. Su intención es ofrecer un marco doctrinal para profundizar en el conocimiento del lugar único y singular de la Virgen en la salvación de la humanidad contemplando la piedad popular mariana que, como enseñó Francisco, siempre será “un lugar teológico al que debemos prestar atención” (Evangelii Gaudium 126). Clarificado el uso de estos títulos marianos, queda para los teólogos el desafío de formular la mariología vivida por el pueblo sencillo, que ama a la Madre y se siente amado por Ella, la ve siempre junto al Hijo trabajando con amor materno por la salvación, y “lee en esa imagen materna todos los misterios del Evangelio” (Evangelii Gaudium 285). 

Enrique Ciro Bianchi
Profesor de mariología
Facultad de Teología de Buenos Aires

23 de enero de 2026

Los esponsales de Nuestra Señora y San José

 

Del sitio Gaudium Press:

Diversas voces se están haciendo escuchar para volver a instaurar en el calendario litúrgico la fiesta del esponsalicio de la Virgen Santísima con el Patriarca San José, que hasta 1961 se celebraba hoy 23 de enero.

Una de esas voces, no de poca importancia, es la de Luisella Scrosati, quien en La Nuova Bussola Quotidiana ha escrito con este fin la nota titulada Lo Sposalizio di Maria e Giuseppe, una festa da reintrodurre (Los esponsales de María y José, una fiesta a reintroducir). Entre otras razones para esta proposición, plantea que enviaría “un mensaje de extrema actualidad en tiempos de crisis del matrimonio”, pero también “de la vida consagrada”.

Retoma la filósofa italiana la argumentación expuesta en su momento por el otrora canciller de la Universidad de París, Jean Charlier de Gerson (1369-1420), a quien se le llamó Doctor Christianissimus, teólogo apasionado por la figura de San José, y quien “empleó numerosas energías para profundizar teológicamente la figura del padre putativo de Jesús y difundir su devoción. Él sostiene, por ejemplo, la santificación [de San José] en el vientre materno, de alguna manera análoga a aquella del Bautista”.

Pero su gran sueño era que “fuese reconocida y celebrada una fiesta litúrgica en honor de los esponsales del castísimo esposo con la Santísima Virgen”, y en este sentido escribió una epístola dirigida a todas las iglesias, una exhortación pública, un estudio titulado “Consideraciones sobre San José”, y hasta un poema de alrededor de 3.000 hexámetros latinos “y más de trescientas notas en dos volúmenes, que repasan los misterios de la vida de Cristo en relación con San José e introducen en la devoción católica la idea de una ‘trinidad’ terrenal, la de la Sagrada Familia”.

Es claro que Gerson recoge la doctrina Paulina (Efesios 5, 25-32) sobre el matrimonio como signo del matrimonio místico de Cristo con su Iglesia: “Maridos, amen a su esposa, como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella”, dice el Apóstol. “Pero es de particular relevancia que la expresión del Apóstol, [Gerson] se atribuya al matrimonio de María y José, casi como para resaltar en este último una ejemplaridad arquetípica de todo matrimonio”, comenta Luisella Scrosati.

En las consideraciones del antiguo Canciller de la Universidad de París, el matrimonio de María y José “se eleva sobre todos los demás en cuanto a su capacidad de significar la unión entre Dios y la Iglesia, no sólo por la santidad moral de sus miembros, sino también por su característica de matrimonio contraído entre un hombre y una mujer a quien Gerson afirmaba que se le había concedido el privilegio singular de la santificación en el seno materno, es decir, de nacer sin pecado original”. Recordemos que aún no se había definido el dogma de la Inmaculada Concepción, pero ya Gerson sostiene la altísima conveniencia de que San José haya nacido sin pecado original, pues él fue “predestinado a ser no solo el Precursor del Hijo de Dios, como San Juan Bautista, del cual conocemos con certeza su santificación en el seno materno, pero también el Padre Putativo, por ser esposo castísimo de la siempre Virgen María”, expresa Scrosati.

Entretanto, la filósofa italiana quiere ir “un paso más adelante” que el propio Gerson, y recuerda que Juan Pablo II en Redemptoris Custos (n. 7) dice que “he aquí que en el umbral del Nuevo Testamento, como ya al comienzo del Antiguo, hay una pareja. Pero, mientras la de Adán y Eva había sido fuente del mal que ha inundado al mundo, la de José y María constituye el vértice, por medio del cual la santidad se esparce por toda la tierra. El Salvador ha iniciado la obra de la salvación con esta unión virginal y santa, en la que se manifiesta su omnipotente voluntad de purificar y santificar la familia, santuario de amor y cuna de la vida”. Es decir, si Cristo era el nuevo Adán, y la Virgen la nueva Eva, también al inicio del Nuevo Testamento hubo una nueva pareja, con carácter típicamente esponsal, la de María y José. Luisella Scrosati, desarrollará estas ideas:

El texto es notable, dice la filósofa italiana, porque retoma la gran idea teológica de la ‘recapitulación’ de san Ireneo de Lyon, pero esta vez intercalando el matrimonio de María y José. Recordemos que la recapitulación considera la redención de los hombres como una renovación del orden antiguo, desfigurado por el pecado. Y por tanto el primer Adán es recapitulado/renovado en el nuevo, Jesucristo, como la primera Eva lo es en la segunda, María Santísima, constituyendo así una nueva pareja (Jesús-María) que renueva y reemplaza a la antigua (Adán-Eva). La inclusión del matrimonio esponsal María-José llena, podríamos decir, un vacío en el paralelo [ndr. el paralelo de la recapitulación], porque la relación entre Jesús y María fue místicamente esponsal, pero en sus relaciones humanas fue la de madre e hijo. Era, pues, oportuno que una pareja verdaderamente nupcial a nivel humano inaugurara los nuevos tiempos, recapitulando y superando a la pareja antigua, que marcó el comienzo de los tiempos antiguos. El matrimonio de María y José inaugura una ‘nueva creación’: Dios conduce una vez más al hombre la nueva Eva (cf. Genesis 2, 22), pero esta vez en una relación no sólo libre de toda concupiscencia, sino elevada a la virginidad perpetua que sella y garantiza la intervención directa de Dios tanto en la concepción como en la persona que nacerá”.

Es claro que “el matrimonio de María y José significa así la unión de Cristo y la Iglesia más que cualquier otro matrimonio de la Nueva Alianza”, pero no solo “se convierte en el arquetipo tanto del matrimonio cuanto de la virginidad y el celibato consagrados. La falta de consumación no quita en absoluto la completa donación mutua de los esposos, que llegan a ser verdaderamente dueños del cuerpo del cónyuge, sino la salvaguarda de su integridad en el servicio de Dios; su unión mantiene así la nota de la custodia de la virginidad, característica de la relación entre Cristo y la Iglesia, sin sacrificar la verdadera fecundidad, que Dios concede de manera misteriosa, superior a la concebida en la creación. Por tanto, es en este matrimonio donde Dios puso los orígenes de la vida cristiana, expresada tanto en la forma de vida matrimonial como en la de virginidad para el Reino de los Cielos. En verdad, ‘¡grande es este misterio!’”. Por tanto, la relación de María y José, al mismo tiempo que casta, es fecunda, como debe ser la del célibe consagrado con la comunidad a la que sirve.

En estos tiempos, de “crisis radical tanto del matrimonio como de la vida consagrada, podría ser una gran gracia reintroducir esta fiesta en el calendario litúrgico”, gracia para la Iglesia Universal, concluye Scrosati.

 

31 de diciembre de 2025

Nuestra Señora Reina de las Familias


 Traducido del sitio Where We Walked:

El domingo 31 de diciembre de 1995, a petición del papa Juan Pablo II, el Vaticano anunció una nueva adición a la Letanía de Loreto: "Reina de las familias, ruega por nosotros". La Sagrada Congregación para el Culto Divino eligió esta fecha para hacer el anuncio porque era la fiesta de la Sagrada Familia, que cae el domingo entre Navidad y Año Nuevo. Las oraciones a María, Reina de las Familias, la invocan como madre de la Sagrada Familia en Nazaret, donde Ella y José criaron al niño Jesús, y como Madre de la Iglesia, que ayuda a criar a todos los hijos de Dios.

El Papa Juan Pablo II, 4 de octubre de 1997, Río de Janeiro: "María, Reina de la Familia, Sede de la Sabiduría, Sierva del Señor, ruega por nosotros. Ruega por nosotros, ruega por los jóvenes, ruega por las familias".

El Papa Benedicto XVI, 16 de mayo de 2008, Roma: "Que María, Reina de la Familia, como brillante Estrella de esperanza, guíe el camino de todas las familias de la humanidad".

Papa Francisco, 29 de diciembre de 2019, Roma: "Confiemos a María, 'Reina de la Familia', todas las familias del mundo, especialmente las que sufren o están en dificultades, e invoquemos sobre ellas su protección maternal".

30 de noviembre de 2025

Velemos y preparémonos con Nuestra Señora

 

Del sitio Un Minuto con María:

Estamos entrando en el Tiempo de Adviento. Disponemos de cuatro domingos para prepararnos a acoger al Mesías, el Salvador, el Redentor de la humanidad. Durante estos días, estamos llamados a despejar el espacio para darle todo su lugar al Señor Jesús.

Ciertamente, este Tiempo de Adviento será también un tiempo de preparación material para esta gran celebración navideña, pero eso no excluye la preparación interior. ¡Hay que encontrar un equilibrio! Quién mejor que una mujer, una madre, para ayudarnos, para enseñarnos a vivir bien este Tiempo de Adviento.

Por eso caminaremos con la Virgen María. Ella acogió la Palabra de Dios y la dejó crecer esa Palabra en su interior. María dio la Palabra al mundo. Así que miremos y preparémonos con María, que Ella misma fue preparada para esta hermosa y grande misión que ha transformado de manera única la historia de la humanidad.

Como dice san Juan Pablo II: "Camina con María. Camina con María. Que el eco de su fiat resuene en tu corazón". Esto es lo que les deseo para este Tiempo de Adviento. 

Padre Pierre Le Bourgeois
expárroco de Nantua
Francia

25 de noviembre de 2025

Nuestra Señora avala los votos de los polacos

 

Del sitio 1000 razones para creer:

Tras los estragos de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Varsovia, estrechamente vinculado a la Rusia soviética, se dispone a poner en marcha su programa de descristianización del país, con la idea de que, en una república de tipo "socialista", la religión debe eliminarse al máximo de la vida pública del país y de la cultura de las "masas". La Iglesia de Polonia se ve amenazada hasta sus cimientos: uno de cada diez sacerdotes está en prisión, las asociaciones y la prensa católicas son desmanteladas, las órdenes y congregaciones ven confiscados sus bienes. A priori, se trata de una espiral sin fin que parece imposible de detener.

El cardenal August Hlond, presidente de la Conferencia Episcopal de Polonia de 1926 a 1948, encarcelado por los nazis y liberado por los Aliados en 1945, regresa entonces a Polonia. Pero el régimen estalinista quiere acabar con los líderes cristianos. El prelado fue espiado, arrestado y liberado varias veces. Escapó providencialmente de repetidos intentos de asesinato.

En estas pruebas, el prelado mantuvo una confianza absoluta en Jesús y María. Sabía hasta qué punto la Madre de Dios había desempeñado un papel fundamental en la vida de su país durante un milenio. Un día, mientras reza con fervor, tiene una revelación: los católicos polacos recuperarán su libertad gracias a la maravillosa ayuda de la Virgen, cuyo amor maternal protege a su nación.

Su sucesor, el beato cardenal Wyszynski, es a su vez encarcelado sin motivo real alguno. Su carisma era impresionante entre los católicos y ya había trabajado mucho en la reconstrucción de la Iglesia polaca, aunque a menudo de forma clandestina. Junto con los demás obispos, consagró un primer acto de ofrenda total al Inmaculado Corazón de la Virgen el 8 de septiembre de 1946.

Permaneció detenido de 1953 a 1956. Sufrió humillaciones y torturas sin que su fe vacilara jamás. ¡Al contrario! Sabía, como lo sabía monseñor Hlond, que María no dejaría que Polonia se hundiera de esa manera. Aún detenido, tuvo una intuición sobrenatural: preparar el milenario del nacimiento de Polonia comprometiendo a todo el país, a todas las clases sociales, en una gran novena a María. Sí, pero, prisionero en las cárceles del régimen, ¿cómo hacerlo?

En pocos días redacta un texto titulado "Votos de la nación", un amplio programa pastoral y espiritual para pedir la intercesión de la Virgen por todo el país. Este documento se lee el 26 de agosto de 1956 ante un millón de fieles reunidos en Jasna Gora. Aún prisionero, monseñor Wyszynski no pudo participar físicamente en esta ceremonia.

Fue un éxito enorme. Nada más salir de prisión, el cardenal se puso manos a la obra, invitando a cada creyente, cada familia, cada parroquia, a participar en su programa de renovación católica. Se puso en marcha una iniciativa increíble: una imagen de Nuestra Señora de Czestochowa peregrinó por todo el país para devolver la esperanza y la paz. La imagen viajó así por todos los rincones de Polonia durante un cuarto de siglo sin interrupción, a pesar de los intentos de intimidación del gobierno de Varsovia.

De 1957 a 1966, la recuperación espiritual fue excepcional: aumento del número de sacerdotes, religiosas y religiosos, conversiones, etc. Sin embargo, los católicos aún no tenían el control total de su destino, ya que el gobierno continuaba con su política de represión contra el clero y los fieles.

Cada año de la gran novena se llevan a cabo diversos proyectos (construcción o reparación de edificios religiosos, creación de nuevas parroquias, mayor presencia de asociaciones católicas en los medios obreros o intelectuales, etc.). En 1966, el Estado polaco descubre con asombro que no ha podido hacer nada contra esta Iglesia que, sin embargo, era para él un objetivo a abatir.

El 3 de mayo de 1966, al término de la novena que preparaba el aniversario de la fundación de Polonia, el cardenal Wyszynski realizó el acto de "servidumbre" a la Madre de Dios, siempre en Jasna Gora. Es la expresión eclesial del vínculo esencial entre María y la nación polaca. Es ya el famoso lema del papa Juan Pablo II, Totus tuus ("todo tuyo", María), primer pontífice polaco de la historia, que en 1979 visita su país natal, donde pronuncia por segunda vez el mismo acto de consagración. Este es plenamente aceptado por san Pablo VI como fruto de la celebración del milenio de Polonia.

Desde entonces, todas las cifras lo demuestran, un renacimiento de la fe se extiende por todo el país, a pesar de que el gobierno hace todo lo posible por perjudicar a los fieles y a los responsables católicos. Las detenciones disminuyen. La intransigencia con la que la policía vigilaba los actos y gestos de los obispos se relaja aquí y allá. Las iglesias se llenan y el número de practicantes experimenta un auge sin precedentes, algo único en la Europa de los Treinta Gloriosos, bastante descristianizada.

En 1993, el mundo entero se enteró de que uno de los frutos más notables del acto de servidumbre acababa de florecer: tras más de cuarenta años de opresión, el Estado polaco y la Iglesia del país firmaron un concordato que puso fin a numerosas tensiones. En esa fecha, la siniestra política anticatólico parecía pertenecer a una época pasada.

Después de los cardenales Hlond y Wyszynski, fue, por supuesto, a San Juan Pablo II, tan cercano a sus dos predecesores en pensamiento y acción, a quien le correspondió presenciar el colapso del comunismo soviético y la liberalización de su país. Este papa sabía que todo había comenzado con las peregrinaciones de la imagen de Nuestra Señora de Czestochowa, y que todo había cambiado a partir del acto de servidumbre al amor de María.

Desde 1966, los frutos de la consagración polaca a la Virgen son realmente inexplicables sin la intervención del Cielo.

Patrick Sbalchiero

Más allá

Al poner a la nación polaca bajo la mirada maternal de María, la Iglesia del país no solo rechazó las medidas represivas y desestabilizadoras del gobierno comunista, sino que también permitió que floreciera en toda la sociedad, sin límites de condiciones sociales o nivel cultural, un nuevo impulso espiritual único en la historia milenaria de Polonia.