Mostrando entradas con la etiqueta El Salvador. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Salvador. Mostrar todas las entradas

30 de abril de 2024

Nuestra Señora de el Cantón La Esperanza

Del sitio Foros de la Virgen:

Luego la Virgen se queda en la Imagen y dice cómo concede milagros.

En nuestro viaje por las maravillas divinas, en un video anterior, te llevamos a un rincón especial de El Salvador, donde la Virgen de Garabandal y Fátima se apareció a dos niñas en la década de 1980, con fuertes mensajes sobre el futuro. 

Pero la Virgen no solo se manifestó en esas apariciones, sino que lo hizo a un asombroso grupo de alrededor de 80 personas durante tres horas, en el campanario de la ermita del Cantón La Esperanza de El Salvador

Y eso no es todo, luego, en un acto celestial que desafía la comprensión, entró en la imagen de la Inmaculada Concepción en el templo, desde donde continúa velando por su pueblo.

Aquí te queremos contar esta fantástica historia de la aparición de la Virgen en el cantón La Esperanza de El Salvador y los milagros increíbles que sucedieron, presenciados por decenas de testigos.  

Prepárate para ser testigo también de la majestuosidad de un acontecimiento divino que trasciende los límites de lo terrenal.

Estamos ante uno de los episodios más extraordinarios de la historia, un verdadero prodigio que hoy queremos compartir contigo.

El impresionante milagro que vamos a contar tiene sus inicios en el año 1983 en El Salvador en guerra.

Y es una de las manifestaciones más extraordinarias que haya realizado la Santísima Virgen en la historia. 

La Virgen se manifestó a la joven Vilma del Carmen Rivas, en el cantón La Esperanza prometiendo hacer un milagro. 

Mientras tanto, el 2 de febrero de 1984, comenzaba a aparecerse a unas niñas, primas de Vilma, como la Virgen de Garabandal y de Fátima en el cantón Las Rosas.

La Virgen luego diría que el milagro que haría en el Cantón La Esperanza, que estamos relatando aquí, fue para probar la veracidad de la aparición a las dos niñas.

Un día, a finales del año 1983, finalizando el Rosario, Vilma percibió un fuerte perfume a rosas, como luego experimentaría cada vez que Nuestra Madre le iba a hablar. 

Y tuvo una locución interior que le decía: “Sacrificio y oración quiero Yo”, y le pidió que caminara de rodillas repitiendo la frase.

Luego la Virgen pidió en un grupo de oración, por medio de Vilma, que se hiciera un vía crucis hacia la ermita, todos los días.Y que le dijera al Párroco, que pidiera a los fieles en las misas, que hicieran vía crucis y sacrificios, que rezaran rosarios y que él expusiera el Santísimo Sacramento, para evitar los desastres de la guerra. Y que todo lo ofrecieran por la conversión de los pecadores.

Y en enero de 1984, Nuestra Señora le pidió a Vilma que se fuera a vivir a la ermita. Allí la Virgen le dictó cinco cartas privadas: una de ellas para el Párroco. Y mientras le dictaba hablándole interiormente, la imagen del altar mayor de la ermita movía los labios.

El viernes 17 de febrero de 1984, la Virgen le dijo a Vilma que avisara al pueblo que iba a haber un milagro. Pero que, para poder verlo, debían estar en gracia de Dios, que fueran a confesarse. Quienes no estuvieran en gracia, no iban a resistir. Y pidió a un grupo de cuatro personas, entre ellas a Vilma, que hicieran una vigilia de oración, sin comer ni beber agua, 24 horas. 

El 21 de febrero de 1984 la Virgen le dijo a Vilma que avisara que a las 7 de la noche se reunieran en la ermita, porque a esa hora iba a ser el milagro. Entonces se hizo una procesión a las 6.30 de la tarde. Y la Virgen pidió a Vilma que entrara a la ermita, cerrara las puertas y se quedara en oración. 

Cuando faltaban 15 minutos para las 7, el Señor le avisó a Vilma que faltaban 15 minutos para que Su Madre bajara, y así le fue anunciando minuto a minuto. Y entonces de repente vino una fuerte lluvia y el Señor le dijo a Vilma: “Mi Madre va en la lluvia”. Luego de avisarle a Vilma que faltaba un minuto, el Señor guardó silencio.

Exactamente a las 7 de la noche, unas 80 personas que estaban fuera de la ermita, vieron que Nuestra Madre Santísima se apareció en la figura de una niña de unos 10 a 13 años, vestida como la Inmaculada Concepción, en la puerta del campanario, sobre el cáliz que está dibujado en la pared de la fachada. La Virgen Santísima mantuvo su presencia unas 3 horas, según los testigos que la vieron. En la actualidad aún hay personas testigos de este milagro. 

Mientras tanto, Vilma estaba sola en la ermita con las puertas cerradas, y se quedó así hasta el siguiente día. No vio la aparición de la Virgen.  

El jueves 23 de febrero, la Virgen le indicó a Vilma que avisara a la gente, que se hiciera una celebración de la Palabra, con música, porque, Ella se iba a trasladar del campanario hacia la imagen de la Inmaculada Concepción que está en el altar.  Y en el acto que Nuestra Madre se trasladó a la imagen, Vilma recibió las palabras: “Bombas, cohetes, hija…”.

Como a las dos semanas de la aparición, Nuestra Señora le dijo a Vilma que, en premio, se quedaría estampada en la reja que cubre el campanario, donde se había aparecido, y así lo hizo. 

Las personas que llegaban a ver el milagro comenzaron a ver allí la palabra PAZ, en diferentes colores y dos manos encontradas en señal de reconciliación. Además, vieron la imagen de María Auxiliadora y de Nuestra Señora de Guadalupe.

Durante las noches las personas del lugar hacían vigilias y la Virgen iba indicando a Vilma, la intención por la cual se debían ofrecer, por la Iglesia, por la paz en el país, por la conversión de los pecadores. Hubo muchos testigos de la aparición. 

Muchas personas comentaron que hubo un momento en que la Virgen entró al campanario, elevó sus manos, haciendo movimiento como quien toca las campanas. Nadie presente escuchó las campanas, pero personas que vivían en otros cantones lejanos, sí escucharon el sonar de las campanas. Y vieron una luz donde estaba la ermita, que duró varios días más. En la actualidad, personas que visitan la ermita de la aparición, han experimentado perfume a rosas al subir al campanario. Otras personas han sentido la presencia de la Santísima Virgen y del sagrado Corazón.

Nuestra Señora le pidió a Vilma, después de la aparición, que se celebraran los primeros sábados de mes en reparación al Inmaculado Corazón de María, confesarse, estar en estado de gracia e ir a Misa todos los días. Y rezar nueve rosarios por la conversión de los pecadores. También le dijo: Yo hago un milagro cuando me rezan 3 rosarios bien hechos, con el corazón, y están en gracia de Dios. Finalmente dijo que se volvería a aparecer en el campanario como la Dama Blanca de la Paz y pidió que se celebrara su aparición los 11 de abril.

El 17 de febrero de 2024 es la celebración de los 40 años de la aparición en la ermita del cantón La Esperanza, adonde el Padre Próspero Lozano promueve peregrinaciones.

26 de febrero de 2022

Nuestra Señora de la Paz (El Salvador)

Del sitio Catholic.net:

América fue poblada, en épocas tempranas, de manifestaciones de María que pronto dieron un tono Mariano al continente todo. Fue primero El Salvador, con semejante nombre, no podía dejar de ser tierra de milagros. Y fue la Madre de El Salvador la que hizo lo necesario para que las generaciones se mantengan abrazadas al Manto que las protege. Una extraordinaria historia dio origen a la devoción a Nuestra Señora de la Paz, devoción que ha seguido alimentándose por medio de la fe popular que a fuerza de milagros ha visto la Mano de Dios expresarse a través de la Patrona del pueblo.

Una amiga salvadoreña, Eli, nos ha enseñado estas maravillas, que hoy compartimos con nuestros lectores. Los invitamos a gozar con la historia que rodea a la devoción a Nuestra Señora de la Paz, Patrona de El Salvador.

En el año de 1682, unos mercaderes se encontraban en las riberas del Mar del Sur, vieron en la playa una caja de madera que había sido posiblemente arrojada por la fuerza de las aguas. Los mercaderes trataron de abrir la caja para ver su contenido, pero estaba sellada y les fue imposible abrirla, por lo que optaron por dejarla abandonada en el mismo lugar. Pocos días después, otros mercaderes vieron la caja y estimaron que algo interesante podía contener. Solicitaron entonces de un vecino inmediato para que les prestase una burrita, que estaba asida a un árbol, para conducir la caja a la Ciudad de San Miguel.

Los caminos de aquel lugar eran intransitables y peligrosos a causa de los piratas ingleses. El medio obtenido para el transporte de dicha caja resultaba incómodo, por lo que el recorrido tardó varios días. El 21 de Noviembre del citado año llegaron al final de la jornada.

Los conductores de la pesada carga, habían dispuesto dar cuenta a las autoridades, pero se dio el caso de que la burrita, con la preciosa carga, se echó en tierra en plena plaza pública, frente a la antigua Iglesia Parroquial, donde se encuentra la Catedral Migueleña.

Se procedió entonces a abrir la caja. Después de retirar algunas envolturas, con gran sorpresa, se dejó ver el rostro resplandeciente de una bella imagen con un niño.

La noticia cundió inmediatamente; así las revueltas fratricidas en que se encontraba la población, terminaron pronto, deponiendo las armas, a la vez que volvía la calma a los vecinos que desesperados, llevaban tiempo en angustiosas situaciones de desorden. 

Para perpetuar aquel acontecimiento de gran trascendencia, colocaron la imagen en el atrio de la Parroquia y a los pies de María se juró solemnemente no guardar rencores y borrar el odio de los corazones para que la Paz germinara en Fraternidad y Reconciliación. Por esto dieron a la imagen el hermoso título de Nuestra Señora de La Paz.

El origen de la imagen permanece en el misterio, pues nunca se pudo conocer qué destino tenía aquella caja, ni cómo llegó a las playas del Salvador.

La fe y confianza depositadas en la Virgen de la Paz, vive desde que llegó a nuestras playas, en el alma del pueblo salvadoreño y especialmente en el migueleño.

El 21 de septiembre de 1787, 105 años después del hallazgo, el volcán Chaparrastique, de la Ciudad de San Miguel hizo erupción. La lava ardiente casi llegaba a la ciudad amenazando su destrucción. Angustiados los vecinos, se congregaron en la plaza principal, junto a las autoridades locales, sacerdotes y religiosos franciscanos y mercedarios, quienes infundían confianza al afligido pueblo, exhortándolo a pedir a Dios misericordia con arrepentimiento de los pecados y a invocar la protección maternal de la virgen de la Paz.

Decidieron sacar la imagen de Nuestra Señora de la Paz a la puerta principal de la antigua Iglesia parroquial. La colocaron frente a las fuerzas volcánicas, al aparecer la sagrada imagen, el pueblo gritó "Sálvanos Reina de la Paz", inmediatamente la lava tomó otro rumbo, buscando al sur de la Ciudad, justo en un Pueblo que hoy se llama Milagro de la Paz. Cubrió grandes extensiones de tierras fértiles, a la vez que gran parte de la Laguna El Jocotal.

Después de efectuarse el portentoso milagro, en el cielo se dejó ver con toda claridad una bellísima palma formada por blancas nubes, cuyo pie fue a posarse en el inmenso cráter del turbulento volcán.

Con gran admiración quedaron, quienes vieron aquella magnífica señal, que el pueblo optó por colocar en la diestra de la Sagrada Imagen, una palma de oro en conmemoración de aquel gran acontecimiento, que la tradición se ha encargado de hacer prevalecer como algo notable, asombroso y único en estas latitudes. 

La Corporación Municipal, con distinguidos vecinos de la Ciudad, religiosos franciscanos y mercedarios, en nombre del pueblo agradecido, formularon y juraron estos votos a su Patrona: Celebrar a perpetuidad, todos los años, la conmemoración del portentoso milagro. 

La víspera del 21 de septiembre, ayuno de todo el pueblo, hasta los niños de pecho, en señal de penitencia y mortificación voluntarias. 

Sucedió otro hallazgo el jueves 25 de junio de 1903, entre cinco y seis de la tarde, un estruendo conmovió a la Ciudad de San Miguel. Un rayo fulminó sobre la cúpula de la Iglesia de San Francisco, templo santuario de nuestra Patrona e iglesia parroquial. 

La chispa produjo incendio, que comenzó en el camarín de la Virgen, quemando las vestiduras de la imagen, ennegreciendo y ampollando el retoque, sin dañar las perfecciones escultóricas. 

La lluvia arreciaba y el huracán amenazaba a la Ciudad, derribando árboles y los tejados de las casas eran arrancados por la violencia de la tempestad. Pronto se supo la noticia de la desgracia, que en el momento se llenó el templo de fieles. La consternación era general. 

Se llamó al escultor guatemalteco, Don Cipriano Dardón para restaurar la Imagen. Con ese fin se la llevó en procesión de desagravio de la Iglesia parroquial a la de Santo Domingo, llevando la Imagen y el Niño, con el rostro cubierto, en medio de una manifestación impresionante. El trabajo lo hizo el escultor en la sacristía de este último templo. 

El nuevo Templo Catedral Basílica, dedicado a Nuestra Señora de la Paz, fue terminado en 1953, en cuyo altar de mármol de Carrara, de gran belleza escultórica, luce toda su Realeza de Madre de Cristo. Rodeada de numerosos vitrales con bellos paisajes bíblicos.

En la parte exterior lucen en mármol estatuas del Capitán Don Luis Moscoso, fundador de la Ciudad y la del Capitán General Gerardo Barrios, iniciador de los trabajos de la Catedral. 

Con ocasión del Congreso Eucarístico Nacional, en 1942, su Santidad San Pío XII dirigiéndose al Pueblo Salvadoreño, exclamó: "Que Nuestra Señora de la Paz os coloque a todos bajo el amparo del simbólico ramo que en su Iglesia de San Miguel alza en su mano derecha y cuyo nombre amaríamos ver proyectado sobre el mundo entero".

El 10 de Octubre de 1966, el Papa Pablo VI, a través de la Sagrada Consagración de Ritos, constituyó y declaró de manera perpetua, a Nuestra Señora de la Paz, Patrona Principal de la República de El Salvador, con todos los honores y privilegios litúrgicos correspondientes.

21 de septiembre de 2018

Nuestra Señora de la Paz de San Miguel

Del sitio María de Nazareth:

La estatua de la Madre de Dios venerada en San Miguel es una Virgen con el Niño, quien sostiene en la mano una rama de olivo. Fue encontrada en 1682 en una caja que arribó a la costa. Extrañamente, resultó imposible abrir la caja hasta que no fue llevada a la iglesia parroquial, hoy catedral.

Más de un siglo después, el 21 de septiembre de 1787, el pueblo de San Miguel se encontraba aterrorizado por una erupción volcánica. Algunos tomaron la estatua de Nuestra Señora y la colocaron en la puerta de la catedral; entonces, el humo del volcán formó una figura con forma de palma y la lava tomó otro rumbo.

En recuerdo de esta protección milagrosa, la Virgen lleva una palma de oro en la mano y desde entonces es la pacificadora durante las guerras.

El 21 de noviembre de 1921 fue coronada en presencia del presidente de la república y de numerosos obispos.

Un nuevo santuario le fue dedicado en 1953, y el 23 de noviembre de 1966, Nuestra Señora de la Paz de San Miguel fue declarada patrona de El Salvador.