12 de mayo de 2026

Nuestra Señora de Carafa

 


Traducido del sitio Malta Independent:

La Virgen de Carafa ha resurgido renovada tras una intensa restauración y ahora ocupa un lugar destacado en la Concatedral de San Juan durante un período limitado de veneración, especialmente durante las celebraciones marianas del 8 de diciembre, antes de volver a su lugar en la Capilla de Filermos.

Los conservadores-restauradores internos de la catedral trabajaron con precisión, no solo reviviendo el esplendor original del icono, sino también descubriendo nuevas perspectivas sobre una obra que, hasta ahora, había permanecido envuelta en misterio.

Se sabe que el comandante Frà Giangirolamo Carafa, prior de Barletta, fue el comisionado de esta pieza, y su contexto histórico sitúa la obra en el sur de Italia entre los siglos XVI y XVII. La adopción de un enfoque multidisciplinario le dio a este proyecto una profundidad mucho mayor. La investigación en historia del arte, la conservación técnica y la experiencia científica, reunidas por investigadores, conservadores y especialistas en diagnóstico, transformaron la restauración en un viaje cognitivo e investigativo, que no solo garantizó la salvaguarda de la obra, sino que también profundizó nuestra comprensión de su contexto histórico y cultural.

El recorrido del icono comienza en el sur de Italia, en las colinas que dominan Matera, en el Santuario de la Virgen de Picciano. El santuario era una antigua fundación de origen benedictino y, posteriormente, hospitalario, y su imagen mariana ha sido el centro de la devoción popular durante siglos. En 1601, Frà Giangirolamo Carafa, comandante de Santa María de Picciano entre 1592 y 1615, encargó una réplica del icono para su devoción privada, conmovido por la fe de la población local y los milagros que, según se dice, se presenciaron en el santuario.

Posteriormente, Carafa se llevó esta copia, que pasó a conocerse como la Virgen de Carafa, a Malta. La imagen fue expuesta más tarde para la veneración pública en la Capilla de Nuestra Señora de las Victorias en La Valeta. Según su testamento, el 23 de noviembre de 1622, este icono fue colgado sobre el altar de Santa Catalina en la Capilla de Italia, dentro de la Concatedral de San Juan. Las actas del Consejo de la época hacían hincapié en la obligación de garantizar "la veneración debida a la imagen sagrada". El icono permaneció allí hasta 1954, cuando fue trasladado a su ubicación actual, la Capilla del Santísimo Sacramento, también conocida como la Capilla de la Virgen de Philermos.

Los análisis diagnósticos específicos, que incluyeron imágenes multiespectrales, radiografías y tomografías computarizadas, fueron cruciales para la investigación. Los análisis confirmaron que el icono está ejecutado sobre tres tablones de madera de álamo unidos entre sí para crear un formato ovalado. La estructura está reforzada en el reverso por tres travesaños horizontales, que se consideran originales de la obra. La ausencia de un sistema de juntas y de un forro completo de lienzo (incamottatura) contribuyó a las deformaciones a lo largo del tiempo, lo que requirió rellenos y adiciones estructurales posteriores. Los hallazgos sobre las capas de pintura confirmaron una paleta de finales del Renacimiento y del Manierismo. Este análisis detectó la presencia de los pigmentos originales y repintes que datan de intervenciones históricas posteriores.

En el momento de la restauración, el icono se encontraba en un estado precario, habiendo sufrido daños por insectos, barniz protector amarillento y repintes generalizados. El objetivo principal de la restauración fue preservar la integridad física y estructural de la obra. La intervención se centró en: la consolidación estructural y el tratamiento de la madera contra la infestación de carcoma; la limpieza selectiva y la eliminación del barniz oxidado y de los repintes recientes; y la reintegración cromática, que siguió el principio de reversibilidad, logrando un color uniforme sin comprometer la legibilidad de la imagen original.

La meticulosa restauración, concluida en octubre de 2025, se guió por las pruebas materiales y buscó estabilizar, proteger y realzar la obra sin anular su identidad. Tras haber sobrevivido a siglos de vicisitudes, la Virgen de Carafa conserva su poder expresivo, particularmente en el rostro de la Virgen, cuya compostura y profundidad espiritual continúan ejerciendo un poderoso impacto devocional.

4 - diciembre - 2025 

11 de mayo de 2026

Nuestra Señora de Bisila

 


Del sitio Virgen de Bisila: 

Hace mucho, mucho tiempo, en el pueblo de Botejé en la isla de Bioko hubo una gran epidemia, y comenzaron a morir los niños, el cielo se oscureció, los colores se apagaron y a las mujeres se les secaba la leche de sus pechos, los hombres que tenían la medicina, no sabían qué hacer, hablaban con los espíritus, pedían para que se acabara aquella epidemia, pero nada sucedía.

Un día la hija del Botuku (jefe de la tribu), que era una hermosa adolescente, fue al río a bañarse con sus amigas, y mientras se bañaba, sintió ganas de hacer necesidad, así que se metió en una cueva, por vergüenza y cuando ya había terminado delante de sus ojos vio a la mujer más hermosa que no había visto en su vida. Era una mujer con cientos de trenzas largas hasta la cintura, una piel negra, brillante, unos pechos hermosos, que en uno de ellos mamaba un niño, una falda larga de rafia. La hija del Botuku comenzó a gritar, pues sospechaba que aquella mujer que tenía delante no era una mujer, sino un espíritu.

Y si, era un espíritu que quería usar el cuerpo de la chica para dar su mensaje. La chica siguió gritando y Ella habló:’ “no grites, no grites yo soy BISILA si hacéis todo lo que yo os digo volverán a nacer los niños en Botejé. Porque los niños son tesoros que han de cuidar de la tierra, he de hablar con los hombres de la medicina y te necesito para ello”. La hija del Botuku siguió gritando, hasta que cayó desmayada fue el momento que Bisila aprovechó para entrar en el cuerpo de la chica.

Cuando las amigas de la hija del Botuku, entraron en la cueva, la encontraron en el suelo y sin sentido. La llevaron ante los hombres que tenían la medicina, estos por cómo estaba su cuerpo, dedujeron que estaba poseída por un espíritu y enseguida le hicieron las pruebas para saber. Una vez despierta; le dieron de comer un fruto que solo lo puede comer alguien que tiene un espíritu dentro, pues su sabor es tan amargo, que para una persona normal, es imposible probarlo e insoportable. La hija del Botuku comió 3 de las frutas que le ofrecieron, como si fuera el manjar más exquisito. 

Hicieron la segunda prueba; darle de beber agua del mar, ella bebió 7 litros como si fuera agua dulce del río .Viendo que estaba poseída hablaron con el espíritu: "¿quién eres y qué quieres?" Y Bisila respondió: “yo soy Bisila. Si hacéis todo lo que digo, volverán a nacer los niños en Botejé,  los niños son tesoros ellos han de cuidar de la tierra. Construiréis una rohia (choza 'casa espiritual de los bubis') en lo alto de la montaña, allí una mujer que yo elegiré, como en este caso la hija del Botuku y un niño elegido por mí, me traerán en ofrendas, los frutos de la tierra, yo hablaré por medio de ella, he iré indicando a los hombres que tienen medicina lo que hay que hacer en adelante”.

Hicieron lo que Bisila pedía…una rohia en lo alto de la montaña le llevaron todo tipo de ofrendas, frutos de la tierra, desde entonces Ella se ocupa que tengamos tanta abundancia en la Isla de Bioko, que no nos falte ningún alimento.

Sucedió algo hermoso: el cielo se llenó de luz, volvieron los colores, comenzaron a nacer niños, cada mujer tenía un niño amamantado de sus pechos, niños sanos, alegres. Botejé se llenó de alegría. Y siguieron naciendo niños, niños que al crecer dejaban el pueblo e iban poblando toda la  Isla de Bioko, y… siguieron naciendo niños, que llenaron de Bondad toda la Isla de Bioko hasta nuestros días.

Es por eso que el pueblo de Botejé, de donde vienen los niños, las mujeres bubis de la Isla de Bioko siempre tenemos un niño en nuestro pecho. Es el regalo que le hacemos a la tierra y entregamos a Bisila, porque los niños son tesoros para ellas.

Y esta historia que os cuento ha sido una  historia contada oralmente día a día desde nuestros antepasados hasta nuestros días. Hoy podemos decir que la tenemos escrita. Cada vez que vuestras madres tengan un hijo es gracias a la Madre Bisila.

Esta es la leyenda del espíritu protector de la isla de Bioko. Bisila, la madre de la etnia bubi de Isla de Bioko, que los españoles, ante la impotencia de ver que la seguíamos venerando. La proclamaron virgen en 15 de agosto en  1968 cuando ya abrazaron la fe cristiana.

Las diversas expresiones de esta devoción a Bisila llevaron al entonces Arzobispo Dr. Rafael María Nse Abuy a solicitar al Santo Padre, San Juan Pablo II, el reconocimiento y aprobación del culto a la Virgen Bísila como patrona de la isla de Bioko. También, a nivel cultural, Bisila es reconocida como el pilar de la cultura bubi.

Tras la petición a Roma del primer Arzobispo de Guinea, Monseñor Rafael Nzé Abuy, el Papa Juan Pablo II, con la Bula “Conveniente Mater” del 26 de mayo de 1986, la proclamó Patrona y Reina de la Archidiócesis de Malabo. Fue declarada Patrona de la isla de Bioko y solemnemente coronada el 15 de agosto de 1987. Fue solemnemente coronada y proclamada, en medio de grandes festejos, como Nuestra Señora de Bisila, patrona de la isla Bioko. Después se hizo una imagen de ella, colocándola en el pico de Basilé; y, desde este momento, este lugar se convirtió en un “lugar de peregrinación” para los devotos de la Virgen María.

La imagen de la Virgen lleva las características escarificaciones que, antiguamente, eran un distintivo del pueblo bubi, así como la tradicional pulsera (loko’o), hecha de pequeños trocitos de la caracola marina Achatina. El Niño Jesús lleva también, en su brazo izquierdo, unas finas pulseras que, aunque no se aprecian bien en la imagen, parecen estar formadas con vértebras de serpiente no venenosa, asimismo muy tradicionales, rematadas con dos pequeños cascabeles.

La figura que fue modelada por el magnífico escultor D. Modesto Gené Roig, que, nacido en 1914 en Reus (Tarragona), residió durante muchos años en Bata, a donde llegó en 1957 becado por Plazas y Provincias Africanas, tras haber conseguido grandes éxitos como pintor y escultor en España y otros países.

Después de varios viajes a España, en los que recibió los merecidos homenajes y premios a su magnífica labor, se instaló definitivamente en Bata, donde permaneció hasta su muerte, acaecida el 29 de octubre de 1983, siendo enterrado sin honores, como era su deseo. Su dilatada labor fue premiada no sólo en España, Italia, Francia, etc., sino también en Guinea Ecuatorial, al concederle, S. E el Presidente D. Teodoro Obiang Nguema la Medalla de Bronce de la Orden de Independencia de la República de Guinea Ecuatorial en 1981.

Hoy esta figura, que fue modelada por el magnífico escultor español, Modesto Gené Roig, y que era visitada por peregrinos de todas partes, ya no existe en el lugar donde se hallaba en el pico Basilé. Los fuertes vientos han provocado la rotura, derrumbe del pequeño habitáculo donde se encontraba, así como el completo destrozo de esta figura.


 

10 de mayo de 2026

Súplica a Nuestra Señora La Pura y Limpia Concepción del Río Luján

 


Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

Santísima Virgen María,

tus hijos de esta tierra 

necesitamos de la misericordia de tu Divino Hijo,

el Dios de los corazones.

Pero conscientes de nuestra indignidad, acudimos a Ti,

que eres su Madre y Reina del Cielo,

para que intercedas por nosotros.

A Ti, que jamás has desoído una súplica,

a Ti, que jamás has abandonado a nadie,

a Ti, que todo lo puedes con tus ruegos,

tus hijos de esta tierra, que te amamos,

nos unimos en una súplica, y te invocamos con el nombre

con que fue sellada en el Cielo nuestra pertenencia al Señor:

La Pura y Limpia Concepción del Río Luján.

Amén

9 de mayo de 2026

Meditando el Rosario: Tercer Misterio Glorioso: La venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles

 

Extraído de Asalta el Cielo con tu Rosario:

Del sitio Evangelio del Día:

Pentecostés es la palabra griega que significa "cincuentena". Este día cincuenta que celebraba el pueblo judío, se contaba a partir del día que habían inmolado el cordero pascual; y eso era porque, cincuenta días después de la salida de Egipto, la Ley fue dada sobre la cumbre ardiente del monte Sinaí. De igual manera, en el Nuevo Testamento, cincuenta días después de la Pascua de Cristo, el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles y se les apareció en forma de lenguas de fuego. La Ley fue dada en el monte Sinaí, el Espíritu en el monte Sión; la Ley en la cima del monte, el Espíritu en el Cenáculo.

"Todos los discípulos estaba juntos el día de Pentecostés. De repente, un ruido del cielo"... Tal como lo dice un salmo: "el correr de las acequias alegra la ciudad de Dios" (Salmos 45,5). Un gran ruido acompaña la llegada de aquel que venía a enseñar a los fieles. Fijaos como eso está de acuerdo con lo que leemos en el Éxodo: "Al tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un poderoso resonar de trompeta; y todo el pueblo que estaba en el campamento se echó a temblar" (19,6). El primer día fue la encarnación de Cristo; el segundo día, su Pasión; el tercer día el envío del Espíritu Santo. Llega ese día: se oye el trueno, hay un gran ruido, brillan los relámpagos –los milagros de los apóstoles-; un nube espesa –la compunción del corazón y la penitencia- cubre la montaña, el pueblo de Jerusalén (Hch 2,37-38). (...)

"Vieron aparecer unas lenguas como llamaradas de fuego". Unas lenguas, las de la serpiente, de Eva y Adán, habían hecho entrar la muerte en este mundo. (...) Por eso el Espíritu aparece en forma de lenguas, oponiendo lenguas a lenguas, curando a través del fuego el veneno mortal. (...) "Y empezaron a hablar". Este es el signo de la plenitud; el vaso lleno hasta rebosar; el fuego que no se puede contener... Estas diversas lenguas son las diferentes lecciones que nos ha dejado Cristo, como son la humildad, la pobreza, la paciencia, la obediencia. Hablamos estas diversas lenguas cuando damos ejemplo de estas virtudes al prójimo. La palabra es viva cuando hablan las obras. ¡Hagamos hablar a las obras! 


San Antonio de Padua

8 de mayo de 2026

La última homilía del Cardenal Bergoglio a Nuestra Señora de Luján

 


Hoy es la Festividad de Nuestra Señora de Luján:

 Del sitio Aleteia:

El entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, no perdía la oportunidad de peregrinar con los jóvenes para rendir homenaje a su amada Virgen de Luján

La fiesta de Nuestra Señora de Luján se celebra cada 8 de mayo. Pero era una bella costumbre del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, acompañar la peregrinación juvenil a pie a la basílica de la Patrona de Argentina, a quien visitó desde 1999 hasta el 7 de octubre de 2012, pues el año siguiente ya se había convertido en el Papa Francisco.

Su corazón quedó con la Madre que visitaba año con año, por eso no es extraño entender que hubiera querido su tumba a los pies de la Virgen, en Santa María la Mayor.

El texto íntegro de su homilía, que conserva la página del arzobispado de Buenos Aires, inicia con unas frases que invitan a meditar sobre la contemplación y la necesidad de estar cerca de la dulce Señora:

"Hoy terminamos esta peregrinación a la Casa de la Virgen y como hacemos en cada visita, nos quedamos en silencio ante su Imagen. La tenemos cerca, nos recibe en la entrada de su Casa este año, ésta Casa que están terminando de poner linda..."

"Pero lo más importante es que tenemos esta necesidad de rezar y contarle a nuestra Madre todo lo que compartimos en nuestra vida, y lo que compartimos con tantos peregrinos en el camino".

El cardenal hizo hincapié en cómo Jesús "ha dejado a su Madre para que nos proteja" y, mirando la cruz, hay que aferrarse a la compañía de ambos porque su fe está en ellos, "por eso ahora rezamos y sentimos como late nuestro corazón porque estamos en la Casa de nuestra Madre, en la Casa de la fe de nuestra Patria".

Quizá una de las más grandes sorpresas al inicio del pontificado del papa Francisco - y que se convirtió en una constante -fue el interés que siempre tuvo por los pobres a quienes llamaba cariñosamente "sin techo"; pero también se preocupaba por los ancianos, los niños, los jóvenes, los matrimonios, los apartados de la sociedad. Sus palabras como papa no eran sino la continuidad de su trabajo como obispo.

En Luján, también hizo un llamado a la justicia:

"Y hoy, en la Casa de nuestra Madre le venimos a hacer un pedido: que nos enseñe a trabajar por la justicia [...] Porque aquí en Luján, a cada peregrino se lo recibe y se lo escucha. Y ser recibidos y escuchados es un gran acto de justicia; y gracias a esto estamos en paz, rezando y nos brotan cosas muy sinceras en el corazón, en la oración con la Virgen. Y por eso surge esta necesidad de ser más hermanos, ocuparnos más y mejor unos de otros".

Y para aprender a trabajar por la justicia, el arzobispo de Buenos Aires invitó a todos a orar, diciendo:

"Y le pedimos a Ella, que es Madre, que no nos falte el silencio de la oración: no vamos a poder ser justos si no lo rezamos, que no vamos a poder ser justos si no lo pedimos".

 07 - mayo - 2025

7 de mayo de 2026

Nuestra Señora de la Oliva de Recas

 


Del sitio Ayuntamiento de Recas:

La imagen de la patrona de Recas, Nuestra Señora la Virgen de la Oliva, se encuentra ligada al árbol milenario del olivo.

El olivo llega a Europa y a la península ibérica desde la Antigua Mesopotamia. Aunque según los estudios históricos la obtención de aceite de oliva empieza en la época paleolítica.

Por el contrario, según la tradición de la cultura griega y sus escritos legados, el origen del olivo se debe a una lucha entre Poseidón y Atenea. Cuenta la leyenda que el dios griego Zeus concedería el dominio de determinada región a quien fuera capaz de aportar el elemento más beneficioso y útil para la humanidad. Poseidón ofreció un caballo, animal capaz de ayudar al hombre en su trabajo; la diosa Atenea por el contrario aportó una rama de olivo, capaz de producir un árbol robusto que mediante su cultivo ofrecía al ser humano un líquido capaz de alimentar al ser humano, aliviarle sus enfermedades y alumbrar de su noche.

El olivo, o como gusta llamar por estas tierras: la oliva, forma parte de la tradición y la devoción religiosa en Recas.

En el término municipal de Recas, dirección norte, existe una oliva que destaca sobre las demás por su grandeza y frondosidad.

Antes de la invasión musulmana de la península ibérica, sobre ese paraje y no muy lejos del Castillo de Canales, se levantaba una Ermita a la devoción a la Virgen.

Durante la invasión musulmana, la población visigótica escondía las obras de culto religioso para que éstas no cayeran en manos árabes y fueran destruidas. Los devotos de la Ermita anteriormente citada, usaron la frondosidad de la oliva para salvaguardar las imágenes de culto. Es por ello que desde aquella época este árbol ha estado ligado a la devoción de la imagen mariana a la que ha prestado su nombre.

Después de la Reconquista, y por ello la recuperación de las imágenes, los cristianos retomaron con mayor intensidad su devoción a la Virgen de la Oliva.

Según el legado histórico que llega a la actualidad, a través de la tradición, cuentan que la citada oliva “empezó a sudar aceite, que incluso en el día de hoy corre por nudos y junturas de los ramos de dicha oliva, aunque no tan sutil y delgado como se saca de la aceituna, pero oloroso sobremanera”.

Este acontecimiento, unido a los anteriores, propiciaron las primeras peregrinaciones a la oliva.

Durante la Edad Media, dicho culto y veneración llegó a expandirse tanto que llegó a oídos de la Corte y el Rey Juan II. Dada la religiosidad del monarca, ordenó levantar en la zona un Convento llamado de Nuestra Señora de la Oliva, para que en él se alojasen religiosos observantes de la Compañía de San Francisco de Asís.

Aunque este Convento franciscano del siglo XV desgraciadamente no ha sobrevivido al paso del tiempo, según los historiadores y expertos, su estructura podía estar formada por un gran claustro de forma cuadrada entorno al cual se disponían las celdas y habitaciones necesarias para la comunidad. Sufriendo a lo largo de los siglos ciertas ampliaciones de importancia, y pudiendo llegar según algún historiador a tener dos claustros con planta superior.

En el siglo XIX, la ley de supresión de los institutos religiosos de 1809 impulsada por José I, la del bienio Constitucional (1820-23) y la desamortización de Mendizabal en 1836 acaban con la vida del Convento.

Un escrito de 1840 del cronista Madoz nos ilustra el devenir del santuario “A media legua está el convento de frailes, que tituló de la Oliva, del que sólo existen los escombros, una huerta y una alameda contigua, que se riegan con manantial”.

Tras estas épocas convulsas, la imagen de Nuestra Señora de la Oliva fue traída a nuestro pueblo, y hoy en día descansa en su Parroquia. Actualmente la Virgen de la Oliva sigue venerándose con gran devoción por todos los requeños.

Durante el siglo XX, más concretamente bajo el apostolado en Recas del párroco D. José María Gómez Jane, se adecenta una explanada con altar en el entorno de la oliva donde cuenta la historia que apareció la Virgen, proyecto inspirado e impulsado por el citado párroco.

En el umbral del segundo milenio, se construye una capilla dedicada a la veneración de la Virgen de la Oliva, allí se levanta un retablo inspirado en aquel que pudiera existir en su antigua morada al lado de los frailes franciscanos. La Capilla en honor a Nuestra Señora de la Oliva se sitúa contigua a la Iglesia San Pedro Apóstol de Recas. Este proyecto forma parte de una obra filantrópica de la familia requeña Ortiz Bravo.

En 2004, en la Explanada de la Oliva se coloca una escultura de bronce con la esfinge de la Virgen de la Oliva, fruto de la devoción de una familia de Recas.

El 8 de Septiembre es el día grande de la veneración a la Virgen de la Oliva patrona de Recas.

El domingo de la Santísima Trinidad es tradición la peregrinación a la Explanada donde se encuentra enclavada la Oliva. Allí los requeños y visitantes disfrutan de la Romería dedicada a la Virgen.

6 de mayo de 2026

Nuestra Señora de la Paz de Archidona


Del sitio Archicofradía Sacramental del Dulce Nombre (Archidona - Málaga)

De autor anónimo de finales del s. XVII, representa una Dolorosa de facciones suaves, con un rostro belleza delicada y de resignado sufrimiento, sin estridencias patéticas, de ojos muy expresivos y de mirada introvertida y ausente; sus manos gesticulantes y declamatorias la convierten en la más comunicativa de las dolorosas archidonesas. Ciertos rasgos acentúan su aire de tristeza: la inclinación de las cejas, la leve separación de los labios y los ojos vidriosos por el llanto contenido, que no logran evitar que resbalen unas lágrimas por sus mejillas.

La Virgen de la Paz ha sufrido varias transformaciones en su estética procesional a lo largo de los años. En fotos antiguas podemos ver cómo salía cada mañana de Viernes Santo en un sencillo trono con una gran peana de carrete, con palio. Con los años, la peana se perdió y se cambió el palio, hasta llegar a perderlo cuando se le encargó un trono de mayor tamaño a los que antiguamente se veían en Archidona. En la actualidad ha recuperado el palio, siendo éste de color azul.

Hasta el s.XVII la Virgen de la paz era denominada según aparece en algunas actas como Virgen de la Esperanza. En el testamento de María González, mujer de Pedro López, de 7 de septiembre, se dice: “Mando que se digan por mi alma dos Misas a la Virgen de la Esperanza en el altar del bienaventurados señor S. Jacinto del convento de Santo Domingo". 

 

5 de mayo de 2026

Nuestra Señora Acheropita de Rossano


Del sitio Fatimazo por la Paz:

 La tradición data del año 1140 cuando una mujer con gran brillo se apareció a un guardia donde se construía una iglesia en Rossano, Italia. La mujer le pidió que abandonara el sitio y a la mañana siguiente se vio en un pilar del edificio una imagen de la Santísima Virgen, que parecía pintada, sin embargo le nombraron “acheropita” porque significa: no hecha por manos humanas

El abad Orsini refiere que cerca de la pequeña capilla había una cueva donde vivió un ermitaño llamado Efrén muy devoto de la Virgen María, en el año 580, un capitán llamado Mauricio aterrizó en aquel lugar desviado de su curso por los vientos, al verle el ermitaño le saludó diciendo que había llegado allí por intercesión de la Virgen para ser nombrado emperador y construir en aquel sitio una iglesia.

Dos años después aquel hombre fue coronado emperador y recordando la profecía envío artistas para pintar una imagen adecuada de la Santísima Virgen en la cueva; pero nadie podía explicar lo que ocurría, el trabajo de los artistas durante la noche misteriosamente desaparecía.

El gobernador extrañado pidió que la cueva fuera vigilada durante la noche. En eso estaba el guardia cuando una mujer de gran belleza salió de la nada en medio de una luz brillante con una capa de seda blanca pidiéndole se retirara lo cual hizo.

A la mañana siguiente el gobernador informado de lo sucedido acudió a la cueva, y pudo constatar para sorpresa de todos que había una imagen pintada de Nuestra Señora similar a los iconos bizantinos que había visto antes justo en el lugar donde los artistas intentaban realizar su trabajo.

La imagen se convirtió en objeto de veneración para la gente de Rossano con lo cual se construyó a lado de la gruta una nueva iglesia para satisfacer la piedad popular de una forma más digna. Hoy día es la Catedral de Rossano y la imagen se conserva aún en la gruta.

4 de mayo de 2026

Nuestra Señora de la Candelaria de Cayma

 


Traducido del sitio Where We Walked:

Según cuenta la tradición, en el siglo XVI, el emperador Carlos V de España envió tres imágenes sagradas al Virreinato del Perú, con destino a la ciudad de Cusco, situada al sureste: dos estatuas de la Virgen y un cuadro del Cristo de la Buena Suerte. Cuando los indígenas que transportaban a la Virgen de la Candelaria llegaron a la región montañosa de Arequipa, a unos 480 kilómetros al oeste de Cusco, oyeron una voz que decía en quechua: "Caimán, caimán" ("aquí, aquí, no más allá"), y aunque intentaron continuar su marcha, no pudieron mover la estatua.

La Virgen de la Candelaria se quedó allí, se construyó un santuario y en ese lugar surgió la localidad de Cayma, llamada así por su palabra. Las otras imágenes llegaron a Cusco y allí se veneran con los nombres de Nuestra Señora La Linda y El Señor de los Temblores, mientras que la Virgen de la Candelaria preside el altar mayor de la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, en Cayma.

En Cayma, la festividad de la Virgen es el 2 de febrero, la Candelaria, la fiesta de la Purificación de la Virgen, celebrada en la Iglesia católica con la bendición de las velas en conmemoración de la visita ritual de María al templo 40 días después del nacimiento de Jesús. La Virgen de la Candelaria de Cayma sostiene una vela, al igual que su Niño. 

Ha sido testigo de numerosas catástrofes en la región. Cuatro años después de la enorme erupción del Huaynaputina, a unos 70 kilómetros al este, una epidemia de cólera azotó la ciudad de Arequipa. Los fallecidos fueron enterrados en fosas comunes. Desesperados por recibir ayuda divina, los habitantes trajeron la estatua de la Virgen desde Cayma, a unos ocho kilómetros al norte, y cuando la procesión atravesó la ciudad el 28 de agosto de 1604, la epidemia llegó a su fin. En acción de gracias, la estatua fue llevada desde la capilla a la ciudad anualmente en esa fecha durante 300 años. Los numerosos exvotos de la capilla dan testimonio de otros milagros y bendiciones a lo largo de los siglos. 

El 11 de mayo de 1947, la Virgen de Cayma regresó de nuevo a la ciudad de Arequipa, donde el cardenal Juan Gualberto Guevara, arzobispo de Lima y primado del Perú, coronó su estatua en una espléndida ceremonia celebrada en la Plaza de Armas.

3 de mayo de 2026

Cómo acercarnos más a María en este mes de mayo


Del sitio Aleteia:

Este mes de mayo, mes de María, acércate a Ella con estas sencillas prácticas que puedes llevar a cabo cada día y así honrar a la María como nuestra Madre.

En este mes de mayo recordamos a todas las madres, pues además de darnos la vida, nos han cuidado y acompañado en nuestro crecimiento. Sin embargo, contamos también con el modelo de María, quien también es Madre Nuestra. 

Acercarnos a María durante este mes no solo es un acto de devoción, sino también un reconocimiento a su papel maternal en la historia de la salvación. Así como honramos a nuestras madres terrenales, encontramos en María un modelo perfecto de amor, entrega y fe, quien intercede por nosotros ante su Hijo y nos guía con dulzura en nuestro camino de vida cristiana. 

Durante este mes, tenemos la gran oportunidad de redescubrir a María por medio de las siguientes actividades que te pueden acercar a su amor y confianza, acogiéndola en nuestro hogar y en nuestro corazón como verdadera Madre y Reina.

1.Entrona una imagen de la Virgen María en tu hogar

¿Qué mejor manera de iniciar el mes entrenando una imagen de nuestra Madre Santísima en tu hogar o bien en tu jardín? De esta manera podrás tener un lugar de oración en el cual puedas acercarte a Ella y orarle. No importa el tamaño de su imagen, lo que importa es que la familia acuda a Ella. 

2. Flores para María

Puedes aprovechar la primavera para plantar flores a María en tu jardín, desde rosas hasta alguna otra hermosa flor de primavera que recuerde a la figura maternal y femenina de María. 

También, puedes tener alguna planta con flores o bien un jarrón con rosas en el interior de tu casa, especialmente a un lado de la imagen de la Virgen María que tengas en tu hogar.

3. Rosario en familia

Por supuesto que esta oración mariana no podía quedarse atrás, ya que el rezo del santo Rosario nos acerca a ella por medio de esta corona de rosas, ya lo decía san Pío X: "El Rosario es de todas las oraciones la más bella, la más rica en gracias y la que más complace a la Santísima Virgen".

4. Lectura mariana

Existen ricas lecturas marianas que nos ayudarán a conocerla más y mejor, de tal manera que podamos enamorarnos de ella y confiarnos a ella como sus hijos.

O bien, leer escritos o reflexiones que los santos han escrito sobre María, por ejemplo los varios escritos de San Bernardo de Claraval sobre la devoción a María, al igual que muchos otros santos.

5. Escucha cantos marianos

Si eres amante de la música, añade a tu playlist de este mes cantos marianos que te ayuden a acercarte a ella con dulzura y humildad. Puedes encontrar cantos a distintas devociones marianas. 

6. Haz una novena a María Auxiliadora

Cada 24 de mayo recordamos la devoción a María Auxilio de los cristianos, advocación que fue promovida en su totalidad por san Juan Bosco y que con fe constante decía: "Quien confía en María no se sentirá nunca defraudado". 

Por lo que puedes iniciar la novena este próximo 15 de mayo a María Auxiliadora y dejar en sus manos tus necesidades, pues don Bosco también solía decir: "Confía en María y verás lo que son los milagros".

7. Visita un santuario Mariano

Existen muchos santuarios marianos alrededor del mundo, por lo que puedes visitar el más cercano en tu localidad o bien hacer una ruta y visitar diferentes santuarios marianos ofreciendo tu visita en modo de peregrinación. Estas ideas prácticas harán que tu mes sea mariano y tener presente la maternidad de María hacia nosotros.

 06 - mayo - 2025

2 de mayo de 2026

Meditando el Rosario: Segundo Misterio Glorioso: La Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo

 Extraído del Blog Asalta el sitio con tu Rosario:

Adaptado del sitio Reina del Cielo:

Un naciente rosicler de aurora en Oriente. Jesús pasea con su Madre por los escalones de la ladera del Getsemaní. No median palabras, sólo miradas de inefable amor. Quizás ya han sido dichas las palabras, quizás no; han hablado las dos almas: la de Cristo y la de la Madre de Cristo. Ahora lo que hay es contemplación de amor, recíproca contemplación; la conoce la naturaleza asperjada de rocío, y la pura luz matutina; la conocen esas delicadas criaturas de Dios que son las hierbas y las flores, los pájaros y las mariposas. Los hombres están ausentes.

Yo incluso me siento como incómoda de estar presente en esta despedida.

"¡Señor, no soy digna!" exclamo entre las lágrimas que me caen, mirando la última hora de unión terrena entre la Madre y el Hijo, y pensando que hemos llegado al final de la amorosa fatiga, tanto Jesús como María como el pequeño, indigno niño que Jesús ha querido que fuera testigo de todo el tiempo mesiánico y que se llama María (aunque a Jesús le gusta llamarla “el pequeño Juan”, o también “la violeta de la Cruz”).

Sí. Pequeño Juan (María Valtorta). Pequeño, porque no soy nada. Juan, porque soy verdaderamente aquella a quien Dios ha conferido grandes gracias, y porque, en medida infinitesimal -pero es todo lo que poseo, y, dando todo lo que poseo sé que doy en la medida perfecta que satisface a Jesús, porque es el “todo” de mi nada-, en medida infinitesimal, yo, como el gran Juan predilecto, he dado todo mi amor a Jesús y a María, compartiendo con ellos lágrimas y sonrisas, siguiéndolos angustiada de verlos afligidos y de no poder defenderlos del livor del mundo a costa de mi propia vida, palpitando ahora mi corazón al ritmo de los suyos por lo que termina para siempre…

Violeta. Sí. Una violeta que ha tratado de estar escondida entre la hierba para que Jesús no la esquivara -Él que amaba todas las cosas creadas por ser obra del Padre suyo-, sino que la calcara con su pie divino, y yo pudiera morir emanando mi tenue perfume en el esfuerzo de suavizarle el contacto con la tierra áspera y dura. Violeta de la Cruz, sí. Y su Sangre ha llenado mi cáliz hasta hacerlo plegarse y tocar el suelo…

... La aurora ha surgido completamente. Ya el sol está alto y los apóstoles hacen oír sus voces. Es una señal para Jesús y María. Se paran. Se miran, el Uno enfrente de la Otra, y luego Jesús abre los brazos y recibe en su pecho a su Madre… ¡Oh, vaya que si era un Hombre, un Hijo de Mujer! ¡Para creerlo basta mirar este adiós! El amor rebosa en una lluvia de besos a su Madre amadísima. El amor cubre de besos al Hijo amadísimo. Parece que no puedan separarse. Cuando ya parece que vayan a hacerlo, otro abrazo los une de nuevo, y, entre los besos, palabras de recíproca bendición… ¡Oh, verdaderamente es el Hijo del Hombre despidiéndose de la Mujer que lo generó! ¡Verdaderamente es la Madre que da el adiós -para restituirlo al Padre- a su Hijo, la Prenda del Amor a la Purísima!… ¡Dios besando a la Madre de Dios!…

En fin, la Mujer, como criatura, se arrodilla a los pies de su Dios, que es, de todas formas, su Hijo; y el Hijo, que es Dios, impone las manos sobre la cabeza de la Madre Virgen, de la eterna Amada, y la bendice en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y luego se inclina y la alza; en fin, deposita un último beso en la blanca frente como pétalo de azucena bajo el oro de los cabellos (¡tan juveniles todavía!)…

Regresan hacia la casa, y ninguno, viendo con qué serenidad caminan el Uno al lado de la Otra, pensaría en la onda de amor que poco antes los ha desbordado. ¡Pero qué diferencia también, en este adiós, respecto a la tristeza de otras despedidas ya superadas, y respecto a la desgarradora congoja del adiós de la Madre a su Hijo al que habían dado muerte y había que dejarlo solo en el Sepulcro!… En esta despedida -aunque los ojos brillen con ese llanto que es natural en quien está para separarse de su Amado- los labios sonríen con la alegría de saber que este Amado va a la Morada que en razón de su Gloria le corresponde…

-"¡Señor! Fuera están, entre el monte y Betania, todos los que, como habías dicho a tu Madre, querías bendecir hoy" -dice Pedro.

-"Bien. Ahora vamos donde ellos. Pero antes venid. Quiero compartir con vosotros una vez más el pan".

Entran en la habitación donde diez días antes estaban las mujeres para la cena del decimocuarto día del mes. María acompaña a Jesús hasta allí; luego se retira. Se quedan Jesús y los once. En la mesa hay carne asada, pequeños quesos y aceitunas pequeñas y negras, un ánfora de vino y otra, más grande, de agua, y panes anchos. Una mesa sencilla, no aparejada para una ceremonia de lujo, sino sólo por la necesidad de nutrirse. Jesús ofrece y divide. Está en el centro, entre Pedro y Santiago de Alfeo. Los ha llamado Él a estos lugares. Juan, Judas de Alfeo y Santiago están frente a Él; Tomás, Felipe y Mateo, a un lado; Andrés, Bartolomé y el Zelote, al otro lado. Así, todos pueden ver a su Jesús… Una comida de breve duración, y silenciosa. Los apóstoles, llegado el último día de cercanía de Jesús, y a pesar de las sucesivas apariciones, colectivas o individuales, desde la Resurrección, apariciones llenas de amor, no han perdido ni un momento esa devotísima compostura que ha caracterizado sus encuentros con Jesús Resucitado. La comida ha terminado. Jesús abre las manos por encima de la mesa, con su gesto habitual ante un hecho ineluctable, y dice: -"Bien… Ha llegado la hora en que debo dejaros para volver al Padre mío".

...Se pone en pie para abrazarlos. Todos hacen lo mismo. Pero, mientras que Jesús tiene una sonrisa pacífica de una hermosura verdaderamente divina, ellos lloran, llenos de turbación, y Juan, echándose sobre el pecho de Jesús, en medio de los fuertes espasmos a causa de los sollozos que le rompen el pecho de tan lacerantes como son, solicita, por todos, intuyendo el deseo de todos: -"¡Danos al menos tu Pan! ¡Que nos fortalezca en este momento!"

 -"¡Así sea!" – le responde Jesús.

Entonces toma un pan, lo parte después de haberlo ofrecido y bendecido, y repite las palabras rituales. Y lo mismo hace con el vino, repitiendo después: "-Haced esto en memoria mía" –añadiendo: "-De mí que os he dejado esta arra de mi amor para seguir estando y estar siempre con vosotros hasta que vosotros estéis conmigo en él".

Los bendice y dice: -"Y ahora vamos".

Salen de la habitación, de la casa…

Jonás, María y Marcos están afuera. Se arrodillan y adoran a Jesús.

-"La paz permanezca con vosotros, y el Señor os compense de todo lo que me habéis dado" – dice Jesús bendiciéndolos al pasar.

Marcos se alza y dice: "-Señor, los olivares que hay a lo largo del camino de Betania están llenos de discípulos que te esperan".

-"Ve a decirles que se dirijan al Campo de los Galileos.

Marcos se echa a correr con toda la velocidad de sus jóvenes piernas.

-"Entonces, han venido todos" – dicen entre sí los apóstoles.

Más allá, sentada entre Margziam y María Cleofás, está la Madre del Señor.

Y, viéndolo acercarse, se levanta, y lo adora con todo el impulso de su corazón de Madre y de fiel.

-"Ven, Madre, y también tú, María…" – invita Jesús al verlas paradas, paralizadas por la majestad que, resplandeciente, emana como en la mañana de la Resurrección. Jesús no quiere apabullar con esta majestad suya... 

...Las caras de Lázaro y sus hermanas, en medio de todos los domésticos de Betania, y la cara de Juana, semejante a una rosa bajo un velo de lluvia, y las de Elisa y Nique, ya marcadas por la edad (y ahora las arrugas se hacen más profundas a causa del dolor: dolor de cualquier modo, para la criatura humana, aunque el alma se alegre por el triunfo del Señor), y la cara de Anastática, y las caras de azucena de las primeras vírgenes, y el ascético rostro de Isaac, y el inspirado de Matías, y el rostro viril de Manahén, y los austeros de José y Nicodemo… Caras, caras, caras…

Jesús llama a los pastores, a Lázaro, a José, a Nicodemo, a Manahén, a Maximino y a los otros de los setenta y dos discípulos. Les dice que se acerquen, pero quiere tener especialmente cerca a los pastores...

...Jesús, al llegar al principio del Campo de los Galileos, despoblado de tiendas en este período situado entre las dos fiestas, ordena a los discípulos: -"Detened a la gente donde está. Luego seguidme".

Sigue subiendo, hasta el lugar más alto del monte, el lugar más próximo a Betania, a la que domina -no a Jerusalén- desde arriba. Arrimados a Él, su Madre, los apóstoles, Lázaro, los pastores y Margziam. Más allá, en semicírculo, manteniendo a distancia a la muchedumbre de los fieles, los otros discípulos.

Jesús está en pie sobre una ancha piedra un poco prominente y albeante entre la hierba verde de un claro. El sol incide en Él, haciendo blanquear, cual si fuera nieve, su túnica; relucir, cual si fueran de oro, sus cabellos. Sus ojos centellean con luz divina.

Abre los brazos en ademán de abrazar: parece querer estrechar contra su pecho a todas las multitudes de la Tierra, que su espíritu ve representadas en esa muchedumbre.

Su inolvidable, inimitable voz da la última orden: -"¡Id! Id en mi Nombre, a evangelizar a las gentes hasta los extremos confines de la Tierra. Dios esté con vosotros. Que su amor os conforte, su luz os guíe, su paz more en vosotros hasta la vida eterna".

Se transfigura en belleza. ¡Hermoso! Tanto y más hermoso que en el Tabor. Caen todos de rodillas, adorando. Él, elevándose ya de la piedra en que se apoyaba, busca una vez más el rostro de su Madre, y su sonrisa alcanza una potencia que nadie podrá jamás representar… Es su último adiós a su Madre.

Sube, sube… El Sol, aún más libre para besarlo -ahora que no hay frondas, ni siquiera sutiles, que intercepten el camino de sus rayos-, incide con sus resplandores sobre el Dios-Hombre que asciende con su Cuerpo santísimo al Cielo, y evidencia sus Llagas gloriosas, que resplandecen como rubíes vivos. El resto es un perlado sonreír de luces. Es verdaderamente la Luz que se manifiesta en lo que es, en este último instante como en la noche natalicia. Centellea la Creación con la luz del Cristo que asciende. Una luz que supera a la del Sol. Una luz sobrehumana y beatísima. Una luz que desciende del Cielo al encuentro de la Luz que asciende…

Y Jesucristo, el Verbo de Dios, desaparece para la vista de los hombres en este océano de esplendores… En la tierra, dos únicos ruidos en el silencio profundo de la muchedumbre extática: el grito de María cuando El desaparece: "¡Jesús!", y el llanto de Isaac. Los demás están enmudecidos por religioso estupor, y permanecen allí, como en espera de algo, hasta que dos luces angélicas candidísimas, en forma mortal, aparecen y dicen las palabras recogidas en el primer capítulo de los Hechos Apostólicos: "-Hombres de Galilea, ¿por qué estáis mirando al Cielo?"

Este Jesús, que os ha sido ahora arrebatado y que ha sido elevado al Cielo, su eterna morada, vendrá del Cielo, en su debido tiempo, tal y como ahora se ha marchado.

María Valtorta
El Evangelio como me fue revelado

1 de mayo de 2026

Buscan ofrecer a Nuestra Señora 5 millones de rosas

 
Del sitio Church Pop:

Mayo es el mes de María… y puedes ofrecerle un regalo muy especial. La aplicación “Rosario” invita a unirse en oración para regalarle 5 millones de “rosas espirituales” a la Virgen a través del rezo del Rosario. ¿Te animas a ser parte?

Esta iniciativa retoma una tradición de la Iglesia: ofrecer flores a la Virgen durante el mes de mayo. Hoy, ese gesto toma una forma nueva que está uniendo a miles de personas en todo el mundo: cada decena del Rosario se convierte en una “rosa espiritual”, ofrecida con amor.

Según explica la aplicación, el proyecto comenzó hace algunos años como una propuesta sencilla, pero ha crecido de manera sorprendente. Primero fue un millón de rosas, luego tres… y ahora el desafío es aún mayor: ¡ofrecer juntos más de 5 millones de rosas a María!

A veces, la vida de oración no comienza con grandes decisiones, sino con algo simple: una decena rezada en medio del día. Así empezó para muchos, como Miguel, usuario de la aplicación.

Rezo el rosario, y con el tiempo se ha convertido en mi oración diaria… es una gracia que deseo para todos… lo digo de verdad: es una gracia recibida de María”, comparte.

Con el tiempo, ese gesto sencillo se transformó en un encuentro profundo y constante con Dios por medio de María.

En un mundo que muchas veces se siente fragmentado, esta iniciativa recuerda algo esencial: la oración también es comunión. No rezas solo. Tu pequeña ofrenda se une a la de miles de fieles que, como tú, desean regalarle a María un gesto de amor.

Unirte es muy sencillo. Solo necesitas unos minutos al día y el deseo de rezar:

  • Ingresa al enlace de inscripción aquí

  • Únete al proyecto

  • Reza tu decena

  • Tu oración se convierte en una rosa

Al finalizar el mes, el 31 de mayo, todas estas “rosas espirituales” se convertirán en un homenaje a la Virgen: un arreglo floral ofrecido en el Santuario de Notre-Dame des Victoires en París. Será un signo concreto de millones de oraciones elevadas en silencio, pero unidas en un mismo amor.

Este mes, el altar de María puede volver a florecer, con tus oraciones. ¿Te unes?

30 de abril de 2026

Nuestra Señora de Tarnowieck


Traducido del sitio Sanktuarium Matki Bozej Zawierzenia:

 El medio más común y eficaz a través del cual María se dirige a las personas son sus imágenes. La imagen milagrosa de la Virgen María, que se encuentra en la iglesia de Tarnowiec, es una señal de que María eligió este lugar de manera especial. La imagen de la Virgen María está rodeada de leyendas que se mantienen vivas gracias a la fe. Una de las tradiciones cuenta que dicha imagen fue traída a Jasło desde Hungría durante una guerra. K. Fisher considera esta tradición muy probable, aduciendo las siguientes razones:

  1. En un extracto de los archivos del convento de los Padres Carmelitas de Jasło se menciona que esta figura procede de un convento húngaro.

  2. Las peregrinaciones del pueblo húngaro a las fiestas patronales de Jasło y Tarnowiec.

  3. Cerca del pueblo de Samoklęski (en Mrukowa) hay una piedra venerada debido a que allí se detuvo la comitiva que transportaba la figura de la Virgen María desde Hungría a Jasło. Sin embargo, el autor de estas conclusiones no tiene plena certeza sobre el origen húngaro de la figura. El origen histórico de la figura de Nuestra Señora de Tarnowiec fue descrito por Ignacy Łukasz Olszowski en el libro O Najświętszej Pannie Jasielskiej

El autor indica que su original se encontraba en Halle, Alemania, y que fue donado por Sofía, princesa de Barabán, a su hermana Matilde. Se realizaron varias esculturas similares a petición de Santa Isabel, hija del rey de Hungría. Dos de ellas las regaló a su hermano, Bela IV, y una la recibieron los carmelitas en su provincia de origen en Hungría, con la intención de trasladarla en 1400 a Jasło, donde se estaba fundando su convento. Sin embargo, él también era consciente de la escasez de fuentes para documentar el origen de la figura.

Es difícil determinar la fecha y el lugar de origen de esta figura. A favor de su origen gótico y húngaro habla la mención de los cronistas de la orden de los Carmelitas, Lezana y Daniel, quienes en una crónica anterior al año 1437 mencionan el convento de los Padres Carmelitas en Jasło y la figura de la Virgen María que allí se encontraba.

El etnógrafo Franciszek Kotula también se inclina por su origen húngaro. El origen gótico no encuentra confirmación entre los historiadores del arte de la región de Jasło. J. Garbacik, en su monografía sobre Tarnowiec, fecha el origen de esta figura a finales del siglo XV, refiriéndose a su procedencia de un taller de Cracovia no especificado. 

Cabe destacar aquí la opinión de Józef Dutkiewicz. Afirma que "en el siglo XIV, la dinámica artística del distrito sur, dependiente inicialmente de Hungría y la República Checa, llega incluso a adoptar una forma de autonomía. Prueba de las vivas relaciones artísticas con Hungría en el ámbito de la escultura son las noticias, recurrentes en la región de Podkarpacie, sobre el origen de determinadas esculturas procedentes de Hungría. El análisis estilístico no siempre confirma estas afirmaciones. A partir de las opiniones citadas anteriormente, es difícil determinar dónde y cuándo se realizó la figura, así como desde cuándo se encontraba en la iglesia de los Padres Carmelitas en Jasło. Lo cierto es que a finales del siglo XVI y principios del XVII ya se encontraba en el convento de Jasło. Prueba de ello son las placas votivas que datan de los años 1612-1671. En aquella época, la Virgen María, alabada en numerosas leyendas y canciones, era destino de numerosas peregrinaciones".

El 29 de abril de 1785, un incendio arrasó gran parte de Jasło; la iglesia de los Padres Carmelitas también quedó parcialmente destruida. Sin embargo, de las llamas se salvó una figura de madera policromada de la Virgen María, lo que se consideró un milagro. El gobierno austríaco, aprovechando la ocasión, quiso eliminar el culto a la Virgen María, por lo que la estatua fue declarada propiedad de un fondo religioso. No se permitió que permaneciera en la iglesia parroquial de Jasło, y se decidió que, como objeto de culto, debía colocarse en la sacristía de la iglesia de Dukla.

El padre Walenty Karwowski, decano de Jasło y párroco de Tarnowiec, desobedeció las órdenes de las autoridades austriacas y ocultó la estatua en Tarnowiec. Las autoridades austriacas exigieron que se retirara la estatua. Bajo la influencia del padre Karwowski, la condesa Kuropatnicka, dueña de Tarnowiec, presentó ante el Gobierno de Lviv, a través del consistorio episcopal de Tarnowiec, una solicitud en la que, invocando los méritos de su padre, Stanisław Łętowski, ante la corte imperial, pedía que la estatua fuera vendida a la iglesia de Tarnowiec.

La ilustre condesa de los bienes de Tarnowiec, dueña vitalicia, cuyo consejo, como el del (poderoso) y ilustre Stanisław Łętowski, fundador de la mayor parte de la torre de la iglesia y de la congregación de los Padres Carmelitas de Jasło, hija de la estatua de la Virgen María, sobre la cual ya han surgido tantas preguntas, en su iglesia parroquial de Tarnowiec, como prueba de la piedad de su padre y como recompensa por los gastos atribuidos, se encargaría de confieso que tan fácilmente la señora más piadosa la llevó a ello, para que se lograra ante el Consorcio Más Ilustre mediante una carta y exigiera con fervor, con lo cual se ganó el favor del distinguido gobernador. 

El 21 de enero de 1789 llegó a Tarnowiec el comisario circular de Dukla, el barón de Gestheimb. La figura fue valorada por el tallador Bartłomiej Baczyński en 16 zlotys renanos y 30 groszy. Por ese precio fue comprada tras cinco años de negociaciones. El primer obispo de Tarnów, Florian Janowski, mediante carta del 3 de marzo de 1789, autorizó la exposición de la Estatuilla Milagrosa en el altar mayor de la iglesia de Tarnowiec. El traslado de la figura, de acuerdo con las restricciones de las autoridades austriacas, se llevó a cabo sin publicidad. Se llevó a cabo durante la noche, en la víspera de la Anunciación de la Santísima Virgen María, el 24 de marzo de 1789.

La presencia de la Imagen Milagrosa contribuyó a la construcción de una nueva iglesia. Así, el 1 de julio de 1804 fue trasladada a la iglesia recién construida. A pesar de que esta imagen era famosa por sus milagros desde hacía mucho tiempo y poseía coronas, no había sido coronada. El padre Jan Warzecha fue quien se encargó de la coronación, y el obispo sufragáneo de Przemyśl, Karol Fischer, la coronó con coronas papales el 8 de septiembre de 1925. 

Sin embargo, la alegría por la coronación duró poco, ya que al poco tiempo las coronas fueron robadas. El entonces párroco, el padre Jan Warzecha, encargó nuevas coronas y llevó a cabo una coronación discreta. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la población de Tarnowiec fue desplazada (septiembre de 1944), la imagen fue trasladada bajo una lluvia de balas a Jedlicze y colocada en la iglesia. No fue sino hasta la primavera de 1945 que la imagen fue trasladada en una procesión solemne a Tarnowiec, a la antigua iglesia. En conmemoración de este acontecimiento, cada año la parroquia de Jedlicze realiza una peregrinación a Tarnowiec. 

La imagen fue trasladada al nuevo templo el 1 de julio de 1949. En 1952, el padre W. Lutuecki llevó a cabo la restauración de la milagrosa figura de Nuestra Señora de Tarnowiec. Limpió la figura y la protegió contra daños futuros. 

La figura de Nuestra Señora de Tarnowiec fue sometida a una restauración a fondo entre los años 2000 y 2001.

(*) K. Fisher, Historia de la estatua milagrosa de la Santísima Virgen María en Tarnowiec, Przemyśl 1925, p. 31.

29 de abril de 2026

Nuestra Señora de las Gracias de Costa Folgaria


 Traducido del sitio Collegamento Nazionale Santuari:

El Santuario de la Madonna delle Grazie en Costa di Folgaria (Trento) se encuentra cerca de la carretera que lleva al paso del Sauro, a 21 kilómetros de Rovereto, a una altitud de 1230 metros sobre el nivel del mar.

La construcción de la iglesia primitiva se debe al monje Pietro Dal Dosso, quien, durante un éxtasis en enero de 1588, recibió de la Virgen la orden de ir a su pueblo natal y construir una capilla en su honor en el prado que poseía en Ecken, a un kilómetro de Folgaria. Pietro Dal Dosso, hijo de Andrea di Giovanni, joven educado en la virtud por sus piadosos padres, había dado su nombre al Instituto Religioso del Beato Pietro da Pisa, en el convento de Bassano y luego en el de Treviso, como fraile converso. Vivió una vida modesta y ejemplar, que le hizo ser querido por todos.

Nutría sobre todo una gran devoción por la Virgen, que difundía entre todos sus conocidos. Por ello, en 1588, tras obtener el permiso de sus superiores, regresó a su pueblo natal e animó a sus conciudadanos a construir una capilla en honor a la Virgen, sin revelarles la visión que había tenido ni la orden que había recibido; solo revelaría su secreto en el lecho de muerte, el 27 de abril de 1634.

Él mismo indicó el lugar, en su finca de Ecken, y consiguió las primeras ayudas para la construcción, que en poco tiempo se terminó; ese mismo año obtuvo la autorización para utilizarla para las funciones sagradas. Él mismo llevó a hombros una estatua de María que, en un inventario de 1626, se denomina "di terra bassanese" (de Bassano) y que aún hoy se venera en el edificio sagrado.

Son muchos los prodigios que se narran y que tuvieron lugar durante la construcción.

La estatua, trasladada a la iglesia parroquial de Folgaria, fue encontrada en tres ocasiones en la capilla situada en la montaña. El propio Pietro Dal Dosso, que se lesionó durante la construcción al perder un dedo de la mano bajo una roca que le cayó encima, se curó en pocas horas. Un niño, mordido por una serpiente venenosa, fue milagrosamente salvado. Tras una terrible tormenta, la nieve caída sobre el lugar adoptó la forma de rosas y lirios tallados en el hielo y de estrellas luminosas, mientras el viento traía melodiosas canciones.

Ya en 1637 se amplió la capilla y en 1662 se construyó el hermoso campanario. En 1700 se llevó a cabo una nueva ampliación, por iniciativa de la comunidad de Folgaria, y en 1885 se realizaron nuevos retoques.

Después de la guerra de 1914-1918 fue necesaria una restauración radical y total, debido a los numerosos daños sufridos en estas tierras fronterizas. El 8 de septiembre de 1951, los Padres Capuchinos se encargaron de la custodia del Santuario y se bendijo la primera piedra del hospicio que, gracias a la generosidad de la población, se construyó en muy poco tiempo, hasta el punto de poder inaugurarse ya el 8 de septiembre de 1952.

Durante el año mariano, el 1 de agosto de 1954, la estatua de la Virgen con el Niño fue coronada por el cardenal Angelo Giuseppe Roncalli, patriarca de Venecia y futuro papa Juan XXIII.

Así, con una bula papal, fechada el 7 de enero de 1955, Pío XII proclamó a la Virgen de las Gracias de Folgaria patrona insigne y principal de todos los esquiadores de Italia.

Es hermoso releer las propias palabras del papa Pío XII: "En el ardiente deseo de que toda la vida cristiana, como todas las manifestaciones artísticas, se informe de los principios de la fe y la piedad, y de que en la penosa y crítica situación actual se propague con mayor intensidad el culto a la Madre de Dios, hemos pensado acoger benévolamente tal súplica... Asignamos y declaramos a la Santísima Virgen María, bajo el título de 'Madonna delle Grazie di Folgaria', Patrona insigne y principal de todos los esquiadores de Italia, con todos los honores y privilegios que por derecho corresponden a los patronos principales".

Como testimonio del amor por el Santuario de Folgaria, uno de los lugares más místicos de oración y devoción de nuestras montañas, la ciudad de Milán ha ofrecido una copia de la estatua de la Madonnina del Duomo, que ha sido colocada sobre una columna antigua, ofrecida, a su vez, por la ciudad de Roma.

Cada 8 de septiembre se conmemora con una fiesta de origen antiguo y una solemne procesión en la que la estatua es llevada por los maestros de esquí.

Don Mario Morra 

28 de abril de 2026

Nuestra Señora, Icono de la Madre de Dios Flor que no se Marchita


Traducido del sitio Deva Maria:

 La flor que la Santísima Virgen sostiene en su mano en el icono Flor que no se marchita simboliza la virginidad y la pureza eternas de la Madre de Dios. La Iglesia Ortodoxa se dirige así a la Virgen María: "Tú eres la raíz de la virginidad y la flor imperecedera de la pureza".

Existen varios tipos diferentes de iconos de la Santísima Virgen María "Flor imperecedera". En una de ellas, el Niño Jesús aparece de pie a la izquierda de la Virgen, con un cetro real en las manos.