Traducido del sitio EWTN News:
Con motivo del 11.º aniversario del desplazamiento forzado de los cristianos en Irak, el padre Benedict Kiely entregó un ícono de Nuestra Señora de los Cristianos Perseguidos al obispo Benedictus Younan Hanno, arzobispo católico sirio de Mosul y sus dependencias, el 6 de agosto en Qaraqosh, Irak.
El obispo anunció que el ícono se colocará en la iglesia de San Efrén en Qaraqosh, que actualmente se encuentra en construcción y cuya inauguración está prevista para noviembre.
Kiely, sacerdote del Ordinariato Personal de Nuestra Señora de Walsingham, Inglaterra, ha dedicado la última década a apoyar a los cristianos perseguidos. En 2015, durante una visita a Irak para colaborar con los esfuerzos de Ayuda a la Iglesia Necesitada (Aid to the Church in Need) destinados a dar refugio y alimento a las víctimas del desplazamiento forzado, se sintió profundamente vinculado a los cristianos de ese lugar que sufren por su fe, lo que lo llevó a regresar en numerosas ocasiones y a ampliar su apoyo.
Sus esfuerzos dieron fruto en 2016 con la fundación oficial de Nasarean.org, dedicando su sacerdocio a predicar, escribir y crear conciencia a nivel mundial sobre la persecución de los cristianos de Oriente Medio, "así como a trabajar para generar oportunidades de empleo que les ayuden a permanecer en su patria histórica, algo que no se puede lograr sin una fuente de sustento", declaró a ACI MENA, el socio de noticias en lengua árabe de CNA.
"A lo largo de más de 10 años de servicio, nuestra organización ha apoyado más de 60 proyectos pequeños solo en Irak, además de otras iniciativas en Siria, Líbano, Egipto, Armenia y Jordania", dijo Kiely. "Nos enfocamos en proyectos pequeños y de gestión familiar para ayudar a las familias a permanecer arraigadas en la tierra de sus antepasados".
Impulsado por un sincero deseo de llamar a los miembros de la Iglesia a intensificar la oración por sus hermanos y hermanas perseguidos en todo el mundo y de llamar la atención sobre su sufrimiento, Kiely ha lanzado una iniciativa espiritual para establecer santuarios dedicados a la Virgen María bajo el título de "Nuestra Señora de los Cristianos Perseguidos".
"Una organización católica fundada por un sacerdote no puede ser como cualquier otra ONG [organización no gubernamental] humanitaria que solo brinda ayuda material", explicó Kiely. "La oración debe estar en el centro de nuestra misión. Por eso hemos creado estos santuarios, para ofrecer un espacio de oración por los cristianos que sufren, muchos de los cuales se encuentran en la diáspora, de modo que también puedan ser un signo de esperanza".
Tras la dedicación en la Iglesia de San Miguel en la ciudad de Nueva York —en la que se exhibió un ícono de la Virgen con el atuendo tradicional caldeo sosteniendo al Niño Jesús—, se llevaron a cabo dedicaciones en seis santuarios más alrededor del mundo: Nuestra Señora de la Asunción y San Gregorio en Warwick, Londres; la Parroquia de San Juan Guardián de Nuestra Señora en Clinton, Massachusetts; la Iglesia de Akalla en Estocolmo; la Capilla Bizantina del Colegio Católico de Wyoming en Lander, Wyoming; y Nuestra Madre del Perpetuo Socorro en Astana, Kazajistán. El séptimo santuario, en Qaraqosh, tendrá su dedicación este mes de octubre.
En la mayoría de las ceremonias de dedicación participó el obispo local, quien celebró la Divina Liturgia y bendijo el ícono.
Si bien los íconos comparten similitudes estilísticas, todos llevan su título en siríaco. "Quería que expresaran la identidad y la continuidad de los cristianos de Irak y que le recordaran al mundo que la lengua de Cristo sigue viva y se habla en esta tierra", explicó.
Kiely prefiere que los íconos sean creados por artistas cristianos de Oriente Medio para que tengan un significado simbólico y les brinden tanto aliento como apoyo. El ícono de Qaraqosh fue pintado por el diácono Ibrahim Lallo, un artista de la cercana localidad de Bartella.
Kiely concluyó con un mensaje de esperanza para los cristianos de Irak: "No los hemos olvidado. La Iglesia en Occidente ora por ustedes y los apoya para que puedan permanecer en su patria histórica, conservar su fe, su idioma y su patrimonio. Han estado aquí durante 2,000 años, y estos santuarios son una señal de nuestra preocupación por ustedes y de nuestro compromiso de permanecer a su lado".















