Del sitio Cofradías Sacramentales, de Gloria y Devocionales de Valladolid:
Señala el corresponsal del diario Libertad en un artículo publicado el 30 de mayo de 1950: “Hace unos cuantos siglos que esta preciosa imagen de la Virgen fue encontrada en el campo, a unos kilómetros del término municipal de La Seca, precisamente el lunes de Pentecostés. Según la tradición, debió ser escondida para evitar fuera profanada por las huestes morunas, y su hallazgo fue verificado por los vecinos de este pueblo, a la que adjudicaron el título emotivo de “Virgen de la Paz”. Desde aquella fecha viene siendo objeto de la veneración por parte del vecindario de distintas generaciones, y aunque su festividad es el 24 de enero, todos los años se conmemora la feliz aparición con una especial función religiosa, plena de místico fervor, a la que se denomina en este día la “Paz de Mayo”. […]”.
En la actualidad se siguen manteniendo las dos principales celebraciones en su honor: el 24 de enero y el último fin de semana de mayo.
Existió una ermita en su honor, donde moró la venerada imagen por siglos, enclavada en el Monte de La Paz, Monte de La Teja (Fuente de la Teja), o según otros llamado Monte Inestoso. Durante la Guerra de la Independencia y para evitar su profanación al estar en un paraje aislado, se toma la decisión de trasladarla primero a la Ermita del Cristo del Humilladero (actual cementerio) y posteriormente a una capilla propia en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. Al finalizar la contienda se funda una cofradía en su honor el 4 de octubre de 1814 quedando definitivamente aprobada dos años más tarde, en 1816. En recuerdo de ello, en 2016 se cumplió el 200 aniversario de la fundación de la Cofradía de Nuestra Señora de La Paz presidiendo los actos Mons. Ricardo Blázquez, arzobispo de Valladolid y Cardenal con el título de Santa María in Vallicella.
Es una talla en madera del siglo XVI y policromada en el XVIII. Representa a María, en pie, con el Niño Jesús en su brazo izquierdo mientras en la mano derecha sujeta el atributo propio de su advocación. En otros tiempos se la revestía completamente con vestiduras de tela natural que posteriormente fueron retiradas aunque en ocasiones recientes ha lucido manto. Destaca el juego de corona y sobrecorona así como la ráfaga que porta la imagen. También hay constancia que en tiempos pasados llevaba la luna a los pies.
Hay además una imagen vicaria, de vestir, que preside los cultos de mayo.
Como ultima curiosidad en cuanto relacionada con esta imagen, existe otra copia de la de vestir (la de los cultos de mayo) que en la solemnidad del Corpus Christi de 2023 presidió el altar que levantó la Muy Ilustre Cofradía de Nuestra Señora de La Piedad en la Plaza Mayor.













