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29 de enero de 2026

Nuestra Señora de la Gracia de Carmona


Adaptado del sitio Hermandad de Nuestra Señora la Santísima:

El origen de la devoción de la Imagen de la Santísima Virgen de Gracia se remonta a finales del Siglo XIII, concretamente, se cita la fecha de 1290, cuando tras la reconquista de Carmona, la leyenda dice que un pastor descubrió la Imagen en un lugar y cueva escondido en el que se había depositado 400 o 500 años atrás para que no llegara a manos de los musulmanes.

El pastor dio aviso al clero y se difunde la noticia por la ciudad, yendo todos al lugar en el que la Sagrada Imagen se hallaba y esta fue llevada al pueblo en procesión. A la mañana siguiente, la Imagen apareció milagrosamente en la cueva donde fue hallada.

Esto se interpreta como la intención de la Imagen de permanecer en dicho lugar, para ello se construye allí una ermita donde se comenzó a rendirle culto a esta Imagen bajo la advocación de la Virgen de Gracia.

 En los siglos posteriores la devoción a la Virgen de Gracia va creciendo lentamente y convive con otras devociones existentes en Carmona, como Nuestra Señora del Real y la Virgen de la Antigua. El gran impulso a la devoción a la Virgen de Gracia comienza en 1477, cuando Isabel la Católica, patrona de la ermita, nombra a los monjes ermitaños jerónimos de San Isidoro del Campo administradores y capellanes de la ermita, con la idea de fundar en él un monasterio.

Esto le otorgó un capital humano importante que apoyaba la devoción a la Sagrada Imagen. En el siglo XVI se había establecido de forma predominante la devoción y el culto a la Imagen de la Virgen de Gracia entre las advocaciones marianas de la Ciudad de la Carmona, en parte, gracias al cuidado culto de los jerónimos y a los continuos milagros que se le acechan. Para entonces, la imagen deja de contemplarse como una talla sedente de pequeño formato para completarse con el armazón con el que hoy se presenta, adquiriendo un ajuar textil y suntuario de importante envergadura.

El 19 de febrero de 1805 el Sumo Pontífice Pío VII confirma el "indulto de venerar" como Patrona principal a la Santísima Virgen María, bajo el Título de Gracia para la Ciudad de Carmona. Esto se debió a que el 16 de noviembre del año anterior, el Consejo de Carmona acuerda elegir y nombrar en solemne voto perpetuo a Nuestra Señora de Gracia como Patrona principal y titular de esta ciudad, a expensas de la confirmación del Papa. Este nombramiento venía a confirmar lo que era ya una realidad en la ciudad de Carmona desde 1653, cuando así se eligió por unanimidad de sufragio. 

Los monjes jerónimos permanecieron en la ermita de Nuestra Señora de Gracia hasta el año 1835, cuando tras la exclaustración de determinados monasterios y conventos con la conocida Desamortización de Mendizábal, el Cabildo de la Ciudad de Carmona acuerda traer la imagen a la Iglesia Prioral de Santa María, ocupando el lugar que tradicionalmente la Virgen ocupaba en la ciudad cuando subía. Con esto se conseguía la satisfacción de los clérigos y el pueblo en general al acercar a su Patrona a sus casas y a sus vidas. Con ello, el Ayuntamiento consigue un deseo acariciado durante mucho tiempo, y llega a considerar la titularidad de la Imagen como un bien de la Ciudad, y que a ellos como gobierno les tocaba decidir sobre ella, no a los jerónimos.

A partir de entonces, la organización de los cultos en honor a la Patrona de Carmona y la canalización de la devoción en torno a esta Imagen se llevará a cabo bajo la dirección del clero de la ciudad con la ayuda y colaboración del pueblo entero y del Ayuntamiento a la cabeza, contribuyendo todos a la solemnidad de sus cultos.

Esto explica que no hubiera sido necesaria la creación de una Hermandad hasta el año 1948, cuando tras las disminuciones constantes de Clero, la reducción de parroquias en Carmona, la mayor carga de trabajo para los sacerdotes y el aumento de población en la ciudad imposibilitan al clero para ocuparse por él solo de todo lo concerniente a la Virgen de Gracia. Tal y como explica D. Francisco de Paula Carrión Mejías, fundador y redactor de las Reglas de la Hermandad, esta se constituye con el fin de “trabajar incansablemente por aumentar, si es posible, las solemnidades de los cultos de la Virgen de Gracia, extender, si cabe, la devoción a la Señora y velar por la intangibilidad y conservación de las inmemoriales costumbres de esta Ciudad relacionadas con su Excelsa Patrona”, misión con la que se continua hoy en día.

El hecho de mayor relevancia ocurrido desde la creación de la Hermandad fue la Coronación Canónica de la Santísima Virgen de Gracia en 1990, coincidiendo con el VII centenario de la invención o aparición de la Imagen, y que estuvo acompañada ese año y los anteriores por una serie de preparativos, como fueron una peregrinación a Roma o las Misiones Generales por toda Carmona.

La Coronación Canónica de la Imagen tuvo lugar el 15 de septiembre de 1990 en la Puerta de Sevilla por el Arzobispo de Sevilla D. Carlos Amigo Vallejo.

11 de diciembre de 2024

San Juan Pablo II y el vínculo de las dos Guadalupes

 Del sitio Cari Filii:

El 22 de octubre se celebra la fiesta de San Juan Pablo II, uno de los Papas que más cariño y devoción ha despertado. A lo largo de su largo pontificado, que duró casi 27 años, dejó numerosas muestras de su amor a la Virgen María y a las fuentes desde donde el amor a la Virgen se propagó a todo el mundo.

Por eso destaca la especial relación que el Papa polaco tuvo con Guadalupe, pero no sólo por la gran advocación mexicana, sino también por la española, a las que el propio San Juan Pablo II vinculó entre ellas durante su visita a Extremadura en 1982.

Allí es difícil olvidar la visita del ahora santo, que además fue el primer Papa en visitar un monasterio situado en una tierra en la que nacieron muchos de los que fueron llevando el Evangelio a América.

En aquella ocasión, Juan Pablo II dijo a las miles de personas congregadas en el pequeño pueblo extremeño: “Es indiscutible la estima tan grande que le tengo a la Virgen de Guadalupe de México. Pero me doy cuenta de que aquí están sus orígenes. Antes de haber ido a la Basílica del Tepeyac, debería haber venido aquí para comprender mejor la devoción mexicana”.

De ese modo vinculaba dos advocaciones que comparten nombre y que aunque eran muy diversas entre sí compartían el celo por llevar a la Virgen al mundo entero, especialmente a tierras españolas y americanas.

En su homilía de aquel 4 de noviembre de 1982 y con un pontificado todavía dando sus primeros pasos afirmaba el Papa:

Junto con los hombres, junto con las generaciones de esta tierra extremeña y de España, caminaba también María, la Madre de Cristo. En los nuevos lugares de habitación Ella saludaba, en el poder del Espíritu Santo, a los nuevos pueblos, que respondían con la fe y la veneración a la Madre de Dios."

»De esta manera, la promesa mesiánica hecha a Abraham se difundía en el Nuevo Mundo y en Filipinas. ¿No es significativo que hoy nos encontremos en el santuario mariano de Guadalupe de la tierra española, y que contemporáneamente el santuario homónimo de México se haya convertido en el lugar de peregrinación para toda Hispanoamérica? También yo he tenido la dicha de ir como peregrino al Guadalupe mexicano al principio de mi servicio en la Sede de Pedro".

"Y he aquí que, como en otras lenguas, pero sobre todo en español —ya que en esta lengua se expresa la gran familia de los pueblos hispánicos— resuenan constantemente las palabras con las que un día Isabel saludó a María: ‘¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque así que sonó la voz de tu salutación en mis oídos, exultó el niño en mi seno. Dichosa la que ha creído que se cumplirá lo que se le ha dicho de parte del Señor’”.

A lo largo del tiempo también han surgido los escépticos que han asegurado que el Guadalupe mexicano es un mito inspirado en la historia española con el objetivo de inspirar devociones entre los nativos americanos.

Sin embargo, monseñor Eduardo Chávez, rector y cofundador del Instituto de Estudios Guadalupanos en la Ciudad de México, explica a Angelus News que existe abundante evidencia histórica de que los paralelos entre los guadalupes mexicanos y españoles no son de origen humano.

De hecho, señala que las dos historias de Guadalupe no son los únicos casos en los que María pide que sus apariciones sean informadas a las autoridades de la Iglesia; se dieron instrucciones similares en las apariciones de Lourdes y Fátima, entre otras.

No es que la historia mexicana se inventa para corresponder con la española”, dijo, sino que la Virgen María, cuando realmente es ella, es eclesial. Ella es Iglesia. Y eso se demuestra cuando envía a Juan Diego para que vaya al obispo”.

Además, las dos imágenes son completamente diferentes, incluso en su forma misma. La española muestra a María sosteniendo al niño Jesús, mientras que la tilma mexicana representa a una Virgen embarazada.

Al revelarse a sí misma como “Santa María de Guadalupe” a Juan Bernardino, el tío de Juan Diego, María “quería un nombre conocido por los españoles”, agregó Chávez porque "si no, los españoles habrían quemado su imagen de inmediato".

Al igual que el Camino de Santiago más conocido en el norte de España, Guadalupe se asocia con peregrinaciones a pie. Hay 23 rutas de peregrinaje oficiales en toda España que conducen al monasterio de Guadalupe, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1993.

La curación es un tema importante, explica Pilar Gordillo, historiadora del arte y delegada de Cultura del Arzobispado de Toledo, donde se encuentra el santuario mariano.

Esta experta cuenta que Guadalupe era históricamente conocida por los hospitales establecidos por los monjes jerónimos en la ciudad para tratar a los peregrinos y personas de las áreas rurales circundantes. “Los pacientes iban a ser curados, pero también recibirían el cuidado de la Virgen, a través de los ángeles que eran estos monjes”, asegura.

Al final de su estancia, los pacientes recibieron un par de zapatos de los monjes, un gesto práctico y simbólico. Por ello, añade que “a través del encuentro humano, la curación del alma te da zapatos, te da pies, te da alas, para caminar y volver al mundo, y poder afrontar lo que se te presente”.