18 de abril de 2023

Nuestra Señora de Kozelshchansk

Del blog Sembrar el camino:

A mediados del 1700 el ícono italiano llega a Ucrania y en 1881 realiza la curación de María, hija del conde Vladimir Kapnist, que poseía el icono.

Después de limpiar la cubierta y rezar ante la imagen sagrada, María se recuperó de una enfermedad paralizante misteriosa.

Como su fama creció y los milagros se multiplicaron, el icono fue trasladado a una capilla construida por él en la finca en Kozelschina, más tarde ampliada a una iglesia y un convento.

La imagen es del tipo Hodigitria, la Virgen tiene al Niño en su brazo izquierdo. Ella sostiene una cruz delicada en su mano derecha, y en la parte inferior izquierda, una mesa sostiene una taza y cuchara – posiblemente una referencia al himno Akathistos a la Madre de Dios: Dios te salve, tazón – en la que se mezcla el vino y la alegría.

El icono tiene su fiesta el 6 de marzo (21 de febrero en el calendario antiguo) en que se conmemora la curación de María.

El icono de Kozelshchansk de la Madre de Dios ha sido glorificado en el siglo XIX, aunque es más viejo que eso. Este icono es de origen italiano y fue llevado a Rusia por una de las damas de honor la Emperatriz Elizabeth (1741-1761), que era italiana. La propietaria del icono se casó con un funcionario de los registros del ejército cosaco de Zaporozhsky, Siromakh. Así, el icono se fue a Ucrania con ellos.

Durante el siglo XIX perteneció a la familia del conde Vladimir Kapnist, y fue uno de sus bienes sagrados. El icono se encontraba en la aldea de Kozelschina, la gobernación de Poltava. En el año 1880, María, hija de V. I. Kapnist, se dislocó algunos huesos de su pie. El médico local dijo que el problema no era grave. El Dr. Grube, un cirujano de nota en Kharkov, estuvo de acuerdo con el diagnóstico, y aplicó una escayola a los pies de María. También prescribió baños calientes y suplementos de hierro. Para disminuir las molestias del pie al caminar, un zapato especial fue creado con bandas de metal alrededor de la pierna de la niña. Pasada la Cuaresma la niña no siente ningún alivio.

Después de Pascua, María se torció el otro pie. Luego, los hombros y la cadera izquierda se dislocaron también y se le presentó un dolor en la espalda. El médico aconsejó al Conde Kapnist llevar a su hija inmediatamente al Cáucaso a las aguas minerales curativas y al aire de la montaña. El viaje a la región del Cáucaso y los tratamientos curativos le causaron una aflicción aún mayor. La joven perdió toda sensación en las manos y los pies, ni siquiera sentía los pellizcos.

Debido al grado avanzado de la enfermedad, y puesto que la terapia no estaba ayudando, se vieron obligados a regresar a casa.

En el mes de octubre, el padre viajó con su hija enferma a Moscú. Aquí los especialistas consultados declararon que no podían hacer nada por María.

Los padres y la enferma comenzaron a desesperarse. Médicos de renombre de Poltava y Moscú sugirieron que consultara a alguna de las luminarias de Europa. Con la esperanza de recibir ayuda del famoso médico francés Charcot, que se esperaba en breve en Moscú, el Conde decidió llevar a su hija a allí.

Dado que habían estado algún tiempo en Moscú, la enferma le pidió regresar a casa. El Conde la envió de vuelta a la aldea, y su esposa, prometió llevar a su hija de vuelta a Moscú cuando recibiera la noticia de la llegada del profesor. El 21 de febrero de 1881, recibió un telegrama diciendo que el profesor había llegado a Moscú.

El día antes de la cita, la madre de María le sugirió rezar ante el icono de la familia de la Madre de Dios. Ella dijo a su hija, “Masha [un diminutivo de María], mañana vamos a Moscú. Toma el icono, vamos a limpiar su cubierta y rezar a la Virgen Santa para curar tus enfermedades”.

La niña, que no tenía confianza en los médicos de la tierra, puso toda su esperanza en Dios. Este icono ha sido conocido como wonderworking. Según la tradición, las mujeres jóvenes que oran antes, tienen una familia feliz. También era la costumbre limpiar la cubierta del icono, y el orante la podía limpiar con algodón o lino.

Tomando el sagrado en su pecho, la niña enferma, con la ayuda de su madre, lo limpió y expresó toda la tristeza y la desesperación de su alma a la Madre de Dios. De repente, sintió la fuerza de regreso a su cuerpo y gritó en voz alta, “¡Mamá, mamá! Puedo sentir mis piernas! Puedo sentir mis manos!” Se arrancó los aparatos de metal y las vendas y comenzó a caminar por la habitación, sin dejar de mantener fuertemente el icono de la Madre de Dios en sus manos.

Al principio, la madre pensó que su hija había perdido su sentido, la brusquedad de sus movimientos, la alegría en su rostro, y sus gritos le parecieron a la madre que eran síntomas de un ataque de locura. Sin embargo, la condesa comenzó a ver que su hija había sido curada milagrosamente.

El párroco fue convocado y celebraron entonces un servicio de acción de gracias ante el icono. El feliz acontecimiento rápidamente se hizo conocido a través de todas las aldeas circundantes.

A pesar de esto, la condesa junto a su hija y al icono, fueron a Moscú. Los médicos, incluido el renombrado Charcot se abstuvieron de dar una explicación científica de lo que había ocurrido. Charcot afirmó que si no fuera por la presencia de testigos dignos de confianza como los profesores Moscovitas, habría considerado todo un montaje.

La noticia de la curación se extendió rápidamente en Moscú y la gente comenzó a ir en a multitud al hotel, y luego a la Iglesia, donde se había llevado el icono.

El icono continuó haciendo varias curaciones más. Cuando la familia regresó a Kozelschina, la gente ya había oído hablar de los milagros del icono de la Madre de Dios de Kozelschansk en Moscú, y muchos vinieron a venerar el icono.

Poco después, una joven ciega apareció y les dijo que en un sueño, la Madre de Dios le había dicho que fuera a orar ante su icono. La condesa sacó el icono, y la ciega oró ante él por un largo tiempo. Varios días después, ella recuperó la vista en ambos ojos.

Ya no era posible mantener el icono en la casa, así que por orden del arzobispo Juan de Poltava, el icono fue trasladado a una capilla provisional el 23 de abril de 1881. Cada día, desde temprano en la mañana, servicios de Acción de Gracias y Akathistos eran servidos ante el icono.

En 1882 se construyó una capilla en los terrenos de la finca, y luego una iglesia. Por decisión del Santo Sínodo del 1 de marzo 1885 un monasterio de mujeres fue establecido con un hospital, escuela y hogar para los lisiados, y el 17 de febrero de 1891, fue dedicado a la Natividad de la Virgen Santísima.

En la actualidad, el icono de Kozelschansk está en el monasterio de las mujeres de Krasnogorsk (diócesis de Kiev).

En la esquina inferior izquierda del icono hay una mesa con una taza y una cuchara. Se cree que esto simboliza a la Madre de Dios, como un recipiente “para mezclar el vino de la alegría”. Un servicio y un Akathistos fueron compuestos para el icono de Kozelschansk.

17 de abril de 2023

Icono de Nuestra Señora de Jurovich

 

Del sitio Deva - Maria:

Icono de la Madre de Dios de Yurovichi (LA MADRE DE DIOS) del Monasterio de la Natividad de la Santísima Virgen María en el pueblo de Yurovichi, Bielorrusia.

 

 
 
 

 

16 de abril de 2023

Diez trucos para rezar el Rosario de Nuestra Señora todos los días aún con desánimos y distracciones

Del sitio Cari Filii:

Un 7 de octubre de 1208, dice una antigua tradición de los religiosos dominicos, la Virgen María se apareció a Santo Domingo de Guzmán y enseñó al santo castellano a rezar el rosario, asegurándole que este rezo propiciaría conversiones de pecadores y abundantes gracias para los fieles.

En nuestra vida ajetreada parece muy difícil rezar el rosario cada día, pero el sacerdote Florian Kolfhaus (que además de trabajar en temas diplomáticos en la Secretaría de Estado vaticana escribe libros de devoción) señala en su libro "El Rosario: Teología de rodillas" algunos trucos para poderlo rezar cada día. Los resume Diego López Marina para Aciprensa.

Florian Kolfhaus tiene algunos consejos sobre el Rosario

1. Tener el Rosario en el bolsillo: Todo católico debe tener siempre un Rosario en su bolsillo. Existe el denario con sólo diez cuentas y que puede transportarse fácilmente. Siempre que busques un pañuelo o una llave antes de salir, recuerda también llevar el Rosario de Jesús y María.

2. Aprovechar el tiempo libre también para rezar: En la vida cotidiana siempre hay un "tiempo libre" que podemos aprovechar para rezar el Rosario: cuando esperamos la consulta médica, un bus, una llamada importante, entre otros.

Y si por alguna razón una persona no desea mostrarse en una "sala de espera" como católico practicante, también puede utilizar sus manos: tenemos diez dedos para contar los Avemarías.

3. Rezar mientras se realizan quehaceres y deporte: Muchas actividades no requieren pensar mucho, porque las hacemos mecánicamente. Cuando se pica la cebolla, se tiende la ropa o se lava el auto también se puede rezar el Rosario. Así como cuando las personas que se aman piensan en el otro sin importar la actividad que realicen, el Rosario ayuda a permanecer en sintonía con el corazón de Jesús y María.

Esto también funciona mientras hacemos deporte: correr, andar en bicicleta o nadar son actividades en las que se puede rezar el Rosario al ritmo de la propia respiración (ya sea de forma interna o en voz alta si estás solo en un campo abierto).

4. Las imágenes y la música también pueden ayudar: El Rosario es una oración contemplativa. Más importante que las palabras que usemos, es la predisposición de nuestro corazón para contemplar cada uno de los misterios.

Para este propósito se puede buscar en Internet cinco imágenes que nos ayuden a contemplar cada pasaje de la vida Cristo y María. Por otro lado, la música también puede ser útil si se ejecuta en un segundo plano para encontrar paz.

5. Canalizar nuestras distracciones para rezar: Es difícil una oración en la que no surjan distracciones. Una y otra vez los pensamientos vienen a nuestra mente: la lista de compras, el cumpleaños de un amigo, una enfermedad o una preocupación.

Si luchamos contra ellas en la oración, a menudo es peor. Es mejor reunir estas "distracciones" y rezar un Avemaría por las personas, por los amigos y familiares, por uno mismo y los problemas. De este modo la oración se hace sincera y personal.

6. Rezar por el otro mientras nos desplazamos: En el camino al trabajo o a la escuela, ya sea en auto o en bus, en tren o caminando, es posible rezar el Rosario sin bajar la cabeza y cerrar los ojos.

Rezar mientras nos desplazamos significa dedicar los Avemarías a las personas con las que hemos establecido contacto o visto durante el día; también por las empresas e instituciones que están en mi camino. Por ejemplo, si veo a un doctor en mi camino puedo rezar por las personas que atenderán sus enfermedades con él.

7. Orar de rodillas o peregrinando: El Rosario puede rezarse siempre y en todo lugar. A veces, cuando se reza de rodillas o se peregrina se puede llegar a sentir un "desafío físico". Sin embargo esto no se trata de "torturarse" o aguantar el mayor tiempo posible, sino de tener en cuenta que tenemos un cuerpo y alma para adorar a Dios. Por lo tanto, el rosario es también una oración de peregrinación.

8. Conectar cada misterio con una intención: No siempre se tiene que rezar el Rosario de corrido. A menudo puede ser útil conectar cada misterio con una preocupación particular: mi madre, un amigo, el Papa, los cristianos perseguidos. Cuanto más específico sea, mejor. La alabanza y dar gracias a Dios no deben tampoco estar ausentes.

9. Rezarlo en momentos de sequía espiritual: Nosotros los cristianos no somos “yoguis” que debemos cumplir con prácticas ascéticas para “vaciar” nuestra mente. Si bien nuestra relación con Dios está por encima de cualquier actividad, hay también momentos de sequía y aflicción en los que no se puede orar.

En estos momentos difíciles, tenemos que recogernos con el Rosario y simplemente recitar las oraciones. Esto no es una charla pagana, sino que aquella pequeña chispa de buena voluntad que ofrecemos a Dios, puede fomentar que el Espíritu Santo avive la llama de nuestro espíritu.

En tiempos difíciles, incluso puede ser suficiente sostener el Rosario sin pronunciar una palabra. Este estado desdichado ante Dios y su Madre se convierte en una buena oración y ciertamente no permanece sin respuesta.

10. Caer dormido rezando el Rosario: El Rosario no debe estar solo es nuestro bolsillos, sino en cada mesita de noche. Cuando se intenta conciliar el sueño también se pueden rezar los Avemarías y es mejor que contar ovejas. En ocasiones solo las personas mayores y enfermas se “aferran” al Rosario por la noche debido a las promesas de seguridad, fortaleza y consuelo. Sin embargo, también en los buenos tiempos se debe recurrir a esta oración y pedir especialmente por aquellos que sufren.

15 de abril de 2023

Un devoto esposo y su mujer desesperada

 

Ejemplo 8 de Las Glorias de María:

Se refiere en la cuarta parte del Tesoro del rosario que había un caballero devotísimo de la Madre de Dios que había mandado hacer en su palacio un pequeño oratorio en el que ante una hermosa imagen de la Virgen solía pasar los ratos rezando, no sólo de día, sino por la noche, interrumpiendo el descanso para ir a visitar a su amada Señora. 

Su esposa, dama por lo demás muy piadosa, observando que su marido, con el mayor sigilo, se levantaba del lecho, salía del cuarto y no volvía sino después de mucho tiempo, cayó la infeliz en sospechas de infidelidad.

Un día, para librarse de esta espina que la atormentaba, se atrevió a preguntar a su marido si amaba a otra más que a ella. El caballero, con una sonrisa, le respondió: “Sí, claro, yo amo a la señora más amable del mundo. A ella le he entregado todo mi corazón; antes prefiero morir que dejarla de amar. Si tú la conocieras, tú misma me dirías que la amase más aún de lo que la amo”. Se refería a la santísima Virgen, a la que tan tiernamente amaba. 

Pero la esposa, despedazada por los celos, para cerciorarse mejor le preguntó si se levantaba de noche y salía de la estancia para encontrarse con la señora. Y el caballero, que no sospechaba la gran agitación que turbaba a su mujer, le respondió que sí. 

La dama, dando por seguro lo que no era verdad y ciega de pasión, una noche en que el marido, según costumbre, salió de la estancia, desesperada, tomó un cuchillo y se dio un tajo mortal en el cuello.

El caballero, habiendo cumplido sus devociones, volvió a la alcoba, y al ir a entrar en el lecho lo sintió todo mojado. Llama a la mujer y no responde. La zarandea y no se mueve. Enciende una luz y ve el lecho lleno de sangre y a la mujer muerta. Por fin se dio cuenta de que ella se había matado por celos. 

¿Qué hizo entonces? Volvió apresuradamente a la capilla, se postró ante la imagen de la Virgen y llorando devotamente rezó así: Madre mía, ya ves mi aflicción. Si tú no me consuelas, ¿a quién puedo recurrir? Mira que por venir a honrarte me ha sucedido la desgracia de ver a mi mujer muerta. Tú, que todo lo puedes, remédialo.

¿Y quién de los que ruegan a esta Madre de misericordia con confianza no consigue lo que quiere? Después de esta plegaria siente que le llama una sirvienta y le dice: “Señor, vaya al dormitorio, que le llama la señora”. El caballero no podía creerlo por la alegría. “Vete –dijo a la doncella–, mira bien a ver si es ella la que me
reclama
”. Volvió la sirvienta, diciendo: “Vaya pronto, Señor, que la señora le está esperando”. 

Va, abre la puerta y ve a la mujer viva, que se echa a los pies llorando y le ruega que la perdone, diciéndole: “Esposo mío, la Madre de Dios, por tus plegarias, me ha librado del infierno”. Y llorando los dos de alegría fueron a agradecer a la Virgen en el oratorio. 

Al día siguiente mandó preparar un banquete para todos los parientes, a los que les refirió todo lo sucedido la propia mujer. Y les mostraba la cicatriz que le quedó en el cuello. Con esto, todos se inflamaron en el amor a la Virgen María.

ORACIÓN ESPERANZADA EN MARÍA

¡Madre del santo amor!
¡Vida, refugio y esperanza nuestra!
Bien sabes que tu Hijo Jesucristo,
además de ser nuestro abogado perpetuo
ante su eterno Padre,
quiso también que tú fueras
ante él intercesora nuestra
para impetrarnos las divinas misericordias.

Ha dispuesto que tus plegarias
ayuden a nuestra salvación;
les ha otorgado tan gran eficacia,
que obtienen de él cuanto le piden.

A ti, pues, acudo, Madre,
porque soy un pobre pecador.

Espero, Señora, que me he de salvar
por los méritos de Cristo y por tu intercesión.

Así lo espero, y tanto confío
que si de mí dependiera mi salvación
en tus manos la pondría,
porque más me fío de tu misericordia y protección
que de todas las obras mías.

No me abandones, Madre y esperanza mía,
como lo tengo merecido.

Que te mueva a compasión mi miseria;
socórreme y sálvame.

Con mis pecados he cerrado la puerta
a las luces y gracias
que del Señor me habías alcanzado.

Pero tu piedad para con los desdichados
y el poder de que dispones ante Dios
superan al número y malicia de mis pecados.

Conozcan cielo y tierra,
que el protegido por ti jamás se pierde.

Olvídense todos de mí,
con tal de que de mí no te olvides,
Madre de Dios omnipotente.

Dile a Dios que soy tu siervo,
que me defiendes y me salvaré.

Yo me fío de ti, María;
en esta esperanza vivo
y en ella espero morir diciendo:
Jesús es mi única esperanza,
y tú, después de Jesús, Virgen María
”.

San Alfonso María de Ligorio

 

14 de abril de 2023

Nuestra Señora de la Noche

 

Del sitio Hozana:

La Santísima Virgen María nos cuida como una madre cuida a su hijo. Cada noche, si se lo pedimos, la Reina del cielo se complace en cubrirnos con su suave abrigo, se encarga de nuestras preocupaciones y nos mece tiernamente en su lecho.

He aquí un hermoso poema, que podemos leer, entre numerosas otras oraciones, para dirigirnos a María al rezar por la noche.

Oración a nuestra madre protectora de la noche

¡Protégenos madre de Dios!

Madre de Dios y Madre nuestra, luz de Dios que nos llamas siempre a rezar, amar, y  perdonar, entra esta noche en nuestros corazones pecadores y afligidos, limpia nuestras conciencias haciéndonos capaz de comprender el infinito amor y Su eterna misericordia .

Regalo del altísimo para la conversión de los hombres, llévanos de la mano como una buena madre, guíanos en la adversidad terrena para conducirnos, con fe y esperanza sincera, hacia la vida y la alegría eterna, promesa del Hijo de Dios y fruto de tu seno Jesús.

"Quien come de este pan vivirá para siempre", "Quien cree en Dios vivirá en su luz". Madre tú nos recuerdas estas palabras y queremos seguir el camino que nos lleva hacia tu Hijo.

Ayúdanos, Madre protectora de la noche, a ponernos sólo en las manos de Dios con confianza para que Él pueda obrar en nosotros. Y siempre hagamos su voluntad como lo hiciste Tú. Repara nuestras fuerzas, alimenta nuestra esperanza, aumenta nuestra capacidad de amar y de servir a los demás. Llénanos de tu dulzura y de tu paz.

Amén.


13 de abril de 2023

Nuestra Señora Reina del Santísimo Rosario de Agua Santa

Del sitio Catholic.net

Bajando de la ciudad de Ambato, capital de la provincia ecuatoriana de Tungurahua, llegamos a la ciudadela de Baños, a 1,800 metros de altura, llamada "Puerta del Oriente", porque allí empieza prácticamente la región amazónica ecuatoriana.

Baños, como lo dice su mismo nombre, es renombrada por sus aguas ferruginosas que brotan del volcán Tungurahua. Esta pequeña ciudad termal es famosa sobre todo por su santuario de la "Reina del Santísimo Rosario de Agua Santa", que surge en la zona oriental.

La fundación de Baños se remonta al año 1570, pocos años antes de la fundación de Quito, cuando los misioneros dominicos recorrían la región evangelizando los centros de Ambato, Pelileo, Patate y Canelos.

En Baños construyeron un centro de acogida para los misioneros que bajaban a la región amazónica o regresaban de ella. En los comienzos erigieron una capillita con muros de "guadua" y techo cubierto de paja, donde se veneraba una estatua de la Santísima Virgen de Monserrat. Más abajo surgía la "ermita" de la Virgen de Agua Santa.

Un relato histórico informa que una noche el sacristán de la iglesia de Baños. vio a una pequeña estatua de la Virgen cernerse en el aire, acompañada por dos bellísimos jóvenes, y bajar a pies de un manantial que brotaba de la montaña.

El hecho se repitió varias veces; por eso el párroco y la gente del lugar se reunieron en la capillita para suplicar a la Santísima Virgen que les manifestara claramente sus intenciones.

La noche siguiente la Virgen apareció al sacerdote pidiéndole la erección de una capilla junto al manantial, prometiendo la curación a los leprosos que se bañarán con fe en aquellas aguas.

El mando fue ejecutado minuciosamente, pero cuando llegó el momento de trasladar la imagen al nuevo templo, el párroco y la gente constataron que había misteriosamente desaparecido. Más tarde llegó a la plaza del pueblo donde se había construido el templo, una mula cargada con un cajón. Nadie sabía de donde había llegado y a quien pertenecía. El cajón fue entregado al párroco esperando la comparecencia del propietario.

Pasaron dos meses sin que nadie reclamara el cajón. Por lo tanto, el párroco decidió abrirlo en presencia de algunos testigos. Con su gran maravilla descubrieron la estatua de la Virgen venerada actualmente en el santuario de Baños. Desde aquel momento la imagen de "Nuestra Señora del Rosario de Agua Santa de Baños" se convirtió en una de las más veneradas en el Ecuador y en otros países latinoamericanos. La construcción de la actual basílica, comenzada por el dominico flamenco P. Tomás Cornelio Alflants a finales del siglo pasado, fue completada en 1929.

Un breve del Papa Pío XII en 1957 declaraba a la Virgen de Agua Santa de Baños "patrona principal de las misiones del oriente ecuatoriano". En 1959, el Cardenal Arzobispo de Quito, Carlos M. de la Torre, coronaba solemnemente la estatua de la Virgen con la presencia del Presidente de la República, Dr. Camilo Ponce, quien ofreció a la Madre de Dios el bastón presidencial invocando su patrocinio sobre el Ecuador.

En la basílica podemos admirar numerosos lienzos que ilustran la historia del Santuario y los milagros más conocidos obrados por la Santísima Virgen.

Numerosísimos son los peregrinos, provenientes de todas partes del Ecuador y de otros países, que visitan semanalmente el santuario.

12 de abril de 2023

Nuestra Señora de las Flores

Del Libro Apariciones, Mensajes y Milagros de la Santísima Virgen María en la Historia Cristiana de Josef Michaeli Oberhauser:

Cuando Federico Buzzini murió en el año 1910, su viuda, al volver del cementerio fue a la iglesia con sus cuatro pequeñas hijas. Delante del Santuario dijo: “Jesús, confío en ti, que vas a sustituir a mi marido y al padre de mis hijas. Te consagro mis hijas, para que sean todas tus esposas. Que se haga tu voluntad, Jesús y no la nuestra.” Llamó al párroco y le pidió que bendijera a todos. “Te doy mis hijas y yo misma para siempre”.

Tres de sus hijas entraron al convento y Rosa, la cuarta, se casó a los 28 años con Guiseppe Quattrini. En el tercer embarazo, el médico aconsejó un aborto
terapéutico. Rosa se negó categóricamente, afirmando: “Este niño es de Dios, él es el que me lo dio”. El parto era muy complicado y la salud de Rosa empeoró progresivamente. 

El 24 de septiembre una misteriosa dama la visitó. Poco antes del mediodía, una desconocida joven mujer tocó a la puerta. La tía Adele, que vivía con la familia, fue a abrir. La mujer, muy bonita, llevaba el traje de las campesinas de la región. La visita venía a buscar 500 liras para las obras del Padre Pio. La tía le contestó que entre todos no tenían más de 1000 liras, las cuales, por otra parte, se habían pedido prestadas. La visita se volvió hacia Rosa que guardaba cama en el fondo de la pieza.

¿Tienes fe en el Padre Pio?” le preguntó.

Si, tengo gran confianza en él. Le ruego hace tiempo, pero aún no me cura”.

Si tienes confianza en el Padre Pio, él te hará curar”.

En ese momento sonó el mediodía y la dama le dijo: “Recemos el Ángelus” y luego, acercándose a Rosa, añadió: “Vamos, levántate”.

No puedo levantarme, tengo dolores demasiado fuertes”.

¡Dame la mano, trata!

No puedo

¡Dame la otra!

Rosa se levantó y juntas rezaron el Ángelus. Tras el Ángelus, la dama añadió: “Ahora digamos cinco Padrenuestro, Ave y Gloria por las intenciones del Padre Pio, en honor de las cinco heridas de nuestro Señor”.

La Dama trató las heridas de Rosa, las que se cerraron inmediatamente.

Irás a ver al Padre Pio”.

No tengo ni dinero, ni prenda de vestir”.

Tendrás lo que sea necesario

Cuando la Señora había salido, la tía Adele fue a pedir, frente a la imagen de Nuestra Señora: “Madonna querida, asegúrame que el Padre Pio reciba estas 500 liras”.

Entonces oyó una voz fuerte, que era indudablemente la del Padre Pio: “Cree y confía en la curación de Mamma Rosa”.

Algunos meses más tarde, en mayo de 1962, Rosa realizó un peregrinaje a San Giovanni Rotondo en Foggia, donde vivía el Padre Pio. En la mañana, mientras rezaba el rosario en la plaza de la iglesia de San Giovanni, oyó repentinamente un llamado: “Rosa, Rosa”.

Se dio vuelta y vio con sorpresa a la Dama.

¿Me reconoces?

Si”, respondió Rosa, ”eres la Dama que me ayudó para mi curación”. 

“Soy la Madre de la Consolación, la Madre de los Afligidos. Dígalo en San Damián y al médico que no quiso creer en tu curación. Tras la misa, nos encontraremos y te acompañaré a ver al Padre Pio”.

Así fue. En cuanto estuvieron ante el Padre Pio, la Virgen desapareció.

El Padre recibió a Mamma Rosa y le ordenó a asistir a los enfermos, sobre todo espiritualmente, durante dos años. 

Ella misma dice, que durante este período, oía una voz interior que le decía que debía volver a cuidar enfermos. Todos eran enfermos próximos a la muerte. 

Durante estos años fue muy a menudo a ver al Padre Pio, llevando enfermos. Cuando la tía Adele contrajo una pulmonía, fue de vuelta a verla. Cuando se confesó con el Padre, este le dijo que ya no dejara su casa, que rogara delante de la pequeña capilla de San Miguel, para que le ilumine, le guie, le asista y le defienda, ya que le ocurrirá un gran acontecimiento y que se prepare a rezar.

El 16 de octubre, mientras sonaba el mediodía del campanario, Rosa recitaba el Angelus, oyó una voz que la llamaba del exterior, con una voz suave: “Rosa, Rosa, ven aquí, te espero”.

Rosa cuenta que vio una nube blanca descender del cielo, era una luz brillante y repleta de estrellas de oro y plata. Contenía también un número incalculable de pétalos de rosas de todos los colores, que caían, tapando el suelo del jardín. Un momento después, emergió de la nube un gran globo rojo que se ubicó sobre el peral.

Entonces, la nube desapareció y la Madonna apareció rodeada con una viva luz. El manto de la Madonna era muy ligero y flotaba al viento, parecía cubrir el mundo entero. Tenía un vestido azul con un cinturón blanco, desde donde colgaba un rosario con cuentas resplandecientes que terminaban en un crucifijo fulgurante, cuya imagen de Jesús crucificado parecía viva. “De sus manos salían grandes rayos luminosos que me tocaban la cara y todo mi ser”.

Nuestra Dama de las Rosas, recordando su papel de Madre, se instaló en este pequeño jardín y daba un mensaje: “Mi pequeña, vengo de muy lejos, anuncia al mundo que todos deben rezar, que Jesús ya no puede llevar la cruz. Quiero que todos se salven. He venido para llevar al mundo a la oración, porque los castigos están cerca, volveré cada viernes y te daré mensajes que debes dar a conocer al mundo”.

Soy solamente una pobre granjera, nadie me creerá, me encarcelarán”. 

No estés asustada, te dejaré un signo: Este árbol de peras florecerá”.

En el mismo momento Nuestra Señora desapareció de la vista y el árbol se cubrió de flores tan profusas que apenas se podía ver el follaje.

Nuestra Señora llamó a este lugar: Su pequeño Paraíso. La Virgen, después de esta aparición, dio muchos mensajes para el mundo, hasta la muerte de Mamma Rosa en 1981. De ese día en adelante la Virgen ha aparecida en el mismo lugar cada primer viernes de mes y ha continuado hasta hoy.

11 de abril de 2023

Nuestra Señora de Blau o del Chichón

Del sitio  Aleteia:

Es tan popular en algunos lugares de España, que muchas niñas o mujeres llevan el nombre Blau (chichón en catalán).

La Virgen del Blau o del Chichón se conserva en la Catedral Nueva de Lérida (España). Tiene su denominación debido a una curiosa mancha morada en su frente, un moretón o morado.

Una curiosa leyenda nos cuenta el porqué de este apelativo

Cuenta el relato que al escultor Jordi Safont se le encargó esculpir dos imágenes, una para presidir la Porta dels Apòstols de la Seu Vella de Lleida (Catedral Vieja) y otra para el hospital.

Como no llegaba a tiempo para la fecha establecida para la entrega, dejó a cargo a su aprendiz la ejecución de la obra para la Catedral Vieja.

El aprendiz esculpió una hermosa imagen de la "Madre de Dios", con su rostro sereno, capaz de trasmitir tanta tranquilidad.

El maestro escultor, al verla tan bella, no pudo contener sus bajos sentimientos de envidia. Estaba tan irritado que lanzó un martillo a la cabeza de la estatua con el propósito de dañarla.

Sin embargo, según cuenta la leyenda, a pesar del golpe la estatua quedó totalmente entera, pero en la frente, donde dio el golpe del martillo que extrañamente rebotó, le quedó una marca como si fuese un moretón o "blau" en catalán.

La imagen es una escultura de piedra policromada de estilo gótico, que representa a la "Madre de Dios". La Virgen María que está de pie, sostiene en su brazo izquierdo al Niño Jesús y en su brazo derecho una paloma.

Con la Guerra de Sucesión la imagen de la Virgen del Blau tuvo que ser trasladada a la Catedral Nueva.

En un sentido peregrinaje llegó al sitio donde se encuentra hoy, y todos los 2 de febrero, día de la Candelaria, tiene su fiesta dónde se suele representar la llegada de la Virgen a la Catedral Nova.

La Eucaristía ese día es celebrada con dos ritos: la ofrenda de la luz y las flores de las Blaus.

Las "Blaus", son niñas y mujeres que justamente llevan el nombre Blau, y ese día al final de la misa una a una deja una flor en los pies de la Virgen a modo de ofrenda.

10 de abril de 2023

Nuestra Señora del Rosario de la Reconquista y Defensa de BuenosAires

 

Del sitio de Noticias AICA:

La familia dominica celebró el domingo 9 de octubre de 2022, el centenario de la coronación de la imagen de Nuestra Señora del Rosario de la Reconquistas y Defensa de Buenos Ayres, venerada en la basílica de Nuestra Señora del Rosario (Belgrano y Defensa, en el barrio porteño de Montserrat). Tras la celebración de una solemne Eucaristía se realizó una procesión con la histórica imagen por las calles aledañas al convento de los dominicos.

Se trata de la imagen más antigua de esta ciudad dedicada a la Virgen del Rosario, en el convento porteño de los frailes dominicos desde 1602 fue venerada por los héroes de la independencia, testigo de algunos de los hitos más emblemáticos de la historia argentina, y según los próceres que los protagonizaron, su protectora.

El culto a Nuestra Señora del Rosario se conoció en Buenos Aires, prácticamente, desde la fundación del convento a inicios del siglo XVI. A partir de entonces se establecieron diferentes cofradías y hermandades dedicadas a su culto y devoción. 

La imagen de la Virgen del Rosario, con el Niño Jesús en sus brazos, esculpida en madera, sufrió varias adecuaciones a lo largo de su historia. Estéticamente es una joya digna de la devoción y fue ataviada con especial cariño por los argentinos. 

La imagen y el templo fueron testigos de las gestas de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires (1806-1807), razón por la que se conservan en el camarín las banderas arrebatadas al Regimiento de Infantería Escocés N° 71, y que Santiago de Liniers puso a los pies de la Virgen.

El templo dominico, y particularmente mariano, engalanado a lo largo de los siglos por piadosos y agradecidos fieles, fue consagrado en honor de la Virgen del Santísimo Rosario el 19 de octubre de 1783 y elevado a Basílica Menor Papal el 23 de agosto de 1909.

La imagen de la Virgen del Rosario, coronada el 22 de octubre de 1922 fue posteriormente salvada del incendio de 1955 por amigos del convento y fieles devotos.

Particularmente devoto de esta imagen de la Virgen del Rosario fue Manuel Belgrano, miembro de la Primera Junta, prócer de la Independencia, que al vencer a los realistas en el Norte le envió también banderas tomadas como señal de agradecimiento y ofrenda. 

El creador de la bandera argentina, terciario dominico y miembro de la cofradía del Rosario, fue sepultado en el convento, y hoy sus restos descansan en un imponente mausoleo emplazado en su entrada.

Con el título “De la Reconquista y Defensa de Buenos”, el papa Pío XI decretó su coronación el 24 de marzo de 1922, colmándose así las aspiraciones de los prelados, corporaciones y devotos, que auspiciaron la feliz iniciativa, largo tiempo sustentada por fray Álvaro Álvarez y Sánchez.

El mismo año y en la tarde del domingo 8 de octubre, fue cumplimentado el decreto pontificio, y la histórica Plaza de Mayo, escenario de la augusta ceremonia, congregó a más de 30.000 personas, las que, presididas por las altas autoridades eclesiásticas y civiles, se asociaron a exteriorizar su afirmación de fe a la milagrosa imagen.

Según relatan las crónicas de la época “la singular ceremonia alcanzó en todo momento a revestir la solemnidad de un grandioso acontecimiento religioso-patriótico. Las banderas de tres pueblos hermanos, la española, la uruguaya y la chilena, realzaban aún más la trascendencia de la escena consagratoria del culto a la antigua imagen y glorificadora de acontecimientos de la epopeya nacional”.

El acto fue de tal magnitud y esplendor que contó con la presencia de numerosas autoridades eclesiásticas y civiles y la del propio presidente de la República, Hipólito Yrigoyen, quien además actuó como padrino de la coronación junto con doña Inés Dorrego de Unzué.

Y agregan las crónicas: “Leídos el Acta y el Breve pontificio, el obispo monseñor Miguel de Andrea pronunció un patriótico discurso, en el que fue varias veces interrumpido con aplausos por la enorme muchedumbre que rodeaba el palco oficial. Comenzó el orador haciendo resaltar el hermoso espectáculo que ofrecía la plaza, en la que se hallaban, dijo, congregados elementos representativos de todas las clases sociales de la República y de todos los pueblos de la tierra, con objeto de rendir homenaje público a la Virgen de la Reconquista”.

Para acompañar musicalmente este feliz aniversario, se estrenó el pasado 29 de septiembre una nueva canción titulada “Señora del Santo Rosario”.

Compuesta durante su noviciado por fray Martín María Cescutti OP, fraile estudiante de la Orden Dominica, es interpretada por un coro integrado tanto por miembros del Centro de Estudios de la Orden de Predicadores, por miembros de la fraternidad laical, de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (Fasta), y por el movimiento Vida en Gracia, entre otros, grabada a los pies de la venerada imagen.



9 de abril de 2023

Nuestra Señora de la Pascua

Del blog Cardenal Eduardo Pironio:

 A Nuestra Señora de la Pascua y de todas las partidas

Señora de la Pascua:
Señora de la Cruz y la Esperanza.
Señora del Viernes y del Domingo,
Señora de la noche y la mañana
Señora de todas las partidas, porque eres la Señora

Escúchanos:
Hoy queremos decirte:
"muchas gracias".

Muchas gracias, Señora, por tu Fiat:
por tu completa disponibilidad de «Esclava».
Por tu pobreza y tu silencio.
Por el gozo de tus siete espadas.
Por el dolor de todas tus partidas que fueron dando la paz a tantas almas.
Por haberte quedado con nosotros a pesar del tiempo y las distancias
Tú conoces el dolor de la partida porque tu vida fue siempre despedida.
Por eso fuiste y fue fecunda tu vida.

Todo fue por «haber creído» (Lc 1, 45).
Porque le dijiste al Señor que «», en aquel mediodía de los tiempos (Lc 1, 38).
Apenas el Señor bajó a tu pobreza, comenzaron tus partidas. «El ángel se alejó» y Tú te fuiste «sin demora a una montaña de Judá» (Lc 1, 39).

Allí hiciste felices a Isabel, tu prima, y al niño que llevaba en sus entrañas.
Cumplida tu tarea, regresaste sencillamente a tu casa (Lc 1, 56).
Otro día (u otra noche, no sé), cuando esperabas en tu silencio de Nazaret, te llegó otra orden de partida: a Belén de Judea, la ciudad de David (Lc 2, 4) porque allí, en la Casa del Pan, había de nacer el Niño (Miq 5, 2).
Tu partida costosa fue el preanuncio gozoso de la salvación que ya llegaba en la primera Nochebuena de los siglos.

Una noche, inesperadamente, el Ángel del Señor le habló a tu esposo. Y «José se levantó, tomó de noche al Niño y a su madre, y se fue a Egipto» (Mt 2, 13-14).

Fue la tercera vez que pedían tu partida.

Más tarde, cuando ya te habías acostumbrado a lo provisorio del destierro, otra vez el Ángel del Señor habló a José y le dijo: «Levántate, toma al Niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel» (Mt 2, 20).

Tu vida estaba señalada por las despedidas.

Otra vez, cuando el Niño era ya grande y Tú le habías enseñado a orar, se te quedó misteriosamente perdido en el templo.
Ahora era Él el que partía.
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?» Y tú no entendiste el sentido total de la partida (Lc 2, 49-50).

Después, en Cana de Galilea, cuando se manifestó el Señor en el primero de sus signos, por hacer bien a los demás, Tú te olvidaste de Ti misma y le pediste que adelantara «la hora» de su partida (Jn 2, 4).

Y Él partió a «llevar la Buena Nueva a los pobres, a anunciar a los cautivos la liberación, y a los ciegos la vista, a dar libertad n los oprimidos» (Lc 4, 18).

Mientras tanto, Tú lo acompañabas desde cerca y desde adentro, rumiando en tu Corazón la Palabra que Él iba predicando (Lc 11, 28).

Hasta que llegó la tarde de un viernes en Jerusalén.
Era la hora de la Pascua y la partida. La noche antes, en el Cenáculo, El celebró la Cena de la despedida.
Era, también la Cena de la amistad y la presencia, de la comunión fraternal y del encuentro.

Amarrado por los hombres a los brazos de una Cruz, Él se descolgó para subir al Padre. Tú mirabas la partida desde abajo y desde cerca, bien serena y fuerte (Jn 19, 25).
El corazón de la Cruz era el punto inicial de su partida.
Y también de su regreso: «Me voy y volveré a vosotros»

Mezcla extraña de gozo y de tristeza.
«También vosotros ahora estáis tristes, pero yo os volveré a ver y tendréis una alegría que nadie os podrá quitar» (Jn 16, 22).

Señora del Silencio y de la Cruz.
Señora del Amor y de la Entrega.
Señora de la Palabra recibida y de la palabra empeñada,
Señora de la Paz y la Esperanza.
Señora de todos los que parten,
porque eres la Señora del camino y de la Pascua.

También nosotros hemos celebrado ahora la Cena de la despedida.
Hemos comido contigo el Cuerpo del Señor, hemos partido juntos el Pan de la amistad y unión fraterna.
Nos sentimos fuertes y felices. Al mismo tiempo, débiles y tristes.
Pero nuestra tristeza se convertirá en gozo y nuestro gozo será pleno y nadie nos lo podrá quitar (Jn 16, 20-24).

Enséñanos, María, la gratitud y el gozo de todas las partidas.
Enséñanos a decir siempre que Sí, con toda el alma.

Entra en la pequeñez de nuestro corazón y pronúncialo Tú misma por nosotros.
Sé el camino de los que parten y la serenidad de los que quedan.
Acompáñanos siempre mientras vamos peregrinando juntos hacia el Padre.
Enséñanos que esta vida es siempre una partida.

Siempre un desprendimiento y una ofrenda.
Siempre un tránsito y una Pascua. Hasta que llegue el tránsito definitivo, la Pascua consumada.
Entonces comprenderemos que para vivir hace falta morir, para encontrarse plenamente en el Señor hace falta despedirse.
Y que es necesario pasar por muchas cosas para poder entrar en la gloria (Lc 24, 26).

Señora de la Pascua: en las dos puntas de nuestro camino, tus dos palabras:
fíat y magnificat.
Que aprendamos que la vida es siempre un «» y un «muchas gracias».

Amén. Que así sea.
+ Eduardo Francisco Cardenal Pironio

8 de abril de 2023

Nuestra Señora y el Sábado Santo

Del sitio Ecclesia:

El Sábado Santo es el tercer día del Triduo Pascual y la Iglesia está de luto en espera junto al sepulcro. Jesús yacía en su tumba para el desconsuelo de los apóstoles que estaban convencidos de que todo había acabado. El día que Jesús muere los apóstoles siguen pensando solamente en su muerte y no recuerdan unas palabras fundamentales del Señor.

Mientras tanto hay una figura que sí sigue recordando las palabras del Señor cuando predecía “Al tercer día resucitaré”. En medio de todo este dolor, la Virgen María no está desesperada. Sufre mucho, pero no ha perdido el rumbo. En su corazón reinan la paz, la fe y la esperanza. Ella sabe que la promesa, que cada palabra de Cristo, se cumplirán.

El día que muere los discípulos piensan que todo ha terminado, pero la Virgen es la única que conserva la fe. María, la Madre de Jesús, conservaba lo que su amado Hijo le había dicho y Ella esperó hasta el tercer día. En silencio ante el misterio de la muerte, pero esperando que Dios actuase para hacer brillar su luz en medio de las tinieblas, esperando que la vida triunfase sobre la muerte.

La Virgen María se mantuvo firme al pie de la cruz, aunque profundamente dolida. En esos momentos, lo único que la sostuvo fue la fe y la esperanza de que se cumplirían las promesas de Dios.

El altar en las Iglesias permanece desnudo hasta la Vigilia Pascual, uno de los principales actos religiosos del año litúrgico. Se vela para expresar que los fieles siguen en la espera, en la vigilancia y en la esperanza de la venida del Señor, del cumplimiento del nuevo y definitivo paso con Él.

El secreto de María está en esa actitud que podemos leer en el Evangelio de San Lucas (2, 16-21): "María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón." Lo vemos y lo leemos muchas veces en las Sagradas Escrituras que nos transmite muy pocas palabras de Ella, pero nos presenta muchos silencios.: María siempre presente, acompañando a su Hijo.

7 de abril de 2023

Aquí tienes a tu Madre

 Del sitio Misioneros Digitales Católicos (MDC):

Quien confía en María no se sentirá nunca defraudado. San Juan Bosco.

 María, regalo de Dios. "Aquí tienes a tu Madre", nos dijo Jesús desde la Cruz. En medio del dolor, nos compartió el amor con el que creció. Contamos con Ella. Somos hijos, también, del "" más grande de la Historia, del Inmaculado Corazón que el Espíritu Santo eligió para morar.

La Virgen siempre escucha, siente, llora, acompaña nuestra oración. Se ocupa de nuestras angustias, nos protege con ternura, nos da refugio en la oscuridad. Ella es pura luz, la Estrella de la Mañana, la que nos guía cuando no sabemos hacia dónde caminar.

María, damos gracias a Dios por tu santa presencia. Te encomendamos cada día de nuestras vidas, los momentos de alegría y los más difíciles de transitar. Ponemos en tus manos a nuestros seres queridos, especialmente a quienes hace tiempo no acuden a vos.
Te queremos, Madre, somos testigos de tu fe. Ayúdanos a confiar, a ser pacientes, a mantener viva la esperanza en tu paz que no defrauda.

Amén

6 de abril de 2023

Nuestra Señora en la Última Cena

 

Del sitio Gaudium Press:

Debido al amor infinito que tributaba a su Santísima Madre, Nuestro Señor no quiso privarla de la participación en aquellos momentos memorables [de la Pasión], y la invitó para pasar la Pascua con Él en Jerusalén.

¡Cómo era oscura aquella noche! Cuando todos los Apóstoles se reunieron en el Cenáculo para la Cena, a pesar de que era noche de luna llena, no se podía percibir su luz, ni contemplar las estrellas que iluminaban la bóveda celeste, pues un pesado manto de nubes negras cubría el firmamento. El Evangelio acentúa que «era de noche» (Jn 13, 30), sugiriendo un imponderable trágico en el ambiente, lo que impresionó incluso a los espíritus más escépticos entre los discípulos. En efecto, parecía que la creación guardaba ya luto por lo que iba a suceder (…)

María estaba en una sala anexa con algunas de las Santas Mujeres, acompañando en su Inmaculado Corazón todo lo que iba ocurriendo en el recinto principal con su Hijo. Como deseaba reparar tal falta en el cumplimiento del designio de Dios sobre los elegidos, y la infidelidad que lo causaba, prestó una adoración perfecta a aquel acto de vasallaje divino y humano de Jesús y, uniéndose a Él, restituyó con su virtud y correspondencia la gloria que debían haberle dado los discípulos. Por otra parte, vanas resultaron las tentativas del demonio para impedir que Ella ofreciera al Padre aquella satisfacción. La Santísima Virgen restauraba así, de inmediato, el plan divino y las misiones de aquellas almas especialmente llamadas a seguir a Nuestro Señor.

El auge de la conmemoración, que despertaba un deseo ardiente en Nuestra Señora análogo al de Jesús (Cf. Lc 22, 15), sería la institución de la Sagrada Eucaristía, misterio que su Hijo les había revelado a Ella y a San José durante los coloquios de los años de su infancia. Desde entonces, María anhelaba recibir aquel Sacramento, para el que se había ido preparando mediante innumerables Comuniones espirituales. ¡Pero no imaginaba Ella que el día tan esperado llegaría en aquel terrible contexto!

Qué gozo experimentó, empero, cuando Nuestro Señor, después de haber comulgado su propio Cuerpo y Sangre, se dirigió a la sala desde la cual Ella acompañaba discretamente el transcurso sublime de aquellos momentos, y le dio una fracción de aquel Pan transubstanciado en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad… En la Última Cena, ¡María fue la primera en comulgar de las manos de Jesús! Aquellas pequeñas deferencias del Salvador con su Madre iban preparando a los Apóstoles y discípulos para saber a quién recurrir en la ausencia del Hombre-Dios.

Un inefable consuelo la dejó conmovida cuando sintió nuevamente en sí la presencia real del Verbo Encarnado, a semejanza de aquellos meses inolvidables durante los cuales lo llevó en su seno virginal. A partir de aquel instante, las Sagradas Especies nunca se consumieron en su interior, permitiendo que Ella participase, de manera mística y muy particular, de la Pasión de su Divino Hijo.

¿Cómo fue su acción de gracias? Ella rezó empeñadamente por los Apóstoles, que la siguieron en el Divino Banquete, y así obtuvo que se multiplicasen en sus almas los frutos de aquella Comunión. Gracias a aquellas oraciones, ellos lograrían no desfallecer completamente en la hora de la prueba y, a pesar de haber huido, obtendrían ánimo para buscarla y pedirle perdón.

Bien se puede comprender el dolor que acometió a María cuando, a cierta altura de la Cena, Judas se levantó para consumar la traición con la que iba a entregar a su Divino Hijo al Sanedrín. Jesús lo fue acompañando con la mirada hasta que aquel infame salió del recinto, y entonces dejó trasparecer en su semblante la tristeza, anticipando de alguna manera la angustia que tendría en Getsemaní. La Virgen Santísima rezó para que aquel infeliz se arrepintiese del mal que iba a practicar, pero él no correspondió a la voz de la gracia y prefirió sumergirse en las tinieblas que dominaban Jerusalén.

¡María Santísima! El Paraíso de Dios revelado a los hombres

de Mons. João S. Clá Dias

Tomo II, Cap. 12 Págs. 453-458)


5 de abril de 2023

Nuestra Señora de Garaison

Del sitio La Croix:

En 1515, María se apareció tres veces a una joven pastora, Anglèze de Sagazan, cerca de Montléon, en los Altos Pirineos. Poco después se construyó el santuario "Notre-Dame de Garaison". 

En la primavera de 1515, María se apareció a Anglèze de Sagazan. Ella cuidaba las ovejas de su padre y estaba sentada junto a una fuente. María se le apareció y le dijo: "Soy la Virgen María, Madre de Dios. Pero ve y dile a tu padre que le diga al rector de Monléon que debe construir aquí una capilla, porque yo he elegido este lugar y en él derramaré mis dones". Pero el rector se negó.

María se apareció por segunda vez a Anglèze y le hizo la misma petición. Se produjo un primer milagro: una bolsa que antes contenía un trozo de pan negro se llenó de pan blanco, y lo mismo ocurrió con el cofre de una casa pobre. Se plantó una cruz en el lugar de la aparición.

María se aparece por tercera vez a Angléze y le dice: "No te olvides de dar gracias a Dios por sus bendiciones".

Hacia 1525, Anglèze de Sagazan ingresa en la abadía cisterciense de las Bernardinas de Fabas (Tarn-et-Garonne), donde muere en 1582.

En 1540 se construyó una capilla en el lugar exacto de la aparición. Debido a numerosos milagros, tomó el nombre de Notre-Dame de Guérison, pronto deformado en "Notre-Dame de Garaison".

Pierre Geoffroy fue el primer capellán de Garaison. Su principal preocupación fue organizar el santuario y dotarlo de un cuerpo de capellanes. Redactó una regla que fue aprobada en 1625 por el Papa Urbano VIII. En 1607 publicó también "Les merveilles de Notre-Dame de Garaison" (Las maravillas de Nuestra Señora de Garaison), que fijó la tradición del santuario.

Hasta la Revolución Francesa, Garaison fue un importante lugar de peregrinación bajo el impulso de los religiosos de la época.

En 1836, el padre Jean-Louis Peydessus (1807-1882) llega al santuario de Nuestra Señora de Garaison.

En 1841, comienza a funcionar una escuela y el padre Peydessus asume la dirección de la comunidad y del colegio. Su acción fue original para la época: creó consejos de profesores, asambleas comunitarias y reuniones con los alumnos.

En 1848, se forma la Sociedad de Sacerdotes de Notre-Dame de Garaison. Desde finales de 1850 hasta 1876, el padre Peydessus fue superior de la Comunidad.

En 1876, la "Sociedad de los Sacerdotes de Nuestra Señora" toma el nombre de "Congregación de los Misioneros de la Inmaculada Concepción".

En 1863, funda con Eugénie Ducombs la "Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción".

Oración

Oh María Inmaculada, unidos a todos los pueblos de la tierra que te conocen y te aman, damos gracias a Dios por el gran privilegio de tu Concepción inmaculada.
Bendita tú que estás enteramente unida a la Pasión redentora de tu Hijo.
Te confiamos nuestras vidas, nuestras alegrías y nuestras penas.
Acepta también como oración el grito de sufrimiento de todos los hombres.
Oh Virgen, pon en nuestros corazones y en nuestras mentes la pureza del manantial y la firmeza de la roca.
Ayúdanos a vivir en Cristo y a transmitir el mensaje que nos has confiado.
Oh Virgen de los Dolores, junto con tus confidentes Anglèze y Bernadette, ruega por nosotros pecadores, y en la hora de la muerte, condúcenos a tu Hijo resucitado.
Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a ti.
Nuestra Señora de la Garaison, ruega por nosotros.
San José, ruega por nosotros.


4 de abril de 2023

Nuestra Señora del Valle Sumergida

Del sitio Infobae

Una escultura de la Virgen del Valle, patrona del Oriente de Venezuela, reposa cubierta de corales en el fondo del mar para proteger a la fauna marina de la pesca de arrastre, pues los pescadores dejaron, por respeto, de lanzar allí sus redes.

Esta imagen de 2,3 metros de altura es pieza principal del primer museo submarino de Sudamérica en aguas venezolanas, ubicado en el Archipiélago Los Frailes, al noreste de la Isla de Margarita.

La médica Anays Toro, la bióloga marina Sandra Sánchez y la acuicultora Vanessa Valverde desarrollaron el proyecto tras el fracaso de un plan de siembra de corales de 2019, al ser arrasado en menos de un año por las gigantescas redes de la pesca de arrastre, cuya práctica clandestina es común en esta zona pese a que fue prohibida en Venezuela en 2009. 

Así, las ecologistas tuvieron la idea de crear conciencia a través del culto a la figura de la Virgen del Valle, patrona de la región."Pensé que tal vez podía intentar lograrlo así, a través del respeto a la Virgen", dice a la AFP Toro, autora de las esculturas que reposan en el fondo de las aguas como parte del museo."Le tienen un respeto increíble, tienen fe en que ella es la que los cuida cuando salen al mar", complementa Sánchez.

El plan funcionó. La fauna comenzó a regenerarse alrededor de la estatua de la Virgen, fabricada con arena sílice y tratada con soda cáustica para lograr un PH neutro. - "La patrona mayor" - La de la Virgen del Valle fue la primera escultura en integrar el museo, y le siguieron otras cuatro imágenes: tres de heroínas del estado Nueva Esparta, al que pertenece Margarita, y un ancla en honor a la Armada.

"Yo sumergí la Virgen del Valle un 22 de enero y tres semanas después me enteré de que estaba embarazada", dijo Toro, de 40 años, fundadora de una escuela de buceo y muy creyente, quien sobrevivió a un agresivo cáncer de mama. Las otras imágenes fueron colocadas el 3 de septiembre, a tiempo para inaugurar el museo el 8 de ese mes, cuando se conmemora el día de la Virgen del Valle. 

Con siete meses de embarazo, Toro acompañó el evento desde el barco.Buzos de la Armada venezolana deshicieron en el fondo del mar el lazo de una cinta amarilla para simbolizar la inauguración del museo, adonde hay planes para llevar turistas.

La pesca de arrastre representó hasta 2008 el 86,1% de las capturas totales en Venezuela. Desde entonces no se publican cifras oficiales y hay poca regulación sobre la actividad pese a su prohibición. Toro y Sánchez se encargaron de correr la voz del nuevo santuario, narra la bióloga."Había pescadores que, curiosos, se acercaban", relata.Una semana después de inaugurado el museo, los expertos comenzaron a ver nueva vida submarina en esta zona que fue demarcada por los propios lugareños con una boya improvisada con una botella de plástico para, según Sánchez, "indicar que deben estar pendientes al lanzar la red o el ancla porque ahí está la patrona mayor".

3 de abril de 2023

Nuestra Señora, Santa María Kannon del Castillo de Hara

Del sitio Revista de Cultura Católica Tesoros de la Fe:

En el legendario Japón —más concretamente en Fujisawa, en la prefectura de Kanagawa— está a punto de terminarse la mayor estatua de la Santísima Virgen hecha de madera maciza del mundo, tras 40 años de trabajo manual. Su escultor es Eiji Oyamatsu, católico de 88 años de edad, quien posee un taller y trabaja solo en el proyecto, el cual ejecuta a sus propias expensas. La obra ha demandado mucho tiempo y esfuerzo, sobre todo teniendo en cuenta que la imagen mide casi diez metros de altura.

Su intención es honrar a la legión de los gloriosos mártires católicos de Shimabara, en la prefectura de Nagasaki, que resistieron hasta la muerte para preservar su fe, cuando fueron perseguidos por los ejércitos imperiales paganos aliados a los protestantes holandeses que deseaban extinguir el catolicismo en el Imperio del Sol Naciente.

La épica resistencia hasta el martirio de miles de católicos japoneses no solo ha pasado a la historia, sino que ha inspirado innumerables muestras de admiración en compatriotas y extranjeros que visitan las ruinas y los museos que rememoran aquella gesta.

El principal periódico de Tokio, “Asahi Shimbun”, informa que los habitantes de la región, conmovidos por el entusiasmo de Oyamatsu, decidieron construir una instalación dedicada a la estatua para acogerla desde el año pasado (2021).

Me parece providencial que me haya puesto a trabajar sin que nadie me lo haya encargado, y la estatua será albergada ahora en el lugar que más lo merece”, afirmó el escultor.

Por cierto, la resistencia de los católicos en Shimabara (1637-1638) atrae hoy la atención de muchos fieles de Nagasaki y Kumamoto. En aquellos años, católicos y campesinos aliados se atrincheraron en la región de Shimabara, alrededor del castillo de Hara, para enfrentarse a las tropas enviadas por el Shogunato Tokugawa (gobierno militar). Unos 37.000 cristianos y paganos fueron exterminados en el lugar, según las estimaciones históricas. Las ruinas del castillo de Hara, que soportan el paso del tiempo, se encuentran en Minami-Shimabara junto al mar.

Eiji Oyamatsu ganó el importante “Premio del Primer Ministro” en la Exposición de Bellas Artes de Japón (Nitten) en 2011. El escultor visitó las ruinas del castillo de Hara alrededor de 1971 y quedó sorprendido por la ausencia de monumentos o placas conmemorativas que evocaran aquella proeza de la fe.

En la nueva ciudad de Minami-Shimabara se encuentra ahora el Arima Christian Heritage Museum, empeñado en reunir los vestigios de 250 años de historia católica, mostrando su expansión, prosperidad y final represión, así como la hazaña de Shimabara.

El año 1981, Oyamatsu decidió esculpir la gigantesca estatua de la Virgen María como homenaje. Al principio, concibió como modelo una pequeña estatua de la Virgen con el Niño, de 50 centímetros de altura, que mostraba a la Madre de Dios con Jesucristo en sus brazos. Luego pensó hacer una imagen mayor, hasta que finalmente empezó a trabajar en la estatua actual, de 9,5 metros de altura. Solo el pedestal mide 3 metros de alto por 2,5 de ancho.

Como no sería fácil encontrar un árbol de ese tamaño, Oyamatsu juntó varias piezas de alcanforero de gran antigüedad. Después de terminar sus labores cotidianas, ha dedicado su tiempo libre a esculpir la estatua de la Santísima Virgen, privándose muchas veces del sueño. Pero rechazó todas las ofertas de asistencia o financiación y quiso donar la estatua a la prefectura de Minami-Shimabara. Sin embargo, hubo quienes se opusieron a su plan porque el proyecto violaba la separación vigente entre la religión y la política.

En la incertidumbre sobre el destino de la imagen, un grupo de voluntarios fundó el año 2020 la Asociación de Ciudadanos por el Patrimonio Mundial de Minami-Shimabara, que adquirió el terreno y ha reunido las donaciones necesarias para completar el plan. Solo el costo total del transporte y la instalación alcanza los 770.000 dólares. En abril se inició la construcción de una torre principal para albergar la estatua de la Santísima Virgen sobre una colina.

El lugar ofrece una impresionante vista de las ruinas del castillo de Hara y de las islas Amakusa, que separadas por un estrecho fueron también escenario de la resistencia de Shimabara. Oyamatsu llamó a su estatua Santa María Kannon del castillo de Hara. Kannon alude a las imágenes de la Virgen veneradas clandestinamente por los católicos para burlar la feroz represión pagana entre los siglos XVII y XIX, cuando el cristianismo estaba proscrito.

Oyamatsu llegará al escenario del martirio una vez que la estatua esté fijada en aquel histórico lugar. A continuación, ensamblará las piezas, aplicará las medidas antisísmicas y dará los últimos retoques, incluida la pintura. El acabado final tardará unos tres meses. Está previsto que la estatua se exponga al público en marzo de 2023, según informa el portal LifeSiteNews.

El catolicismo fue predicado por primera vez en el Japón en 1549 por san Francisco Javier. Pero a partir de 1587 fue prohibido en todo el imperio por la autoridad militar. Los sacerdotes fueron martirizados, exiliados o perseguidos con tal ferocidad que desaparecieron, mientras que los fieles perseveraron en la clandestinidad hasta el siglo XIX, cuando el catolicismo volvió a ser legalizado. Los que sobrevivieron persistiendo así en la fe católica la transmitieron oralmente a sus hijos durante estos dos siglos, sin el auxilio de los sacerdotes.

El Viernes Santo de 1865, diez mil “kakure kirisitan” (cristianos ocultos) salieron de los poblados y se presentaron en Nagasaki a los misioneros que habían regresado. Al principio, los religiosos se quedaron muy sorprendidos, pues hacía poco que habían conseguido entrar al Japón y apenas sospechaban de esta épica historia de fidelidad. 

Al ver llegar a los misioneros de Occidente, algunos de estos “católicos ocultos” se dirigieron a la misión y los interrogaron preguntándoles si creían en el Papa, en la Santa Eucaristía y en la Santísima Virgen. Al oír la respuesta positiva, replicaron: “Entonces vuestro corazón es semejante al nuestro”.

Hoy la Virgen María está siendo glorificada en la región de Shimabara, regada por la sangre de tantos mártires y la paciencia en la fidelidad multisecular de japoneses católicos con una fe inquebrantable. 



2 de abril de 2023

¿Por qué Nuestra Señora no pidió antes el primer milagro?

Del sitio Un Minuto Con María:

En su comentario sobre el diálogo entre María y Jesús en las Bodas de Caná, san Juan Crisóstomo ofrece esta explicación:

Ahora bien, había escasez de vino. Su Madre le dijo: "No tienen vino". Jesús le responde: “Mujer, ¿qué quieres que haga? Mi hora aún no ha llegado” (Juan 2, 3-4).

Es importante examinar de dónde le venía a la Madre de Jesús la idea elevada que tenía de su Hijo, cuando aún no había hecho ningún milagro, ya que el evangelista hace esta observación más adelante: "Así hizo Jesús en Caná de Galilea, el primero de sus milagros”, etc.

Respondemos que su gloria y su poder comenzaron a manifestarse por el testimonio de Juan y por lo que Jesús mismo había dicho a sus discípulos. Además, y mucho antes, su concepción enteramente divina y los prodigios que rodearon su cuna, habían dado a María la idea más elevada del Hijo del que era madre. San Lucas confirma esta explicación, cuando dice: “Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón”.

¿Por qué entonces María no lo instó antes a hacer milagros? Recién entonces comenzaba su vida pública. Hasta entonces su vida exterior había sido la de un hombre común y corriente, y su Madre no se había atrevido a hacerle tal petición. Pero, tan pronto como se enteró del testimonio que Juan el Bautista había dado y lo vio ya rodeado de discípulos, le hizo la petición con confianza.

1 de abril de 2023

Devoción de los Cinco Primeros Sabados a Nuestra Señora (Cuarto Sábado)

Del sitio Centenaire des apparitions de Fátima:

Fue durante la aparición del 13 de julio de 1917 cuando la Virgen habló por primera vez de los primeros sábados de mes, revelando a los pequeños videntes: "Vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la Comunión Reparadora los primeros sábados de mes".

Nótese que la Virgen habla de los primeros sábados de mes de manera general, sin especificar el número. No fue hasta el 10 de diciembre de 1925, en Pontevedra, cuando lo hizo. He aquí las palabras de Nuestra Señora que Sor Lucía escuchó aquel día (tomadas de una carta a su confesor, el Padre Aparicio

"Mira, hija mía, mi Corazón rodeado de las espinas que los hombres me clavan a cada instante con sus blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, intentas consolarme y dices que todos los que,
    - durante cinco meses, el primer sábado,
    - se confesará,
    - recibir la Sagrada Comunión,
    - rezará un rosario
    - y hazme compañía durante quince minutos, meditando los quince misterios del Rosario
    - en un espíritu de reparación,
Prometo asistirles en la hora de la muerte, con todas las gracias necesarias para la salvación de sus almas."

Dos meses más tarde, el 15 de febrero de 1926, el Niño Jesús se apareció a Sor Lucía y suavizó las condiciones impuestas por Nuestra Señora. He aquí un extracto del diálogo entre ambos (tomado de una carta a Monseñor Pereira Lopès, uno de sus antiguos confesores):

" - Mi confesor decía en su carta que esta devoción no faltaba en el mundo, porque ya había muchas almas que Te recibían cada primer sábado, en honor de Nuestra Señora y de los quince misterios del Rosario.
 - Es verdad, hija mía, que muchas almas comienzan, pero pocas llegan hasta el final, y las que perseveran lo hacen para recibir las gracias prometidas. Las almas que hacen los cinco primeros sábados con fervor y con el fin de reparar al Corazón de vuestra Madre celestial me agradan más que las que hacen quince, tibias e indiferentes.
- ¡Jesús mío! A muchas almas les resulta difícil confesarse los sábados. ¿Y si permitiera que la confesión en ocho días fuera válida?
 - Sí, puede hacerse incluso después, con tal de que las almas estén en estado de gracia el primer sábado en que me reciban, y que, en esta confesión previa, se propongan hacer reparación al Sagrado Corazón de María.
- ¡Jesús mío! ¿Y los que olvidan hacer esta intención?
- Pueden hacerlo en la siguiente confesión, aprovechando la primera oportunidad que tengan para confesarse."

Cuatro años más tarde, el padre Gonçalvès, que había sustituido al padre Aparicio como confesor, pidió a sor Lucía que respondiera por escrito a cinco preguntas sobre la devoción de los primeros sábados de mes. He aquí sus respuestas (extracto de la carta enviada al Padre González):
1. ¿Cuándo? 10 de diciembre de 1925.
¿Cómo se hizo? Por una aparición de Nuestro Señor y de la Santísima Virgen que me mostró su Corazón Inmaculado rodeado de espinas y pidiendo reparación.
¿Dónde? En Pontevedra (Pasaje Isabel II). La primera aparición (tuvo lugar) en mi habitación, la segunda cerca de la puerta del jardín donde estaba trabajando.

2. ¿Los requisitos?
Durante cinco meses, el primer sábado, comulgar, rezar el Rosario, hacer compañía a la Virgen durante quince minutos, meditando los misterios del Rosario, y confesarse con la misma intención. La confesión puede hacerse otro día, siempre que se esté en estado de gracia al recibir la Sagrada Comunión.

3. Beneficios o promesas.
"A las almas que me pidan reparación de este modo (dice la Virgen), les prometo asistirlas en la hora de la muerte con todas las gracias necesarias para la salvación."

4. ¿Por qué cinco sábados y no nueve, o siete, en honor de los dolores de Nuestra Señora?
Estando en la capilla con Nuestro Señor parte de la noche del 29 al 30 de este mes de mayo de 1930, y hablando con Nuestro Señor sobre las preguntas cuarta y quinta, me sentí de pronto más íntimamente poseído por la presencia divina y, si no me equivoco, he aquí lo que me fue revelado:    "Hija mía, la razón es simple. Hay cinco clases de ofensas y blasfemias contra el Inmaculado Corazón de María:
    1) blasfemias contra la Inmaculada Concepción,
    2) blasfemias contra su virginidad,
    3) blasfemias contra su maternidad divina, negándose al mismo tiempo a reconocerla como Madre de los hombres,
    4) las blasfemias de quienes públicamente pretenden poner indiferencia o desprecio, o incluso odio, en el corazón de los niños hacia esta Madre Inmaculada,
    5) las ofensas de los que la ofenden directamente en sus santas imágenes.
 Esta es, hija mía, la razón por la que el Inmaculado Corazón de María me ha inspirado pedir esta pequeña reparación y, en consideración a ella, mover mi misericordia a perdonar a las almas que han tenido la desgracia de ofenderla. En cuanto a ti, procura sin cesar, con tus oraciones y tus sacrificios, mover mi misericordia hacia estas pobres almas."

 5. Los que no pueden cumplir las condiciones el sábado, ¿no pueden cumplirlas el domingo?
"También se aceptará la práctica de esta devoción el domingo siguiente al primer sábado, cuando mis sacerdotes, por justas razones, lo permitan a las almas."

Para comprender la finalidad de los primeros sábados de mes, es importante tener en cuenta los siguientes puntos.

En la respuesta a la cuarta pregunta, Nuestro Señor dice a Sor Lucía que es Él quien pide esta devoción: "... el Inmaculado Corazón de María Me ha inspirado pedir esta pequeña reparación y, en consideración a Ella, mover Mi misericordia".

Si la posibilidad de elegir un día distinto del primer sábado para confesarse se deja a la libre voluntad de cada persona, la posibilidad de recibir la Sagrada Comunión al día siguiente sólo puede ser concedida por un sacerdote. Sin embargo, está claro que se trata sólo de excepciones: la regla general establecida por el Cielo es confesar y comulgar el sábado. Para hacerlo otro día, debe haber un impedimento real.

El punto más importante, aquel del que esta devoción extrae toda su eficacia, es la voluntad de reparar los ultrajes sufridos por la Virgen por parte de los pecadores. Este es uno de los puntos esenciales del mensaje de Fátima: reparar las ofensas cometidas contra los santos corazones de Jesús y de María. En octubre de 1928, en una carta a su obispo, Mons. da Silva, Sor Lucía escribió:

"El buen Dios, en su infinita misericordia, se queja de que ya no puede soportar las ofensas cometidas contra la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen. Dice que a causa de este pecado, un gran número de almas caen en el infierno, y promete salvarlas, en la medida en que se practique la siguiente devoción [los primeros sábados de mes], con la intención de hacer reparación al Corazón Inmaculado de nuestra Santísima Madre."

Sor Lucía también confió al Padre Aparicio (carta del 19 de marzo de 1939):

"De la práctica de esta devoción, unida a la consagración al Corazón Inmaculado de María, depende para el mundo la paz o la guerra. Por eso he deseado tanto su propagación; y sobre todo porque es la voluntad de nuestro buen Dios y de nuestra querida Madre del Cielo."

Más tarde, Sor Lucía nos indicó que debíamos practicar esta devoción todos los primeros sábados de mes, porque cada vez podríamos obtener la conversión de un mayor número de pecadores:

"Así hago las meditaciones sobre los misterios del Rosario los primeros sábados. Primer misterio: la Anunciación del ángel Gabriel a Nuestra Señora (...)" 

"En el segundo mes, medito sobre el segundo misterio gozoso. En el tercer mes medito en el tercero y así sucesivamente, siguiendo el mismo método de meditación. Cuando he terminado estos cinco primeros sábados, empiezo otros cinco y medito los misterios dolorosos, luego los gloriosos y, cuando los he terminado, empiezo de nuevo los gozosos".

Esta precisión de Sor Lucía indica claramente que esta devoción debe realizarse todos los primeros sábados de mes y no sólo cinco veces, porque esta práctica es sobre todo para salvar almas. Este es el sentido de la primera petición de la Virgen el 13 de julio de 1917: "Vendré a pedir (...) la Comunión Reparadora los primeros sábados de mes".

La práctica de cinco sábados sucesivos concede una gracia adicional, la de la asistencia de Nuestra Señora en el momento de nuestra muerte. Pero no debemos confundir la práctica general con la gracia adicional concedida a quienes lo hacen los cinco primeros sábados seguidos. Esta gracia extraordinaria es sobre todo una señal de que el Cielo concede gran importancia a esta devoción.

MEDITACIÓN PARA EL CUARTO SÁBADO

JUAN PABLO II

 Miércoles 9 de julio de 1997

LA ASUNCIÓN DE MARÍA EN LA TRADICIÓN DE LA IGLESIA

1. La perenne y concorde tradición de la Iglesia muestra cómo la Asunción de María forma parte del designio divino y se fundamenta en la singular participación de María en la misión de su Hijo. Ya durante el primer milenio los autores sagrados se expresaban en este sentido.
Algunos testimonios, en verdad apenas esbozados, se encuentran en san Ambrosio, san Epifanio y Timoteo de Jerusalén. San Germán de Constantinopla († 733) pone en labios de Jesús, que se prepara para llevar a su Madre al cielo, estas palabras: «Es necesario que donde yo esté, estés también tú, madre inseparable de tu Hijo...» (Hom. 3 in Dormitionem: PG 98, 360).
Además, la misma tradición eclesial ve en la maternidad divina la razón fundamental de la Asunción.
Encontramos un indicio interesante de esta convicción en un relato apócrifo del siglo V, atribuido al pseudo Melitón. El autor imagina que Cristo pregunta a Pedro y a los Apóstoles qué destino merece María, y ellos le dan esta respuesta: "Señor, elegiste a tu esclava, para que se convierta en tu morada inmaculada (...). Por tanto, dado que, después de haber vencido a la muerte, reinas en la gloria, a tus siervos nos ha parecido justo que resucites el cuerpo de tu madre y la lleves contigo, dichosa, al cielo» (De transitu V. Mariae, 16: PG 5, 1.238).
Por consiguiente, se puede afirmar que la maternidad divina, que hizo del cuerpo de María la morada inmaculada del Señor, funda su destino glorioso.

2. San Germán, en un texto lleno de poesía, sostiene que el afecto de Jesús a su Madre exige que María se vuelva a unir con su Hijo divino en el cielo: «Como un niño busca y desea la presencia de su madre, y como una madre quiere vivir en compañía de su hijo, así también era conveniente que tú, de cuyo amor materno a tu Hijo y Dios no cabe duda alguna, volvieras a él. ¿Y no era conveniente que, de cualquier modo, este Dios que sentía por ti un amor verdaderamente filial, te tomara consigo?» (Hom. 1 in Dormitionem: PG 98, 347). En otro texto, el venerable autor integra el aspecto privado de la relación entre Cristo y María con la dimensión salvífica de la maternidad, sosteniendo que: "Era necesario que la madre de la Vida compartiera la morada de la Vida" (ib.: PG 98, 348).

3. Según algunos Padres de la Iglesia, otro argumento en que se funda el privilegio de la Asunción se deduce de la participación de María en la obra de la redención. San Juan Damasceno subraya la relación entre la participación en la Pasión y el destino glorioso: "Era necesario que aquella que había visto a su Hijo en la cruz y recibido en pleno corazón la espada del dolor (...) contemplara a ese Hijo suyo sentado a la diestra del Padre" (Hom. 2: PG 96, 741). A la luz del misterio pascual, de modo particularmente claro se ve la oportunidad de que, junto con el Hijo, también la Madre fuera glorificada después de la muerte.
El concilio Vaticano II, recordando en la constitución dogmática sobre la Iglesia el misterio de la Asunción, atrae la atención hacia elprivilegio de la Inmaculada Concepción: precisamente porque fue"preservada libre de toda mancha de pecado original" (Lumen gentium, 59), María no podía permanecer como los demás hombres en el estado de muerte hasta el fin del mundo. La ausencia del pecado original y la santidad, perfecta ya desde el primer instante de su existencia, exigían para la Madre de Dios la plena glorificación de su alma y de su cuerpo.

4. Contemplando el misterio de la Asunción de la Virgen, es posible comprender el plan de la Providencia divina con respecto a la humanidad: después de Cristo, Verbo encarnado, María es la primera criatura humana que realiza el ideal escatológico, anticipando la plenitud de la felicidad, prometida a los elegidos mediante la
resurrección de los cuerpos. En la Asunción de la Virgen podemos ver también la voluntad divina de promover a la mujer.
Como había sucedido en el origen del género humano y de la historia de la salvación, en el proyecto de Dios el ideal escatológico no debía revelarse en una persona, sino en una pareja. Por eso, en la gloria celestial, al lado de Cristo resucitado hay una mujer resucitada, María: el nuevo Adán y la nueva Eva, primicias de la resurrección general de los cuerpos de toda la humanidad.
Ciertamente, la condición escatológica de Cristo y la de María no se han de poner en el mismo nivel. María, nueva Eva, recibió de Cristo, nuevo Adán, la plenitud de gracia y de gloria celestial, habiendo sido resucitada mediante el Espíritu Santo por el poder soberano del Hijo.

5. Estas reflexiones, aunque sean breves, nos permiten poner de relieve que la Asunción de María manifiesta la nobleza y la dignidad del cuerpo humano.
Frente a la profanación y al envilecimiento a los que la sociedad moderna somete frecuentemente, en particular, el cuerpo femenino, el misterio de la Asunción proclama el destino sobrenatural y la dignidad de todo cuerpo humano, llamado por el Señor a transformarse en instrumento de santidad y a participar en su gloria.
María entró en la gloria, porque acogió al Hijo de Dios en su seno virginal y en su corazón. Contemplándola, el cristiano aprende a descubrir el valor de su cuerpo y a custodiarlo como templo de Dios, en espera de la resurrección. La Asunción, privilegio concedido a la Madre de Dios, representa así un inmenso valor para la vida y el destino de la humanidad