14 de febrero de 2023

Nuestra Señora de la Bala

Del sitio El Color de la Fe:

"Pero me acuerdo que tú, Madre de Cristo y de la Iglesia, cuya unión representamos los esposos legítimos, eres autora no sólo de la felicidad nupcial de las bodas, sino también la que impide la muerte de los matrimonios cristianos…"

Venerada desde la época Virreinal, la Virgen de la Bala es considerada el cuarto baluarte que custodia la Ciudad de México, pues su devoción surge en el pueblo de Iztapalapa, al oriente de la capital y es considerada intercesora de los matrimonios, pues existen testimonios de personas que han acudido a Ella solicitándole su ayuda para resolver problemas conyugales, obteniendo la reconciliación y la unión familiar como respuesta a sus plegarias.

Esta pequeña imagen de la Inmaculada Concepción de María, perteneció a un matrimonio que radicaba en Iztapalapa en el siglo XVII. Esta pareja se distinguía por vivir en armonía y ser ejemplo de un amor sincero, hasta que un día, el marido comenzó a desconfiar de su mujer, hasta sentir celos enfermizos.

Cegado por el odio y la desconfianza,  el hombre tomó una pistola y disparó contra la mujer, pero ella, como único medio de defensa tomó la pequeña imagen de la Virgen para usarla como escudo implorando su protección en defensa de su inocencia. Después del disparo, la bala quedó encajada en la peana de la Virgen sin siquiera astillarla y quedó tan bien encajada que aunque se mueve no  se ha podido sacar, comprobando así la fidelidad de su esposa, a quien acusaba injustamente. Fue así como se le empezó a conocer con el nombre de la Virgen de la Bala.

Después de su primer milagro, la sagrada imagen fue entregada a las autoridades religiosas, quienes la sortearon, según cuenta la tradición, entre las iglesias de la Ciudad de México, resultando ganador el templo del hospital para leprosos de San Lázaro, lugar donde la Virgen obró el milagro de devolverle la vida a una mujer que estaba siendo velada. Otro de los grandes milagros registrados ocurrió en 1666, cuando una mujer que tenía problemas para dar a luz a dos bebés, logró arrojarlos por la boca por intervención de la Virgen de la Bala.

Entre 1736 y 1737 una mortal epidemia de tifo azotó la Ciudad de México, causando la muerte de miles de personas y se dice que fue la Virgen de la Bala una de las imágenes milagrosas que ayudó a mitigar la peste, razón por la que se le empezó a considerar la cuarta defensora de la ciudad junto con la Virgen de Guadalupe, la Virgen de los Remedios y Nuestra Señora de la Piedad.

Con la supresión del hospital de San Lázaro y el cierre de su templo, la Virgen de la Bala fue trasladada al templo del Hospital de Jesús Nazareno, donde permaneció hasta 1901 cuando fue robada ignorándose su paradero hasta 1913, cuando el presbítero Rosendo Pérez Yiestra, Párroco de la iglesia de San Lucas Evangelista del pueblo de Ixtapalapa, la encontró en el Monte de Piedad y tras pagar  el empeño, logró rescatar la sagrada imagen y la devolvió a Iztapalapa donde inició su culto.

Sin embargo, durante mucho tiempo se creyó que la imagen seguía perdida, pero gracias al trabajo de la Cofradía de la Virgen de la Bala, su devoción ha vuelto a cobrar fuerza y año con año, el 8 de mayo y el 8 de diciembre, celebran la fiesta de la Virgen de la Bala con una misa en el Santuario del Señor de la Cuevita, hoy Catedral de Iztapalapa.

En estos tiempos en que la violencia azota a nuestro país, la Virgen de la Bala se ha convertido en un símbolo de protección, principalmente de los soldados y policías que acuden a Ella para que los libre del peligro y de la muerte, sobre todo aquellos que están involucrados en misiones especiales en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia.

El 4 de noviembre de 2019, la Virgen de la Bala fue nombrada Patrona de la Nueva Diócesis de Iztapalapa con el título de La Virgen Inmaculada de Iztapalapa.

13 de febrero de 2023

Nuestra Señora de los Caños Santos

 

Del sitio Parroquia Nuestra Señora del Carmen (Málaga):

Se cuenta que la imagen fue encontrada por un vaquero llamado Tello Pascual en el paraje de Valle Hermoso. El hallazgo se produjo al seguir éste a una de sus reses, que se introducía por un estrecho pasaje que ocultaba la maleza y daba entrada a una espaciosa cueva en la que manaba un gran caño de agua. Junto al nacimiento y en un hueco que parecía un altar, vio una imagen de la Madre de Dios. Afirma la leyenda que fue la que ochocientos años antes escondieron durante la invasión islámica. Los duques de Osuna, señores del territorio, levantaron una ermita en aquel lugar.

Durante la ocupación francesa se causaron destrozos en el templo. Por ello, en Cañete, al saber que la Virgen había sido sepultada en un subterráneo y que no recibía culto alguno, salieron del pueblo con la intención de trasladar la Imagen a su pueblo. La comunidad de franciscanos decidió acceder al traslado, permaneciendo la Virgen en Cañete desde la década de 1830.

12 de febrero de 2023

La nueva Roma dedicada a Nuestra Señora

 

Del sitio de la Enciclopedia Mariana:

Al enterarse de las medidas tiránicas tomadas por el entonces emperador romano en Oriente contra los cristianos, el emperador de occidente, Constantino, levantó un poderoso ejército dirigido por la señal victoriosa de la cruz y, después de una campaña contra los bárbaros en Panonia —la actual Hungría— entró en el territorio, en el 322.

El triunfante Constantino, en nombre de Cristo y de la verdad, trabajó entonces para ofrecer el Imperio Romano reunificado al Rey de reyes y, como un nuevo Apóstol, proclamó hasta los confines de Oriente y Occidente, desde Mesopotamia hasta Gran Bretaña, la fe en el único Dios y en su Hijo encarnado para nuestra Salvación.

En un edicto proclamado en todo el Imperio, declaró que solo Dios debía ser considerado la causa de sus victorias y que había sido elegido por la Providencia para ponerse al servicio del bien y de la verdad. Animó a todos sus súbditos a seguir su ejemplo, pero sin obligar a nadie. A este nuevo imperio cristiano, que iba a durar mil años, decidió dar una nueva capital e, inspirado por una señal divina, el piadoso emperador eligió la pequeña ciudad de Bizancio, que ocupaba una posición central entre el oriente y el occidente.

Él mismo marcó los límites de la nueva ciudad y ordenó al maestro de obras Eufrata que no escatimara gastos para dotarla de monumentos y caminos públicos que sobrepasaran en gloria y magnificencia a todas las demás ciudades del mundo conocido.

Cuando la ciudad fue fundada el 8 de noviembre de 324, Bizancio recibió el nombre de Constantinopla y Nueva Roma, y ​​posteriormente fue dedicada a la Madre de Dios.

11 de febrero de 2023

Nuestra Señora de Lourdes (Santos Lugares, Buenos Aires)

Del sitio La Nación:

Fundado por los Asuncionistas, el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes es una gruta similar a la ubicada en los Altos Pirineos franceses dos templos que conforman un lugar único de notable valor religioso, histórico y arquitectónico

Las tres torres se destacan imponentes en ese contexto de casitas bajas y callecitas arboladas que definen la vida del saludable tiempo pueblerino que caracteriza a Santos Lugares, esa zona cercana a la ciudad de Buenos Aires que se escabulle en el noroeste. El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes es la joya arquitectónica y el conmovedor centro de fe al llegan millones de fieles cada año para venerar, pedir y agradecer. Para reverenciar a esa Virgen que se le reveló a Bernadette Soubirous en apariciones a lo largo de seis meses en la pequeña gruta de Masse-Vieille, Francia.

En el Partido de Tres de Febrero, a media hora del Obelisco, una gruta similar a la que se levantó en Lourdes para celebrar la epifanía espera a quienes se acercan desde toda la Argentina y desde los países limítrofes.

Los santuarios son los reservorios de la fe”, sostiene en el encuentro con LA NACION el Padre Luis Ramón Rendón, religioso y sacerdote Asuncionista desde más de cincuenta años, párroco de Nuestra Señora de Lourdes, donde ofrece sus oficios religiosos y vive desde 1993, tiempo solo interrumpido por una estadía de doce meses en Roma y otra de cuatro años en Mendoza.

Este rincón de feligresía es de tal magnitud que, desde los pisos más altos de los edificios de los barrios del norte porteño, se puede apreciar nítidamente la faraónica construcción conformada por dos templos ubicados en niveles diferentes.

La recorrida por los distintos sectores del santuario hace que el visitante ingrese en un tiempo distinto con el sonido de las aves o el acompasamiento de las copas de los árboles. Una postal de música sacra que obliga a la introspección.

El recorrido comienza desde lo alto, como si se buscase atrapar los secretos de la revelación celestial de primera mano. LA NACION pudo acceder al campanario de la torre mayor, luego de desandar el camino por decenas de peldaños de cemento rústico que conforman una escalera semicubierta que va permitiendo observar la impresionante vista.

Una baranda hace que la escalada resulte más sencilla, aunque el vértigo hace su jugada. Abajo va quedando la gruta arbolada cada vez más pequeña, mientras comienza a percibirse la inmensidad de Campo de Mayo, la localidad de San Martín y buena parte de la ciudad de Buenos Aires.

La torre menor parece minúscula desde lo alto y atravesar el nivel del campanario invita a reflexionar sobre la imponencia de los sonidos que salen de allí en cada festividad para abrazar religiosamente y con fe a un radio de por lo menos un kilómetro a la redonda.

Es hora de bajar y de encontrarse con los misterios de este santuario ubicado a pocas cuadras de la que fuera la casa del escritor Ernesto Sábato, otro de los orgullos de los Santos Lugares.

En 1920 se nombró como parroquia a la gruta que ya congregaba fieles y dos años después se colocó la piedra fundamental dando inicio a la construcción de las iglesias. “En Francia, la gruta está a un costado del templo y acá al frente, pero, más allá de la orientación, aquella es muy similar la que se encuentra en Santos Lugares”, sostiene el padre Rendón.

El santuario de Nuestra Señora de Lourdes consta de dos templos, ubicados uno sobre el otro. Para la construcción se contrató al arquitecto Etienne Quichet que era francés y vivía en Argentina y realizó varias construcciones en Buenos Aires. Sin embargo, en el proceso del proyecto original hubo altibajos y hasta se tuvo que cambiar de empresa constructora. Con los años, se perdieron aquellos planos, pero un investigador recuperó algunos que estaban en descarte. Parte de ese acervo está en posesión de las autoridades del lugar.

Al igual que la Sagrada Familia de Gaudí, todo un símbolo de Barcelona, la obra no está terminada. La cruz de acero inoxidable de la torre principal fue puesta con la ayuda de un helicóptero que la acercó y varias fueron las personas que estaban en la punta de la construcción esperándola para insertarla. Se intentó varias veces y se tuvo que cancelar la operación en algunas jornadas con mucho viento, hasta que finalmente se pudo. Hasta la punta de la cruz la altura total es de 72 metros. Tal es la dimensión de la obra que la última de las torres se erigió recién en 1972.

Desde varias cuadras a la redonda se pueden apreciar las construcciones que, al acercarse, resultan imponentes. Lo Neorrománico del ladrillo a la vista contrasta con el blanco de las torres.

El templo de arriba es Gótico puro y es lo que se considera el santuario, ya que desde las rampas que se elevan hacia el ingreso finalizan su recorrido las peregrinaciones. El de abajo, de estilo Neorrománico, se lo denomina la Cripta y ese el templo parroquial propiamente dicho, ya que allí se realizan la mayoría de las misas y oficios religiosos como casamientos y bautismos”, describe el padre Rendón.

Ambos templos, que pueden aojar a unos 1200 fieles, permiten ser recorridos en 360 grados, lo cual garantiza que se pueda también apreciar el lugar desde el altar, una foto generalmente reservada a los sacerdotes. El templo de la planta baja es más barroco que el superior y en sus galerías laterales permite venerar a diversos santos. En cambio, el otro templo es más acético, de un blanco inmaculado y mucho menos ornamentado.

Ambas iglesias son de acústica perfecta, lo cual permite la realización de conciertos de órgano, la presentación de coros y espectáculos como el que se llevó a cabo con la presencia de Zamba Quipildor interpretando La misa criolla o las funciones de la Orquesta Municipal de Tres de Febrero.

En el frente del complejo se emplaza la gruta al aire libre, donde hay varias hileras de asientos enmarcados por un sector destinado a la colocación de velas que los fieles depositan acompañadas por un deseo. Del otro lado, varios muros de gran altura tienen adosadas centenares de placas con nombres propios y agradecimientos. “Virgencita gracias por sanar a mamá”, “Virgen de Lourdes gracias por curar a nuestro hijo”. Las leyendas conmueven y esperanzan.

Tanto la gruta inferior como los templos cuentan con sus imágenes de la Virgen de Lourdes. “La que se encuentra en la gruta es de hierro, pesa 400 kilos, y fue traída de Lyon, Francia. La del templo inferior es de madera y la que está ubicada en el superior fue donada por peregrinos que la trajeron de Francia”, comenta el párroco.

El santuario también cuenta con una capilla donde, hasta hace poco, se llevaban a cabo los bautismos que ahora se realizan en el templo principal para poder albergar a una cantidad mayor de fieles.

Quienes visitan el lugar pueden pasar varias horas recorriéndolo. Una santería muy surtida ofrece imágenes, velas y bijouterie religiosa. Más allá, un predio arbolado con mesas y sillas denominado “descanso del peregrino” es el espacio elegido por quienes desean organizar un picnic o simplemente tomar un refrigerio.

Una fila interminable de canillas permite llenar libremente recipientes traídos por los visitantes o untar el rostro o mojar las ropas con la llamada “agua de fe”. “El agua bendecida se ofrece en la secretaria parroquial”, aclara el sacerdote.

En la parte posterior de los templos, se encuentra el cementerio donde descansan los cuerpos de los religiosos que pasaron por el lugar y un cinerario donde es posible, tomando un turno previo, depositar las cenizas de los seres queridos que se desea que descansen en el sitio sagrado.

Pegado al cementerio y el cinerario, un árbol atípico llama la atención. Debajo una placa explica que se trata de un hibakujyumoku, ejemplar descendiente de árbol sobreviviente al bombardeo atómico de Hiroshima.

El complejo luce reluciente gracias a una reciente puesta en valor y a la implementación de una vistosa iluminación nocturna de las fachadas que fueron posibles por la donación personal que realizó el empresario de laboratorios Alejandro Roemmers.

 La Congregación nace bajo el carisma del padre Emmanuel D´Alzon, en 1850 en Francia. Se dedica a la compasión y construcción del Reino de Dios y tiene tres vías para hacerlo, el amor a Cristo, a la Iglesia y a la Virgen María”, explica el Padre Rendón, quien diferencia entre Lourdistas y los Agustinos de la Asunción, como debe mencionarse a los Asuncionistas.

Más allá de la fe que se profese, la visita a Lourdes es realmente atractiva y relevante desde el punto de vista histórico, arquitectónico y cultural. El desarrollo del santuario está directamente relacionado con la Congregación Asuncionista a la que pertenece y a la que también corresponden el Colegio San Román de Belgrano y el Colegio Lourdes en Santos Lugares.

Los padres asuncionistas iban mucho a Francia, lugar que estaba frecuentado por un padre chileno que los invitó a todos a visitar su país en 1890. Veinte años después de esos encuentros, llegó a la Argentina el Padre Román, el primer Asuncionista en Argentina, que se instaló en lo que se llamaba la villa de Santos Lugares, un lugar de quintas que abastecía a Buenos Aires. Así que nuestra historia acá comienza en 1910″, rememora el párroco Rendón, quien está acompañado en su labor eclesiástica en Lourdes por otros tres sacerdotes, dos de ellos inmigrantes africanos.

Fue en aquellos primeros años del Siglo XX cuando se instaló una capilla dedicada a San Antonio, ubicada en la esquina de lo que hoy es el santuario. Fue el paso inicial, pero, como los sacerdotes venían de Francia, dedicaron la devoción a Lourdes, construyendo pequeñas grutas que llamaron a promover peregrinaciones desde Buenos Aires.

El padre Randón recuerda que “eran grutas provisorias hasta que, en 1915, los religiosos recibieron un telégrafo que les informaba que un padre de Chile estaba a punto de morir, lo cual motivó una promesa, si el sacerdote se curaba construirían una gruta”. A los tres días, llegó la noticia que el padre chileno estaba totalmente sanado, así que los religiosos Asuncionistas comenzaron a construir la gruta que está implantada desde 1916 y que es la que actualmente se deja ver. A la sanación se la llama el Milagro de Lourdes.

Ante aquel fenómeno, las peregrinaciones desde Buenos Aires, de personas con diversas dolencias físicas, comenzaron a ser cada vez más masivas. “Lourdes se especializa en los enfermos, por eso siempre es común ver a gente con padecimientos que se acerca a orar”, explica el párroco del santuario.

Bernardita, que está enterrada en Francia, era una chica de la ciudad de Lourdes, en la zona de los Altos Pirineos, proveniente de una familia acomodada ya que su padre tenía molinos. Sin embargo, como eran molinos de agua, cuando surgió la electricidad el hombre se fundió y la familia terminó viviendo en lo que había sido un calabozo en condiciones muy precarias y muertos de frío. En una jornada en que la joven fue a buscar leña, cerca de un río, se encontró, en una gruta, con la Virgen, eso sucedió el 11 de febrero de 1858″, explica el Padre Rendón. Desde aquel día, a Bernardita se le apareció la Virgen dieciocho veces, lo que motivó que la gente se comenzara a juntar para ver qué pasaba.

El fenómeno fue creciendo, a tal punto, recuerda el párroco que “se llegaron a juntar más de cinco mil personas. Ante ellos, Bernardita hacía gestos raros, se pasaba barro por la cara y, en una oportunidad en la que rascó la tierra con una piedra, brotó un manantial que aún existe”.

Luego de un tiempo, cuando un cura del lugar le pidió a Bernardita que le preguntara la identidad a esa mujer que se le aparecía. Bernardita cumplió y explicó que la bella figura le respondió: “Yo soy la Inmaculada Concepción”.

Cuando eso sucedió, hacía cuatro años que la Iglesia había declarado el Dogma de la Inmaculada Concepción, entonces el párroco entendió que lo que Bernardita decía era para tomar en serio. “La Virgen confirmaba lo que la Iglesia había declarado antes”, sostiene el párroco de Lourdes.

En Lourdes, Francia, hay una oficina dedicada a estudiar milagros que tiene cerca de 3.000 pedidos, y se reconocieron cerca de 75 milagros. “Si bien en Argentina no podemos hablar de milagros, mucha gente da testimonio de sanación, razón por la cual, cada 11 de febrero, se acercan más de 220.000 personas y, durante todo el año, es incalculable la cantidad de gente que visita a la Virgen, que siempre espera con los brazos abiertos”, sostiene el sacerdote Luis Ramón Rendón, quien explica que “la problemática más recurrente tiene que ver con salud, pobreza y soledad. Viene mucha gente que se siente dejada de lado, humillada y maltratada, pero acá tenemos una consigna: los que llegan con la frente gacha se van con la cabeza en alto, porque se sienten dignificados por la fe, que es el motor que los trae”.

El ir y venir de visitantes es constante. Algunos llevan sus bidones para cargar con agua, otros encienden sus velas, luego de algún pedido. “Acá es importante venir y expresar la fe a través de los símbolos, el agua de Lourdes es muy importante, es el agua de la fe, igual valor tienen las velas, pero, lo más importante es la gente rezando, hablándole a Dios y a la Virgen. Muchas veces recibimos a no creyentes o hasta evangelistas, porque de la Virgen nadie se olvida”, finaliza el párroco de Lourdes, consciente del valor de ese lugar de peregrinación, epifanía y fe ubicado en los Santos Lugares tan cercanos a la ciudad de Buenos Aires y donde se respira un aire renovador.

10 de febrero de 2023

Nuestra Señora de El Escorial

 

Del sitio Prado Nuevo:

El 14 de junio de 1981, domingo de la Santísima Trinidad, se iniciaron las denominadas "apariciones del Escorial". Luz Amparo Cuevas fue la persona agraciada por esta revelación mariana en la finca de "Prado Nuevo" en El Escorial (Madrid). A esta fecha tan significativa, precedieron algunas manifestaciones previas del Señor y de la Virgen, desde noviembre de 1980.

Aquel día, testimonia Luz Amparo que pudo contemplar a la Virgen de los Dolores sobre un fresno, que a partir de entonces se convierte en el centro de reunión de multitud de personas, a lo largo de los años, para orar con especial devoción, sobre todo la plegaria predilecta de María: el Rosario.

Nuestra Señora le pidió que se construyera allí una capilla en su honor para meditar la Pasión de su Hijo "que está completamente olvidada". Y añadió: "Si hacen lo que yo digo, habrá curaciones. Este agua curará (se refiere a la que mana de la fuente que allí se encuentra). Todo el que venga a rezar aquí diariamente el santo Rosario, será bendecido por mí. Muchos serán marcados con una cruz en la frente. Haced penitencia. Haced oración".

Pero las manifestaciones no comenzaron en Prado Nuevo. Luz Amparo recibió mensajes de El Señor desde el 13 de noviembre de 1980 en el municipio de San Lorenzo de El Escorial. Sus primeras palabras fueron: "Hija, reza por la paz del mundo y por la conversión de los pecadores; que el mundo está en un gran peligro". También Luz Amparo comenzó a recibir los estigmas de la Pasión de El Señor el 15 de noviembre de ese mismo año. Luz Amparo relataba un mensaje de El Señor así: "Hija mía, esta es la Pasión de Cristo; la tienes que pasar entera”. Contesto: “Yo no lo resisto”. Él me dice: “Si tú, en unos segundos no lo resistes, cuánto pasaría Yo, horas enteras, en una cruz, muriendo por los mismos que me estaban crucificando”. Me pregunta el Señor si acepto y yo le respondo: “Con tu ayuda, Señor, lo soportaré”. Continúa el Señor: “Por cada dolor, hija mía, se convertirán trescientas almas”.

Estos extraordinarios acontecimientos se fueron propagando con una resonancia constante y en aumento hasta saltar incluso nuestras fronteras. Con el paso del tiempo, muchas personas se ha visto beneficiadas con su visita a Prado Nuevo —donde se reúnen los fieles diariamente a orar, y especialmente los primeros sábados de mes—, sintiendo que sus vidas cambiaban, acercándose a la Iglesia y a los sacramentos, y creciendo en obras de caridad con el prójimo.

Las manifestaciones de El Señor y la Virgen continuaron hasta el 4 de mayo de 2002, fecha en la que finalizaron los mensajes. El Señor dijo en aquella ocasión "Sólo pido, hijos míos, que meditéis todos los mensajes, que todo se va cumpliendo; meditad desde el primero hasta el último, veréis cómo todo lo que se ha dicho, se cumple". También añadió "No habrá más mensajes, pero habrá bendiciones muy especiales y marcas que quedarán selladas en las frentes".

"Acudid a este lugar, hijos míos, que todos seréis marcados y bendecidos con bendiciones muy especiales; y meditad todos los mensajes. Hijos míos, ¡qué duro está vuestro corazón! ¿No os enternecen estas palabras tan tiernas de vuestra Madre del Cielo, hijos míos? Arrepentíos, hijos míos, y convertíos, no ofendáis más al Señor —¡está tan ofendido!—, que sólo pido oración, sacrificio y penitencia para poder reparar tantos pecados como se cometen en el mundo. Os dije que los siete pecados capitales el demonio los lleva en triunfo; hace falta que los hombres vuelvan la mirada a Dios y se arrepientan, y vivan una vida santa de amor y de entrega a Dios. Muchos fariseos viven no según el espíritu, sino según la carne y los vicios".

9 de febrero de 2023

Nuestra Señora de las Manzanas

 Del sitio Conocer México Poco a Poco:

 ¿Por qué rodean a la Virgen de manzanas?

Cabe destacar que es una tradición tan arraigada, que en muchos lugares se le conoce como "La Virgen de las manzanas".

Como parte de la tradición mexicana, se colocan manzanas alrededor de la imagen de la Virgen de la Dormición, para que la persona que la tome, recuerde que María está libre del pecado original. Todos los hombres nacemos con éste pecado, el cual proviene del momento en que Adán y Eva comieron del fruto prohibido. Con ese acto a la humanidad se le cerró toda puerta que permita entrar al paraíso, pero con Cristo, el nuevo Adán, y con María, la nueva Eva, han sido abiertas de nuevo, las puertas del paraíso, y se revela el misterio de la Iglesia, como primicia de la humanidad redimida por medio de su pasión y resurrección.

La palabra Asunción proviene del latín, y significa “elevación de la Virgen desde la tierra al cielo”. La elevación de María al cielo, la hace partícipe de la Resurrección de Cristo, a la vez que anticipa la resurrección de los muertos al final de los tiempos.

 El inicio de esta celebración tiene su origen en el Oriente (siglo VI), donde se fija en esta fecha; después pasa a Occidente, en el siglo VII. La Asunción de María, fue proclamada como patrona de la Arquidiócesis Primada de México

Estamos en la parroquia de la Preciosa Sangre, de Puebla. A las 6 de la tarde, Víspera de la Asunción, se ha reunido un grupito de fieles para honrar a la Virgen María.

Ante el altar hay una mesa alargada, cubierta de blanco lienzo, flanqueada de cuatro lámparas prendidas. Sobre la mesa manzanas, montones de manzanas, entre floreros de rosas, ramos y alhelíes. En medio, e invisible para el devoto que está en la iglesia, una imagencita de la Virgen Milagrosa Inmaculada, en posición yacente. En el suelo dos canastas, una de manzanas, otra de granadas.

La imaginación vuela al cantar de los Cantares, al lecho florido de la amada. Estamos celebrando una fiesta nupcial, que es el tránsito de María, la Dormición de María, que es recogida por su Hijo para participar ya ahora en la plenitud de la Pascua.

Si acaso las manzanas pueden evocar las ofrendas de las primicias del campo en estos meses de recolección, nos trasladan, más bien, al Jardín del Edén, donde nuestros padres desobedeciendo comieron el fruto prohibido. Pero ya entonces apareció en lontananza la Mujer vencedora de la Serpiente. Y la Inmaculada tenía que ser la Asunta.

A las 11 de la noche entró la rondalla de mariachis, y detrás un grupo fuerte de devotos, cantándole a la Virgen las Mañanitas. Cantaron, cantamos todos; luego la Salve. El Párroco leyó unos pasajes bíblicos, y bendijo las manzanas, las flores y las granadas.

A continuación dos niñas levantaron a la Virgen, ya despierta. Después la tomaron en sus manos y todos pasamos, uno a uno, para entregar a María un beso de amor. Los cantores seguían entonando canciones a María. Salimos de la iglesia y a la puerta nos aguardaban las mujeres brindándonos un te calentito…, si no era el ponche cocido de la tierra con canela, caña, tejocote, tamarindo, ciruela y lo demás.

Había empezado la fiesta de la Asunción de María a los cielos.

En lecho de manzanas olorosas
está la Inmaculada y se dormía;
así se fue, así se despedía
de sus hijos entre blancas rosas.
Los ángeles con alas temblorosas

velaban la pureza de María;
de luz y gracia Eva se vestía
y Adán vio renacer todas las cosas.
Vinieron a cantar las Mañanitas
los amantes de Pascua, a su Señora;
traían de regalo el corazón.

El cielo era de agosto, de estrellitas;
levantaron la imagen cual aurora;
se alzó la Virgen: era la Asunción.

La imagen se rodea de manzanas por tradición, sin embargo, como toda tradición esta tiene un origen.  Se dice que cuando la Virgen quedó dormida, el cenáculo comenzó a desprender un aroma a flores y manzanas, o también “al manzano”, colocar las manzanas nos recuerda el momento en que María queda dormida. “Como fuente escondida que da aroma a las flores y frescura a los frutos. Eres jardín cercado, manantial sellado” (Cantar de los Cantares 4, 12) 

Otro significado es que la muerte se acercó a ella pero nunca la pudo tomar suya, es decir, la manzana que representa al pecado, el pecado que tiene como consecuencia la muerte, debe doblar las rodillas ante solo escuchar el nombre de la Virgen María, ella vence al pecado, la rodean de manzanas para recordar eso.

Recordemos también que en el arte sacro, se utilizó la manzana para representar a la Virgen María como la “Nueva Eva” o “Nueva Madre de los hombres”.

Sin embargo, un integrante de La Legión de María me dotó con un significado distinto, citó a su manera el (Génesis. 3,15), “…Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella te pisará la cabeza mientras tú herirás su talón” es decir, la Virgen “encima” de las manzanas es que ella pisará el pecado siempre, eternamente, significado parecido pero no idéntico a otro mencionado anteriormente.

Las manzanas rodean a la Virgen y al finalizar la procesión del día 14 de agosto son bendecidas por el Sacerdote que preside, luego se le entregan a los asistentes al salir del templo.

8 de febrero de 2023

Icono de Nuestra Señora Ablandadora de Corazones Malvados

 

Del sitio Taller Iconográfico San Lucas:

En Europa occidental, la iglesia católica romana desarrolló los "Siete dolores" de la Madre de Dios, refiriéndose a siete acontecimientos dolorosos en su vida. En el siglo XV se convirtieron en fiesta con oraciones devocionales para cada uno de los "Dolores":

  1.     La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús.  
  2.     La huida a Egipto con Jesús y José.  
  3.     La pérdida de Jesús en el templo.  
  4.     El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario.  
  5.     La crucifixión y la agonía de Jesús.  
  6.     La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto.  
  7.     El entierro de Jesús y la soledad de María.

Estos siete dolores también fueron representados en el arte religioso de occidente.

En Occidente, el arte es mucho mas psicológico, se presta mucha atención a lo emocional. Deforma que sus representaciones de esta imagen, subrayan en el lado humano, son infinitamente más emotivas. Sobre todo en la imaginería vinculada a las procesiones de semana santa. El Oriente se aleja de toda emotividad, y sus representaciones Icónicas se centran en el misterio y profundiza en el.

En Oriente, desafortunadamente, no existe información histórica sobre esta imagen, pero dada la fecha relativamente tardía del icono Ablandador de los Corazones Malvados (Умягчение злых сердец) como su aparición en el suroeste de Rus (en la frontera con la Europa católica romana), es probable que la imagen fuera adoptada por la Iglesia ortodoxa.

Es uno de los pocos casos en que la Santa Theotokos está representada sin el Dios Infante. En este icono su corazón se encuentra atravesado por siete espadas. El número siete en la escritura es simbólico e indica la plenitud. En este caso nos hace presente el dolor Total (ilimitado), que la Madre de Dios habría experimentado en el trascurso de la pasión de nuestro Señor Jesucristo.

El conocimiento de esta simbología, redimensiona su sentido, que va mucho mas allá del pretender con estas siete espadas una enumeración de dolores.

En la tradición más pura de este icono, tres de las espadas entran en su corazón desde la izquierda, tres espadas entran desde la derecha y una espada desde abajo. En ocasiones, es representado con cuatro de las espadas que entran en su corazón desde la izquierda, tres espadas que entran desde la derecha o incluso con siete flechas (Семистрельная) dispuestas de igual modo.

El evangelio narra, cómo el Santo profeta Simeón después de la presentación de Nuestro Señor en el templo, le dijo a María,: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción - ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»( Lc 2, 34-35)

Esta espada que ahora le profetiza Simeón a la Santísima Virgen María es la espada de la que habla el profeta Ezequiel, Dios ha bruñido, ha afilado una espada terrible para herir a su pueblo por sus pecados; es la espada de las víctimas, destinada a los príncipes de Israel, a su gran víctima. Dice el libro de Ezequiel, "Hijo de hombre, profetiza. Dirás: Así dice el Señor. Di: ¡Espada, espada! Afilada está, bruñida. Para la matanza está afilada, para centellear está bruñida... Se la ha hecho bruñir para empuñarla; ha sido afilada la espada, ha sido bruñida para ponerla en mano de matador. Grita, da alaridos, hijo de hombre, porque está destinada a mi pueblo, a todos los príncipes de Israel destinados a la espada con mi pueblo. Por eso golpéate el pecho, pues la prueba está hecha... oráculo del Señor Yahveh. Y tú, hijo de hombre, profetiza y bate palmas. ¡Golpee la espada dos, tres veces, la espada de las víctimas, la espada de la gran víctima, que les amenaza en torno!. A fin de que desmaye el corazón y abunden las ocasiones de caída, en todas las puertas he puesto yo matanza por la espada, hecha para centellear, bruñida para la matanza." (Ez 21, 14-20)

Nuestro Señor Jesucristo, ha sido la gran víctima, la víctima propiciatoria que por amor al hombre se ha ofrecido y ha pagado en su carne la condena que con toda justicia nos había sido impuesta a nosotros, los pecadores. Esta espada, asumida por Jesucristo, alcanza por su comunión a la Santa Teothokos, atravesando su alma y asociándose así a la pasión.

A todos nosotros que contemplamos la pasión, se nos revelan nuestros pensamientos ocultos con respecto al Mesías, enfrentándolos a una elección: estar con Cristo, o contra Él. Así, la profecía realizada por Simeón se cumple por completo: "una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones ".

Ante los sufrimientos de Cristo y los de María, reconocemos nuestra realidad de pecado, somos pecadores y, por tanto, responsables de estos padecimientos. Las palabras de Nuestro Señor en la Cruz "perdónalos" nos resuenan demasiado fuerte, haciéndonos incapaces de condenar a nuestros enemigos, ya que el mal que recibimos de quienes nos ofenden, resulta minúsculo ante el que nosotros hemos inflingido al Santo y a su madre. Nos percatamos que el corazón malvado que tiene que ablandarse es el nuestro.

En este icono la Virgen esta representada con las manos alzadas en oración rezando por nosotros, los causantes de tales padecimientos. A ti que contemplas el icono, hoy la Santa Theotokos te invita a hacer lo mismo, a unirte a la oración de intercesión que Jesucristo y su santa Madre presentan ante el Padre por nosotros, sus enemigos.

Y así, este icono "Ablandadora de los Corazones Malvados" nos mueve a los cristianos a rezar por nuestros enemigos, no acusándolos de sus faltas sino confesando que el mal se encuentra en nuestros corazones y pidiendo ayuda. De esta forma , poco a poco, nuestros sentimientos de enemistad, los conflictos internos y los odios disminuyen, dando paso en nosotros al hombre nuevo, al hombre de las bienaventuranzas. "Pues yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rogad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial." (Mt 5, 44-48)

7 de febrero de 2023

El Pozo de Nuestra Señora

 Del sitio Scotland Starts Here:

El Pozo de Nuestra Señora en Stow ha sido un lugar de devoción mariana durante al menos 1.200 años. Situado justo al sur del pueblo, el pozo contaba con una capilla y una iglesia santuario separadas, ambas hoy desaparecidas.

Según el monje galés Nemius, el rey Arturo recibió una visión antes de una gran batalla, en la que María prometía la victoria a un campeón cristiano. Se dice que Arturo luchó con una imagen de la Virgen y el Niño en su escudo. Venció y, en agradecimiento, trajo de Capadocia un fragmento de la Cruz y una estatua de María que colocó en una iglesia que construyó en Stow en su honor. En el relato de Nemius, 826 d.C., la estatua ya había sufrido daños en las guerras fronterizas, pero seguía siendo "objeto de gran honor y veneración".

El pozo sufrió graves daños durante la Reforma. A principios del siglo XIX, un gran peñasco que, según se decía, llevaba la huella del pie de María, donde se había posado para hablar con Arturo, fue roto y utilizado como duro en la carretera de circunvalación. Los restos de la capilla del pozo fueron demolidos en 1963 para construir una pista de acceso a una granja. El pozo fue restaurado en 2000 y ahora está protegido bajo una cúpula de piedra.

Alrededor de 1910, el monje benedictino Michael Barnett publicó fragmentos de oraciones relacionadas con Nuestra Señora de Wedale

"¡Oh María, tierna y hermosa, dulce y hermosa, amorosa y hermosa, María amada! ¡Madre del cordero blanco! Nuestra Señora de Wedale, ruega por nosotros".


6 de febrero de 2023

Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa de Monte Picayo de Sagunto

 

Del sitio Foros de la Virgen:

¡Así hizo Construir el santuario la Virgen! ¡Así lo hizo restaurar!

Una historia de devociones, milagros y mucho amor.
De gente común que es llamada por la Virgen para que primero se construya un santuario en su honra. Y luego de que éste fuera abandonado, para que se lo pusiera de nuevo en condiciones y en funcionamiento…

En el año 1961, el padre Fernando Molluna Monné, acompañado de los alumnos del colegio Virgen de Begoña, del que era profesor, realizó una excursión al Monte Picayo, situado en Sagunto (Valencia).

Y allí recibió la inspiración de fundar un santuario a la Virgen, al que él, por ser paúl, puso la advocación de Milagrosa.

Comunicada la idea a los superiores surgió la polémica (como todas las obras de Dios) entre defensores y detractores.

Después de muchos sacrificios, que el padre superó con mucha fe y esperanza en la Virgen, el santuario se levantó y el padre Fernando quedó en cuerpo y alma al servicio de la Virgen.

En 1982, el padre Fernando enfermó de cierta gravedad, y los superiores decidieron mandarle para reponerse a Cataluña, de donde es oriundo.

Con la marcha del padre Fernando desapareció toda actividad en el santuario y culto a la Virgen, quedando todo abandonado. 

En octubre de 1993, de nuevo la Virgen toma la iniciativa. Y por medio de una voz interior, muestra su deseo de ser venerada de nuevo en ese santuario, a una persona que no quiere ser identificada, y que le lleva a restaurar el santuario.

En mayo de 1994, la Virgen, por medio de un cuadro, fue puesta al culto y veneración de los que quisieran visitarla.

En mayo de 1995, ya restaurado el santuario, se procedió a la inauguración que realizó el padre Fernando, desplazado desde Barcelona a sus 86 años con un permiso especial del padre Provincial.

El Santuario se encuentra en el Monte Picayo, en la parte perteneciente al término municipal de Sagunto, provincia de Valencia.

El principal protagonista de esta historia inicial es el padre Fernando Molluna Monné de la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl, en Cataluña.

El año 1947 estaba el padre Fernando en la parroquia de la Santísima Virgen de Monteolivete, de Valencia, regida por los Padres Paúles, ejerciendo su ministerio pastoral entre los feligreses de la misma.

Mostraba un especial interés sacerdotal en la administración de los sacramentos de confesión y comunión viático a los enfermos que lo requerían, tanto de día como de noche.

Era proverbial entre los feligreses la devoción del padre Fernando a la Santísima Virgen y el entusiasmo y fervor que mostraba cuando hablaba de Ella.

Luego fue a trabajar en Puerto Sagunto, en esta ciudad la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl tenían un colegio apostólico, donde los jóvenes aspirantes a religiosos sacerdotes se preparaban mediante los estudios primarios.

Los sacerdotes también paúles regentaban dos parroquias en la ciudad: una dedicada a la Santísima Virgen del Carmen y la otra a la Santísima Virgen de Begoña.

En el curso escolar 1960-61, el padre Fernando con los alumnos del Colegio Apostólico hizo una excursión a lo alto del Monte Picayo entre Sagunto y Puzol.

Y contemplando desde esa altura a 385 metros sobre el nivel del mar, la maravilla que la madre naturaleza ponía ante sus ojos, tuvo la inspiración de en ese inaccesible pero maravilloso lugar, de construir un santuario en honor de la Santísima Virgen de la Medalla Milagrosa, que sin él saberlo sería el único dedicado a la Milagrosa en toda la Comunidad Valenciana.

Comunicada la idea a los superiores, éstos, después de un tiempo de reflexión y consultar a los superiores mayores, decidieron, por lo inaccesible del lugar y lo costoso que sería construirlo, desistir de la idea.

Y sin dar un no rotundo y definitivo se pospuso para más adelante, si esa era la voluntad de Dios y deseo de la Virgen inspiradora de ser allí venerada.

El padre Fernando, obediente, aceptó la decisión de los superiores y todo quedó olvidado por el momento. Pero la semilla estaba echada, y la fe mueve montañas…

A principios del año 1964 fue requerido el padre Fernando Molluna Monné por don Jesús Gómez Escardó, fundador de la urbanización Monte Picayo, de Sagunto Puzol, para que se encargara en calidad de sacerdote de la ermita dedicada a santa Alicia construida dentro de la urbanización.

Como el padre Fernando vivía en el Puerto de Sagunto, se acordó que en principio sólo se celebraría la Eucaristía los domingos y días festivos de precepto, hasta que el padre Fernando consiguiera una vivienda más cerca y prestar mejor servicio a los feligreses a él encomendados. Posteriormente pasó a ocupar una vivienda muy cerca de la ermita.

El lugar donde unos años antes había concebido la idea inspiración de construir un santuario en honor de la Virgen Milagrosa estaba a sólo 30 minutos a pie subiendo por la montaña, de donde actualmente residía el padre Fernando.

Ese mismo año 1964, el padre Ángel Miserach, director de anales de la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl de la provincia de Barcelona, le pide al padre Fernando más información respecto al Monte Picayo, de Sagunto Puzol.

El padre Fernando le escribe y de nuevo, como al principio, surge la polémica de lo conveniente o no de la construcción del santuario en honor de la Virgen Milagrosa en el Monte Picayo de Sagunto.

Ante los detractores y defensores más detractores que defensores, le dio motivo al padre Fernando para decir estas casi proféticas palabras: "El Monte Picayo, signo de contradicción porque así son las cosas y empresas de Dios en la vida."

El proyecto era justo es reconocerlo muy difícil y costoso hacerlo realidad en el lugar escogido: 385 metros sobre el nivel del mar en pleno monte, sin ningún camino para llegar hasta él, sin luz eléctrica y sin agua.

Sombrío era el panorama que se le presentaba al padre Fernando: la construcción del santuario a la Virgen en ese lugar. Pero esa era la voluntad de Dios y había que obedecer a Dios, antes que a los hombres.

Finalmente sus superiores le dieron plenos poderes para la realización material de la construcción del santuario a la Virgen Milagrosa en el Monte Picayo. Pero con la condición que durante la realización del proyecto que la Congregación no contribuiría en nada económicamente a su construcción.

El padre Fernando aceptó las condiciones, confiando sólo y exclusivamente en la protección y ayuda de la Santísima Virgen sabiendo que no lo abandonaría.

El día 13 de junio de 1965, el Ministerio de Agricultura cede a la Congregación de la Misión de San Vicente de Paúl, por un período de noventa y nueve años, cinco hectáreas de monte para la construcción del santuario solicitado.

De lo que tuvo que luchar el padre Fernando para adquirir fondos para realizar su ambicionado proyecto, vista la negativa de sus superiores a cooperar económicamente, sólo Dios y él lo saben. Empezó por la campaña "MILLÓN DE LADRILLOS", que por medio de boletos de 5 pesetas vendía a los que quisieran ayudarle. También algunas personas de la urbanización Monte Picayo le ayudaron bastante.

Con el dinero recogido por los medios ya mencionados, se procedió, con el asesoramiento y cooperación de arquitectos y aparejadores, planificar y preparar el terreno del lugar donde se construiría el santuario. Se hizo un boceto de cómo quería el padre Fernando fuera el edificio que albergara en su interior la Santísima Virgen Milagrosa.

Al principio fueron bastantes los albañiles maestros y peones que trabajaban en las obras, y que a pesar de lo inaccesible del lugar se realizaban bastante bien. Pero pronto llegó la hora de la prueba, y la cruz como en todas las obras de Dios se hizo presente para que, cargado con ella, fuera compañera inseparable del padre Fernando hasta el final de las obras comenzadas.

Las personas que con ilusión y generosidad empezaron a darle dinero para ayudarle, empezaron a recortar las cantidades que le daban al principio e incluso muchos de ellos dejaron de darle. La venta de boletos de la campaña "millón de ladrillos" había perdido interés por lo larga de la misma y la colaboración de particulares había mermado considerablemente e producían las obras emprendidas.

Un día, estando en la ermita de Santa Alicia de la urbanización Monte Picayo, preparándose para celebrar la santa misa, mirando la Virgen al pie de la cruz que preside el altar, sintió una paz y una alegría interior como no había sentido nunca. Él continuaba mirando la Virgen al pie de la cruz con el Hijo muerto en sus brazos, que le decía:"Continúa sin desfallecer la construcción del santuario en mi honor.
La cruz que cargaste cuando se te encomendé esta misión, seguirá pesando sobre tus hombros hasta el final, que tú contemplarás con gran satisfacción.
"

"Para el feliz éxito de la misión encomendada es necesario: Primero: Que desistas de la grandiosidad del santuario programado al principio, por otro más sencillo y de menos coste. Segundo: Para recoger el dinero necesario para la construcción hasta el final, acude a las Religiosas Hijas de la Caridad. Ellas acogerán con interés tu propuesta y cooperarán contigo con los medios que sean necesarios."

No podía la Virgen haber escogido mejores cooperadoras. Las Religiosas Hijas de la Caridad aceptaron con entusiasta alegría la propuesta del padre Fernando y empezaron, mediante la venta de participaciones de lotería, rifas, boletos y todo lo que fuera necesario, su laboriosa y larga colecta que duró varios años. Todas las religiosas mayores preguntadas recuerdan con cariño y satisfacción esta ayuda a la construcción del santuario.

Las obras continuaron lentamente con la valiosa cooperación de las religiosas. 

Pero a pesar de todos los esfuerzos los gastos superaban los ingresos y se pensó reducir más el número de trabajadores cualificados por no poderles pagar el sueldo, quedando sólo uno que, ayudado por el mismo padre Fernando, continuó trabajando.

Todos los días, desde la urbanización Monte Picayo, donde residía el padre Fernando, subían los dos solos a trabajar.

Se desconoce la fecha exacta de la terminación de las obras y la inauguración oficial del santuario; se calcula los años 1974-75, pero llegó la hora de la gratitud, y el padre Fernando, ante el altar de la Virgen Milagrosa, pudo decir: "MISIÓN CUMPLIDA. GRACIAS MADRE Y PROTECTORA".

El padre Fernando quedó en cuerpo y alma al servicio de la Santísima Virgen Milagrosa en su santuario del Monte Picayo, compaginando con la ermita de Santa Alicia de la urbanización su ministerio sacerdotal. Así pasó unos años propagando la devoción a la Virgen Milagrosa y organizando convivencias y días de retiro espiritual a los que lo solicitaban.

En el año 1980-82 con alrededor de 70 años, el padre Fernando enferma de cierta gravedad y los superiores decidieron destinarle a Reus, provincia de Tarragona, a una pequeña residencia de los Padres Paúles para su recuperación. Los responsables de continuar la labor comenzada por el padre Fernando no creyeron necesario continuarla y la abandonaron por completo, cesando toda actividad en el santuario.

El año 1989, ocho- diez años después de haber sido abandonado, deciden los superiores prescindir de los derechos y obligaciones que tenían respecto al santuario de la Virgen Milagrosa, del Monte Picayo. Con fecha 20 de junio de 1990, se les comunica oficialmente que la solicitud había sido considerada y aceptada, y que desde esa fecha era responsabilidad de la parroquia de Santa María, de Sagunto, la atención del santuario dedicado a la Virgen Milagrosa, del Monte Picayo.

El rector de la parroquia de Santa María se dio por enterado de la resolución tomada por la Consellería y se hizo cargo del santuario. También el Ayuntamiento de Sagunto se comprometió a cuidar y limpiar el monte que rodea la zona; compromiso que cumplió hasta 1994, que dejó de prestar este servicio.

Los largos años de completo abandono deterioraron considerablemente tanto el interior del santuario como los adjuntos edificios complementarios de alrededor.

En el mes de octubre de 1993 un señor, por medio de una casual, yo diría, providencial lectura se entera que en el Monte Picayo existe un santuario a la Virgen Milagrosa. A la que declara tener una especial devoción, gratitud y amor, por haber recibido de ella muchas muestras de maternal protección y amparo.

Recordando los beneficios que a manos llenas derrama la Virgen sobre él, pensó visitarla en ese santuario para darle gracias. Pero pasó el tiempo, y aunque siempre que pasaba en el tren por Sagunto miraba el monte pensando dónde estaría el santuario, la deseada visita no se realizó.

Por medio de unos signos providenciales varias veces repetidos, el segundo fundador cuyo nombre no se menciona, vio claramente que a sus 63 años de edad, con seis intervenciones quirúrgicas en su cuerpo, con gran cantidad de pecados de toda índole y gravedad; sin saber leer ni escribir correctamente, sólo lo imprescindible para no ser completamente analfabeto y con muchas faltas de ortografía; residir en una ciudad a 40 Km. de distancia donde estaba el santuario a 385 metros de altura, sin vehículo propio para desplazarse, desconocer el monte pues no había estado nunca, estaba completamente solo para llevar a feliz término la misión que se le encomendaba.

Aquí empieza la historia que con las vicisitudes, problemas y contrariedades que llevan consigo todas las obras de Dios.

Terminaba el último domingo del mes de mayo de 1994 con la entronización, para ser públicamente venerada la Santísima Virgen de la Medalla Milagrosa en su santuario del Monte Picayo como lo había pedido. Pero la transformación que desde que la Virgen estaba allí se había producido en el santuario y sus alrededores pronto dio sus frutos.

Y visto el interés que las buenas gentes devotas de la Virgen Milagrosa, que habían sido testigos del abandono y brutal deterioro progresivo durante varios años, tenían por saber el motivo de este resurgir y callado trabajo que para conseguirlo se estaba realizando, pensó contra su voluntad y deseo de mantenerlo en secreto para evitar que en lo sucesivo si se contaba de palabra se interpretara mal. 

Una noche, en el mes de octubre de 1993, ¿durmiendo?, ¿despierto? No se sabe. Lo que sí asegura (el señor del que no se conoce su nombre) es haber escuchado una voz interior muy clara y con autoridad, lo siguiente: "QUIERO EN EL SANTUARIO A MÍ DEDICADO DEL MONTE PICAYO HOY ABANDONADO VOLVER A SER VENERADA DE NUEVO."

La verdad que no le di ninguna importancia, pues se es más amante de la fe creída que de la razón vista. 

Por la proximidad a Puzol del Monte Picayo, se puso en comunicación por teléfono con el párroco de la parroquia de los Santos Juanes, que me dijo saber la existencia de ese santuario en su tiempo bastante importante y que hasta incluso se llegaron a hacer días de retiros y otras actividades de carácter pastoral. Pero que actualmente aquello estaba todo roto, las puertas y ventanas arrancadas y todo completamente destruido. Se dio por válida la información del párroco y dejé el caso cancelado.

Pero aquella misma noche la misma voz interior, claramente me decía: "INSISTE, NO TE CANSES, NO TE HAN DICHO TODA LA VERDAD. EN ESE SANTUARIO POR MÍ ESCOGIDO TENGO QUE SER VENERADA DE NUEVO."

En vista de lo sucedido, de nuevo me puse en comunicación por teléfono con el párroco de los Santos Juanes, de Puzol, insistiéndole, me dijo que esa zona pertenece a la parroquia de El Salvador, de Sagunto. Me puse en comunicación por teléfono con el párroco de la parroquia de El Salvador, de Sagunto, que me confirmó pertenecer la zona a la parroquia, pero que él desconocía la existencia de ningún santuario a la Milagrosa en ese lugar.

Decidí por mi cuenta buscar el santuario de la Milagrosa, que la voz interior me decía que existía, pero que nadie sabía nada del lugar donde estaba enclavado.Como primer paso, y viendo que los sacerdotes de las parroquias cercanas preguntados no me daban ninguna respuesta satisfactoria verídica ni clara al respecto, pensé dirigirme a Puzol y preguntar a la gente de la calle, al pueblo sencillo y noble. A todos los que veía mayores les preguntaba, pero nadie sabía nada del santuario ni el lugar donde estaba para indicarme su subida.

Al llegar a casa aquella noche, postrado de rodillas a los pies de un cuadro de la Santísima Virgen de la Medalla Milagrosa que compré en París cuando fui a visitarla, le dije: “Madre mía, ¿qué hago? Yo quiero lo que tú quieras. Dame luz y fuerzas para continuar sin desfallecer hasta encontrar el lugar donde según tu manifestada voluntad deseas ser honrada y venerada de nuevo.

Transcurridos unos días y en vista de que la paz interior no la recuperaba, que no vivía durante el día ni descansaba por la noche, pensé nuevamente encaminarme a Puzol para entrevistarme con el párroco de la parroquia de los Santos Juanes, que me dijo que había que ir con vehículo hasta el Alfinach y desde allí a pie subir al santuario.

El taxista me hace ver que ese no es el camino más indicado para subir allí por la distancia que lo separa y me dice que él conocía al padre Fernando, fundador de ese santuario, que vivía en la urbanización Monte Picayo y que fue su guardián hasta su muerte hace unos años. Me llevó hasta un lugar donde había un camino de tierra bastante ancho y me dijo: "esta es la subida".

Le pagué el servicio, y rezando el Rosario como siempre, empecé la subida; pero a los 100-200 metros el camino hasta entonces ancho se empieza a estrechar hasta el punto de hacerse intransitable por completo. El taxista se había equivocado. Vuelta a Puzol, esta vez a pie y sin lograr mi objetivo.

Después de una fervorosa y confiada oración a la Virgen Santísima pidiéndole su ayuda y protección, me encaminé hacia Sagunto.

Le expongo a otro taxista el caso del santuario, me dice no saber nada de ello, pero que en vista del interés que tenía me subiría a lo más alto de la montaña; a pesar de una cuidadosa y paciente búsqueda a pie del monte y sus alrededores, nada positivo encontré. Cuando ya bajaba con el taxi sin ningún resultado positivo y alentador y con la firme resolución por mi parte de dejar el caso como irrealizable, una voz interior me decía: "¡PARA! ¡BAJA! y ¡MIRA!". Le dije al taxista que parara, por favor. Entonces pude observar que bastante lejos y sin ningún camino visible para llegar hasta allí. Un pequeño grupo de construcciones que desde arriba no tenía visos de ser ningún edificio religioso, pero que la voz interior como antes me decía ser ese el santuario que buscaba.

Llegado a casa, una vez más me puse a los pies de la Virgen para darle gracias y renovarle mi confianza en su ayuda y protección. Estaba localizado el santuario, por lo menos a lo lejos.

El presentimiento que sentí al acostarme se cumplió. Y como en otras veces anteriores de nuevo la voz interior de siempre que me dice: "QUIERO QUE SUBAS OTRA VEZ PERO A PIE, Y QUE HAGAS EN EL SANTUARIO UN ACTO DE HUMILDE REPARACIÓN Y AMOR, POR LOS QUE NO ME AMAN Y OFENDEN."

A primera hora de la tarde y sin pensarlo ni un momento, desde Puzol y a pie como se me había mandado, me lancé al monte y saltando una alambrada de hierro que había, por un cortafuegos que desde arriba vi el día anterior, emprendí la subida. Sólo Dios y yo sabemos lo que pasé en esa accidentada subida. Pero valió la pena, pues después de ciento cinco días de intensa búsqueda la Virgen premió mi incondicional sacrificio y constancia en buscar el santuario de la Virgen Milagrosa en pleno monte. Por fin el feliz hallazgo del tan deseado y buscado santuario.

Estaba ante un sólido, bonito y bien construido santuario. La pequeña campana que ocupaba la espadaña arriba de la puerta de entrada había desaparecido. La puerta estaba abierta porque la cerradura estaba rota. El aspecto exterior estaba bastante aceptable. Pasado el umbral de la puerta, el panorama que a primera vista se presentó ante mí fue triste, lamentable y desolador. Contemplar hasta dónde es capaz de llegar la mano destructora del ser humano.

Había llegado la hora de hacer el acto de reparación pedido la noche anterior, que puesto de rodillas al pie del altar y con los brazos en cruz realicé, cumpliendo así el motivo para lo que había sido convocado en ese lugar concretamente ese día.

Aquella misma noche, de nuevo la voz interior ya familiarizada de siempre, me dice: "A PARTIR DE AHORA TIENES QUE BUSCAR AYUDA Y COOPERACIÓN. TENDRÁS MUCHAS DIFICULTADES, CONTRARIEDADES Y POCA COMPRENSIÓN; PERO NO TE DESANIMES, PUES YO ESTOY CONTIGO."

Como primer paso había que buscar los actuales responsables del santuario y comunicarles lo sucedido.

Después de largas y costosas indagaciones, me enteré que en el Palacio Arzobispal de Valencia sección patrimonios están registrados todos los edificios religiosos de la diócesis.

Con esta espina clavada en el corazón, a primeros de mayo de 1994 viajé a Pontevedra (Galicia) para terminar la práctica de los primeros sábados de mes. Después de la comunión, dando gracias en la pequeña capilla de la aparición antes celda de la hermana Lucía, cuando yo menos lo esperaba ni me acordaba de ello, de nuevo la tan conocida voz interior de siempre: "ANTES QUE TERMINE EL MES DE MAYO QUIERO SER VENERADA DE NUEVO EN EL SANTUARIO A Mí DEDICADO DEL MONTE PICAYO."

Alarmado y al mismo tiempo deseoso de cumplir lo mandado, cuando llegó a Valencia consultó el caso con mi confesor, que me dijo: "Insiste, eso es obra de Dios y mediadora la Santísima Virgen María. Tendrás dificultades por la actual burocracia pero al final se hará lo que ella quiere. Cierra por tu cuenta si puedes económicamente la puerta rota y abierta del santuario y entrega las llaves al responsable. De momento evitarás la posible profanación de ese santo lugar, escogido por la Virgen para ser de sus amantes hijos visitada y venerada."

Subí dos veces al santuario, con taxi desde Sagunto, limpié con medios rudimentarios lo que pude. Saqué unos animales muertos que había y con las manos sacó las piñas y las hojas de los pinos que prácticamente cubrían todo el piso. Los bancos rotos de madera, la cómoda también de madera y el armario de hierro. Yo solo no podía. Se estaba cumpliendo lo dicho por la voz interior: "Desde ahora tienes que buscar ayuda y cooperación."

En estos días también gestioné en una casa de imágenes religiosas la compra de una imagen de la Virgen Milagrosa.

El día 22 de mayo de 1994, me presenté en la residencia de religiosas Hijas de la Caridad, pregunto por la superiora y me pasan a la sala de lecturas de la residencia para que espere mientras avisan a una hermana. 

Encima de la estantería que guardan los libros había una imagen del Corazón de Jesús y otra de la Virgen de la Medalla Milagrosa.

Pues bien, nada más poner los ojos en la imagen de la Milagrosa se transformó en una potente luz que me cegó como cuando miras al sol, hasta el extremo de tener que frotarme los ojos para poder recuperar la vista. Y a continuación, de nuevo la voz interior de siempre, ya conocida y familiar: "ÉSTA ES LA IMAGEN QUE SERÁ VENERADA EN MI SANTUARIO DEL MONTE PICAYO."

Sale la superiora, y me invita a pasar a un salón diferente y empieza la conversación sobre el santuario de la Virgen Milagrosa, del Monte Picayo de Sagunto. Entra en otra sala y señalándome la imagen de la Milagrosa me dice: "AHÍ TIENE A LA VIRGEN MILAGROSA PARA SER VENERADA EN EL SANTUARIO DEL MONTE PICAYO.

Sólo faltaban siete días para que terminara el mes de mayo. De nuevo acudí a la maternal protección y ayuda de la Virgen por medio de la oración. Puesto de rodillas a los pies del cuadro de la Virgen Milagrosa, le pido que me iluminara e inspirara lo que debía hacer.

Con la lámina de un calendario de la Milagrosa se improvisó un cuadro, que sirvió para hacer realidad el mandato de la Virgen a primeros de mayo. Resuelta ya cómo tomaría posesión de nuevo la Virgen del santuario a Ella dedicado, quedaba todavía pendiente ya con carácter de urgencia la necesidad de retirar los objetos rotos. Bancos, cómoda, armario, que tirados por el suelo daban un lamentable estado de deterioro que me hacían sufrir mucho, pues no quería ni era digno de la Reina y Señora que tenía que habitarlo. Al menos limpio y barrido.

Después de varios intentos de contratar ayudantes, le dije a la señora que me limpia la casa si por favor podía venir conmigo a Sagunto para limpiar y adecentar un poco el santuario de la Milagrosa, en lo alto del Monte Picayo. Cogimos el cuadro, que resultó ser bastante grande y representativo, y lo más imprescindible de artículos de limpieza y nos fuimos en tren hasta Sagunto. Allí alquilamos un taxi diciéndole a quien guié y subimos.

Por el camino le dije al taxista lo que teníamos que hacer y que decidiera por lo que más le interesara: o quedarse y cobrar la espera o bajar y volver a subir a por nosotros.Decidió esperarse y cooperar con nosotros en la limpieza del santuario, que hizo con mucho interés y para mí con mucho amor a la Virgen. Se cumplió una vez más lo advertido en su día: "TENDRÁS DIFICULTADES PERO NO TEMAS, PUES YO ESTOY CONTIGO."

 Terminado el trabajo de limpieza y adecentamiento del santuario, se procedió a colocar el cuadro de la Virgen Milagrosa en el altar que por cierto lo puso el taxista. Se pusieron a los pies del cuadro un ramo de flores que llevaba de tela y así con ese sencillo pero entrañable acto de entronización quedaba cumplida la misión encomendada en su día de ser venerada la Virgen Milagrosa en el santuario a ella dedicado en el Monte Picayo, antes de terminar el mes de mayo de 1994.

Una vez más: "LA SANTÍSIMA VIRGEN, VENCEDORA DE TODAS LAS BATALLAS DE DIOS, HABÍA VENCIDO", de los enemigos que habían querido hacer desaparecer de la Comunidad Valenciana el único santuario dedicado a la Virgen Milagrosa, abandonándolo el año 1980.

Después de rezada la felicitación sabatina, estuve unos momentos mirándola y oyendo por última vez la voz interior de siempre esta vez en forma de inspiración más que de viva voz. Que prometía a los que el último domingo del mes de mayo y el día 27 de noviembre, fiesta litúrgica de la Virgen de la Medalla Milagrosa, suban a visitarla y, postrados a los pies del altar la veneren y con confianza y fervor se las pidan, obtendrán gracias especiales.

De esta inspiración nació la idea de que todos los años el último domingo de mayo y 27 de noviembre se organiza una romería que, saliendo de diferentes puntos de la Comunidad Valenciana. Se reúnen en torno a la Virgen Milagrosa en este su escogido santuario del Monte Picayo para rogarle con confianza y fervor que nos mire con ojos misericordiosos y nos ayude en nuestras humanas necesidades. Ha prometido gracias especiales a los que ese día suban a visitarla y ella siempre cumple lo que promete. ¡PRUÉBALO!.

De momento la Virgen, según su deseo, ya estaba en su santuario. Pobre pero limpio. Esa fue la primera noche que descansé y dormí bien, desde octubre de 1993.

En el mes de junio subió el carpintero para arreglar la puerta, que después de fortalecerla por dentro y por fuera, puso fuertes cerraduras y candados, quedando por fin cerrada la puerta, evitando con ello una posible profanación que me preocupaba y quería evitar a toda costa y que gracias a Dios conseguí.

A pesar de mi gran interés e intensa y preocupante búsqueda, nada había podido solucionarse respecto a los actuales propietarios o responsables del santuario del Monte Picayo y los adjuntos edificios.

En este compás de espera confiado estaba cuando, al fin, superando todas mis aspiraciones, aparece la grandiosa noticia, el padre Fernando, fundador y alma del santuario de la Virgen Milagrosa del Monte Picayo (Sagunto), a quien todos daban por muerto estaba en Reus, provincia de Tarragona. Mi alegría fue inmensa. De nuevo la protección de la Virgen, no me abandonó y una vez más, después de probar mi constancia en servirla, vino en mi ayuda. ¡Gracias Madre!.

Recabada la información tan deseada, tantas veces buscada y por tan diferentes medios, por fin ya estaba en mi poder de labios de su iniciador, fundador, alma y mantenedor del mismo, hasta que una enfermedad le alejó de su querido santuario, obligado por su voto de obediencia religioso que tiene hecho. También me entregó todo lo que había escrito al respecto desde el principio hasta la fecha y que tanto me sirvió para continuar luchando hasta conseguir hacer realidad la misión que se me encomendó en su día.

Transcurridos los primeros momentos de satisfacción y alegría, había que poner manos a la obra y trabajar en el santuario. Los bancos de madera para sentarse, rotos e inservibles, junto con la cómoda también de madera y un armario de hierro todo estropeado y fuera de uso. No había soporte ni urna de cristal para poner dignamente la imagen de la Virgen después de restaurada. En las pequeñas ventanas que dan luz y ventilación no había cristales. La puerta de entrada necesitaba una mano de pintura. Se había puesto una mirilla en la puerta, para que desde el exterior se viera el interior y la Virgen Milagrosa en su altar. 

Ante la pronta entrega de la imagen de la Virgen Milagrosa en restauración había que preparar un no lujoso pero sí digno soporte que, junto a una urna de cristal, sirviera para guardar y preservar del posible deterioro la imagen de la Virgen Milagrosa escogida para ser allí venerada.

Viendo cómo el carpintero hacía las cosas le dije si sería posible restaurar el mobiliario viejo. Al principio se resistió, pues verdaderamente aquello estaba inservible a todas luces. Pero después, como era para la Virgen que él también quiere mucho, aceptó. Y ahí están restaurados, pintados y pulimentados, dando un aspecto más acogedor y propio de un santuario. ¡En nombre de la Virgen, gracias carpintero!.

El día 8 de septiembre de 1994, fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen, me comunica el restaurador que la imagen ya restaurada la tenía a mi disposición para cuando quisiera retirarla. Unos días después la retiro y la tengo unos días en casa.

Aunque el santuario presentaba un aspecto bastante aceptable de orden y limpieza, no sucedía lo mismo en el altar. Para solucionar este problema, antes de subir la imagen lo primero que hice fue dirigirme a las religiosas Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Valencia que contribuyeron confeccionando unos ramos de flor artificial.

Yo, por mi parte, compré unos candelabros de cerámica, a los que puse cuatro velas azules, improvisé un mantel para el altar con una sábana azul mía, cogí un crucifijo de plástico que tenía en casa y marché al santuario a preparar el altar para colocar la imagen de la Virgen.

El día 7 de octubre de 1994, fiesta de la Virgen del Rosario, fue el escogido para llevar la imagen. Con la colocación de la imagen de la Virgen Milagrosa, en la urna del altar, se había cumplido el deseo mandato que por medio de un providencial fenómeno extraordinario había empezado en lo alto de una estantería de libros, en la sala de lectura de la residencia de ancianos de Manises, el 24 de mayo de 1994, como se ha explicado anteriormente.

Para testimoniar la fe y esperanza en la intercesión de la Virgen, se encendieron dos luces que día y noche arden a sus pies, con la intención de pedirle favores y darle gracias por los ya concedidos.

Se continuó trabajando para mejorar en el embellecimiento y adorno del altar para el día 27 de noviembre de 1994, fiesta litúrgica de la Santísima Virgen de la Medalla Milagrosa. Se pusieron dos paneles, uno a la derecha y otro a la izquierda, con la historia de las dos apariciones en París, escritas por santa Catalina Labouré, que las vivió personalmente; y dos pequeños cuadros, uno de san Vicente de Paúl y otro de santa Catalina Labouré. Posteriormente también se puso un cuadro con unas fotos de cómo está en la actualidad el santuario de las apariciones de la Virgen Milagrosa, en París (Francia).

Para no hacer más largo este pequeño trabajo, escrito sólo y exclusivamente para informar de lo sucedido a los que lo quieran leer, se deja a la consideración de los que visitaron este santo lugar durante los años que estuvo completamente abandonado comparen la diferencia de entonces a ahora.

5 de febrero de 2023

La moneda de Nuestra Señora con la que se compra el Paraíso

Del sitio Un Minuto con María:

El Señor se le apareció un día a Santa Gertrudis, contando monedas de oro. Ella se atrevió a preguntarle qué estaba contando. Le respondió Jesucristo: "Cuento tus Avemarías: son la moneda con la que se compra el Paraíso".

San Luis-María Grignion de Montfort

El Secreto Admirable del Santo Rosario 

(n° 54)

    

4 de febrero de 2023

Devoción de los Cinco Primeros Sábados a Nuestra Señora (Segundo sábado)

 

Del sitio En Cristiano:

Estando Lucía en el Convento de las Doroteas en Pontevedra tuvo una aparición de la Virgen, en una nube de luz, con el Niño Jesús a su lado. La Santísima Virgen sostenía su corazón rodeado de espinas. El Niño le dijo: "Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie que haga un acto de reparación para sacárselas."

Después dijo Nuestra Señora a Lucía: "Mira, hija mía, mi Corazón cercado de espinas que los hombres ingratos me clavan sin cesar con blasfemias e ingratitudes. Tú, al menos, procura consolarme y di que a todos los que, durante cinco meses, en el primer sábado, se confiesen, reciban la Sagrada Comunión, recen el Rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando en los misterios del rosario con el fin de desagraviarme les prometo asistir en la hora de la muerte con las gracias necesarias para su salvación"

Lucía le habló (a Jesús) de la confesión para los primeros sábados y preguntó si valía hacerla en los ocho días. Jesús contestó: "Sí; todavía con más tiempo, con tal que me reciban en estado de gracia y tengan intención de desagraviar al Inmaculado Corazón de María".

¿Por qué 5 Sábados? "Hija mía, la razón es sencilla: se trata de 5 clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María:

  1. Blasfemias contra su Inmaculada Concepción.
  2. Contra su virginidad.
  3. Contra su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.
  4. Contra los que procuran públicamente infundir en los corazones de los niños, la indiferencia, el desprecio y hasta el odio hacia la Madre Inmaculada.
  5. Contra los que la ultrajan directamente en sus sagradas imágenes.

"He aquí hija mía, por que ante este Inmaculado Corazón ultrajado, se movió mi misericordia a pedir esta pequeña reparación, y, en atención a Ella, a conceder el perdón a las almas que tuvieran la desgracia de ofender a mi Madre. En cuanto a ti procura incesantemente con tus oraciones y sacrificios moverme a misericordia para con esas almas".

En la práctica. ¿Cómo vivir la devoción?

  1. Confesión. Es esencial para el arrepentimiento y la conversión en esta devoción. Puede ser en los 8 días cercanos al sábado.
  2. Eucaristía: Recibir la Santa Comunión en gracia de Dios. El primer fruto de esta devoción es el culto a la Santa Eucaristía en sus tres aspectos: sacrificio, comunión y adoración.
  3. Meditación u oración durante 15 minutos reflexionando sobre algunos de los misterios del rosario (puedes acompañar al Santísimo Sacramento tras la Eucaristía)
  4. Rezo del Santo Rosario: con oración y pequeña contemplación de cada misterio. Se rezan cinco misterios con la meditación de los misterios. La jaculatoria que la Virgen pide que recemos después de cada misterio: "Oh mi Jesús, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Conduce todas las almas al cielo especialmente las que mas necesitan de tu misericordia".

Para fomentar más la devoción al Corazón de María, se agrega este piadoso Ejercicio, muy propio para los Primeros Sábados de mes, enriquecido con indulgencia plenaria.

ORACIÓN

¡Oh Inmaculado Corazón de María, traspasado de dolor por las injurias con que los pecadores ultrajan vuestro santísimo Nombre y vuestras excelsas prerrogativas! 

Aquí tenéis postrado a vuestros pies, un indigno hijo vuestro, que, agobiado por el peso de sus propias culpas, viene arrepentido y lloroso, y con ánimo de resarcir las injurias que, a modo de penetrantes flechas dirigen contra Vos hombres insolentes y malvados. 

Deseo reparar con este acto de amor y rendimiento, que hago delante de vuestro amantísimo Corazón, todas las blasfemias que se lanzan contra vuestro augusto Nombre, todos los agravios que se infieren a vuestras excelsas prerrogativas y todas las ingratitudes con que los hombres corresponden a vuestro maternal amor e inagotable misericordia. 

Aceptad, oh Corazón Inmaculado esta pequeña demostración de mi filial cariño y justo reconocimiento, junto con el firme propósito que hago de seros fiel en adelante, de salir por vuestra honra cuando la vea ultrajada y de propagar vuestro culto y vuestras glorias. 

Concededme, oh Corazón amabilísimo, que viva y crezca incesantemente en vuestro santo amor, hasta verlo consumado en la gloria. 

Amén.

Pídanse las gracias que se desean conseguir por intercesión del Inmaculado Corazón de María. 

Para obtener las gracias que hemos pedido, haremos las siguientes

DEPRECACIONES

I.- Os venero, amabilísimo Corazón de María, que ardéis continuamente en vivas llamas de amor divino; por él suplico, Madre mía amorosísima, abraséis mi tibio corazón en ese divino fuego en que estáis toda inflamada.

Rezar Avemaría y Gloria.

II.- Os venero, purísimo Corazón de María, de quien brota la hermosa azucena de virginal pureza. Por ella os pido, Madre mía inmaculada, purifiquéis mi impuro corazón, infundiendo en él la pureza y castidad.

Rezar Avemaría y Gloria.

III.- Os venero, afligidísimo Corazón de María, traspasado con la espada de dolor por la pasión y muerte de vuestro querido Hijo Jesús, y por las ofensas que de continuo se hacen a su divina Majestad; dignaos, Madre mía dolorida, penetrar mi duro corazón con un vivo dolor de mis pecados y con el más amargo sentimiento de los ultrajes e injurias, que está recibiendo de los pecadores el divino Corazón de mi adorable Redentor.

Rezar Avemaría y Gloria.

Jaculatorias

 ¡Oh Corazón Inmaculado de María, compadeceos de nosotros!

¡Refugio de pecadores, rogad por nosotros!

¡Oh dulce Corazón de María, sed la salvación mía!

Un Padrenuestro a intención del Sumo Pontífice.