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15 de agosto de 2026

Nuestra Señora de la Asunción, patrona de Francia


Traducido del sitio Mary undoer of Knots:

La fiesta de la Asunción, que celebramos el 15 de agosto, nos invita a reflexionar sobre el vínculo especial de Francia con la Virgen María. Por ejemplo, en su carta apostólica Galliam, Ecclesiae filiam primogenitam, del 2 de marzo de 1922, el papa Pío XI proclamó a Nuestra Señora de la Asunción como la principal patrona de Francia (y a Santa Juana de Arco como su patrona secundaria).

El papa Pío XI, muy mariano, quien dedicó más de 300 documentos a la Virgen María, habla en su carta apostólica Galliam Ecclesiae filiam primogenitam del vínculo especial entre la Virgen María y Francia: "Es un hecho bien conocido que el 'Reino de Francia' solía llamarse el 'Reino de María, y con razón". Pío XI menciona también el impresionante número de monumentos sagrados dedicados a la Virgen María, las peregrinaciones marianas y las apariciones marianas en Francia: "La propia Virgen Madre, tesorera de todas las gracias de Dios, pareció, a través de repetidas apariciones, aprobar y confirmar la devoción del pueblo francés".

La misma encíclica menciona al rey Clodoveo, al emperador Carlomagno -quien estableció la fiesta de la Asunción para todo su imperio-, a los duques de Normandía -quienes proclamaron a María Reina de la Nación-, a los reyes San Luis, gran devoto de María, Luis XI y Luis XIII, quien consagró el reino de Francia a María.

La solemne fiesta de la Asunción conmemora el fin de la vida terrenal de la Virgen María, Madre de Dios, y su elevación al cielo en cuerpo y alma: la Madre de Nuestro Señor entró directamente en la gloria. Esta fiesta es paralela a la Ascensión de Cristo.

Los cristianos ortodoxos la llaman la Dormición de la Santísima Virgen María. A menudo se celebra con procesiones marianas y, en Francia, va acompañada de una oración tradicional por Francia, recomendada por la propia Virgen María durante sus apariciones en Pellevoisin, Ile Bouchard y La Salette.

En el mismo espíritu de esta tradición, recemos a la Virgen María, principal patrona de Francia, para que desate los muchos nudos de nuestro mundo actual y proteja el "reino de María".

13 de mayo de 2026

Los tres secretos de Nuestra Señora de Fátima

 


Hoy es la festividad de Nuestra Señora de Fátima

Del sitio Aleteia:

La Virgen María reveló tres "secretos" en 1917 a los videntes de Fátima, que han cautivado al mundo e incluso han advertido sobre el futuro.

 En 1917, tres niños pastores informaron de una serie de revelaciones privadas de la Virgen María, en las que Ella les reveló secretos que en ese momento resultaban confusos, pero que más tarde se vieron confirmados por los acontecimientos mundiales.

Una de las videntes, Lucía, escribió más tarde lo que vio y oyó, y el texto se puede encontrar en la página web del Vaticano.

1. Primer secreto: visión del infierno

 
La primera parte es la visión del infierno.

Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar bajo la tierra. Sumergidos en este fuego había demonios y almas con forma humana, como brasas transparentes ardientes, todas ennegrecidas o de bronce bruñido, flotando en la conflagración, ahora elevadas en el aire por las llamas que salían de su interior junto con grandes nubes de humo, ahora cayendo por todos lados como chispas en un gran incendio, sin peso ni equilibrio, y en medio de gritos y gemidos de dolor y desesperación, que nos horrorizaron y nos hicieron temblar de miedo. Los demonios se distinguían por su aterradora y repulsiva semejanza con animales espantosos y desconocidos, todos negros y transparentes. Esta visión duró solo un instante.   

Nuestra Señora les habló entonces y les explicó que la devoción al Inmaculado Corazón de María era un medio para salvar a las almas de ir al infierno.

"Habéis visto el infierno, adonde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os digo, se salvarán muchas almas y habrá paz". 

2. Segundo secreto: la Primera y la Segunda Guerra Mundial

La guerra va a terminar, pero si la gente no deja de ofender a Dios, estallará otra peor durante el pontificado de Pío XI. Cuando vean una noche iluminada por una luz desconocida, sepan que es la gran señal que Dios les da para indicar que está a punto de castigar al mundo por sus crímenes, mediante la guerra, el hambre y las persecuciones de la Iglesia y del Santo Padre. Para evitarlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora los primeros sábados. 

Nuestra Señora de Fátima habló entonces de los "errores" de "Rusia", que muchos creen que es una referencia al "comunismo". El camino hacia la paz es una consagración mariana especial.

"Si se atienden mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, extenderá sus errores por el mundo, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y se concederá al mundo un período de paz".

3. Tercer secreto: penitencia y atentado contra el Papa

 El tercer secreto contiene muchas imágenes apocalípticas, incluida la visión de un Papa al que disparan. El papa Juan Pablo II creía que esta visión tenía mucho que ver con su propia experiencia, aunque la Virgen María nunca menciona detalles concretos.

Según la interpretación de los "pastorcitos", que también ha sido confirmada recientemente por la hermana Lucía, "el obispo vestido de blanco" que reza por todos los fieles es el Papa. Mientras se abre paso con gran dificultad hacia la cruz entre los cadáveres de los mártires (obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y muchos laicos), él también cae al suelo, aparentemente muerto, bajo una lluvia de disparos.

Tras el atentado del 13 de mayo de 1981, pareció evidente que fue "la mano de una Madre la que guió la trayectoria de la bala", permitiendo que "el Papa agonizante" se detuviera "en el umbral de la muerte".

Otra parte importante de esta tercera visión es la penitencia, que llama al mundo a volver a Dios.

"Después de las dos partes que ya he explicado, a la izquierda de Nuestra Señora y un poco más arriba, vimos a un ángel con una espada llameante en la mano izquierda; destellante, emitía llamas que parecían incendiar el mundo; pero se apagaban al entrar en contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba hacia él desde su mano derecha: señalando la tierra con su mano derecha, el ángel gritó con voz fuerte: '¡Penitencia, penitencia, penitencia!'".  

Cabe señalar que, aunque estas visiones son ciertamente sorprendentes y han cautivado al mundo, siguen entrando en la categoría de "revelación privada" y no forman parte de la "revelación pública" de la Iglesia que se encuentra en la Biblia y se interpreta en la Sagrada Tradición.

Los católicos no están obligados a dar su asentimiento religioso (creer) a nada que sea una revelación privada, como sí están obligados a dar su asentimiento religioso a las enseñanzas de la Iglesia.

Esto significa que, aunque muchos creen en las visiones de Nuestra Señora de Fátima, los católicos no están obligados a creer en ninguno de estos "secretos" ni a basar toda su espiritualidad en ellos. En el mejor de los casos, las apariciones tienen por objeto remitirnos a los Evangelios y recordarnos nuestra necesidad de arrepentirnos. Todo lo demás está en manos de Dios.

 28 - agosto - 2020

9 de octubre de 2025

Nuestra Señora, Reina de las Misiones


 Adaptado del sitio Portal Misionero:

El título de Reina se le da a María Santísima desde los primeros siglos como indicación de su preeminencia y poder que los recibe de aquel que es el Todopoderoso: Su Hijo, Jesucristo. A partir del siglo V, casi en el mismo período en que el Concilio de Efeso proclama a la Virgen 'Madre de Dios', se comienza a atribuir a María el título de Reina (Juan Pablo II, Audiencia General del 23 de julio del 1997). En las Letanías Laurentanas (cuyo origen se suele situar hacia el año 1500 en el santuario Loreto) se ve asociado el título de Reina a otros secundarios como Reina de los Angeles, de los Profetas, de los Apóstoles, etc.

Como el vocablo “misiones” no es utilizado con el significado actual sino hasta después del siglo XVI, evidentemente no encontraremos el título “Reina de las Misiones” aplicado a María en los primeros tiempos de la Iglesia. Sin embargo, sí encontramos desde los primeros siglos el título “Reina de los Apóstoles” (no olvidar que hasta después del siglo XVI, el término “apóstol”, aparte de designar a los Doce, era utilizado entre otros, en el sentido que hoy damos al término “misionero”) que sería como decir hoy “Reina de los misioneros”.

El título “Reina de las Misiones” parece originarse en un momento muy posterior a esta fecha, recién en la primera mitad del siglo XX.  En España, los Misioneros Vicencianos, editaron durante los años 1935 y 1956, una revista llamada "Reina de las Misiones", lo cual nos dice que ya en la década de 1930, se adjudicaba a María este título. Sin embargo, su incorporación al vocabulario magisterial es posterior. Tal es así que en las invocaciones finales a la virgen en los documentos misioneros modernos del siglo XX escritos por Benedicto XV (Maximum Illud, 1919), Pío XI (Rerum Ecclesiae, 1926) y Pío XII (Fidei Donum, 1957) se la menciona como “Reina de los Apóstoles”. Recién en la Exhortación Princeps Pastorum (Juan XXIII, 1959), se la invoca como “Reina de las Misiones”    

A mediados del siglo XX, junto con la aparición del título Reina de las Misiones en documentos pontificios y otros textos misioneros, encontramos también a la imagen de la Virgen del Globo asociada a este título. En Octubre de 1952, con ocasión del Tercer Congreso Nacional Misionero en la ciudad de Monterrey (México), se montó una exposición misional, para la que el arquitecto mexicano Efrén Ordóñez realiza una talla de 2 metros en piedra artificial, de María Reina de las Misiones basada en esta imagen. 

También en algunas portadas de la revista antes mencionada de los Misioneros Vicencianos de España, se encuentran representaciones de María Reina de las Misiones inspiradas en esta imagen. 

11 de julio de 2025

Nuestra Señora de Piekary o Madre de la Justicia Social y del Amor

 


Traducido del sitio Niedzela:

El camino de devoción mariana del Primado del Milenio nos ha traído hoy a la cuenca minera de Silesia, donde se encuentra la ciudad de Piekary Śląskie. Aquí se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Piekary, muy querido por la población de Silesia, llamada Madre de la Justicia y del Amor Social. 

No sabemos exactamente cuándo apareció en el templo de Piekary el icono que representa a la Madre de Dios. Tampoco se conoce el autor de la imagen. Sin embargo, los historiadores coinciden en que el icono data del siglo XV.

Representa a la Virgen María con el Niño en su mano izquierda. En su mano derecha, María sostiene una manzana, símbolo de Eva. El Niño levanta su mano derecha en gesto de bendición y en la izquierda sostiene un Evangelio. 

Un momento importante en la historia del cuadro de Piekary fue la llegada del padre Jakub Roczkowski a la parroquia de Piekary. El nuevo párroco era un hombre joven y enérgico. Una de sus primeras decisiones fue renovar la iglesia. Con esta ocasión, también se limpió el cuadro de la Virgen María del altar lateral. La renovación del cuadro se debió también a un fenómeno extraordinario que quedó registrado en las crónicas parroquiales, que mencionan que "del icono emanaba un agradable aroma a rosas". Animado por este signo inusual, el párroco colocó el icono en el altar mayor. Este acontecimiento tuvo lugar el 27 de agosto de 1659 y se considera el inicio del culto mariano propiamente dicho en Piekary. Gracias al padre Roczkowski, se iniciaron las oraciones conjuntas ante el cuadro para reavivar la fe y aumentar el amor a María. 

La vida religiosa de la parroquia comenzó a desarrollarse dinámicamente. La fama de la imagen se extendió y, con ella, comenzaron a llegar a Piekary numerosos peregrinos. Así fue durante siglos, por lo que, tras la recuperación de la independencia de Polonia y la posterior incorporación de parte de la Alta Silesia a la madre patria, por iniciativa del entonces administrador de la Alta Silesia, el siervo de Dios card. August Hlond, se planteó la idea de coronar la milagrosa imagen. Esto se llevó a cabo el 15 de agosto de 1925, en la festividad de la Asunción de la Virgen María, cuando el nuncio apostólico cardenal Wawrzyniec Lauri colocó sobre las cabezas de María y del Niño las coronas papales de oro, entregadas por Pío XI. 

Durante la Segunda Guerra Mundial se produjo un sacrilegio, cometido por desconocidos en la noche del 7 al 8 de diciembre de 1940. Las coronas papales fueron robadas. El piadoso pueblo de Silesia compensó esta pérdida el 13 de junio de 1965, cuando volvió a coronar a su protectora e intercesora. Las ceremonias de coronación en la colina de Kalwaria fueron presididas por el siervo de Dios, el cardenal Stefan Wyszyński. Junto con el siervo de Dios, el cardenal Stefan Wyszyński, arrodillémonos ante la imagen de la Madre de Dios y clamemos con el pueblo de Silesia: 

Te rendimos homenaje, Madre de Cristo, Señora y Patrona. (...) 
Desde lo alto del altar, tus ojos maternales nos miran. 
Permítenos, Madre, levantar nuestra mirada confiada hacia ti, 
especialmente aquellos que tienen el corazón apesadumbrado, 
los que están agotados, cansados, enfermos y débiles. 
 
Con tu poderosa intercesión, 
lleva al Corazón de Dios a nuestros hermanos 
que se han desviado del camino de la fe y los mandamientos, 
y pide para todos la gracia de vivir como hijos de Dios.
 
Intercede por nosotros, 
por los que aran la tierra y los que trabajan en las profundidades de la tierra, 
protege todos los talleres de trabajo. 
Sé la Señora de las ciudades y los pueblos, 
vela por nuestros caminos. 
 
Intercede por nosotros para que tengamos fuerza en la fe, 
seguridad, prosperidad en nuestras acciones, alegría, esperanza y paz. 
Protege a nuestros obispos, sacerdotes y todas nuestras parroquias. 
Implora la bendición para nuestros hogares y cabañas, 
para nuestros padres e hijos...
 
Que tu bondad y tu poderosa intercesión dirijan 
nuestros pensamientos y acciones hacia Jesús, 
tu Hijo y nuestro Redentor, para que, como tú, hagamos todo por Él. 
 
Amén.


13 de agosto de 2023

Recurramos a Nuestra Señora

Si hubo un santo que luchó sin descanso contra el desánimo, ese fue San Francisco de Sales. San Francisco nació en 1567, en el castillo de Thorens, en Saboya, y murió en Lyon, en 1622. Su canonización se produjo tres años después. Pío IX lo proclamó Doctor de la Iglesia en 1877 y Pío XI lo nombró patrono de los periodistas y escritores católicos en 1923.

Es difícil calcular en su justo valor toda la doctrina que San Francisco de Sales dio a la piedad católica. Todas sus obras destilan el dulce aroma de la paz y la confianza, y son capaces de restaurar el ánimo de cualquier “persona abatida”, lo que le valió el título de “Doctor de la piedad y el consuelo”.

Joseph Tissot, en su obra “El arte de aprovechar nuestras faltas” –inspirada en la doctrina de San Francisco de Sales– narra un suceso post mortem de este santo que, además de infundirnos confianza, también nos hace crecer en devoción a la Virgen, y pone de manifiesto a nuestros ojos el grado de temor que produce la Santísima Virgen en el infierno.

Así lo describe Tissot: “Como si incluso después de muerto quisiera continuar la guerra que había declarado contra el desánimo, San Francisco de Sales arrancó al mismo diablo una confesión llena de aliento hasta para las almas más criminales."

“Un joven que durante cinco años había estado poseído por un espíritu maligno fue llevado a la tumba del obispo de Ginebra, en el momento en que se llevaba a cabo el proceso de su beatificación. Tardó varios días en curarse y, mientras tanto, fue sometido por el obispo Charles-Auguste de Sales y por la madre de Chaugy a varios interrogatorios junto a los restos mortales del santo." 

"Un testigo presencial relata que, en una de estas ocasiones, el demonio gritó con más furia y confusión, diciendo: "– ¿Por qué debería salir?"

“Y la Madre Chaugy exclamó con esa vehemencia que le era propia: – ¡Oh Santa Madre de Dios, ruega por nosotros! ¡María, Madre de Jesús, ayúdanos!"

“A estas palabras el espíritu infernal redobló sus horribles alaridos y exclamó: – ¡María! ¡María! ¡Vaya! ¡Y yo, que no tengo a María!… No pronuncies ese nombre, que me estremece. Si hubiera una María para mí, como tú la tienes para ti, ¡no sería lo que soy!… ¡Pero no tengo a María!"

“Todo el mundo se puso a llorar."

“– ¡Ay! – continuó el demonio – Si tuviera un solo momento de los muchos que desperdicias, sí, un solo momento y una María, no sería un demonio."

Pues bien. Los que vivimos en este valle de lágrimas tenemos el momento presente de volver a Dios, y tenemos a María para que nos obtenga esta gracia. ¿Quién hay entonces que pueda desesperarse?

Por Lucas Rezende

9 de agosto de 2023

Nuestra Señora de China de Iloio

Del sitio Pintakasi:

En la progresista ciudad de Iloilo, con un largo vínculo histórico con la comunidad china desde los primeros años de nuestra historia, no fue hasta la década de 1950 que llegaría la Virgen de su patria, en circunstancias difíciles, que resultó ser providencial para la comunidad filipino-china de la ciudad de Hiligaynon. Bajo el manto de Nuestra Señora de la China de Iloilo, guió a sus hijos, independientemente de su raza, pues es la Madre de todas las naciones, como Su Hijo es el Rey de Todas las Naciones.

Aunque sus vestiduras sean paganas, ella pertenece a todas las épocas, a todos los pueblos y a todas las razas. La imagen de Nuestra Señora de China en Iloilo es una figura de pie de la Virgen y el Niño que llevan el estilo oriental de la ropa de la Corte Imperial China, el vestido tradicional amarillo con adornos de colores, el peinado de diagnóstico de una noble china, el Niño Jesús calvo, y los ojos siníticos de la Madre y el Niño que da con una mezcla de una fuerte voluntad, pero la impresión maternal.

La devoción a Nuestra Señora de China comenzó durante los tiempos oscuros de la historia china. En abril de 1900, cuando estalló la Rebelión de los Bóxers, cerca de 10.000 soldados hostiles atacaron la pequeña y empobrecida aldea misionera de Dong Lu (cerca de Peiping), hogar de entre 700 y 1.000 cristianos y fundada por padres vicentinos. La Virgen María apareció como una hermosa dama vestida de blanco en el cielo rodeada de luz. Los soldados, presos de una rabia insensata, empezaron a disparar al cielo. Luego, de repente, huyeron, asustados, y no volvieron cuando un jinete de fuego -quizá San Miguel- ahuyentó a los atacantes de la aldea. El párroco chino del pueblo, el padre Wu, había rezado pidiendo la intercesión de Nuestra Señora.

En agradecimiento a la protección de la Virgen, se construyó una hermosa iglesia en su honor. Su objetivo era recordar constantemente al pueblo la protección maternal y amorosa de María.

El sacerdote consiguió un cuadro de la emperatriz viuda Ci Xi, durante mucho tiempo soberana de la dinastía manchú Qing, vestida con ropajes imperiales, y encargó a un artista que lo utilizara como fondo para la imagen de Nuestra Señora con el Niño Jesús en brazos. El cuadro se colgó sobre el altar de la iglesia de Dong Lu, que a partir de 1924 se convirtió en un famoso lugar de peregrinación. Ese mismo año, el Sínodo de Obispos de Shanghai, la primera conferencia nacional de obispos del país, eligió esta imagen para denominarla "Nuestra Señora de China" o "Nuestra Señora Reina de China". La gente empezó a acudir al santuario. Tras el acontecimiento, el arzobispo Celso Costantini, delegado apostólico en China, junto con todos los obispos del país, declaró al pueblo chino consagrado a Nuestra Señora de China, utilizando la imagen oficial.

La Iglesia no ha emitido un juicio oficial sobre la aparición de Dong Lu. El establecimiento por el Papa Pío XI de la iglesia como Santuario Mariano oficial constituye una aprobación implícita. En 1941, el Papa Pío XII designó la fiesta como fiesta oficial del calendario litúrgico católico. Tras el Concilio Vaticano II, la Conferencia Episcopal China, con la aprobación de la Santa Sede, situó la fiesta en la vigilia (día anterior) del Día de la Madre (segundo domingo de mayo).

La parroquia de Santa María, Nuestra Señora de China, en Iloilo City es, con diferencia, la única parroquia católica china de Iloilo City. Sus orígenes se remontan a 1953, cuando los jesuitas chinos llegaron de China continental. Los jesuitas chinos fueron expulsados de China debido a la toma del poder por los comunistas. Desde su llegada, comenzaron su labor apostólica entre la comunidad étnica china local como continuación de su labor misionera en China continental. Con el incesante apoyo de las comunidades filipina y china de Iloilo, el Rev. P. Guerrino Marsecano, SJ, misionero jesuita italiano, estableció la parroquia de Santa María bajo el patrocinio de Nuestra Señora de China.

A medida que la parroquia crecía, los jesuitas empezaron a aceptar alumnos para el jardín de infancia hasta que se convirtió en el Ateneo de Iloilo - Santa Maria Catholic School. Aunque la escuela se trasladó a su emplazamiento actual, la parroquia ha permanecido y se ha convertido en un centro de peregrinación en Iloilo.

La devoción a Nuestra Señora de China en Iloilo creció en las últimas décadas desde su fundación. Los jesuitas continuaron administrando las necesidades de la comunidad china y filipino-china de la ciudad. Las misas en la parroquia se dicen en inglés y en chino pin yin. La fiesta de la Virgen de China se celebra cada segundo domingo de septiembre.

Para concluir este blogpost dedicado a la Virgen de China, he aquí una oración dedicada a ella por la conversión del pueblo chino a la verdadera fe:

Dios te salve, Santa María, Madre de Nuestro Señor Jesucristo,
Madre de todas las naciones y de todos los pueblos.
Tú eres la Madre celestial especial del pueblo chino. 
Enséñanos tu camino de obediencia total a la voluntad de Dios y
 ayúdanos a vivir fieles a nuestra fe. 
Llena nuestros corazones de amor ardiente a Dios y a los demás.
Suscita en nuestra juventud una entrega incondicional al servicio de Dios.
Invocamos tu poderosa intercesión por la paz, 
la reconciliación y la unidad entre los creyentes 
y la conversión de los infieles en China y en todo el mundo, 
porque la misericordia de Dios es nuestra única esperanza.
 
Nuestra Señora de China, Madre de Jesús, 
escucha nuestras súplicas y ruega por nosotros. 
Amén.


2 de julio de 2023

Los Papas y el Rosario de Nuestra Señora

Del sitio María de Nazareth:

Anclado en la tradición espiritual dominica del Rosario, el santo papa Pío V (1504-1572) jugó un papel importante en su promoción, gracias a la institución, tras la victoria de Lepanto, de la festividad del 7 de octubre de Nuestra Señora de las Victorias, que se convertirá en Nuestra Señora del Rosario. 

Además, la bula Consueverunt romani pontifices, fechada el 17 de septiembre de 1559, promovía la devoción del Rosario, atribuyéndola a santo Domingo y mostrando su eficacia de intercesión y santificación.

 Muchos otros Papas han instado a los fieles a practicar el Rosario. León XIII, apodado "el papa del Rosario", hizo mucho por promover esta devoción: fue él quien dio al mes de octubre, en 1887, el nombre de "mes del Rosario" y dedicó once encíclicas al Rosario. 

En 2002, el papa Juan Pablo II sumó a las tres series de misterios una cuarta: los misterios luminosos, correspondientes a la vida pública de Cristo, entre su bautismo y la institución de la Eucaristía. 

Finalmente, según los acontecimientos políticos, económicos y eclesiales, los papas nunca han dejado de alentar el rezo del Rosario, por los frutos que puede aportar tanto a nivel individual como colectivo: León XIII, denunciando los escollos de la revolución industrial; Pío XI, en el momento de la llegada del nacionalsocialismo; san Juan XXIII, por el Concilio Ecuménico en preparación; san Pablo VI, que recomienda el rezo del Rosario en familia, así como san Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. Este último organizó un maratón de oración en mayo de 2021 para pedir por el fin de la pandemia del coronavirus

15 de junio de 2023

Nuestra Señora de Materdomini

Del sitio Mary The Inmaculate:

Se dice que, en 1041, la Virgen se apareció a una pobre campesina que descansaba bajo un roble. Se dice que María dijo a la mujer que invitara a la gente a cavar bajo el roble, donde encontrarían una imagen suya. Pero la mujer tenía miedo de enfrentarse a la opinión pública y no habló.

Algún tiempo después, la mujer tuvo una visión: el roble donde se le había aparecido la Virgen estaba envuelto por tres lenguas de fuego y una nube fragante se elevaba sobre el árbol. Al mismo tiempo, un soldado se encontró con una serpiente monstruosa que aterrorizaba la zona cercana al roble; invocando a María, se enfrentó al reptil y lo mató.

La campesina decidió entonces hablar y convenció a los habitantes de la zona para que excavaran bajo el roble, donde sólo encontraron los restos de una antigua cisterna. Los paisanos de la mujer, decepcionados, se burlaron de ella, apodándola irónicamente Caramari (querida de María). Unos años más tarde, Caramari volvió a ver a la Virgen y ordenó a los aldeanos que insistieran en cavar bajo la cisterna, dejando caer una piedra preciosa que había desprendido de su anillo como prueba de su presencia. Cuando María desapareció, la mujer se quedó ciega. Se convenció a los despiadados aldeanos para que volvieran a cavar: encontraron la piedra preciosa y, al abrigo de dos losas de mármol, un antiguo icono de estilo bizantino que representaba a la Virgen con el Niño, mientras Caramari recuperaba la vista.

El icono, datado entre los siglos IV y VI, se conservaba en una capilla especialmente construida y consagrada en 1061 por el Papa Nicolás II. En el momento de su descubrimiento, el icono no tenía nombre; sólo más tarde se le dio el título de Mater Domini (Madre del Señor). La devoción a la sagrada imagen, alimentada por numerosos milagros (resurrección de muertos, curación de ciegos, endemoniados, paralíticos, etc.), creció rápidamente.

Hoy en día, el icono se conserva en un armonioso templete de mármol policromado y diporfirio, obra de un artista napolitano (1641). El tempietto permanece encerrado en una espléndida basílica de estilo neoclásico, rica en pinturas, estucos dorados, mármoles, obras de artistas del siglo XVIII y posteriores: A. Solimena, G. Diano, F. Guarino, L. Grimaldi y artistas anónimos. Dos luminosas vidrieras son obra de Tarcisio Manta.  Los custodios del Santuario y de la imagen fueron inicialmente los Frailes Humillados, conocidos como Sacerdotes Blancos; de 1631 a 1829 los monjes Basilios, procedentes de Grottaferrata; más tarde gobernaron el Santuario los Frailes Menores de San Francisco de Asís. En 1923, Pío XI le concedió el título de Basílica Menor.

En 1931 fue declarado Monumento Nacional.

Los acontecimientos de la historia, las guerras, las revoluciones, la supresión napoleónica y napolitana, los cataclismos naturales, como las erupciones del Vesubio, y los terremotos, el más reciente el de 1980, han marcado profundamente la trayectoria del Santuario, que sigue siendo un faro de luz religiosa y civil para toda la zona de Nocerino y Campania. Nunca ha decaído la devoción de los fieles, que acuden a Materdomini para alabar a María y obtener de ella gracias y ayuda en el camino de la fe.

En el santuario se encuentra el convento que alberga a una docena de frailes y el Centro Regional de la Orden Franciscana Seglar. La fraternidad local de la O.F.S., muy activa, también tiene su sede en los locales del convento.

10 de abril de 2023

Nuestra Señora del Rosario de la Reconquista y Defensa de BuenosAires

 

Del sitio de Noticias AICA:

La familia dominica celebró el domingo 9 de octubre de 2022, el centenario de la coronación de la imagen de Nuestra Señora del Rosario de la Reconquistas y Defensa de Buenos Ayres, venerada en la basílica de Nuestra Señora del Rosario (Belgrano y Defensa, en el barrio porteño de Montserrat). Tras la celebración de una solemne Eucaristía se realizó una procesión con la histórica imagen por las calles aledañas al convento de los dominicos.

Se trata de la imagen más antigua de esta ciudad dedicada a la Virgen del Rosario, en el convento porteño de los frailes dominicos desde 1602 fue venerada por los héroes de la independencia, testigo de algunos de los hitos más emblemáticos de la historia argentina, y según los próceres que los protagonizaron, su protectora.

El culto a Nuestra Señora del Rosario se conoció en Buenos Aires, prácticamente, desde la fundación del convento a inicios del siglo XVI. A partir de entonces se establecieron diferentes cofradías y hermandades dedicadas a su culto y devoción. 

La imagen de la Virgen del Rosario, con el Niño Jesús en sus brazos, esculpida en madera, sufrió varias adecuaciones a lo largo de su historia. Estéticamente es una joya digna de la devoción y fue ataviada con especial cariño por los argentinos. 

La imagen y el templo fueron testigos de las gestas de la Reconquista y Defensa de Buenos Aires (1806-1807), razón por la que se conservan en el camarín las banderas arrebatadas al Regimiento de Infantería Escocés N° 71, y que Santiago de Liniers puso a los pies de la Virgen.

El templo dominico, y particularmente mariano, engalanado a lo largo de los siglos por piadosos y agradecidos fieles, fue consagrado en honor de la Virgen del Santísimo Rosario el 19 de octubre de 1783 y elevado a Basílica Menor Papal el 23 de agosto de 1909.

La imagen de la Virgen del Rosario, coronada el 22 de octubre de 1922 fue posteriormente salvada del incendio de 1955 por amigos del convento y fieles devotos.

Particularmente devoto de esta imagen de la Virgen del Rosario fue Manuel Belgrano, miembro de la Primera Junta, prócer de la Independencia, que al vencer a los realistas en el Norte le envió también banderas tomadas como señal de agradecimiento y ofrenda. 

El creador de la bandera argentina, terciario dominico y miembro de la cofradía del Rosario, fue sepultado en el convento, y hoy sus restos descansan en un imponente mausoleo emplazado en su entrada.

Con el título “De la Reconquista y Defensa de Buenos”, el papa Pío XI decretó su coronación el 24 de marzo de 1922, colmándose así las aspiraciones de los prelados, corporaciones y devotos, que auspiciaron la feliz iniciativa, largo tiempo sustentada por fray Álvaro Álvarez y Sánchez.

El mismo año y en la tarde del domingo 8 de octubre, fue cumplimentado el decreto pontificio, y la histórica Plaza de Mayo, escenario de la augusta ceremonia, congregó a más de 30.000 personas, las que, presididas por las altas autoridades eclesiásticas y civiles, se asociaron a exteriorizar su afirmación de fe a la milagrosa imagen.

Según relatan las crónicas de la época “la singular ceremonia alcanzó en todo momento a revestir la solemnidad de un grandioso acontecimiento religioso-patriótico. Las banderas de tres pueblos hermanos, la española, la uruguaya y la chilena, realzaban aún más la trascendencia de la escena consagratoria del culto a la antigua imagen y glorificadora de acontecimientos de la epopeya nacional”.

El acto fue de tal magnitud y esplendor que contó con la presencia de numerosas autoridades eclesiásticas y civiles y la del propio presidente de la República, Hipólito Yrigoyen, quien además actuó como padrino de la coronación junto con doña Inés Dorrego de Unzué.

Y agregan las crónicas: “Leídos el Acta y el Breve pontificio, el obispo monseñor Miguel de Andrea pronunció un patriótico discurso, en el que fue varias veces interrumpido con aplausos por la enorme muchedumbre que rodeaba el palco oficial. Comenzó el orador haciendo resaltar el hermoso espectáculo que ofrecía la plaza, en la que se hallaban, dijo, congregados elementos representativos de todas las clases sociales de la República y de todos los pueblos de la tierra, con objeto de rendir homenaje público a la Virgen de la Reconquista”.

Para acompañar musicalmente este feliz aniversario, se estrenó el pasado 29 de septiembre una nueva canción titulada “Señora del Santo Rosario”.

Compuesta durante su noviciado por fray Martín María Cescutti OP, fraile estudiante de la Orden Dominica, es interpretada por un coro integrado tanto por miembros del Centro de Estudios de la Orden de Predicadores, por miembros de la fraternidad laical, de la Fraternidad de Agrupaciones Santo Tomás de Aquino (Fasta), y por el movimiento Vida en Gracia, entre otros, grabada a los pies de la venerada imagen.



26 de febrero de 2023

Una revista publica que el Rosario de Nuestra Señora es extremista

Del sitio Catholic News Agency:

Un artículo publicado el domingo 14 de agosto de 2022, en la revista The Atlantic sugiere que el rosario se ha convertido en un símbolo del extremismo violento de extrema derecha en Estados Unidos.

El artículo provocó un frenesí de reacciones entre los católicos, que iban desde la diversión a la grave preocupación por lo que algunos ven como un sentimiento anticatólico.

Más tarde, la revista cambió el titular del artículo de "Cómo el rosario se convirtió en un símbolo extremista" a "Cómo la cultura extremista de las armas intenta cooptar el rosario". Entre otras modificaciones del texto, se sustituyó una imagen de agujeros de bala en forma de rosario por otra de un rosario. 

Estos cambios editoriales, sin embargo, dejaron intacta la tesis del artículo de que existe una conexión entre el rosario y el extremismo. La tesis del autor se basaba, en parte, en sus observaciones sobre el uso del rosario en las redes sociales y los rosarios que se venden por Internet.

"El rosario ha adquirido un significado militarista para los católicos radicales-tradicionales (o "rad trad")", escribe Daniel Panneton sobre el sacramental utilizado en la oración por los católicos durante siglos. 

"La cultura de la milicia, el fetichismo de la civilización occidental y las ansiedades masculinistas se han convertido en los pilares de la extrema derecha estadounidense, y los católicos rad-trad se han instalado en esta compañía", escribe Panneton, cuyo artículo incluye tres enlaces a Roman Catholic Gear, una tienda online que vende rosarios.

Describe fotos de rosarios "hechos de casquillos de cartucho y con crucifijos acabados en metal de cañón", junto con memes de temática guerrera y contenidos dirigidos a los amantes de la supervivencia.

Cuando se le pidió que comentara el artículo, Robert P. George, profesor de teoría política en la Universidad de Princeton y ex presidente de la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), dijo a CNA:"Me parece que el tipo que está politizando el rosario y tratándolo como un arma en la guerra cultural es... Daniel Panneton. No sé nada del tipo, aparte de lo que dice en el artículo. No había oído hablar de él antes. Aunque es difícil pasar por alto los clásicos ataques anticatólicos del artículo, quizá no sea realmente un fanático. Tal vez sólo esté sobreexcitado y necesite tomarse una o dos aspirinas y tumbarse un rato".

Chad Pecknold, profesor de teología en la Universidad Católica de América, dijo a CNA que la publicación del artículo apunta a un conflicto "teo-político" en la cultura.

"El núcleo políticamente elitista de los medios liberales de izquierda odia la civilización occidental y pretende derribar todo signo natural y sobrenatural de ella. Por eso no les basta con publicar un artículo sobre la cultura de las armas de la derecha, sino que deben vincularlo a algo que sea teológicamente central para la civilización que consideran que más amenaza su zigurat progresista. Es un signo del conflicto teo-político que ahora nos atenaza; aún así, subestiman gravemente el poder de Nuestra Señora para reinar victoriosa sobre el mal", dijo Pecknold.

Fr. Pius Pietrzyk, OP, sacerdote dominico de la Provincia de San José, dijo a CNA: "El artículo es un largo torrente de inexactitudes, falacias lógicas y distorsiones".

El autor, dijo, no entiende que "la noción de 'combate espiritual' ha estado con la Iglesia desde tiempos inmemoriales. Recordemos que una visión tradicional de la Confirmación es que le convertía a uno en 'soldado de Cristo'".

"El problema es que The Atlantic no parece entender lo que significa metáfora. En ningún caso, la noción de rosario como 'combate' implica violencia física", añadió Pietrzyk.

En Twitter, Fr. Aquinas Guilbeau, OP, respondió al artículo con una foto de dos frailes vestidos de blanco que llevan las tradicionales cuentas del rosario alrededor de la cintura. "ADVERTENCIA: La imagen de abajo contiene rosarios", decía el pie de foto.

    TIL que me uní a un grupo extremista.

    (ADVERTENCIA: La imagen de abajo contiene rosarios.) https://t.co/avy5jXxNKY pic.twitter.com/IHyifI0eYF
    - Fr. Aquinas Guilbeau, OP (@FrAquinasOP) 15 de agosto de 2022

El novelista y ensayista Walter Kirn comentó que el propio artículo de The Atlantic sirve como ejemplo de "extremismo."

    Cómo The Atlantic se convirtió en un símbolo extremista es la historia que realmente quiero leer. pic.twitter.com/nrrcYTUWKc
    - Walter Kirn (@walterkirn) 15 de agosto de 2022

Eduard Habsburg, embajador de Hungría ante la Santa Sede, respondió admitiendo que el rosario es un arma utilizada durante siglos contra el mal:

Panneton deja claro en su artículo que no se trata sólo del rosario. En el curso de su argumentación, se refiere a las creencias católicas como prueba de "extremismo".

Ve puntos de vista extremos sobre la masculinidad en la fe católica. Escribe: "El militarismo también glorifica una mentalidad guerrera y nociones de hombría y fuerza masculina. Esta fusión de lo masculino y lo militar tiene sus raíces en ansiedades más amplias sobre la hombría católica".

"Pero entre los hombres católicos radicales-tradicionales, tales preocupaciones toman un giro extremista, arraigado en fantasías de defender violentamente a la propia familia e iglesia de los merodeadores", continúa.

Según Panneton, la defensa por parte de la Iglesia del derecho a la vida de los no nacidos es también una prueba de sus vínculos con la extrema derecha. 

"La convergencia dentro del nacionalismo cristiano se cimenta en causas comunes como la hostilidad hacia los defensores del derecho al aborto", escribe.

Pietrzyk, el sacerdote dominico entrevistado por CNA, dijo: "El autor toma lo que son posiciones católicas básicas sobre la naturaleza de la Iglesia, la moral cristiana, y similares, y plantea que son de alguna manera 'extremistas'. Esto es un engaño clásico".

El rosario, promovido por primera vez por la Orden de los Dominicos en el siglo XVI, es una forma de oración basada en meditaciones sobre la vida de Cristo. Las cuentas son un instrumento que ayuda a llevar un registro de las oraciones que se recitan antes y después de las meditaciones.

Desde 1571, los Papas han instado a los católicos a rezar el rosario. Al hacerlo, a menudo han empleado términos militares para estas "armas" de oración.  En 1893, el Papa León XIII vio en el rosario un antídoto contra los males de la desigualdad nacidos de la Revolución Industrial, y durante la Segunda Guerra Mundial Pío XI instó a los fieles a rezarlo con la esperanza de que "los enemigos del nombre divino (...) sean finalmente doblegados y conducidos a la penitencia y vuelvan al camino recto, confiando en el cuidado y la protección de María."

Más recientemente, el Papa San Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI y el Papa Francisco han recomendado el rosario como una poderosa herramienta espiritual.

Zelda Caldwell

28 de junio de 2022

Nuestra Señora de los Milagros de Santa Fé (Argentina)

 Del sitio Santuario de Nuestra Señora de los Milagros:

Un 15 de noviembre de 1573, a orillas del Río de los Quiloazas, nacía la ciudad de Santa Fe. Su fundador, Don Juan de Garay, daba cumplimiento al mandato de abrir puertas a la tierra. Esta expresión señalaba la necesidad de establecer un puerto intermedio entre Asunción y Buenos Aires, que sirviera de escala segura para los viajeros.

Los fundadores que vinieron con Garay, eran criollos nacidos en estas tierras y le darán a la ciudad el carácter de una nueva síntesis cultural mestiza.

El naciente caserío manifiesta pronto su deseo de contar con la presencia de religiosos de la Compañía de Jesús. En 1595 los cabildantes le escriben al Padre Provincial Juan Romero, SJ, residente en Asunción, suplicándole el envío de religiosos jesuitas. Este pedido fue satisfecho recién en 1609, cuando llegaron a Santa Fe, el Padre Francisco del Valle, SJ y el Hermano Juan de Sigordia, SJ. Al año siguiente comenzará a edificarse la escuela y la iglesia que los jesuitas ocuparon hasta el traslado de la ciudad, hecho ocurrido entre los años 1651 a 1660 aproximadamente, en el sitio que actualmente ocupa.

En 1634 de paso por la ciudad rumbo a la Reducción de San Ignacio Miní, un artista de fina sensibilidad, el Hermano Luis Berger, SJ. A pedido de los Congregantes Marianos, accedió gustoso a representar la Mujer del capítulo 12 del Apocalipsis. El cuadro se llamó como la Congregación Mariana: “de la Pura y Limpia Concepción”. Fue plasmada en un lienzo que mide 1,33 x 0,96 mts. y que actualmente se venera en el Santuario de Nuestra Señora de los Milagros de Santa Fe.

El sol ya tomaba distancia del horizonte de islas en la fresca mañana de otoño, iluminando el humilde caserío. Era el 9 de mayo de 1636 y la pequeña Santa Fe iniciaba un nuevo día de arduas tareas.

En el templo de la Compañía de Jesús, edificado sobre uno de los costados de la plaza mayor, el Padre Rector del Colegio y de la Iglesia, Pedro de Helgueta, SJ, oraba arrodillado frente al cuadro de Nuestra Señora, como todas las mañanas. Habiendo finalizado la Misa, alrededor de las ocho horas, el Padre levantó la vista hacia el cuadro y se sorprendió por lo que creyó era humedad del ambiente condensada en la pintura. Pero pronto comprendió que el brillo tenía un origen distinto. 

"Incorporándose descubrió que de la mitad de la Imagen para arriba la pintura estaba totalmente seca, mientras que hacia abajo corrían hilos de agua resultantes de innumerables gotas emanadas en forma de sudor. Siguió recorriendo con la vista hacia abajo y comprobó que el caudal ya estaba mojando los manteles del altar y el piso." 

Al ver el asombro del sacerdote, varias personas que aún permanecían en la iglesia se acercaron y pudieron conocer lo que estaba ocurriendo. Comenzaron a embeber aquel agua en algodones y lienzos, mientras el número de fieles y curiosos crecía junto al júbilo y las exclamaciones. Las campanas de la Iglesia no pararon de repicar, para anunciar a todo el pueblo lo que estaba sucediendo. A pocos minutos llegaron el Vicario y Juez Eclesiástico de Santa Fe (Cura Hernando Arias de Mansilla), el Teniente de Gobernador y Justicia Mayor (Don Alonso Fernández Montiel), el General Don Juan de Garay (hijo del fundador) y el Escribano del Rey, Don Juan López de Mendoza.

Subido en un banco el propio Vicario tocó con sus dedos la tela del cuadro, procurando contener los hilos de agua que descendían, pero por el contrario, continuaba manando copiosamente cambiando de dirección al contacto con la mano. Esto duró algo más de una hora, como lo atestigua el acta que se conserva hasta hoy en el Santuario. También se conserva una reliquia de los algodones tocados en el sudor y que besan agradecidos todos los fieles cada 9 de mes.

En las semanas, meses y años siguientes a este milagro, comenzaron a sumarse otras numerosísimas manifestaciones del amor de Dios para con sus hijos. Las curaciones más asombrosas fueron también recopiladas por el Escribano del Rey. Así fue que los santafesinos empezaron a invocar a su Madre con el título de “Nuestra Señora de los Milagros”.

En pocos días, Monseñor Cristóbal de Aresti, Obispo de la Diócesis de Asunción del Paraguay, de la que dependía entonces Santa Fe, reconoció al sudor como auténtico milagro, pues según los requisitos establecidos por la Iglesia, se contaba con suficientes testimonios probatorios del extraordinario suceso. En tal sentido las actas labradas, la calidad y cantidad de testigos y las reliquias conservadas por la gente que seguían obrando curaciones, daban fe de ello.

Antes de cumplirse el año de este suceso, el 22 de diciembre, el propio Monseñor Aresti pudo pasar por Santa Fe, camino hacia Buenos Aires, y certificar personalmente estos acontecimientos milagrosos. 

Hacia 1660 se había completado el traslado de la ciudad a unos 80 kilómetros más al sur, al sitio que hoy ocupa. Diversas razones motivaron este desplazamiento, entre las que podemos citar las periódicas inundaciones, el constante acecho de los malones de aborígenes que tenían en vilo a los pobladores y las plagas de langosta que devoraban las pocas cosechas. En la nueva ciudad, que pasó a llamarse Santa Fe de la Vera Cruz, los padres jesuitas ocuparon el mismo lugar que tenían en Santa Fe La Vieja. 

El templo actual, declarado Monumento Histórico Nacional, se terminó de construir en 1670. Al cumplirse los 300 años del sudor milagroso, fue erigido como Santuario el mismo día que se realizó la Coronación Pontificia del Cuadro. A su lado se encuentra el Colegio de la Inmaculada Concepción, de fecunda y dilatada trayectoria en la educación de la juventud. 

Con la expulsión de la Compañía de Jesús de las tierras españolas, y con las severas restricciones de mantener cerrados el Colegio y la Iglesia, el culto a Nuestra Señora de los Milagros se tuvo que suspender desde 1767 hasta 1862. Ante las insistencias de los congregantes y feligreses, el Cabildo permitió retirar el cuadro de la Iglesia (cerrada al público) y trasladarlo a la Iglesia Matriz (Catedral). Recién unos veinticinco años más tarde se regresó con júbilo a su altar, con la llegada de los padres Mercedarios, quienes vivieron en el Colegio y se hicieron cargo de la Iglesia. Tuvo que correr casi un centenar de años para que los Jesuitas volvieran a Santa Fe; sin embargo el amor a María y el agradecimiento a Dios por los milagros nunca se olvidaron. 

El 9 de mayo de 1936 el Papa Pío XI otorgó la Coronación Pontificia al cuadro de Nuestra Señora, cambiándolo al centro del altar mayor. Presidió la ceremonia el Cardenal Santiago Copello y vinieron fieles y jesuitas de otras regiones del país. La Santísima Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de los Milagros, fue declarada Patrona de la Provincia Argentino – Uruguaya de la Compañía de Jesús.

8 de noviembre de 2021

Nuestra Señora del Rosario de Guatemala


 Del sitio ACI Prensa:

Patrona de Guatemala, su festividad se celebra el 7 de octubre. La devoción a María bajo la advocación de la Virgen del Rosario, se remonta al medioevo y cobra fuerza durante el Renacimiento. En Guatemala, con el establecimiento de los dominicos en Ciudad Vieja, Almolonga, se empezó a difundir la tradición del rezo del Rosario. La primera cofradía del Rosario fue fundada en 1559. Francisco Marroquín, primer obispo consagrado de América, exhortó al pueblo de Santiago, hoy Antigua Guatemala, a «que sería conveniente se erigiese en la iglesia de Santo Domingo la Confraternidad del Rosario, como había en muchos conventos de la Orden, para que ahí se extendiese tan santa devoción». La fiesta del Rosario a nivel mundial tiene su origen en la batalla de Lepanto, el 7 de octubre de 1571. Según los Papas San Pío V y Gregorio XIII, la ayuda de "Nuestra Señora" y la revelación de que mediante el Rosario se ganaría la batalla, fueron la chispa para instituir la fiesta.

Siglos atrás, Santo Domingo de Guzmán y la Orden de Predicadores habían difundido la devoción en España, Portugal e Italia. Fray Lope de Montoya, predicador dominico en Guatemala, mandó esculpir en madera y plata la imagen de la Virgen del Rosario, terminada en diciembre de 1592. No se conoce el nombre del escultor guatemalteco que esculpió tan maravillosa imagen. Según Antonio de Remesal, «era el mejor que existía en su tiempo en Indias, 1619». Su forma original no puede ser apreciada, pues la imagen se presenta a los fieles revestida de elaboradas vestiduras y adornos.

Antonio de Fuentes y Guzmán escribiría más tarde: «Tiene dos varas de alto y lleva en sus brazos un niño, como de un mes, dormido, de movimiento tan natural, tan vivo y halagüeño...», también lleva un gran rosario en la mano derecha. La tradición popular dice que la Virgen María salió a recorrer América y el Niño se durmió al llegar a Guatemala, por eso se quedó en la imagen así. La imagen es producto de la orfebrería colonial. Es típicamente barroca y representa a María reina del cielo y tierra, con manto y corona imperial, y con el cetro en sus manos. Completa el cuadro la luna bajo sus pies, símbolo de pureza inmaculada. La Virgen tiene un hermoso rostro que, según cuentan sus devotos, cambia su color rosado encendido a otro mucho más pálido cuando surge algún conflicto o se aproxima alguna desgracia para la nación. Fue declarada patrona de Santiago, hoy Antigua Guatemala, en 1651 con ocasión de los temblores que azotaron la ciudad. Luego, en 1717 y 1773, la imagen fue restaurada, debido a los daños ocasionados por los terremotos de Santa Marta. El 1 de enero de 1776, con la instalación de los dominicos en la Nueva Guatemala, hoy la capital del país, la imagen fue trasladada al templo de Santo Domingo en la ciudad de Guatemala, donde se encuentra actualmente. Este templo que fue bendito en 1808, es de estilo neoclásico, aunque con reminiscencias barrocas. Los caudillos de la independencia la escogieron en 1821 como Patrona, cuando reunidos en los claustros de Belén, bajo las órdenes de Juan de la Concepción, determinaron liberar a su país.

Durante el tiempo de la colonia su cofradía fue una de las más grandes de todo el territorio. La Virgen del Rosario fue solemnemente declarada "Reina de Guatemala" en 1833 y coronada canónicamente por monseñor Luis Durou y Sure el 28 de enero de 1934. La gran ceremonia tuvo lugar en la plaza principal, al frente de la fachada de la Catedral, por autorización del Papa Pío XI. La coronación de la imagen debió hacerse al aire libre pues no se halló ningún templo lo suficientemente grande para albergar a la multitud. La corona que el Arzobispo le colocó sobre la cabeza de la bendita imagen, es una valiosa obra de orfebrería que manifiesta la devoción y el entusiasmo popular de los guatemaltecos.

Los artistas que la confeccionaron utilizaron entre otras piedras preciosas, 121 esmeraldas, 44 brillantes, 80 perlas y una rosa de oro. En 1992, a 400 años de que la imagen fuera terminada, fue nombrada Alcaldesa Perpetua de la Ciudad de Guatemala.

24 de febrero de 2020

Nuestra Señora de Madhu

Del sitio de Las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María:

Los misioneros llegaron a Sri Lanka en el siglo XVI y trajeron en su corazón el amor a Jesús y a su madre María. El Evangelio llegó a esta isla gracias a los pescadores indios, recién convertidos en 1544 por la evangelización de San Francisco Javier. El mismo Francisco les envió un sacerdote a la isla el cual evangelizó con gran fruto. Unos 600 se convirtieron y la mayoría fueron mártires en la masacre por órdenes de Sankily, rey de Jaffna.

La fe plantada en Mannar no murió. En 1583 habían unos 43,000 cristianos con 26 iglesias. Una de estas estaba en Manthai, a unas 6 millas de Mannar. Esta iglesia fue el hogar original de la estatua de Nuestra Señora de Madhu, que en aquel tiempo se llamaba Nuestra Señora de la Salud

Con la conquista de la isla por los holandeses vino una gran persecución contra los católicos. Los fieles de Mantai pensaron llevar la estatua de la Virgen de Mantai a un lugar seguro. No tenían sacerdotes pero con la aprobación de 20 familias devotas, en 1670, se llevaron la estatua al territorio de Kandyan. Llegaron a Maruthamadhu donde los católicos de Manthai se establecieron.

Otro grupo de 700 católicos huyendo de la persecución holandesa llegaron milagrosamente a Maruthamadhu. Allí, inspirados por una piadosa mujer llamada Elena (Silena), construyeron la iglesia dedicada a la Virgen de Madhu. Aquel lugar se llamó “Silena-Marutha-Madhu” y así se llama el santuario en la actualidad.

La Virgen concedió muchos favores, entre ellos se hizo famosa su protección contra las picaduras de serpientes venenosas. Al principio las picaduras no tenían efecto en los terrenos de la iglesia. Entonces la gente comenzó a llevarse tierra de Madhu como medicina y esta también sanaba.

Los holandeses expulsaron a los sacerdotes de sus territorios. Esta situación duró desde 1656 a 1686. Con la llegada de los ingleses terminó la persecución y llegó el padre José Vaz y los Padres del Oratorio. La fe se renovó y se abrieron misiones. Silena Maruthamadhu ya era un centro de misión en 1706 bajo la dirección del Padre Pedro Ferrao

En 1924, cien años después de que la estatua de Nuestra Señora se estableciera permanentemente en Madhu, fue solemnemente coronada por un delegado del papa Pío XI.

22 de octubre de 2019

Nuestra Señora de las Maravillas

Del sitio Virgen de las Maravillas:

La historia de la Virgen de las Maravillas de Cehegín se remonta a año 1721 cuando el del Padre franciscano Francisco Moreno Pastor expresó su deseo de buscar una imagen mariana para Cehegín, para que cautivase, conmoviera y enardeciera a las almas que ante Ella se postrasen y así se proclamase madre y protectora de todos los habitantes del municipio.

Don Pedro Antonio Pereti, natural de Cartagena, quien contaba con los medios económicos y los contactos adecuados, fue quien ayudó al franciscano a realizar su deseo y en 1723 logró que su hermano Lorenzo Pereti, capitán de navío mercante, le encargara en Nápoles al escultor Nicolas Fumo, la imagen de una Virgen con el Niño en sus brazos. Cuatro años después del encargo llegó a nuestra tierra la maravillosa imagen de María que hoy tenemos con nosotros e innumerables son los relatos que acompañan su realización y trayecto hasta Cehegín.

Vino en barco hasta Cartagena, arribando el 16 de julio de 1725, y pese a la impetuosa tempestad sufrida durante el viaje, que deterioró la mayor parte de la mercancía, la talla resultó intacta de forma milagrosa y recibió entonces el nombre de Virgen de las Maravillas. El Padre Moreno se hizo cargo de ella llevándola hasta Cehegín, por Lorca, Coy, Avilés y Cañada Lengua. El pueblo salió a recibir a su imagen donde hoy llaman Puente de la Virgen y allí fue recibida con gran entusiasmo.

Se colocó en el Colegio Franciscano el día 25 de julio de aquel año y desde entonces se viene venerando en este convento-santuario, construido a finales del siglo XVI y declarado monumento histórico-artistico nacional como ejemplar genuino del barroco murciano.

Cehegín ya disponía de patrón, San Zenón. El culto a este Santo lo llevaron a la villa posiblemente los Templarios desde Tierra Santa en la Edad Media. Pero la insistencia de los padres franciscanos del Convento de San Esteban hizo posible el hecho de la llegada de la Virgen a Cehegín en 1725.

Cuando la Virgen llegó el 25 de julio del año 1725 se aprovecharon los días de fiesta en honor a San Zenón para que también lo fueran en honor de la Virgen. De esta forma quedaron instaurados el día 9 de septiembre el de Zenón, y el 10 el de la Virgen y así el nombre con el que se invocó a esta imagen de "Maravillas" se celebra en esa fecha, aunque no estuviera acuñado en el santoral.

El culto a la Virgen se impuso rápidamente entre todos los habitantes del municipio y llegó a ser tan venerada como la imagen de la Virgen de la Peña, cuyo santuario se encuentra en Canara. Poco a poco, caló en los corazones de los cehegineros, y el pueblo se volcó con ella y así con el paso del tiempo muchas familias pusieron su nombre a las niñas que nacían en Cehegín.

El 27 de octubre de 1730 se inauguró un precioso Camarín, que costeó todo el pueblo y en 1734 se dotó a la Virgen y el Niño con coronas de plata. No tardó en convertirse en copatrona de la ciudad junto a San Zenón, pero el culto a la Virgen de las Maravillas siguió aumentando a pasos agigantados, hasta que a finales del siglo XIX sólo comienzan a figurar las Fiestas de la Virgen como las únicas en el calendario, olvidándose las de San Zenón.

Rápidamente se nombraron mayordomos para recaudar fondos para las Fiestas de la Virgen. El Concejo ya destinaba partidas cuantiosas para su festividad a mediados del siglo XVIII. Los actos religiosos eran los más importantes y marcaban el comienzo y el fin de las fiestas con los traslados de la Virgen. En estas procesiones los vecinos, además de ir tras la Virgen, preparaban los descansos o altares callejeros.

El culto y la devoción a la Virgen fue en aumento y así la coronación pontificia de la Santísima Virgen de las Maravillas fue el día 10 de septiembre de 1925, por el obispo Vicente Alonso y Salgado, siendo Papa Pío XI. Fue proclamada Patrona de la ciudad de Cehegín en 1927.

Con el paso de las décadas la devoción hacia la Virgen de las Maravillas se acrecienta día a día, y el cariño del pueblo es tan grande que la imagen se libra de ser robada o destruida en tres ocasiones: la primera cuando las tropas napoleónicas saquean la villa durante la Guerra de Independencia en 1812 y la imagen fue trasladada en un viejo arcón y escondida en una finca rural llamada La Jabalina donde permaneció durante 7 días camuflado el arcón de lentiscos dentro de una calera junto a un barranco; la segunda en 1837 cuando las leyes desamortizadoras amenazaban la supervivencia del convento que albergaba la imagen, teniendo que mediar el Ayuntamiento de la ciudad para que no ocurriera tal desgracia; y la tercera, que tuvo lugar durante los años de la Guerra Civil, cuando se aprobó su traslado a Murcia, donde fue catalogada como pieza de incalculable valor y depositada en el Museo Provincial de Bellas Artes. Se reintegró a Cehegín el día 7 de mayo de 1939. La festividad litúrgica se celebra el 10 de septiembre, enmarcada en las fiestas patronales, que tienen lugar del 8 al 14 de dicho mes. En este contexto se han celebrado durante el siglo XX los actos de conmemoración en las Fiestas patronales por el 200, 225, 250 y 275 aniversario de su llegada Cehegín.