28 de febrero de 2023

El anillo de bodas de Nuestra Señora

Del sitio Reliquiosamente:

Se encuentra en Perugia (Umbría, Italia) desde 1473 y está tallado en piedra de cuarzo calcedonio, pero ya desde el siglo X se encontraba en Chiusi (Toscana, Italia), procedente de Jerusalén. Según la tradición, la Virgen lo habría entregado al apóstol Juan antes de morir. Mucho tiempo después, no sabemos cómo, llegó a manos de un comerciante de Jerusalén que lo vendió a un orfebre de Chiusi.

La leyenda de cómo llegó el anillo a Chiusi está contenida en un códice del siglo XI, conservado en la Biblioteca Angélica de Roma, descubierto por el padre Juan Crisóstomo Trombelli quien la transcribió en el año 1765 en su obra ‘Mariae sanctissimae vita ac gesta cultusque illi adhibitus’.

Hugo Tuscia, duque de Toscana se había casado con Judit, una sobrina del emperador Otón III. Un orfebre de Chiusi llamado Ranieri en 985 tuvo la noticia de que un judío romano de vuelta de Oriente había traído consigo diversas joyas y piedras preciosas. La duquesa lo envió a Roma con el encargo de comprar buenas joyas para ella. Y así lo hizo. El judío, para agradecerle la buena venta, regaló al orfebre un anillo de ónix de factura modesta. Raniero inicialmente se creía que se trataba de una burla, pero el judío le dijo que aquél anillo era tan precioso que no habría podido comprarlo ni con todo el dinero del mundo, porque era el anillo con el cual José desposó a María de Nazareth. Su familia lo había pasado de generación en generación y aunque no profesaran el cristianismo, lo habían conservado siempre con mucho respeto. Le dijo que lo guardase en un lugar digno y que le fueran devotos. El orfebre no dio demasiado crédito a las palabras del judío y cuando volvió a Chiusi lo puso en una caja junto con otras cosas y lo olvidó.

Después de unos años murió su único hijo. Pero durante la ceremonia fúnebre se produjo un prodigio: el muchacho abrió los ojos y se puso sentado sobre el ataúd. Contó que llegó a las puertas de paraíso donde vio a la Virgen quien le dijo de volver junto a su padre para convencerle que tenía que creer lo que se le había dicho a propósito del anillo. Y cogió una cajita que había sido colocada en la cabecera del ataúd, la abrió y sacó el anillo. Luego dijo que volvería al cielo pero que el anillo tenía que ser conservado en la iglesia de Santa Mustiola. Y así el anillo fue inmediatamente expuesto a la veneración de los feligreses en dicha iglesia.

Lo cierto es que el anillo estaba custodiado en la iglesia de Santa Mustiola desde el 989, aunque la fecha podría no ser exacta.  Sucesivamente en 1251 fue llevado, por razones de seguridad, porque la iglesia estaba fuera de la muralla, a la catedral de San Secondiano. Otro cambio tuvo lugar en 1420, cuando fue llevado a la iglesia de San Francisco. En el siglo XV el anillo aun se encontraba en Chiusi, a cargo de los frailes franciscanos, pero en 1473 fue robado por uno de los frailes, Winter de Maguncia, de origen alemán, que tal vez quería llevarlo a su país. El fraile alemán estaba muy resentido con los habitantes de Chiusi porque, por lo que parece, le habían acusado injustamente de robar algunos cálices, y por este motivo le habían encerrado en la cárcel durante cuarenta días y fue incluso torturado. Robar la famosa reliquia habría sido su venganza.

Durante su huida de Chiusi, una espesa niebla lo obligó a quedarse en Perugia; pero arrepentido de lo que hizo decidió dejar la reliquia en ese lugar. Se la dio a un amigo, Lucas delle Mine que, a su vez, la entregó a un decenviro de la ciudad, en el Palacio de los Priores.

En cuanto el obispo de Siena descubrió el robo fue inmediatamente a Perugia para protestar pero el magistrado no devolvió el anillo porque consideraba que la llegada a Perugia del mismo había sido un don de la Providencia, por lo que así tenía que ser. Todos los siguientes intentos para recuperar la reliquia fueron inútiles. Se dio inmediata noticia al papa Sixto IV acerca de la llegada del anillo a Perugia y el papa no sólo dio su bendición sino que también autorizó su ostensión oficial.

En cuanto a Fray Winter, fue arrestado, y a pesar de su arrepentimiento, en 1474 fue procesado y condenado a la cárcel.

Durante algunos años el anillo fue conservado en la Capilla de los Decenviros de los Priores y sucesivamente, en cuanto fue terminada la catedral, en 1488, fue confiado a los canónigos de la Compañía de San José y conservado en la misma catedral, dedicada a San Lorenzo, en la Capilla de San José dedicada al Santo Anillo, donde aún hoy se guarda y se venera. El anillo dejó Perugia sólo en una ocasión, cuando el papa Sixto IV consiguió llevarlo a Roma y fue luego devuelto por Inocencio VIII.

El anillo, de color verde claro translúcido, es de calcedonio aunque anteriormente se creyó que era de ónix. Está custodiado en un precioso relicario, obra de los orfebres de Perugia Bino di Pietro y Federico y Cesarino del Roscetto, y está protegido por dos cajas fuertes, una de madera y otra de hierro, colocadas en una cámara a ocho metros por encima del altar, y protegidas por un frontal de madera. Para abrirlas son necesarias 14 llaves, siete de las cuales se conservan por el Ayuntamiento, cuatro por los canónigos de la Catedral, una por el arzobispo, una por el Noble Colegio del Cambio y una por el Colegio de la Mercancía. El anillo cuelga de una cadenita de oro, en el interior de su relicario, a su vez pegada a una corona de plata dorada con incrustaciones de piedras preciosas.

La reliquia se expone los días 29 y 30 de julio, en ocasión de la fiesta del Santo Anillo, es decir en la memoria litúrgica de la boda de la beata Virgen María y aniversario de la llegada a Perugia de la reliquia, y también el 12 de septiembre, fiesta del Santísimo Nombre de María. La ceremonia es conocida con el nombre de ‘La bajada del Santo Anillo’: después de la apertura de las cajas fuertes el relicario es bajado al nivel del altar de la capilla a través de un procedimiento mecánico con forma de nube plateada, seguido de la solemne ostensión. Últimamente también es retransmitida en directo sobre pantallas gigantes colocadas dentro y fuera de la catedral.

La tradición que atribuye el anillo a la Virgen María no tiene un fundamento real aun cuando el examen gemológico realizado en 2004 determinó que se trata de una pieza oriental del siglo I d.C. y su función podría haber sido la de un anillo-sello.

La fuerte determinación de Perugia de adueñarse de una reliquia tan importante (porque esto tiene todos los elementos para parecerse a un robo por encargo) podía ser la de aprovechar su situación geográfica ya que se hallaba en una zona de paso de los peregrinos que iban de Roma a Asís y viceversa. El anillo habría hecho de Perugia no sólo una ciudad de paso sino también de visitas devocionales con el consiguiente beneficio económico. A partir de 1487 se fundó la Cofradía del Anillo que institucionalizaba la veneración de la reliquia. Esto, junto con la fundación de la Compañía de San José por parte de Fray Bernardino de Feltre contribuyó a la institución del culto de la Sagrada Familia.

Como en los casos del Sacro Cingolo’ de Prato o la Sangre de Cristo de Mantua –con sus doce llaves-,  o las cenizas de San Juan Bautista, nos hallamos frente a una reliquia considerada como un elemento de unión entre el poder laico y religioso, que va más allá de su valor devocional y religioso para convertirse en un símbolo con el que toda la ciudad se identifica. Lo demuestra el hecho que la fiesta del Santo Anillo está incluida en el calendario de los recorridos históricos-artísticos organizados por el Ayuntamiento, que a su vez se enorgullece de haber custodiado inicialmente la reliquia en la capilla de los Decenviri del Palacio Municipal de los Priores.

Nota de José Luis Salvia: La fiesta de los esponsales de María y José se celebra el 23 de enero.

27 de febrero de 2023

Nuestra Señora de Grushevo

Del sitio Foros de la Virgen:

Sucedió en Grushew (Hrusiv, Grucevco, Grúshevo), una aldea de Ucrania occidental adonde se levantó en una época un famoso santuario mariano.

Y lo hace en el primer aniversario del desastre de Chernobyl.

El 26 de Abril de 1987 Nuestra Señora se aparece a Maria Kyzyn (1976).

Mientras que ella está saliendo de la casa para ir a la escuela, nota una luz extraña en la Capilla consagrada que tiene un huerto y limita con la casa.

Se detiene para observarla, cuando nota de repente, en una de las caras de la torre octagonal que cubre la cúpula de la Capilla, una figura: es una mujer vestida de negro con un niño en brazos.

La pequeña vuelve a entrar para avisar a su madre Miroslava. Sale la madre y, reconociendo a Nuestra Señora, le pide a la hija que se arrodille para rezar.

La imagen de la Virgen continúa visible a todos por un mes, a veces en el vano de una ventana de la torre del campanario, otras sobre la cúpula, y otras en el cielo sobre la Capilla.

Se la veía ataviada con manto negro, permanecía muy de mañana, por largo tiempo, en el balcón frontal de la capilla, luego descendía y describía con su desplazamiento un círculo perfecto alrededor del antiguo árbol, de la fuente y de la primitiva capilla.

Era de una grácil silueta femenina, con porte de gran señora y estatura humana. Sus manos irradiaban luz intensa.

Las noticias se esparcen rápidamente en el país, concurre la gente.

La Capilla, excluída del culto por el régimen desde el 1958 (Kruschev de hecho había terminado el trabajo demoledor de Stalin contra el catolicismo ucraniano), había sido construida por la mitad del siglo en el lugar en donde había surgido un sauce y una fuente de agua milagrosa de las raíces.

La aparición siguió siendo visible por varios días.

Nuestra Señora apareció para muchos en todo similar a la “Virgen de la Ternura”, un ícono donado alrededor del año mil aproximadamente a Vladimir el gran príncipe de Kiev, por su mujer Ana, después de la conversión al cristianismo, culminada con un “bautismo en masa” en las aguas del río de Dniepr.

Es la imagen sagrada mas antigua venerada en Ucrania.

Algunos no veían más que el rostro, y entonces lo comparaban a los iconos de la Virgen de Pochaev y de Kazán.

Pero mientras unos sólo veían la figura opaca, negra, de la Virgen, otros la percibían toda ella luminosa, cuyo resplandor no sólo le envolvía, sino que parecía nacerle de dentro y traspasarlo todo: las piedras, las tablas del balcón, la lluvia que pertinazmente caía.

En otras ocasiones, la aureola de su santidad virginal brilla aún más, expandiendo su luz y llenando todo el espacio.

Y a veces, una niebla dorada abrazaba todo cuanto encontraba a su paso, pero al contrario que difuminar los verdes y los otros tonos de las hojas y de las hierbas, estos ganaban en intensidad.

Las tierras cambiaban de aspecto ante la visión de algunos, asemejándose aquel mismo paisaje que notaban siempre el mismo, tan familiar, al Paraíso, donde los horizontes no tienen límites que lo acoten.

La Virgen irradiaba una energía muy diferente a la que un año antes se había liberado de Chernóbyl; su luz, visible e invisible a la vez, el calor suave que emanaba, entraba directamente en los corazones y los quemaba de ardor místico. Los testigos directos del acontecimiento milagroso han sido por lo menos medio millón de personas.

En esas fechas se apareció la Virgen también en otros lugares de Lvov y de Ivanovo-Frankovsk.

La Madre de Dios se dejaba ver sola o acompañada de algunos santos, sobre las cúpulas de las iglesias o suspendidos sobre las casas.

El 13 de mayo, aniversario de la aparición de Fátima, en la pantalla de la televisión local se desacredita en el fenómeno de Grushew, para desalentar a los peregrinos.

Pero durante el programa, apareció en el vídeo la imagen de la Nuestra Señora, que todos los espectadores de la región podían observar.

Es necesario recordar que la aparición del 26 de abril ocurre el mismo día y la misma hora del desastre de Chernobyl un año antes.

El régimen comunista hace de todo para impedir que la vidente permanezca en el lugar y por desalentar el peregrinaje. Levanta barricadas, cava zanjas de largo todos los caminos del acceso a la aldea y aumenta el perímetro de la zona prohibida a los peregrinos.

Pero todo eso no impidió el flujo de los fieles: una fuente gubernamental ha hablado sobre la presencia de 45.000 personas al día, que vinieron de muchos lados lejanos.

Se les ocurrió también clausurar con tablas y telas el balcón de la capilla y las otras ventanas. Pero todo fue inútil. Se seguían viendo velas encendidas a través de las telas clavadas y la imagen de la Virgen se podía ver todavía con más nitidez.

La admiración fue en aumento cuando al retirarse las telas se vieron sobre ellas verdaderos iconos –tres, para ser precisos– de la Theotokos con el Niño. Los comunistas las destruyeron, las quemaron o las echaron a las aguas.

Intentaron cortar carreteras; cerraron provisionalmente las iglesias y sobre todo aquella de las apariciones; amenazaron a los aldeanos de Grushew con denunciarles como "colaboracionistas uniatas" si daban asilo o recogían a los peregrinos; un equipo de propaganda atea –residuo del sistema soviético– recorría la zona con altavoces e intentaba explicar que aquello era un engaño óptico; se unieron a los policías unos veinte miembros del KGB. Pero nada.

Los vecinos del pueblo pronto se desquitaron de todo aquel, ya débil, atropello contando que, después de tanto jaleo, la Virgen les puso en fuga un día con tan sólo aparecérseles.

El día que la ortodoxia cristiana celebra la Dormición de María, la Virgen añadió fulgor a su presencia y desapareció.

La coincidencia curiosa de la aparición de la Virgen, es una amonestación explícita.

En el curso de las numerosas apariciones de la Virgen a la joven vidente, a veces llorando, le ha pedido hacer penitencia para remisión para los pecados de la humanidad, en otras ocasiones le ha invitado al rezo y al perdón para la conversión de Rusia, a la recitación del Santo Rosario, arma potente contra satanás.

Le ha invitado a no olvidarse de los muertos en el desastre de Chernobyl, desastre que ha sido una advertencia y una muestra para el mundo entero.

En abril de 1988 le dijo:

Es por pedido directo de Uds. y por la sangre de los martires que sucederá la conversión de Rusia.

La penitencia y el amor unirá los unos a los otros.

Están por llegar los tiempos que han sido preanunciados como como el final de los tiempos.

Miren la desolacion que el circunda al mundo: los pecados, el genocidio. Si Rusia no vuelve al cristianismo, habrá una tercera guerra mundial y el mundo entero se encontrará delante de la ruina.

Enseñen a los niños a orar. Enseñen en la verdad.

Récen el Santo Rosario. Es el arma contra satanas.

He venido a confortarlos a usted y a deciles que sufrimiento acabará muy pronto.

Yo voy a protegerlos para el Gloria y el futuro del Reino de Dios en la tierra, que durará mil años.

El Reino del Cielo y de la Tierra esta al alcance en la mano.

El solo vendrá con penitencia y el arrepentimiento de los pecados.

Muchos vendrán como falsos mesías y profetas. Estén atentos.

No hago distinciones de la raza o de la religión.

Ustedes en Ucrania han recibido el conocimiento de la única verdad, la Iglesia Apostólica…

El Dios Eterno os llama.

Por eso estoy aquí y he sido mandada a Uds. … a pesar de las persecuciones largas ustedes han aguantado y no han perdido la fe, la esperanza y la caridad“.

La iglesia de Grushew se une en este punto, la Iglesia Católica, los Ortodoxos Griegos y otros Ortodoxos se hacen presentes en el lugar del milagro, al igual que los musulmanes.

El Primado de la iglesia de Ucrania, cardenal de Lubachivsky, aún no habiendo expresando un juicio definitivo sobre los acontecimientos de Grushew, ha apreciado el hecho que como resultado de las apariciones la fe de la gente se ha consolidado.

A pesar de la persecución y del clandestinidad, en 1988 fue exitosa la celebración del Bautismo del Milenio católico.

Juan Pablo II bendijo y animó la iniciativa, participando en su realización con dos cartas apostólicas: “Euntes in mundum” del 25 de enero de 1988 y “Sacrum Baptismi donum” del 14 de abril de 1988.

El día en el peregrinaje espiritual a los pies de la Madonna de Vladimir en la “Parete indistruttibile” de la catedral de Santa Sofía en Kiev, pidió confianza en la Madre dulcísima todas las vicisitudes de la Comunidad Católica de Ucrania.

En la Vigilia de la solemne celebración, el 9 de julio de 1988, él inició su homilía seguida del “Moleben”, con el canto de la Virgen.

El día siguiente, el 10 de julio de 1988, día de solemne “Te Deum” de la Comunidad Católica Ucraniana, Juan Pablo II, a la hora del Angelus del mediodía, oró en peregrinaje espiritual a la ciudad de Santa de Kiev y se prostró como muchos fieles delante de la Madonna orante, en la “Parete indistruttibile”, para que, mediante su fuerte intercesión, Dios conceda en el nuevo milenio la plena libertad de profesar la propia fe y recuperar la unidad completa para la Iglesia.

Fue un rezo profético, porque un año después, en 1989, el viento de la “perestrojka” trajo también a los Ucranianos católicos el reconocimiento legal del derecho de su religión.

26 de febrero de 2023

Una revista publica que el Rosario de Nuestra Señora es extremista

Del sitio Catholic News Agency:

Un artículo publicado el domingo 14 de agosto de 2022, en la revista The Atlantic sugiere que el rosario se ha convertido en un símbolo del extremismo violento de extrema derecha en Estados Unidos.

El artículo provocó un frenesí de reacciones entre los católicos, que iban desde la diversión a la grave preocupación por lo que algunos ven como un sentimiento anticatólico.

Más tarde, la revista cambió el titular del artículo de "Cómo el rosario se convirtió en un símbolo extremista" a "Cómo la cultura extremista de las armas intenta cooptar el rosario". Entre otras modificaciones del texto, se sustituyó una imagen de agujeros de bala en forma de rosario por otra de un rosario. 

Estos cambios editoriales, sin embargo, dejaron intacta la tesis del artículo de que existe una conexión entre el rosario y el extremismo. La tesis del autor se basaba, en parte, en sus observaciones sobre el uso del rosario en las redes sociales y los rosarios que se venden por Internet.

"El rosario ha adquirido un significado militarista para los católicos radicales-tradicionales (o "rad trad")", escribe Daniel Panneton sobre el sacramental utilizado en la oración por los católicos durante siglos. 

"La cultura de la milicia, el fetichismo de la civilización occidental y las ansiedades masculinistas se han convertido en los pilares de la extrema derecha estadounidense, y los católicos rad-trad se han instalado en esta compañía", escribe Panneton, cuyo artículo incluye tres enlaces a Roman Catholic Gear, una tienda online que vende rosarios.

Describe fotos de rosarios "hechos de casquillos de cartucho y con crucifijos acabados en metal de cañón", junto con memes de temática guerrera y contenidos dirigidos a los amantes de la supervivencia.

Cuando se le pidió que comentara el artículo, Robert P. George, profesor de teoría política en la Universidad de Princeton y ex presidente de la Comisión de los Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional (USCIRF), dijo a CNA:"Me parece que el tipo que está politizando el rosario y tratándolo como un arma en la guerra cultural es... Daniel Panneton. No sé nada del tipo, aparte de lo que dice en el artículo. No había oído hablar de él antes. Aunque es difícil pasar por alto los clásicos ataques anticatólicos del artículo, quizá no sea realmente un fanático. Tal vez sólo esté sobreexcitado y necesite tomarse una o dos aspirinas y tumbarse un rato".

Chad Pecknold, profesor de teología en la Universidad Católica de América, dijo a CNA que la publicación del artículo apunta a un conflicto "teo-político" en la cultura.

"El núcleo políticamente elitista de los medios liberales de izquierda odia la civilización occidental y pretende derribar todo signo natural y sobrenatural de ella. Por eso no les basta con publicar un artículo sobre la cultura de las armas de la derecha, sino que deben vincularlo a algo que sea teológicamente central para la civilización que consideran que más amenaza su zigurat progresista. Es un signo del conflicto teo-político que ahora nos atenaza; aún así, subestiman gravemente el poder de Nuestra Señora para reinar victoriosa sobre el mal", dijo Pecknold.

Fr. Pius Pietrzyk, OP, sacerdote dominico de la Provincia de San José, dijo a CNA: "El artículo es un largo torrente de inexactitudes, falacias lógicas y distorsiones".

El autor, dijo, no entiende que "la noción de 'combate espiritual' ha estado con la Iglesia desde tiempos inmemoriales. Recordemos que una visión tradicional de la Confirmación es que le convertía a uno en 'soldado de Cristo'".

"El problema es que The Atlantic no parece entender lo que significa metáfora. En ningún caso, la noción de rosario como 'combate' implica violencia física", añadió Pietrzyk.

En Twitter, Fr. Aquinas Guilbeau, OP, respondió al artículo con una foto de dos frailes vestidos de blanco que llevan las tradicionales cuentas del rosario alrededor de la cintura. "ADVERTENCIA: La imagen de abajo contiene rosarios", decía el pie de foto.

    TIL que me uní a un grupo extremista.

    (ADVERTENCIA: La imagen de abajo contiene rosarios.) https://t.co/avy5jXxNKY pic.twitter.com/IHyifI0eYF
    - Fr. Aquinas Guilbeau, OP (@FrAquinasOP) 15 de agosto de 2022

El novelista y ensayista Walter Kirn comentó que el propio artículo de The Atlantic sirve como ejemplo de "extremismo."

    Cómo The Atlantic se convirtió en un símbolo extremista es la historia que realmente quiero leer. pic.twitter.com/nrrcYTUWKc
    - Walter Kirn (@walterkirn) 15 de agosto de 2022

Eduard Habsburg, embajador de Hungría ante la Santa Sede, respondió admitiendo que el rosario es un arma utilizada durante siglos contra el mal:

Panneton deja claro en su artículo que no se trata sólo del rosario. En el curso de su argumentación, se refiere a las creencias católicas como prueba de "extremismo".

Ve puntos de vista extremos sobre la masculinidad en la fe católica. Escribe: "El militarismo también glorifica una mentalidad guerrera y nociones de hombría y fuerza masculina. Esta fusión de lo masculino y lo militar tiene sus raíces en ansiedades más amplias sobre la hombría católica".

"Pero entre los hombres católicos radicales-tradicionales, tales preocupaciones toman un giro extremista, arraigado en fantasías de defender violentamente a la propia familia e iglesia de los merodeadores", continúa.

Según Panneton, la defensa por parte de la Iglesia del derecho a la vida de los no nacidos es también una prueba de sus vínculos con la extrema derecha. 

"La convergencia dentro del nacionalismo cristiano se cimenta en causas comunes como la hostilidad hacia los defensores del derecho al aborto", escribe.

Pietrzyk, el sacerdote dominico entrevistado por CNA, dijo: "El autor toma lo que son posiciones católicas básicas sobre la naturaleza de la Iglesia, la moral cristiana, y similares, y plantea que son de alguna manera 'extremistas'. Esto es un engaño clásico".

El rosario, promovido por primera vez por la Orden de los Dominicos en el siglo XVI, es una forma de oración basada en meditaciones sobre la vida de Cristo. Las cuentas son un instrumento que ayuda a llevar un registro de las oraciones que se recitan antes y después de las meditaciones.

Desde 1571, los Papas han instado a los católicos a rezar el rosario. Al hacerlo, a menudo han empleado términos militares para estas "armas" de oración.  En 1893, el Papa León XIII vio en el rosario un antídoto contra los males de la desigualdad nacidos de la Revolución Industrial, y durante la Segunda Guerra Mundial Pío XI instó a los fieles a rezarlo con la esperanza de que "los enemigos del nombre divino (...) sean finalmente doblegados y conducidos a la penitencia y vuelvan al camino recto, confiando en el cuidado y la protección de María."

Más recientemente, el Papa San Juan Pablo II, el Papa Benedicto XVI y el Papa Francisco han recomendado el rosario como una poderosa herramienta espiritual.

Zelda Caldwell

25 de febrero de 2023

Elena, convertida por el Rosario de Nuestra Señora

Ejemplo 5 de Las Glorias de María:

Refiere el P. Bovio que había una prostituta llamada Elena; habiendo entrado en la Iglesia, oyó casualmente una predicación sobre el rosario; al salir se compró uno, pero lo llevaba escondido para que no se lo viesen. 

Comenzó a rezarlo y, aunque lo rezaba sin devoción, la santísima Virgen le otorgó tales consolaciones y dulzuras al recitarlo, que ya no podía dejar de rezarlo. 

Con esto concibió tal horror a su mala vida, que no podía encontrar reposo, por lo cual se sintió impelida a buscar un confesor; y se confesó con tanta contrición, que éste quedó asombrado.

Hecha la confesión, fue inmediatamente al altar de la santísima Virgen para dar gracias a su abogada. Allí rezó el rosario; y la Madre de Dios le habló así: “Elena, basta de ofender a Dios y a mí; de hoy en adelante cambia de vida, que yo te prometo colmarte de gracias”. 

La pobre pecadora, toda confusa, le respondió: “Virgen santísima, es cierto que hasta ahora he sido una malvada, pero tú, que todo lo puedes, ayúdame, a la vez que yo me consagro a ti; y quiero emplear la vida que me queda en hacer penitencia de mis pecados”.

Con la ayuda de María, Elena distribuyó sus riquezas entre los pobres y se entregó a rigurosas penitencias. Se veía combatida de terribles tentaciones, pero ella no hacía otra cosa que encomendarse a la Madre de Dios, y así siempre quedaba victoriosa. 

Llegó a obtener gracias extraordinarias, revelaciones y profecías. Por fin, antes de su muerte, de cuya proximidad le avisó María santísima, vino la misma Virgen con su Hijo a visitarla. Y al morir fue vista el alma de esta convertida volar al cielo en forma de bellísima paloma.
 

ORACIÓN POR LOS MÉRITOS DE JESÚS
¡María, Madre de Dios y mi esperanza!
Mira a tus pies a un pobre pecador
que implora tu clemencia.
Tú eres llamada por toda la Iglesia,
y por todos los fieles proclamada,
el refugio de los pecadores.
Tú eres mi refugio y tú me has de salvar.
Bien sabes cuánto desea tu Hijo salvarnos.
Sabes lo que sufrió por salvarme.
Te presento, Madre mía, los sufrimientos de Jesús;
el frío de la gruta y la huída a Egipto;
las fatigas y sudores que padeció;
la sangre que derramó y los dolores que sufrió
pendiente de la cruz ante tus ojos.
Dame a conocer cómo amas a tu Hijo
mientras, por amor a tu Hijo,
te ruego que me ayudes.
Dale la mano a un caído que pide piedad.
Si yo fuera santo no necesitaría misericordia,
pero porque soy pecador
recurro a ti que eres la madre de la misericordia.
Yo sé que tu piadoso corazón
encuentra su consuelo en socorrer a los perdidos
cuando no son obstinados
Consuela hoy tu corazón piadoso
y consuélame a mí,
ya que tienes ocasión de salvarme.
Me pongo en tus manos; dime qué he de hacer
y dame fuerzas para cumplirlo,
al tiempo que propongo hacer todo lo posible
para recobrar la gracia de Dios.
Me refugio bajo tu manto.
Jesús quiere que yo recurra a ti, que eres su Madre,
para que por tu gloria y su gloria
no sólo su sangre, sino también sus plegarias,
me ayuden a salvarme.
Él me manda a ti para que me socorras.
Heme aquí, María;
a ti recurro y en ti confío.
Tú que ruegas por tantos otros,
ruega y di una palabra en mi favor.
Di a Dios que quieres que me salve,
que Dios ciertamente me salvará.
Dile que soy tuyo, nada más te pido.


San Alfonso María de Ligorio

24 de febrero de 2023

Nuestra Señora de Villaviciosa

 

Del sitio Virgen de Villaviciosa:

La tradición nos habla del hallazgo de la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de Villaviciosa en el Alentejo portugués, concretamente en Vila Viçosa. Cuéntase que unos trabajadores estaban dedicándose a replobar los hermosos viñedos de la zona, descubrieron una caja de plomo, de cortas dimensiones, enterrada desde remota época. Tras la apertura de la citada caja, todos pudieron contemplar en su interior una bella imagen de la Virgen. Comenzaron a darle culto solemnemente primero en la iglesia del pueblo y después en un pequeño santuario que en su honor edificaron en el mismo viñedo donde apareciera.

Su fama se extendió a todas partes y la sencilla y celebre ermita portuguesa, fue visitada por gente de muy diversas clases. Transcurridos los años, el mismo pueblo que de manera elocuente demostró su acendrado amor a la Reina del cielo, fue poco a poco abandonando la ermita hasta el punto de extinguir prácticamente el culto a la Santísima Virgen aparecida.

Por su asiduidad y fervor, un pobre vaquero castellano llamado Hernando, llevado por el intenso afecto que sentía, tomó la imagen y, metiéndola con el mayor respeto en el interior de su zurrón, emprendió el camino de Córdoba. Tras detenerse en la sierra cordobesa llamada de las Gamonosas en la amplia concavidad del tronco de un frondoso alcornoque encontró el nuevo lugar de culto para la imagen.

Este fue el primer altar y el más antiguo retablo que la imagen de la Virgen de Villaviciosa ha tenido en Córdoba. En este lugar, con el paso del tiempo, se construyó un santuario en su honor y un laborioso pueblo, levantado en su proximidad, fruto de las gentes y aldeas enteras que alrededor de la Virgen trasladaron su hogar y que recibió el nombre de la Virgen venida de Vila Viçosa: Villaviciosa, que ya en edad moderna, concretamente en 1775, Carlos III otorgó el título de villa como Villaviciosa de Córdoba. Este pueblo fundado, por tanto, asumió el mismo nombre de su Madre y Señora quien traduciendo el topónimo portugués al castellano se denominó como la Virgen de Villaviciosa, una imagen que Córdoba atesora como la imagen de gloria más antiguas de la capital.

Cuenta la leyenda que un numeroso cortejo de caballeros portugueses lograron encontrar el paradero del vaquero y lo que codiciosamente buscaban: la desaparecida imagen de la Virgen. A pesar de no hacer resistencia, lo apresaron con grandes precauciones y emprendieron el viaje de regreso. Hernando fue encarcelado y procesado siendo condenado a pena de muerte en la horca. Hernando imploró siempre a la Virgen bendita de Villaviciosa y llegada la mañana de la ejecución, el calabozo estaba desierto. Hernando, milagrosamente había sido liberado de la cárcel y la milagrosa imagen restituida al alcornoque de la sierra cordobesa.

Los portugueses, recorrieron de nuevo el camino y, llegando a las Gamonosas, descubrieron a Hernando, que delante de la Virgen entonaba sus cantos pastoriles, burlando a la justicia portuguesa. Maniatado, tomaron camino de regreso hacia Portugal, con la imagen bendita. Tras varios días caminando sin por las ya conocidas sendas, comprobaron que, después de tan largo recorrido estaban en el mismo lugar de partida.

Tomando por milagro lo sucedido determinaron, que la sagrada imagen de la Virgen de Villaviciosa no quería abandonar aquel altar de la sierra cordobesa. Disculpándose una y mil veces del apenado vaquero, entregáronle sus armas, caballos, alhajas, etc., para que con el producto de su venta comenzase a labrar un pequeño templo. Tan grande fue la expansión de la devoción a la citada imagen que la ciudad de Córdoba tomó por suya la causa, prendiendo la gran llama de la devoción a la Virgen de Villaviciosa.

La primera vicisitud de la imagen de Nuestra Señora de Villaviciosa ocurre cuando un pastor antequerano, en la primera mitad del siglo XVI, enamorado de la singular Señora y atraído por la encantadora tradición de Hernando, decide seguirle en sus pasos, cogiendo la imagen nuevamente de la ermita de la sierra cordobesa y trasladándola en su zurrón a su tierra de Antequera. Allí hizo entrega de la venerada imagen, sin darle cuenta de su hurto, al venerable padre y amigo suyo Fray Martín de las Cruces, el cual la colocó en el altar mayor de su convento y le dio el mismo nombre de Nuestra Señora de los Remedios que poseía el convento.

Reconocida la imagen, a los dos años, por un caballero cordobés, se dio cuenta al Cabildo y al Obispo, y se determinó que se encargase la diligencia de restitución de la imagen a Córdoba por el Deán Don Juan Fernández de Córdoba. Después de vencer no pocas dificultades, la imagen regresó a Córdoba donde, en el Campo de la Verdad, la esperaba el Cabildo Eclesiástico para ofrecerle una gran fiesta con solemne misa de acción de gracias y trasladarla seguidamente a la Iglesia Catedral, en cuyo altar mayor fue colocada.

Este suceso obligo a tomar mejores medidas de seguridad hacia la imagen, por parte del pueblo de Córdoba, de lo que fue fruto el levantamiento de un suntuoso templo, bien dotado, con amplias dependencias y extensas propiedades servido por dos capellanías. Los Cabildos de la ciudad se habían constituido ya patronos del mismo, quedando mutuamente obligados a proceder de acuerdo, siempre que tuviese lugar algún traslado de la sagrada imagen. La Hermandad de la Virgen, fundada años antes, recibe nueva savia y vigor al ser confirmadas sus nuevas constituciones por este tiempo, en 1528. 

Comenzó pues la nueva era que bien pudiera llamarse la edad de oro de la devoción de la Virgen de Villaviciosa, que comprende principalmente los siglos XVI y XVII. Para confirmarlo, basta decir que fueron 22 las veces que la imagen fue traída de su serrana ermita a la ciudad, celebrándose multitud de fiestas y procesiones en su honor, con motivo de públicas calamidades y graves necesidades.

Después del hurto de Antequera, como es Llamado, la primera traída fue en el ario 1529 y la Ultima en 1698, fecha desde la cual la imagen es custodiada por el Cabildo de la Santa Iglesia Catedral, cuya Capilla Mayor preside.

Durante este tiempo de todo ha habido en la historia de tan querida imagen desde la suntuosa capilla que lleva su nombre en la Catedral, hasta el sacrílego robo, en 1711, de todas sus alhajas, entre las que figuraba un magnifico pectoral de esmeraldas regalo del Cardenal Salazar, sustituido por otro del entonces Obispo Trinitario Fray Juan de Bonilla y Vargas.

Grandes y notadas fueron las fiestas hechas en su honor los años 1733, con motivo de una terrible tempestad, y 1755 con motivo de un espantoso terremoto  de Lisboa, con la presencia de ambos cabildos que concurrían a postrarse en acción de gracias ante su patrona, la Virgen de Villaviciosa, quien permanece desde entonces en la Capilla Mayor de la Catedral.

La Hermandad de Nuestra Señora de Villaviciosa se funda con anterioridad a 1479 en la Real Parroquia de San Lorenzo Mártir de Córdoba. Sus objetivos son la organización de los cultos anuales a la Virgen en su santuario y en dicho templo para festejar la Natividad de la Santísima Virgen María, así como la organización de los traslados de la imagen de la sierra. Se fusionó con la hermandad de San Juan de Letrán y obtuvo, en 1598, bula del Papa Clemente VIII, agrgándola a la Basílica Mayor de San Juan de Letrán de Roma. Permaneció en dicha ermita hasta 1974 en que se traslada al lugar de su fundación: la parroquia fernandina.

23 de febrero de 2023

Ícono de Nuestra Señora Akafist

Del sitio Deva- María:

El icono de la Madre de Dios "AKAFIST" fue glorificado en el monasterio búlgaro de Zografsky, en el Athos, en el siglo XIII, en la época de los primeros intentos de imponer el uniatismo (fusión de las confesiones ortodoxa y católica) en la Iglesia de Oriente. Con pocas excepciones, los monasterios athonitas rechazaron Unia y fueron víctimas de ataques armados por parte de sus partidarios. 

Un día, un anciano asceta cercano al monasterio de Zograf, estaba leyendo unahimno acatista ante el icono "AKAFIST" y cuando saludó a la Madre de Dios con un "Alégrate", oyó de Su icono las palabras: "Alégrate tú también, oh Anciano de Dios". La Madre de Dios le ordenó entonces que fuera rápidamente al monasterio y advirtiera a todos de un grave peligro inminente. El anciano se apresuró inmediatamente a ir al monasterio y, al entrar por las puertas, vio que su propio icono monástico, ante el que acababa de leer una akathist, estaba ya en la puerta del monasterio. Se postró ante él en reverente oración y, tomando el icono, se apareció al hegúmeno

Al enterarse del peligro inminente, los más débiles de los hermanos huyeron a las colinas y los abismos, mientras que los 26 monjes, incluidos el anciano y el hegúmeno, se encerraron en la torre del monasterio. El 10 de octubre de 1276, los partidarios de los unionistas, tras infructuosas súplicas para que se sometieran al trono papal, prendieron fuego a la torre. Los monjes, que se negaron a traicionar la ortodoxia, perecieron en el incendio, asumiendo la muerte de un mártir.

Los habitantes del monasterio, que sobrevivieron al incendio, regresaron al monasterio devastado y bajo los escombros y las cenizas del incendio encontraron ilesa la imagen milagrosa, que había advertido al monje del peligro. En recuerdo de esta advertencia, el icono de la Madre de Dios recibe también el nombre de "Precursora".


Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator

22 de febrero de 2023

Nuestra Señora de Lanka

 Del sitio Cari Filii:

El pasado 7 de febrero los católicos de Sri Lanka (Ceilán) celebraron la fiesta de Nuestra Señora de Lanka en la basílica nacional de Tewatte, al norte de la capital de la isla, Colombo

Aunque en esta basílica mariana hay una réplica de la gruta de la Virgen de Lourdes con su propia dinámica devocional, la Virgen de Lanka tiene su propia historia y de hecho nornalmente se celebra el 4 de febrero.

La misa fue presidida por el Padre Patrick Perera, vicario general de la archidiócesis, el Padre Victor Florence, administrador, y otros dos sacerdotes. En su homilía, el padre Perera dijo: “María es fuente del amor más grande, que nosotros recibimos a través de la misericordia divina. Somos afortunados al tener a esta querida madre como nuestra amada Madre del país. Dios, siendo amoroso, nos ha dado dos madres. Una es quien nos ha dado la vida y nos cuida, la otra es la Madre que nos brinda el amor de Dios. Ella es la afectuosa Madre María. Dios nos ha donado a la Madre de nuestro país como protectora. Cada día, esta Madre amorosa nos bendice a nosotros, a nuestras familias y a la nación. Pero nosotros debemos rezar por ella cada día, debemos amarla y pedir su bendición para nuestras familias y para el país”.

El origen del santuario mariano se remonta a comienzos de 1900, cuando el padre A. Kieger, OMI, y dos católicos laicos levantaron, en 1911, una pequeña capilla dedicada a la Virgen de Lourdes, en un área perteneciente a la parroquia de Ragama. A continuación, junto a la gruta surgió también una iglesia, que supo acoger a un número de peregrinos cada vez mayor.

En 1939, al inicio de la Segunda Guerra Mundial, Jean Marie Masson, oblato de María Inmaculada y arzobispo de Colombo, hizo un voto a la Virgen: prometió que si Sri Lanka quedaba exenta de los horrores de la guerra, él construiría en su honor un santuario votivo, y lo dedicaría a Nuestra Señora de Lanka.

El país fue tocado por el conflicto, pero sólo marginalmente, sirviendo de base para las operaciones de los soldados ingleses contra Japón. En 1946, Mons. Masson obtuvo el permiso vaticano para construir una iglesia dedicada a la Virgen.

En 1948, el Papa Pío XII proclamó a la Beata Virgen María como patrona de Sri Lanka. La primera piedra de la basílica nacional fue colocada en 1951, y, al año siguiente, el Papa bendijo la imagen de la Virgen, que fue trasladada al país. En 1974 se llevó a cabo la consagración del santuario.

La fiesta de la Virgen atrae fieles de todas partes. Este año estuvo también presente Kalyani Perera, una madre de 56 años, llegada de la diócesis de Kurunegala, para la ocasión. Cuenta a AsiaNews: “Experimenté sobre mí el gran amor de María en el año 2013, cuando tuve que ser sometida a una operación de abdomen. Temía mucho por mi vida. Pero antes de la operación vine aquí, a la basílica, y me encomendé a la Virgen. Recé para que ella me protegiera durante la operación, y para tener una rápida recuperación. Debía cuidar de mis tres hijos”.

Otro fiel, Vincent Fernando, padre de cuatro hijos, dijo: “éste es el séptimo año que vengo para la fiesta. La primera vez vine porque tenía graves problemas familiares”. El hombre cuenta que tenía dificultades con el hijo mayor, “que era causa de gran preocupación para mí y para mi mujer. Pero luego vine a la basílica y recé a nuestra espléndida Amma (Madre). Luego de seis meses de intensa oración, recibimos una gran consolación. Por eso –concluye, alegre- hice un voto de regresar cada año, en particular, para la fiesta”.

21 de febrero de 2023

Virgen del Cerrito del Carmen

Del sitio Perspectiva:

La Virgen del Carmen da nombre a uno de los lugares emblemáticos de Guatemala, el Cerrito del Carmen. Su llegada se entrelaza con la fundación de la Ciudad en el valle de la Ermita. Hoy, Perspectiva comparte la historia de la Virgen del Cerrito del Carmen.

La celebración de la Virgen del Carmen, es la fiesta principal del Cerrito del Carmen. Desde su llegada al Valle de las Vacas hace 400 años, la imagen de la Virgen del Carmen contó con un gran número de devotos que pronto comenzaron a expresar la  protección divina de la Virgen del Carmen.

La imagen de la Virgen del Carmen fue traída a Guatemala por el ermitaño Juan Corz, personaje  virtuoso que forma parte de la historia fundacional del  Cerro del Carmen. Era considerado  autor de milagros en el tiempo que fue protector de la Virgen del Carmen.  Tanto su llegada a Guatemala como su desaparición estuvieron rodeadas de un misterio que género diversas interpretaciones al respecto.

Corz, había salido de su tierra natal para realizar el peregrinaje a Jerusalén, a su regreso  pasó por el monasterio de Ávila, lugar donde le confiaron  traer a Guatemala una imagen de la Virgen dejada por Santa Teresa de Jesús con instrucciones de ser llevada a América para su protección.

Según, cuenta la historia, Santa Teresa de Jesús pidió a las hermanas del convento que trasladaran la imagen a América para que fuera venerada, pues a sus pies se fundaría una gran ciudad.

Fue así que Juan Corz llegó a Guatemala con la imagen de la Virgen del Carmen y  buscó el sitio apropiado para cumplir con la promesa realizada. Siguiendo el camino Real, llegó al  Valle de las Vacas, hallando en la zona conocida como El Rincón de la Leonera, un peñasco donde encontró dos cuevas que consideró adecuadas para su resguardo  (se guarda registro de su veracidad gracias a la tradición oral y su registro oportuno). Permaneció en este sitio, en donde fue acogido por los pobladores, quienes regularmente llegaban a visitar a la Virgen del Carmen.

Finalmente Juan Corz visitó un cerro que inmediatamente le recordó el Monte Carmelo. Fue así que decidió pedir ayuda a los pobladores para construir la primera capilla para la imagen de la Virgen del Carmen.

En los años siguientes fue construida la ermita del Cerro del Carmen en 1620, motivo por el cual el Valle de las Vacas, fue bautizado como Valle de la Ermita. Posteriormente  fueron llevadas varias familias de indígenas de Canalitos, originarios de Santa Cruz Vera-Paz  para confiar  su cuidado y protección.

Casi un siglo después sería trasladada la Ciudad de Guatemala al Valle de la Ermita, tal como había señalado la Santa.

Cien años después de la fundación de la primera iglesia, se dispuso construir una iglesia mayor en la parte de abajo del Cerro, quitándole el título de Parroquia a la Iglesia del Cerro del Carmen, pasando por una época de abandono debido a la falta de cura. Con  el traslado de la Ciudad de Guatemala al Valle de la Ermita en 1776, se inicia la reconstrucción de la Iglesia por encargo de Juan Morales y Alfaro, debido a los daños ocasionados en las vigas del techo por el paso del tiempo. Posteriormente la Iglesia sufriría otras transformaciones a consecuencia de desastres naturales.

Durante la década de 1930, se realizan trabajos de remodelación, que incluye la jardinización, el empedrado, la construcción de pérgolas y bancas donadas por familias o embajadas, así como la donación del gobierno mexicano de una fuente con azulejos estilo Puebla, decorada por cabezas de león. A finales de 1970,  durante la alcaldía de Manuel Colom Argueta se construyó un tanque de agua municipal debajo de la plaza de la Iglesia.

Desde su llegada al Valle de las Vacas, la imagen de la Virgen del Carmen contó con un gran número de devotos que pronto comenzaron a expresar la  protección divina de la Virgen del Carmen.

En el 2001, la Virgen del Carmen fue robada, sin embargo se recuperó en el 2003, situación que fortaleció la creencia de la voluntad de la Virgen del Carmen a permanecer en el Cerrito.

María Renee Saravia

20 de febrero de 2023

Nuestra Señora del Prado de Ciudad Real

Del sitio Lanza Diario de la Mancha:

En 1940 José Balcázar y Sabariegos, director del Instituto, cronista de la provincia y de la Real Academia de la Historia escribía su libro La Virgen del Prado a través de la Historia. El libro publicado por las Escuelas Gráficas de la Diputación Provincial tenía un prólogo de Cecilio López Pastor. Un libro que ahora releo gracias a la digitalización del Centro de Estudios de Castilla-La Mancha.

El libro comenzaba con lo que denominaba Feliz Coincidencia. “El 19 centenario de la venida a España en carne mortal de la Santísima Virgen, ha coincidido con la restauración de la venerada imagen de Nuestra Señora del Prado, Patrona de Ciudad Real… Y aquella visita y esta restauración forman hechos de tal naturaleza que no pueden pasar desapercibidos para los que como yo han tenido siempre como el más grande de sus amores el amor mariano”. Y comenzaba recordando Los Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo o las Cantigas de Santa María de Alfonso X, los textos de Lope de Vega en la Encomienda bien guardada o La buena guarda.

Cuenta después la tradición: “Pateando el caballo de Mosén Ramón Floraz en las afueras de Velilla de Xiloca (Aragón) y junto a una fuente situada en hermoso prado dejó al descubierto una gran concavidad en el subsuelo. Gustó el ginete de conocerla y vio en ella una Virgen morena que él tituló del Prado y que en realidad era la llamada de los Torneos, que había sido soterrada en dicho lugar tres siglos antes por devotos cristianos para librarla así de la invasión agarena”. Después de diferentes avatares cuenta como “el capellán Marcelo Colino, llevando en una caja acondicionada la Imagen Santísima, caminando con ella en brioso corcel hacia Andalucía, pero al llegar al Pozuelo Seco se detiene a descansar unas horas y muestra a los sencillos aldeanos, primeros pobladores de Ciudad Real, la sagrada Imagen, y todos ellos exteriorizan su amor mariano y hacen alabanza y rinden pleitesía a la reina de los Cielos suplicando que se quede en el lugar”. Cuando el caballo de Marcelo quiere partir se niega a caminar y el caballero asume que debe dejar la imagen en aquel lugar donde levantaron una sencilla ermita para conservarla.

En tiempo de Fernando III el Santo, la Virgen del Prado recibe regio homenaje. Según Lafuente en 1244 estuvieron en el Pozuelo de don Gil Fernando III y su esposa doña Juana y la madre del primero doña Berenguela durante cuarenta y cinco días. Doña Berenguela donaría para la virgen distintos ornamentos sagrados y don Fernando un manto de mucho valor.

Pocos años después se produciría la fundación de Villa Real por Alfonso X el Sabio. La Carta Puebla está fechada “XX días andados del mes de febrero. Era de mil e doscientos e noventa é tres años” (1255).

La ambición usuraria de los judíos, la borrascosa minoridad de Alfonso XI, la guerra sin cuartel de los Calatravos, el enojo cruel del Maestre Don Garci López de Padilla que sólo pretendía la ruina de Villa Real son motivos más que suficientes para crear en este pueblo, durante un largo período del siglo XIV, una situación insostenible…”. Tras la ayuda de los cuadrilleros de la Hermandad vieja de Villa Real al rey Juan II este accede a que Villa Real sea ciudad y que en adelante se llamase Cibdad-Real. El 28 de abril de 1475 los Reyes Católicos escribieron desde Valladolid al Concejo de Ciudad Real confirmándole todos los privilegios concedidos a este pueblo por sus predecesores.

El capítulo VI del libro de Balcázar habla de la transformación de la imagen de Nuestra Señora del Prado. Según el autor la virgen del Prado era una talla del siglo XV sentada en su trono con el niño en el brazo izquierdo. Y en el siglo XVI “fue mutilada dicha imagen para que apareciese parada…”.

“Desde Felipe II la proclamación de los reyes en Ciudad Real se hacía de un modo solemnísimo en la Iglesia mayor de Santa María del Prado, y, así mismo, eran muy solemnes también las procesiones de la Virgen veneranda, y con especialidad, las patronales de las fiestas de agosto. En la del Corpus iba también nuestra amantísima Patrona.

Son curiosos, en extremo los detalles que se conservan de dichas procesiones. Se comenzaba por contratar al personal que había de intervenir en las danzas. Estas eran, por regla general dos o tres y reunían características dignas de mención…” Cuenta por ejemplo como en 1614 se contrató tres danzas o comparsas de danzantes. “La primera con Hernán López, Juan Guarindo y Juan Rosado, vecinos de Almagro, para que estos, con uno que tocase la caja y diez compañeros más, vinieran a Ciudad Real el 14 de agosto y con danzas de disfraz acompañasen al prioste hasta la iglesia y al día siguiente asistieran a la procesión vestidos de indios, de modo que formasen cuatro parejas de danzantes y cuatro músicos, estipulando el precio del contrato en treinta ducados…

Otra de las comparsas estaba formada por “ocho malagoneros que actuarían disfrazados y una reina que bailaría también, acompañados por una guitarra y un tambor, para interpretar la danza llamada “Conquista de Jerusalén”. La comparsa del granadino Juan Delgado tenía siete compañeros para hacer la danza de las Naciones luciendo libreas de brocadete, damasco y raso.

A lo largo del siglo XVII se realizan numerosas donaciones de manchegos enriquecidos en América como Juan de Villaseca, hijo de Ciudad Real y Secretario del Virrey de Méjico Don Luis de Velasco, marqués de Salinas. Con su donación se realizaría el excelente retablo ejecutado por Giraldo de Merlo y Juan Astén. Desde principios del siglo XVII se invirtieron grandes sumas en el templo parroquial de Santa María del Prado construyéndose a expensas de don Felipe Muñiz, contador de la Hacienda Real, el Camarín de la Virgen.

Balcázar estudia después la invasión francesa y en el capítulo XIV los cambios de la torre de la catedral. Imágenes de la torre sin su chapitel original y las reformas de finales del XIX con el proyecto de Rebollar y las críticas de don Inocente Hervás. En 1895 se celebraba en el templo de la Virgen del Prado el solemne funeral por el alma de la reina Isabel II, esposa de Fernando VII. En noviembre de 1875 Pio XII en su bula Ad Apostolicam erige en Priorato de las cuatro ordenes militares todo el territorio de la provincia de Ciudad Real. Cuenta después Balcázar los diferentes obispos que han estado en Ciudad Real y los avatares de la ciudad en los finales del siglo XIX y principios del XX.

19 de febrero de 2023

Un milagro de la Gospa (Nuestra Señora) le devolvió a la Iglesia tras apostatar y medio siglo como protestante

 

Del sitio Cari Filii:

Cuando a sus 74 años Miguel Luján repasa su vida, afirma convencido que "solo puede ser un milagro" de la Gospa que siga siendo cristiano. Habiendo sido educado durante sus primeros 21 años en una familia católica y en una fe arraigada, siempre supo que "la salvación es lo más importante" y que esta depende de dos factores: "Nuestra voluntad y la gracia de Dios".

Durante su adolescencia deseó ser misionero y transmitir el Evangelio para ayudar a la conversión del mundo y por más de seis años recibió una intensa formación como miembro del Opus Dei. "Siempre quise entregar lo más valioso, que era mi matrimonio y mis hijos" -tiene siete- "a Dios para vivir la santidad", afirma.

Por eso es llamativo el cambio que dio su vida al cumplir 21 años. No hubo una crisis de fe, tampoco una oposición doctrinal ni incoherencias en su vida. Simplemente quedó fascinado por una agrupación evangélica universitaria evangélica, "el GBU": recuerda que sus miembros estaban "muy preparados" doctrinalmente y llegaron a convencerle de que "los sacramentos eran una mera invención", de que la Eucaristía era "una simple conmemoración" o de que podía confesarse "directamente con Dios".

"Fue algo que me sacudió tremendamente", admite en el canal El Rosario de las 11 pm. Tanto, que apostató de la fe en que había sido educado y a la que hasta ese momento dedicó su vida e ilusiones.

Las decenas de miles de denominaciones protestantes, que en la confesión el sacerdote actúa in persona christi -como Cristo mismo-, "que la fe tiene que plasmarse en obras", "que la Misa tiene un valor infinito" o incluso que su antiguo director espiritual profetizase que volvería a la Iglesia es algo que solo entendería décadas después.

Durante 49 años, Miguel perteneció y prosperó en el mundo evangélico: hizo estudios teológicos, fue pastor de la Asociación de Profesionales Solidarios, presentó programas de televisión en Solidaria Televisión, presidió la organización evangélica Gedeones Internacionales y durante dos décadas fue ministro de culto.

Se dedicó al protestantismo en cuerpo y alma. Sin embargo, conforme pasaron los años, empezó comprender que la labor de su organización era "un show": "Hacíamos unas alabanzas impresionantes en las que el pastor te complacía y te decía lo que te gustaba…" pero faltaba algo. Miguel "necesitaba más".

Y lo encontró por casualidad y por compromiso en el catecismo. Hoy se muestra convencido de que fue "un milagro", como también lo es haber podido ir a Medjugorje.

"Me invitó mi primera esposa cuando yo tenía 70 años porque vio que leía el catecismo que me regaló mi hija. Veía [a mi hija] tan feliz en su matrimonio y tan preocupada por mí que entendí que era como una obligación conocerlo. Y al leerlo me di cuenta de que estaba de acuerdo en un 95% de las cosas que leía", recuerda.

Miguel se llenó de dudas, no entendía el motivo de la separación religiosa, tampoco su convicción de que los católicos estuviesen en el error o de que pudiese interpretar la Escritura como quisiese.

"Necesitaba más", admite. "No solo una interpretación libre, no escuchar solo que Cristo salva. La fe tiene que tener obras, no todo puede reducirse a creer en Jesucristo. La Iglesia es el cuerpo de Cristo, luego si estás en el cuerpo, tendrás que hacer lo que dice la cabeza. No entendía como mucha gente decía que iba a su bola o que nadie quiera que le digan lo que tenga que hacer", añade.

Pero él si quería. Y en aquella aldea de Bosnia encontró muchas de las respuestas.

"Empecé a encontrar una devoción tan maravillosa en María que me cautivó. Supe que al final lo que decía la Iglesia era verdad, María siempre Virgen, antes y después, pero el Espíritu Santo tuvo que abrirme los ojos para ver esa maravilla", relata. Por eso afirma que aquella invitación fue sin duda milagrosa.

"A veces decimos que la Iglesia ha metido mucho la pata. Y precisamente por eso y porque sigue adelante es uno de los síntomas de que es la única que fundó Jesucristo, Su Iglesia, la que nos sigue dando el alimento espiritual que necesitamos", explica.

Recuperar a María le llevó directamente a querer recuperar la relación con Cristo y con ello, a buscar "el cielo".

"Empecé a leer la Teología de la Liturgia de Ratzinger todas las mañanas. Me derretía de placer de que existiese la Eucaristía y no pude comprender como durante 49 años pude seguir siendo cristiano si no fue por la gracia de Dios".

Recuerda que en Medjugorje experimentó una "conversión" tal que, nada más volver, se dirigió al vicario de Getafe, escribió al obispo, se confesó… y su vida "cambió completamente": al fin recuperó lo que ansiaba, "una religión y una relación en el catolicismo".

El viaje fue "una inflexión". También en cuanto a la Virgen supuso "un antes y un después", pues supo que María era "esa Madre que siempre se ocupó" de él, "que está en el cielo y que intercede".

Gracias a Mejdugorje comprendió que la Virgen no es solo madre de Juan, como le dijeron. También que al rezar por su intercesión, como él mismo hace ante la Virgen del abrazo, "no es idolatría o adorar la imagen, sino [rezar ante] una representación". O que en la vida de fe "no podemos caminar por nuestro criterio propio porque es carnal, sino que tenemos que dejarnos llevar por la Santa Madre Iglesia, la misma que fundó Jesucristo hace 2000 años, porque nadie aprende las cosas solo".

Tras casi 50 años como pastor y colaborador evangélico, el 26 de junio de 2018 Miguel regresó a la Iglesia. Desde aquel día, Miguel no ha faltado un solo día a la Santa Misa, en la que ha reencontrado lo más parecido a "estar en el cielo".

"La Iglesia católica que instauró Jesucristo me da mucha seguridad en esta nueva época de mi vida, en la que por la gracia de Dios espero estar hasta que el Señor me llame. Y la razón por la que puedo hablar con esta seguridad es porque el Espíritu Santo me da esa convicción. A los que estáis en Él, bendito sea Dios. Y los que no, atreveos, porque con Él, la vida es plena", concluye.

18 de febrero de 2023

Ernesto, librado de la muerte por Nuestra Señora

Ejemplo 4 del Libro Las Glorias de María:

Refiere el Belovacense que en la ciudad de Radulfo, en Inglaterra, año 1430, vivía un joven noble llamado Ernesto, quien habiendo distribuido sus bienes entre los pobres entró en un monasterio, donde llevaba una vida tan edificante que los superiores lo apreciaban sobremanera, especialmente por su devoción a la Santísima Virgen. En la población se declaró la peste, y la gente acudió al monasterio pidiendo oraciones. 

El abad mandó a Ernesto que fuera a rogar a la Virgen ante su altar y no se levantase de allí hasta que hubiera obtenido una respuesta de la Señora. Allí estuvo el joven tres días hasta que obtuvo la respuesta de María que mandaba hicieran rogativas, celebradas las cuales cesó la peste.

Pero más tarde este joven se enfrió en la devoción a María. El demonio lo atacó con muchas tentaciones impuras y para que se fugara del monasterio. Por no haberse encomendado a María, decidió fugarse saltando los muros del monasterio. Cuando iba a realizar su intento, al pasar junto a una imagen de María que estaba en el claustro, la Madre de Dios le habló, diciéndole: “Hijo mío, ¿por qué me dejas?

Ernesto, confuso y compungido, cayó en tierra y respondió: “Señora, pero no ves que no puedo resistir más? ¿Por qué no me ayudas?”. La Virgen le respondió: "¿Y tú por qué no me has invocado? Si te hubieras encomendado a mí, no te verías en este estado. De hoy en adelante encomiéndate a Mí y no dudes”. 

Ernesto volvió a su celda. Pero insistiendo las tentaciones y descuidando el acudir a María, al fin se fugó del monasterio, entregándose a una vida pésima. De pecado en pecado se convirtió en asesino. Tomó en arriendo una posada donde, por la noche, mataba a los pobres viandantes y los despojaba. Una noche mató a un primo del gobernador, el cual, sospechando del ventero, lo procesó y lo condenó a morir en la horca.

Antes de que fuera detenido llegó a la hostería un joven caballero. El malvado ventero, según su costumbre, entró a media noche en su habitación para asesinarlo; pero he aquí que en la cama no vio al caballero, sino un crucificado lleno de llagas que, mirándolo piadosamente, le dijo: “¿No te basta, ingrato, con que yo haya muerto una vez por ti? ¿Quieres volver a matarme? ¡Puedes hacerlo!” 

El infeliz Ernesto se postró llorando y dijo: “Señor, aquí me tienes; ya que has tenido conmigo tan gran misericordia, quiero convertirme”. En el mismo instante abandonó la posada y emprendió el camino del claustro para hacer penitencia. Pero por el camino lo prendió la justicia; lo llevaron ante el juez, donde confesó todos sus crímenes. Inmediatamente fue condenado a la horca, sin darle tiempo ni a confesarse. 

Él se encomendó a María, y la Virgen hizo que cuando lo colgaron no muriese. Ella misma lo bajó de la horca y le dijo: “Torna al monasterio, haz penitencia; y cuando veas en mi mano un documento de perdón de tus pecados, prepárate a la muerte”. Ernesto volvió al convento y, habiendo contado todo al abad, hizo penitencia. Pasados los años, vio en manos de María la cédula del perdón. Se preparó a la muerte y santamente entregó su alma.

ORACIÓN DE CONFIANZA EN MARÍA
¡Reina mía soberana, digna de mi Dios, María!
Al verme tan vil y cargados de pecados,
no debiera atreverme
a acudir a ti y llamarte madre.

Merezco, lo sé, que me deseches,
pero te ruego que contemples
lo que ha hecho y padecido tu Hijo por mí;
y después me deseches si puedes.

Soy un pecador que, más que otros,
ha despreciado la divina Majestad;
pero el mal está hecho.

A ti acudo que me puedes auxiliar;
ayúdame, Madre mía, y no digas
que no puedes ampararme,
pues bien sé que eres poderosa
y obtienes de tu Dios lo que deseas.

Si me dices que no puedes protegerme,
dime al menos a quién debo acudir
para ser socorrido en mi desgracia
y dónde poder refugiarme
o en quién pueda más seguro confiar.

Tú, Jesús mío, eres mi Padre;
y tú mi Madre, María.

Amás a los más miserables
y los andáis buscando para salvarlos.

Yo soy reo del infierno,
el más mísero de todos.

Pero no tienes necesidad de buscarme;
ni siquiera lo pretendo.

A vosotros me presento con la esperanza
de no verme abandonado.

Vedme a vuestros pies.

Jesús mío, perdóname.

María, madre mía, socórreme.

San Alfonso María de Ligorio

17 de febrero de 2023

Nuesra Señora de Uxue

Del blog Sembrar el Camino:

A escasos 50 kilómetros de la ciudad de Pamplona (Navarra) se alza un inigualable conjunto medieval con una de las iglesias fortalezas mejor conservadas en esta tierra y desde cuya cumbre se puede divisar una impresionante panorámica que abarca a casi toda Navarra….y desde donde casi se toca con el dedo el mismo cielo.

Cuenta la leyenda cómo una paloma entraba y salía del agujero de una peña. Un zagal que pastoreaba movido por la curiosidad se acercó con la intención de espantarla.. Al comprobar como la paloma seguía con su aleteo insistente; se acerca y contempla esa bella imagen románica de Ujué, parece provenir del euskera Uxue, que en castellano significa paloma. Sobrecogido por el impacto de la aparición de la efigie mariana avisa a la población, donde hoy se encuentra la ermita de la Blanca, y todo el pueblo cambia de lugar. Así nace la Villa de Ujué. La Virgen dio nombre a este pueblo de la Navarra Media.

Es hierática pero serena y se nos muestra sentada como aquella que sabe acoger y esperar a sus hijos peregrinos (cansados de la vida ) con amor de Madre, con brazo poderoso y a corazón abierto.

Su rostro es moreno pero con la claridad y la dulzura de destellar el amor divino en sus ojos. El lugar donde se asienta ha cristalizado, en amores y oraciones, besos y súplicas, llantos y amarguras, en esmaltes y platas, piedras de colores y armas, el amor y el homenaje de Navarra a una de las Vírgenes más querida y venerada desde siglos.

La Virgen de Ujué, del siglo XI, es de madera y el rey Carlos II mandó recubrirla de plata y piedras de colores. A sus pies, y mirando al altar, quiso ese monarca que descansara para siempre su corazón. El Niño lleva en su mano el Evangelio y la Virgen una flor de lis. Fue coronada canónicamente el 8 de septiembre de 1952.

En los domingos siguientes a San Marcos cientos y miles de entunicados, con la cruz sobre sus hombros, suben penitentes hasta esta cumbre de Ujué siguiendo la tradición y el consejo de sus mayores.

Lo hacen porque saben que la Virgen, desde ese santuario encumbrado casi en el mismo cielo, recoge una a una peticiones y deseos, proyectos y oraciones, acción de gracias y cantos, sacrificios y penitencias, historias, presente y futuro. Mira, uno a uno, los rostros anónimos que vibran de fe.

16 de febrero de 2023

Nuestra Señora María Auxiliadora de Gubel o de Wesemlin

Del sitio fsspx News:

La historia de la Iglesia está sembrada de intervenciones celestiales destinadas a proteger la fe y los Estados católicos. La intervención de la Santísima Virgen durante la batalla de Gubel, en el cantón de Zug, Suiza, es un hermoso ejemplo.

Tras el nacimiento de la Reforma, predicada por Martín Lutero, la herejía protestante se extendió en varios países a través de la predicación de reformadores que intentaron captar la benevolencia del poder secular, como en Alemania o Suiza.

Ulrico Zuinglio (1484-1531) desempeñó este papel en Zúrich. Había sido teniente sacerdote del Grossmünster en Zúrich desde fines de 1518. Su doctrina herética se oponía a todo el patrimonio de la fe. Rechazó el mandamiento del ayuno y el celibato de los sacerdotes; luego rechazó la autoridad eclesiástica y su doctrina fue reconocida oficialmente por el Gran Concilio de Zúrich.

Hizo abolir la misa y las imágenes piadosas antes de obtener la abolición de los conventos. Luego trató de extender el protestantismo a los demás cantones. En 1529, Zúrich declaró la guerra a los cantones católicos de Lucerna, Uri, Schwyz, Unterwalden y Zug, unidos en la Alianza Cristiana.

En mayo de 1531, el cantón de Berna, unido a Zúrich, impuso un bloqueo de cereales a los cantones católicos provocando escasez. Pero los católicos fueron consolados por una primera aparición de la Virgen María en Wesemlin, Lucerna, en el día de la fiesta de Pentecostés de 1531.

El 9 de octubre de 1531, la Alianza Cristiana entró en campaña. El 11 de octubre de 1531, se apareció por primera vez la Virgen María para animar al ejército católico. El capitán uranés, Jauch, dirigió el ataque cerca de Kappel. Zwingli y muchos de sus seguidores murieron en la batalla.

Zúrich envió entonces a aquellos que podían portar armas. Esta banda saqueó las comunas católicas y profanó las iglesias. En la noche del 23 de octubre, acampó frente al Fürschwand.

Una nueva aparición del Auxilio de los Cristianos llegó para animar a los defensores de la fe. Liderados por el capitán Christian Iten, avanzaron hacia Gubel. Después de orar, atacaron por la noche a un enemigo muy superior y lo derrotaron, infligiendo numerosas bajas.

Aunque la batalla de Gubel no condujo a la victoria definitiva, fue de gran importancia para la continuación de los conflictos armados entre católicos y reformados en Suiza. Así, con esta victoria, grandes áreas de la Confederación fueron preservadas de la infección protestante.

La construcción de la capilla conmemorativa de Maria Hilf en Gubel, comenzó en 1555. Fue consagrada el 23 de octubre de 1559 "a Dios Todopoderoso, a su reverenda Madre María, al santo obispo Severín y a todo el ejército celestial en alabanza y gloria por la misericordiosa, milagrosa y valiente victoria conquistada para la salvación y preservación de la verdadera fe católica y cristiana y de la patria amada”.

En el techo de la capilla se representa la intervención milagrosa de la Virgen María durante la batalla. La imagen de María Auxilio de los Cristianos en el altar mayor es una copia de la imagen de María Auxiliadora de Innsbruck, pintada por Lukas Cranach en 1517.

El convento Maria Hilf Gubel en Menzingen, cantón de Zug, fue fundado en 1846 cerca de la iglesia conmemorativa de Maria Hilf. En 1851, hicieron su profesión las tres primeras Hermanas Capuchinas, consagradas a la adoración perpetua.

15 de febrero de 2023

Nuestra Señora de Le Marilliais

Del sitio Militia Inmaculatae:

San Maurilio fue discípulo de San Martín de Tours. Italiano de origen, se hizo monje en Marmoutier. Fundó un monasterio cerca de Chalonnes, en Anjou, y en 423 se convirtió en obispo de Angers. Según una tradición oral muy antigua, las primeras huellas escritas de esta historia se encuentran en las crónicas de los monjes de Saint-Florent y Saumur. 

La Virgen se le apareció en el año 430. San Maurille había venido a visitar el monasterio de Mont Glonne a orillas del Loira entre Nantes y Angers. Al pie de una colina donde se había retirado a orar en soledad, de repente se vio rodeado por una luz celestial. Fue la Santísima Virgen María sosteniendo en sus brazos a su divino Hijo quien se dignó aparecerse ante él en un "léart" o álamo. Nuestra Señora dijo a su devoto siervo que la voluntad de Dios y el beneplácito de su divino Hijo era que estableciera en su diócesis una fiesta solemne el día de su santo nacimiento, el 8 de septiembre.

Es pues en Anjou donde se empieza a celebrar oficialmente esta fiesta. San Maurille hizo construir una capilla en el lugar, una capilla comúnmente conocida en latín como la de "Beata Maria des Maurillo".

En 786, Carlomagno atribuyó a Nuestra Señora de Marillais la batalla que ganó cerca de allí, al pie del Monte Glonne.

Las apariciones de Le Puy y San Maurille, por lo tanto, precedieron ligeramente al Gran Concilio Mariano de Éfeso, y estos dos eventos reforzaron la piedad mariana y, con otros elementos, llevaron a la definición dogmática del Gran Concilio en 431: María es Madre de Dios. Es, entonces, a partir del siglo V que aumenta constantemente el número de apariciones marianas conocidas e históricamente atestiguadas.