Traducido del sitio Where We Walked:
Esta fiesta, que en sus orígenes era una celebración de los marineros, comienza en las primeras horas del día con una salva de apertura y la tradicional salida de los Dominguines, dos grandes muñecos de trapo que cuelgan de una cuerda atada a las barandas de los balcones a ambos lados de la calle Coscojales.
Al mismo tiempo, los fieles ofrecen una ofrenda floral a la Virgen, cuya imagen se encuentra en un extremo de la calle, en una hornacina de la fachada de la Plaza del Mercado. A partir de ese momento, los tambores, las fanfarrias, los acordeones y las máscaras animan la calle.
Exactamente a la medianoche, la Virgen Guía y su séquito desfilan desde lo alto de la empinada calle, siguiendo a la Banda Municipal al son de una marcha. Una serenata final concluye con una salva de cierre.
Cuando rema en el mar, el marinero canta:
"A quien más amo
está en Portugalete.
Es una mujer hermosa,
es la luz de mi alma,
es la Virgen Guía
que protege nuestro amor".
