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23 de julio de 2026

La revelación de Nuestra Señora a Santa Brígida de Suecia

 


Hoy se conmemora a Santa Brígida de Suecia

Del sitio Gaudium Press:

 Santa Brígida nace en Upsala, Suecia, en 1303. Es hija del gobernador de Uplandia, Birgerio, y de Ingerborg, también de familia patricia. Tiene la gracia de que sus familias paterna y materna eran bastante religiosas, y recuerda con alegría la lectura de vidas de santos que hacía su madre.

Desde pequeña se manifestó la vida mística en ella, tenía visiones. A los seis años tuvo su primera aparición, de la Virgen, de la que fue gran devota por siempre.

Cuando tenía 10 años un predicador explicó la Pasión del Señor; quedó entonces muy impresionada. Esa noche tuvo un sueño en el que Jesús clavado en la cruz le decía: “Mira en qué estado estoy, hija mía.” “¿Quién os ha hecho eso, Señor?”, preguntó la niña. Y el Señor respondía: “Los que me desprecian y se burlan de mi amor”. Desde ese momento la pasión de Cristo fue el eje de su vida espiritual.

Antes de cumplir los 14 años se casa con Ulf Gudmarsson, y del matrimonio nacen cuatro niños y cuatro niñas. Una de ellas es santa, Santa Catalina de Suecia.

En el año 1335 la familia es convocada a la corte del rey Magno II; Santa Brígida sería la principal dama de honor de la reina Blanca de Namur.

El rey fácilmente se dejaba arrastrar al vicio, y la reina, aunque de buena índole, era irreflexiva y amante de los lujos. Santa Brígida se ganó el afecto de los reyes, pero estos no tomaban muy en serio sus invitaciones a la virtud.

Las visiones de la Santa se hicieron por esos tiempos cada vez más frecuentes, y de variados temas. Advirtió al rey de Inglaterra que hiciera la paz con Francia, si no terminaría perdiendo el reino y dejando a sus hijos “en la tribulación y la angustia”. Y muchos otros asuntos. Sin embargo sus hermanos cortesanos no tomaban muy en serio estas comunicaciones místicas.

Muere su esposo Ulf en 1344 y Santa Brígida se dedica más a las obras de Dios. Mientras tanto el prior Alvastra, llamado Pedro, iba consignando las revelaciones de la santa.

En una revelación, la propia Madre de Dios le habla de su papel curativo e intercesor con los pecadores: “Por más culpado que sea un hombre, si viene a Mí con sincero arrepentimiento, estoy siempre pronta a acogerlo. No considero la enormidad de sus faltas, sino tan solamente las disposiciones de su corazón. No me recuso a ungir y curar sus heridas, porque me llamo y realmente soy Madre de Misericordia”.

Un día, por orden de Jesucristo, conmina al rey Magno a que se enmiende o si no enfrentará el juicio de Dios. El rey se corrige por algún tiempo y da grandes limosnas al monasterio fundado por Santa Brígida en Vadstena, fundación que había hecho Brígida siguiendo las órdenes de otra visión.

La tradición cuenta que las constituciones de este monasterio fueron dictadas por Jesús en otra revelación.

En 1349 viaja a Roma y ahí se instala, ayudando a los pobres de la ciudad e instando al Papa a que regrese de su auto-exilio en Avignon. En un viaje que hace a Bolonia se le junta su hija Santa Catalina, quien la acompañaría hasta el fin de sus días.

En la iglesia de San Pablo extramuros se conserva un Cristo ante el que la santa rezaba y que varias veces le habló. En la iglesia de San Francisco de Ripa se le apareció San Francisco de Asís.

Hizo que Urbano V regresara a Roma, aunque poco después este Papa se retiró a Viterbo, luego a Montesfiacone. Regresando de una peregrinación a Amalfi, se le aparece Jesús y le dice que le avise al Papa que pronto morirá y que debe aprobar la regla del convento de Vadstena. Urbano V aprueba la regla y muere cuatro meses más tarde. Luego escribe al nuevo Papa, Gregorio XI, que debe regresar a Roma desde Avignon, lo que hizo cuatro años después de la muerte de la santa.

En 1371 viaja a los lugares santos, según le indicaba otra visión, y va acompañada de su hija Catalina, y sus hijos Carlos y Bingerio. En el camino, Carlos se enamora de la reina de Nápoles que era una mujer casada, y él también. Santa Brígida se aflige, reza mucho, y Carlos muere poco después, en brazos de su madre.

Al regreso de Tierra Santa, Brígida para en Chipre donde clama contra la corrupción de la familia real. Llega a Roma en 1373 y fallece en julio de ese año.

Sus restos son finalmente trasladados a Vadstena, donde aún reposan.

Fue canonizada en 1391.

29 de junio de 2026

Nuestra Señora de Estocolmo


Del sitio Tesoros de la Fe:

Contrariamente a lo que señalan los protestantes, los pueblos sienten una natural necesidad de protección maternal. Un vivo ejemplo de ello es la veneración a la patrona de la capital sueca.

Valdis Grinsteins

Muchas veces, en medio de una discusión con protestantes, estos lanzan una frase que es casi un estribillo: “Sólo Jesús salva”, como si fuera una doctrina que los católicos rechazáramos. Ellos consideran, erróneamente, que presentamos a la Santísima Virgen como si fuera un ser que le disputa el poder a su Divino Hijo, o como alguien que asume una posición contraria a la de Jesucristo en ciertas materias.

Nada sin embargo está más lejos de la verdad. La Virgen María es, entre todas las criaturas, aquella cuya voluntad tiene la mayor consonancia con la de Nuestro Señor Jesucristo, una consonancia total. Nada hay que Dios desee, en lo que Ella no esté en perfecta y amorosa armonía. Por eso, presentarla como si tuviera una voluntad opuesta a la voluntad divina es, además de ignorancia, un grave error teológico. Y a partir de tal error, los protestantes llegan a otro: que a veces Ella pida algo contrario al deseo divino. Sería como una especie de reivindicación indebida.

Tal posición resulta de un raciocinio simplificado: si solo Dios salva, nadie más que Él puede querer salvar. Y únicamente Él puede interceder válidamente para la salvación de cualquiera.

Ahora bien, la verdad es más compleja. Sólo Jesús salva, ningún otro ser puede salvarnos. Pero eso no significa que Él no desee que otros intercedan por la salvación de esta o de aquella persona. Nuestro Señor es, al mismo tiempo, la misericordia infinita y la justicia infinita. Si su infinita justicia quiere castigar a alguien, eso no impide que su misericordia infinita desee encontrar un modo de salvar al pecador, sin violentar la justicia. Esta es la razón por la cual la Santísima Virgen intercede por los pecadores, asumiendo, por así decirlo, el papel de abogada, mientras que su Divino Hijo cumple el papel de justiciero, aunque Él sea la misericordia infinita.

No hay, por lo tanto, dos voluntades divergentes: la de Nuestra Señora, deseando lo opuesto de lo que anhela Nuestro Señor. Ella pide, porque Él quiere que así sea. Ambos desean exactamente lo mismo, si bien que nuestro Redentor lo desea todo en grado superior, pues es Dios.

Quien comprende esta problemática entiende la necesidad de la intercesión de la Santísima Virgen. No una necesidad absoluta, sino por voluntad de Dios. Claro está que podemos pedir las cosas directamente a Nuestro Señor, pero Él mismo desea que la Virgen Santísima desempeñe el papel de intercesora nuestra.

Todos los pueblos sienten esa necesidad de alma. Durante ciertas épocas, los pueblos pueden hasta cerrarse a Ella. Pero las dificultades de la vida terminan forzando a los hombres a reconocer, de algún modo, su insuficiencia y la necesidad de ayuda.

En el siglo XVI, Suecia tuvo la desgracia de abandonar la religión católica, única verdadera. Peor aún, bajo algunos de sus gobernantes se transformó en un país líder del luteranismo. Sin embargo, posteriormente, el interés por la religión se enfrió en el pueblo sueco, siendo hoy Suecia uno de los países del mundo donde es menos practicada. 

Andando por las calles de Estocolmo, es común encontrar carteles invitando a este o aquel templo protestante, en cuyo recinto se va a realizar un concierto musical y durante el cual será pronunciado algún sermón… Lo cual se parece a ciertos mítines políticos: si usted soporta oír al candidato hasta el final, asistirá gratuitamente a un show musical.

En la capital sueca, durante la semana, es raro ver iglesias luteranas abiertas, incluso para quien tuviera un interés turístico en visitarlas. Los domingos, el flujo de personas que van a los templos luteranos no puede ser comparado ni de lejos con el de los católicos en las iglesias de Sudamérica. En la catedral católica de la ciudad, al contrario, se observa un entrar y salir normal de fieles, permaneciendo sus puertas abiertas todos los días. Se celebran misas en la mañana y por la tarde.

La catedral católica de Estocolmo, del punto de vista arquitectónico, presenta una combinación chocante. Su fachada es del siglo XIX, y por ella se ingresa a una iglesia digna, compuesta, elegante, con un ambiente típicamente católico. Pero el lugar donde se encontraba el altar mayor se convirtió ahora en paso o entrada hacia la nueva catedral, de líneas modernas con acentuado mal gusto. Abstrayéndose de la presencia del crucifijo, el edificio podría ser un teatro moderno, de tal forma su arquitectura se opone a la noción de sagrado.

Cuando el altar mayor fue trasladado a la nueva posición, quedó un espacio para dos capillas. Y es justamente en la capilla lateral derecha donde se encuentra la imagen conocida como Nuestra Señora de Estocolmo.

Al visitar la catedral, yo pensaba encontrar tal vez una imagen que hubiera sido salvada del desastre de la apostasía. Pero encontré un ícono de estilo ruso —por lo tanto más cercano al arte bizantino y no al arte nórdico—, lo cual podría suscitar cierta confusión entre los fieles, aunque numerosos íconos sean venerados en muchas iglesias del mundo católico.

Esta imagen es la copia conocida más antigua del ícono de Nuestra Señora de Kazan. Es una reproducción pintada en el siglo XVII, lo que le confiere un gran valor. Fue adquirida en 1987 por el padre Johanes Koch, y rebautizada con el nombre de Nuestra Señora de Estocolmo.

Los fieles acostumbran ofrecer artísticos cirios para ser colocados junto al ícono. En la capilla, construida con buen gusto en estilo tradicional, se pueden notar en la parte superior cirios de diversas procedencias con frases en muchas lenguas.

Hoy en día, más del 20% de la población sueca está constituida por inmigrantes, y los católicos que asisten a las misas dominicales son notoriamente de los más diversos orígenes. Se ven no solo suecos, convertidos probablemente en épocas recientes, sino también africanos, sudamericanos, asiáticos y europeos del sur. 

Es impresionante cómo nadie se incomoda con esta diversidad de procedencias, pues todos sienten la necesidad de una imagen de la Madre de Dios ante la cual puedan rezar. Para un católico, nada más normal. Es muy reconfortante constatar que esa necesidad de la intercesión maternal de la Santísima Virgen, expresada en la veneración a una imagen suya, se ve así atendida. Y eso ayuda a los recién convertidos ––que podrían conservar algunos resabios de la frialdad protestante–– pues pueden observar cómo los católicos, de las más variadas naciones, acuden a rezar por intercesión de la Virgen María, delante de la pintura, con toda naturalidad.

La propaganda revolucionaria mundial elogió durante mucho tiempo a Suecia, presentándola como un país moderno, igualitario, socialista, rico, el “estado del bienestar” por excelencia. No obstante, últimamente casi no se habla más de ello. Y se comprende que las trompetas de la prensa revolucionaria hayan silenciado tales loas, pues en Suecia ocurrió un desencanto con ciertos espejismos y mentiras que estaban en boga. Los socialistas fueron rechazados en las urnas, debido a su política de impuestos y de seguridad social igualitaria, que estaba hundiendo al país. En un reciente referéndum triunfó el sentido común nórdico, siendo rechazado el cambio de la sólida moneda sueca por el incierto euro, la moneda de la Unión Europea.

Pidamos a Nuestra Señora de Estocolmo que favorezca aquellos saludables movimientos de alma y que florezca de nuevo una ardiente devoción a la Virgen Santísima, en la tierra de la gran santa Brígida.

 

28 de mayo de 2024

Cuarto Santuario de Nuestra Señora, Madre de los Cristianos Perseguidos

 Del sitio Fundación Cari Filii:

El cardenal sueco Anders Arborelius dedicó el pasado sábado 22 de julio de 2023 el primer santuario del país a los cristianos perseguidos. El arzobispo de Estocolmo (Suecia) presidió la ceremonia en la Iglesia Católica Siria de los Santos Mártires, en Kista, un distrito en el norte de Estocolmo.

La dedicación del icono de "María, Madre de los Cristianos Perseguidos" estuvo marcada por una liturgia eucarística católica siríaca a la que asistieron cientos de personas, entre ellas miembros de la Iglesia Ortodoxa Siríaca, que pertenece a la comunión ortodoxa oriental, y hermanas dominicas procedentes de Irak.

En su homilía, Arborelius dijo que los cristianos occidentales necesitaban el testimonio de los perseguidos para enfrentar los desafíos del secularismo. También instó a los católicos de Suecia, un país que alberga a más de 120.000 cristianos de Oriente Medio, a orar a María, especialmente para que sus jóvenes resistan el atractivo de la secularización.

La Iglesia Católica Siria de los Santos Mártires, conocida como la Iglesia Akalla, alberga el que es ya el cuarto santuario del mundo destinado a la oración por los cristianos que enfrentan persecución.

El primero fue la Iglesia de San Miguel, en la ciudad de Nueva York en 2018, seguido de Nuestra Señora de la Asunción y San Gregorio en Londres, en septiembre de 2022, y San Juan el Guardián de Nuestra Señora, en Clinton (Massachusetts), en octubre de 2022.

Los nuevos santuarios de "María, Madre de los Cristianos Perseguidos" están surgiendo en todo el mundo gracias al padre Benedict Kiely, un sacerdote inglés que fundó la organización benéfica Nasarean.org en 2016 para ayudar a los cristianos de Oriente Medio a permanecer en sus países a través de una "micro-financiación" que les permita crear empresas.

Los íconos de "María, Madre de los Cristianos Perseguidos" están pintados por sor Souraya, una monja siria de la orden basiliana cuyo estudio en la capital libanesa fue reconstruido con la ayuda de Nasarean.org.

En una entrevista con The Pillar, Kiely comentó que los iconos son ofrecidos a los obispos de forma gratuita. También destacó que el apoyo de los ordinarios del lugar es fundamental para el establecimiento de nuevos santuarios, ya que su respaldo demuestra el compromiso con los cristianos perseguidos.

El sacerdote de 60 años explicó que los santuarios tenían un doble propósito: ofrecer un centro para orar por los cristianos perseguidos y dar a los cristianos occidentales un lugar también para rezar por la creciente intolerancia que sufren.