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25 de mayo de 2026

Fiesta de Nuestra Señora, Madre de la Iglesia


Traducido del sitio Aleteia:

Desde 2018, esta fiesta figura en el calendario. Como memoria del lunes después de Pentecostés, debe tener prioridad en la mayoría de los casos.

La nueva memoria obligatoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, se celebra en la forma ordinaria del rito romano desde 2018.

La nueva fiesta fue insertada en el Calendario Universal para la Iglesia latina a principios de ese año por el papa Francisco, en un decreto fechado el 11 de febrero, 160 aniversario de la aparición de María en Lourdes.

La nueva fiesta se celebra el lunes siguiente a Pentecostés.

Una notificación del Vaticano de 2018, firmada por el cardenal Robert Sarah, entonces prefecto de la Congregación para la Liturgia Divina, señala que sigue existiendo una excepción, de acuerdo con las rúbricas del Misal Romano:"Cuando el lunes o el martes después de Pentecostés sean días en los que los fieles estén obligados o acostumbrados a asistir a misa, se puede repetir la misa del domingo de Pentecostés o se puede celebrar una misa del Espíritu Santo".

No obstante, el documento insiste en que "en igualdad de condiciones, se debe preferir la memoria obligatoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia".

Dado que Pentecostés es una fiesta móvil, vinculada a la celebración de la Pascua, es posible que la nueva memoria coincida con otra memoria de un santo o beato; y cuando esto ocurra, tendrá prioridad la fiesta de María, Madre de la Iglesia.

27 - marzo - 2018

9 de mayo de 2026

Meditando el Rosario: Tercer Misterio Glorioso: La venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles

 

Extraído de Asalta el Cielo con tu Rosario:

Del sitio Evangelio del Día:

Pentecostés es la palabra griega que significa "cincuentena". Este día cincuenta que celebraba el pueblo judío, se contaba a partir del día que habían inmolado el cordero pascual; y eso era porque, cincuenta días después de la salida de Egipto, la Ley fue dada sobre la cumbre ardiente del monte Sinaí. De igual manera, en el Nuevo Testamento, cincuenta días después de la Pascua de Cristo, el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles y se les apareció en forma de lenguas de fuego. La Ley fue dada en el monte Sinaí, el Espíritu en el monte Sión; la Ley en la cima del monte, el Espíritu en el Cenáculo.

"Todos los discípulos estaba juntos el día de Pentecostés. De repente, un ruido del cielo"... Tal como lo dice un salmo: "el correr de las acequias alegra la ciudad de Dios" (Salmos 45,5). Un gran ruido acompaña la llegada de aquel que venía a enseñar a los fieles. Fijaos como eso está de acuerdo con lo que leemos en el Éxodo: "Al tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un poderoso resonar de trompeta; y todo el pueblo que estaba en el campamento se echó a temblar" (19,6). El primer día fue la encarnación de Cristo; el segundo día, su Pasión; el tercer día el envío del Espíritu Santo. Llega ese día: se oye el trueno, hay un gran ruido, brillan los relámpagos –los milagros de los apóstoles-; un nube espesa –la compunción del corazón y la penitencia- cubre la montaña, el pueblo de Jerusalén (Hch 2,37-38). (...)

"Vieron aparecer unas lenguas como llamaradas de fuego". Unas lenguas, las de la serpiente, de Eva y Adán, habían hecho entrar la muerte en este mundo. (...) Por eso el Espíritu aparece en forma de lenguas, oponiendo lenguas a lenguas, curando a través del fuego el veneno mortal. (...) "Y empezaron a hablar". Este es el signo de la plenitud; el vaso lleno hasta rebosar; el fuego que no se puede contener... Estas diversas lenguas son las diferentes lecciones que nos ha dejado Cristo, como son la humildad, la pobreza, la paciencia, la obediencia. Hablamos estas diversas lenguas cuando damos ejemplo de estas virtudes al prójimo. La palabra es viva cuando hablan las obras. ¡Hagamos hablar a las obras! 


San Antonio de Padua

21 de abril de 2026

¿Por qué el Papa Francisco eligió Santa María la Mayor para su descanso eterno?

 


Hoy es el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco.

Traducido y adaptado del sitio Viral Mag:

El papa Francisco descansa en Santa María la Mayor, rompiendo con la tradición. ¿Por qué esta elección? Un profundo vínculo con la Virgen y una basílica sagrada. Descubra su última voluntad...

Cuando fallece un papa, el mundo entero se detiene para rendir homenaje a una figura que ha marcado la historia espiritual y social. Pero cuando el papa Francisco, a los 88 años, se unió a los cielos en abril de 2025, dejó tras de sí una decisión tan intrigante como fascinante: ser enterrado en la basílica de Santa María la Mayor, y no en la cripta de San Pedro, como dicta la costumbre. ¿Por qué este hombre, conocido por su sencillez y humanismo, eligió un camino tan singular para su descanso eterno? Profundicemos en las razones espirituales, históricas y personales de esta audaz elección.

Durante siglos, los papas han descansado en la cripta de la basílica de San Pedro, en el corazón del Vaticano. Este lugar, impregnado de solemnidad, alberga las tumbas de los sucesores de Pedro, simbolizando la continuidad de la Iglesia. Sin embargo, Francisco, el argentino de sonrisa humilde, decidió apartarse de esta tradición. Al optar por la basílica de Santa María la Mayor, se convierte en el primer papa desde Clemente IX, en 1669, en elegir este lugar para su entierro. Pero, ¿qué hace que esta basílica sea tan especial para él?

Su elección no es baladí. Refleja una vida marcada por una "profunda devoción" a la Virgen María y un deseo de sencillez, incluso en la muerte. Francisco, cuyo verdadero nombre es Jorge Bergoglio, siempre ha tratado de destacar por sus gestos simbólicos. Este último acto, maduramente reflexionado, se inscribe en esta línea.

El vínculo entre Francisco y la Virgen María es el motivo principal de su elección. A lo largo de su pontificado, ha manifestado una intensa "piedad mariana". Antes y después de cada viaje apostólico, acudía a Santa María la Mayor para rezar ante el icono de "Salus Populi Romani", una representación de la Virgen con el Niño Jesús, atribuida a San Lucas. Este ritual, casi íntimo, muestra hasta qué punto este lugar era un refugio espiritual para él.

"Justo detrás de la escultura de la Reina de la Paz hay un pequeño hueco. Lo vi y pensé: este es el lugar".

Francisco
2024

No se trata solo de un apego sentimental. La basílica, situada en la colina del Esquilino, es una de las cuatro basílicas pontificias de Roma y un lugar importante de culto mariano. Alberga reliquias sagradas, como fragmentos de la cuna de Jesús, datados científicamente de la época de su nacimiento. Para Francisco, descansar cerca de estos tesoros espirituales, bajo la mirada de la Virgen, era una forma de permanecer fiel a su fe hasta el final.

Construida en el siglo V bajo el pontificado del papa Sixto III, la basílica de Santa María la Mayor es una joya arquitectónica y espiritual. Sus mosaicos dorados, sus columnas jónicas y sus mármoles resplandecientes transportan a los visitantes a otra época. Según la leyenda, la Virgen se apareció en sueños a un patricio romano y al papa Liberio, pidiéndoles que construyeran una iglesia donde cayera nieve milagrosamente en pleno verano. El 5 de agosto, el Esquilino se cubrió de nieve, marcando el lugar sagrado.

Hoy en día, la basílica sigue siendo un importante lugar de peregrinación. Alberga las tumbas de siete papas, así como la del famoso escultor Bernini, conocido por la columnata de la plaza de San Pedro. Al elegir este lugar, Francisco se inscribe en una línea histórica al tiempo que marca su diferencia.

Algunos tesoros de Santa María la Mayor:

  • Icono Salus Populi Romani: pintura sagrada atribuida a San Lucas.

  • Reliquias de la cuna: fragmentos de madera que datan de la época de Cristo.

  • Mosaicos del siglo V: entre los más antiguos de Roma.

A Francisco nunca le gustaron las pompas. Desde su elección en 2013, rechazó los oropeles del Vaticano, prefiriendo una habitación modesta y un coche sencillo. Su decisión de ser enterrado en un rincón discreto de la basílica, cerca de una pequeña habitación que antes se utilizaba para guardar candelabros, es un último testimonio de esta humildad. No quería una tumba grandiosa, sino un lugar que reflejara su espiritualidad depurada.

Esta elección contrasta con la solemnidad de San Pedro, donde los papas suelen ser enterrados en imponentes sarcófagos. Al optar por la Cappella Paolina, Francisco se mantiene fiel a su imagen: un pastor cercano a los fieles, lejos de las pompas.

Para comprender esta elección, hay que remontarse al pontificado de Francisco. Durante doce años, sacudió a la Iglesia con valientes reformas. Ha levantado el velo sobre la "pedofilia en la Iglesia", exigiendo verdad y justicia. Ha convertido la "ecología" en una lucha central, publicando la encíclica "Laudato Si" para alertar sobre la crisis climática. También ha abogado por una Iglesia más inclusiva, abierta a los marginados.

Su entierro en Santa María la Mayor puede considerarse una prolongación de estos valores. Al elegir un lugar menos convencional, recuerda que la Iglesia debe permanecer anclada en la sencillez y la espiritualidad, lejos de las rigideces institucionales.

La muerte de Francisco ha suscitado una ola de emoción en todo el mundo. En Argentina se decretaron siete días de luto nacional. En Roma, los fieles se reunieron en la plaza de San Pedro, divididos entre la tristeza y la admiración. "Es como si hubiera esperado a Pascua para marcharse", confesaba un peregrino, conmovido por el momento de su fallecimiento, justo después de las celebraciones pascuales de 2025.

Francisco no era solo un líder religioso. Era la voz de los oprimidos, un defensor del planeta, un hombre que no temía a la muerte. Su elección de descansar en Santa María la Mayor es un último mensaje: la fe debe seguir siendo sencilla, arraigada en el amor y la devoción. Al descansar junto a la Virgen, nos invita a fijarnos en lo esencial.

Mientras el mundo llora su desaparición, queda una pregunta: ¿cómo llevará su sucesor este legado? Una cosa es segura: Francisco, con su humildad y modernidad, seguirá inspirando a generaciones.

Francisco en pocas palabras:

  •     Sencillez

  •     Ecología

  •     Inclusión

  •     Verdad

En resumen, la elección de Santa María la Mayor por parte de Francisco es mucho más que una decisión logística. Es un símbolo, un testamento espiritual, una invitación a redescubrir la belleza de una fe sencilla y universal. ¿Y tú, qué opinas de este gesto?

2 de abril de 2026

Jueves Santo en el hogar de Nuestra Señora de Soufanieh

Del sitio 1000 razones para creer:

El 8 de abril de 2004, Jueves Santo, los cristianos de Oriente Próximo se preparan para celebrar juntos la Resurrección de Cristo, ya que por una vez los calendarios justiniano y gregoriano coinciden para la Pascua. Esta necesidad de unidad en la Iglesia es el motivo de las manifestaciones de Cristo y María en Soufanieh, barrio cristiano de Damasco. Desde 1982, en la casa de un matrimonio cristiano, Myrna y Nicolas, se producen fenómenos extraordinarios: apariciones, mensajes del cielo, aceite que gotea de un icono... Desde hace veintidós años, los acontecimientos de Soufanieh no dejan de sorprender al mundo y a la comunidad cristiana de Oriente Próximo. Aquel año, religiosos y científicos, a la vez escépticos y convencidos, acudieron en gran número a esta celebración de Pascua. Fueron testigos de acontecimientos prodigiosos: la exudación de aceite de las manos y el cuerpo de Myrna en numerosas ocasiones, y la estigmatización...

En 2004, los sucesos de Soufanieh ya habían sido observados y documentados durante veintidós años por miles de testigos, tanto anónimos como eminentes observadores comisionados por autoridades científicas, religiosas y políticas. Nadie ha cuestionado nunca la veracidad de los hechos.

Aquel año, el equipo de observadores estaba formado por personalidades religiosas, científicos de distintos países, representantes de los medios de comunicación y hombres de letras, todos ellos autoridades en su campo. Entre ellos figuraban el obispo greco-católico-melquita de Damasco y el escritor Jean d'Ormesson. Cabe señalar que algunos de ellos estuvieron presentes durante las Semanas Santas de 1987, 1990 y 2001, durante las cuales ya habían observado la estigmatización de Myrna.

El 8 de abril de 2004, mientras yacía en cama en una habitación abarrotada de personas que la observaban y analizaban, Myrna recibió un estigma de la Pasión: la herida del costado de Cristo. Le apareció una mancha de sangre en el costado izquierdo, bajo el pecho. En el patio se han colocado pantallas para retransmitir lo que ocurre en la sala al mayor número de personas posible.

La vidente, Myrna, se sometió obedientemente a todas las pruebas necesarias para establecer y comprender el extraordinario fenómeno que se estaba produciendo.

Los estigmas son bien conocidos en la tradición mística occidental, pero están totalmente ausentes de la tradición oriental. Es poco probable que Myrna se condicionara en un estado desconocido para su cultura religiosa.

El equipo médico comprobó la rápida cicatrización de la herida, sin supuración, a pesar de que no se había aplicado ningún desinfectante ni apósito. La cicatrización de las heridas, con la apertura de las capas subcutánea y cutánea, se produjo de forma espontánea, lo que concuerda con la estigmatización en la tradición mística occidental.

Es evidente que Myrna se comportó sin afectación ni histeria ante estos fenómenos, como pudieron observar todos los médicos.

Los análisis circulatorios y sanguíneos efectuados por los médicos presentes tenían por objeto detectar una eritromelalgia, enfermedad que altera la circulación sanguínea, provocando fenómenos similares a los observados en el caso de la estigmatización. Sin embargo, Myrna no presentaba ningún signo de esta enfermedad, y sus mediciones de saturación de oxígeno eran completamente normales.

En otro orden de cosas, las circunstancias que rodearon la aparición de aceite en el cuerpo de Myrna (manos, cara, ojos) ese mismo día son igualmente sorprendentes. En ningún caso puede el cuerpo humano exudar aceite de oliva 100% puro. Ninguna glándula segrega aceite; sólo las glándulas sebáceas segregan sebo. Así que no puede ser el cuerpo el que metabolice el aceite. Los científicos sólo pueden constatar los hechos y descartar cualquier posibilidad de fraude, pero no pueden explicar el fenómeno.
 

Jean-Claude y Geneviève Antakli
escritores y biólogos

 

27 de marzo de 2026

El Viernes de Nuestra Señora de los Dolores

 

Del sitio Gaudium Press:

Hoy la Iglesia celebra el Viernes de Dolores, donde se medita en los sufrimientos que vivió la Virgen bendita en la Pasión del mejor de los hijos, su Divino Hijo, Nuestro Señor Jesucristo.

Este Viernes es el previo al Domingo de Ramos, que corresponde al viernes de la quinta semana de Cuaresma, y que en algunos lugares se considera el inicio de la Semana Mayor.

En este día, por ejemplo, se recuerdan los llamados 7 Dolores de María, que cubren no solo los días en que acompañó la pasión de Jesús.

Un primer dolor, como el que tuvo la Virgen cuando el profeta Simeón le anunció, en la presentación del Divino Infante en el Templo, que una espada de dolor atravesaría su Inmaculado Corazón (Cf. Lucas 2, 35).

El dolor de la Virgen en su huida a Egipto, que aunque acompañada por ángeles, debió abandonar su hogar por la persecución de un rey maldito, rumbo a una tierra desconocida donde ella también haría su obra.

El dolor de María cuando de regreso a Nazaret, se dio cuenta que el Divino Niño de 12 años tampoco estaba con San José, para después encontrarlo discutiendo en el Templo con los doctores de la Ley.

Y luego los dolores de los días que pronto celebraremos:

El encuentro de Nuestra Señora con su Hijo ensangrentado camino al Calvario.

El tener que presenciar la Crucifixión y Muerte del Señor, un dolor tan grande que no son poco los teólogos que de ahí deducen la condición co-redentora de Nuestra Señora.

El tener que recibir el cuerpo ya sin alma de Cristo, en el Descendimiento de la Cruz, y los cuidados que Ella misma le dispensó a ese cuerpo bendito, en preparación para la Resurrección.

Y el dolor de María, acompañando el cuerpo del Señor rumbo al sepulcro.

De esta manera, el recordar estos dolores de la Virgen, son una especie de preludio de los días de Pascua que pronto viviremos. Así como la Virgen es el camino más corto y eficaz para llegar a Cristo, el considerar los dolores de María es el mejor medio para bien pensar en los dolores redentores del Salvador.

 11- abril - 2025

22 de enero de 2026

Nuestra Señora de Valdefuentes


 Del sitio Real Asociación Española de Cronistas Oficiales:

La Virgen de Valdefuentes, patrona de la localidad cacereña de Montehermoso, se nos muestra con una talla románica de madera, que representa a la típica Maternidad, la Virgen con el Niño. Es una de las imágenes más antiguas de Extremadura, pues data de la segunda mitad del siglo XII: por sus características y contexto histórico.

La talla de María tiene una particularidad concluyente, ya que presenta un hueco de considerables dimensiones en su espalda, procedimiento que servía para sanear la madera y aligerar el peso, pues las vírgenes de esa época las llevaban los ejércitos en campaña (eran incrustadas en la silla de montar de los caballeros cristianos): en este caso, la reconquista del valle del Alagón.

De todo lo anterior se deduce que la leyenda que después expondremos es verosímil, y que debió ser ocultada en ese lugar durante el proceso reconquistador de la Atalaya, como paso previo para que los leoneses hicieran lo mismo con Galisteo y Coria.

La Atalaya de Pelayo Velídiz data del siglo IX, como pequeño castillo árabe que se erige sobre un montículo ubicado en uno de los meandros del Alagón (junto a un asentamiento romano). Realmente, se trataba de una avanzadilla que protegía las espaldas de las dos localidades antes citadas.

Alfonso VI la conquista por vez primera en 1077, como paso previo para hacer lo mismo con Coria (1079, aprovechando la decadencia de los reinos taifas). Y se la dona a su mayordomo Pelayo Vellido (o Velídiz), de donde derivaría su posterior denominación.

Pero, tras la derrota de Zalaca (o Sagrajas) en 1086, pasa a manos almorávides durante bastantes años.

Habrá que esperar a que el hijo del anterior, Alfonso VII (el “emperador”, de Castilla y León, 1126-1157) la conquiste, para hacer lo mismo con Coria en 1142. Incluso hubo varias razzias posteriores entre cristianos y almohades, porque de nuevo hallamos que Fernando II de León (1157-1188) vuelva a conquistar La Atalaya en 1170. En 1181 ya está integrada en las tierras leonesas y, dos años después, el citado monarca dona la fortaleza a la catedral de Santiago de Compostela (por eso hay una antigua ermita santiaguista a su vera).

Concluyendo: en una de esas contiendas, en la que los leoneses son repelidos por los árabes, esconden la imagen en el hueco de una encina para que no caiga en manos sarracenas.

Pero, según cuenta una leyenda local muy antigua, la imagen fue encontrada en ese lugar en el siglo XIII por los primeros habitantes del entorno de Montehermoso (pues aún no existía este municipio), en la dehesa de Valdefuentes, cerca de la mencionada Atalaya. Lo que cuadra perfectamente, tanto con los rasgos de la talla como con el proceso histórico narrado.

A partir de entonces, se erigirá un templo para acoger a la imagen, edificio de estilo popular y construcción imprecisa, pues ha sido ampliado y muy restaurado a lo largo de los siglos (el último, a finales del XX).

Esa evolución constructiva corría pareja a las celebraciones religiosas y festivas. De tal modo que, aunque ignoramos la fecha exacta (aunque yo me inclino que fue durante el siglo XVIII, época en que se generalizan en toda España), se inician las Romerías (2º domingo después de Pascua), que prosiguen hasta nuestros días.

Incluso, coincidiendo con la festividad de la Natividad de María (8 de septiembre, cuando se conmemoran casi todas las advocaciones locales de la Virgen), surge también una Feria que, antiguamente, se celebraba en la propia ermita: comenzando el día 6 y culminando el 8. En ella, las transacciones ganaderas, la compraventa de todo tipo y los bailes se asociaban con los actos religiosos. Y a la misma acudían, tanto desde las numerosas dehesas de su entorno, como de Montehermoso –como es evidente– y otros pueblos de los alrededores (algo así como la Feria de San Marcos en el Arañuelo). Era un momento clave de solaz: entre las finalizadas tareas agrarias de verano y la inminente sementera.

Pero, posteriormente, esa feria y fiesta religiosa se traslada al pueblo, con similares ceremonias. Para la que trasladan la imagen a la localidad en los días previos. Aunque surge una novedad: la de las “Cuadrillas”, con el protagonismo de los distintos barrios del pueblo.

Con la crisis agraria, la feria de ganados desaparece (que yo conocí muy bien en mi infancia y juventud, ayudando a mi padre). Y, con las modificaciones del calendario festivo, ya sólo prevalecen los actos litúrgicos sobre algún que otro evento profano y cultural.

¡QUIÉN LO IBA A DECIR! ¡SI LEVANTARAN LA CABEZA NUESTROS ANTECESORES!…

18 de julio de 2025

Nuestra Señora de Ligny

 


Del sitio Fatimazo por la Paz:

Nuestra Señora de Ligny es una advocación cuyo origen se ubica cerca de Bar-le-Duc, en Lorena (Francia) y llegó a ser famosa entre los devotos por los milagros frecuentes que se forjaron allí.

Ligny-en-Barrois es una ciudad francesa, con una población de alrededor de unos 5000 habitantes, situada en el noreste de Francia. Cada año la ciudad celebra a su patrona, Nuestra Señora de las Virtudes, en el quinto domingo después de Pascua. El retrato de la Santísima Virgen ha estado en Ligny desde el año 1459, y el año 2009 marcó su 550 aniversario.

El retrato era conocido originalmente por estar bajo la posesión del Papa Urbano IV, pero después de muchas andanzas, la imagen piadosa fue entregada a los canónigos de la colegiata de Ligny en el año 1459 por Antoine de la Sale, tutor del hijo del Conde Luis I de Luxemburgo.

Durante la guerra entre Francisco I y Carlos V, el conde Antoine de Luxemburgo se alió con el rey de Francia. Ligny fue sitiada, asaltada y destruida el 29 de junio 1544. La Santa Imagen de Nuestra Señora de Ligny fue robada por un soldado imperial, pero recuperada por un trabajador y regresó en gran procesión en 1581. Esta procesión fue encabezada por la condesa Margarita de Saboya. 

También comenzó la devoción al retrato conocido como Nuestra Señora de las Virtudes.

Durante la Revolución Francesa, todas las propiedades de la Iglesia fueron confiscadas. La iglesia en Ligny fue vendida en 1791 y luego destruida. Durante aquellos difíciles años, sin embargo, el cuadro fue escondido por dos concejales. La pintura fue restituida a su lugar cuando la revolución se calmó. 

En 1814, durante la "Campaña de Francia”, el pueblo de Ligny fue sitiado de nuevo. Un millar de jóvenes soldados defendieron la ciudad con las probabilidades de diez a uno. Su valentía no impidió que el pueblo fuera preso y finalmente saqueado, pero al menos las casas no fueron destruidas a pesar de los mejores esfuerzos de los artilleros prusianos. En una declaración atribuida a Canon Souhaut, se hace constar que: "La protección del cielo sobre la ciudad parecía indiscutible de modo que incluso los prusianos atribuyeron la inutilidad de sus esfuerzos para crear fuego de artillería en la ciudad a la imagen milagrosa de Nuestra Señora de Ligny".

 

23 de mayo de 2025

Oración a Nuestra Señora de She Shan

 


Del sitio AciPrensa:

El Papa Benedicto XVI ha compuesto una oración a Nuestra Señora de Sheshan con motivo de la Jornada de Oración por la Iglesia en China, del 24 de mayo.

El Santo Padre, en la carta que escribió a los fieles de la Iglesia Católica en la República Popular China, en mayo de 2007, manifestó su deseo de que el 24 de mayo, memoria de Nuestra Señora, Auxilio de los Cristianos, que se venera con tanta devoción en el santuario mariano de Sheshan, en Shanghái, fuese una jornada de oración por la Iglesia en China.

Este es el texto completo de la oración: 

Virgen Santísima, Madre del Verbo Encarnado y Madre nuestra,
venerada con el título de 'Auxilio de los cristianos' en el Santuario de Sheshan,
a la que se dirige con devoción toda la Iglesia en China,
hoy venimos ante ti para implorar tu protección.

Mira al Pueblo de Dios y guíalo con solicitud maternal
por los caminos de la verdad y el amor, para que sea siempre
fermento de convivencia armónica entre todos los ciudadanos.

Con el dócil 'sí' pronunciado en Nazaret, aceptaste que
el Hijo eterno de Dios se encarnara en tu seno virginal,
iniciando así en la historia la obra de la Redención,
en la que cooperaste después con solícita dedicación,
dejando que la espada del dolor traspasase tu alma,
hasta la hora suprema de la Cruz, cuando en el Calvario permaneciste
erguida junto a tu Hijo, que moría para que el hombre viviese.

Dese entonces llegaste a ser, de manera nueva,
Madre de todos los que acogen a tu Hijo Jesús en la fe
y lo siguen tomando su Cruz.

Madre de la esperanza, que en la oscuridad del Sábado Santo saliste
al encuentro de la mañana de Pascua con confianza inquebrantable,
concede a tus hijos la capacidad de discernir en cualquier situación,
incluso en las más tenebrosas, los signos de la presencia amorosa de Dios.

Señora nuestra de Sheshan, alienta el compromiso de quienes en China,
en medio de las fatigas cotidianas, siguen creyendo, esperando y amando,
para que nunca teman hablar de Jesús al mundo y del mundo a Jesús.

En la estatua que corona el Santuario tú muestras a tu Hijo
al mundo con los brazos abiertos en un gesto de amor.
Ayuda a los católicos a ser siempre testigos creíbles de este amor,
manteniéndose unidos a la roca de Pedro sobre la que está edificada la Iglesia.

Madre de China y de Asia, ruega por nosotros ahora y siempre. 

Amén.

13 de abril de 2025

Caminemos con Nuestra Señora de los Dolores

Del sitio Gaudium Press:

En esta semana previa a la Pascua, se pone aún más de relieve el profundo dolor y sufrimiento que nuestro Señor Jesucristo soportó por amor a cada uno de nosotros. Esta es la Semana de los Dolores, un viaje espiritual que recorre los últimos días de la vida terrenal de Jesús, desde su entrada triunfal en Jerusalén hasta su crucifixión y muerte.

Es importante recordar que Jesús no fue sólo un hombre de grandes enseñanzas y milagros, sino también un hombre de dolores, que experimentó el sufrimiento humano de la manera más profunda. Como nos recuerda el profeta Isaías: "Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto" (Isaías 53:3).

Esta semana, acompañamos a Jesús en su camino hacia el Calvario. Recordamos su agonía en el huerto de Getsemaní, cuando sudó gotas de sangre y clamó al Padre diciendo: "Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya" (Lucas 22,42). Jesús se enfrentó al miedo y a la angustia, pero permaneció sumiso a la voluntad del Padre.

A lo largo de estos días oscuros, vemos a Jesús traicionado por uno de sus propios discípulos, negado por otro y juzgado injustamente por las autoridades religiosas y civiles de la época. Soportó insultos, humillaciones y torturas por amor a nosotros.

Luego llegamos al pináculo del dolor, la crucifixión. En la cruz, Jesús pronunció palabras de perdón: "Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen" (Lc 23,34). Mostró su infinita misericordia incluso en medio del sufrimiento extremo. Y cuando entregó su espíritu en las manos del Padre, proclamó: "Consumado es" (Juan 19,30), cumpliendo así la misión redentora que se le había confiado.

En esta Semana de Dolores, se nos invita a unir nuestros dolores y sufrimientos a los de Jesús. Él conoce nuestra angustia, nuestra debilidad y nuestro dolor. Como nos recuerda el Salmo 34,18: "El Señor está cerca de los quebrantados de corazón y salva a los oprimidos de espíritu".

Que en esta semana santa -llamada Semana de la Pasión- renovemos nuestra fe en Cristo, reconociendo que es a través de su pasión y muerte como alcanzamos la redención y la salvación. Que sigamos el ejemplo de Jesús, afrontando nuestras propias cruces con valentía, confianza y amor, sabiendo que Él está siempre a nuestro lado, compartiendo nuestro dolor y conduciéndonos a la vida eterna.

Que Dios nos bendiga a todos en la próxima Semana Santa, concediéndonos la gracia de comprender y experimentar más profundamente el misterio de su infinita misericordia y amor.

Por Mons. Anuar Battisti,


Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.comTraducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com

22 de diciembre de 2024

Nuestra Señora velará por la iglesia y la integridad de la fe

Del sitio Gaudium Press:

La Santísima Virgen es, en el más alto sentido del término, la Corredentora de los pecadores. Aunque su cooperación en la Pasión de Cristo no fuera per se necesaria, lo fue por voluntad del Padre de las Luces, que en sus divinos arcanos determinó darle al Nuevo Adán una compañera fiel, en contraposición a la primera mujer prevaricadora que arrastró a Adán al abismo del pecado. Por esta razón, los más antiguos Padres de la Iglesia designan a María como la Nueva Eva, toda santa, inmaculada y obediente. Su cooperación reparó de la forma más bella la falta de la primitiva pareja, culpable de rebeldía y causante de las desgracias de la humanidad.

San Juan, en su Evangelio (cf. Juan 19, 25-27), insiste en subrayar el papel compasivo de la Virgen Madre a la sombra de la cruz. Permaneció en pie presenciando el sacrificio del Cordero de Dios y, con espíritu sacerdotal, lo ofreció al Padre celestial haciendo un acto de suprema sumisión. Los atroces dolores del Hijo fueron compartidos por la Madre, que junto a Él se inmolaba con ardiente deseo de arrancar de las inmundas garras de Satanás a las almas atadas por el pecado y esclavizadas por la muerte.

En consecuencia, los Corazones sufrientes de Jesús y de María, unidos y como unificados por los mismos padecimientos y por idéntica caridad, debían experimentar al unísono las consolaciones de la Resurrección. Por eso, numerosos santos afirman que la Virgen fue la primera en encontrarse con el Señor aquella madrugada cargada de bendiciones de la verdadera Pascua.

Sin embargo, nuestra piedad filial nos lleva más allá. Por el estrecho vínculo sobrenatural existente entre ambos y por el don de la permanencia de las especies eucarísticas, ciertamente María Santísima siguió paso a paso, en su interior, todos los episodios de la Pasión de su Hijo, así como la Resurrección. Después debió haber recibido la visita de Jesús pleno de vida y de regocijo, siendo entonces su espíritu maternal colmado de las más sublimes alegrías.

Nuestra Señora siempre fue un mar de recogimiento profundo, trasparente y virginal. Ella guardaba y confería en su corazón cada gesto y cada palabra de su divino Hijo, con una sed infinita de comprender y de amar el significado de los más variados matices que sobre Él iban siendo revelados. De este modo, su espíritu se volvió perseverante, fuerte, resistente. Ella permaneció de pie junto a la cruz, acompañada únicamente por las Santas Mujeres y San Juan, que por Ella nutría un filial cariño. Los demás discípulos se mantuvieron distantes y medrosos.

Sólo María pudo con toda propiedad sufrir con el Cordero Inmaculado y unirse a Él en el sacrificio que hacía de sí mismo. La Virgen fue, de alguna manera, víctima con la suprema Víctima y sacerdote con el divino Sacerdote. No es un sacerdocio sacramental, como el de los obispos y presbíteros, sino una participación directa en el propio sacerdocio de Jesús, sumo pontífice de la nueva y eterna alianza, quien, en este caso particularísimo, le daba la prerrogativa de, al consentir en cada paso de la Pasión de su Hijo, fuera Ella misma en cierto modo la que lo ofrecía al Padre. Nuestra Señora se convirtió, por tanto, en Corredentora con el Redentor, gloria quizá superada solamente por la maternidad divina.

Y si ardua fue la lucha, altísimo fue el premio e indecible la alegría. Contemplando este gozo mariano que se encendió en el preciso momento en el que el Señor de la gloria retomaba su cuerpo, podemos elevarnos a la felicidad sin límites que inundó para siempre el Corazón Sacratísimo de Jesús en el domingo más hermoso de la historia.

A la vista de este Evangelio y de la discreta referencia a la fe de la Santísima Virgen que se descubre en sus entrelíneas, surge una cuestión de capital importancia con respecto al futuro de la Iglesia.

Si el papel de María, Madre de Dios y nuestra, fue crucial con ocasión de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor, en el sentido de manifestar con un esplendor único la virtud de la esperanza, tan ofuscada en el espíritu de los discípulos, ¿cuál será su misión en la actual coyuntura, en que la verdad revelada es olvidada, ridiculizada e incluso pisoteada por lobos disfrazados de pastores?

Además, si Jesús quiso que el don precioso de la fe fuera conservado por su Madre cuando todos vacilaban, ¿no le habrá consagrado a Ella la tarea de velar con maternal solicitud por la integridad de la fe de los "Apóstoles de los últimos tiempos", anunciados por profetas de la talla de San Luis María Grignion de Montfort? ¿Y cómo será esta virtud en hombres y mujeres llamados a esperar contra toda esperanza? En vista de las consideraciones hechas anteriormente, se puede presagiar una fe toda marial y, por tanto, una fe audaz, invencible y gloriosa; una fe ardiente, que incendiará el mundo y renovará la faz de la tierra, inundándola de exultación.

De esta fe nacerá una Iglesia marial, capaz de atraer irresistiblemente a las almas que se conviertan ante las manifestaciones imponentes de la misericordia y de la justicia de Dios; una Iglesia que, como Nuestra Señora, será guerrera indomable y, con la fuerza que le vendrá del Espíritu Santo, expulsará hacia los antros infernales a Satanás y sus secuaces; una Iglesia radiante de santa alegría, animada de entusiasmo divino, que con la sonrisa de la Virgen Madre iluminará de forma irresistible el universo entero.

Mons. João Scognamiglio Clá Dias, EP.
Extraído, con adaptaciones,  Revista Heraldos del Evangelio  nª. 237, 
abril 2023

17 de octubre de 2024

Nuestra Señora de Montaigu

Del sitio Chapelle Notre Dame de Montaigu Bargemon:

 La construcción de la capilla de Notre-Dame de Montaigu comenzó en 1610, pero no se terminó hasta 24 años más tarde, en 1634, lo que supuso un retraso importante porque, en aquella época, eran los habitantes del pueblo quienes aportaban toda la financiación para la construcción.

Está situada en lo alto del pueblo, entre las casas.

La capilla adquirió rápidamente una gran notoriedad a raíz de una serie de milagros realizados por una estatuilla de la Virgen María traída por un sacerdote de Bargemon, el padre Sébastien Gache. Esta estatuilla se fabricó a partir de un roble donde la Virgen se había aparecido en Sichem (Bélgica). Bargemon se convirtió pronto en un importante lugar de peregrinación para los habitantes de la región y de fuera de ella. Las multitudes eran tan numerosas que el rey Luis XIII tuvo que intervenir para organizar las peregrinaciones.

Esta devoción se mantuvo constante a lo largo de los siglos XVII y XVIII, pero la Revolución trajo, como en todas partes, grandes cambios. Se cerró la capilla y se llevaron los objetos de culto, pero afortunadamente, gracias a la diligencia de un bargemonnais, la milagrosa estatuilla escapó a la destrucción y cuando volvió la calma los bargemonnais se alegraron de volver a ver a su Virgen. 

Cada año, el lunes de Pascua, se organiza una peregrinación para que los fieles renueven su devoción a Notre-Dame de Montaigu.

Casi cuatro siglos de existencia han hecho de esta capilla un lugar excepcional donde se han acumulado obras de arte, como pinturas, vidrieras, retablos y estatuas. Los habitantes de Bargemon están muy apegados a ella, y el debilitamiento de la estructura en los últimos años es motivo de preocupación.

9 de abril de 2023

Nuestra Señora de la Pascua

Del blog Cardenal Eduardo Pironio:

 A Nuestra Señora de la Pascua y de todas las partidas

Señora de la Pascua:
Señora de la Cruz y la Esperanza.
Señora del Viernes y del Domingo,
Señora de la noche y la mañana
Señora de todas las partidas, porque eres la Señora

Escúchanos:
Hoy queremos decirte:
"muchas gracias".

Muchas gracias, Señora, por tu Fiat:
por tu completa disponibilidad de «Esclava».
Por tu pobreza y tu silencio.
Por el gozo de tus siete espadas.
Por el dolor de todas tus partidas que fueron dando la paz a tantas almas.
Por haberte quedado con nosotros a pesar del tiempo y las distancias
Tú conoces el dolor de la partida porque tu vida fue siempre despedida.
Por eso fuiste y fue fecunda tu vida.

Todo fue por «haber creído» (Lc 1, 45).
Porque le dijiste al Señor que «Sí», en aquel mediodía de los tiempos (Lc 1, 38).
Apenas el Señor bajó a tu pobreza, comenzaron tus partidas. «El ángel se alejó» y Tú te fuiste «sin demora a una montaña de Judá» (Lc 1, 39).

Allí hiciste felices a Isabel, tu prima, y al niño que llevaba en sus entrañas.
Cumplida tu tarea, regresaste sencillamente a tu casa (Lc 1, 56).
Otro día (u otra noche, no sé), cuando esperabas en tu silencio de Nazaret, te llegó otra orden de partida: a Belén de Judea, la ciudad de David (Lc 2, 4) porque allí, en la Casa del Pan, había de nacer el Niño (Miq 5, 2).
Tu partida costosa fue el preanuncio gozoso de la salvación que ya llegaba en la primera Nochebuena de los siglos.

Una noche, inesperadamente, el Ángel del Señor le habló a tu esposo. Y «José se levantó, tomó de noche al Niño y a su madre, y se fue a Egipto» (Mt 2, 13-14).

Fue la tercera vez que pedían tu partida.

Más tarde, cuando ya te habías acostumbrado a lo provisorio del destierro, otra vez el Ángel del Señor habló a José y le dijo: «Levántate, toma al Niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel» (Mt 2, 20).

Tu vida estaba señalada por las despedidas.

Otra vez, cuando el Niño era ya grande y Tú le habías enseñado a orar, se te quedó misteriosamente perdido en el templo.
Ahora era Él el que partía.
«¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?» Y tú no entendiste el sentido total de la partida (Lc 2, 49-50).

Después, en Cana de Galilea, cuando se manifestó el Señor en el primero de sus signos, por hacer bien a los demás, Tú te olvidaste de Ti misma y le pediste que adelantara «la hora» de su partida (Jn 2, 4).

Y Él partió a «llevar la Buena Nueva a los pobres, a anunciar a los cautivos la liberación, y a los ciegos la vista, a dar libertad n los oprimidos» (Lc 4, 18).

Mientras tanto, Tú lo acompañabas desde cerca y desde adentro, rumiando en tu Corazón la Palabra que Él iba predicando (Lc 11, 28).

Hasta que llegó la tarde de un viernes en Jerusalén.
Era la hora de la Pascua y la partida. La noche antes, en el Cenáculo, El celebró la Cena de la despedida.
Era, también la Cena de la amistad y la presencia, de la comunión fraternal y del encuentro.

Amarrado por los hombres a los brazos de una Cruz, Él se descolgó para subir al Padre. Tú mirabas la partida desde abajo y desde cerca, bien serena y fuerte (Jn 19, 25).
El corazón de la Cruz era el punto inicial de su partida.
Y también de su regreso: «Me voy y volveré a vosotros»

Mezcla extraña de gozo y de tristeza.
«También vosotros ahora estáis tristes, pero yo os volveré a ver y tendréis una alegría que nadie os podrá quitar» (Jn 16, 22).

Señora del Silencio y de la Cruz.
Señora del Amor y de la Entrega.
Señora de la Palabra recibida y de la palabra empeñada,
Señora de la Paz y la Esperanza.
Señora de todos los que parten,
porque eres la Señora del camino y de la Pascua.

También nosotros hemos celebrado ahora la Cena de la despedida.
Hemos comido contigo el Cuerpo del Señor, hemos partido juntos el Pan de la amistad y unión fraterna.
Nos sentimos fuertes y felices. Al mismo tiempo, débiles y tristes.
Pero nuestra tristeza se convertirá en gozo y nuestro gozo será pleno y nadie nos lo podrá quitar (Jn 16, 20-24).

Enséñanos, María, la gratitud y el gozo de todas las partidas.
Enséñanos a decir siempre que Sí, con toda el alma.

Entra en la pequeñez de nuestro corazón y pronúncialo Tú misma por nosotros.
Sé el camino de los que parten y la serenidad de los que quedan.
Acompáñanos siempre mientras vamos peregrinando juntos hacia el Padre.
Enséñanos que esta vida es siempre una partida.

Siempre un desprendimiento y una ofrenda.
Siempre un tránsito y una Pascua. Hasta que llegue el tránsito definitivo, la Pascua consumada.
Entonces comprenderemos que para vivir hace falta morir, para encontrarse plenamente en el Señor hace falta despedirse.
Y que es necesario pasar por muchas cosas para poder entrar en la gloria (Lc 24, 26).

Señora de la Pascua: en las dos puntas de nuestro camino, tus dos palabras:
fíat y magnificat.
Que aprendamos que la vida es siempre un «sí» y un «muchas gracias».

Amén. Que así sea.
+ Eduardo Francisco Cardenal Pironio

9 de febrero de 2023

Nuestra Señora de las Manzanas

 Del sitio Conocer México Poco a Poco:

 ¿Por qué rodean a la Virgen de manzanas?

Cabe destacar que es una tradición tan arraigada, que en muchos lugares se le conoce como "La Virgen de las manzanas".

Como parte de la tradición mexicana, se colocan manzanas alrededor de la imagen de la Virgen de la Dormición, para que la persona que la tome, recuerde que María está libre del pecado original. Todos los hombres nacemos con éste pecado, el cual proviene del momento en que Adán y Eva comieron del fruto prohibido. Con ese acto a la humanidad se le cerró toda puerta que permita entrar al paraíso, pero con Cristo, el nuevo Adán, y con María, la nueva Eva, han sido abiertas de nuevo, las puertas del paraíso, y se revela el misterio de la Iglesia, como primicia de la humanidad redimida por medio de su pasión y resurrección.

La palabra Asunción proviene del latín, y significa “elevación de la Virgen desde la tierra al cielo”. La elevación de María al cielo, la hace partícipe de la Resurrección de Cristo, a la vez que anticipa la resurrección de los muertos al final de los tiempos.

 El inicio de esta celebración tiene su origen en el Oriente (siglo VI), donde se fija en esta fecha; después pasa a Occidente, en el siglo VII. La Asunción de María, fue proclamada como patrona de la Arquidiócesis Primada de México. 

Estamos en la parroquia de la Preciosa Sangre, de Puebla. A las 6 de la tarde, Víspera de la Asunción, se ha reunido un grupito de fieles para honrar a la Virgen María.

Ante el altar hay una mesa alargada, cubierta de blanco lienzo, flanqueada de cuatro lámparas prendidas. Sobre la mesa manzanas, montones de manzanas, entre floreros de rosas, ramos y alhelíes. En medio, e invisible para el devoto que está en la iglesia, una imagencita de la Virgen Milagrosa Inmaculada, en posición yacente. En el suelo dos canastas, una de manzanas, otra de granadas.

La imaginación vuela al cantar de los Cantares, al lecho florido de la amada. Estamos celebrando una fiesta nupcial, que es el tránsito de María, la Dormición de María, que es recogida por su Hijo para participar ya ahora en la plenitud de la Pascua.

Si acaso las manzanas pueden evocar las ofrendas de las primicias del campo en estos meses de recolección, nos trasladan, más bien, al Jardín del Edén, donde nuestros padres desobedeciendo comieron el fruto prohibido. Pero ya entonces apareció en lontananza la Mujer vencedora de la Serpiente. Y la Inmaculada tenía que ser la Asunta.

A las 11 de la noche entró la rondalla de mariachis, y detrás un grupo fuerte de devotos, cantándole a la Virgen las Mañanitas. Cantaron, cantamos todos; luego la Salve. El Párroco leyó unos pasajes bíblicos, y bendijo las manzanas, las flores y las granadas.

A continuación dos niñas levantaron a la Virgen, ya despierta. Después la tomaron en sus manos y todos pasamos, uno a uno, para entregar a María un beso de amor. Los cantores seguían entonando canciones a María. Salimos de la iglesia y a la puerta nos aguardaban las mujeres brindándonos un te calentito…, si no era el ponche cocido de la tierra con canela, caña, tejocote, tamarindo, ciruela y lo demás.

Había empezado la fiesta de la Asunción de María a los cielos.

En lecho de manzanas olorosas
está la Inmaculada y se dormía;
así se fue, así se despedía
de sus hijos entre blancas rosas.
Los ángeles con alas temblorosas

velaban la pureza de María;
de luz y gracia Eva se vestía
y Adán vio renacer todas las cosas.
Vinieron a cantar las Mañanitas
los amantes de Pascua, a su Señora;
traían de regalo el corazón.

El cielo era de agosto, de estrellitas;
levantaron la imagen cual aurora;
se alzó la Virgen: era la Asunción.

La imagen se rodea de manzanas por tradición, sin embargo, como toda tradición esta tiene un origen.  Se dice que cuando la Virgen quedó dormida, el cenáculo comenzó a desprender un aroma a flores y manzanas, o también “al manzano”, colocar las manzanas nos recuerda el momento en que María queda dormida. “Como fuente escondida que da aroma a las flores y frescura a los frutos. Eres jardín cercado, manantial sellado” (Cantar de los Cantares 4, 12) 

Otro significado es que la muerte se acercó a ella pero nunca la pudo tomar suya, es decir, la manzana que representa al pecado, el pecado que tiene como consecuencia la muerte, debe doblar las rodillas ante solo escuchar el nombre de la Virgen María, ella vence al pecado, la rodean de manzanas para recordar eso.

Recordemos también que en el arte sacro, se utilizó la manzana para representar a la Virgen María como la “Nueva Eva” o “Nueva Madre de los hombres”.

Sin embargo, un integrante de La Legión de María me dotó con un significado distinto, citó a su manera el (Génesis. 3,15), “…Haré que haya enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya. Ella te pisará la cabeza mientras tú herirás su talón” es decir, la Virgen “encima” de las manzanas es que ella pisará el pecado siempre, eternamente, significado parecido pero no idéntico a otro mencionado anteriormente.

Las manzanas rodean a la Virgen y al finalizar la procesión del día 14 de agosto son bendecidas por el Sacerdote que preside, luego se le entregan a los asistentes al salir del templo.

2 de febrero de 2023

Nuestra Señora de Vigo

Del blog Parroquia de la Soledad:

Este templo de Nuestra Señora de La Soledad   (O Castro) de Vigo, se construyó entre 1957 y 1963, por  iniciativa de su propietario el prelado vigués, D. Leopoldo Eijo Garay, entonces Obispo de Madrid y “Patriarca de las Indias Occidentales”. Había pedido a su amigo el arquitecto Antonio Cominges que le fuera haciendo, en pequeño, “algo parecido a la iglesia de la Madeleine de París”.  Como Mons. Eijo Garay murió  en 1963 apenas terminado el templo, éste no fue abierto al culto hasta ser convertido en iglesia parroquial, el 26 de diciembre de 1970.

A esa época del arranque como Parroquia pertenecen las esculturas del famoso artista valenciano Vicente Rodilla Zanón: la Virgen de La Soledad, el Vía Crucis, el Baptisterio y los 12 Apóstoles. Las imágenes estaban en distintos lugares de la ciudad  y   ahora  se  albergan  juntas en este templo, lo cual significa un importante logro cultural junto con  la última remodelación llevada a cabo en esta iglesia parroquial.

La prensa y los entendidos han alabado en su día que  (el actual párroco y el arquitecto amigo) hayan “tenido el atrevimiento de cambiar aquel estilo de “panteón funerario” que antes  presentaba este templo en su interior,  y se haya hecho de él una iglesia  moderna, hermosa  y acogedora”.

Se destacó también que ahora  “el moderno retablo –realizado con  materiales de nuestro tiempo : hierro, luces  y cristal–  representa  el séptimo dolor de la Virgen (los otros 6 están recogidos  en sendas vidrieras): María, al pie de la Cruz, aguarda la Resurrección”

El retablo que rezuma teología . Tres cruces  de hierro, ensambladas,  funden en ellas los  misterios de la salvación divina y de los dolores humanos… Destaca la cruz de Cristo modelo del que sufre, con su inscripción: “cargó sobre sí nuestras culpas y sus llagas nos curaron”. Se visualiza también fácilmente la de quien, como el mal ladrón, no acierta a encajar las cruces chirriantes y quebradas de la vida… Y para animar a sobrellevarlas todas, se leen las palabras del salmo: “El Señor sostiene mi vida”.

La Cruz  central se adorna con la lanza que atravesó el costado de Cristo,  además de con unos círculos, símbolo de la divinidad de Jesús, en los que se inscriben las catorce  estaciones de la pasión del Redentor, rematando en lo alto del mástil con la XV, que podría enunciarse así: “María espera la Resurrección”. De este modo “el retablo” remata las estaciones del Vía Crucis, las del Vía Matris y  es anhelo  final de la vida del   cristiano.

 Se recuperó también un  rosetón, que a propósito queda parcialmente tamizado para hacer   referencia, a la vez , al momento en que murió Jesús  y se oscureció el sol, y a la luz mañanera de la Pascua de Resurrección. Los etéreos colores que se reflejan en él -variables según la luz del cielo de la ría- y el  amanecer sugerido  tras el perfil del monte Calvario, aluden también a la alegre mañana de  la Pascua.

Se han mantenido las  diez devotas vidrieras, debidas a la empresa viguesa “La Belga”, que recogen seis de “los siete dolores de la Virgen” y los “dos amores” de Mons. Eijo Garay, (el Cristo de la Victoria y la Asunción de María, patrona de esta ciudad). En otras dos vidrieras aparecen S. Pío X, el Papa que le nombró Obispo (hizo el pasado 28 de mayo, 90 años)  y el escudo episcopal del  “Señor Patriarca”, como cariñosamente se le llamaba en Vigo a Mons. Eijo Garay.

5 de noviembre de 2017

Nuestra Señora de Kevelear

Del sitio Infocatólica:
Corría el siglo XVII, en concreto el año 1642, cuando Heinrich Busman, que ejercía de viajante vendedor, en su viaje entre Weeze y Geldern, Alemania, pensó que le vendría bien un descanso. Ya podemos suponer que la forma de ir de un lado para otro en aquellos tiempos de guerra (la denominada de los 30 años) no era, digamos, de lo más cómodo o descansado. 

 Era cerca de Navidad y el buen señor Busman se sentó al pie de una de las cruces que abundaban en aquellas tierras, por ejemplo, en los cruces de caminos. Y estaba en las cercanías de Kevelaer.
Entonces escuchó una voz que le pidió que en aquel lugar se tenía que construir una capilla. En concreto le dijo: “Constrúyeme una capilla en este lugar”.

 Pero el viajante, en un principio, no hizo mucho caso a lo que se le dijo creyendo que, a lo mejor, había sido producto de su imaginación aquello que había oído. 

 Sin embargo, como la Virgen María no suele darse por vencida a las primeras de cambio, volvió a insistir en el corazón de Heindrich en dos ocasiones más. Aquello ya no podía ser producto de algún tipo de fiebre espiritual sino que, en efecto, María le había pedido aquella capilla. “Constrúyeme una capilla en este lugar”, “Constrúyeme una capilla en este lugar”, “Constrúyeme una capilla en este lugar” era una insistencia a la que había que prestar atención.

Pero no acabó ahí la cosa porque, para confirmar vía marital lo dicho a Busman, su esposa, después de la Pascua del mismo año, percibió una luz blanca pura y vio una capilla con un cuadro de Nuestra Señora de Luxemburgo que era, precisamente, el que había sido expuesto cuando, en 1623, se produjo una epidemia de peste. El título de la misma era “Consoladora de los afligidos” porque ya podemos suponer que era, dadas las circunstancias, el que más se acercaba al corazón de aquellas personas afectadas por la peste. 

Busman envío a su esposa a que comprase aquel cuadro que había visto en aquella visión y, cuando el domingo 1 de junio de aquel año de gracia de 1642, se acabó de construir la capilla que le había sido pedida, se colocó el cuadro en la misma para que fuera visitado por los creyentes que así lo tuvieran por oportuno. 

 Pronto la Madre de Dios que, con el título de “Consoladora de los afligidos”, empezó a hacer de las suyas que, como podemos imaginarnos, suele consistir, tal hacer, en consolar a aquellos que sufren. 

 El mismo año, un 8 de septiembre que es, no por casualidad, en el que celebramos el nacimiento de la Madre de Dios, un niño de nombre Peter viajaba con Reinier y Margaretha van Volbroek en peregrinación a Kevelaer. Padecía una enfermedad, desde hacía cinco años, que le paralizada de tal manera que no podía caminar y que no parecía remitir en el dolor y en el padecimiento. Era, por decirlo así, el último recurso y, por tanto, la esperanza en estado puro. Y todo salió, como era de esperar, bien.

Al cabo de dos días de haber visitado a la Nuestra Señora de Kevelaer Peter volvió a caminar.

Es de imaginar que tan milagrosa solución al problema de parálisis del niño tuviera una influencia grande en los creyentes de la zona y que la fama de santidad del lugar se extendiera por toda Alemania.

 Así, el año siguiente, en 1643, un grupo grande de peregrinos se acercó a Kevelaer y lo hizo orando y cantando todo el camino que separaba aquella capilla de Rees, el lugar, cercano a Emmerich, desde donde salieron aquellos primeros peregrinos.

Y la labor de María siguió adelante. 

En 1643 Eerutgen Dircks, señora que padecía heridas abiertas en sus piernas, no había visto curadas las mismas de ninguna de las maneras. Pero su fe pudo más de lo que la medicina podía hacer y acudió a Kevelaer.

El resultado, atestiguado por varias personas, ya podemos imaginar cuál fue: en apenas dos visitas a la capilla curó de las heridas que tanto la hacían padecer y, por eso mismo, convertirla en una de las personas afligidas a las que María presta atención. 

Posteriormente, en 1654, aquella capilla que inicialmente fuese construida por el “llamado” Heinrich Busman, fue sustituida por una otra hexagonal (que es la que hoy día allí mismo permanece) y que se le dio el justo nombre de Capilla de la Misericordia, construyéndose posteriormente la basílica y las instalaciones para los peregrinos que acuden en un número superior a 800.000 al año.

 Y todo eso porque María quiso tener una casa en aquel lugar donde un viajante escuchó a su corazón de hijo de Dios e hizo lo que se le pedía.