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4 de septiembre de 2026

Nuestra Señora de Ludźmierz


 Traducido y adaptado del sitio Szalak Maryjini:

El Santuario de Nuestra Señora, Reina de Podhale, en Ludźmierz, es uno de los centros de peregrinación marianos más importantes de la arquidiócesis de Cracovia. Es la capital espiritual de Podhale, la capital espiritual de los montañeses. Desde hace siglos, los fieles de Podhale y de los rincones más recónditos de Polonia, así como de Eslovaquia y Hungría, acuden aquí para buscar consuelo ante la imagen milagrosa de la Señora de Podhale y pedirle a María su protección.

El culto a la imagen de la Virgen de Ludźmierz, famosa por sus gracias, se desarrolló gradualmente en Podhale a partir de la Edad Media. 

El culto a la Virgen María, en la imagen famosa por sus gracias de la "Gaździna de Podhale", experimentó un claro desarrollo durante el período de la renovación postridentina. Las actas de las visitas episcopales y decanales de los siglos XVII y XVIII dan fe de este culto. 

En los documentos posteriores a la visita del decano Zaskalski de 1765 se lee: "En el altar lateral del lado del Evangelio hay una escultura de madera dorada de la Virgen María, que sostiene en sus brazos a Jesús, famosa desde tiempos inmemoriales por sus grandes gracias".

El flujo de peregrinos a Ludźmierz en la segunda mitad del siglo XVIII ya era tan grande que, en 1776, las autoridades diocesanas acordaron que la imagen milagrosa de Nuestra Señora de Ludźmierz fuera colocada en el altar mayor. 

En 1795 se erigió un altar rococó especialmente para la imagen. Mieczysław Orłowicz, en su "Guía ilustrada de Galicia, Bucovina, Spiż, Orava y Silesia de Cieszyn", al describir Ludźmierz con su iglesia, que "cuenta con un cuadro milagroso de la Virgen", señaló que durante la fiesta principal "el 8 de septiembre se reúnen aquí hasta 20 000 montañeses de todo Podhale, y todos los caminos de los alrededores están llenos de sus carretas blancas. Esta fiesta, que reúne a multitud de montañeses de Podhale y Orava, merece la pena ser vista por sus trajes festivos y sus hermosos rostros". 

Por su parte, Władysław Orkan (1875–1930), en el poema "Sobre Janek y Liptak" (1903), le confesó a la Señora de Podhale: "Señorita de Ludźmierz, refugio de los hombres. Más pobres que pecadores, tú, que caminas por el camino lechoso —Reina de los cuentos de hadas. ... Más poderosa que la de Odrowąska, más hermosa que la de Kalwaryjska, ayúdame con tu recuerdo. En este recuerdo de tu gente".

Entre los años 1869 y 1877, en el lugar donde se encontraba la antigua iglesia demolida, se erigió el actual templo neogótico de mampostería. El 15 de agosto de 1890, el obispo de Cracovia, el cardenal Albin Dunajewski, consagró el templo.

El culto secular a la milagrosa imagen de Nuestra Señora de Ludźmierz y la importancia del santuario en la historia de la Iglesia católica en Podhale y en la arquidiócesis de Cracovia fueron reconocidos mediante un acto de la Congregación para el Culto Divino y los Sagrados Sacramentos del 22 de febrero de 2001, en el que la iglesia santuario dedicada a de la Asunción de la Santísima Virgen María en Ludźmierz fue elevada al rango de basílica menor. La ceremonia solemne de proclamación de este título se llevó a cabo el 18 de mayo de 2001.

En 1934, el párroco de Ludźmierz, el padre Józef Styrylski, inició los trámites para la coronación de la imagen. Lamentablemente, el estallido de la Segunda Guerra Mundial frenó este proyecto. 

El siguiente párroco de Ludźmierz, el padre Leonard Harędziński, retomó los esfuerzos para la coronación. Estos se culminaron el 15 de agosto de 1963. Las coronas papales fueron colocadas sobre la imagen milagrosa de la Reina de Podhale por el cardenal Stefan Wyszyński y el obispo Karol Wojtyła. Al concluir la ceremonia de coronación, cuatro obispos levantaron el feretrón con la imagen de Nuestra Señora de Ludźmierz para llevar en procesión la imagen coronada al interior de la iglesia. En el momento de levantar el feretrón, la imagen se inclinó y el cetro se le cayó de la mano a la Reina de Podhale; el obispo Karol Wojtyła lo atrapó con un reflejo excepcional. Este insólito suceso (grabado en un video amateur) fue comentado en ese momento por el P. Primado del Milenio, quien se dirigió al obispo Wojtyła con estas palabras: "Bueno, Karol, la Virgen te está entregando el poder". Unos meses después (el 13 de enero de 1964), el obispo Karol Wojtyła fue nombrado arzobispo metropolitano de Cracovia, y 15 años más tarde fue elegido sucesor de San Pedro.

San Juan Pablo II, durante su pontificado, se "encontró" en dos ocasiones con la milagrosa imagen de Gaździna de Podhale. 

Durante su primera peregrinación a Polonia y la misa celebrada por el Papa en el aeropuerto de Nowy Targ el 8 de junio de 1979, sobre el altar se encontraba la imagen de Nuestra Señora de Ludźmierz. En la homilía que pronunció entonces ante varios cientos de miles de peregrinos -en su mayoría montañeses-, Juan Pablo II dijo: "La Virgen María siempre se parece a la gente de su tierra. Cuando ahora contemplaba en México a la Virgen de Guadalupe, la Virgen de los indígenas, lo que más me venía a la mente era la Virgen de Ludźmierz, porque es una auténtica Gaździna de Podhale...».

El segundo encuentro de San Juan Pablo II con la Virgen de Ludźmierz tuvo lugar el 7 de junio de 1997. En esa ocasión, el Papa polaco visitó el santuario de Ludźmierz y rezó el rosario ante la imagen milagrosa de la Gaździna de Podhale. El Santo Padre recibió entonces como regalo una réplica del cetro de la Virgen María, Reina de Ludźmierz, con el cual bendijo a una multitud de 200 mil fieles reunidos en el Jardín del Rosario. 

Al concluir el encuentro, Juan Pablo II dijo: "Contemplo con admiración este santuario, que tanto ha crecido y se ha embellecido. Es una señal de su devoción y generosidad. Es su regalo para María, pero también para los peregrinos que llegan aquí. Es necesario que hoy el Papa -un peregrino de Ludźmierz- les agradezca en nombre de todos ellos por esta hospitalidad. ¡Que Dios los bendiga! Los bendigo de todo corazón. ¡Señora de Ludźmierz, Anfitriona de Podhale, ruega por nosotros!»

Cabe destacar que, durante su segunda peregrinación a su patria, el 23 de junio de 1983, en los Błonia de Cracovia, Juan Pablo II consagró nuevas coronas para la Virgen de Ludźmierz (las coronas colocadas sobre la imagen durante la coronación de 1963 habían sido robadas en marzo de 1983). La nueva coronación de la imagen milagrosa de Gaździna de Podhale la realizó el cardenal Franciszek Macharski el 15 de agosto de 1983.

En el 40.º aniversario de la coronación de la imagen milagrosa de Gaździna de Podhale, Juan Pablo II obsequió al santuario una pica, la cual se colocó en el altar junto a la imagen. Cabe destacar que una réplica de la imagen de Gaździna de Podhale permaneció en las habitaciones privadas de San Juan Pablo II durante todo su pontificado. El día de la canonización de Juan Pablo II por el papa Francisco (27 de abril de 2014), se colocó en el cetro de Nuestra Señora de Ludźmierz un anillo con reliquias del santo papa polaco.

Durante la fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María en 2017, el arzobispo Marek Jędraszewski consagró la capilla dedicada a San Juan Pablo II, que se encuentra debajo del altar papal.

Las últimas investigaciones han revelado que la imagen de Nuestra Señora de Ludźmierz, Reina de Podhale, fue realizada alrededor del año 1400. Los historiadores del arte clasifican esta escultura dentro del tipo conocido como las "Madonas Bellas" de la llamada escuela de Nowy Sącz o de Spisz-Sącz. Un artista desconocido talló la imagen en madera de tilo. La escultura dorada mide 125 cm de altura y representa a la Virgen María, quien sostiene un cetro en su mano derecha y al Niño Jesús en la izquierda. El rostro de la Señora de Podhale es lleno de gracia y presenta una leve sonrisa.

A lo largo de los siglos, surgieron varias leyendas en torno a la figura de la Virgen de Ludźmierz, que intentaban explicar los orígenes del culto. La primera leyenda cuenta que a unos comerciantes que viajaban hacia Hungría se les apareció la Virgen. En el lugar de la aparición se construyó una iglesia y se colocó una estatua de la Virgen María. 

La segunda leyenda cuenta que un comerciante húngaro, que vendía vino, se dirigía a la feria de Nowy Targ. La noche lo sorprendió en los pantanos y turberas de Ludźmierz. Cuando comenzó a rezar, pidiendo ayuda a Dios, vio la figura de una Señora sonriente envuelta en una nube dorada. Ella lo animó a hacer un último intento por salir del pantano. De repente, los caballos recuperaron fuerzas de manera inesperada y el comerciante logró sacar la carreta al camino. Siguió su camino, guiado por la figura luminosa, que lo llevó hasta la iglesia de Ludźmierz. Comprendió que se trataba de la Virgen María. Cuando quiso arrodillarse para darle las gracias, la aparición se desvaneció y, en el lugar donde se había arrodillado, brotó un manantial. El comerciante hizo la promesa de llevar a la iglesia una estatuilla similar a la que había visto. Al parecer, esas promesas le agradaron a Dios, pues aquel lugar comenzó a ser famoso por sus gracias.

Junto a la iglesia de Ludźmierz se encuentra un extenso Jardín del Rosario. Bellamente diseñado y cuidado, recuerda la visita de San Juan Pablo II a Podhale y al santuario de Ludźmierz en 1997, así como su enseñanza sobre la importancia de la oración del rosario. Este lugar de oración, con 20 capillas de la región de Podhale que representan los misterios del Santo Rosario, fue fundado por habitantes de Podhale residentes en EE. UU. y Canadá, peregrinos, sacerdotes y feligreses. En la parte central del jardín se encuentra una escultura de tamaño natural que representa a San Juan Pablo II arrodillado, sosteniendo un rosario en sus manos.

Canto vespertino a la Virgen de Ludźmierz

¡Salve, María, Gaździna de Podhale!
Que toda la creación de la tierra te alabe.
Por tu protección, que todos tus hijos han experimentado
en las dificultades a lo largo del día.

Que tu poder nos envuelva en las tinieblas de la noche
 —te lo pedimos de todo corazón—,
¡María de Ludźmierz!

23 de agosto de 2026

La Segunda Guerra Mundial llevó a Pío XII a proclamar a Nuestra Señora Reina


 Traducido del sitio Aleteia:

La fiesta de la Realeza de María está estrechamente relacionada con su Inmaculado Corazón y con las revelaciones de Fátima.

En medio de la Segunda Guerra Mundial, había que hacer algo. El papa Pío XII, al ver toda la matanza, tomó la firme decisión de consagrar el mundo al Inmaculado Corazón de María como respuesta directa a la súplica de la Santísima Virgen María en Fátima.

La consagración se llevó a cabo el 31 de octubre de 1942, durante el año en que se celebraba el 25.º aniversario de las apariciones de Fátima. El papa Pío XII rezó: "¡Oh, Madre de la Misericordia, obtén para nosotros la paz de Dios! Intercede especialmente por aquellas gracias que puedan convertir rápidamente los corazones humanos. Aquellas gracias que puedan preparar, establecer y asegurar la paz. Reina de la Paz, ruega por nosotros; concede al mundo en guerra la paz que todos anhelan, paz en la verdad, la justicia y la caridad de Cristo. Concédeles la paz de las armas y la paz de la mente, para que en la tranquilidad y el orden se expanda el reino de Dios".

Dos años después, el 4 de mayo de 1944, el papa Pío XII estableció la fiesta del Inmaculado Corazón de María el 22 de agosto, octava de la fiesta de la Asunción. Lo hizo para que, por su intercesión, se obtuviera "la paz entre las naciones, la libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, el amor a la pureza y la práctica de la virtud".

Avanzamos rápidamente hasta 1954, cuando la Guerra Fría se encontraba en sus primeras etapas y el papa Pío XII publicó su encíclica "Ad Caeli Reginam". En ella declaró: "Por nuestra autoridad apostólica, decretamos y establecemos la fiesta de la Realeza de María, que se celebrará cada año en todo el mundo el 31 de mayo. Asimismo, ordenamos que ese mismo día se renueve la consagración de la raza humana al Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María, con la esperanza de que, a través de dicha consagración, pueda comenzar una nueva era, llena de alegría en la paz cristiana y en el triunfo de la religión".

Posteriormente, tras el Concilio Vaticano II y la revisión del Calendario General, el papa Pablo VI decidió intercambiar estas fiestas. La fiesta del Inmaculado Corazón de María se unió a la del Sagrado Corazón de Jesús (celebrada el sábado siguiente a la fiesta del Sagrado Corazón) y la Realeza de María se trasladó al 22 de agosto. Esto se hizo, en parte, para reconocer el hecho de que la realeza de María está estrechamente relacionada con su Asunción al cielo.

No obstante, estas dos fiestas están claramente interrelacionadas. Como recitamos en la Letanía de Loreto, María es la "Reina de la Paz", pero también se la conoce como la "Reina de los Corazones". Simeón habló proféticamente de este título cuando le dijo a la Virgen María: "y una espada traspasará también tu propia alma, para que se revelen los pensamientos de muchos corazones" (Lucas 2:35). Ella conoce nuestros corazones, ve el dolor que hay en ellos y responde cuando le presentamos nuestras preocupaciones.

La institución de estas dos fiestas muestra que la realeza de María está estrechamente ligada a su Inmaculado Corazón, y es desde ese corazón que Ella desea la paz en nuestros corazones y en el mundo. Si anhelamos la paz en este mundo durante el año del centenario de Nuestra Señora de Fátima, acudamos a la Virgen María y oremos a Ella, con la esperanza de que "comience una nueva era, llena de alegría en la paz cristiana".

22 - Agosto - 2017

25 de junio de 2026

Nuestra Señora de la Clarté


Traducido del sitio 1000 reasones to believe:

Francia, los Aliados aún tenían que eliminar los focos de resistencia alemana en Bretaña. Entre ellos se encontraba el campamento fortificado de Mez Gouez, a 200 metros del pueblo costero de Perros-Guirec, que aún tenía la capacidad de arrasar el pueblo bajo un aluvión de proyectiles. La destrucción del campamento era una prioridad, ya que su radar permitía al enemigo detectar los ataques estadounidenses sobre Lorient. Comparado con este imperativo estratégico, el inevitable "daño colateral" tenía poca importancia. Sin embargo, a los habitantes de Perros les preocupaba menos su propio destino que la destrucción segura de la capilla de Notre-Dame-de-la-Clarté, ubicada junto al campamento alemán. Solo un milagro podría salvarla. Rezaron por ello, confiados en que sucedería.

Los increíbles acontecimientos del 12 y 13 de agosto de 1944, que salvaron el santuario de la destrucción, fueron objeto de informes detallados, tanto por parte de los pilotos aliados, que se vieron obligados a justificar el abandono de su misión, como de los oficiales alemanes, que quedaron tan atónitos por lo que vieron que dejaron de defender el campamento.

Los meteorólogos aliados que habían fijado las "ventanas" de tiempo para un ataque aéreo sobre Mez Goué fueron categóricos: las condiciones meteorológicas eran óptimas, y es fácil verificar que, a mediados de agosto, el tiempo era espléndido sobre Perros-Guirec.

No hay explicación racional para la formación casi instantánea, sobre el balneario y solo allí, de bancos de niebla procedentes del mar tan densos que los pilotos aliados, sin visibilidad, tuvieron que abandonar su misión de atacar un objetivo que se había vuelto invisible.

El hecho de que el mismo fenómeno se produjera dos veces en 24 horas, contra toda lógica, lo hace aún más desconcertante desde el punto de vista científico.

Al año siguiente, en el 500.º aniversario de la capilla, el obispo de Saint-Brieuc confirmó la intervención milagrosa de Nuestra Señora, quien salvó su capilla y permitió que se llevara a cabo el tradicional Pardon anual (procesión de reparación) el 15 de agosto, y le agradeció coronando su estatua.

Como muestra de gratitud, las mujeres de Perros donaron sus joyas para hacer coronas para María y el Niño Jesús.

Era un hermoso día en Perros-Guirec a principios de agosto de 1944. El año siguiente marcaría el 500.º aniversario de la construcción, en 1445, de la capilla de Notre-Dame-de-la-Clarté (Itron Varia ar Sklaerder en bretón). Cristianizado tempranamente, el lugar tomó el nombre de La Clarté (La Luz) en una etapa tardía de su historia, tras un milagro de protección. En una fecha desconocida, pero anterior a 1445, un capitán quedó atrapado en la niebla mientras navegaba cerca de las peligrosas Sept-Îles y, al no poder ver nada y consciente de que su barco, su tripulación y él mismo se encontraban en grave peligro, imploró la ayuda de María, Estrella del Mar, prometiendo que, si llegaba a puerto, le construiría una capilla. Tan pronto como hizo su promesa, una luz brillante atravesó la oscuridad; guiados por ella, los marineros escaparon del peligro. El capitán cumplió su palabra.

Aunque los historiadores discuten esta historia fundacional, Nuestra Señora de Clarté se convirtió en la patrona de los marineros de la región, quienes dejaron ofrendas votivas de barcos en la capilla, como un recuerdo agradecido de que la Virgen los había salvado del naufragio. Las donaciones que llegaron a raudales permitieron la compra de una hermosa estatua de la Virgen María, que se llevaba en procesión durante la ceremonia anual del perdón el 15 de agosto. Esta era la misma capilla que, en el verano de 1944, corría peligro de ser arrasada.

Así que, a principios de agosto, la gente de Perros suplicó a Nuestra Señora de Clarté que salvara su capilla, a sus fieles y, ya que estaba, a esos alemanes obstinados que, por un sentido erróneo del honor, se estaban condenando a sí mismos y a otros a la muerte. Los aldeanos comenzaron una novena. El 12 de agosto, hartos de esperar, los estadounidenses decidieron bombardear Mez Gouez. El clima era perfecto, la noche clara y estrellada. Los bombarderos despegaron y volaron hacia su objetivo. Pero al llegar a la zona, una espesa niebla inesperada se levantó del mar, cubriendo Perros-Guirec e imposibilitando la localización del objetivo. Atónitos, los pilotos estadounidenses dieron media vuelta sin lanzar sus bombas. Se dieron cuenta de que ese banco de niebla era tan localizado como impenetrable.

El frustrado mando aliado reprogramó la operación para el día siguiente. Los aviones despegaron de nuevo el día 13; una vez más, el clima era perfecto al principio y el cielo estaba despejado, pero cuando llegaron a su objetivo, los pilotos lo encontraron envuelto en una niebla aún más espesa que la del día anterior... Los expertos en meteorología estaban desconcertados. Esto no impidió que el bombardeo se reprogramara por segunda vez, para el día siguiente... pero no llegó a realizarse. Los oficiales alemanes, que también fueron testigos del milagro, se negaron a tentar a la suerte y se rindieron. Era el 14 de agosto, víspera de la fiesta de la Asunción. Ese año, la procesión del Perdón se celebró con un fervor sin precedentes.

¡Nuestra Señora de Clarté, a quien solemos invocar para disipar la oscuridad, también sabe cómo hacerla impenetrable cuando es necesario! 

20 de mayo de 2026

Nuestra Señora María Auxiliadora (Tailandia)

 


Del sitio Agenzia Info Salesiana:

El 24 de mayo fue una fecha muy importante para todos los salesianos de Tailandia. En este día, el mismo en que la Familia Salesiana celebró la Fiesta de María Auxiliadora, tuvo lugar una ceremonia con motivo del XXV aniversario de la Iglesia de María Auxiliadora en la capital del país, Bangkok. La misa fue presidida por el arzobispo de Bangkok, monseñor Francis Xavier Vira Arpondratana, con la presencia del obispo emérito de Surat Thani, monseñor Joseph Prathan Sridarunsil, SDB, y de numerosos salesianos, miembros de la Familia Salesiana, religiosos y fieles laicos.

La celebración del 25° aniversario de la iglesia fue además la ocasión para que ocho jóvenes de la parroquia recibieran el sacramento de la Confirmación, en presencia de fieles, amigos y familiares.

La historia de esta iglesia comienza en realidad mucho antes, en 1964, cuando el entonces superior de los salesianos de Tailandia, el padre Peter Jellici, y el ecónomo inspectorial, el padre Giorgio Bainotti, compraron un terreno en el distrito de Hua Mark con la intención de construir en el futuro una iglesia en honor a María Auxiliadora, para agradecer a la Virgen la protección recibida por los salesianos durante la Segunda Guerra Mundial.

El proyecto fue retomado años después, en 1993, cuando el padre Joseph Prathan Sridarunsil, inspector, y el padre Battista Personeni, ecónomo inspectorial, decidieron iniciar la construcción del edificio. Habían considerado que la ubicación, en Hua Mark, era cómoda para los desplazamientos y que, además, no existía todavía ninguna iglesia católica en esa zona. Construir una iglesia allí significaba, en otras palabras, facilitar las funciones religiosas para los religiosos y los fieles cristianos que vivían en las cercanías.

La Iglesia de María Auxiliadora fue construida y consagrada el 21 de agosto hace veinticinco años y desde entonces se ha convertido en un centro fundamental para la difusión de la devoción a María Auxiliadora.

En los últimos veinticinco años, la comunidad cristiana de la Iglesia de María Auxiliadora se ha consolidado notablemente y hoy se dice agradecida por este significativo hito. La comunidad, en este aniversario, ha querido agradecer a los salesianos y a las Hermanas Siervas del Corazón Inmaculado de María (SIHM), además de a todos los agentes pastorales, que prestan aquí su incansable servicio. Es gracias a su dedicación y a su compromiso, en efecto, que esta iglesia ha crecido con los años, hasta convertirse en una magnífica casa de la Virgen.

28 - mayo - 2025

13 de mayo de 2026

Los tres secretos de Nuestra Señora de Fátima

 


Hoy es la festividad de Nuestra Señora de Fátima

Del sitio Aleteia:

La Virgen María reveló tres "secretos" en 1917 a los videntes de Fátima, que han cautivado al mundo e incluso han advertido sobre el futuro.

 En 1917, tres niños pastores informaron de una serie de revelaciones privadas de la Virgen María, en las que Ella les reveló secretos que en ese momento resultaban confusos, pero que más tarde se vieron confirmados por los acontecimientos mundiales.

Una de las videntes, Lucía, escribió más tarde lo que vio y oyó, y el texto se puede encontrar en la página web del Vaticano.

1. Primer secreto: visión del infierno

 
La primera parte es la visión del infierno.

Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que parecía estar bajo la tierra. Sumergidos en este fuego había demonios y almas con forma humana, como brasas transparentes ardientes, todas ennegrecidas o de bronce bruñido, flotando en la conflagración, ahora elevadas en el aire por las llamas que salían de su interior junto con grandes nubes de humo, ahora cayendo por todos lados como chispas en un gran incendio, sin peso ni equilibrio, y en medio de gritos y gemidos de dolor y desesperación, que nos horrorizaron y nos hicieron temblar de miedo. Los demonios se distinguían por su aterradora y repulsiva semejanza con animales espantosos y desconocidos, todos negros y transparentes. Esta visión duró solo un instante.   

Nuestra Señora les habló entonces y les explicó que la devoción al Inmaculado Corazón de María era un medio para salvar a las almas de ir al infierno.

"Habéis visto el infierno, adonde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlas, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón. Si se hace lo que os digo, se salvarán muchas almas y habrá paz". 

2. Segundo secreto: la Primera y la Segunda Guerra Mundial

La guerra va a terminar, pero si la gente no deja de ofender a Dios, estallará otra peor durante el pontificado de Pío XI. Cuando vean una noche iluminada por una luz desconocida, sepan que es la gran señal que Dios les da para indicar que está a punto de castigar al mundo por sus crímenes, mediante la guerra, el hambre y las persecuciones de la Iglesia y del Santo Padre. Para evitarlo, vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora los primeros sábados. 

Nuestra Señora de Fátima habló entonces de los "errores" de "Rusia", que muchos creen que es una referencia al "comunismo". El camino hacia la paz es una consagración mariana especial.

"Si se atienden mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, extenderá sus errores por el mundo, provocando guerras y persecuciones a la Iglesia. Los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará. El Santo Padre me consagrará Rusia, que se convertirá, y se concederá al mundo un período de paz".

3. Tercer secreto: penitencia y atentado contra el Papa

 El tercer secreto contiene muchas imágenes apocalípticas, incluida la visión de un Papa al que disparan. El papa Juan Pablo II creía que esta visión tenía mucho que ver con su propia experiencia, aunque la Virgen María nunca menciona detalles concretos.

Según la interpretación de los "pastorcitos", que también ha sido confirmada recientemente por la hermana Lucía, "el obispo vestido de blanco" que reza por todos los fieles es el Papa. Mientras se abre paso con gran dificultad hacia la cruz entre los cadáveres de los mártires (obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas y muchos laicos), él también cae al suelo, aparentemente muerto, bajo una lluvia de disparos.

Tras el atentado del 13 de mayo de 1981, pareció evidente que fue "la mano de una Madre la que guió la trayectoria de la bala", permitiendo que "el Papa agonizante" se detuviera "en el umbral de la muerte".

Otra parte importante de esta tercera visión es la penitencia, que llama al mundo a volver a Dios.

"Después de las dos partes que ya he explicado, a la izquierda de Nuestra Señora y un poco más arriba, vimos a un ángel con una espada llameante en la mano izquierda; destellante, emitía llamas que parecían incendiar el mundo; pero se apagaban al entrar en contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba hacia él desde su mano derecha: señalando la tierra con su mano derecha, el ángel gritó con voz fuerte: '¡Penitencia, penitencia, penitencia!'".  

Cabe señalar que, aunque estas visiones son ciertamente sorprendentes y han cautivado al mundo, siguen entrando en la categoría de "revelación privada" y no forman parte de la "revelación pública" de la Iglesia que se encuentra en la Biblia y se interpreta en la Sagrada Tradición.

Los católicos no están obligados a dar su asentimiento religioso (creer) a nada que sea una revelación privada, como sí están obligados a dar su asentimiento religioso a las enseñanzas de la Iglesia.

Esto significa que, aunque muchos creen en las visiones de Nuestra Señora de Fátima, los católicos no están obligados a creer en ninguno de estos "secretos" ni a basar toda su espiritualidad en ellos. En el mejor de los casos, las apariciones tienen por objeto remitirnos a los Evangelios y recordarnos nuestra necesidad de arrepentirnos. Todo lo demás está en manos de Dios.

 28 - agosto - 2020

30 de abril de 2026

Nuestra Señora de Tarnowieck


Traducido del sitio Sanktuarium Matki Bozej Zawierzenia:

 El medio más común y eficaz a través del cual María se dirige a las personas son sus imágenes. La imagen milagrosa de la Virgen María, que se encuentra en la iglesia de Tarnowiec, es una señal de que María eligió este lugar de manera especial. La imagen de la Virgen María está rodeada de leyendas que se mantienen vivas gracias a la fe. Una de las tradiciones cuenta que dicha imagen fue traída a Jasło desde Hungría durante una guerra. K. Fisher considera esta tradición muy probable, aduciendo las siguientes razones:

  1. En un extracto de los archivos del convento de los Padres Carmelitas de Jasło se menciona que esta figura procede de un convento húngaro.

  2. Las peregrinaciones del pueblo húngaro a las fiestas patronales de Jasło y Tarnowiec.

  3. Cerca del pueblo de Samoklęski (en Mrukowa) hay una piedra venerada debido a que allí se detuvo la comitiva que transportaba la figura de la Virgen María desde Hungría a Jasło. Sin embargo, el autor de estas conclusiones no tiene plena certeza sobre el origen húngaro de la figura. El origen histórico de la figura de Nuestra Señora de Tarnowiec fue descrito por Ignacy Łukasz Olszowski en el libro O Najświętszej Pannie Jasielskiej

El autor indica que su original se encontraba en Halle, Alemania, y que fue donado por Sofía, princesa de Barabán, a su hermana Matilde. Se realizaron varias esculturas similares a petición de Santa Isabel, hija del rey de Hungría. Dos de ellas las regaló a su hermano, Bela IV, y una la recibieron los carmelitas en su provincia de origen en Hungría, con la intención de trasladarla en 1400 a Jasło, donde se estaba fundando su convento. Sin embargo, él también era consciente de la escasez de fuentes para documentar el origen de la figura.

Es difícil determinar la fecha y el lugar de origen de esta figura. A favor de su origen gótico y húngaro habla la mención de los cronistas de la orden de los Carmelitas, Lezana y Daniel, quienes en una crónica anterior al año 1437 mencionan el convento de los Padres Carmelitas en Jasło y la figura de la Virgen María que allí se encontraba.

El etnógrafo Franciszek Kotula también se inclina por su origen húngaro. El origen gótico no encuentra confirmación entre los historiadores del arte de la región de Jasło. J. Garbacik, en su monografía sobre Tarnowiec, fecha el origen de esta figura a finales del siglo XV, refiriéndose a su procedencia de un taller de Cracovia no especificado. 

Cabe destacar aquí la opinión de Józef Dutkiewicz. Afirma que "en el siglo XIV, la dinámica artística del distrito sur, dependiente inicialmente de Hungría y la República Checa, llega incluso a adoptar una forma de autonomía. Prueba de las vivas relaciones artísticas con Hungría en el ámbito de la escultura son las noticias, recurrentes en la región de Podkarpacie, sobre el origen de determinadas esculturas procedentes de Hungría. El análisis estilístico no siempre confirma estas afirmaciones. A partir de las opiniones citadas anteriormente, es difícil determinar dónde y cuándo se realizó la figura, así como desde cuándo se encontraba en la iglesia de los Padres Carmelitas en Jasło. Lo cierto es que a finales del siglo XVI y principios del XVII ya se encontraba en el convento de Jasło. Prueba de ello son las placas votivas que datan de los años 1612-1671. En aquella época, la Virgen María, alabada en numerosas leyendas y canciones, era destino de numerosas peregrinaciones".

El 29 de abril de 1785, un incendio arrasó gran parte de Jasło; la iglesia de los Padres Carmelitas también quedó parcialmente destruida. Sin embargo, de las llamas se salvó una figura de madera policromada de la Virgen María, lo que se consideró un milagro. El gobierno austríaco, aprovechando la ocasión, quiso eliminar el culto a la Virgen María, por lo que la estatua fue declarada propiedad de un fondo religioso. No se permitió que permaneciera en la iglesia parroquial de Jasło, y se decidió que, como objeto de culto, debía colocarse en la sacristía de la iglesia de Dukla.

El padre Walenty Karwowski, decano de Jasło y párroco de Tarnowiec, desobedeció las órdenes de las autoridades austriacas y ocultó la estatua en Tarnowiec. Las autoridades austriacas exigieron que se retirara la estatua. Bajo la influencia del padre Karwowski, la condesa Kuropatnicka, dueña de Tarnowiec, presentó ante el Gobierno de Lviv, a través del consistorio episcopal de Tarnowiec, una solicitud en la que, invocando los méritos de su padre, Stanisław Łętowski, ante la corte imperial, pedía que la estatua fuera vendida a la iglesia de Tarnowiec.

La ilustre condesa de los bienes de Tarnowiec, dueña vitalicia, cuyo consejo, como el del (poderoso) y ilustre Stanisław Łętowski, fundador de la mayor parte de la torre de la iglesia y de la congregación de los Padres Carmelitas de Jasło, hija de la estatua de la Virgen María, sobre la cual ya han surgido tantas preguntas, en su iglesia parroquial de Tarnowiec, como prueba de la piedad de su padre y como recompensa por los gastos atribuidos, se encargaría de confieso que tan fácilmente la señora más piadosa la llevó a ello, para que se lograra ante el Consorcio Más Ilustre mediante una carta y exigiera con fervor, con lo cual se ganó el favor del distinguido gobernador. 

El 21 de enero de 1789 llegó a Tarnowiec el comisario circular de Dukla, el barón de Gestheimb. La figura fue valorada por el tallador Bartłomiej Baczyński en 16 zlotys renanos y 30 groszy. Por ese precio fue comprada tras cinco años de negociaciones. El primer obispo de Tarnów, Florian Janowski, mediante carta del 3 de marzo de 1789, autorizó la exposición de la Estatuilla Milagrosa en el altar mayor de la iglesia de Tarnowiec. El traslado de la figura, de acuerdo con las restricciones de las autoridades austriacas, se llevó a cabo sin publicidad. Se llevó a cabo durante la noche, en la víspera de la Anunciación de la Santísima Virgen María, el 24 de marzo de 1789.

La presencia de la Imagen Milagrosa contribuyó a la construcción de una nueva iglesia. Así, el 1 de julio de 1804 fue trasladada a la iglesia recién construida. A pesar de que esta imagen era famosa por sus milagros desde hacía mucho tiempo y poseía coronas, no había sido coronada. El padre Jan Warzecha fue quien se encargó de la coronación, y el obispo sufragáneo de Przemyśl, Karol Fischer, la coronó con coronas papales el 8 de septiembre de 1925. 

Sin embargo, la alegría por la coronación duró poco, ya que al poco tiempo las coronas fueron robadas. El entonces párroco, el padre Jan Warzecha, encargó nuevas coronas y llevó a cabo una coronación discreta. Durante la Segunda Guerra Mundial, cuando la población de Tarnowiec fue desplazada (septiembre de 1944), la imagen fue trasladada bajo una lluvia de balas a Jedlicze y colocada en la iglesia. No fue sino hasta la primavera de 1945 que la imagen fue trasladada en una procesión solemne a Tarnowiec, a la antigua iglesia. En conmemoración de este acontecimiento, cada año la parroquia de Jedlicze realiza una peregrinación a Tarnowiec. 

La imagen fue trasladada al nuevo templo el 1 de julio de 1949. En 1952, el padre W. Lutuecki llevó a cabo la restauración de la milagrosa figura de Nuestra Señora de Tarnowiec. Limpió la figura y la protegió contra daños futuros. 

La figura de Nuestra Señora de Tarnowiec fue sometida a una restauración a fondo entre los años 2000 y 2001.

(*) K. Fisher, Historia de la estatua milagrosa de la Santísima Virgen María en Tarnowiec, Przemyśl 1925, p. 31.

27 de abril de 2026

Nuestra Señora de Kruzlowa

 

Adaptado del sitio Wilkipedia:

Los primeros registros documentales de la imagen están fechados en 1607 y 1766. Es posible que la talla llegase a Krużlowa gracias a Jan Pieniążek, dueño de la aldea a principios del siglo xvii. Pese a que la imagen recibe el título de Madona de Krużlowa, su destino inicial no pudo ser la actual iglesia de la aldea homónima, ya que la talla es al menos 115 años más antigua que el templo, aunque se conoce la existencia de una parroquia ya en el siglo xiv, tal y como figura en una anotación histórica de 1335 en la que consta el pago de un impuesto por parte de la parroquia de Krużlowa a la Santa Sede, por lo que debió existir un templo anterior al actual. 

En 1370, dos hombres, Jesco y Niczco, se convirtieron en los herederos de Krużlowa, siendo posible que ambos financiasen la escultura, si bien se desconoce cuánto tiempo vivieron en la aldea y cuándo la misma pasó a ser el lugar de asentamiento de la poderosa familia Pieniążek. Se sabe que Prokop Pieniążek vivió en Krużlowa en 1437, por lo que resulta plausible que la estatua llegase a la aldea por disposición suya, aunque varios argumentos rechazan Krużlowa como destino original de la imagen, ya que se cree que una obra de semejante envergadura debía estar destinada a un templo de mayor importancia en Cracovia, además de por el hecho de que la imagen no llegó a Krużlowa hasta el siglo xvii.

La siguiente prueba de la presencia de la escultura en Krużlowa data de 1889, durante un viaje cultural realizado por los pintores Władysław Łuszczkiewicz y Stanisław Wyspiański, siendo este último quien constató mediante un dibujo la presencia de la escultura en una capilla lateral de la iglesia parroquial de Krużlowa (anteriormente la talla había estado ubicada en el retablo mayor). 

La imagen fue trasladada con posterioridad a la entrada y, finalmente, al desván del templo, donde quedó abandonada (este último traslado se debió al deterioro provocado por el ataque de escarabajos de la corteza y al abultamiento del volumen de la estatua debido a la presencia de al menos tres capas de pintura al óleo, ya que era frecuente que la policromía de la imagen se eliminase mediante lijado cuando la pintura empezaba a desprenderse, sometiéndose la pieza a un nuevo proceso de pintado). En 1899, durante el acometimiento de labores de restauración en la iglesia, la talla pasó a ser propiedad del Museo Nacional de Cracovia. Ubicada inicialmente en el Sukiennice, la estatua pasó a ser custodiada desde 1924 en la Torre del Ayuntamiento.

La imagen fue confiscada por los alemanes en 1940. No se sabe con exactitud cómo fue descubierta la talla después de la guerra, puesto que el Museo Nacional aporta dos versiones, ninguna de ellas confirmada: la primera sostiene que la estatua fue hallada en 1945 en un depósito en el Castillo de Wawel, mientras que la segunda, tomada de un relato oral del profesor Charles Estreicher (dedicado a la recuperación de obras de arte requisadas por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial), afirma que la escultura fue encontrada en la residencia de un alto dignatario nazi cerca de Múnich. Según esta última versión, Estreicher podría haber sido un testigo ocular o posiblemente el responsable de la recuperación de la Madona de Krużlowa. 

Sin embargo, la primera versión asegura que la obra permaneció en el despacho de Hans Frank en Wawel durante la guerra, lo que resulta más probable. En los años 1942 y 1943, un alemán de nombre Kneisel realizó una restauración completa de la escultura de una forma extremadamente profesional para los estándares de la época; protegió la madera contra la carcoma y procedió a policromar nuevamente la talla, a excepción de las carnaciones de la Virgen y el Niño Jesús.

13 de abril de 2026

Nuestra Señora de Szczyrzyc


Extracto del sitio Fundación Cari Filii: 

Un icono milagroso que se venera en una peculiar abadía cisterciense: la abadía tiene la única manada de vacas rojas polacas de toda Polonia y la única cervecería que hace cerveza de monasterio en el país. 

La abadía escondió refugiados de todo tipo en la Segunda Guerra Mundial.

La imagen de la Virgen con el Niño, de origen italiano, es simpática: la Virgen tiene un rostro hermoso y alegre y el Niño mira al espectador y sonríe. 

Fue coronada en 1984, aún bajo el comunismo, por el Primado de Polonia, Józef Glemp. Sus coronas las consagraría luego Juan Pablo II en su viaje a Jasna Góra de 1983.

 

24 de marzo de 2026

Nuestra Señora de Rostov - on -Don


Traducido del sitio María de Nazareth:

 En Rostov del Don, Rusia, poco antes de la Segunda Guerra Mundial, la iglesia de San Serafín, situada en la calle Gaulovskala, fue cerrada y convertida en un cine. En el lado derecho de la iglesia había un magnífico fresco que representaba a la Virgen María. Cuando la iglesia se convirtió en cine, este fresco fue cubierto con una gruesa capa de cal, pero ocurrió algo totalmente inesperado. 

Cada vez que se apagaban las luces del cine, aparecía la imagen mariana, brillando con tanta intensidad que la pantalla se oscurecía. Alertada de esta extraña aparición, una comisión municipal acudió varias veces para ver qué estaba pasando. En cada proyección, la comisión pudo observar el fenómeno. Se consideró que la capa de cal no era lo suficientemente gruesa, pero a pesar de las nuevas capas añadidas, la imagen seguía iluminándose, atrayendo la atención del público. 

Los "habitantes supersticiosos" de la ciudad (según los comunistas) comenzaron a difundir la noticia del milagro que tenía lugar en el cine. Finalmente, este fue cerrado. Durante la guerra, cuando los alemanes ocuparon la ciudad de Rostov, la iglesia fue reabierta y sigue estándolo hasta el día de hoy. Las autoridades soviéticas pensaron que era mejor que la gente fuera a ver un cuadro milagroso en una iglesia que dar a las "mentes retrógradas" la oportunidad de hablar del milagro.

"Les nouveaux martyrs russes"
 (Los nuevos mártires rusos)
M. Polsky
 Publicado en Recueil marial
 del hermano Albert Pfleger
número 10.

12 de marzo de 2026

Nuestra Señora de Guadalupe de Kodeń


Del sitio Info Católica:

La historia de la Virgen de Guadalupe no se limita a un solo país ni a una sola época. Su imagen y devoción traspasó la sierra de Extremadura y el cerro del Tepeyac, en México, hasta llegar a lugares inesperados como Polonia. Según fuentes cristianas, la talla original de la Virgen fue realizada en el siglo I por San Lucas, quien plasmó en una tabla el rostro de María.

Tras la muerte del evangelista, la imagen permaneció junto a su sepultura, hasta que en el siglo IV el emperador Teodosio la trasladó a Constantinopla. Años más tarde, en 582, el cardenal Gregorio –futuro papa– llevó la sagrada talla a Roma. Antes de donar la escultura al arzobispo de Sevilla, encargó una copia pintada de la imagen santísima realizada por San Agustín de Canterbury. La historia de la Virgen de Kodeń está relacionada justamente con esa pintura.

En el siglo XVII, según la tradición, el noble Mikołaj Sapieha peregrinó a Roma para pedir la curación de una grave enfermedad. Tras rezar larga y fervientemente ante la Virgen de Guadalupe –también llamada Gregoriana– habría recibido una sanación milagrosa. Quiso entonces llevar la imagen a su iglesia en Podlasie, pero el papa se lo negó. Sin rendirse, Sapieha tomó una decisión arriesgada: robó la pintura y la trasladó en secreto a Kodeń con ayuda de un sacristán al que sobornó. La reacción no se hizo esperar: el papa Urbano VIII lo excomulgó y exigió la devolución del cuadro. 

Sin embargo, Sapieha prestó un gran servicio a su patria al oponerse con éxito a los planes del rey polaco Władysław Waza que pretendía casarse con la princesa protestante Elisabeth Neuburg, evitando así que Polonia cayera bajo la influencia del protestantismo. En reconocimiento a estos méritos, el pontífice levantó la excomunión y permitió que la imagen permaneciera definitivamente en Kodeń. 

Aunque algunas fuentes sostienen que Sapieha pudo haber comprado el cuadro –tal vez incluso en España–, lo cierto es que llegó a Kodeń y allí se convirtió en un símbolo de identidad y resistencia. En los años 70. el cardenal y futuro papa Karol Wojtyła reflexionaría sobre aquel episodio: Según el juicio humano, Sapieha cometió un acto impío. Sin embargo, parece que para comprender esta bendita culpa hay que darse cuenta de que, antes de ser sustraída, la imagen le había sido regalada de alguna manera. No por el papa Urbano VIII. Creo que se la regaló la propia Madre de Dios.

Durante las particiones de Polonia en el siglo XIX, la Virgen de Kodeń volvió a situarse en el centro de la historia del país. En 1875, la administración zarista destruyó la iglesia original, la convirtió en un templo ortodoxo y ordenó trasladar la imagen a Częstochowa. La confiscación formaba parte de un plan de represión que los rusos emplearon contra los católicos tras el levantamiento de enero de 1863: se prohibieron peregrinaciones, se suprimieron rituales y miles de fieles fueron obligados a integrarse en la Iglesia ortodoxa. El cuadro permaneció lejos de su santuario hasta la recuperación de la independencia polaca tras la Primera Guerra Mundial.

La historia de la Virgen también se entrelaza con la posguerra polaca. El final de la II guerra mundial no significó la libertad para Polonia. Los soldados malditos continuaron la resistencia armada contra el régimen comunista desde los bosques de Podlasie. Muchos llevaban escapularios con la Virgen de Kodeń, y algunos se los introducían en la boca antes de ser ejecutados. Enterrados en tumbas sin nombre, su existencia quiso ser borrada a toda costa por el agresor ruso, pero un rastro de su identidad permaneció intacto: los escapularios ennegrecidos con la imagen de la Virgen. Estos hallazgos confirman la fuerte intercesión que la Virgen ejerció sobre quienes, incluso al borde de la muerte, seguían defendiendo la fe y la patria.

La historia de la Virgen de Guadalupe revela una continuidad espiritual que atraviesa siglos y fronteras. Desde su talla atribuida a san Lucas hasta su presencia en Roma, y su sucesiva llegada a España y América, y finalmente su arraigo en Polonia, la figura mariana refleja un puente entre culturas y tierras distantes, pero unidas bajo la misma fe. España, México y Polonia reconocen en ella no solo a una intercesora celestial, sino a un símbolo de identidad colectiva. A lo largo de los siglos, la imagen de Guadalupe ha acompañado a sus fieles en la evangelización, en la defensa de su identidad e incluso en su lucha por la supervivencia. Las invasiones musulmanas en la península ibérica, la opresión zarista o la ocupación nazi y comunista en Polonia hicieron de estas advocaciones símbolos de una fuerza espiritual capaz de sostener a un pueblo en los momentos más oscuros. 

Hoy, siglos después de aquel controvertido "robo" y tras múltiples episodios de represión, la Virgen de Kodeń sigue siendo uno de los iconos más venerados de Polonia. Cada año, cientos de peregrinos se acercan de rodillas hacia su santo rostro pidiendo favores y agradeciendo milagros.

 

25 de noviembre de 2025

Nuestra Señora avala los votos de los polacos

 

Del sitio 1000 razones para creer:

Tras los estragos de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de Varsovia, estrechamente vinculado a la Rusia soviética, se dispone a poner en marcha su programa de descristianización del país, con la idea de que, en una república de tipo "socialista", la religión debe eliminarse al máximo de la vida pública del país y de la cultura de las "masas". La Iglesia de Polonia se ve amenazada hasta sus cimientos: uno de cada diez sacerdotes está en prisión, las asociaciones y la prensa católicas son desmanteladas, las órdenes y congregaciones ven confiscados sus bienes. A priori, se trata de una espiral sin fin que parece imposible de detener.

El cardenal August Hlond, presidente de la Conferencia Episcopal de Polonia de 1926 a 1948, encarcelado por los nazis y liberado por los Aliados en 1945, regresa entonces a Polonia. Pero el régimen estalinista quiere acabar con los líderes cristianos. El prelado fue espiado, arrestado y liberado varias veces. Escapó providencialmente de repetidos intentos de asesinato.

En estas pruebas, el prelado mantuvo una confianza absoluta en Jesús y María. Sabía hasta qué punto la Madre de Dios había desempeñado un papel fundamental en la vida de su país durante un milenio. Un día, mientras reza con fervor, tiene una revelación: los católicos polacos recuperarán su libertad gracias a la maravillosa ayuda de la Virgen, cuyo amor maternal protege a su nación.

Su sucesor, el beato cardenal Wyszynski, es a su vez encarcelado sin motivo real alguno. Su carisma era impresionante entre los católicos y ya había trabajado mucho en la reconstrucción de la Iglesia polaca, aunque a menudo de forma clandestina. Junto con los demás obispos, consagró un primer acto de ofrenda total al Inmaculado Corazón de la Virgen el 8 de septiembre de 1946.

Permaneció detenido de 1953 a 1956. Sufrió humillaciones y torturas sin que su fe vacilara jamás. ¡Al contrario! Sabía, como lo sabía monseñor Hlond, que María no dejaría que Polonia se hundiera de esa manera. Aún detenido, tuvo una intuición sobrenatural: preparar el milenario del nacimiento de Polonia comprometiendo a todo el país, a todas las clases sociales, en una gran novena a María. Sí, pero, prisionero en las cárceles del régimen, ¿cómo hacerlo?

En pocos días redacta un texto titulado "Votos de la nación", un amplio programa pastoral y espiritual para pedir la intercesión de la Virgen por todo el país. Este documento se lee el 26 de agosto de 1956 ante un millón de fieles reunidos en Jasna Gora. Aún prisionero, monseñor Wyszynski no pudo participar físicamente en esta ceremonia.

Fue un éxito enorme. Nada más salir de prisión, el cardenal se puso manos a la obra, invitando a cada creyente, cada familia, cada parroquia, a participar en su programa de renovación católica. Se puso en marcha una iniciativa increíble: una imagen de Nuestra Señora de Czestochowa peregrinó por todo el país para devolver la esperanza y la paz. La imagen viajó así por todos los rincones de Polonia durante un cuarto de siglo sin interrupción, a pesar de los intentos de intimidación del gobierno de Varsovia.

De 1957 a 1966, la recuperación espiritual fue excepcional: aumento del número de sacerdotes, religiosas y religiosos, conversiones, etc. Sin embargo, los católicos aún no tenían el control total de su destino, ya que el gobierno continuaba con su política de represión contra el clero y los fieles.

Cada año de la gran novena se llevan a cabo diversos proyectos (construcción o reparación de edificios religiosos, creación de nuevas parroquias, mayor presencia de asociaciones católicas en los medios obreros o intelectuales, etc.). En 1966, el Estado polaco descubre con asombro que no ha podido hacer nada contra esta Iglesia que, sin embargo, era para él un objetivo a abatir.

El 3 de mayo de 1966, al término de la novena que preparaba el aniversario de la fundación de Polonia, el cardenal Wyszynski realizó el acto de "servidumbre" a la Madre de Dios, siempre en Jasna Gora. Es la expresión eclesial del vínculo esencial entre María y la nación polaca. Es ya el famoso lema del papa Juan Pablo II, Totus tuus ("todo tuyo", María), primer pontífice polaco de la historia, que en 1979 visita su país natal, donde pronuncia por segunda vez el mismo acto de consagración. Este es plenamente aceptado por san Pablo VI como fruto de la celebración del milenio de Polonia.

Desde entonces, todas las cifras lo demuestran, un renacimiento de la fe se extiende por todo el país, a pesar de que el gobierno hace todo lo posible por perjudicar a los fieles y a los responsables católicos. Las detenciones disminuyen. La intransigencia con la que la policía vigilaba los actos y gestos de los obispos se relaja aquí y allá. Las iglesias se llenan y el número de practicantes experimenta un auge sin precedentes, algo único en la Europa de los Treinta Gloriosos, bastante descristianizada.

En 1993, el mundo entero se enteró de que uno de los frutos más notables del acto de servidumbre acababa de florecer: tras más de cuarenta años de opresión, el Estado polaco y la Iglesia del país firmaron un concordato que puso fin a numerosas tensiones. En esa fecha, la siniestra política anticatólico parecía pertenecer a una época pasada.

Después de los cardenales Hlond y Wyszynski, fue, por supuesto, a San Juan Pablo II, tan cercano a sus dos predecesores en pensamiento y acción, a quien le correspondió presenciar el colapso del comunismo soviético y la liberalización de su país. Este papa sabía que todo había comenzado con las peregrinaciones de la imagen de Nuestra Señora de Czestochowa, y que todo había cambiado a partir del acto de servidumbre al amor de María.

Desde 1966, los frutos de la consagración polaca a la Virgen son realmente inexplicables sin la intervención del Cielo.

Patrick Sbalchiero

Más allá

Al poner a la nación polaca bajo la mirada maternal de María, la Iglesia del país no solo rechazó las medidas represivas y desestabilizadoras del gobierno comunista, sino que también permitió que floreciera en toda la sociedad, sin límites de condiciones sociales o nivel cultural, un nuevo impulso espiritual único en la historia milenaria de Polonia.

23 de noviembre de 2025

Nuestra Señora de Guadalupe en la renovada Notre Dame de París


Del sitio Aleteia:

La catedral de Notre Dame de París está totalmente restaurada y abierta para los fieles de todo el mundo. Entre sus 29 capillas, se encuentra una especialmente cercana a México: la capilla de la Virgen de Guadalupe. Conócela.

Con el replique de las campanas, la procesión de más de 100 estandartes y la bendición del altar, entre muchos otro ritos, la catedral de Notre Dame de París quedó inaugurada y lista para recibir a fieles y turistas que, después de cinco años de trabajos de restauración, podrán volver a ingresar para rezar y maravillarse con su belleza.

Además del coro y la nave, los visitantes podrán conocer las 29 capillas que pretenden evangelizar en todos los niveles. Algunas de estas capillas fueron rebautizadas, como la que ahora está dedicada a santo Tomás de Aquino (antes a santa Ana), o la capilla de san Vicente de Paúl (antes de san José).

Sin embargo, la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe permanece presente en este recinto histórico.

En 1938, el episcopado mexicano pidió permiso al Papa Pio XII para coronar a la Guadalupana en la catedral de París; sin embargo, el inicio de la segunda guerra mundial retrasó su llegada hasta el 26 de abril de 1949, cuando la Virgen de Guadalupe por fin fue coronada en la capilla construida en su honor.

La réplica enviada era exacta, con las mismas dimensiones que el ayate de Juan Diego. Durante el incendio de 2019, sorprendentemente, no presentó ningún daño.

La capilla se encuentra en la nave sur, a un costado de la capilla de la Virgen de Czestochowa. Y será aquí en donde la comunidad de hispanos celebre cada 12 de diciembre, como lo hacían antes del devastador incendio.

Es tradición que los fieles se reúnan para la celebración de la Misa y para las tradicionales mañanitas con mariachi.

La edición francesa de Aleteia reportó que la catedral propone una ruta de peregrinación que comienza por la nave izquierda. De esta forma, el visitante puede ver que “Dios promete, desde el principio, la reconciliación y la recuperación de la humanidad después del pecado original”.

La nave norte fue rebautizada como “Callejón de la Promesa” y cada capilla recibió una figura del Antiguo Testamento. El recorrido inicia por la capilla de Noé, que recuerda el primer anuncio de salvación de toda la creación; y termina con la capilla dedicada a Elías, que anuncia finalmente la inminencia de la venida del Mesías y la reconciliación definitiva.

La nave sur también fue renombrada; ahora tiene el nombre de “Avenida Pentecostés” y cuenta con siete capillas asociadas a los dones del Espíritu Santo. Además, siendo la catedral de la diócesis de París, estas capillas llevan ahora el nombre de un gran número de santos parisinos.

 11 - diciembre - 2024

8 de octubre de 2025

Nuestra Señora del Buen Remedio - Remedio de todas las aflicciones

 

Adaptado del sitio Gaudium Press:

Bajo la hermosa advocación de Madre del Buen Remedio, que la Iglesia celebra el día ocho de este mes, (hoy), la Santísima Virgen se nos presenta como dispensadora de los auxilios sobrenaturales y materiales que nosotros, insuficientes y miserables como somos, necesitamos en medio de las penurias de este valle de lágrimas.

Pero ¿por qué "buen remedio"?

De hecho, el término remedio — que deriva del sustantivo latino remedium, así como del verbo remediare— denota una solución o lenitivo para cualquier tipo de necesidad. Aunque, efectivamente, se emplea mucho para designar una sustancia utilizada para sanar enfermedades físicas, también se refiere a todo aquello que puede prevenir, aliviar o eliminar un mal, incluso moral o espiritual.

Por otra parte, es razonable que los remedios le sean dispensados a un enfermo en proporción a las molestias que le afectan, ya que nadie busca curarse de una grave dolencia valiéndose de simples analgésicos, y mucho menos toma medicamentos fuertes y de uso restringido para el tratamiento de una indisposición.

Entonces, nos preguntamos: ¿qué "buen remedio" es ése que nos ofrece la Virgen? ¿Y qué tipo de mal pretende combatir?

Debido a la transgresión de nuestros primeros padres, el género humano fue afectado por la peor de las enfermedades: el pecado. Como canta un hermoso himno gregoriano dedicado a la Madre de Dios, estaba el universo "entero en amargura, entero en dolor, entero en peligro", pues "el enemigo lo dominaba todo"; sin embargo, por la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo, "se le dio al mundo moribundo un remedio no humano, sino divino". El P. Jourdain afirma también que la Virgen María trajo a la tierra a Aquel que puede curar completamente el peor de los males: "Dio a luz al autor de la salvación. El remedio todopoderoso, el único capaz de devolver la salud y la vida a la humanidad, vino de María".

Pues bien, si María nos ha dado este remedio supremo, ¿por qué no hemos de esperar de Ella todos los demás "remedios" que necesitamos? Como Madre extremosa, no podía concedernos grandes dádivas sobrenaturales sin estar atenta también a nuestras pequeñas carencias materiales. Esas mismas carencias, por cierto, están estrechamente relacionadas con el origen y desarrollo de la devoción a Nuestra Señora del Buen Remedio.

La Europa del siglo xii fue testigo de la interminable y encarnizada lucha entre católicos y mahometanos que, iniciada en la península ibérica en el siglo viii, se prolongó por un tiempo indefinido. Durante siglos de enfrentamientos, muchos cristianos de España, del sur de Francia y de Sicilia fueron hechos prisioneros y desterrados al norte de África y a Oriente Medio.

Estos hijos de la Iglesia, condenados a la más terrible esclavitud, estaban alejados de cualquier esperanza de rescate. No obstante, la Providencia divina no tardaría en enviarles, a través de un alma elegida, la solución a su cruel callejón sin salida.

De ascendencia franco-española, Juan de Mata probablemente naciera en el año 1160. Aunque sus datos biográficos se hayan perdido en la noche de los tiempos y, por tanto, sean inciertos, se cree que de joven presenció los malos tratos infligidos por los musulmanes a los cristianos en el puerto de la ciudad francesa de Marsella y, desde entonces, un fuerte deseo de trabajar en favor de esos desafortunados se apoderó de su espíritu, llevándolo a consagrarse a Dios. Tras estudiar Teología en París, fue ordenado sacerdote en torno a los 33 años.

Cuenta una antigua tradición que, durante la elevación de la hostia consagrada, en su primera misa, el santo tuvo una impresionante visión: se le apareció el Salvador, vestido con una túnica blanca sobre la que se dibujaba una hermosa cruz azul y roja, sosteniendo con sus manos a dos prisioneros cristianos. Manifestó su deseo de que fueran rescatados y, para ello, le pidió al recién ordenado sacerdote que fundara una orden religiosa en favor de la redención de los cautivos. Después de esta gracia, Juan de Mata decidió dedicar su vida para el cumplimiento de esa petición divina. Con la ayuda de un monje francés, San Félix de Valois, fundó la Orden de la Santísima Trinidad, aprobada por el papa Inocencio III el 17 de diciembre de 1198.

Sin embargo, ya al comienzo de su labor misionera tuvo que enfrentarse a un gran desafío material: ¿de dónde sacaría los medios económicos para el rescate de los cautivos? Los infieles sólo aceptaban liberar a los presos a cambio de cuantiosas sumas de dinero, pero éste, como dice el proverbio, "no crece en los árboles"…

Se dice que en el año 1202, en Valencia, el santo fundador se sentía profundamente angustiado por la escasez de recursos e imploraba al Cielo una intervención. Fue entonces cuando se le apareció la propia Virgen María y le entregó una bolsa llena de monedas, con las que pudo rescatar a muchos prisioneros. El hecho se repitió ocho años más tarde en la ciudad de Túnez.

Ahora bien, el fundador no fue el único que recibió la visita de María. En la madrugada del 8 de septiembre de 1212, fiesta de la Natividad de Nuestra Señora, mientras los rayos del alba penetraban lenta y majestuosamente a través de los vitrales de la capilla del convento y los religiosos cantaban el oficio divino, la Santísima Virgen se le apareció a San Félix de Valois revestida con el hábito trinitario y rodeada de cohortes angélicas. Le entregó el escapulario de la orden, expresando su deseo de que fuera impuesto a los cautivos rescatados.

Debido a estas apariciones, Nuestra Señora del Buen Remedio es retratada con dos emblemas principales: la bolsa de monedas y el escapulario con una cruz, cuyos colores simbolizan la Santísima Trinidad: el blanco, base y principio de todos los colores, representa al Padre, que es ingénito; el azul, color de la carne humana magullada, alude al Hijo, herido en su humanidad durante la Pasión; y el rojo, figura del fuego divino que todo lo consume, hace referencia al Espíritu Santo.

En 1688 la Orden de la Santísima Trinidad proclamó a Nuestra Señora, Madre del Buen Remedio, como patrona suya. Casi tres siglos después, recibiría estatus oficial en la Iglesia mediante la carta apostólica Sacrarium Trinitatis, del papa Juan XXIII.

Fuera de los muros del convento de Marsella, donde por primera vez se veneró a la Virgen bajo ese título, enseguida se multiplicaron las representaciones. Una de las más difundidas es la que se encuentra hoy en la basílica de San Crisógono, de Roma, santuario confiado al cuidado de los trinitarios por el papa Pío IX en 1847. El autor del fresco, Giovanni Battista Conti, terminó la pintura de estilo neobizantino en 1944, en agradecimiento a la Santísima Virgen por haber preservado a Roma de los flagelos de la Segunda Guerra Mundial.

En Brasil, se puede venerar una copia de ese piadoso retrato en la basílica de Nuestra Señora del Rosario, de Caieiras (São Paulo). Situada en un lugar destacado, a la derecha del presbiterio, la imagen evoca los orígenes de la gran devoción de los Heraldos del Evangelio a esta advocación mariana.

Crisis espirituales, problemas familiares, enfermedades, dificultades económicas… ¿Quién está exento de los males de esta vida?

Como la más atenta de las Madres y verdadera Médica celestial, María Santísima nos acompaña siempre con su mirada tierna y compasiva, y está dispuesta a socorrernos en todo momento. Si jamás se ha oído decir que alguien acudió a Ella y quedó desamparado, ¡no seremos nosotros los primeros!

He aquí la lección que nos da Nuestra Señora del Buen Remedio. Así, cuando la Providencia nos visite con el sufrimiento, recordemos que basta con invocarla con filial confianza y obtendremos todo lo que necesitamos. Y si Ella no puede librarnos del dolor, estará a nuestro lado consolándonos y dispensándonos gracias abundantes para cargar nuestra cruz con fidelidad.

11 de julio de 2025

Nuestra Señora de Piekary o Madre de la Justicia Social y del Amor

 


Traducido del sitio Niedzela:

El camino de devoción mariana del Primado del Milenio nos ha traído hoy a la cuenca minera de Silesia, donde se encuentra la ciudad de Piekary Śląskie. Aquí se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Piekary, muy querido por la población de Silesia, llamada Madre de la Justicia y del Amor Social. 

No sabemos exactamente cuándo apareció en el templo de Piekary el icono que representa a la Madre de Dios. Tampoco se conoce el autor de la imagen. Sin embargo, los historiadores coinciden en que el icono data del siglo XV.

Representa a la Virgen María con el Niño en su mano izquierda. En su mano derecha, María sostiene una manzana, símbolo de Eva. El Niño levanta su mano derecha en gesto de bendición y en la izquierda sostiene un Evangelio. 

Un momento importante en la historia del cuadro de Piekary fue la llegada del padre Jakub Roczkowski a la parroquia de Piekary. El nuevo párroco era un hombre joven y enérgico. Una de sus primeras decisiones fue renovar la iglesia. Con esta ocasión, también se limpió el cuadro de la Virgen María del altar lateral. La renovación del cuadro se debió también a un fenómeno extraordinario que quedó registrado en las crónicas parroquiales, que mencionan que "del icono emanaba un agradable aroma a rosas". Animado por este signo inusual, el párroco colocó el icono en el altar mayor. Este acontecimiento tuvo lugar el 27 de agosto de 1659 y se considera el inicio del culto mariano propiamente dicho en Piekary. Gracias al padre Roczkowski, se iniciaron las oraciones conjuntas ante el cuadro para reavivar la fe y aumentar el amor a María. 

La vida religiosa de la parroquia comenzó a desarrollarse dinámicamente. La fama de la imagen se extendió y, con ella, comenzaron a llegar a Piekary numerosos peregrinos. Así fue durante siglos, por lo que, tras la recuperación de la independencia de Polonia y la posterior incorporación de parte de la Alta Silesia a la madre patria, por iniciativa del entonces administrador de la Alta Silesia, el siervo de Dios card. August Hlond, se planteó la idea de coronar la milagrosa imagen. Esto se llevó a cabo el 15 de agosto de 1925, en la festividad de la Asunción de la Virgen María, cuando el nuncio apostólico cardenal Wawrzyniec Lauri colocó sobre las cabezas de María y del Niño las coronas papales de oro, entregadas por Pío XI. 

Durante la Segunda Guerra Mundial se produjo un sacrilegio, cometido por desconocidos en la noche del 7 al 8 de diciembre de 1940. Las coronas papales fueron robadas. El piadoso pueblo de Silesia compensó esta pérdida el 13 de junio de 1965, cuando volvió a coronar a su protectora e intercesora. Las ceremonias de coronación en la colina de Kalwaria fueron presididas por el siervo de Dios, el cardenal Stefan Wyszyński. Junto con el siervo de Dios, el cardenal Stefan Wyszyński, arrodillémonos ante la imagen de la Madre de Dios y clamemos con el pueblo de Silesia: 

Te rendimos homenaje, Madre de Cristo, Señora y Patrona. (...) 
Desde lo alto del altar, tus ojos maternales nos miran. 
Permítenos, Madre, levantar nuestra mirada confiada hacia ti, 
especialmente aquellos que tienen el corazón apesadumbrado, 
los que están agotados, cansados, enfermos y débiles. 
 
Con tu poderosa intercesión, 
lleva al Corazón de Dios a nuestros hermanos 
que se han desviado del camino de la fe y los mandamientos, 
y pide para todos la gracia de vivir como hijos de Dios.
 
Intercede por nosotros, 
por los que aran la tierra y los que trabajan en las profundidades de la tierra, 
protege todos los talleres de trabajo. 
Sé la Señora de las ciudades y los pueblos, 
vela por nuestros caminos. 
 
Intercede por nosotros para que tengamos fuerza en la fe, 
seguridad, prosperidad en nuestras acciones, alegría, esperanza y paz. 
Protege a nuestros obispos, sacerdotes y todas nuestras parroquias. 
Implora la bendición para nuestros hogares y cabañas, 
para nuestros padres e hijos...
 
Que tu bondad y tu poderosa intercesión dirijan 
nuestros pensamientos y acciones hacia Jesús, 
tu Hijo y nuestro Redentor, para que, como tú, hagamos todo por Él. 
 
Amén.