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2 de junio de 2026

Nuestra Señora del Magnificat

 


Del sitio Eco Católico:

A propósito de la celebración a Nuestra Señora de Los Ángeles durante el mes de agosto, tengo nuevamente el honor de plasmar en el prestigioso periódico Eco Católico, más que un texto, esta “polifonía” de las Sagradas Escrituras.

He querido reflexionar acerca de, lo que considero, es una majestuosa expresión bíblica relatada por San Lucas en su evangelio, específicamente en el capítulo 1, versículos del 46 al 55; la cual reconocemos como El Magnificat.

De este cántico podemos recoger abundantes luces por su rica enseñanza e ilustrar brevemente su composición teológica y espiritual.

Son notables en importancia y belleza las palabras que se generaron en el espíritu de la Virgen y fueron evocadas por sus labios.

Vienen a mi memoria los inicios de mi vida monástica, cuando leí por primera vez el libro “El Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen” de San Luis María Grignion de Montfort y me encontré con este texto icónico: “Recitarán frecuentemente el Magnificat -a ejemplo de la Beata María d’Oignies y de muchos otros santos- para agradecer a Dios las gracias que otorgó a la Santísima Virgen. El Magnificat es el único cántico compuesto por la Santísima Virgen, o mejor, en Ella por Jesucristo, que hablaba por boca de María. Es el mayor sacrificio de alabanza que Dios ha recibido en la ley de la gracia. Es el más humilde y reconocido; a la vez, el más sublime y elevado de todos los cánticos. En él hay misterios tan grandes y ocultos, que los ángeles los ignoran”.

A lo largo de más de 20 años, sigo experimentando realmente la belleza y la riqueza de este inspirado cántico y su efecto espiritual en mi vida sacerdotal.

Nos lo explica bellamente el Papa emérito Benedicto XVI: “La Madre del Señor profetiza las alabanzas marianas de la Iglesia para todo el futuro, la devoción mariana del pueblo de Dios hasta el fin de los tiempos. Al alabar a María, la Iglesia no ha inventado algo 'ajeno' a la Escritura: ha respondido a esta profecía hecha por María en aquella hora de gracia”.

En este canto maravilloso se refleja toda el alma, toda la personalidad de María. Podemos decir que este canto es un retrato, un verdadero icono de María, en el que podemos verla tal cual es.

Quisiera destacar sólo dos puntos de este gran canto. Comienza con la palabra Magníficat: mi alma “engrandece” al Señor, es decir, proclama que el Señor es grande. María desea que Dios sea grande en el mundo, que sea grande en su vida, que esté presente en todos nosotros. No tiene miedo de que Dios sea un “competidor” en nuestra vida, de que con su grandeza pueda quitarnos algo de nuestra libertad, de nuestro espacio vital. Ella sabe que, si Dios es grande, también nosotros somos grandes. No oprime nuestra vida, sino que la eleva y la hace grande precisamente con el esplendor de Dios.

Una segunda idea nos conduce a reflexionar que aunque  esta poesía de María es totalmente original, al mismo tiempo, es un “tejido” hecho completamente con “hilos” del Antiguo Testamento. Denota  que María, por decirlo así, “se sentía como en su casa” en la Palabra de Dios y vivía inmersa dentro de Ella.  En efecto, hablaba con palabras de Dios, pensaba con palabras de Dios; sus pensamientos eran los pensamientos de Dios; sus palabras eran las palabras de Dios. Estaba penetrada de la luz divina; y por eso era tan espléndida, tan buena; por eso irradiaba amor y bondad.

María recibía en todo tiempo también la luz interior de la sabiduría. Quien piensa con Dios, piensa bien; y quien habla con Dios, habla bien, tiene criterios de juicio válidos para todas las cosas del mundo, se hace sabio, prudente y, al mismo tiempo bondadoso y manso. Se hace fuerte y valiente con la fuerza de Dios, que resiste al mal y promueve el bien en el mundo.

Doy gracias al Señor, por la benevolente y fecunda colaboración de Su Espíritu Santo de promover en mi corazón, por intercesión de La Virgen María, una escucha renovada de la palabra de Dios, que es un elemento indispensable de la nueva evangelización.

Hoy deseo que el eco de estas palabras resuenen, de igual forma, en el corazón de cada persona, convirtiendo este himno único en una oración diaria.

Muy a propósito, es muy atinado y beneplácito de Dios, repetir las altas expresiones del cántico de María en su “Magníficat”, como una locución de acción de Gracias,  particularmente después de la Sagrada Comunión.

Nos dirigimos entonces ahora en oración a María Santísima, a quien veneramos en Costa Rica como Nuestra Señora de los Ángeles:

“Engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón.

Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.

A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada.

Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia - como había anunciado a nuestros padres - en favor de Abraham y de su linaje por los siglos”.

27 - Agosto - 2022

 

1 de febrero de 2023

El Rosario de Nuestra Señora más grande del mundo

 Del sitio Alfa y Omega:

"Fue la misma Virgen María quien dio importancia a esta región", asegura Hanna Rahmé, obispo maronita de Baalbek-Deir al Ahmar, al noreste del Líbano. Su diócesis, casi un tercio del país, además del monasterio excavado en roca de san Marón —siglo IV—, alberga el santuario de Nuestra Señora de Bechouat. Y, ahora, el rosario más grande del mundo, promovido por la asociación Rosario de Protección y Salvación y por la Orden Libanesa Maronita.

Esta congregación llevaba tiempo intentando establecerse en Deir al Ahmar. Finalmente, Dios "desveló a través de la Virgen el tipo de misión que esperaba", explica Charbel Kayrouz, recién nombrado consiliario del proyecto. Fue en 2006, cuando él y otro religioso acompañaron a un grupo de laicos al santuario bosnio de Medjugorje. Allí uno de ellos, el médico Paul Njeim, "vio en sueños el Gran Rosario con su cruz y su iglesia". Lo cuenta el sacerdote, pues él es totalmente reticente a relatar su experiencia.

Kayrouz y su compañero aconsejaron al grupo de peregrinos poner en marcha la asociación y comenzaron juntos un camino de discernimiento y oración, alimentado por el rosario y la adoración al Santísimo. "Las autoridades eclesiásticas aceptaron" el proyecto fijándose "en los frutos espirituales" en este grupo, y porque "la idea en sí es brillante", sin profundizar en su origen.

A quien le pide detalles sobre sus sueños, Njeim le responde: “Ve al Gran Rosario, mira, reza y entenderás”. Cada cuenta es una capilla, y "pasando de una a otra se rezan los cinco misterios". En las que corresponden a un padrenuestro hay un confesionario. Lo remata una gran cruz, llamada de la Resurrección, sobre una capilla de adoración perpetua. El complejo, en el que también hay un anfiteatro, una casa de espiritualidad con su iglesia, el convento de los religiosos y un edificio de servicios, pretende ser "una casa de sanación espiritual y una escuela de oración".

Kayrouz cree que esta iniciativa es "algo nuevo" en la historia de colaboración entre consagrados y laicos en la Iglesia maronita. Fueron estos últimos, la mayoría casados, quienes "llamaron a los consagrados a fundar juntos una misión cuya magnitud aún no podemos valorar". Unos acompañan espiritualmente, y otros aportan su conocimiento como arquitectos, juristas, técnicos… En un Líbano "todavía amenazado por las lágrimas" y en un Oriente Medio sumido en grandes retos, "vemos en esta misión un nuevo espacio de esperanza, fe y caridad". De hecho, el monje explica que el nombre de Rosario de Protección y Salvación se debe a que Njeim cree que "el Gran Rosario será el medio por el cual la Virgen protegerá y salvará al Líbano".

El país se halla en un "estado catastrófico" por la crisis que sufre desde 2019. Los derechos humanos "son pisoteados por los políticos y el mundo cierra los ojos", recuerda el obispo Rahmé. Esta región, el valle de la Becá y su entorno, están especialmente "desatendidos y abandonados". En la zona coexisten 500.000 libaneses y 400.000 refugiados de la cercana Siria. "Estamos contentos de ayudarles", pero "su situación es mejor que la de los libaneses", pues reciben más ayuda. En la diócesis "trabajamos día y noche" para sostener a la gente. Ofrecen alimentos, atención sanitaria y educación a 2.500 familias. "Pero las necesidades se agravan y sin solidaridad y la providencia de Dios sucumbiríamos".

En este contexto, es difícil de prever cuándo estará terminado el Gran Rosario, explica Kayrouz. "Depende de la financiación". El apoyo entusiasta de la población cristiana local no basta. En Deir al Ahmar hay 140.000 cristianos, de ellos 80.000 maronitas. "Su presencia es muy importante", asegura el obispo, pues son un elemento de moderación.

Pero el proyecto no pierde de vista a los musulmanes. No podría ser de otra forma, visto el antecedente del cercano santuario de Bechouat, muy frecuentado por seguidores de Mahoma. Fue el niño jordano Mohamed Hawadi, de 9 años y familia islámica, quien el 21 de agosto de 2004 dijo haber visto cómo la imagen actual de María, donada un siglo antes por un jesuita francés, hacía la señal de la cruz y le sonreía. Según su relato, la Virgen le anunció además que "habrá mucha sangre", exhortándole a que animara a la gente a rezar por la paz. En los meses siguientes se produjeron varias curaciones milagrosas sobre las que "la jerarquía de la Iglesia se mantiene cautelosa, como de costumbre", explica Rahmé. Hasta la pandemia, el santuario recibía miles de peregrinos cada semana, también extranjeros. Ahora son muchos menos, porque "20 litros de gasolina valen medio salario".

Pero los que van, "es bastante normal que vengan también al Gran Rosario", concluye el religioso Kayrouz. No quieren competir con el que, para el obispo, es el "centro de gravedad" de la vida diocesana. Pero sí creen que pueden "completarlo y consolidar su misión y servicio", como "una especie de extensión". Durante 15 años los cristianos libaneses estuvieron trabajando en un gran proyecto: construir el rosario más grande del mundo para orar por la paz y la unidad del Líbano.

 


 

30 de noviembre de 2022

Nuestra Señora de la Fortaleza

Del sitio Destino Líbano:

En la parte noreste de Ehden y en una colina muy alta que domina la mayor parte del norte del Líbano y algunas tierras sirias, los antiguos habitantes de Ehden construyeron una fortaleza indomable coronada hoy en día por dos iglesias maronitas, una antigua y otra moderna, dedicadas a la Virgen "Nuestra Señora de la Fortaleza".

1. La iglesia antigua de "Nuestra Señora de la Fortaleza"

Los habitantes de Ehden construyeron un santuario dedicado a la Virgen María, su patrona, para que fuera su fortaleza y refugio. 

Los mamelucos derribaron la fortaleza y la iglesia en 1283. Los habitantes de Ehden reconstruyeron la iglesia con las piedras de la antigua fortaleza. 

La reconstruyeron de nuevo tras el terremoto de 1705. 

La renovaron en 1836 tras una destrucción que fue mencionada por el viajero y poeta francés Lamartine cuando visitó la región en 1833.

2. La nueva iglesia de "Nuestra Señora de la Fortaleza"

Este imponente santuario mariano adyacente a la antigua iglesia fue inaugurado en 1989, su arquitectura no es nada tradicional: una gran iglesia redonda coronada por un cono en el que se encuentra una enorme estatua blanca de la Virgen María con los brazos abiertos (fabricada en Italia). 

Es milagrosa y la estatua atrae a visitantes y adoradores que acuden para obtener gracias y bendiciones, en particular durante la primera semana de septiembre hasta el día 8 de este mes (nacimiento de la Virgen María).

28 de noviembre de 2022

Nuestra Señora de Mizara, Madre de la Misericordia

 Del blog Heliopolis:

Nuestra Señora de Miziara, Madre de la Misericordia, es un santuario mariano en el pueblo de Miziara. 

Fue construido en 1979 por Marcel Chaghoury y consagrado por el Obispo Antoine Jbeir 06 de septiembre 1992. 

En un ambiente de paz y contemplación, los visitantes pueden admirar las estatuas de piedra caliza que representa la vida de Cristo desde su nacimiento hasta su resurrección. 

En la entrada del santuario se puede ver una representación de la Anunciación y la escena de la natividad.

Las rejillas están dominada por dos ángeles que custodiaban la entrada y el santuario. 

Pasillos abiertos en una reconstrucción del bautismo y están llenas de estatuas que representan a los apóstoles. 

Llevan a una iglesia que da a una hermosa estatua de la Virgen. 

Caminando por el santuario, se puede encontrar una representación de la huida a Egipto, la crucifixión, la resurrección, la noche en el Huerto de los Olivos, las bodas de Caná o Pilatos lavándose las manos. Incluso dentro de la iglesia es una representación de la Última Cena. Las estatuas son de colores y se puede ver de pie a Judas para cumplir su cometido. 

Nuestra Señora de Miziara es original en su diseño y el hecho de que nos hace viajar en el tiempo, en el espacio. El visitante atento no puede ser abrumado por tanta belleza.

13 de noviembre de 2022

Nuestra Señora de Hawqa (capilla maronita)

Del sitio Lebanon Untravelled:

El monasterio se compone de un santuario y algunas ermitas. Fue construido durante el siglo XIII en una pared rocosa vacía transformada por los monjes en un espacio habitable.

Los documentos históricos sugieren una relación entre la construcción de este monasterio y algunos acontecimientos militares ocurridos durante el siglo XIII, cuando el ejército mameluco invadió los bastiones locales en las montañas.

Los mamelucos no habrían podido invadir y tomar la zona en 1283 sin la ayuda de un personaje local llamado Ibn el-Sabha al-Kafarsghabi. Según algunos relatos históricos, Ibn el-Sabha se arrepintió de haber ayudado a los mamelucos y construyó el monasterio de Haouqa como acto de arrepentimiento.

Durante un breve periodo del siglo XVII, el monasterio albergó un seminario de la orden maronita. Posteriormente fue abandonado y anexionado al monasterio de Mar Antonios Qozhaya. Últimamente, el monasterio fue rehabilitado y ahora acoge a un ermitaño colombiano que ingresó en la orden maronita.

En la víspera del 15 de agosto, los habitantes del lugar celebran la Dormición de la Virgen en la iglesia del monasterio.

En el interior, la pequeña iglesia del monasterio tiene una sola nave con bóveda de túnel y un ábside semicircular en su extremo oriental. Desgraciadamente, durante las recientes obras de restauración se eliminó el mortero de cal que sostenía muchas pinturas murales. En el extremo oeste de la iglesia, un pequeño orificio en el techo sirve para la cuerda de la campana de la iglesia, que está situada dentro de una pequeña torre sobre la puerta principal.

En el exterior, a la derecha de la puerta de la iglesia, hay un pozo. A mediados del siglo XX, después de que el monasterio estuviera abandonado durante mucho tiempo, se encontró una antigua pintura que representaba a la "Virgen con el Niño".

En el reverso de esta pintura, hay otra que representa a un santo monje curando a un enfermo con ropa blanca y un turbante en la cabeza. Esta pintura puede estar relacionada con las invasiones mamelucas del siglo XIII, ya que se cree que el enfermo representado en el cuadro puede ser Ibn al-Sabha. En la actualidad, el cuadro forma parte de una colección privada, y una copia del mismo se exhibe en el monasterio de Qannoubine. El oratorio del monasterio está situado en una cueva natural.

Tiene una sola nave orientada al noreste, que termina con un pequeño ábside. Una pintura ocupa el centro de la nave; representa a la "Virgen con el Niño", y a sus pies está Juan el Bautista en su infancia. Parece que esta pintura se inspiró en otra más antigua que estuvo presente en el monasterio hasta el año 1900 y que posteriormente desapareció.

Esta pintura se inspiró en un cuadro del artista renacentista italiano Rafael. En el sendero que desciende desde el monasterio de Haouqa, dentro del gran promontorio rocoso del norte, se encuentra una cueva conocida como Aassi Haouqa.Esta cueva alberga los restos de unas antiguas pinturas murales.

Una inscripción data los restos del "año 1504 de los años de Alejandro hijo de Filipo el Macedonio", lo que significa 1193 d.C.

Cerca de Aassi Haouqa, en el lado izquierdo del sendero, se encuentran los restos de una estructura medieval conocida como la Torre de Santo Tomás.