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12 de septiembre de 2026

Cuatro cosas que debes saber sobre el Dulce Nombre de Nuestra Señora


 Del sitio Church Pop:

Cada 12 de septiembre celebramos la fiesta del Santísimo Nombre de María. Estos son algunos datos sobre su precioso Nombre que pueden ayudar a hacer crecer nuestro amor y devoción a la Madre del Cielo.

Señora o Soberana: el significado de María según los Padres de la Iglesia

Los Padres explican que el nombre de la Virgen deriva del arameo y del hebreo "Miriam" o "Mariam": "Señora" o "Soberana", significado que los egipcios conocían en forma masculina y recogían en los papiros. En los escritos de algunos de los Padres se observa que desde los primeros siglos existió una devoción especial al Nombre de María:

San Pedro Crisólogo (siglos III y IV): "el nombre hebreo María se traduce como Domina" en latín; el Ángel le da, por tanto, el título de ”Señora'» (Sermón sobre la Anunciación de la Bienaventurada Virgen María, 142).

Santo Tomás de Aquino (siglo XII) coincide con él y asegura que a la Santísima Virgen: "le es muy propio el nombre de María, que en siríaco significa 'Señora'" (Sobre Avemaría, 1.c., p. 183). En la misma obra dice también que "significa iluminada" (p. 182) y que "significa 'estrella del mar`, así como la estrella del mar dirige a los navegantes hacia el puerto, María dirige a los cristianos hacia la gloria" (p. 185).

San Beda el Venerable (siglos VI y VII) explica la diferencia entre estos dos significados: "la palabra María significa en hebreo Estrella del Mar, y en siríaco Señora. Con razón, porque mereció llevar en su seno al Señor del mundo y la luz eterna de los siglos" (Catena Aurea, vol. V, p. 36).

San Jerónimo está de acuerdo con él y sugiere que 'maor' (estrella) con 'yam' (mar) forma 'estrella del mar', traducción aceptada también por San Bernardo.

María es uno de los nombres más populares del mundo. Se calcula que hay 61 millones de personas (mujeres, pero también hombres) que se han llamado así. He aquí las traducciones más populares:

  •     Español: María

  •     Holandés, italiano, rumano, danés: Maria

  •     Checo, francés: Marie

  •     Inglés: Mary

  •     Alemán: Marietta

  •     Portugués: Míriam

  •     Hebreo, arameo: Miriam o Mariam

  •     Griego: Mapa

  •     Ruso, esloveno: Marija

  •     Húngaro: Mária

  •     Vasco: Miren

  •     Árabe: Maryam

  •     Turco: Meryem

En el libro Las Glorias de María, San Alfonso María de Ligorio nos habla de las gracias que obtenemos al invocar el Nombre de María:

"¡Qué hermosas son las gracias que Jesucristo ha prometido a los devotos del nombre de María! Él mismo se lo hizo saber a Santa Brígida cuando se dirigía a su santa Madre: 'Quien invoque tu nombre con confianza y con la intención de convertirse, recibirá tres gracias singulares: un perfecto dolor por sus pecados, la satisfacción de los mismos, la fuerza para alcanzar la perfección y, lo que es más, la gloria del paraíso. Porque tus palabras me son tan dulces y tan queridas, que no puedo negarte lo que me pides". San Efrén llega a decir que "el nombre de María es la llave de la puerta del cielo" y, por tanto, San Buenaventura tiene razón al llamar a María: "Salvación a todos los que te invocan», como si invocar el nombre de María y obtener la salvación eterna fueran la misma cosa".

También recomienda pronunciar con frecuencia los Nombres de Jesús y de María, sobre todo si estamos en peligro, en la hora de nuestra muerte, ante la tentación y cuando estemos angustiados: 

"(...) los demonios -dice Tomás de Kempis- temen tanto a la Reina del Cielo, que en cuanto oyen su nombre, huyen como del fuego ardiente. La misma Virgen bendita reveló a Santa Brígida: 'No hay pecador en esta vida tan frío en el amor de Dios, que si invoca mi nombre con intención de convertirse, el demonio no se aleje inmediatamente de él'. Y en otra ocasión le dijo: 'Todos los demonios veneran y temen tanto este nombre que, en cuanto lo oyen, liberan inmediatamente el alma de los clavos con que la tenían cautiva'. Así como los ángeles rebeldes se alejan de los pecadores que invocan el nombre de María, los ángeles buenos se acercan a las almas justas que lo pronuncian devotamente. Y lo que la Virgen reveló a Santa Brígida. San Germán dice que, así como respirar es signo de vida, así el pronunciar frecuentemente el nombre de María es señal de que ya se vive en gracia divina o de que la vida llegará pronto, pues este poderoso nombre tiene la virtud de obtener ayuda y vida para quienes lo invocan devotamente". (Las glorias de María, primera parte, capítulo X, 4).

Cuando deseamos invocar el Nombre de nuestra Madre, podemos recitar esta hermosa oración escrita por San Bernardo de Claraval:

    "Oh grande, oh piadosa, 
digna de toda alabanza, 
santa Virgen María, 
tu nombre es tan dulce y amable 
que no puede ser pronunciado por nadie 
sin que se inflame de amor hacia ti y hacia Dios. 
Al contrario, 
basta que ocurra a los pensamientos de los que te aman 
para consolarlos e inflamarlos cada vez más con tu amor" 
Las Glorias de María
Parte I
 Capítulo X, 3

Que estos cuatro hechos nos sirvan de estímulo para invocar constantemente el Nombre de nuestra Madre, uniendo nuestros corazones al suyo.

23 de julio de 2026

La revelación de Nuestra Señora a Santa Brígida de Suecia

 


Hoy se conmemora a Santa Brígida de Suecia

Del sitio Gaudium Press:

 Santa Brígida nace en Upsala, Suecia, en 1303. Es hija del gobernador de Uplandia, Birgerio, y de Ingerborg, también de familia patricia. Tiene la gracia de que sus familias paterna y materna eran bastante religiosas, y recuerda con alegría la lectura de vidas de santos que hacía su madre.

Desde pequeña se manifestó la vida mística en ella, tenía visiones. A los seis años tuvo su primera aparición, de la Virgen, de la que fue gran devota por siempre.

Cuando tenía 10 años un predicador explicó la Pasión del Señor; quedó entonces muy impresionada. Esa noche tuvo un sueño en el que Jesús clavado en la cruz le decía: “Mira en qué estado estoy, hija mía.” “¿Quién os ha hecho eso, Señor?”, preguntó la niña. Y el Señor respondía: “Los que me desprecian y se burlan de mi amor”. Desde ese momento la pasión de Cristo fue el eje de su vida espiritual.

Antes de cumplir los 14 años se casa con Ulf Gudmarsson, y del matrimonio nacen cuatro niños y cuatro niñas. Una de ellas es santa, Santa Catalina de Suecia.

En el año 1335 la familia es convocada a la corte del rey Magno II; Santa Brígida sería la principal dama de honor de la reina Blanca de Namur.

El rey fácilmente se dejaba arrastrar al vicio, y la reina, aunque de buena índole, era irreflexiva y amante de los lujos. Santa Brígida se ganó el afecto de los reyes, pero estos no tomaban muy en serio sus invitaciones a la virtud.

Las visiones de la Santa se hicieron por esos tiempos cada vez más frecuentes, y de variados temas. Advirtió al rey de Inglaterra que hiciera la paz con Francia, si no terminaría perdiendo el reino y dejando a sus hijos “en la tribulación y la angustia”. Y muchos otros asuntos. Sin embargo sus hermanos cortesanos no tomaban muy en serio estas comunicaciones místicas.

Muere su esposo Ulf en 1344 y Santa Brígida se dedica más a las obras de Dios. Mientras tanto el prior Alvastra, llamado Pedro, iba consignando las revelaciones de la santa.

En una revelación, la propia Madre de Dios le habla de su papel curativo e intercesor con los pecadores: “Por más culpado que sea un hombre, si viene a Mí con sincero arrepentimiento, estoy siempre pronta a acogerlo. No considero la enormidad de sus faltas, sino tan solamente las disposiciones de su corazón. No me recuso a ungir y curar sus heridas, porque me llamo y realmente soy Madre de Misericordia”.

Un día, por orden de Jesucristo, conmina al rey Magno a que se enmiende o si no enfrentará el juicio de Dios. El rey se corrige por algún tiempo y da grandes limosnas al monasterio fundado por Santa Brígida en Vadstena, fundación que había hecho Brígida siguiendo las órdenes de otra visión.

La tradición cuenta que las constituciones de este monasterio fueron dictadas por Jesús en otra revelación.

En 1349 viaja a Roma y ahí se instala, ayudando a los pobres de la ciudad e instando al Papa a que regrese de su auto-exilio en Avignon. En un viaje que hace a Bolonia se le junta su hija Santa Catalina, quien la acompañaría hasta el fin de sus días.

En la iglesia de San Pablo extramuros se conserva un Cristo ante el que la santa rezaba y que varias veces le habló. En la iglesia de San Francisco de Ripa se le apareció San Francisco de Asís.

Hizo que Urbano V regresara a Roma, aunque poco después este Papa se retiró a Viterbo, luego a Montesfiacone. Regresando de una peregrinación a Amalfi, se le aparece Jesús y le dice que le avise al Papa que pronto morirá y que debe aprobar la regla del convento de Vadstena. Urbano V aprueba la regla y muere cuatro meses más tarde. Luego escribe al nuevo Papa, Gregorio XI, que debe regresar a Roma desde Avignon, lo que hizo cuatro años después de la muerte de la santa.

En 1371 viaja a los lugares santos, según le indicaba otra visión, y va acompañada de su hija Catalina, y sus hijos Carlos y Bingerio. En el camino, Carlos se enamora de la reina de Nápoles que era una mujer casada, y él también. Santa Brígida se aflige, reza mucho, y Carlos muere poco después, en brazos de su madre.

Al regreso de Tierra Santa, Brígida para en Chipre donde clama contra la corrupción de la familia real. Llega a Roma en 1373 y fallece en julio de ese año.

Sus restos son finalmente trasladados a Vadstena, donde aún reposan.

Fue canonizada en 1391.

29 de junio de 2026

Nuestra Señora de Estocolmo


Del sitio Tesoros de la Fe:

Contrariamente a lo que señalan los protestantes, los pueblos sienten una natural necesidad de protección maternal. Un vivo ejemplo de ello es la veneración a la patrona de la capital sueca.

Valdis Grinsteins

Muchas veces, en medio de una discusión con protestantes, estos lanzan una frase que es casi un estribillo: “Sólo Jesús salva”, como si fuera una doctrina que los católicos rechazáramos. Ellos consideran, erróneamente, que presentamos a la Santísima Virgen como si fuera un ser que le disputa el poder a su Divino Hijo, o como alguien que asume una posición contraria a la de Jesucristo en ciertas materias.

Nada sin embargo está más lejos de la verdad. La Virgen María es, entre todas las criaturas, aquella cuya voluntad tiene la mayor consonancia con la de Nuestro Señor Jesucristo, una consonancia total. Nada hay que Dios desee, en lo que Ella no esté en perfecta y amorosa armonía. Por eso, presentarla como si tuviera una voluntad opuesta a la voluntad divina es, además de ignorancia, un grave error teológico. Y a partir de tal error, los protestantes llegan a otro: que a veces Ella pida algo contrario al deseo divino. Sería como una especie de reivindicación indebida.

Tal posición resulta de un raciocinio simplificado: si solo Dios salva, nadie más que Él puede querer salvar. Y únicamente Él puede interceder válidamente para la salvación de cualquiera.

Ahora bien, la verdad es más compleja. Sólo Jesús salva, ningún otro ser puede salvarnos. Pero eso no significa que Él no desee que otros intercedan por la salvación de esta o de aquella persona. Nuestro Señor es, al mismo tiempo, la misericordia infinita y la justicia infinita. Si su infinita justicia quiere castigar a alguien, eso no impide que su misericordia infinita desee encontrar un modo de salvar al pecador, sin violentar la justicia. Esta es la razón por la cual la Santísima Virgen intercede por los pecadores, asumiendo, por así decirlo, el papel de abogada, mientras que su Divino Hijo cumple el papel de justiciero, aunque Él sea la misericordia infinita.

No hay, por lo tanto, dos voluntades divergentes: la de Nuestra Señora, deseando lo opuesto de lo que anhela Nuestro Señor. Ella pide, porque Él quiere que así sea. Ambos desean exactamente lo mismo, si bien que nuestro Redentor lo desea todo en grado superior, pues es Dios.

Quien comprende esta problemática entiende la necesidad de la intercesión de la Santísima Virgen. No una necesidad absoluta, sino por voluntad de Dios. Claro está que podemos pedir las cosas directamente a Nuestro Señor, pero Él mismo desea que la Virgen Santísima desempeñe el papel de intercesora nuestra.

Todos los pueblos sienten esa necesidad de alma. Durante ciertas épocas, los pueblos pueden hasta cerrarse a Ella. Pero las dificultades de la vida terminan forzando a los hombres a reconocer, de algún modo, su insuficiencia y la necesidad de ayuda.

En el siglo XVI, Suecia tuvo la desgracia de abandonar la religión católica, única verdadera. Peor aún, bajo algunos de sus gobernantes se transformó en un país líder del luteranismo. Sin embargo, posteriormente, el interés por la religión se enfrió en el pueblo sueco, siendo hoy Suecia uno de los países del mundo donde es menos practicada. 

Andando por las calles de Estocolmo, es común encontrar carteles invitando a este o aquel templo protestante, en cuyo recinto se va a realizar un concierto musical y durante el cual será pronunciado algún sermón… Lo cual se parece a ciertos mítines políticos: si usted soporta oír al candidato hasta el final, asistirá gratuitamente a un show musical.

En la capital sueca, durante la semana, es raro ver iglesias luteranas abiertas, incluso para quien tuviera un interés turístico en visitarlas. Los domingos, el flujo de personas que van a los templos luteranos no puede ser comparado ni de lejos con el de los católicos en las iglesias de Sudamérica. En la catedral católica de la ciudad, al contrario, se observa un entrar y salir normal de fieles, permaneciendo sus puertas abiertas todos los días. Se celebran misas en la mañana y por la tarde.

La catedral católica de Estocolmo, del punto de vista arquitectónico, presenta una combinación chocante. Su fachada es del siglo XIX, y por ella se ingresa a una iglesia digna, compuesta, elegante, con un ambiente típicamente católico. Pero el lugar donde se encontraba el altar mayor se convirtió ahora en paso o entrada hacia la nueva catedral, de líneas modernas con acentuado mal gusto. Abstrayéndose de la presencia del crucifijo, el edificio podría ser un teatro moderno, de tal forma su arquitectura se opone a la noción de sagrado.

Cuando el altar mayor fue trasladado a la nueva posición, quedó un espacio para dos capillas. Y es justamente en la capilla lateral derecha donde se encuentra la imagen conocida como Nuestra Señora de Estocolmo.

Al visitar la catedral, yo pensaba encontrar tal vez una imagen que hubiera sido salvada del desastre de la apostasía. Pero encontré un ícono de estilo ruso —por lo tanto más cercano al arte bizantino y no al arte nórdico—, lo cual podría suscitar cierta confusión entre los fieles, aunque numerosos íconos sean venerados en muchas iglesias del mundo católico.

Esta imagen es la copia conocida más antigua del ícono de Nuestra Señora de Kazan. Es una reproducción pintada en el siglo XVII, lo que le confiere un gran valor. Fue adquirida en 1987 por el padre Johanes Koch, y rebautizada con el nombre de Nuestra Señora de Estocolmo.

Los fieles acostumbran ofrecer artísticos cirios para ser colocados junto al ícono. En la capilla, construida con buen gusto en estilo tradicional, se pueden notar en la parte superior cirios de diversas procedencias con frases en muchas lenguas.

Hoy en día, más del 20% de la población sueca está constituida por inmigrantes, y los católicos que asisten a las misas dominicales son notoriamente de los más diversos orígenes. Se ven no solo suecos, convertidos probablemente en épocas recientes, sino también africanos, sudamericanos, asiáticos y europeos del sur. 

Es impresionante cómo nadie se incomoda con esta diversidad de procedencias, pues todos sienten la necesidad de una imagen de la Madre de Dios ante la cual puedan rezar. Para un católico, nada más normal. Es muy reconfortante constatar que esa necesidad de la intercesión maternal de la Santísima Virgen, expresada en la veneración a una imagen suya, se ve así atendida. Y eso ayuda a los recién convertidos ––que podrían conservar algunos resabios de la frialdad protestante–– pues pueden observar cómo los católicos, de las más variadas naciones, acuden a rezar por intercesión de la Virgen María, delante de la pintura, con toda naturalidad.

La propaganda revolucionaria mundial elogió durante mucho tiempo a Suecia, presentándola como un país moderno, igualitario, socialista, rico, el “estado del bienestar” por excelencia. No obstante, últimamente casi no se habla más de ello. Y se comprende que las trompetas de la prensa revolucionaria hayan silenciado tales loas, pues en Suecia ocurrió un desencanto con ciertos espejismos y mentiras que estaban en boga. Los socialistas fueron rechazados en las urnas, debido a su política de impuestos y de seguridad social igualitaria, que estaba hundiendo al país. En un reciente referéndum triunfó el sentido común nórdico, siendo rechazado el cambio de la sólida moneda sueca por el incierto euro, la moneda de la Unión Europea.

Pidamos a Nuestra Señora de Estocolmo que favorezca aquellos saludables movimientos de alma y que florezca de nuevo una ardiente devoción a la Virgen Santísima, en la tierra de la gran santa Brígida.

 

27 de abril de 2025

Nuestra Señora le habla a Santa Brígida

 

Del sitio Un Minuto con María:

María confió lo siguiente a santa Brígida de Suecia: “Hija mía, debes tener cinco virtudes interiores y cinco virtudes exteriores. Virtudes exteriores: una boca pura y libre de calumnias; oídos cerrados a palabras vanas; ojos castos y modestos; manos para las buenas obras y pies alejados de la conversación humana.

En tu interior debes tener otras cinco virtudes: amar a Dios con fervor; desearlo con sabiduría; dar bienes temporales con intención justa, correcta y razonable; huir del mundo con humildad y esperar con firmeza y paciencia en mis promesas".

libro 5 (libro de las preguntas)
Capítulo I

1 de marzo de 2025

Promesa de Nuestra Señora a Santa Brígida de Suecia


 Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

Hay días y días, pero ella siempre está. 
Hay días en los que el sol brilla y vemos los milagros alrededor. 
Hay días que parecen noches de tormenta y nos invade el temor. 
Hay días tristes, en los que nos duelen las heridas, la injusticia, el error. 
Más allá de la circunstancia, la Virgen siempre está para abrazarnos con amor.
 
Querida Madre, fuente de ternura y consuelo, 
ayúdanos a encontrar la paz que viene de Dios. 
Guíanos al hablar y al obrar, protégenos bajo tu manto.
 
Santa María, recuérdanos que como Iglesia esperamos contra toda esperanza. 
¿Qué decirte sobre los tiempos difíciles? 
Tú viviste el desarraigo, el rechazo, el calvario. 
Y aquí estás, rogando por nosotros, preocupada por nuestras penas. 
Gracias, Madre, por darnos fuerzas con tu testimonio de fe.

Amén

Santa Brígida de Suecia

25 de marzo de 2024

¿Quién se compadece de Nuestra Señora?

 Del sitio Fundación Cari Filii:

"Miro a todos los que viven en el mundo para ver si hay quien se compadezca de mí y medite mi dolor, mas hallo poquísimos que piensen en mi tribulación y padecimientos. Por eso tú, hija mía, no te olvides de mí, que soy olvidada y menospreciada por muchos. Mira mi dolor e imítame en lo que pudieres. Considera mis angustias y mis lágrimas y duélete de que sean tan pocos los amigos de Dios".

Son palabras de la Santísima Virgen a Santa Brígida a principios del siglo XIV, que resuenan hoy todavía porque continúan siendo verdad. En esas visiones, Nuestra Señora le describió cuáles habían sido las grandes angustias de su vida, representadas por la imaginería cristiana como puñales en el corazón de la Madre de Dios: la profecía de Simeón, la huida a Egipto, la pérdida de Jesús, el encuentro con Él camino del Calvario, su crucifixión y muerte, el descendimiento de la Cruz, la soledad en la que quedó hasta la gloria de la Resurrección…

A quien los medite diariamente con siete avemarías, la Virgen prometió la paz en sus familias, consuelo en los sufrimientos y una protección especial en las luchas espirituales, en particular en el momento de la muerte. La Semana Santa es el momento propicio para meditar en esas siete espadas, sin olvidar que el verdadero dolor de nuestra Madre eran y son los pecados que están en su origen. Nuestros pecados.

7 de octubre de 2023

Conversión en la hora de la muerte

Ejemplo 31 de Las Glorias de María: 

Se refiere en las Revelaciones de santa Brígida que había un caballero cuya liviandad y dañadas costumbres corrían parejas con la nobleza de su cuna. 

Por pacto expreso se había entregado en cuerpo y alma al demonio y por espacio de sesenta años había servido como vil esclavo a su infernal señor alejado de los sacramentos y con una vida rota y descompuesta.

Al fin el hombre cayó enfermo, y Jesucristo, queriendo usar de misericordia con él, dijo a santa Brígida, que mandara a su confesor a visitarlo y le exhortara a confesarse.

El confesor de la santa fue a ver al paciente, el cual le dijo que no tenía necesidad pues se había confesado muchas veces. Fue segunda vez el confesor, y segunda vez, el esclavo de satanás rehusó confesarse. 

De nuevo se apareció el Señor a santa Brígida pidiéndole que de nuevo fuera el sacerdote a visitar al anciano enfermo. Volvió a verlo por tercera vez y le dijo que había vuelto tantas veces en nombre de Jesucristo, porque así lo había pedido a su sierva Brígida para ser instrumento de sus misericordias. 

Estas palabras enternecieron al pobre enfermo y rompió a llorar diciendo: - “Pero ¿hay perdón para mí que durante sesenta años he sido esclavo de satanás y he manchado mi alma con innumerables pecados?” 

- “Ten ánimo, hijo mío" –le dijo el sacerdote– "no dudes de alcanzar misericordia; basta que te arrepientas para que yo, en nombre de Jesucristo, te perdone”. 

Abriendo el pecador su corazón a la confianza, dijo al confesor: “Padre, yo me tenía ya por condenado y estaba desesperado de mi salvación, pero ahora siento tan gran dolor de mis pecados que me da aliento para esperar de Dios el perdón. Ya que el Señor no me ha abandonado, quiero ahora mismo confesarme”.

 Se confesó aquel día cuatro veces con gran dolor; al día siguiente recibió la Sagrada Comunión. No había pasado una semana cuando murió tranquilo y resignado. 

Poco después le reveló Jesucristo a santa Brígida que aquel hombre se había salvado, y que estaba en el purgatorio. Y le dijo más: que se había salvado merced a la intercesión de su Santísima Madre, porque, en medio de sus desórdenes y pecados, había conservado siempre la devoción a sus dolores, pues cada vez que pensaba en ellos no podía dejar de compadecerse de ella.

 ORACIÓN PIDIENDO A MARÍA TRES FAVORES

 Madre mía afligida,
reina de los mártires y de los dolores,
que tanto has llorado a tu Hijo,
muerto por mi salvación.

 ¿De qué me servirían tus lágrimas
si llegara a condenarme?

 Por los méritos de tus dolores
alcánzame el dolor de mis pecados,
y verdadera enmienda de mi vida,
con una constante y tierna compasión
de la Pasión de Jesús
y de tus sufrimientos. 

Si Jesús y tú, siendo inocentes,
tanto habéis sufrido por mí,
obtenedme que sepa sufrir por vuestro amor. 

Señora mía, si te ofendí,
justo es que hieras mi corazón. 

Y si fiel te he servido,
hiérelo también por especial favor. 

Es injusto ver a mi Jesús herido
y a ti, que estás también con él, herida,
y yo, en cambio, encontrarme ileso.

Por la angustia que sentiste, Madre mía,
al contemplar a tu Hijo,
abrumado de penas, muriendo en la cruz,
te suplico me obtengas
la gracia de una buena muerte.
  
Abogada de los pecadores,
no dejes de asistirme
cuando, afligido y conturbado,
esté para pasar a la eternidad.
 
Os invoco ahora por si no tengo voz
para invocar el nombre de Jesús y el tuyo,
y pido a tu Hijo y a ti me socorráis
en el último instante, y ahora digo:
Jesús y María, mi esperanza,
a vosotros encomiendo el alma mía.
 
 Amén.

15 de septiembre de 2023

La devoción de las siete Ave María a Nuestra Señora de los Dolores

 

Del sitio Catholic News Agency:

Se invita a los católicos a contemplar los siete dolores de la Santísima Virgen María de un modo especial el 15 de septiembre, fiesta de Nuestra Señora de los Dolores.

El primer dolor comienza con la profecía de Simeón, un hombre devoto de Jerusalén que conoció a Cristo cuando era niño. Durante el encuentro, Simeón predice el sufrimiento de María.

"He aquí que este niño está destinado a la caída y al levantamiento de muchos en Israel, y a ser un signo que será contradicho (y a ti misma te atravesará una espada) para que se revelen los pensamientos de muchos corazones", le dice, según el Evangelio de Lucas.

Al igual que el primer dolor, los demás dolores de María se refieren a su hijo: la huida a Egipto para salvar la vida del Niño Jesús; la pérdida del niño Jesús en el Templo durante tres días; el encuentro con Cristo camino del Calvario; la presencia al pie de la cruz; la contemplación del descendimiento del cuerpo de Cristo de la cruz; y el entierro del cuerpo de Cristo.

Reflexionando sobre Nuestra Señora de los Dolores en Eslovaquia hace dos años, el Papa Francisco destacó la respuesta de María a estos dolores.

"María, Madre de los Dolores, permanece al pie de la cruz. Simplemente permanece allí. No huye, ni trata de salvarse, ni busca la manera de aliviar su dolor", dijo. "He aquí la prueba de la verdadera compasión: permanecer de pie bajo la cruz. Permanecer allí llorando, pero con la fe que sabe que, en su Hijo, Dios transfigura el dolor y el sufrimiento y triunfa sobre la muerte".

A través de estos dolores, Nuestra Santísima Madre también ofrece esperanza. Ella reveló siete promesas a Santa Brígida de Suecia en el siglo XIV para aquellos que recitan siete Avemarías diariamente mientras reflexionan sobre sus lágrimas y dolores, según el Ministerio de Nuestra Madre Dolorosa (OSMM) en Vandalia, Illinois.

OSMM enumera esas siete promesas de María como:

  1. "Concederé la paz a sus familias".
  2. "Serán iluminados sobre los misterios divinos".
  3. "Les consolaré en sus penas y les acompañaré en su trabajo".
  4. "Les daré cuanto pidan con tal que no se oponga a la adorable voluntad de mi divino Hijo ni a la santificación de sus almas".
  5. "Los defenderé en sus batallas espirituales contra el enemigo infernal y los protegeré en cada instante de sus vidas."
  6. "Les ayudaré visiblemente en el momento de su muerte, verán el rostro de su Madre."
  7. "He obtenido de mi divino Hijo, que aquellos que propaguen esta devoción a mis lágrimas y dolores, serán llevados directamente de esta vida terrenal a la felicidad eterna ya que todos sus pecados serán perdonados y mi Hijo y yo seremos su consuelo y alegría eterna."

Los fieles también pueden pedir la intercesión de Nuestra Señora de los Dolores a través del rosario o coronilla de los siete dolores. La OSMM proporciona instrucciones generales sobre cómo rezarlo: La oración se asemeja a un rosario regular, excepto que hay siete conjuntos de siete Avemarías. Cada una de las siete tandas -compuestas por un Padrenuestro y siete Avemarías- se centra en uno de los siete dolores.

Katie Yoder

22 de abril de 2022

Nuestra Señora Corredentora

 Del sitio 5º Dogma Mariano:

María, la humilde sierva del Señor fue elegida por el Padre y sostenida por el Espíritu Santo en cumplimiento del oficio elegido por Dios con su Hijo Redentor como la Corredentora (“co” no significa igual, sino más bien “con”). Ella fue anticipada como la Corredentora ya en el Antiguo Testamento (cf. Génesis 3, 15; Is. 7, 14) y se convirtió en la Corredentora por su obediencia y libre consentimiento en la Anunciación (cf. Lucas 1, 28). La culminación de su papel como Corredentora con el Redentor le fue profetizado por el poder del Espíritu Santo en el Templo (cf. Lucas 2, 35). Y Ella que comenzó como María, Virgen de Nazaret, se convirtió en la Corredentora en todo el sentido de la palabra mediante su íntima cooperación e intenso sufrimiento con el Redentor al pie de la cruz (cf. Juan 19, 26). 

Como don a la Corredentora por participar con el Redentor en la redención de la familia humana, María también se convierte en Mediadora y Abogada de sus hijos en el orden de la gracia. El Papa San Juan Pablo II concluye, “el papel de María como Corredentora no cesa con la glorificación de su Hijo”.

Para ahondar en la doctrina de esta propuesta del 5º Dogma Mariano, los invitamos a visitar la sección Teología de la Corredención. 

En virtud de la historia reciente, no es de poca importancia que San Juan Pablo II, sin fanfarrias pero de una manera totalmente pública, haya rehabilitado la palabra Corredentora y la haya usado de forma análoga, por lo menos seis veces en declaraciones públicas, esto sin mencionar sus referencias, más numerosas aún, del concepto que representa este término. Analicemos rápidamente la utilización que le ha dado a la palabra Corredentora.

En el saludo que dirigió a los enfermos después de su audiencia general el 8 de septiembre de 1982, el papa dijo: "María, aunque concebida y nacida sin mancha de pecado, participó de una manera maravillosa en los sufrimientos de su divino Hijo, para poder ser la Corredentora de la humanidad".

En ocasión de la fiesta de su santo patrono, Carlos Borromeo, en 1984, el papa ofreció estos pensamientos en su alocución del Angelus en Arona: " Hacia nuestra Señora — La Corredentora — San Carlos volvió la mirada con acentos singularmente revelatorios. Comentando la pérdida de Jesús a los doce años en el Templo, reconstruyó el diálogo interior que pudo haber habido entre la Madre y el Hijo, y añadió: “sufrirás dolores mayores aún, Oh Madre bendita, y continuarás viviendo; pero la vida para ti será mil veces más amarga que la muerte. Verás cómo entregan a tu Hijo inocente en las manos de los pecadores… Lo verás brutalmente crucificado entre ladrones; verás su santo costado abierto por la estocada cruel de una lanza; finalmente, verás derramarse la sangre que tú misma le diste. ¡Y sin embargo no podrás morir!” (De la homilía pronunciada en la Catedral de Milán el domingo después de Epifanía, 1584).

El 31 de enero de 1985, en un discurso pronunciado en el santuario mariano en Guayaquil, Ecuador, habló así: "María va delante de nosotros y nos acompaña. La silenciosa jornada que comienza con la Inmaculada Concepción y pasa por el “sí” de Nazaret, que la convierte en Madre de Dios, encuentra en el calvario un momento particularmente importante. Allí también, aceptando y cooperando con el sacrificio de su Hijo, María es el amanecer de la redención; . . . Crucificada espiritualmente con su Hijo crucificado (cf. Gálatas. 2:20), María contempló con amor estoico la muerte de su Dios, “consintiendo amorosamente en la inmolación de la víctima que ella misma había engendrado” (Lumen gentium, 58) 

De hecho, en el calvario, María se unió al sacrificio de su Hijo que llevó a la fundación de la Iglesia; compartió en lo más profundo de su corazón maternal la voluntad de Cristo “de reunir en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos” (Juan. 11:52). Habiendo sufrido por la Iglesia, María merecía convertirse en la Madre de todos los discípulos de su Hijo, la Madre que los uniría . . . 

Los Evangelios no nos dicen si Cristo resucitado se le apareció a María. Sin embargo, como ella estaba de manera especial cerca de la cruz de su Hijo, también ella tuvo que haber tenido la privilegiada experiencia de su Resurrección. De hecho, el rol de María como Corredentora no terminó con la glorificación de su Hijo.

En el texto anterior, tenemos una buena demostración de las varias maneras en que el Papa describe la colaboración de María en la redención, culminando su referencia con “el oficio de María como Corredentora.” Nótese que en este texto, el Papa presenta la función corredentora de María en relación con la declaración de Pablo, “con Cristo estoy crucificado” (Ga. 2:20) y también en relación con el misterio de su Corazón.

El 31 de marzo de 1985, domingo de Ramos y día mundial de la Juventud, el Papa habló en este mismo sentido, sobre la inmersión de María en el misterio de la pasión de Cristo: "A la hora del Angelus en este domingo de Ramos, que la Liturgia también denomina como el domingo de la pasión del Señor, nuestros pensamientos corren hacia María, inmersa en el misterio de un desmesurado dolor". "María acompañó a su divino Hijo en el más discreto silencio, ponderando todo en las profundidades de su corazón. En el calvario, permaneciendo al pie de la cruz, en la inmensidad y profundidad de su sacrificio maternal, tenía a Juan a su lado, el Apóstol más joven…" "Que María, nuestra Protectora, la Corredentora, a quien ofrecemos nuestra oración con gran efusión, haga que nuestro deseo corresponda generosamente con el deseo del Redentor".

El 24 de marzo de 1990, el Santo Padre se dirigió a los participantes voluntarios de una peregrinación de la Alianza Confederada del Transporte de Enfermos a Lourdes (OFTAL), así como a los enfermos que atienden, con estas palabras: "¡Que María Santísima, Corredentora de la raza humana junto con su Hijo, les otorgue siempre fortaleza y confianza!"

Asimismo, al conmemorar el sexto centenario de la canonización de Santa Brígida de Suecia, el 6 de octubre de 1991, dijo: "Brigidita miró a María como su modelo y apoyo en todos los momentos de su vida. Habló energéticamente del privilegio divino de la Inmaculada Concepción de María. Contempló su asombroso oficio como Madre del Salvador. La invocó como la Inmaculada Concepción, nuestra Señora de los Dolores y Corredentora, exaltando la singular misión de María en la historia de la salvación y la vida del pueblo Cristiano".