Mostrando entradas con la etiqueta San Antonio Abad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Antonio Abad. Mostrar todas las entradas

18 de septiembre de 2025

Nuestra Señora de la Luz de Cuenca


 Del sitio Catholic.net:

 La devoción a la Virgen de la Luz es antiquísima en la ciudad de Cuenca. Del origen y vicisitudes de esta advocación existe una tradición que se mezcla entre la leyenda y la historia.

Cuenta la historia que a lo largo del siglo XII, los cristianos llegan en sus correrías hasta las mismas murallas de Cuenca, sin posibilidades, en principio de apoderarse de ella, ya que era inexpugnable y la idea no muy clara de su conquista hace retroceder ésta hasta finales de dicho siglo. Pero cuando el rey de Castilla, Alfonso VIII decide ir a su conquista nos encontramos ya en el año 1177. Para ello cuenta con el inestimable apoyo del Alfonso II de Aragón, la recién fundada Orden Militar de Santiago y la Orden de los Templarios.

Se cuenta que la aparición de la Virgen de la Luz al rey de Castilla Alfonso VIII, tuvo lugar en sueños; parece que la Virgen había pedido al rey que iniciase la reconquista de la ciudad, pues Ella estaría de su parte prestándole una importante ayuda para que rompiese aquel cerco de rocas. De tal manera que Alfonso VIII tomó la decisión de rodear Cuenca distribuyendo sus fuerzas estratégicamente. Para ello le pone sitio el día 6 de enero de 1177, festividad de los reyes magos. El rey Alfonso VIII pone cerco a la ciudad colocando a su ejército de tal manera que nadie pueda entrar ni salir de ella sin ser controlado por él.

El campamento principal lo mandó instalar en el llamado Campo de San Francisco, donde hoy se encuentra emplazada la Parroquia de San Esteban y la Diputación Provincial. Ordena situar a sus fuerzas de tal manera que no puedan recibir ayuda del exterior ni ninguna clase de víveres, el hambre podría ser su gran aliado ante tan difícil empresa.

Se montan guardias a corta distancia a fin de que no puedan ser sorprendidos, permitiendo sólo la salida de los rebaños de los cristianos que vivían en el interior de la ciudad. De varios rebaños que salieron sólo permitieron regresase uno de ellos, ya que no querían sirviesen las ovejas de los mismo de avituallamiento del enemigo que dominaba y ocupaba la ciudad. Como permitían los cristianos que algunos rebaños de ovejas pastasen en el espacio del actual Recreo Peral y la Puerta de San Juan (entonces Puerta de Aljaraz), fue motivo por el cual un día cuando un grupo de soldados cristianos vigilaban aquella parte del río divisaron como unos asnos y ovejas remontaban el terreno y desaparecían poco después. Con toda rapidez fueron en su busca, pero cuando llegaron al lugar por donde habían desaparecido observaron que había un fuerte portón de madera herméticamente cerrado, por lo que decidieron regresar al campamento y contar al rey lo que habían visto.

Enterado el rey decide que un grupo de hombres expertos estudiase el lugar durante algunos días controlando todo lo que por allí ocurra a cada momento. Sin perdida de tiempo manda a sus mejores hombres con la misión de coger a un pastor cristiano que pase diariamente por aquella puerta y les explique qué deben hacer para pasar por aquel portón y tomar la ciudad. El rey presentía que hallarían la formula, pues tenía plena confianza de lo que la Virgen le prometió en sus sueños. Cuando varios pastores regresaban a la ciudad con las ovejas fueron sorprendidos sin que los vigilantes de las almenas se diesen cuenta del hecho y en la refriega matan a dos de ellos. Cuando se acercaron al tercero (Martín Alhaja) se puso de rodillas gritando que era cristiano y que había recibido un mensaje de la Virgen para ayudarles a entrar en la ciudad. Les indicó que les ayudaría a pasar mezclados entre las ovejas y pasarían la vigilancia del encargado de su custodia por tratarse de un hombre ciego. Con la mayor rapidez fue informado el rey mandando suficientes hombres para que esa misma noche la soldadesca se apoderase de la ciudad.

Se hizo tal como había dicho el pastor, puesto que él se encargó de distraer al ciego, mientras hablaban iba tocando este las ovejas y no se percató de la hábil entrada que hicieron un buen numero de soldados cristianos, ya que se cubrieron con pieles de ovejas que mataron. Una vez dentro se lanzaron sobre los centinelas a los que mataron sin apenas darse cuenta de lo ocurrido. A una señal irrumpieron los soldados que esperaban junto al río y poco a poco pasó parte del ejército, iniciándose combates a lo largo de toda la noche. Cuando al día siguiente el sol inundaba con sus rayos la ciudad ya no era árabe sino cristiana. Era ese el día 21 de septiembre, festividad de San Mateo, cuando el rey Alfonso VIII recibía las llaves de aquella ciudad llamada Cuenca y que había sido calificada de inexpugnable.

Como había prometido aquel joven rey dio inmediatamente la orden de comenzar la ermita, puesto que se habían hecho ya las zanjas y elegido la piedra que se utilizaría. En poco tiempo se levantó siendo bautizada con el nombre de Santuario de la Virgen de la Luz, debido a que un pastor cristiano había visto una luz cuando pasaba de noche por el puente y al acercarse vio a la Virgen con un candil en la mano. También se ha conocido este Santuario con el nombre de la Virgen del Puente.

Y cuenta otra historia que aquella primera noche que el rey durmió en Cuenca tuvo, en sus sueños, una revelación en la que se le indicaba que en una hoquedad que había un poco más abajo del puente musulmán, los primitivos cristianos habían escondido una imagen de la Virgen. Sólo sería preciso efectuar unas excavaciones no muy profundas y rápidamente hallarían la imagen de aquella Virgen. Dio orden para que un grupo de soldados buscasen en el lugar soñado encontrando una preciosa talla de la que sería después denominada Virgen de la Luz, ordenando construir una ermita para recordar el suceso muy cerca de donde fue encontrada.

Es una historia larga y rica en detalles, en nombres, en fechas y en documentos. Los favores recibidos en la ciudad por su mediación, especialmente en el siglo XVIII, fueron muchos, como así consta en documentos de diversas épocas.

Se cuenta que allá por el año 1345 unos frailes llamado "Antoneros" fundaron una especie de convento-hospital en el cual se curaban aquella serie de enfermedades terriblemente peligrosas de la Edad Media, destacando entre todas ellas, el "Fuego Sacro", que algo más tarde recibiría el nombre de "mal francés". Esta congregación hospitalaria de frailes hizo mucho bien a los enfermos, tenían a San Antón como patrono, y precisamente a esta circunstancia se debe esta duplicidad de nombre referido a esta parroquia denominada Virgen de la Luz y San Antonio Abad (San Antón). Las apariciones de la Virgen fueron varias a lo largo de los nueve meses de asedio, motivo por el cual el rey vigiló muy de cerca el levantamiento de aquella ermita cuya construcción primitiva en el siglo XIII ha ido desapareciendo en el transcurso del tiempo debido a las reformas efectuadas, pues la Parroquia es de estilo barroco, quedando aún su portada plateresca.

El santuario actual, construido en 1760, queda a muy corta distancia de donde debió de estar la primitiva ermita. Por su situación junto al puente sobre el río Júcar se le ha conocido también como ermita del Puente, y por ser la sede patronal muchos la conocen hoy como ermita de la Virgen de la Luz.

La venerada imagen fue coronada canónicamente el día 1 de junio de 1950, por el nuncio de S. S. Mons. Cocognani, siendo obispo de la diócesis D. Inocencio Rodríguez Diez. Fue un acontecimiento religioso-festivo de carácter provincial sin precedentes, en el que estuvieron presentes 83 imágenes patronales llegadas de otros tantos pueblos de la provincia.

La Virgen de la Luz, es alcaldesa honoraria de la ciudad de Cuenca. Según escribe Francisco Gómez de Travecedo, la imagen de la Virgen está elaborada con piedra negra y lleva un Niño entre sus brazos y un candil o luminaria en la mano derecha. En esto, por cierto, coincide con una tradición medieval muy extendida en otros lares.

Cristina Huete García  

31 de julio de 2025

Nuestra Señora de La Gorge

 

Del sitio Comblox:

"Un lugar de peregrinación muy antiguo, un curioso oratorio de estilo barroco, cubierto de frescos y dorados renacentistas, en la más pura tradición de la Saboya religiosa...", escribe Roger Frison Roche en Mont-Blanc aux Sept Vallées.

No tenemos datos ciertos sobre el origen de Notre-Dame-de-la-Gorge: se dice que hace 900 años, un ermitaño se habría asentado en este fondo del valle, para recibir y consolar a los viajeros que pasaban por este lugar… El camino conducía al Col du Bonhomme, y desde allí llegamos a Italia. El piadoso ermitaño había organizado un santuario para la "renovación espiritual" de los viajeros. La había dedicado a San Antonio, entonces patrón de los arrieros y guías. Los archivos nos revelan que el pequeño santuario se convertirá en parroquia. El fondo del valle está habitado: en 1338, el "pueblo" de la Garganta tenía treinta "fuegos" (hogares).

Originalmente, el grupo de estatuas colocadas en el nivel superior del retablo ilustraba la Coronación de la Virgen, el decimoquinto misterio del Rosario. María en oración, flanqueada por Cristo y Dios Padre, ocupaba la parte central de la decoración.

Por alguna razón desconocida, el retablo fue desmantelado entre finales del siglo XVIII y mediados del XIX. ¿Quizás para protegerlo durante el período revolucionario? Cuando la volvimos a colocar, pensamos que estábamos haciendo lo correcto al colocar la estatua del Padre Eterno en el centro de la decoración... ¡Pero la escena perdió su significado principal

Durante mucho tiempo, los historiadores del arte, desconcertados por esta Trinidad de cuatro figuras, hablaron de “osadía teológica”. Fue un poco por casualidad, en 1998, al observar la dirección de los ojos de los querubines colocados debajo de cada estatua, ¡comprendimos el significado principal de esta composición!

La fachada del edificio, protegida por su gran techo volado decorado, es comparable, en una versión ligeramente simplificada, a las de las otras iglesias del valle.

Notamos dos cartuchos estucados con sus inscripciones en latín: a la izquierda, está escrito "Quien ha encontrado a María, encontrará la vida" y a la derecha "Sus bases están establecidas en las montañas santas". Una inscripción final es visible en la banda transversal entre la cornisa y el óculo: “Yo soy la Madre de la Bella Bondad”.

Las estatuas, a izquierda y derecha del retablo mayor, evocan a San Antonio, primer patrón del lugar, ya San Bernardo de Claraval, cantor de la Santísima Virgen. Poco a poco, la iglesia se fue enriqueciendo con otros cinco altares, tres de los cuales con retablos dorados. Ahora han desaparecido, salvo las columnas caladas del altar izquierdo y el magnífico friso en relieve, que representa a los ángeles consolando a las ánimas del Purgatorio. El conjunto floral, coloreado y dorado es característico del estilo barroco. A la izquierda, una estatua de San Francisco de Sales –obispo de Ginebra y gran impulsor de la reforma de la Iglesia Católica– sosteniendo en su mano un corazón inflamado, alude a su “Tratado sobre el Amor de Dios” publicado en Annecy en 1616 .

 

14 de junio de 2025

Sobre el Inmaculado Corazón de Nuestra Señora

 


Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

  1. Costumbre: Siempre hay costumbres en la familia y también en lo religioso-familiar. Cuida ese legado, lo que te pusieron en el corazón tus padres, tíos y abuelos. Esa medallita de la familia, esa imagen del santo de la familia o la tradición que dejó esa abuela que tanto marcó o ese abuelo que tanto instruyó. En mi caso, tenemos una imagen de san Antonio, antiquísimo, que mis bisabuelos trajeron de Sicilia y hasta el día de hoy le seguimos rezando; como también tenemos la tradición de celebrar el santo de cada uno de la familia… Son cositas que ayudan a la fe y a la tradición familiar, ¿vos estás cuidando esa tradición de tu familia?

  2. Encontrar: Nunca creas que a Jesús lo tenés y ya, listo. Porque es un constante estar y sí podés tomar distancia de Él porque es una relación y, si te descuidas, puede que luego no lo encuentres. Aprende a buscarlo siempre y a estarte cerca de esa relación alimentando esa relación con Jesús.

  3. Su corazón: En el Corazón Inmaculado de María logramos ver esa actitud de respeto y amor ante su hijo. Porque en el amor verdadero uno a quien ama lo respeta y quien respeta comprende. Hasta incluso en ese amor que vemos en María, sabe que su actuar es muchas veces ser una espectadora de la vida de su hijo. Es comprender que en la implicancia del amor la ayuda y la muestra de amor se da en el ESTAR. Algo bueno está por venir.

26 de diciembre de 2023

Nuestra Señora del Pan

Del sitio Cartántica:

En 1707, la ciudad de Novoli (Le), o Santa María de Novis, en honor de la Virgen María, fue asolada por una terrible tragedia, la peste, que azotó a la población como un reguero de pólvora, diezmándola. Los fieles rezaban a San Antonio Abad y se entregaban al cuidado de los enfermos, pero desgraciadamente la situación empeoraba día a día.

La Virgen, que se apiadó de ellos, se apareció a una joven del pueblo, una campesina sin educación, Giovanna, a la que dio una hogaza de pan, aconsejándole que se la llevara al párroco, que la distribuiría entre los moribundos.

Más tarde, la Virgen será reproducida en una imagen en la que aparece vestida con un largo vestido rojo, un manto azul celeste sobre los hombros y con la mano derecha sostiene el pan milagroso. Sus pies están calzados y detrás de ella habrá un frondoso árbol.

Juana, en cambio, va descalza, lleva una camisa marrón y una falda larga con un delantal en la parte delantera y un chal blanco sobre los hombros.

La joven llevó la embajada al párroco, contándoselo todo, pero éste, un poco escéptico, le dijo que volviera al lugar donde había visto a la Virgen y le pidiera que le enseñara el Ave María y la Virgen, respondiendo de igual modo, convenció al sagaz prelado de que la visión mariana había tenido lugar y que debían seguirse sus instrucciones.

Así que el párroco fue a visitar a los moribundos, distribuyéndoles el "pan de María" y, milagrosamente, muchos se curaron en un abrir y cerrar de ojos.

En el lugar donde la joven se había encontrado con María, se erigió una iglesia en su honor, hacia la primera mitad del siglo XVIII, dedicada en primer lugar a Nuestra Señora de Constantinopla, que contenía una capilla dedicada a Nuestra Señora del Pan, venerada bajo esta advocación.

En 1855, la peste se cebó de nuevo en la provincia de Lecce, pero mientras otras ciudades eran duramente golpeadas por la peste, Novoli, que había invocado a Nuestra Señora del Pan como su protectora, fue inmune.

La estatua original, sin embargo, fue destruida por un incendio en 1929, pero fue reproducida por Luigi Guacci en 1930. Muchos son los milagros atribuidos a la Virgen bajo este título.

10 de mayo de 2023

Nuestra Señora del Milagro de Cocentaina


Del sitio Pía Unión Virgen del Milagro:

Dícese que San Lucas Evangelista pintó esta sagrada Imagen de la Madre de Dios, y estuvo en Jerusalén hasta el siglo V. Que a mediados del mismo siglo fue trasladada a Constantinopla, donde la Emperatriz Pulqueria levantó suntuosa Basilica para su mayor decoro y veneración: y que en el siglo XV Gregorio Bassarión, Patriarca de la Ciudad Imperial, que había sido honrado por el Papa Eugenio IV con el Capelo Cardenalicio, viendo que tan sagrada Imagen podría ser profanada por turcos y cismáticos, llevóla a Roma y regalósela al Soberano Pontífice,en gracia de la distinción que le acababa de hacer. Así lo escribe el R. P. Fr. Agustín Arques, pero la rigurosa critica de hoy sólo admite esta leyenda como tradición piadosa, y como tal la trasmitimos a nuestro pueblo.

Más cierta es la creencia de que nos viene de Roma, pues se funda en un hecho histórico. Dice Escolano que por los años 1445 hallábase el Papa Eugenio IV acosado por el capitán Francisco Sforça, que con muy grande ejercito se había entrado por tierras de la Iglesia , y queriendo defender sus derechos, pidió auxilio al Rey D. Alfonso V de Aragón. Vio muy justificada el Rey la demanda del Soberano Pontífice, y envióle tropas auxiliadoras bajo el mando de D. Jimén Pérez Ruiz de Corella. Era D. Jimén uno de los héroes más insignes de aquel siglo y muy de la privanza del Monarca. Tratábase, además, de defender la causa de la Iglesia y por este doble motivo tomó tan a pecho el valeroso caballero la defensa de los Estados Pontificios , que con júbilo de su alma se los devolvía al Papa el año 1448, después de pasar los mayores trabajos en los años que duró la guerra. Ocupaba ya la Silla Apostólica Nicolás V, el cual, queriendo manifestar su gratitud al invicto capitán, concedióle algunos bienes eclesiásticos. Una de las joyas preciosas que D. Jimén recibió del Papa en esta ocasión fue la santa Imagen de la Madre de Dios de que venimos hablando, y que sin duda alguna estimó muchísimo más que si le hubiera dado la posesión de todo un reino.

Este mismo año de 1448 compró D. Jimén a su Monarca la villa Baronía de Cocentaina, firmándose las escrituras , como dice Escolano , en el sitio de Pompilia, reino de Nápoles, el día 28 de Agosto. Aprovechó el Rey esta buena coyuntura para agradecer a su fiel amigo y leal caballero los muchos y buenos servicios  que había prestado a su Corona, y dióle el titulo de Conde en los estados que le acababa de comprar. Habiendo recibido, pues, el señor de Corella tan noble distinción, partióse a Cocentaina para tomar posesión de su nuevo condado. Quiso tomar el devoto Conde por compañera principal de su viaje la que había de ser verdadera Señora de sus Estados, y él mismo llevó consigo la sagrada Imagen de la Madre de Dios, que el Papa Nicolás V le había regalado, y con gran reverencia la colocó en la Capilla de su Palacio Condal. En esta Iglesia, dedicada a San Antonio Abad (que todavía se conserva hoy en dicho Alcázar), fue venerada esta santa Imagen con el titulo de la Concepción de María desde el año 1448, en que el primer Conde de Cocentaina la trajo de Roma, hasta el 19 de Abril de 1520, en que por un maravilloso y estupendo milagro cambió el antiguo titulo por el que hoy tiene.

Nota de José Luis Salvia:

El milagro de Concentaina ocurrido el 19 de abril de 1520 fue cuando el icono de la Virgen del Milagro de Cocentaina, lloró 27 lágrimas de sangre, hecho que cambió el sentir y la devoción de todo un pueblo.