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28 de julio de 2026

Nuestra Señora que resistió a la bomba atómica

 


Del sitio Descubriendo a María ... nazarena:

Cuando la bomba atómica estadounidense “Fat Boy” destruyó Nagasaki hace 65 años, uno de los edificios quemados fue la catedral Urakami, pero la cabeza de la estatua de madera de la Virgen María que poseía resistió a la deflagración, lo que los japoneses católicos calificaron como un milagro.

La onda expansiva ardiente de la deflagración que devastó la ciudad el 9 de agosto, dejando más de 70.000 muertos, pulverizó las vidrieras y los muros del edificio, carbonizó el altar y fundió la campana.

Pero la cabeza de la estatua de madera de la Virgen María sobrevivió a esa hoguera, y fue encontrada entre la columnas derrumbadas y los restos de la iglesia romana.

El ícono conservó el estigma de la guerra: los ojos se quemaron, dejando las cuencas negras, la mejilla derecha ennegrecida y una fisura que corre a lo largo del rostro como una lágrima.

“Cuando la volví a ver por primera vez, pensé que la Virgen estaba llorando”, confió Shigemi Fukahori, un parroquiano de 79 años que conocía bien la estatua antes de la explosión.

“Era como si nos advirtiese contra los horrores de la guerra sacrificándose”, agregó con una mirada hacia la estatua cargada de emoción. “Es un símbolo importante de paz que debe preservarse siempre”, añadió.

La estatua mutilada está hoy expuesta en la nueva iglesia reconstruida en el mismo lugar, a sólo 500 metros del punto central sobre el que estalló la bomba de plutonio.

Pero la reliquia hizo viajes a través del mundo como símbolo de paz. En mayo estaba en Nueva York en donde se celebró la conferencia de la ONU sobre el desarme nuclear y fue expuesta para un oficio religioso en la catedral Saint-Patrick de la ciudad.

En el camino, los responsables religiosos de Nagasaki presentaron la estatua en el Vaticano, en donde fue bendecida por el papa Benedicto XVI, así como en una ceremonia en Guernica (España), en memoria de la víctimas de los bombardeos de la aviación alemana en 1937 durante la Guerra Civil Española.

“Viajamos por todos lados con la estatua, con la esperanza de que la Virgen María pueda actuar por la paz”, declaró a la AFP Monseñor Joseph Mitsuaki Takami, arzobispo de Nagasaki.

“Existen múltiples maneras de llamar por la paz –por fotos, películas o relatos sobre el horror de la guerra– pero la Virgen atomizada parece tener un poder diferente”, dijo.

Cuando cayó la bomba atómica sobre Nagasaki, vivía en esa ciudad la comunidad cristiana más importante de Japón. Unos 8.500 de sus miembros murieron por la explosión o por las radiaciones y quemaduras.

Cuando algunos sobrevivientes intentan ver esa tragedia como una prueba impuesta por Dios, sus sufrimientos están profundamente anclados en las memorias.

"Estaba muy triste como para llorar, ya que era simplemente inhumano”, confió Fukahori, que se encontraba en el interior de una fábrica cuando la nube atómica se levantó sobre la ciudad.

“Muchos sobrevivientes aun sufren de efectos secundarios de las radiaciones”, agregó.

Numerosos estadounidenses están convencidos de que los ataques nucleares de Hiroshima y Nagasaki eran necesarios para poner fin a la guerra y evitar un desembarco mortífero, pero Takami no está de acuerdo con esta explicación.

“Japón mató a millones de personas en Asia, pero ello no significa que el bombardeo con bombas atómicas sea justificado”, indicó. “La simple posesión de armas nucleares es un pecado”, concluyó.

9 de enero de 2026

Nuestra Señora del Asedio


 Del sitio Facebook:

 A espaldas del Hospital Clínico de Madrid nos encontramos un templete con la imagen de la Virgen de la Inmaculada, conocida popularmente por la Virgen Blanca o Virgen del Asedio. Es el único resto que quedó del Asilo de Santa Cristina, desaparecido durante la funesta Guerra Civil al encontrarse en el terrible frente de Moncloa. La imagen se salvó de las bombas, milagrosamente, al ser protegida en trincheras, aunque su rostro quedó desfigurado por los impactos de balas y así continúa.

El Asilo de Santa Cristina fue construido en 1906, por iniciativa del alcalde Alberto Aguilera, en cuya capilla fue enterrado. Tenia una capacidad de 1.261 plazas para niños y niñas de cinco a quince años y para “ancianos” de 55 en adelante. Desapareció durante la contienda en 1939, de aquí que también se denomine a la Virgen como la del Asedio.

El actual templete lo construyeron, pagaron y conservan los vecinos de la zona, el resto del parque de la Virgen Blanca se encuentra algo descuidado y es una pena, teniendo en cuenta su situación frente al Hospital Clínico, ya que podría ser un magnifico lugar para esperar consultas o para pasear los enfermos, familiares y trabajadores del centro, encomendándonos todos a quien, además de otras muchas cosas, es Salud de los Enfermos, Consoladora de los Afligidos y Auxilio de los Cristianos.

©José Luís CadenasX

11 de diciembre de 2025

Nuestra Señora del Rosario Coronada de Fuengirola

 


Del sitio La Provincia:

La salida procesional de la Virgen del Rosario Coronada de Fuengirola tiene lugar el 7 de octubre de cada año en la Plaza de la Constitución y calles principales del municipio atrayendo a más de 40.000 personas.

La referencia más antigua que tenemos sobre esta celebración nos remonta a la segunda mitad del siglo XIX, más exactamente al año 1867. En las primeras décadas del siglo pasado duraba cuatro días, dedicándose la noche del primero a procesionar la imagen de la Patrona. Al llegar la Guerra Civil la imagen de la Virgen fue destrozada. Durante los años 1937 y 1938 quedaron suspendidos los actos relacionados con la Feria, y sólo se permitieron la procesión de la Virgen y el mercado de ganado por su trascendencia económica.

Cuando se inauguró la nueva iglesia del Rosario (1947), llegó la actual imagen de la Patrona, la cual fue encargada por la familia Villasana. En 1950 el inicio de la feria en honor a la Patrona se traslada al 7 de octubre. Hasta mediados de la década de los 70, la procesión de la Patrona se realizaba por la noche. A partir de 1976, comenzó a procesionarse por la mañana, después de la Misa Flamenca.

En 1954 la Corporación municipal presidida por Antonio Sánchez Cuenca proclamó a la Patrona de Fuengirola ‘Alcaldesa Mayor Honoraria y Perpetua’ de este municipio. Dos años después, y siendo costeado por aportaciones de los residentes, en 1956, le fue entregado el Bastón de Mando, como Suprema Hacedora. Con fecha 29 de junio de 2002 tuvo lugar el acto de la Coronación Canónica de la Patrona de Fuengirola, la Virgen del Rosario.

La celebración comienza con una solemne Eucaristía en la Plaza de la Constitución. Después tiene lugar la Procesión de la imagen de la Virgen del Rosario por las calles del municipio, acompañada por fieles, residentes y miles de visitantes, con la presencia de autoridades, tanto del Ayuntamiento como de las distintas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, de las distintas hermandades y cofradías de Fuengirola, Mijas y Benalmádena. Toda la ciudad y miles de visitantes acompañan en la celebración de esta Solemne Eucaristía, concelebrada normalmente por todos los Sacerdotes de la ciudad y de pueblos vecinos como Mijas.

La Solemne Eucaristía (tradicionalmente llamada Misa Flamenca) combina la esencia del flamenco y cantos andaluces con la devoción a la Virgen del Rosario Coronada. Los participantes en la procesión están ataviados con trajes de faralaes, el típico de Andalucía, o bien con mantilla. Durante su recorrido hay momentos en que se regalan a la Virgen pétalos de flores, arrojados desde los balcones, otros en que se canta y baila, siempre con aire flamenco o rociero. Al final de este cortejo se unen los caballistas, dando una nota singular a esta procesión.

Su recorrido comienza en la plaza de la Constitución, para continuar por la avenida Condes San Isidro, calle Marconi, calle Palangreros, calle Larga, calle España, plaza de la Constitución y a finalizar en su templo.

26 de octubre de 2025

Nuestra Señora del Rosario nombrada alcaldesa en Murcia

 

Del sitio El Debate:

La Alberca, Los Garres y Sucina son tres municipios murcianos que han elegido a la misma alcaldesa. Es nada menos que la Virgen del Rosario. Fue el pasado jueves cuando la Junta municipal de Sucina aprobó el trámite previo para el nombramiento, siempre que el Ayuntamiento de Murcia lo autorice, como ya ocurrió en los otros dos pueblos en 2018 y a en abril de 2024.

La iniciativa ha surgido gracias al trabajo de sendos ayuntamientos con el cronista Antonio Soto Almagro, "para potenciar algunos aspectos culturales", comenta David García Rodríguez, alcalde de Sucina, a La Opinión de Murcia. Entre ellos, destaca la Virgen del Rosario, una talla de 1789 elaborada por el escultor Roque López, que es "la única imagen que se conserva después de la Guerra Civil en las pedanías del campo", continúa el alcalde. También significa, en palabras de Rodríguez, "un nexo de unión o símbolo para la identidad de los sucineros".

Por su parte, el mandatario de Los Garres, Antonio Ramírez, ha defendido la iniciativa alegando: "ponerle un bastón a la Virgen y decirle alcaldesa perpetua no cambia realmente nada". Ha añadido además que la medida no representa un gasto, ni un cargo, "ni perjudica económicamente a otras cosas que esto salga o que no lo haga. Y si la gente se siente bien, pues perfecto".

Si se aprueba el nombramiento, el siguiente paso sería escenificarlo durante las fiestas patronales, como se hizo en Los Garres en 2018, para "darle empaque y fuerza a la Virgen dentro de los actos festivos", explica Rodríguez. No obstante, antes de que esto suceda el consistorio se ha comprometido a recabar un consenso con el pueblo, "la gente de la parroquia, la hermandad y los colectivos. Si no hay comunidad no se llevaría a cabo", concluye.

15 de julio de 2024

9 de septiembre de 2025

Nuestra Señora de Covadonga y las leyendas de su santuario

 

Del sitio Aleteia:

Este santuario católico asturiano es a la vez un destino espiritual y un símbolo de la resistencia histórica de España.

Como escondida en los escarpados Picos de Europa de Asturias, en el norte de España, la Santa Cueva de Covadonga es un lugar rico en historia y significado religioso. Este santuario católico asturiano es a la vez un destino espiritual y un símbolo de la resistencia histórica de España. La cueva está asociada a los inicios de la Reconquista, el esfuerzo cristiano por recuperar tierras del dominio musulmán, lo que la convierte en lugar de peregrinación para los creyentes y en destino de investigación para los aficionados a la historia.

Los orígenes de la cueva como lugar de culto son legendarios. Las tradiciones cristianas locales afirman que Pelagio (el famoso Don Pelayo, no confundir con el hereje británico del mismo nombre), noble visigodo y futuro líder de la Reconquista, persiguió a un criminal hasta una cueva de los Picos. Una vez allí, encontró a un ermitaño rezando a la Virgen María.

El ermitaño pidió a Pelagio que perdonara la vida del hombre porque había buscado la protección de la Virgen. También predijo que Pelagio se refugiaría algún día en la misma cueva.

Esta profecía se cumplió durante la batalla de Covadonga en 718, cuando Pelagio y su pequeño grupo de combatientes se enfrentaron desafiantes a las fuerzas musulmanas. Según las crónicas musulmanas, Pelagio y sus hombres se escondieron en la cueva y sobrevivieron gracias a la miel que encontraron en las grietas de la roca. Por el contrario, los relatos cristianos hacen hincapié en la intervención milagrosa de la Virgen María, cuya protección se consideró la clave de su improbable victoria.

Esto marcó el comienzo de la Reconquista, un momento decisivo en la historia de España.

Tras la victoria, el rey Alfonso I de Asturias honró a la Virgen María construyendo una capilla en la cueva. Dedicada a Nuestra Señora de Covadonga (de cova domnica "Cueva de Nuestra Señora") -cariñosamente llamada La Santina-, el santuario se convirtió en un lugar importante para los peregrinos cristianos. La Cueva Sagrada también albergaba altares a san Juan Bautista y san Andrés, y fue confiada a monjes benedictinos.

La estatua mariana original se perdió en un incendio en 1777, pero una imagen de madera de la Virgen con el Niño del siglo XVI, donada por la Catedral de Oviedo, ocupó su lugar y permanece allí hasta hoy.

En el siglo XIX, el obispo Benito Sanz y Forés dirigió los esfuerzos para restaurar la Cueva Sagrada, que culminaron con la construcción de una nueva capilla de estilo románico. El arquitecto Luis Menéndez-Pidal diseñó la estructura actual, inaugurada en 1874.

La estatua de la Virgen desapareció momentáneamente durante la Guerra Civil española, y fue encontrada en la embajada de España en Francia en el año 1939.

28 de mayo de 2025

Nuestra Señora de Arbas

 

Del sitio Fundación Cari Filii:

La Colegiata de Santa María de Arbas es una iglesia que se encuentra situada en Arbas del Puerto, al norte de la provincia de León (España) y pertenece al Ayuntamiento de Villamanín. Un paso obligado para quienes van de peregrinación a Santiago de Compostela,  recorriendo el tramo conocido como Camino Asturiano.

Su historia se remonta al año 1092, cuando una comunidad monástica, más concretamente canónigos regulares de San Agustín, se asentó en el pueblo de Arbas. En el año 1116 fue fundado un hospital por orden del conde Fruela, cuya finalidad era la de ser albergue de peregrinos en su paso hacia Oviedo.

Precisamente la existencia de ese hospital fue lo que propició que durante el reinado de Alfonso IX, más concretamente en el año 1216, se empezara a levantar, junto al albergue, la Iglesia de Nuestra Señora de Santa María de Arbas.

Durante la guerra civil española, la iglesia fue saqueada, siendo la imagen original de la Virgen pasto de las llamas en el año 1936, y siendo sustituida por una copia, obra del escultor Seoane Otero, de la Virgen del Monasterio de Gradefes. La imagen original forma parte de las reliquias de San Isidoro de León y su romería es el 8 de septiembre.

Ya en los años 60, la Dirección General de Bellas Artes encargó al arquitecto Luis Menéndez Pidal Álvarez la restauración del edificio, siendo su última morada, puesto que su sepulcro se encuentra en el muro septentrional de la colegiata. En el sepulcro, un epitafio ruega a la divinidad: "Oh Dios salva a su alma de la perdición, como él salvó a esta iglesia de la ruina".

Por su parte, la iglesia se puede catalogar como representante del eslabón entre el románico leonés y el asturiano. A la vista de todo el edificio, en él se reflejan y entremezclan varios estilos arquitectónicos. Fue declarada Monumento Histórico Artístico desde el año 1931.

Como suele ocurrir al hablar de este tipo de edificaciones, existen muchas leyendas, siendo la más conocida la del buey y el oso, que se remonta al siglo XVIII.

Según las creencias populares, dos eremitas, que vivían en el lugar donde se estaba construyendo la iglesia, tenían dos bueyes que usaban para acarrear los materiales para la construcción, pero una noche, un oso devoró a uno de los bueyes. Uno de los dos monjes carreteros, en lugar de rendirse a lo que había ocurrido, unció el oso al yugo junto con el otro buey y desde ese momento ocupó el lugar del buey muerto. Por esa razón se representan ambos animales en la portada del lado occidental.

10 de abril de 2025

Nuestra Señora de la Araña

 


Del sitio Patronos de Bordón:

No se conoce cuando fue hallada, era una imagen bellísima, de alabastro ( hay quien dice que de marfil), de 40 cm. de altura, finamente labrada como se puede apreciar en los pliegues del manto y en el trabajo del estampado de la falda.

Muy original la araña bajo la peana simbolizando la tentación y el mal. Atribuida al escultor gótico Pere Johan. Se cree que es del siglo XV.

La tradición dice que un peregrino la dejo en la iglesia sin que nadie le viera salir después, aun estando vigilada la iglesia.

Declarada patrona de Bordón en 1733.  

Para pedir agua y en otras necesidades se la llevaba en procesión al calvario, donde se la hacía una novena. En los días de tronada se la subía a la torre de la iglesia para que así la tormenta pasara de largo. Se recuerda que los vecinos de Castellote decían al ver la tormenta acercarse: "Ya han sacau la espeluzniada de Bordón"

Desaparecida durante la guerra civil, se desconoce su paradero.

En el año 1956 los bordoneros residentes en Barcelona por medio de "La casa de Bordón en Barcelona" hacen entrega al pueblo de una imagen de la Virgen de la Araña, que desde su desaparición durante la guerra civil faltaba en la iglesia.




28 de marzo de 2025

Nuestra Señora de la Carrasca

 


Del sitio Patronos de Bordón:

Fue hallada por un pastor en una carrasca en 1212.

La imagen que fue quemada, junto con casullas y otros objetos de la liturgia de la iglesia, durante la guerra civil. Era de estilo románico, sedente, pliegues rectos, no muy alta, unos 50cm., tallada en madera y con el niño sentado de frente en el regazo sobre la rodilla izquierda. La Virgen lleva una manzana y el niño un libro. 

Se cuenta que al hallarla en 1212, los templarios se la llevaron a Castellote pero al día siguiente estaba la imagen sobre la carrasca donde la encontraron. Otra versión, según pintura de la iglesia, dice que La Virgen de la Carrasca hacía que se les volvieran los pies en dirección a Bordón a quienes intentaban llevarla a Castellote, y se cuenta que en los tres sitios que aconteció eso han salido manantiales de agua. 
Uno de estos lugares es "El pocico de Figuera".

La imagen actual fue donada a Bordón por los Srs. Flo años después de acabada la guerra civil.

Su festividad se celebraba el cuarto domingo de septiembre.

19 de noviembre de 2024

Nuestra Señora de la Luna

 

Del sitio Cofradía de Nuestra Señora de la Luna:

Según la memoria legendaria que ha perdurado entre los pozoalbenses, la aparición de la Virgen se produjo en el siglo XV en el quinto de Navarredonda, en plena dehesa de la Jara que compartían las Siete Villas de los Pedroches, entre las que estaba incluida Pozoblanco.

Nuestra Señora se manifestó en una encina a un pastorcillo natural de la villa madre de Pedroche. El zagal intentó en varias ocasiones llevar la imagen a su pueblo natal pero ésta desaparecía en cada intento y volvía a reaparecer en la misma encina. Finalmente se optó por levantarle una ermita en el lugar de la aparición.

Cabe suponer que a lo largo de los siglos la imagen primigenia debió ser reemplazada por otras sucesivas pero la existente al comenzar el siglo XX fue destruida en los inicios de la malhadada Guerra Civil, cuando se encontraba en la localidad de Villanueva de Córdoba. Por el análisis de los restos de la madera de cedro pertenecientes a una mano original que se conserva, esta imagen había sido tallada durante el siglo XVIII.

Tras el conflicto bélico se decidió adquirir una nueva imagen, encargada en 1948 al escultor valenciano Francisco Pablo. Fue costeada mediante colecta popular y donativos de personas e instituciones relevantes.

El primer retablo con el que contó la ermita y cobijaba a la Virgen fue construido por iniciativa del presbítero y comisario del Santo Oficio Alonso Martín de Villaseca, hermano de la venerable Marta Peralbo, quien en 1678 encargó a un maestro entallador y ensamblador de Torremilano, Alonso Sánchez de Medina, la realización del mismo a cambio de 300 ducados.

Nuestra Señora de Luna ha portado distintos ajuares de joyas a lo largo de los siglos, fruto de la generosidad de sus devotos. La documentación histórica aporta noticias, por ejemplo, de la donación a la Virgen en 1595 de una sortija, puños y cuellos destinados a engalanar la imagen. Destacan igualmente los valiosos mantos realizados en tejidos y bordados nobles.

En siglos pasados el santuario contó además con diversos altares e imágenes como la de el Señor de la Expiación (un crucificado muy venerado), Santa Lucía, San Diego, la Virgen de la Aurora… y cuadros como el dedicado a San Martín, destruidos durante la última guerra civil y después renovados. También contaba con una réplica pequeña de la imagen de la Virgen de Luna conocida como la Aparecida.

Como imagen viajera (a lo largo del año la Virgen se desplaza a Pozoblanco y Villanueva y el resto del año permanece en el santuario), Nuestra Señora de Luna ha necesitado de andas para los traslados y romerías. Las más antiguas de que tenemos noticia datan de finales del siglo XVI y fueron doradas a principios del siglo XVII.

La fama y popularidad de Nuestra Señora de Luna está consignada desde hace siglos. Los pozoalbenses la invocaban con rogativas y la procesionaban en los momentos de necesidad o peligro, como cuando había falta de lluvias (“por los buenos temporales”) o en el caso de epidemias. Un informe sobre la villa firmado a finales del siglo XVIII por el vicario, Bartolomé Herruzo, afirma: “Dentro del Pueblo no hay Santuario e Imagen Célebre, pero sí en el término, a distancia de dos leguas entre Levante y Sur está uno erigido donde se da culto a la Imagen de María Santísima con la advocación de Luna, cuya aparición es antigua, y por su intercesión han logrado los naturales muchos beneficios de la Divina piedad”.

El ayuntamiento pozoalbense decidió en 1960 sustituir el nombre de la denominada hasta entonces calle del Cerro rotulándola con el de Virgen de Luna. Uno de los colegios de la ciudad lleva igualmente su nombre así como numerosas empresas.

6 de septiembre de 2024

Nuestra Señora de Valme

Del sitio Hermandad de Valme:

Para hablar de la Virgen de Valme debemos remontarnos, según una antigua tradición, al año 1248, cuando el rey Fernando III reconquista Sevilla. Tal y como recogen algunos autores - entre otros, Diego Ortiz de Zúñiga y Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber)-, viendo el Santo Rey la dificultad de tomar la capital hispalense y el abatimiento de sus tropas invocó, en el Cerro de Cuartos, a una imagen de la Virgen que llevaba consigo: "¡Váleme, Señora, que si te dignas hacerlo, en este lugar te labraré una capilla, en la que a tus pies depositaré como ofrenda, el pendón que a los enemigos de España y de nuestra Santa Fe conquiste!". La tradición añade que, entonces, ordenó al maestre de Santiago, Pelayo Pérez Correa, que clavara su espada en el suelo, brotando al momento un manantial -la "Fuente del Rey"- que sirvió para calmar la sed de los soldados cristianos.

Una vez conquistada Sevilla, el monarca cumplió su promesa y construyó una ermita en el lugar mencionado, donde entronizó la imagen a la que había invocado y, a sus pies, el pendón arrebatado a los musulmanes. La ermita se convirtió pronto en lugar de peregrinaje para campesinos y aldeanos de las zonas más cercanas. Ya en 1628 consta la existencia de una hermandad, establecida en la capilla para rendir culto a la Señora. En aquella época la fiesta de la Virgen se celebraba el segundo día de Pascua de Pentecostés y hasta allí se trasladaban vecinos de toda la comarca. Pero la devoción a Santa María de Valme arraigó especialmente en el pueblo de Dos Hermanas, lugar al que pertenecía el Cortijo de Cuartos. Así, la imagen se llevaba en procesión de rogativas hasta la iglesia para implorar el auxilio divino si ocurría alguna catástrofe o calamidad.

Sin lugar a dudas, el siglo XIX fue el más decisivo para la historia de la Virgen de Valme. En 1800 la imagen fue trasladada a la parroquia de Dos Hermanas debido a una epidemia de fiebre amarilla. Allí quedó expuesta a la veneración de los fieles de forma estable. Este hecho provocó el abandono de la antigua Ermita de Cuartos.

La historia de la imagen fue conocida por la novelista Cecilia Böhl de Faber ("Fernán Caballero") y la incluyó en su novela "La familia de Alvareda" (1856), ambientada en Dos Hermanas. Los Duques de Montpensier, que entonces vivían en Sevilla, leyeron la obra y supieron del estado de abandono tanto de la Ermita de Valme como del pendón ofrecido a la Virgen por San Fernando. Por ello, determinaron restaurar este último y lo restituyeron solemnemente a la iglesia de Dos Hermanas el 1 de mayo de 1857. Dos años después llevaron a cabo, también, la reedificación de la capilla, inaugurada el 9 de octubre de 1859. Desde esta fecha, la Virgen de Valme permaneció de nuevo en su antigua ermita ya restaurada, pero era tal la devoción que le profesaban los vecinos de Dos Hermanas que, en 1869, se acordó que la imagen permaneciera definitivamente en la capilla sacramental de la parroquia de la villa, donde hoy sigue siendo venerada.

En el año 1870 se reorganizó la hermandad y, gracias al impulso de los miembros de esta y del poeta José Lamarque de Novoa, se decidió realizar, anualmente, una romería otoñal a la ermita de la Señora. De esta forma, el 28 de octubre de 1894 tuvo lugar la primera Romería de Valme, en la que la Virgen fue llevada en una carreta de flores hasta su antigua capilla de Cuartos. Esta fiesta continuó hasta el año 1899 y, tras quince años suspendida, se reanudó en 1916. A partir de entonces se ha venido celebrando todos los años salvo en el primer bienio de la Segunda República (1931-1933) y durante la Guerra Civil (1936-1938). En las últimas décadas la Romería ha adquirido un gran auge, sobre todo desde la Coronación Canónica de la Virgen en 1973, hasta el punto de ser una de las más importantes de Andalucía; por ello, fue declarada fiesta de interés turístico nacional en junio de 1976. Actualmente, se celebra cada tercer domingo de octubre tras una semana de actos y cultos preparatorios (función principal, pregón, quinario, ofrendas y besamanos).

La Virgen de Valme es, sin duda, la imagen más venerada en Dos Hermanas, y posee los títulos de Protectora de la ciudad (1897) y Patrona de su Excmo. Ayuntamiento (1965). Además, en 1995, el Consistorio nazareno le concedió la Primera Medalla de Oro de la Ciudad de Dos Hermanas, que le fue impuesta por el alcalde, Francisco Toscano Sánchez, en la tarde del 14 de octubre, víspera de la Romería.

8 de julio de 2024

Nuestra Señora del Reposo

 Del sitio Rafaes:

La primitiva imagen de la Virgen del Reposo data de finales del siglo XVI, fecha en la que se construyó igualmente el templo dedicada a la imagen, la Parroquia de Nuestra Señora del Reposo.

La advocación del Reposo puede tener dos significados distintos, pero ambos compatibles. Valverde ha estado situado desde siempre en un cruce de caminos, de ahí viene su apellido por su condición de “paso obligado”. La localidad se situaba en medio del camino de Aracena a Huelva, por lo que era un lugar donde muchos peregrinos paraban a reposar. La antigua Facanías era un lugar que invitaba al reposo, de esta forma llegamos al primero de los dos significados del nombre la patrona de Valverde del Camino.

El segundo significado es religioso. La Virgen María y San José huyen a Egipto cuando el Rey Herodes ordena matar a todos los niños varones menores de dos años para eliminar toda posible amenaza en contra de su reinado. En esta huida María y José paran para descansar y dar de amamantar a su hijo, después el niño queda dormido, en reposo. Este es el segundo significado y base de la iconografía de las representaciones marianas del Reposo. Motivo también por el que la imagen de la Virgen del Reposo tiene entre sus brazos al niño dormido y con la otra mano se toca uno de sus pechos que en otra época estaría descubierto, y que por pudor, posteriormente se cubriría. 

La efigie mariana del Reposo más antigua en Valverde podría datar de finales del siglo XVI, ésta se perdería en el siglo XVIII y se realizaría una nueva talla que acabaría reducida a cenizas en 1936 cuando se producen actos sacrílegos en los primeros días de la Guerra Civil.  El 21 de julio de 1936 prenden fuego a la iglesia, pasto de las llamas, la talla del Reposo, desaparece.    

No será hasta el verano de 1940 cuando Sebastián Santos Rojas realice una réplica de la imagen anterior. La hermandad pagaría al imaginero la cantidad de 8.000 pesetas. El 13 de agosto de 1940 fue bendecida por el Cardenal Segura en el Palacio Arzobispal de Sevilla. Posteriormente la trasladarían hasta la finca de Los Cuartos y el 8 de septiembre recorrería 5 kilómetros en procesión hasta el pueblo.

La Virgen del Reposo procesiona dos veces al año. La primera salida es para conmemorar su festividad. Es el fin de semana más cercano al 12 de septiembre. Luego, sale nuevamente el día 1 de noviembre para rememorar una efeméride. El día de Todos los Santos de 1755 la Virgen del Reposo protegió a todos los valverdeños del desastre producido por el terremoto de Lisboa. Fue uno de los terremotos más devastadores y mortales de la historia. El seísmo provocó la muerte de entre 60.000 y 100.000 personas y derrumbó varias ciudades.

El 13 de septiembre de 1756 se reunió el cabildo eclesial y el civil para declarar el Voto a Perpetuidad del día 1 de noviembre como acción de gracias por la protección de la Virgen alrededor de la parroquia. Desde ese día Nuestra Señora del Reposo sale todos los años en la festividad de Todos los Santos.    

En la actualidad la Hermandad está dirigida por una Junta de Gobierno cuyo Hermano Mayor es Alberto González Domínguez. No hay un número de hermanos precisos ya que todo el pueblo es devoto de la imagen de su Patrona. La forma de recaudar fondos para la conservación del patrimonio de la Hermandad no se hace a través de las tradicionales cuotas de hermanos sino a través de las donaciones de los vecinos. Con este dinero se pagan, por ejemplo, las flores que lleva la Virgen todo el año.

6 de junio de 2024

Nuestra Señora de Covadonga de Cillaperlata

Del sitio Condado de Castilla:

Las leyendas que relacionan la virgen de Covadonga y el entorno de Cillaperlata son recurrentes. En general tratan de unir los sucesos de la batalla de Covadonga (722) con acontecimientos de la zona del norte de Burgos, del antiguo ducado de Cantabria. Incluso, en ocasiones, se aduce que la verdadera batalla de Covadonga -un hecho aún hoy en día no del todo confirmado y puesto en duda por muchos historiadores- pudo ocurrir en este área en vez de en los Picos de Europa, haciendo referencia a la denominada Batalla del Negro Día.

Sí hay un hecho histórico de enlace: el matrimonio entre el futuro Alfonso I, hijo del duque Pedro de Cantabria, quien por esas fechas estaría establecido en esta zona del norte de Burgos tras perder su centro de poder de Amaya, y Ermesinda, una hija del rey Pelayo. Las tradiciones de la zona de Cillaperlata aseguran que tras la batalla de Covadonga, Ermesinda estuvo de novicia en el monasterio de San Juan de la Hoz de Cillaperlata.

Sea como fuere, lo que sí es cierto es que en Cillaperlata se conserva una Virgen de Covadonga que en repetidas ocasiones se ha relacionado con la Virgen de Covadonga asturiana. Posiblemente a causa de estas vinculaciones que había entre Cillaperlata y Asturias, en el siglo XII se tallaron dos imágenes gemelas de la Virgen de Covadonga que acabaron una en el Monasterio de San Juan de la Hoz de Cillaperlata y otra en el Monasterio de Covadonga en Asturias, donde se conservaron durante siglos. 

Pero en el año 1777 un devastador incendio destruyó por completo el interior de la Santa Cueva Asturiana y la talla de la Virgen de Covadonga se quemó, desapareciendo para siempre. A partir de esa fecha la única talla original de la Virgen de Covadonga que queda es la que se encuentra en la parroquia de Cillaperlata. La imagen de la Santa Cueva fue sustituida por otra de  gran belleza pero con muy poco parecido a la original.

Al comenzar la Guerra Civil, la imagen asturiana desapareció seguramente para preservarla del expolio y, al finalizar la guerra, el Cabildo de Asturias estuvo haciendo gestiones con la intención de llevarse la talla burgalesa al santuario asturiano. Pero no lo consiguieron, seguramente porque la talla asturiana apareció en la embajada de París al acabar la contienda española. Por lo tanto, la imagen de la virgen de Covadonga original se encuentra en Cillaperlata

En el verano del año 2001 se celebró en Asturias una exposición con motivo del centenario de la basílica de Covadonga con el título "Covadonga, iconografía de una imagen", donde se expusieron casi 400 piezas dedicadas a la Virgen y al santuario. La fundación organizadora del evento pidió al pueblo de Cillaperlata la talla de la Virgen durante los dos meses que duró la exposición, y a cambio la Virgen fue restaurada en un taller de Burgos.

La imagen de la Virgen de Covadonga de Cillaperlata es una talla de estilo románico, policromada, sedente y con el Niño en el lado izquierdo tal y como se presenta en los siglos XII-XIII. Además tiene corona y el Niño también ostenta en su mano izquierda la bola del mundo. La imagen se apoya en un capitel de hojas. Es de lamentar que por deterioro del tiempo haya perdido claramente la expresión de los ojos y parezca una virgen ciega o con los ojos cerrados. Sería necesaria una pronta restauración, pues es titular de la Parroquia y ocupa el sitio central del retablo de la iglesia.

Su fiesta, según los libros parroquiales, se celebraba tradicionalmente el día 15 de agosto de manera discreta cuando la ermita era filial de la parroquia monasterial o prioral. Actualmente parece que no tiene día señalado.

27 de marzo de 2024

Nuestra Señora de la Esperanza de Triana

Del sitio Hermandad Sacramental Esperanza de Triana:

La imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, de 1.70 metros de altura, conserva desde sus orígenes el cuerpo y el cuello, respondiendo a las características formales de las imágenes del siglo XVII. Su autoría es incierta y en las diversas atribuciones ha pesado más lo pasional que lo científico. Los últimos estudios comienzan a arrojar cierta luz sobre un proceso en el que cada uno dejó su impronta, siendo el resultado de la misma, una dolorosa con una fuerza asombrosa, que concita el amor de todo aquel que la observa.

Triana, como centro del fervor popular a la Virgen de la Esperanza, se extiende más allá de las propias fronteras, haciéndose partícipe de su devoción universal. La dolorosa debió sufrir una importante restauración en 1816, realizada por Juan de Astorga con motivo de la inauguración de la Capilla. Algunos especialistas apuntaron que era obra de este escultor, aunque es una hipótesis actualmente en revisión. En 1898 se produjo un incendio fortuito en la Iglesia del Convento de San Jacinto, donde tenía su sede la Hermandad. Su extinción por parte del párroco y otras personas, no impidió que causara graves daños y desperfectos en la talla de la Virgen. La restauración realizada por Gumersindo Jiménez Astorga, fue la primera de las intervenciones más determinantes en la configuración de las facciones de la Virgen. Costosa y bastante compleja, otorgó a la Esperanza la mascarilla y el modelado que hoy conocemos. 

Un papel colocado en el busto de la Santísima Virgen, sirvió durante muchos años de recordatorio de aquel suceso: “Esta imagen de la Virgen de la Esperanza, sufrió un terrible incendio en la tarde del día 2 de Mayo de 1898, en que fue destruida en gran parte, encargándose de su restauración el antiguo escultor sevillano D. Gumersindo Jiménez Astorga, que la dejó en su más perfectísimo estado, y costeó su restauración Dª D.G.A., señora muy piadosa”.

Con el paso del tiempo, los vecinos del barrio no terminaban de identificarse con una dolorosa que poseía frialdad y un aspecto nacarado. El sustancial cambio en los rasgos de la Esperanza, llevó al descontento y la añoranza de aquella gracia y color moreno de antaño que poseía antes del desafortunado incendio. Causa de esto debió ser la restauración que realizó José Ordóñez Rodríguez en 1913.

Durante esta restauración, José Ordoñez devuelve a la Santísima Virgen el antiguo esplendor que la hace una Imagen singular, y que había perdido con el incendio de 1898 y la posterior restauración de Gumersindo Jiménez Astorga. Le aplica de nuevo sombra a los párpados y a las cejas además de devolver matices más cálidos a la pátina de la Santísima Virgen. Sus manos en la década de los años veinte se caracterizan por sus amplios dorsos y dedos escasamente flexionados. El resultado de la intervención es sublime, magistral y magnificente. En Nuestra Señora de la Esperanza se encontraba la primera Imagen castiza de la Semana Santa de Sevilla. Fue en 1916, cuando el escritor Eugenio Noel en su libro “Semana Santa en Sevilla”, la compara con la mujer de un torero por sus ojos y espesas cejas negras. De alguna manera, el pueblo buscaba identificar los rasgos de su Virgen con los de una mujer andaluza, y el resultado fue arrebatador.

Llegado el año 1929, la ciudad se viste de gala para celebrar la Magna Exposición Iberoamericana. El 24 de Septiembre de 1929 se inauguró en la Parroquia del Divino Salvador la segunda fase de la Exposición Mariana, en la que participaron entre otras Imágenes de gran devoción en el pueblo de Sevilla, la de Nuestra Señora de la Esperanza. Para aquel momento, Antonio Castillo Lastrucci le sustituye las manos, componiendo las más bellas de toda su producción, le refuerza los ensambles de la castigada mascarilla con telas encoladas, y le aplica nuevos aparejos junto a una nueva policromía que intensificara los rasgos castizos característicos de la Imagen Sagrada. La clausura de la Exposición aconteció el 1 de Diciembre, día en que por la tarde regresaba en su paso de palio hacía el viejo arrabal la Santísima Virgen de la Esperanza, en loor de multitudes.

Posteriormente, a la imagen se le sustituyó el candelero en mayo de 1936 y de nuevo en octubre del mismo año, realizado por el entonces primer prioste de la Hermandad, José Rodríguez Martínez. Dicho candelero fue sustituido nuevamente en febrero de 1981 por Luís Álvarez Duarte,(*) quien a su vez le incorporó nuevos brazos articulados y le retiró el sistema de enganche del manto a la nuca. Al componer el candelero de la Virgen para que éste pudiera desmontarse del busto en aquella primera mitad del siglo XX, se destrozó parte del apunte transcrito anteriormente, que recordaba la restauración acometida tras el incendio de 1898 en la Iglesia de San Jacinto. El recordatorio colocado en el busto, fue sustituido por otro que además de copiar al anterior, añadía el siguiente comentario: “Este escrito es copia del que la Virgen tenía en la parte baja del busto y que hubo necesidad de mutilar al poner a la imagen la planchuela con el tornillo que actualmente tiene para que sea el candelero de quita y pon en mayo de 1936”.

Durante los primeros meses de la Guerra Civil, la Virgen de la Esperanza tuvo que ser ocultada para no sufrir daño alguno. En los años posteriores, se produjo la eclosión de la Esperanza con un patrón de belleza absoluto e inigualable. El resultado de este proceso había sido madurado con la llegada de su antiguo vestidor, Fernando Morillo, quién concibió a la Esperanza como la más viva imagen de una Madre. En ese tiempo es cuando nace el lenguaje de las manos de la Esperanza. En ella, la mano derecha se extiende para ofrecerle el pañuelo al pueblo, mientras la izquierda señala hacía el ancla de su pechera en una hermosa reafirmación: “Yo soy la Esperanza, toma mi pañuelo”.

Casi cinco décadas transcurrieron hasta que la Virgen no necesitó una nueva restauración. La policromía de Castillo no aguantaba más, y se había oscurecido progresivamente por problemas en el soporte. Esta vez fue el escultor y hermano de la corporación don Luís Álvarez Duarte, quien tuvo que retirar algunas telas encoladas que fijaban la mascarilla en su parte inferior. Lo primero que se realizó fue una copia exacta en marmolina de la imagen. Luego se empezó con la limpieza y en palabras del propio Luís Álvarez Duarte “la encarnadura que le hizo don Antonio Castillo estaba prácticamente pasada y torcida. Y entonces es cuando entro a hacer la limpieza total con el decapante. Ya cuando he empezado puedo comprobar con enorme satisfacción como en la nariz, boca y barbilla van desapareciendo grumos de óleos y bastantes repintes y puedo comprobar cómo tiene la imagen modelado el paladar, la lengua y también una dentadura casi perfecta, cosa que antes no se apreciaba. Lo mismo me ha ocurrido con las fosas nasales que antes solamente las tenía señaladas y ahora las tiene perfectas como se podrá comprobar. Quiero que quede bien claro que estoy consolidando y encarnando a la Stma. Virgen, no creando (…) don Antonio Castillo le dio prácticamente aparejos y yesos a toda su cabeza”.

En esta última intervención, Álvarez Duarte resanó y consolidó la talla, eliminando los aparejos y yesos que le dio Castillo, y posteriormente pasó a reencarnarla totalmente y a la colocación de unas nuevas pestañas y lágrimas de cristal, éstas últimas más finas que las de Castillo, pero respetando el número de cinco y su ubicación.

En una conferencia pronunciada por el propio Álvarez Duarte con motivo del XXV Aniversario de la Coronación Pontificia de la Santísima Virgen afirmaba, sin dejar lugar a las dudas, que por la forma en que tiene tallada la Sagrada Imagen el paladar de la boca, la dentadura o el cuello puede fecharse a Nuestra Señora de la Esperanza como obra del siglo XVII sevillano.

En resumen, digamos que la Esperanza no tiene una edad concreta, es la visible huella del paso del tiempo, y el aroma de una Triana que nunca se apaga. Como escribió Eugenio Noel en 1916: “..Diga oste , Zeño, que eza Virgen no la iso nadie; tiene en zu cuerpo un peaso de cada trianero..”.


(*) Nota de José Luis Salvia: Escultor del Cristo de los Futbolistas que se expone en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.



26 de marzo de 2024

Nuestra Señora de los Ángeles de Getafe

Del sitio Diócesis de Getafe:

Según la tradición la devoción a “Nuestra Señora de los Angeles” está unida a su santuario en el Cerro de los Angeles, junto al camino que de Madrid se dirige al Sur de la península. Muchos viajeros se han detenido en esta tierra al Sur en la Provincia de Madrid, habitándola; han reencontrado en la Virgen María su raíces y la acogida de su oración creyente.

A partir del siglo XVII consta documentación escrita sobre esta devoción. Según la tradición precedente, unos pastores hallaron la imagen de la Virgen en lo alto del Cerro en una noche de tormenta. La imagen gracias a la notable devoción del pueblo cristiano ha sido viajera desde tiempos remotos a Pinto, a Getafe, en los momentos de sequía, de plagas y de epidemias; sin embargo el relato nos dice que siempre ha regresado al Cerro.

La iglesia de Getafe, diócesis constituída en 1991, en un tierra donde la Virgen María es venerada significativamente por doquier, dirige su plegaria de unidad en el Espíritu a esta advocación de María que la ve Reina de los ángeles y madre nuestra.

La devoción de las gentes de Getafe y de la comarca a la imagen de Ntra. Sra. de los Angeles se pierde en la memoria de las generaciones. La leyenda o relato originante nos cuenta que unos pastores hallaron la imagen de la Virgen en lo alto del Cerro, en una noche de tormenta. También nos dice, que la llevaron a Pinto y la imagen desapareció durante la noche, regresando al Cerro. La trasladaron a Getafe y volvió a ocurrir la mismo. Ante estos sucesos extraordinarios el pueblo construyó una ermita a la que llamaron, como a la imagen, Nuestra Señora de los Angeles.

Hasta el siglo XVII no existe documento escrito sobre la devoción a la imagen de Ntra. Sra. de los Angeles. Las relaciones de los pueblos de España de 1576 (Felipe II) no menciona ermitas o santuarios en la zona. Las hipótesis de algunos historiadores a partir del silencio de las crónicas se atreven a pensar que fuera traída por los frailes del Paular ya que eran devotos de esta advocación.

Otro dato significativo es que el párroco de la Magdalena D. Eugenio Ximénez mando esculpir la imagen. Según consta en el archivo, fue entregada por el escultor el día de la Inmaculada Concepción del 610, siendo colocada con honores en la casa del Paular hasta el año 1.616, mes de abril cuando se celebraron las primeras fiestas en su honor.

La devoción es indicada por las crónicas de personaje ilustre que desvían su camino para poder contemplar la imagen, con fama de milagrosa.

Don Diego Santos Reolid, párroco de Santa María Magdalena, solicitó a la Santa Sede una concesión o privilegio especial para dar categoría al culto en honor de Nuestra Señora. Fue D. Francisco Pérez y Cuesta, a la sazón comisario de la Santa Cruzada, quien recibió, en su sede de Teruel, un Breve Pontificio del Papa Benedictino XIV en el que concedía a los getafenses y su comarca una serie de beneficios. En el documento se expone el beneficio otorgado: “Que habiendo confesado y comulgado visitasen devotamente l-Sic-de Getafe, Diócesis de Toledo, en un día del año en que señalara el ordinario de sus primeras vísperas, hasta dicho día al ocaso del sol y allí rogaren a Dios Nuestro Señor por la paz y la concordia entre los príncipes cristianos extirpadores de los herejes y demás necesidades de su indulgencia … ” La duración del privilegio, según lectura del Breve Pontificio, no podía pasar de siete años. En el mismo se hace referencia a determinadas condiciones: prohibición de todo signo externo, publicación del mismo en imprenta, sólo se notificará desde el púlpito de las iglesias o a través de Cédulas de mano.

La imagen se hace peregrina ante la adversidad. En el año 1.612, ante la sequía en los campos, el primer domingo del año, Jubileo del Rosario, la imagen de la Virgen sale en procesión de Rogativas desde la parroquia de Santa María Magdalena, junto con la imagen de la Virgen de Butarque, patrona de Leganés.

En mayo de 1.726 la imagen salió del Cerro hasta la Parroquia con motivo de una terrible plaga de langosta y de una prolongada sequía. Permaneció en la parroquia de Santa María Magdalena desde el día 3 de mayo hasta el 25 de agosto.

A finales de 1.750 debido, también, a la escasez de agua, se trajo a la Virgen hasta la Parroquia. Se nos narra, que fue tal la cantidad de agua, que cayó durante la misma procesión y durante la novena que, los getafenses organizaron una gran fiesta como agradecimiento.

Este amor a la Virgen María, se traduce en un influjo de vida espiritual y religiosa para toda esta comarca, y también para Madrid, por esa razón, en el año 1.774 el Arzobispo de Toledo, Cardenal Lorenzana otorgó la especialísima concesión de que: “Durante los cultos que se celebran en la iglesia parroquias de Santa María Magdalena, durante los tres días de la Pascua de Pentecostés que la imagen de Nuestra Señora. está presente, se puede exponer y hacer presente la Divina Majestad Sacramentada”.

Asímismo, D. Gregorio Esquileta, párroco de la Magdalena, en unas declaraciones al Arzobispo de Toledo, fechada en julio de 1.786 dice: “Que la población está compuesta por 830 familias, que suponen unos 3.400 personas”. Y con relación a la Virgen de los Angeles afirma: “Sobre un cerro más allá del Camino Real nuevo y algo más de media legua está el Santuario de Nuestra Señora de los Angeles, venerado en el contorno, visitado con mucha frecuencia y número de Madrid”.

Se tienen noticias de correcciones hechas por los arzobispos de Toledo; una fechada en 1793 a través del oidor del Arzobispo de Toledo, en la que indica a los mayordomos, que se abstuvieran de colocar la imagen debajo de una especie de tienda de campaña, por estar reflido con la seriedad del culto litúrgico. Y les indica unas bases, a tener en cuenta, para colocarla en un dosel… otras por exceso de las fiestas programadas en su honor, que, según referencia de la corrección, rayan en paganas.

D. Miguel Rosillo Montoya, presbítero y teniente vicario de Santa María Magdalena, en el prólogo de la novena a la Virgen, que él escribe en el año 1.807, dice así: “El pueblo de Getafe tiene el privilegio hermoso y amable de Nuestra Señora de los Angeles que se venera en la ermita del Cerro de los Angeles – ya cae en desuso el nombre de Almodovar (como se le llamaba antes)- y en quién siempre se haya el amparo, pues no ha habido vez alguna que se haya recurrido en su conflicto que no haya quedado socorrido…” Y agrega: “Desde el año 1.680 que es tiempo que nos acordamos (sic), siempre que se ha traído en rogativas por falta de agua ha habido siempre su favor. Díganlo los lugares vecinos, que son fieles testigos de sus finezas” y continua “Que escribe esta novena para los fieles de este pueblo como los innumerables devotos de Madrid y lugares del contonio que franquean la visita de esta soberana imagen en su Ermita.”

A principios de siglo y en modo especial, a raíz de la guerra civil del 1936-39 el cerro de los Angeles fue un centro de peregrinación, unido a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Así lo manifiesta la magna peregrinación a nivel nacional al Cerro de los Angeles ante los continuas ataques a la Religión por la República. La nota significativa es que los peregrinos portaban la medalla de la Virgen de los Angeles con un lazo azul. La peregrinación tuvo lugar el 25 de diciembre de 1.935 y fue presidida por el Excmo. Sr. D. José María Salvador, obispo; dio comienzo el acto con el rezo del rosario y la letanía, finalizando con la procesión de la imagen de la Virgen y la bendición del Santísimo. Se congregaron más de 30.000 personas.

1 de febrero de 2024

Nuestra Señora de las Lágrimas y Favores

Del sitio Hermandad Sacramental y Reales Cofradías Fusionadas:

La Sagrada Imagen de María Santísima de Lágrimas y Favores, representa una dolorosa de las llamadas de vestir, siendo una imagen de devanadera.

La primitiva imagen del siglo XVIII, de autor desconocido, recibía culto en la Capilla de las Ánimas Benditas del Purgatorio de la Parroquia de San Juan Bautista, tras la guerra civil el Párroco D. Emilio Cabello Luque le encomendó su culto a la Hermandad Sacramental y Reales Cofadías Fusionadas.

La talla de la Virgen se perdió en el incendio de la Capilla de la Exaltación en 1980 al estar en el lateral derecho de la susodicha.

La nueva talla es obra de D. Antonio Joaquín Dubé de Luque, en ella recrea los postulados generales de su obra, dominados por el influjo de la talla sevillana de la Macarena, como puede apreciarse en el modelado del entrecejo. No obstante en esta obra, Dubé prescinde de uno de sus elementos más típicos como es el corte redondeado de la cara para incorporar un mayor afinamiento del rostro que confiere a la talla un semblante más juvenil de lo que venía siendo habitual en su producción.

Su bendición fue el 21 de Marzo de 1982 y siendo sus padrinos el Hermano Mayor D. Marcelino Aguilar Damián y su esposa D.ª Manuela León Gómez.

13 de diciembre de 2023

Nuestra Señora de España

Del sitio Official Press:

La historia de la "Madonna di Spagna" es ciertamente curiosa. Se trata de una talla del siglo XV que llegó por mar a la costa de Cerdeña. Allí, desde el año 1937, se venera en una de las capillas de la iglesia de Santa Sofía de San Vero Milis, una pequeña localidad de la provincia de Oristán, en Cerdeña, pero su origen es desconocido.

Siguiendo el curso de las mareas, se cree que llegó desde alguna población de la costa mediterránea. Se cree que fue arrojada al agua por alguien que quiso salvarla de las llamas durante los numerosos saqueos que sufrieron las iglesias durante la persecución religiosa de 1936. 

Hace unas semanas, el sacerdote sardo Ignazio Serra, a su paso por la diócesis de Valencia, ha realizado una petición -abierta a cuantos puedan colaborar- para descubrir cuál es el verdadero origen de esta imagen.

La talla, que en su día debió de ser policromada, ha perdido todo rastro de pintura. No hay estofados ni adornos y se muestra con evidentes signos de quemaduras en la zona del vientre. A la Virgen, que recuerda una "Virgen de la Leche", le falta uno de sus brazos y al niño, que sostiene amorosamente entre sus brazos, una pierna. La finura de sus rasgos habla de un trabajo delicado y una ejecución exquisita.

A la Virgen, el pueblo de San Vero Milis la llama la "Madonna di Spagna" porque sus lugareños creen que su origen puede ser España y, en concreto, la costa mediterránea. Por ello, el sacerdote Ignazio Serra explica que están tratando de saber cuál es el verdadero origen de la talla.  “Creemos que podría ser de algún pueblo costero de la diócesis”, afirma.

Quizás podría haber sido transportada por algún barco que hubiese naufragado en la zona. Pero el sacerdote asegura que en general, las estatuas encontradas en el mar son los mascarones de proa del barco u otros elementos decorativos que, caídos del barco o tras un naufragio son llevados a tierra, a veces en estado ruinoso. Y este caso es diferente, “tanto por la singular quemadura en el centro de la estatua como por la alta factura de la misma”, explica.

La talla de la "Madonna di Spagna" llegó un 26 de marzo de 1937 a la costa oeste de Cerdeña, donde fue encontrada por el pastor, Daniele Zou, medio sumergida en la arena. 

El pastor, con ayuda de un compañero, trasladó la talla hasta Sa Chea Istallanu, donde se encontraba su cabaña. Allí le construyó un altar y cada día le ponía flores. 

Al poco tiempo, la hija de los patronos del pastor enfermó gravemente, a causa de una doble bronconeumonía. Afortunadamente sanó y su curación se atribuyó a la "Madonna". Aquella noticia corrió como la pólvora y llegó hasta San Vero Milis que “hizo suya” a la "Madonna". Desde entonces se venera en Santa Sofía.

Tal y como nos comenta Serra, ahora tratan de averiguar la parte de la historia que se desconoce. “Conociendo la naturaleza de las mareas, la imagen llegó hasta Sa Praja Manna procedente de la costa española. En un primer momento viajamos a Menorca, en busca de alguna pista sobre el origen de la talla”, indica. Su investigación se centró en Fornells, el pueblo más cercano a la isla italiana, “pero en Menorca no se encontró ninguna documentación sobre una talla de madera de estas características”. 

“Durante la Guerra civil española, los religiosos sufrieron la persecución y las iglesias fueron asaltadas. Los altares, las imágenes sagradas, las estatuas y el mobiliario se destruían o incendiaban y evidentemente, y tal como se encontró, esta Virgen con el niño también fue quemada. Alguien la debió rescatar del fuego y huir con ella y para salvarla se arrojó al mar. Por ello pensamos que tiene que pertenecer a alguna parroquia o capilla muy cercana a la playa”. 

Bien es cierto que a pesar de tener la hipótesis de cómo pudo llegar hasta Cerdeña, no fue posible, ni siquiera con investigaciones posteriores, encontrar testigos del hecho. 

Así es como el sacerdote Ignazio Serra pide ahora la colaboración de todos los que puedan para tratar de descubrir la historia de una Virgen rescatada de las llamas y lanzada al mar al inicio de la Guerra Civil. Llevada por las corrientes marinas, encontró refugio en la cabaña de un pastor de la isla de Cerdeña. 

6 de diciembre de 2023

Nuestra Señora de la Salud de Alcantarilla

Del Blog Now City:

Las características particulares que concurren en las dos imágenes de la Virgen que han recibido culto como patrona de Alcantarilla -la destruida en la Guerra Civil y la actual- bajo la advocación de La Salud, constituyen un interesante motivo para un análisis histórico-artístico. En ambos casos, se trata de una representación de María Niña que corresponde a la Presentación de la Virgen en el Templo, lo que confiere a nuestra patrona una destacable singularidad iconográfica en el ámbito de la región de Murcia.

Aunque la imagen actual de Ntra. Sra. la Virgen de la Salud data del siglo XX, la tradición y la historia de la Virgen, se remonta a la Edad Media, pero la ausencia de documentos que versen sobre la aparición, leyenda y cambio de advocación de la primitiva imagen nos impide precisar con certeza sus orígenes y características formales. 

Cuenta la tradición que, junto a la ribera del río, entre el Puente de las Pilas y la Rueda, antiguo emplazamiento de la población de Alcantarilla, apareció la imagen de una Virgen Niña de pequeña talla; por ello la llamaron Virgen de la Presentación o Nuestra Señora la Pequeña. Esta tradición popular mantenida por los alcantarilleros puede fundamentarse si tenemos en cuenta que, a finales del siglo XIII, existía un “monesterio de freyles de penitencia” ubicado cerca de la acequia, que coincidiría con el comienzo en Europa de la expansión de esta iconografía de la presentación de María en el Templo, a través de las órdenes monásticas. 

Otros autores apuntan que sus orígenes se remontan a época visigoda, como una imagen venerada y escondida, con anterioridad a la conquista del reino de Murcia por Alfonso X el Sabio, una hipótesis que hasta la fecha es imposible de determinar, al menos desde el punto de vista documental e iconográfico.

A principios del siglo XVII, la intercesión de la Virgen en la erradicación de las epidemias que azotaron la comarca motivó su cambio de nombre, pasando a denominarse, en los siglos sucesivos, Nuestra Señora de la Salud. La primera referencia escrita a su carácter milagroso es el informe de Fray Juan de Pereda, Los mudéjares murcianos en vísperas de la expulsión, año 1612 : una imagen devotíssima de Nuestra Señora que hiço un milagro en uno dellos de salud. Asimismo, a principios del siglo XVIII, en el manuscrito de don José Villalva y Córcoles, presbítero de la catedral, en su obra El Pénsil del Ave María, hace referencia a nuestra patrona en los siguientes términos: La prodigiosa imagen de Ntra. Sra. de la Salud que venera la villa de Alcantarilla: "Es muy milagrosa esta Santa imagen. Su altura es de una vara poco más o menos. Su rostro muy agraciado, pues parece derrama amores, y los reparte a quién con debida atención mira. Venerábase antes esta imagen en dicha iglesia por muchos años de antigüedad, cuya colocación, siendo tan antigua se ignora el año, como también el de si fue aparecida".

Por fotografías antiguas conocemos la imagen de la Virgen Niña que antecedió a la actual y que fue destruida en la persecución religiosa de la guerra civil española. Se trataba de una pequeña imagen de vestir, con las características estéticas y artísticas de finales del siglo XVII y las primeras décadas del siglo XVIII. Según testimonios orales, era de dimensiones mayores que la de nuestros tiempos. 

Una imagen de vestir que respondía a la tipología por excelencia de la imaginería religiosa barroca, siguiendo las pautas del Concilio de Trento, que buscaba atraer la devoción de los fieles a través del realismo y la expresividad, concentrada en la cabeza (con ojos de cristal, pelo natural y pestañas) y las manos. Así dotándola de túnica y manto, corona imperial, alhajas, media luna a los pies, etc. 

La imagen antigua de la Virgen de la Salud podría ser un ejemplo de la corriente que, a partir del siglo XVII, se desarrolló en toda la península en la mayoría de las imágenes de la Virgen veneradas desde antiguo, y que se fueron adoptando a los gustos estéticos del Barroco, caso de las vírgenes de la Fuensanta, la Arrixaca (que no recuperará su estado primitivo hasta finales del siglo XIX), la Consolación de Molina de Segura, y la de la Huertas en Lorca, entre otras. En líneas generales, podríamos decir que las imágenes de vestir de esta época encierran un cargado carácter devocional popular y son claves para entender la mentalidad religiosa del barroco murciano. Siguiendo las modas y gustos del momento, las antiguas tallas medievales, se reforman o se enmascaran bajo mantos y postizos o bien se sustituyen por otra de nueva factura.

Hasta el siglo XVIII, la Patrona se veneraba en la primitiva ermita de Ntra. Sra. de la Salud, actualmente desaparecida, ubicaba en los alrededores del Paraje del “Agua Salá” lugar donde se instalaron los frailes de la orden de San Francisco de Paula cuando llegaron a Alcantarilla a principios del siglo XVIII. Las autoridades civiles y religiosas del momento cedieron a los frailes la ermita para su cuidado y lugar de oración. Cuando los religiosos se trasladaron al nuevo convento – actualmente la fábrica de palas -, conocido como el Convento de San Francisco de Paula, llevaron con ellos la imagen de la Virgen Niña, dando continuidad a la devoción y efectos protectores de Ntra. Sra. de la Salud, sobre la localidad.

Los primeros datos de la imagen actual de la Virgen de la Salud nos remiten al año 1939, lo cual indica que los alcantarilleros tardaron muy poco tiempo en recuperar su culto. En estos momentos, fue fundamental el papel desempeñado por Antonio Domingo, el Manco, muy devoto de la Virgen, que por iniciativa y promesa personal le encargó la imagen al reconocido escultor murciano Nicolás Martínez Ramón. Para adquirirla, según testimonios orales, realizó una colecta, casa por casa y por suscripción popular, de dos reales o cinco pesetas, consiguió que los alcantarilleros participasen activamente en la recuperación de la imagen de la Virgen de la Salud, a la que, desde hacía siglos, se venía considerando patrona de Alcantarilla.

Se trata de una pequeña imagen de vestir de 78 cm. de altura, 27cm. de ancho y 22 cm. de profundidad. La cabeza y las manos están talladas en madera de pino policromado. Lamentablemente, no se han conservado pruebas documentales del encargo de la obra. Según apunta Anastasio Martínez Valcárcel (hijo del escultor), los libros de asiento desaparecieron cuando se cerró el taller de los Aguadores de Murcia en 1969. Como dato anecdótico, el escultor Anastasio recuerda: "en el taller de mi padre ubicado en la calle Judas (hoy Gran Vía) en Murcia, siempre se comentaba la frecuencia con que Antonio, el Manco, lo visitaba aportándole fotografías de la antigua y desaparecida imagen de la Virgen de la Salud, con el interés en recuperar fielmente su iconografía de Virgen Niña". De la numerosa producción artística de Nicolás Martínez, en su mayoría obras monumentales (como la del Sagrado Corazón de Jesús de Monteagudo de 16 m. de altura, entre otros), la de nuestra patrona está considerada como una de las escasas obras que realizó en la tipología de imagen de vestir, y la única con la iconografía de Virgen Niña en su extensa obra de carácter religioso, tras la Guerra Civil.

La imagen actual se veneró también en la ermita del Convento de San Francisco de Paula, hasta que en el año 1967 fue trasladada a la Iglesia de San Pedro Apóstol, entronizándose en su capilla propia en 2009, obra de Anastasio Martínez Valcárcel.

Como hemos expuesto, a lo largo de los siglos, Alcantarilla ha profesado devoción a la Virgen de la Salud, invocándola como patrona. Igualmente, el Ayuntamiento, en sesión plenaria extraordinaria de 24 de abril de 1955, le nombró “Alcaldesa Honoraria” y patrocinado por la alcaldía, en 1973, se adquirieron los terrenos y se construyó una ermita bajo la advocación de la Salud, en las proximidades del emplazamiento primitivo del eremitorio de la Virgen, en donde se asentaba la población de Alcantarilla, y cercana al lugar en que, según la tradición, apareció la imagen de la Virgen Niña, junto al cauce del río Segura.

Las primeras representaciones de la Presentación de María en el Templo se plasmaron mediante mosaicos, murales e iconos durante la época bizantina, y pronto se difundieron por todo el imperio. En Occidente, a partir del siglo XIII comenzó a reproducirse en miniaturas para la ilustración de los Libros de Horas, hasta el siglo XVI. Serían los pintores italianos del Trecento y Quattrocento los que estereotiparon la iconografía de la Virgen de la Presentación, coincidiendo en representar a una niña en el momento de subir las escalinatas de acceso al Tempo de Jerusalén, con las manos abiertas esperando el saludo del sumo sacerdote, o también recogidas sobre el pecho en oración, la melena suelta y la cabeza inclinada y levemente vuelta, como buscando la mirada de Joaquín y Ana, sus padres, que la acababan de dejar a los pies de la escalinata. En otras obras también se le representa sin volver la vista atrás, como las de Giotto, Giovanni da Milano y Pietro Nelly. Este momento de la vida de la Virgen María fue muy repetido durante el Barroco siguiendo el mismo esquema compositivo, pero generalmente en obras pictóricas, siendo muy poco frecuente su representación en escultura. De ahí, la singularidad de las dos imágenes que se han venerado en Alcantarilla, como Virgen de la Salud, repitiendo iconográficamente a la Niña María, erguida, con la cabeza levemente inclinada hacia la derecha y las manos abiertas.

Como apuntábamos al inicio, se dan unas características particulares, que evidencian la importancia de la Virgen de la Salud. Por una parte, la veneración que durante siglos le ha profesado Alcantarilla, en cuyo honor celebra las “Fiestas de Mayo”, y por otra el hecho de ser una de las pocas (quizá la única) imagen de la Virgen Niña en nuestra Región.

Todo ello, le confiere un considerable valor cultural, histórico y, por supuesto, devocional, que la liga secularmente a Alcantarilla y a su Ayuntamiento como Alcaldesa Honoraria.