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30 de octubre de 2026

Nuestra Señora del Agua de Potrerillos

 


Del sitio La Voz:

Una inusual bajante en el nivel de agua del embalse Potrerillos, ubicado en el departamento de Luján de Cuyo, dejó al descubierto la figura de la “Virgen del Agua”, una imagen que habitualmente permanece sumergida.

Según los datos recopilados por Los Andes, la postal de la cabeza y el manto de la estatua, cubierta de sedimento y algas en medio del lago, fue advertida por deportistas del Club de Windsurf de Potrerillos durante el fin de semana.

El fenómeno fue registrado en imágenes y videos compartidos por quienes navegan por la zona, permitiendo observar la escultura sin necesidad de sumergirse.

Las autoridades y especialistas explicaron que la aparición en la superficie será temporal, ya que con la llegada del verano y los deshielos el embalse recuperará su nivel habitual y la imagen volverá a quedar bajo el agua.

A la espera del abastecimiento de agua para riego y consumo en el Gran Mendoza tras nevadas récord en la cordillera, el dique refleja una marcada disminución en su almacenamiento.

El descenso responde al aumento de las temperaturas en el llano y la consecuente demanda hídrica, en momentos en que aún no se registran temperaturas altas en la zona alta para derretir la nieve.

El buzo profesional Diego Tiezzi (47) detalló a Los Andes que observaron la cabeza de la figura al acercarse al punto donde la dejaron originalmente a 16 metros de profundidad.

Tiezzi calculó que la baja del embalse alcanza unos 25 metros, recordando que la estatua llegó a estar sumergida a más de 22 metros cuando creció el nivel del lago.

La escultura fue encargada por los buzos Diego, Marcelo y Gonzalo, quienes la hicieron imprimir en equipo 3D, la rellenaron con cemento y le colocaron un pie en la base.

Antes de trasladarla, los buzos consultaron al Departamento General de Irrigación, donde les relataron la tradición de los lugareños de pedirle a la Virgen por el recurso hídrico.

Una semana antes de sumergirla, la imagen fue bendecida en la iglesia de El Challao por el Padre Pancho, quien la bautizó formalmente como “La Virgen del Agua”.

Además, se le colocó una medalla aportada por una fiel, la cual había sido bendecida previamente por el Papa Francisco en el Vaticano.

El 23 de diciembre de 2023, previo a la Navidad, siete buzos salieron en kayak desde la costa bajo la lluvia para colocar la estatua como protectora del agua en un contexto de crisis hídrica.

Durante la inmersión, Tiezzi perdió su cámara fotográfica en el agua, pero al regresar los buzos para erguir la figura en su pedestal hallaron el dispositivo al lado de la imagen.

A partir de ese momento, el nivel del dique creció y en febrero de 2024 el agua de escurrimiento llegó por primera vez en 20 años a las Lagunas del Rosario, en Lavalle.

Asimismo, entre los relatos de devoción figura el caso de un buzo que recuperó una cámara un año después al pie de la escultura y el de un devoto que le llevó un gorro de bebé tras lograr ser padre.

A pesar de estar geolocalizada en Google Maps, la búsqueda de la virgen bajo el agua resultaba compleja por las variaciones de sedimentos, luz, turbidez y visibilidad del fondo.

Tiempo atrás, tras disputas con el concesionario privado del predio de acceso, los buzos intentaron reubicar la escultura para facilitar las visitas, pero no lograron moverla de su lugar.

En la misma zona del embalse, los buzos también habían depositado previamente una cava de vino sumergida como atractivo turístico para quienes practican buceo. 

 06 - octubre- 2026

4 de septiembre de 2026

Nuestra Señora de Ludźmierz


 Traducido y adaptado del sitio Szalak Maryjini:

El Santuario de Nuestra Señora, Reina de Podhale, en Ludźmierz, es uno de los centros de peregrinación marianos más importantes de la arquidiócesis de Cracovia. Es la capital espiritual de Podhale, la capital espiritual de los montañeses. Desde hace siglos, los fieles de Podhale y de los rincones más recónditos de Polonia, así como de Eslovaquia y Hungría, acuden aquí para buscar consuelo ante la imagen milagrosa de la Señora de Podhale y pedirle a María su protección.

El culto a la imagen de la Virgen de Ludźmierz, famosa por sus gracias, se desarrolló gradualmente en Podhale a partir de la Edad Media. 

El culto a la Virgen María, en la imagen famosa por sus gracias de la "Gaździna de Podhale", experimentó un claro desarrollo durante el período de la renovación postridentina. Las actas de las visitas episcopales y decanales de los siglos XVII y XVIII dan fe de este culto. 

En los documentos posteriores a la visita del decano Zaskalski de 1765 se lee: "En el altar lateral del lado del Evangelio hay una escultura de madera dorada de la Virgen María, que sostiene en sus brazos a Jesús, famosa desde tiempos inmemoriales por sus grandes gracias".

El flujo de peregrinos a Ludźmierz en la segunda mitad del siglo XVIII ya era tan grande que, en 1776, las autoridades diocesanas acordaron que la imagen milagrosa de Nuestra Señora de Ludźmierz fuera colocada en el altar mayor. 

En 1795 se erigió un altar rococó especialmente para la imagen. Mieczysław Orłowicz, en su "Guía ilustrada de Galicia, Bucovina, Spiż, Orava y Silesia de Cieszyn", al describir Ludźmierz con su iglesia, que "cuenta con un cuadro milagroso de la Virgen", señaló que durante la fiesta principal "el 8 de septiembre se reúnen aquí hasta 20 000 montañeses de todo Podhale, y todos los caminos de los alrededores están llenos de sus carretas blancas. Esta fiesta, que reúne a multitud de montañeses de Podhale y Orava, merece la pena ser vista por sus trajes festivos y sus hermosos rostros". 

Por su parte, Władysław Orkan (1875–1930), en el poema "Sobre Janek y Liptak" (1903), le confesó a la Señora de Podhale: "Señorita de Ludźmierz, refugio de los hombres. Más pobres que pecadores, tú, que caminas por el camino lechoso —Reina de los cuentos de hadas. ... Más poderosa que la de Odrowąska, más hermosa que la de Kalwaryjska, ayúdame con tu recuerdo. En este recuerdo de tu gente".

Entre los años 1869 y 1877, en el lugar donde se encontraba la antigua iglesia demolida, se erigió el actual templo neogótico de mampostería. El 15 de agosto de 1890, el obispo de Cracovia, el cardenal Albin Dunajewski, consagró el templo.

El culto secular a la milagrosa imagen de Nuestra Señora de Ludźmierz y la importancia del santuario en la historia de la Iglesia católica en Podhale y en la arquidiócesis de Cracovia fueron reconocidos mediante un acto de la Congregación para el Culto Divino y los Sagrados Sacramentos del 22 de febrero de 2001, en el que la iglesia santuario dedicada a de la Asunción de la Santísima Virgen María en Ludźmierz fue elevada al rango de basílica menor. La ceremonia solemne de proclamación de este título se llevó a cabo el 18 de mayo de 2001.

En 1934, el párroco de Ludźmierz, el padre Józef Styrylski, inició los trámites para la coronación de la imagen. Lamentablemente, el estallido de la Segunda Guerra Mundial frenó este proyecto. 

El siguiente párroco de Ludźmierz, el padre Leonard Harędziński, retomó los esfuerzos para la coronación. Estos se culminaron el 15 de agosto de 1963. Las coronas papales fueron colocadas sobre la imagen milagrosa de la Reina de Podhale por el cardenal Stefan Wyszyński y el obispo Karol Wojtyła. Al concluir la ceremonia de coronación, cuatro obispos levantaron el feretrón con la imagen de Nuestra Señora de Ludźmierz para llevar en procesión la imagen coronada al interior de la iglesia. En el momento de levantar el feretrón, la imagen se inclinó y el cetro se le cayó de la mano a la Reina de Podhale; el obispo Karol Wojtyła lo atrapó con un reflejo excepcional. Este insólito suceso (grabado en un video amateur) fue comentado en ese momento por el P. Primado del Milenio, quien se dirigió al obispo Wojtyła con estas palabras: "Bueno, Karol, la Virgen te está entregando el poder". Unos meses después (el 13 de enero de 1964), el obispo Karol Wojtyła fue nombrado arzobispo metropolitano de Cracovia, y 15 años más tarde fue elegido sucesor de San Pedro.

San Juan Pablo II, durante su pontificado, se "encontró" en dos ocasiones con la milagrosa imagen de Gaździna de Podhale. 

Durante su primera peregrinación a Polonia y la misa celebrada por el Papa en el aeropuerto de Nowy Targ el 8 de junio de 1979, sobre el altar se encontraba la imagen de Nuestra Señora de Ludźmierz. En la homilía que pronunció entonces ante varios cientos de miles de peregrinos -en su mayoría montañeses-, Juan Pablo II dijo: "La Virgen María siempre se parece a la gente de su tierra. Cuando ahora contemplaba en México a la Virgen de Guadalupe, la Virgen de los indígenas, lo que más me venía a la mente era la Virgen de Ludźmierz, porque es una auténtica Gaździna de Podhale...».

El segundo encuentro de San Juan Pablo II con la Virgen de Ludźmierz tuvo lugar el 7 de junio de 1997. En esa ocasión, el Papa polaco visitó el santuario de Ludźmierz y rezó el rosario ante la imagen milagrosa de la Gaździna de Podhale. El Santo Padre recibió entonces como regalo una réplica del cetro de la Virgen María, Reina de Ludźmierz, con el cual bendijo a una multitud de 200 mil fieles reunidos en el Jardín del Rosario. 

Al concluir el encuentro, Juan Pablo II dijo: "Contemplo con admiración este santuario, que tanto ha crecido y se ha embellecido. Es una señal de su devoción y generosidad. Es su regalo para María, pero también para los peregrinos que llegan aquí. Es necesario que hoy el Papa -un peregrino de Ludźmierz- les agradezca en nombre de todos ellos por esta hospitalidad. ¡Que Dios los bendiga! Los bendigo de todo corazón. ¡Señora de Ludźmierz, Anfitriona de Podhale, ruega por nosotros!»

Cabe destacar que, durante su segunda peregrinación a su patria, el 23 de junio de 1983, en los Błonia de Cracovia, Juan Pablo II consagró nuevas coronas para la Virgen de Ludźmierz (las coronas colocadas sobre la imagen durante la coronación de 1963 habían sido robadas en marzo de 1983). La nueva coronación de la imagen milagrosa de Gaździna de Podhale la realizó el cardenal Franciszek Macharski el 15 de agosto de 1983.

En el 40.º aniversario de la coronación de la imagen milagrosa de Gaździna de Podhale, Juan Pablo II obsequió al santuario una pica, la cual se colocó en el altar junto a la imagen. Cabe destacar que una réplica de la imagen de Gaździna de Podhale permaneció en las habitaciones privadas de San Juan Pablo II durante todo su pontificado. El día de la canonización de Juan Pablo II por el papa Francisco (27 de abril de 2014), se colocó en el cetro de Nuestra Señora de Ludźmierz un anillo con reliquias del santo papa polaco.

Durante la fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen María en 2017, el arzobispo Marek Jędraszewski consagró la capilla dedicada a San Juan Pablo II, que se encuentra debajo del altar papal.

Las últimas investigaciones han revelado que la imagen de Nuestra Señora de Ludźmierz, Reina de Podhale, fue realizada alrededor del año 1400. Los historiadores del arte clasifican esta escultura dentro del tipo conocido como las "Madonas Bellas" de la llamada escuela de Nowy Sącz o de Spisz-Sącz. Un artista desconocido talló la imagen en madera de tilo. La escultura dorada mide 125 cm de altura y representa a la Virgen María, quien sostiene un cetro en su mano derecha y al Niño Jesús en la izquierda. El rostro de la Señora de Podhale es lleno de gracia y presenta una leve sonrisa.

A lo largo de los siglos, surgieron varias leyendas en torno a la figura de la Virgen de Ludźmierz, que intentaban explicar los orígenes del culto. La primera leyenda cuenta que a unos comerciantes que viajaban hacia Hungría se les apareció la Virgen. En el lugar de la aparición se construyó una iglesia y se colocó una estatua de la Virgen María. 

La segunda leyenda cuenta que un comerciante húngaro, que vendía vino, se dirigía a la feria de Nowy Targ. La noche lo sorprendió en los pantanos y turberas de Ludźmierz. Cuando comenzó a rezar, pidiendo ayuda a Dios, vio la figura de una Señora sonriente envuelta en una nube dorada. Ella lo animó a hacer un último intento por salir del pantano. De repente, los caballos recuperaron fuerzas de manera inesperada y el comerciante logró sacar la carreta al camino. Siguió su camino, guiado por la figura luminosa, que lo llevó hasta la iglesia de Ludźmierz. Comprendió que se trataba de la Virgen María. Cuando quiso arrodillarse para darle las gracias, la aparición se desvaneció y, en el lugar donde se había arrodillado, brotó un manantial. El comerciante hizo la promesa de llevar a la iglesia una estatuilla similar a la que había visto. Al parecer, esas promesas le agradaron a Dios, pues aquel lugar comenzó a ser famoso por sus gracias.

Junto a la iglesia de Ludźmierz se encuentra un extenso Jardín del Rosario. Bellamente diseñado y cuidado, recuerda la visita de San Juan Pablo II a Podhale y al santuario de Ludźmierz en 1997, así como su enseñanza sobre la importancia de la oración del rosario. Este lugar de oración, con 20 capillas de la región de Podhale que representan los misterios del Santo Rosario, fue fundado por habitantes de Podhale residentes en EE. UU. y Canadá, peregrinos, sacerdotes y feligreses. En la parte central del jardín se encuentra una escultura de tamaño natural que representa a San Juan Pablo II arrodillado, sosteniendo un rosario en sus manos.

Canto vespertino a la Virgen de Ludźmierz

¡Salve, María, Gaździna de Podhale!
Que toda la creación de la tierra te alabe.
Por tu protección, que todos tus hijos han experimentado
en las dificultades a lo largo del día.

Que tu poder nos envuelva en las tinieblas de la noche
 —te lo pedimos de todo corazón—,
¡María de Ludźmierz!

18 de agosto de 2026

¿Por qué Nuestra Señora está amamantando a San Bernardo de Claraval


Hoy se conmemora a San Bernardo de Claraval:

Traducido del sitio Aleteia:

Hay mucho simbolismo detrás de la popular imagen medieval de la Virgen María amamantando a un santo.

En el arte medieval, era común representar a la Santísima Virgen María con los senos al descubierto, extrayéndose leche manualmente de ellos. En ocasiones, aparecía un santo recibiendo la leche, como San Bernardo de Claraval.

Esta imagen de San Bernardo amamantándose de los pechos de la Virgen María se debe a una leyenda popular relacionada con su vida.

San Bernardo fue un devoto monje cisterciense del siglo XII que sentía un profundo amor por la Virgen María. Su nombre se asocia a menudo con el "Memorare", una de las oraciones marianas más populares de todos los tiempos, aunque él no fue quien compuso esta oración.

Según diversas historias medievales sobre su vida, San Bernardo tuvo una visión de la Virgen María. El autor Richard Storrs relata la historia en su libro sobre San Bernardo.

"[L]a Santísima Virgen se le había aparecido, acompañada de santos, en medio de su grave enfermedad, y con un toque suave había aliviado su angustia, curado su dolencia y detenido el intenso flujo de saliva que brotaba de sus labios, para que esos labios pudieran pronunciar libremente las palabras más sabias y autoritarias que se habían escuchado hasta entonces en Europa.

Una versión más extrema que la leyenda adoptó posteriormente ha sido inmortalizada por Murillo en un célebre cuadro de la Galería Real de Madrid, donde se representa a la Virgen María apareciéndose a Bernardo mientras está sentado entre sus libros, y haciendo que la leche de su pecho caiga sobre sus labios, no solo para sanarlos, sino para dotarlos de elocuencia celestial, mientras los querubines la rodean en un resplandor de gloria celestial. 

A este episodio se le suele llamar "La lactancia de San Bernardo", y por lo general se representa como un chorro de leche que entra en la boca de Bernardo, aunque a veces las historias relatan que la Virgen María le dio tres gotas de su leche.

La historia y su posterior representación no resultaban extrañas para los cristianos medievales, ya que la lactancia materna era un hecho común de la vida y se asociaba tradicionalmente con el hecho de que una persona fuera alimentada tanto física como espiritualmente. Que la Virgen María mostrara sus pechos para alimentar a los fieles cristianos no era escandaloso en absoluto y tenía por objeto simbolizar una realidad espiritual más profunda.

En el Antiguo Testamento, la lactancia materna se relacionaba a menudo, en un sentido espiritual, con la recepción de la sabiduría o de las bendiciones de Dios:

    Alégrense con Jerusalén y regocíjense por ella,
    todos los que la aman;
    alégrense con ella en alegría,
    todos los que lloran por ella;
    para que puedan mamar y saciarse
    de sus pechos consoladores;
    para que puedan beber a sorbos con deleite
    de la abundancia de su gloria. 

(Isaías 66:10-11) 

San Pablo, en el Nuevo Testamento, vincula de manera similar la lactancia materna con la transmisión de la fe cristiana: " Pero yo, hermanos, no pude dirigirme a ustedes como a hombres espirituales, sino como a hombres carnales, como niños en Cristo. Los alimenté con leche, no con alimento sólido; pues no estaban preparados para ello; y aún ahora no lo están, pues siguen siendo carnales". (1 Corintios 3:1-3). 

El papa Francisco alentó a las mujeres a amamantar a sus hijos, vinculándolo con el hecho de darles a los niños un regalo de sí mismas: " Los bebés tienen su propio dialecto. Si uno empieza a llorar, los demás lo siguen, como en una orquesta. Si empiezan a dar el "concierto", es porque no se sienten cómodos. O tienen demasiado calor, o no se sienten cómodos, o tienen hambre. Si tienen hambre, amamántalos sin miedo, aliméntalos, porque ese es el lenguaje del amor".  

La imagen de San Bernardo amamantándose de los pechos de la Virgen María es una obra de arte que tiene mucha historia y belleza, con un simbolismo espiritual detrás que nos recuerda la dignidad del cuerpo humano.

20 - agosto - 2019

13 de agosto de 2026

Icono de la Madre de Dios de Nuestra Señora de Fátima

 


Del sitio Fátima Santuario en Rusia:

El Santuario de Fátima en Rusia va a estar dedicado al Icono de la Madre de Dios de Fátima, ya que los iconos son la forma natural en que los rusos veneran a la Virgen.

Por eso vale la pena dedicar un poco de tiempo para comprender este icono. Para comenzar es muy importante señalar que durante el período de creación del icono yo estuve en relación con el carmelo de Coimbra y Sor Lucía, la vidente de Fátima conoció y dió su visto bueno a este icono, aunque murió antes de que estuviese terminado del todo.

Puede decirse que de la Virgen de Fátima hay dos imágenes fundamentales. Una está en la capelinha en Fátima. La otra está en Coimbra. La estatua de Coimbra es una imagen del Inmaculado Corazón, y en ella es visible el corazón de María rodeado de espinas. El Icono de Fátima repite con formas bizantinas esta estatua de Coimbra, ya que la Virgen pidió que Rusia se consagrara a su Inmaculado Corazón. 

En el Icono, como en esta estatua, los vestidos no tienen dibujos, sólo una cenefa muy bonita que -según Lucía- debe recordarnos que en Fátima la Virgen siempre estaba rodeada de la Luz que es Dios.

En el Icono el Corazón Inmaculado de María Virgen está pintado de una forma especial, que al iconógrafo le llevó mucho tiempo diseñar, para que el icono estuviese “escrito” según todas las normas canónicas de la iconografía rusa. Por eso en lugar de estar dibujado un corazón, el icono lleva en su centro un medallón en el que está escrita en caracteres paleoeslavos la palabra “serdtse”, que significa corazón.

No se trata de un medallón eucarístico, como algunos han creído, sino del Corazón de María.

Además en el Icono están escritas en su lado izquierdo las palabras Toboiu Edinstvo, que quiere decir “en Ti la Unidad” y nos recuerda que tanto católicos como ortodoxos somos personas que amamos a la Virgen, y, lo que es mucho más importante, somos creyentes amados por la Madre de Dios, que nos lleva en su Corazón.

El Icono fue bendecido por el Arzobispo de Moscú Kondrusiewicz en el año 2006. Desde entonces su devoción se ha difundido por toda Rusia, y los países de la antigua Unión Soviética. En Ucrania es muy conocido y el Arzobispo Mayor de los ucranianos suele regalar copias de este icono a sus visitantes ilustres. En Kazajstán en 2017 una copia del icono recorrió todas las parroquias católicas del país y al final de ese periplo todos los obispos de Rusia y Kazajstán, junto a los nuncios y el legado papal, consagraron Rusia al Corazón Inmaculado.

En Fátima el icono lo han acogido con mucha atención. Una copia del icono la bendijo en 2007 el Secretario de Estado Cardenal Sodano ante cientos de miles de personas y el 13 de Julio de cada año lo ponen a la veneración de los fieles en la capelinha. Cuando estuvo Papa Francisco en Fátima esta copia la pusieron en la habitación papal. Además, se han editado más de un millón de copias del Icono con oraciones en más de 20 idiomas, y se han difundido por todo el mundo.

25 de mayo de 2026

Fiesta de Nuestra Señora, Madre de la Iglesia


Traducido del sitio Aleteia:

Desde 2018, esta fiesta figura en el calendario. Como memoria del lunes después de Pentecostés, debe tener prioridad en la mayoría de los casos.

La nueva memoria obligatoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, se celebra en la forma ordinaria del rito romano desde 2018.

La nueva fiesta fue insertada en el Calendario Universal para la Iglesia latina a principios de ese año por el papa Francisco, en un decreto fechado el 11 de febrero, 160 aniversario de la aparición de María en Lourdes.

La nueva fiesta se celebra el lunes siguiente a Pentecostés.

Una notificación del Vaticano de 2018, firmada por el cardenal Robert Sarah, entonces prefecto de la Congregación para la Liturgia Divina, señala que sigue existiendo una excepción, de acuerdo con las rúbricas del Misal Romano:"Cuando el lunes o el martes después de Pentecostés sean días en los que los fieles estén obligados o acostumbrados a asistir a misa, se puede repetir la misa del domingo de Pentecostés o se puede celebrar una misa del Espíritu Santo".

No obstante, el documento insiste en que "en igualdad de condiciones, se debe preferir la memoria obligatoria de la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia".

Dado que Pentecostés es una fiesta móvil, vinculada a la celebración de la Pascua, es posible que la nueva memoria coincida con otra memoria de un santo o beato; y cuando esto ocurra, tendrá prioridad la fiesta de María, Madre de la Iglesia.

27 - marzo - 2018

8 de mayo de 2026

La última homilía del Cardenal Bergoglio a Nuestra Señora de Luján

 


Hoy es la Festividad de Nuestra Señora de Luján:

 Del sitio Aleteia:

El entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, no perdía la oportunidad de peregrinar con los jóvenes para rendir homenaje a su amada Virgen de Luján

La fiesta de Nuestra Señora de Luján se celebra cada 8 de mayo. Pero era una bella costumbre del cardenal Jorge Mario Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, acompañar la peregrinación juvenil a pie a la basílica de la Patrona de Argentina, a quien visitó desde 1999 hasta el 7 de octubre de 2012, pues el año siguiente ya se había convertido en el Papa Francisco.

Su corazón quedó con la Madre que visitaba año con año, por eso no es extraño entender que hubiera querido su tumba a los pies de la Virgen, en Santa María la Mayor.

El texto íntegro de su homilía, que conserva la página del arzobispado de Buenos Aires, inicia con unas frases que invitan a meditar sobre la contemplación y la necesidad de estar cerca de la dulce Señora:

"Hoy terminamos esta peregrinación a la Casa de la Virgen y como hacemos en cada visita, nos quedamos en silencio ante su Imagen. La tenemos cerca, nos recibe en la entrada de su Casa este año, ésta Casa que están terminando de poner linda..."

"Pero lo más importante es que tenemos esta necesidad de rezar y contarle a nuestra Madre todo lo que compartimos en nuestra vida, y lo que compartimos con tantos peregrinos en el camino".

El cardenal hizo hincapié en cómo Jesús "ha dejado a su Madre para que nos proteja" y, mirando la cruz, hay que aferrarse a la compañía de ambos porque su fe está en ellos, "por eso ahora rezamos y sentimos como late nuestro corazón porque estamos en la Casa de nuestra Madre, en la Casa de la fe de nuestra Patria".

Quizá una de las más grandes sorpresas al inicio del pontificado del papa Francisco - y que se convirtió en una constante -fue el interés que siempre tuvo por los pobres a quienes llamaba cariñosamente "sin techo"; pero también se preocupaba por los ancianos, los niños, los jóvenes, los matrimonios, los apartados de la sociedad. Sus palabras como papa no eran sino la continuidad de su trabajo como obispo.

En Luján, también hizo un llamado a la justicia:

"Y hoy, en la Casa de nuestra Madre le venimos a hacer un pedido: que nos enseñe a trabajar por la justicia [...] Porque aquí en Luján, a cada peregrino se lo recibe y se lo escucha. Y ser recibidos y escuchados es un gran acto de justicia; y gracias a esto estamos en paz, rezando y nos brotan cosas muy sinceras en el corazón, en la oración con la Virgen. Y por eso surge esta necesidad de ser más hermanos, ocuparnos más y mejor unos de otros".

Y para aprender a trabajar por la justicia, el arzobispo de Buenos Aires invitó a todos a orar, diciendo:

"Y le pedimos a Ella, que es Madre, que no nos falte el silencio de la oración: no vamos a poder ser justos si no lo rezamos, que no vamos a poder ser justos si no lo pedimos".

 07 - mayo - 2025

21 de abril de 2026

¿Por qué el Papa Francisco eligió Santa María la Mayor para su descanso eterno?

 


Hoy es el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco.

Traducido y adaptado del sitio Viral Mag:

El papa Francisco descansa en Santa María la Mayor, rompiendo con la tradición. ¿Por qué esta elección? Un profundo vínculo con la Virgen y una basílica sagrada. Descubra su última voluntad...

Cuando fallece un papa, el mundo entero se detiene para rendir homenaje a una figura que ha marcado la historia espiritual y social. Pero cuando el papa Francisco, a los 88 años, se unió a los cielos en abril de 2025, dejó tras de sí una decisión tan intrigante como fascinante: ser enterrado en la basílica de Santa María la Mayor, y no en la cripta de San Pedro, como dicta la costumbre. ¿Por qué este hombre, conocido por su sencillez y humanismo, eligió un camino tan singular para su descanso eterno? Profundicemos en las razones espirituales, históricas y personales de esta audaz elección.

Durante siglos, los papas han descansado en la cripta de la basílica de San Pedro, en el corazón del Vaticano. Este lugar, impregnado de solemnidad, alberga las tumbas de los sucesores de Pedro, simbolizando la continuidad de la Iglesia. Sin embargo, Francisco, el argentino de sonrisa humilde, decidió apartarse de esta tradición. Al optar por la basílica de Santa María la Mayor, se convierte en el primer papa desde Clemente IX, en 1669, en elegir este lugar para su entierro. Pero, ¿qué hace que esta basílica sea tan especial para él?

Su elección no es baladí. Refleja una vida marcada por una "profunda devoción" a la Virgen María y un deseo de sencillez, incluso en la muerte. Francisco, cuyo verdadero nombre es Jorge Bergoglio, siempre ha tratado de destacar por sus gestos simbólicos. Este último acto, maduramente reflexionado, se inscribe en esta línea.

El vínculo entre Francisco y la Virgen María es el motivo principal de su elección. A lo largo de su pontificado, ha manifestado una intensa "piedad mariana". Antes y después de cada viaje apostólico, acudía a Santa María la Mayor para rezar ante el icono de "Salus Populi Romani", una representación de la Virgen con el Niño Jesús, atribuida a San Lucas. Este ritual, casi íntimo, muestra hasta qué punto este lugar era un refugio espiritual para él.

"Justo detrás de la escultura de la Reina de la Paz hay un pequeño hueco. Lo vi y pensé: este es el lugar".

Francisco
2024

No se trata solo de un apego sentimental. La basílica, situada en la colina del Esquilino, es una de las cuatro basílicas pontificias de Roma y un lugar importante de culto mariano. Alberga reliquias sagradas, como fragmentos de la cuna de Jesús, datados científicamente de la época de su nacimiento. Para Francisco, descansar cerca de estos tesoros espirituales, bajo la mirada de la Virgen, era una forma de permanecer fiel a su fe hasta el final.

Construida en el siglo V bajo el pontificado del papa Sixto III, la basílica de Santa María la Mayor es una joya arquitectónica y espiritual. Sus mosaicos dorados, sus columnas jónicas y sus mármoles resplandecientes transportan a los visitantes a otra época. Según la leyenda, la Virgen se apareció en sueños a un patricio romano y al papa Liberio, pidiéndoles que construyeran una iglesia donde cayera nieve milagrosamente en pleno verano. El 5 de agosto, el Esquilino se cubrió de nieve, marcando el lugar sagrado.

Hoy en día, la basílica sigue siendo un importante lugar de peregrinación. Alberga las tumbas de siete papas, así como la del famoso escultor Bernini, conocido por la columnata de la plaza de San Pedro. Al elegir este lugar, Francisco se inscribe en una línea histórica al tiempo que marca su diferencia.

Algunos tesoros de Santa María la Mayor:

  • Icono Salus Populi Romani: pintura sagrada atribuida a San Lucas.

  • Reliquias de la cuna: fragmentos de madera que datan de la época de Cristo.

  • Mosaicos del siglo V: entre los más antiguos de Roma.

A Francisco nunca le gustaron las pompas. Desde su elección en 2013, rechazó los oropeles del Vaticano, prefiriendo una habitación modesta y un coche sencillo. Su decisión de ser enterrado en un rincón discreto de la basílica, cerca de una pequeña habitación que antes se utilizaba para guardar candelabros, es un último testimonio de esta humildad. No quería una tumba grandiosa, sino un lugar que reflejara su espiritualidad depurada.

Esta elección contrasta con la solemnidad de San Pedro, donde los papas suelen ser enterrados en imponentes sarcófagos. Al optar por la Cappella Paolina, Francisco se mantiene fiel a su imagen: un pastor cercano a los fieles, lejos de las pompas.

Para comprender esta elección, hay que remontarse al pontificado de Francisco. Durante doce años, sacudió a la Iglesia con valientes reformas. Ha levantado el velo sobre la "pedofilia en la Iglesia", exigiendo verdad y justicia. Ha convertido la "ecología" en una lucha central, publicando la encíclica "Laudato Si" para alertar sobre la crisis climática. También ha abogado por una Iglesia más inclusiva, abierta a los marginados.

Su entierro en Santa María la Mayor puede considerarse una prolongación de estos valores. Al elegir un lugar menos convencional, recuerda que la Iglesia debe permanecer anclada en la sencillez y la espiritualidad, lejos de las rigideces institucionales.

La muerte de Francisco ha suscitado una ola de emoción en todo el mundo. En Argentina se decretaron siete días de luto nacional. En Roma, los fieles se reunieron en la plaza de San Pedro, divididos entre la tristeza y la admiración. "Es como si hubiera esperado a Pascua para marcharse", confesaba un peregrino, conmovido por el momento de su fallecimiento, justo después de las celebraciones pascuales de 2025.

Francisco no era solo un líder religioso. Era la voz de los oprimidos, un defensor del planeta, un hombre que no temía a la muerte. Su elección de descansar en Santa María la Mayor es un último mensaje: la fe debe seguir siendo sencilla, arraigada en el amor y la devoción. Al descansar junto a la Virgen, nos invita a fijarnos en lo esencial.

Mientras el mundo llora su desaparición, queda una pregunta: ¿cómo llevará su sucesor este legado? Una cosa es segura: Francisco, con su humildad y modernidad, seguirá inspirando a generaciones.

Francisco en pocas palabras:

  •     Sencillez

  •     Ecología

  •     Inclusión

  •     Verdad

En resumen, la elección de Santa María la Mayor por parte de Francisco es mucho más que una decisión logística. Es un símbolo, un testamento espiritual, una invitación a redescubrir la belleza de una fe sencilla y universal. ¿Y tú, qué opinas de este gesto?

12 de abril de 2026

Nuestra Señora no busca fuera sino dentro


 Traducido del sitio María de Nazareth:

La Palabra que viene de lo alto llama a María a ser la madre del tan esperado Mesías davídico. Él será rey, no a la manera humana y carnal, sino a la manera divina y espiritual. Su nombre será "Jesús", que significa "Dios salva" (cf. Lucas 1,31; Mateo 1,21), recordando a todos y para siempre que no es el hombre quien salva, sino solo Dios. Jesús, en efecto, es quien cumple las palabras del profeta Isaías: "No fue un enviado ni un mensajero, sino su presencia la que los salvó con su amor y su misericordia" (Is 63, 9).

Esta maternidad absolutamente única conmueve a María. Y como mujer inteligente que es, es decir, capaz de leer en el interior de los acontecimientos (cf. Lc 2, 19.51), busca comprender, discernir lo que le está sucediendo. María no busca en el exterior, sino en el interior. Y es allí, en lo más profundo de su corazón abierto y sensible, donde escucha la invitación a confiar plenamente en Dios, que ha preparado para ella un "Pentecostés" especial. Como al principio de la creación (cf. Génesis 1, 2), Dios quiere "incubar" a María con su Espíritu, una fuerza capaz de abrir lo que está cerrado sin violarlo, sin afectar a la libertad humana; quiere envolverla en la "nube" de su presencia (cf. 1 Corintios 10,1-2) para que el Hijo viva en Ella y Ella viva en Él.

Y María se ilumina con la confianza: es "una lámpara con muchas luces". María acoge al Verbo en su propia carne y se compromete así en la mayor misión jamás confiada a una criatura humana. Se pone al servicio, no como esclava, sino como colaboradora de Dios Padre, llena de dignidad y autoridad para administrar, como lo hará en Caná, los dones del tesoro divino, para que muchos puedan saciar sus manos.

Hermanas y hermanos, aprendamos de María, Madre del Salvador y nuestra Madre, a abrir nuestros oídos a la Palabra divina, a acogerla y conservarla, para que transforme nuestros corazones en tabernáculos de su presencia, en hogares hospitalarios donde crece la esperanza.

Papa Francisco
Extractos de su catequesis del
22 de enero de 2025

30 de marzo de 2026

Nuestra Señora, Madre del Perdón


 Del sitio Alfa & Omega:

"María es Madre de Dios que perdona, que da el perdón, y por eso podemos decir que es Madre del perdón", dijo el Papa al abrir en la tarde del 1 de enero la Puerta Santa de la Basílica de Santa María la Mayor, a la que Francisco acude a rezar con frecuencia, especialmente antes y después de cada viaje, encomendándole sus frutos.

El Papa centró su homilía en el significado de la palabra perdón, "tan poco comprendida por la mentalidad mundana", que, sin embargo, "indica el fruto propio y original de la fe cristiana. El que no sabe perdonar no ha conocido todavía la plenitud del amor. Y sólo quien ama de verdad es capaz de llegar a perdonar, olvidando la ofensa recibida".

María, añadió el Pontífice, es para la Iglesia "un icono de cómo la Iglesia debe extender el perdón a cuantos lo piden. La Madre del perdón enseña a la Iglesia que el perdón ofrecido en el Gólgota no conoce límites. No lo puede detener la ley con sus argucias, ni los saberes de este mundo con sus disquisiciones. El perdón de la Iglesia debe tener la misma amplitud que el de Jesús en la Cruz, y el de María a sus pies. No hay alternativa. Y por eso el Espíritu Santo ha hecho que los Apóstoles sean instrumentos eficaces de perdón, para que todo lo que nos ha conseguido la muerte de Jesús pueda llegar a todos los hombres, en cualquier momento y lugar".

"La esperanza, la gracia y la santa alegría son hermanas: todas son don de Cristo, es más, son otros nombres suyos, escritos, por así decir, en su carne", prosiguió Francisco. "El regalo que María nos hace al darnos a Jesucristo es el del perdón que renueva la vida, que le permite cumplir de nuevo la voluntad de Dios, y que la llena de auténtica felicidad. Esta gracia abre el corazón para mirar el futuro con la alegría de quien espera". "La fuerza del perdón es el auténtico antídoto contra la tristeza provocada por el rencor y por la venganza. El perdón nos abre a la alegría y a la serenidad porque libera el alma de los pensamientos de muerte, mientras el rencor y la venganza perturban la mente y desgarran el corazón quitándole el reposo y la paz".

01 - enero - 2016 

 

16 de marzo de 2026

Nuestra Señora del Calvario de Kalwaria Zebrzydowska


Del sitio Sanktuarium Pasyjno Maryjne Kalwaria Zebrzydowska: 

La imagen de Nuestra Señora de Calvario es un ícono del Amor de Dios. Muestra la escena de Belén, donde nació Jesús, y con su nombre remite a la cruz del Calvario, dice el padre Cyprian Moryc,OFM, custodio del santuario, sobre la imagen venerada desde hace casi 400 años

En el aniversario del fenómeno sobrenatural que tuvo lugar en la mansión de los Paszkowski en Kopytówka, donde aparecieron lágrimas de sangre en la imagen de la Virgen con el Niño, el padre Cyprian recuerda el significado de esta santa imagen:

"La imagen, modesta desde el punto de vista artístico, se mantiene en el tipo iconográfico de Eleusa, es decir, la Virgen Misericordiosa y Tierna, como lo demuestra la conmovedora disposición de las figuras, unidas entre sí no solo por un abrazo físico, sino sobre todo por una atmósfera de unidad espiritual y mística, dice el superior, llamando la atención sobre el misterioso claroscuro de la imagen.

La Madre de Dios, que envuelve a su Hijo con su amor y su cuidado maternal, parece invitar a cada persona a una comunión tan vivificante en la fe. El Amor Misericordioso y la Ternura son una emanación del mismo Dios y no se puede experimentar su sabor sanador más que a través de una entrega incondicional y, al mismo tiempo, totalmente confiada a Él. María es la primera defensora y garante del gesto salvífico que abre el camino de nuestra unión con Dios. El otro nombre de la imagen (nombre de culto), Nuestra Señora de Calvario, precisa aún más su función espiritual. Es el cumplimiento del testamento de Cristo desde la cruz: "He aquí a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa" (Juan 19, 26-27). El contexto topográfico de la colina del Calvario transmite que la ternura de Dios ilustrada en el ícono no es un sentimiento sentimental pasajero o un estado de felicidad, sino una decisión de la mente y el corazón más fuerte que la persecución e incluso la muerte martirial — señala el padre Custodio, refiriéndose al significado de la imagen de Nuestra Señora de Calvario.

La milagrosa imagen de Nuestra Señora de Calvario se venera en el santuario desde el 5 de mayo de 1641. Su anterior propietario, Stanisław Paszkowski, trajo la imagen y la entregó a los bernardinos tras los acontecimientos que tuvieron lugar en su mansión. En 1887, el cardenal Albin Dunajewski coronó la imagen con coronas consagradas por el papa León XIII. Innumerables multitudes rezan ante la imagen de Nuestra Señora de Kalwaria, entre ellas el papa Francisco (durante la Jornada Mundial de la Juventud en Cracovia), el papa Benedicto XVI y San Juan Pablo II, el mayor peregrino de Kalwaria.

15 de marzo de 2026

La hora de Nuestra Señora como Madre

 


Del sitio Zenit:

Mientras que el Viernes Santo es por excelencia la "Hora" de Jesús, que amó a los suyos hasta el punto de ofrecerse en el altar de la Cruz, el Sábado Santo es la "Hora" de la Madre, la cumbre de su largo y fatigoso camino de fe. María se situó al pie de la Cruz, como la nueva Eva, uniéndose al sacrificio de su Hijo y acogiendo como hijos suyos a todos los hombres redimidos por su divina Sangre.

Cuando los discípulos depositaron a Jesús en el sepulcro la tarde del Viernes Santo, la fe de María no se quebró, ni tampoco su unión indisoluble con su Hijo Redentor. Al contrario, solo en Ella se encontraba la fe de toda la Iglesia, y en Ella se reunían las esperanzas del mundo. Por eso es la Madre de nuestra fe.

San Juan Pablo II
escribió: "El Sábado Santo, la Iglesia se identifica con María: toda su fe se concentra en Ella, la primera creyente. En la oscuridad que envuelve la creación, solo Ella mantiene viva la llama de la fe, preparándose para acoger el gozoso y sorprendente anuncio de la resurrección".

Y el papa Francisco le rezó así: "Virgen y Madre María... Tú, que permaneciste firme junto a la Cruz con fe inquebrantable y recibiste el gozoso consuelo de la resurrección... Obtén para nosotros ahora un nuevo ardor nacido de la resurrección, para que podamos llevar a todos el Evangelio de la vida que triunfa sobre la muerte» (Evangelii gaudium, 288).

17 - abril - 2025

3 de febrero de 2026

Nuestra Señora Mater Populis Fidelis

 


Del sitio Vaticano News:

La Virgen María, de pie junto a la cruz, recibió una misión maternal que ejerce cuidando con amor materno a los hermanos de su Hijo. Su corazón de madre, transfigurado por su plena participación en la gloria divina, ama profundamente a cada uno de sus hijos y busca los caminos para acercar el consuelo de su cercanía y el poder de su intercesión maternal. La devoción mariana es la respuesta humana a este desbordante amor materno. Como el discípulo amado, el cristiano recibe a María y la lleva entre sus cosas más íntimas.

Mater Populi Fidelis quiere ser –según afirmó el cardenal Fernandez en su presentación a los medios– un canto a la devoción popular mariana. Para captar esta intención de sus redactores, es útil leer el texto a la luz de los seis párrafos de la Presentación que lo precede. Allí se explica el contexto en el que hay que interpretar esta Nota doctrinal dedicada a clarificar el uso de algunos títulos marianos relativos a la maternidad de María respecto a los creyentes. Considera a la devoción mariana como un tesoro de la Iglesia y la ve expresada sobre todo en la piedad del Pueblo Fiel de Dios, especialmente en los pobres, que en el rostro de María encuentran la ternura y el amor de Dios y en Ella ven reflejado el mensaje esencial del Evangelio. También el último punto del documento llama a contemplar la piedad mariana popular que suscita la cercanía de María y cita las bellas palabras con que la Conferencia de Aparecida expresa el hondo valor teologal de esta experiencia. Quiere contemplarla, no para corregirla, sino para valorarla, admirarla y alentarla, ya que expresa la confianza en Dios que el Espíritu Santo suscita.

Sin embargo, la necesidad de clarificar algunos títulos marianos nace de la actividad de grupos cuya devoción mariana no expresa las mismas características de la devoción popular, sino que proponen un determinado desarrollo dogmático que por su falta de armonía puede confundir la fe de los fieles sencillos. Las propuestas de estos grupos, muy activos en las redes y algunos con cierta beligerancia, muchas veces expresan un maximalismo mariológico bajo el cual puede leerse una eclesiología preconciliar.

Para interpretar adecuadamente Mater Populi Fidelis es necesario reconocer esta diversidad de sujetos: la piedad popular mariana y la devoción de grupos eclesiales que no expresan bien la armonía del mensaje cristiano. El documento llama a apreciar la piedad popular mariana, que tanto valora la presencia de María en la vida cristiana. De hecho, si contemplamos estos dos milenios de misión maternal de María vemos que siempre estuvo rodeada de un halo de exuberancia afectiva. De Maria nunquam satis dice la famosa expresión atribuida a San Bernardo. El cardenal Newman, recientemente nombrado doctor de la Iglesia, explicaba que la devoción mariana toca los afectos más profundos del corazón humano y despierta energías que no son fáciles de controlar. Además, el amor verdadero comporta cierta tendencia a la exageración: “para hablar con franqueza, yo no daría mucho por un amor que nunca exagerara” (Carta a Pusey, Ed. Encuentro, 103). En el ámbito de los sentimientos y las pasiones la vida no conoce límites precisos. El Papa Francisco es consciente de eso cuando explica que “las cosas bonitas que la Iglesia y los santos dicen de María… son expresiones de amor como un hijo a la madre… el amor siempre nos hace hacer cosas exageradas, pero con amor” (Audiencia general, 24 de marzo de 2021).

Pero no todos los desbordes nacen del mismo cauce. Hay un maximalismo mariano que poco tiene que ver con la vitalidad de la piedad popular. Por ejemplo, no es lo mismo el título Reina del Cielo en los labios de un creyente sencillo en un santuario que esa expresión en el contexto de quienes insisten en la devoción a Cristo Rey como un signo de la vocación de la Iglesia a ser rectora de los destinos de la humanidad. Se trata de grupos que conjugan su admiración a María con posturas que no terminan de recibir la eclesiología del Concilio Vaticano II y que muestran poca sensibilidad frente a la necesidad de encontrar formulaciones doctrinales que sean significativas en los tiempos actuales. En el peor de los casos, la exaltación de María se vuelve caldo de cultivo de los clericalismos.

Sobre el título Corredentora el documento reconoce que se ha usado con naturalidad durante siglos, pero considera que en el contexto actual su uso resulta inoportuno porque, si no se lo explica adecuadamente, puede dar la idea de una acción de María de algún modo independiente de la de Cristo. No sería un verdadero honor a la Madre presentarla desplazando al Hijo de su lugar exclusivo. Esto no niega la incomparable participación de María en la obra redentora del Hijo. Sólo pide que se evite esa expresión por las resonancias confusas que ofrece. Como afirmó en una entrevista Joseph Ratzinger: “una intención correcta se expresa con un vocablo erróneo” (Dios y el mundo, Sudamericana, 2005, 288). Es llamativo la cantidad de veces que el documento usa la expresión “la cooperación de María en la obra de la redención”. Puede pensarse que intenta rescatar con una terminología más adecuada lo que puede haber de válido en el título Corredentora.

También sostiene que el título de Mediadora debe usarse con prudencia, considerando siempre que se trata de una mediación participada de la única mediación de Cristo (cf. n.28). Más reservas presenta al título Mediadora de todas las gracias, aclarando que la maternidad de María en el orden de la gracia debe entenderse como dispositiva y que “cualquier lenguaje sobre su ‘mediación’ en la gracia debe entenderse en analogía remota con Cristo y su mediación única” (n.53).

Esta Nota doctrinal, que por llevar la firma del Papa pertenece al magisterio ordinario de la Iglesia, también puede ser entendida como un capítulo más de la profunda reformulación que afecta a la mariología desde el Concilio Vaticano II. Es sabido que en el aula conciliar colisionaron dos posturas contrapuestas que se resolvieron aceptablemente en el capítulo VIII de Lumen Gentium al presentar a María en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Si bien la mariología del Concilio es ampliamente admitida, hay tópicos que se siguen discutiendo y requieren una mayor maduración para ofrecer una formulación a la altura de estos tiempos. Uno de ellos es el influjo salvífico de María en la vida de los creyentes, al que se lo suele denominar maternidad espiritual o –especialmente desde Redemptoris Mater– mediación materna.

La aparición de este documento magisterial demuestra la actualidad del tema y la necesidad de que los teólogos trabajen en explicar de un modo culturalmente adecuado la participación de la Virgen en la única mediación histórico-salvífica de Cristo. Esta necesidad fue claramente presentada por la Pontificia Academia Mariana Internacional a principios del siglo XXI en su carta a los cultivadores de la mariología, que expone una propuesta en favor de la mediación mariana. Allí se explica que no se trata de regresar al enfoque preconciliar, ya superado, sino de avanzar en el camino del Concilio como hizo San Juan Pablo II en Redemptoris Mater y escuchando atentamente al sensus fidei fidelium (cf. La Madre del Signore… n.52).

Esta es la huella en la que es conveniente leer a Mater Populi Fidelis. No quiere ser un documento que obstaculice la devoción a María. Por el contrario, reconoce que Ella está como Madre en el corazón del Pueblo Fiel y quiere custodiar esa presencia de posibles instrumentalizaciones. Su intención es ofrecer un marco doctrinal para profundizar en el conocimiento del lugar único y singular de la Virgen en la salvación de la humanidad contemplando la piedad popular mariana que, como enseñó Francisco, siempre será “un lugar teológico al que debemos prestar atención” (Evangelii Gaudium 126). Clarificado el uso de estos títulos marianos, queda para los teólogos el desafío de formular la mariología vivida por el pueblo sencillo, que ama a la Madre y se siente amado por Ella, la ve siempre junto al Hijo trabajando con amor materno por la salvación, y “lee en esa imagen materna todos los misterios del Evangelio” (Evangelii Gaudium 285). 

Enrique Ciro Bianchi
Profesor de mariología
Facultad de Teología de Buenos Aires

21 de diciembre de 2025

La mirada de Nuestra Señora sobre todos es la mirada de la Madre

 


Del sitio María de Nazareth:

Celebrar a María es, ante todo, recordar a nuestra Madre. (…) Siempre me ha impresionado ver en diferentes pueblos de América Latina a esas madres que lucharon, muchas veces solas, y que lograron sacar adelante a sus hijos. María es así con nosotros, sus hijos: una mujer que lucha contra la sociedad de la desconfianza y la ceguera, contra la sociedad de la indolencia y la dispersión; una mujer que lucha por fortalecer la alegría del Evangelio, una lucha por dar “carne” al Evangelio.

Mirar a la “Guadalupana” es recordar que la visita del Señor pasa siempre por aquellos que logran “hacer carne” su Palabra, que buscan encarnar la vida de Dios en sus propios vientres, convirtiéndose en signos vivos de su misericordia.

Celebrar la memoria de María significa afirmar contra viento y marea que “en el corazón y en la vida de nuestro pueblo late un fuerte sentimiento de esperanza, a pesar de las condiciones de vida que parecen empañar toda esperanza”.

Celebrar la memoria de María es celebrar que, como Ella, estamos invitados a salir al encuentro de los demás con la misma mirada, con el mismo corazón de misericordia, con los mismos gestos que Ella. Contemplarla es sentir la fuerte invitación a imitar su fe. Su presencia nos empuja a la reconciliación, dándonos fuerza para generar vínculos en nuestra bendita tierra latinoamericana, diciendo “sí” a la vida y “no” a todo tipo de indiferencia, exclusión, rechazo de pueblos o personas.

No tengamos miedo de salir y mirar a los demás con esa misma mirada. Una mirada que nos hace hermanos. Lo hacemos porque, como Juan Diego (el vidente de Nuestra Señora de Guadalupe), sabemos que nuestra Madre está ahí; sabemos que estamos bajo su sombra y protección, y que Ella es la fuente de nuestra alegría; que estamos en sus brazos.

12 de diciembre de 2016

12 de diciembre de 2025

Los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe

Del sitio Píldoras de Fe:

Los ojos de la Virgen Guadalupe son uno de los grandes misterios de la ciencia moderna. En los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe se encontraron unas figuras de las que nadie ha podido descifrar cómo pudieron llegar a esa imagen, en especial tan diminuta en los ojos de la Virgen. Según el ingeniero peruano José Tonsmann, quien pertenece al Centro de Estudios Guadalupanos de México, esto es algo revelador y sorprendente que no se puede explicar. Tonsmann ha estudiado ampliamente este misterio que encierra la Tilma de Nuestra Señora de Guadalupe, que aun la ciencia no ha logrado descifrar.

En la imagen, los ojos de la Virgen Guadalupe son especialmente misteriosos. Aunque sus dimensiones son microscópicas, el iris y las pupilas presentan las imágenes muy detalladas de 13 personas. Las mismas personas están presentes en el ojo izquierdo y en el derecho, con diferentes proporciones, de la misma manera que las imágenes son transmitidas por los ojos humanos.

La reflexión transmitida a través de los ojos de la Virgen de Guadalupe se cree que es la escena en la que San Juan Diego trajo las flores que le regaló Nuestra Señora como signo al obispo Fray Juan de Zumárraga, el 9 de diciembre de 1531.

Los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe están mirando hacia abajo con un sentido de humildad y compasión. Para los nativos, esto fue una señal clara de que Ella no era un Dios, ya que para ellos, los dioses miran directamente hacia adelante con los ojos muy abiertos.

En la imagen se puede observar una mirada tierna de la Virgen. Aunque podemos imaginar esta gran ternura, tan solo al repasar el mensaje que le dijo a San Juan Diego en su aflicción: "¿No estoy yo aquí, quién es tu Madre? ¿No estás bajo mi protección?, ¿por qué te preocupas?"

El ángel que apoya a Nuestra Señora de Guadalupe da testimonio de su realeza. Para los indios mesoamericanos solo los reyes, reinas y otros dignatarios eran llevados sobre los hombros de alguien. El ángel está transportando a la Virgen de Guadalupe como una señal de que ha llegado una nueva época.

Nuestra Señora de Guadalupe viene como la Reina del Cielo, pero con los ojos de una madre humilde y amorosa.

Los modernos exámenes científicos de sus ojos en la imagen revelan imágenes de una familia que estaba presente en el momento en que su imagen apareció milagrosamente en la tilma de San Juan Diego.

La imagen milagrosa de la Virgen de Guadalupe apareció cuando San Juan Diego desplegó su tilma frente al obispo Zumárraga mientras las rosas milagrosas caían al suelo.

En 1956 el doctor mexicano Javier Torroella Bueno hizo el primer reporte médico de los ojos de la Virgen Morena. El resultado: se cumplían, como en cualquier ojo vivo, las leyes Purkinje-Samson, es decir, hay un triple reflejo de los objetos localizados enfrente de los ojos de la Virgen y las imágenes se distorsionan por la forma curva de sus córneas.

En 1979, el Dr. José Aste Tonsmann, un ingeniero peruano, comenzó estudios digitales de los ojos en la imagen. Amplió el iris de los ojos de la Virgen 2.500 veces y, a través de procedimientos matemáticos y ópticos, pudo identificar las imágenes de al menos trece personas en los ojos.

Algunas de estas imágenes han sido identificadas como San Juan Diego, el obispo Zumárraga y su intérprete.

Estas tres personas estaban presentes cuando el retrato de la Virgen apareció en la tilma. Era como si la Virgen misma estuviera presente de manera oculta, mirando la escena y dejando el signo de su presencia en sus ojos. Sus ojos tienen el reflejo que se habría impreso en los ojos de cualquier persona en su posición cuando San Juan desplegó su tilma.

El resultado de 20 años de cuidadoso estudio de los ojos de la Virgen de Guadalupe ha sido el descubrimiento de 13 minúsculas figuras, afirma el doctor José Aste Tönsmann.

1. Un indígena que mira.

Aparece de cuerpo entero, sentado en el suelo. La cabeza del indígena está ligeramente levantada y parece dirigir su mirada hacia arriba, en señal de atención y reverencia.

Destacan una especie de aro en la oreja (arracada) y huaraches en los pies.

2. El anciano.

A continuación del indígena se aprecia el rostro de un anciano, de calva grande, nariz prominente y recta; ojos hundidos que ven hacia abajo y barba blanca. Los rasgos coinciden con los de un hombre de raza blanca.

Su gran parecido a la cara del obispo Zumárraga, como aparece en las pinturas de Miguel Cabrera del siglo XVIII, permite suponer que se trata de la misma persona.

3. El hombre joven.

Junto al anciano está un hombre joven con facciones que denotan asombro. La posición de los labios del joven parecen dirigir la palabra al presunto obispo.

Su cercanía con él ha llevado a pensar que se trata de un traductor, pues el obispo no hablaba náhuatl. Se cree que se trata de Juan González, joven español nacido entre 1500 y 1510.

4. San Juan Diego.

Se evidencia el rostro de un hombre maduro, con aspecto indígena, con barba rala, nariz aguileña y labios entreabiertos. Lleva un sombrero con forma de cucurucho, de uso corriente entre los indígenas dedicados a las faenas del campo en esa época.

Lo más interesante de esta figura es la tilma que lleva anudada al cuello, extiende el brazo derecho y la despliega en dirección a donde se encuentra el anciano; la hipótesis del investigador supone que esta silueta corresponde al vidente Juan Diego.

5. Una mujer de raza negra.

Detrás del supuesto San Juan Diego, aparece una mujer de ojos penetrantes que mira con asombro. Solo pueden verse el busto y la cara.

Es de tez morena, nariz achatada y labios gruesos, rasgos que corresponden a los de una mujer de raza negra.

El padre Mariano Cuevas en su libro: "Historia de la Iglesia en México" comprueba que el obispo Zumárraga había concedido en su testamento la libertad a la esclava negra que le había servido en México.

6. El hombre barbado.

En el extremo derecho de ambas córneas aparece un hombre barbado, con facciones europeas al que no ha sido posible identificar.

Este hombre muestra una actitud contemplativa, su rostro expresa interés y perplejidad; mantiene la mirada hacia el lugar en donde el indígena despliega su tilma.

El misterio de las figuras de la familia.

Este misterio está compuesto por las figuras 7, 8, 9, 10, 11, 12 y 13

El Doctor sostiene que una familia indígena aparece en el centro de las pupilas de la Virgen. Esta familia está formada por un hombre y una mujer con un niño amarrado a la espalda, y otros dos niños, una niña y un niño.

Las imágenes son de diferente tamaño a las demás; sin embargo, estas personas guardan entre sí un mismo tamaño y componen una escena diferente.

7. Una mujer joven de rasgos muy finos.

Esta mujer parece mirar hacia abajo, tiene sobre su cabello una especie de tocado: trenzas o cabello entretejido con flores. Sujeto a su espalda se distingue la cabeza de un bebé en un rebozo (Figura n°8)

A un nivel más bajo y a la derecha de la joven madre, está un hombre con sombrero (Figura n°9) y entre ambos, se observa una pareja de niños, hombre y mujer, (Figuras n°10 y n°11). Otro par de figuras, esta vez de hombre y mujer adultos (Figuras n° 12 y 13) se encuentra de pie, atrás de la mujer joven.

Este hombre adulto (13) es la única figura que el investigador no ha podido encontrar en ambos ojos de la Virgen, solo está presente en el derecho. Estas 13 figuras encontradas en los ojos de Nuestra Señora de Guadalupe representan un gran reto para la Ciencia y viene con un mensaje de fe para todo el pueblo amado de Dios.

De acuerdo con la hipótesis del autor, estas 13 figuras en conjunto nos revelan un mensaje de la Virgen María dirigido a la humanidad: Ante Dios los hombres y mujeres de todas las razas son iguales.

La presencia del grupo familiar (de la figura 7 a la 13) en ambos ojos de la Virgen de Guadalupe, en opinión del doctor Aste, son las figuras más importantes de las que se encuentran reflejadas en sus córneas, pues están ubicadas en sus pupilas, lo que quiere decir que la Virgen María de Guadalupe tiene a la familia en el centro de su mirada compasiva.

Pudiera ser una invitación a buscar la unidad familiar, a acercarse a Dios en familia, especialmente ahora que la sociedad moderna ha devaluado tanto a la familia.

Los ojos de la Virgen quizás tienen un mensaje oculto para los tiempos modernos. Al respecto, el Doctor indicó: "Este podría ser el caso de la imagen de la familia en el centro de los ojos de la Virgen, en un momento en que la familia está siendo gravemente atacada en nuestro mundo moderno".

Con respecto a las familias, Papa Francisco dijo: "En el plan del Creador, el matrimonio y la familia tienen un papel esencial en la formación de una vida política, económica y social cada vez más humana. Este papel es aún más crítico hoy en día, en una sociedad cada vez más sometida a la tecnología y a formas de colonización económica que subordinan la ética a los beneficios. ... De manera especial, con la venida de Jesús, su Hijo, Dios ha cumplido su promesa (cf. Génesis 3, 15) de bendecirnos y protegernos en cada generación. ¡Que las familias de todo el mundo conozcan esta bendición!"

Pongámonos todos en oración a la Virgen de Guadalupe para que el verdadero matrimonio y la familia se fortalezcan para enfrentar los ataques contra ellos en nuestro mundo moderno y para que Nuestra Señora de Guadalupe mantenga siempre sus ojos en nuestras familias.

 

7 de diciembre de 2025

En el "si" de Nuestra Señora lo humano y lo divino se encuentran

 

Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

Este 8 de diciembre, (2024), solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, II Domingo de Adviento, en sus palabras previas a la oración del ángelus, el Santo Padre invitó a que imitemos a María Inmaculada porque, “en ella no hay nada que ofrezca resistencia a su voluntad, nada que se oponga a la verdad y a la caridad”.

“Mientras se acerca la apertura de la Puerta Santa del Jubileo, abramos las puertas del corazón y de la mente al Señor, Él nació de María Inmaculada e imploremos la intercesión de María”, lo dijo el Papa Francisco en su alocución previa a la oración mariana del ángelus de este II Domingo de Adviento, solemnidad de la Inmaculada Concepción de María y después de haber celebrado la Santa Misa con los nuevos Cardenales en la Basílica de San Pedro.

Al comentar el Evangelio que la liturgia propone para la solemnidad de la Inmaculada Concepción, el Santo Padre indicó que, este texto bíblico nos relata uno de los momentos más importantes en la historia de la humanidad: la Anunciación, cuando el “sí” de María al Arcángel Gabriel permitió la Encarnación del Hijo de Dios.

“Es una escena que suscita la mayor maravilla y emoción porque Dios, el Altísimo, el Omnipotente, por medio del Ángel dialoga con una joven de Nazaret, pidiéndole que colabore en su plan de salvación”.

Asimismo, el Pontífice señaló que, como en la escena de la creación de Adán pintado por Miguel Ángel en la Capilla Sixtina, donde el dedo del Padre celestial roza el dedo del hombre; así también aquí, lo humano y lo divino se encuentran, al inicio de nuestra Redención, en el instante bendito en el que la Virgen María pronuncia su “sí”.

“Una mujer de un pequeño pueblo de periferia es llamada para siempre al centro de la historia: de su respuesta depende el destino de la humanidad, que puede volver a sonreír y a esperar, porque su destino ha sido puesto en buenas manos”.

Por lo tanto, indicó el Papa Francisco, la Virgen María, como la saluda el Arcángel Gabriel, es la "llena de gracia", la Inmaculada, enteramente al servicio de la Palabra de Dios, siempre con el Señor, al que se encomienda completamente.

“En Ella no hay nada que ofrezca resistencia a su voluntad, nada que se oponga a la verdad y a la caridad. He aquí su bienaventuranza, que cantarán todas las generaciones. Alegrémonos también nosotros, porque la Inmaculada nos ha dado a Jesús, nuestra salvación”.

Y en nuestro tiempo, agitado por guerras y concentrado en el esfuerzo de poseer y dominar, el Santo Padre invitó a hacernos las siguientes preguntas que nos ayudaran a profundizar en este misterio.

“¿Dónde pongo mi esperanza? ¿En la fuerza, en el dinero, en los amigos poderosos, o en la misericordia infinita de Dios? Y frente a los falsos modelos relucientes que circulan en los medios y en internet, ¿dónde busco mi felicidad? ¿Dónde está el tesoro de mi corazón? ¿Está en el hecho de que Dios me ama gratuitamente, que su amor siempre me precede y está listo para perdonarme cuando regreso arrepentido a Él? ¿O me engaño tratando de afirmar a toda costa mi yo y mi voluntad?”

Finalmente, el Papa Francisco dijo que, mientras se acerca la apertura de la Puerta Santa del Jubileo, abramos las puertas del corazón y de la mente al Señor Jesús, nacido de María Inmaculada e imploremos la intercesión de la Madre para que Él venga a habitar en nuestra vida.

21 de noviembre de 2025

La fiesta de la Presentación de Nuestra Señora se celebra desde el Siglo VI

 

Del sitio Fundación Cari Filii:

Cada 21 de noviembre la Iglesia celebra la Presentación de María Santísima en el Templo y por ello también realiza la “Jornada Pro Orantibus”, día en que los fieles son invitados a dar gracias a Dios por aquellos y aquellas que entregan su vida a Dios en los conventos de clausura.

Según la tradición, la niña María fue llevada al Templo por sus padres para que integrara el grupo de doncellas que allí eran consagradas a Dios e instruidas en la piedad.

Según el “Protoevangelio de Santiago”, una fuente cristiana que no está incluida en el Canon de la Biblia, la Virgen fue recibida por el sacerdote, que la bendijo y exclamó: “El Señor ha engrandecido tu nombre por todas las generaciones, pues al fin de los tiempos manifestará en ti su redención a los hijos de Israel”.

“El Señor derramó gracia sobre la niña, quien danzó, haciéndose querer de toda la casa de Israel”, añade el texto.

En el sigo VI ya se celebraba esta Fiesta en el Oriente. En 1372, el Papa Gregorio XI la introdujo en Aviñón y posteriormente el Papa Sixto V la extendió a toda la Iglesia.

En esta fecha también se recuerda la Dedicación de la Iglesia de Santa María la Nueva, en el año 543, y edificada cerca del Templo de Jerusalén.

El 21 de noviembre de 1953, el Papa Pío XII instituyó este día como la “Jornada Pro Orantibus”, en honor a las comunidades religiosas de clausura.

Por ello, el Papa Francisco en el 2014 animó a que sea “una ocasión oportuna para agradecer al Señor por el don de tantas personas que, en los monasterios y en las ermitas, se dedican a Dios en la oración y en el silencio activo, reconociéndole aquella primacía que sólo a Él le corresponde”.

“Demos gracias al Señor por los testimonios de vida claustral y no les hagamos faltar nuestro apoyo espiritual y material, para cumplir esta importante misión”, enfatizó el Pontífice.