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5 de julio de 2026

7 santos que recibieron el Escapulario marrón de Nuestra Señora del Carmen

 


Del sitio Aleteia:

 Dado por la Virgen del Carmen, el escapulario es un sacramental que ayudará a quien lo use para alcanzar a salvación, aunado a una verdadera vida cristiana.

El escapulario es un sacramental que fue entregado por la santísima Virgen del Carmen a san Simón Stock, con la promesa de que quien lo portara alcanzaría la salvación.

Por supuesto, no se trata únicamente de traerlo puesto como si fuera un amuleto, a la par, hay que llevar una vida cristiana coherente y apegarse a la petición de la Virgen de orar y hacer la voluntad de su Hijo.

Pero para entender su fuerza espiritual y el alcance de las promesas de santa María, la vivencia de los santos nos alecciona con respecto a su uso.

1. San Simón Stock

Él fue quien tuvo la gracia de recibir el escapulario de las manos de la Reina del Cielo. El mismo día, san Simón lo apoyó en el cuerpo de un moribundo impenitente y obtuvo el primer milagro del escapulario: la conversión del enfermo.

2. San Juan de la Cruz

Al fraile que lo asistía en su última enfermedad, san Juan le preguntó muchas veces qué día de la semana era y explicó: 

"Pregunto porque me vino a la memoria qué beneficio tan grande es el que hace Nuestra Señora a los religiosos de su orden que han llevado su hábito y han hecho lo que pide ese privilegio".

San Juan de la Cruz falleció en la alborada del sábado 14 de diciembre de 1591.

3. Santa Teresa de Jesús

Con frecuencia, santa Teresa de Jesús se gloriaba de llevar el escapulario "como indigna carmelita" y velaba para que sus religiosas no dejaran de dormir con él puesto. Se dirigía a ellas escribiendo: "Solo puedo confiar en la misericordia del Señor… y en los merecimientos de su Hijo y la Santísima Virgen María, su Madre, cuyo hábito indignamente traigo y vos traéis".

4. San Alfonso María de Ligorio

Usaba el escapulario y lo recomendaba insistentemente a los fieles. El escapulario con el que san Alfonso fue enterrado permaneció incorrupto en el sepulcro y hoy es venerado en un relicario en Marianella, su ciudad natal.

5. San Pedro Claver

Se sirvió incesantemente del escapulario del Carmen en su apostolado con los esclavos en Colombia. Se conserva una pintura representando a san Pedro Claver en el lecho de muerte, con un crucifijo en una de las manos y el escapulario sobre el pecho; alrededor de su cama, los fieles a quienes sirvió también traen el escapulario al cuello.

6. San Juan Bosco

Lo recibió en la infancia y lo difundió durante toda la vida. San Juan Bosco fue enterrado en 1888 con el escapulario. En 1929, el escapulario fue encontrado en perfecto estado de conservación, bajo las ropas podridas y los restos mortales momificados del gran apóstol e incomparable educador de la juventud.

7. San Buenaventura

San Buenaventura decía:"Desahoguen el pecho frente a la Virgen del Carmen los pecadores empedernidos: revístanse de su santo escapulario y ella los conducirá al puerto de la conversión. Hónrenla con el uso del escapulario y demás obligaciones u obsequios de la cofradía".

 16 - julio - 2020

3 de mayo de 2026

Cómo acercarnos más a María en este mes de mayo


Del sitio Aleteia:

Este mes de mayo, mes de María, acércate a Ella con estas sencillas prácticas que puedes llevar a cabo cada día y así honrar a la María como nuestra Madre.

En este mes de mayo recordamos a todas las madres, pues además de darnos la vida, nos han cuidado y acompañado en nuestro crecimiento. Sin embargo, contamos también con el modelo de María, quien también es Madre Nuestra. 

Acercarnos a María durante este mes no solo es un acto de devoción, sino también un reconocimiento a su papel maternal en la historia de la salvación. Así como honramos a nuestras madres terrenales, encontramos en María un modelo perfecto de amor, entrega y fe, quien intercede por nosotros ante su Hijo y nos guía con dulzura en nuestro camino de vida cristiana. 

Durante este mes, tenemos la gran oportunidad de redescubrir a María por medio de las siguientes actividades que te pueden acercar a su amor y confianza, acogiéndola en nuestro hogar y en nuestro corazón como verdadera Madre y Reina.

1.Entrona una imagen de la Virgen María en tu hogar

¿Qué mejor manera de iniciar el mes entrenando una imagen de nuestra Madre Santísima en tu hogar o bien en tu jardín? De esta manera podrás tener un lugar de oración en el cual puedas acercarte a Ella y orarle. No importa el tamaño de su imagen, lo que importa es que la familia acuda a Ella. 

2. Flores para María

Puedes aprovechar la primavera para plantar flores a María en tu jardín, desde rosas hasta alguna otra hermosa flor de primavera que recuerde a la figura maternal y femenina de María. 

También, puedes tener alguna planta con flores o bien un jarrón con rosas en el interior de tu casa, especialmente a un lado de la imagen de la Virgen María que tengas en tu hogar.

3. Rosario en familia

Por supuesto que esta oración mariana no podía quedarse atrás, ya que el rezo del santo Rosario nos acerca a ella por medio de esta corona de rosas, ya lo decía san Pío X: "El Rosario es de todas las oraciones la más bella, la más rica en gracias y la que más complace a la Santísima Virgen".

4. Lectura mariana

Existen ricas lecturas marianas que nos ayudarán a conocerla más y mejor, de tal manera que podamos enamorarnos de ella y confiarnos a ella como sus hijos.

O bien, leer escritos o reflexiones que los santos han escrito sobre María, por ejemplo los varios escritos de San Bernardo de Claraval sobre la devoción a María, al igual que muchos otros santos.

5. Escucha cantos marianos

Si eres amante de la música, añade a tu playlist de este mes cantos marianos que te ayuden a acercarte a ella con dulzura y humildad. Puedes encontrar cantos a distintas devociones marianas. 

6. Haz una novena a María Auxiliadora

Cada 24 de mayo recordamos la devoción a María Auxilio de los cristianos, advocación que fue promovida en su totalidad por san Juan Bosco y que con fe constante decía: "Quien confía en María no se sentirá nunca defraudado". 

Por lo que puedes iniciar la novena este próximo 15 de mayo a María Auxiliadora y dejar en sus manos tus necesidades, pues don Bosco también solía decir: "Confía en María y verás lo que son los milagros".

7. Visita un santuario Mariano

Existen muchos santuarios marianos alrededor del mundo, por lo que puedes visitar el más cercano en tu localidad o bien hacer una ruta y visitar diferentes santuarios marianos ofreciendo tu visita en modo de peregrinación. Estas ideas prácticas harán que tu mes sea mariano y tener presente la maternidad de María hacia nosotros.

 06 - mayo - 2025

23 de septiembre de 2025

Nuestra Señora del Rocío de Paranaguá


Adaptado del sitio Foros de la Virgen

La devoción a la Virgen del Rocío tiene profundas raíces en los corazones de Paraná.
Las que datan de mediados del siglo XVII, poco después de levantar la ciudad de Paranaguá, en 1648.

Nuestra Señora del Rocío fue declarada patrona de Paraná por los Obispos del Estado de Paraná en 1939.

El Papa Pablo VI lo declaró así el 30 de julio de 1977.

Y pocos días después, el gobernador del estado, Jaime Canet, oficializó esta declaración. También es patrona de la Universidad Católica de Paraná.

Esta devoción tiene su origen popular cuando en 1686 los habitantes de la ciudad de Paranaguá, recurrieron a los favores de la Virgen del Rocío para librarlos de la terrible plaga que devastó la costa en ese momento. Los devotos de Paranaguá recibieron este favor, y la plaga fue eliminada de la costa. Muchos otros hechos y gracias dan fe de la autenticidad de esta devoción.

La primera iglesia dedicada a la Nuestra Señora del Rocío fue construida en 1813. En este mismo tiempo se ofició la primera fiesta de Nuestra Señora del Rocío. 

Su santuario actual es de 1920. Durante muchos años, el Santuario del Rocío ya era reconocido popularmente como el templo del estado, este templo se convirtió, oficialmente, en el santuario estadual con la aprobación de toda la Conferencia Episcopal en Paraná, el 27 de septiembre 2003.

La imagen de Nuestra Señora de Rocío fue encontrada en las redes del pescador Bere en la bahía de Paranaguá. Cuenta la tradición que en el lugar donde se encuentra el Santuario del Rocío, en la orilla de la bahía, había unos humildes pescadores que se dedicaban al negocio de la pesca.

Alrededor de 1648, el líder de la comunidad de pescadores llamado Bere, ya cansado de tirar su red en el mar sin aportar un solo pez, suplicó al Padre en el cielo que no lo desamparara en su lucha. En un último intento, lanzó la red en el mar, y al tirar de ella, para su asombro, vio brillar la imagen de Nuestra Señora en la malla. Al tocar la imagen y percibirla como envuelta en una gotas de rocío divino, el pobre pescador, con fe reza: “Madre del Rocío, intercede por nosotros.

Otra versión es narrada por Manuel del Rosario Correia en uno de sus ensayos, habla de la aparición de la Virgen del Rocío en un macizo de rosas locas. Dice que estas rosas florecen en noviembre en racimos de colores pero se despetalan al menor viento.

Y otra más. Una noche, los pescadores salieron a la mar y vieron un destello que sale de la bahía y, como una estrella, reposaba en el matorral de rosas. Curiosos, y pensando que se trataba de un tesoro escondido, a la mañana siguiente fueron al lugar donde la luz se había descansado y con sorpresa encontraron la imagen de Nuestra Señora aún cubierta del rocío de la mañana.

Todas estas versiones coinciden en que, al final, el padre Bere llevó la imagen a su humilde casa y la colocó en un altar.

Alli empezaron a rendirle culto, especialmente a través de la recitación del Rosario.

Algún tiempo después, la imagen fue invocada para proteger los cultivos de la “peste de la Bicha”. Nuestra Señora atendió los ruegos y la devoción comenzó a difundirse en todo el estado de Paraná.

El aumento de la devoción a través de la milagrosa intervención que puso fin a la plaga en 1686, se repitió durante los siglos en numerosas ocasiones. En las que Nuestra Señora del Rocío respondió a sus devotos con la sanación individual y colectiva, como en los casos de la peste bubónica en 1901 y la gripe española en 1918.

También hay numerosos registros de la asistencia Virgen del Rocío dada a los navegantes en las tormentas violentas y las tragedias en el mar, cuyos devotos honran con desfiles y procesiones por las calles de la ciudad, en dirección al santuario. 

Este es el caso del buque “Raul Soares”, el 26 de junio de 1931, el buque “Philadelphia”, en julio de 1931 y el buque “María M”, el 8 de agosto de 1932.  

La más antigua referencia histórica de pedido y favor de la Virgen es de 1686, cuando la epidemia llamada “peste de Bicha” en Paranaguá, narrado por Vieira dos Santos, cuando la ciudad tenía sólo 38 años de fundación y la devoción a la Virgen del Rocío recién había conquistado a la población. 

En 1899 comenzó una epidemia de cólera en la ciudad, los habitantes de Paranaguá invocaron la ayuda de la Virgen del Rocío, siendo satisfechos.

En 1901 ocurrió un brote de peste bubónica. El vicario de Paranaguá hizo un voto de construir un nuevo templo a la Virgen, en caso del cese de la enfermedad, siendo entonces la imagen llevada en procesión por las calles. Desde ese día se detuvo la plaga.

En 1918, se propagó una epidemia universal, conocida como la gripe española, que cobró varios millones de vidas en todo el mundo. Paranaguá se vio afectada por ella. Era difícil encontrar un hogar en la ciudad sin al menos un contagiado. Una vez más, los habitantes llevaron la imagen desde su capilla a la ciudad, y después de ese hecho, se redujo sustancialmente el número de muertes.

En 1926, un nuevo brote de peste bubónica azotó la ciudad. Una vez más la imagen fue trasladada a Paranaguá, y nuevamente el resultado fue milagroso.

Después que la imagen entró en la ciudad, no hubo más casos de la plaga.

También sucedió a finales del siglo XVIII o principios del siglo XIX a Agostinho, esclavo del Sargento Mayor Simón Cardoso Paes, hombre rico e importante de la ciudad de Antonina, pero Simón era sin embargo, más rico en lo espiritual. Después de haber caído gravemente enfermo su esclavo hasta el punto que los médicos lo daban como un caso perdido, el Sargento Mayor no se desanimó. Invocó a Nuestra Señora del Rocío de Paranaguá, prometiendo ayudar durante seis meses en la construcción de la nueva iglesia dedicada a Nuestra Señora del Rocío – que comenzó en 1797, y que avanzaba en medio de dificultades materiales – y sucedió que Agostinho quedó curado. Promesa hecha, un milagro conseguido. Y la historia registra que recuperó la plena salud, y también el esclavo Agostinho fue a ayudar a construir la iglesia.

En el año 1932 Paranaguá en el Paraná era uno de los puertos más importantes del país. El buque “María M” trata de llegar al puerto, pero un  furioso vendaval lo lanza a un banco de arena, ubicado a nueve millas del Faro de las Conchas de Ilha do Mel. El barco quedó varado el día 8 de agosto, y el día 13 se consideraba perdido, a pesar de los esfuerzos de la tripulación. La gente de la capitanía se retiró de la nave. Sin embargo, este no se hundió.

El día 16, como el tiempo mejoró, regresan a bordo 77 hombres, para retirar la carga, de modo que el barco, al ser más ligero, flotara. Eso fue imposible. El día 18 el barco se partió por la mitad.

A bordo la situación era lamentable, porque además de estar cansados, los marineros no tenían agua para beber y corrían un grave riesgo de ahogarse. Las embarcaciones de rescate más cercanas estaban una distancia de 700 metros. Sin salida, los tripulantes invocaron a Nuestra Señora del Rocío. Y de una manera inusual, a través de una balsa improvisada, pudieron ser salvados.

El día 23 de ese mes, todos ellos se dirigieron en piadosa peregrinación a la capilla del Rocío para dar gracias a Nuestra Señora por su protección en la emergencia. 

Además de estos auxilios extraordinarios durante pestes o naufragios, se registran también casos individuales de prodigios. Como el de Sotero de Sant’Anna Bonfim, un leñador, que trabajando en el bosque fue sepultado por una pila de troncos que se derrumbó sobre él. Quedó cubierto con madera por un día. Todos los que trataron de rescatarlo habían perdido la esperanza de salvarlo. Su mujer entonces pidió a Nuestra Señora del Rocío protección especial para su marido. Por fin, cuando se logró retirar al pobre leñador, se encontraba en un estado lamentable, con varias fracturas graves. Permaneció seis meses entre la vida y la muerte, durante los cuales tuvo una visión en la que la Virgen del Rocío le prometió la cura. Realmente esto sucedió y el leñador entonces se dirigió al santuario mariano en agradecimiento.

En 1939, el periódico Gazeta do Povo informó una historia emocionante y detallada en Curitiba, la curación atestiguada por los médicos del Sr. Abram Aniss, de 54 años, que sufrió durante mucho tiempo una parálisis de las piernas y fue curado por la oración a Nuestra Señora del Rocío, que en esa fecha, llegó a la capital del estado en medio de manifestaciones de fe y devoción.

D. Bernardo, redentorista dijo cuando la declaración de patronazgo de Nuestra Señora del Rocío: “No es casualidad otro logro mariano, donde los Redentoristas tienen un papel importante. Nuestro fundador, San Alfonso María de Ligorio era un gran devoto de María y dejó ese patrimonio espiritual a sus hijos que lo llevan a través de los siglos. Bajo nuestra atención están el Santuario de Aparecida, en Aparecida / SP; la iglesia del Perpetuo Socorro en Curitiba que recibe más de 30.000 fieles por semana. Y ahora, en Paranaguá, el Santuario de Nuestra Señora del Rocío, Patrona de Paraná. Los Redentoristas tienen la misión de fortalecer la devoción mariana, porque los brasileños somos devotos María desde el comienzo de nuestra historia, a partir de la catequesis de Anchieta.

16 de agosto de 2025

Oración a Nuestra Señora Asunta al Cielo por Confianza y Perseverancia

 


Del sitio Píldoras de Fe:

El día de la fiesta de la Asunción de María los cristianos celebramos que Dios elevó en cuerpo y alma a la Virgen María al Cielo después de su muerte. También se le llama la fiesta de Asunción de la Santísima Virgen María, la Dormición de la Santísima Madre de Dios (en algunos países del Este), o la Fiesta de la Asunción. Con la oración de confianza y perseverancia por la Asunción de María, pedimos además la protección de Nuestra Señora.

Contemplando a María en la gloria celestial, entendemos que la tierra no es la patria definitiva para nosotros, y si vivimos con la mirada fija en los bienes eternos, compartiremos algún día con nuestra Madre esta misma gloria. No debemos perder la paz aun en medio de las innumerables dificultades que nos enfrentemos en la vida. El signo celestial de la Santísima Virgen elevada al cielo, debe iluminarnos con mucha mayor intensidad cuando las sombras tristes del sufrimiento y de la violencia parecen asomarse en el horizonte.

Podemos estar seguros de que, desde lo alto, María sigue nuestros pasos con dulce preocupación, disipa la oscuridad en los momentos de angustia y desesperación, nos tranquiliza con su mano maternal.

La siguiente meditación y oración corresponde a un extracto del maravilloso libro de San Alfonso María de Ligorio: "Las Glorias de María", que ha dedicado con pasión y grandeza a exaltar las bondades de nuestra Santa Madre.

Parecería justo que la Iglesia, en el día de la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo, nos invitara a llorar más que a la alegría, ya que nuestra dulce madre se va de esta tierra y nos deja privados de su amada presencia; como decía san Bernardo: "Parece que más que aplaudir debemos llorar". Pero no, la santa Iglesia nos invita al júbilo: "Alegraos todos en el Señor al celebrar este día en honor de santa María Virgen".

Y con toda razón, porque si amamos a esta nuestra madre, debemos congratularnos más de su gloria que de nuestro consuelo personal. ¿Qué hijo no se alegraría, aunque tuviera que separarse de su madre, si supiera que esta va a tomar posesión de un reino?

María es coronada Reina del cielo cuando ocurre la Asunción, ¿cómo no celebrar la fiesta si verdaderamente la amamos? Alegrémonos todos, alegrémonos.

Oración por confianza y perseverancia en la Asunción de María.

María, señora y madre nuestra, has dejado la tierra y subido al cielo, donde ahora estás sentada como Reina sobre los coros de los ángeles. Como de ti canta la Iglesia: "Has sido exaltada sobre los coros angélicos en el reino celestial". Nosotros, pecadores, sabemos que no somos dignos de tenerte en este valle de tinieblas que atravesamos. Pero sabemos también, que en tu grandeza no te has olvidado de nosotros, tus hijitos, perdidos y extraviados, miserables pecadores; y con ser sublimada a tanta gloria, no se ha perdido sino, acrecentado tu compasión hacia nosotros, los pobres hijos de Adán.

Desde tu excelso trono de Reina, vuelve María, hacia nosotros, esos tus ojos misericordiosos y ten piedad de nosotros. Recuerda que al dejar esta tierra prometiste acordarte de nosotros. Míranos y socórrenos. Ya ves cuántas tempestades tendremos que arrastrar hasta que lleguemos al final de nuestra vida.

Por los méritos de tu Gloriosa Asunción, consíguenos la santa confianza y perseverancia en la amistad divina, para que salgamos finalmente de este mundo en la gracia de Dios y así podamos llegar un día a besar tus plantas en el paraíso y, unidos a los bienaventurados, alabar y cantar tus glorias como lo mereces. 

Amén.

22 de agosto de 2024

Ester, figura de Nuestra Señora Reina

Del sitio Enciclopedia Mariana:

San Alberto Magno hace una feliz aplicación de la historia de la Reina Ester a nuestra Reina María.

Esto es esencialmente lo que leemos en el cuarto capítulo del Libro de Ester, en la Biblia: Durante el reinado de Asuero, se publicó un edicto ordenando la muerte de todos los judíos. Mardoqueo, uno de los condenados, recomendó a Ester su seguridad, pidiéndole que interviniera ante el rey para obtener la revocación de la sentencia. Ester se negó al principio, por temor a enojar más a Asuero. Pero Mardoqueo la reprendió y la mandó a decir: "No pienses, que porque eres de la casa del rey, que sola salvarás tu vida, con exclusión de todos los judíos". Y agregó que el Señor la había elevado al trono precisamente para asegurar la salvación de la nación. Así habló Mardoqueo a la reina Ester.

Nosotros, pobres pecadores, condenados a un justo castigo, si alguna vez nuestra Reina María dudó en obtener de Dios nuestra liberación, tendríamos razón para hablarle con el mismo lenguaje:

Oh Soberana nuestra, estás en la casa del Rey, habiéndote Dios hecho Reina del universo; no pienses por tanto en salvarte tú sola, con exclusión de todos los hombres; porque vuestra elevación no fue para vuestro solo beneficio; si Dios os ha hecho tan grandes, es para poneros en mejores condiciones de compadeceros de nuestra miseria y socorrerla.

Asuero, cuando vio a Ester en su presencia, preguntó amorosamente el objeto de su visita. “¿Cuál es su petición?" le dijo. La reina respondió: “Oh mi rey, si he hallado gracia a tus ojos, concédeme mi pueblo, por el cual te imploro". Ella fue escuchada: una orden del rey revocó inmediatamente la sentencia de condenación.

Ahora bien, si Asuero concedió la salvación de los judíos a Ester, porque la amaba, ¿cómo podría Dios, que ama inmensamente a María, no escucharla, cuando Ella le ruega por los pobres pecadores que se encomiendan a Ella?

San Alberto Magno, 
citado en Las Glorias de Maria, 
cap I, 1.

18 de agosto de 2024

Las confidencias de Nuestra Señora en el templo

Del sitio Un Minuto con María:

Santa Isabel, religiosa benedictina del monasterio de Schoenau (Alemania), recibió de la Virgen la siguiente revelación. El relato es de san Buenaventura:

"Cuando mi padre y mi madre me dejaron en el Templo, formulé en mi corazón la resolución de tomar a Dios como mi padre y a menudo me preguntaba qué podía hacer para complacerlo. Además, hice voto de guardar mi virginidad, de no poseer nada en la tierra y puse toda mi voluntad en manos de Dios".

Su madre santa Ana, por su parte, dice: "De todos los preceptos divinos, el que tenía constantemente ante mis ojos era el del amor: “amarás al Señor tu Dios”. Iba a la medianoche al altar del Templo para pedir la gracia de cumplir los preceptos de la Ley. Luego, suspirando después del nacimiento de la Madre del Redentor, rogué a Dios que me conservara mis ojos para poder verla, mi lengua para poder alabarla, mis manos y mis pies para poder servirla, y mis rodillas para poder adorar en su seno al Hijo único de Dios".

Y cuando la religiosa le dijo a la Virgen: "Pero, mi Soberana, ¿no estabas llena de gracia y de virtud?", esta le respondió: “Debes saber que me consideraba la creatura más vil y más indigna de la gracia divina, por eso nunca dejé de pedir virtudes y gracia”.


15 de julio de 2024

El origen y el sentido del escapulario de Nuestra Señora del Carmen

 Del sitio Fundación Cari Filii:

Los seres humanos nos comunicamos por símbolos. Así como tenemos banderas, escudos y también uniformes que nos identifican. Las comunidades religiosas llevan su hábito como signo de su consagración a Dios.

Los laicos no pueden llevar hábito, pero los que desean asociarse a los religiosos en su búsqueda de la santidad pueden usar el escapulario.

La Virgen dio a los Carmelitas el escapulario como un hábito miniatura que todos los devotos pueden llevar para significar su consagración a Ella.

Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color café, una sobre el pecho y la otra sobre la espalda. Se usa bajo la ropa. Junto con el rosario y la medalla milagrosa, el escapulario es uno de los mas importantes sacramentales marianos.

Dice San Alfonso Ligorio, doctor de la Iglesia: "Así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios.

Un sacramental es un objeto religioso que la Iglesia haya aprobado como signo que nos ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción. Los sacramentales deben mover nuestros corazones a renunciar a todo pecado, incluso al venial.

El escapulario, al ser un sacramental, no nos comunica gracias como hacen los sacramentos. Las gracias nos vienen por nuestra respuesta de amor a Dios y de verdadera contrición del pecado, lo cual el sacramental debe motivar.

La palabra escapulario viene del Latín "scapulae" que significa "hombros". Originalmente era un vestido superpuesto que cae de los hombros y lo llevaban los monjes durante su trabajo. Con el tiempo se le dio el sentido de ser la cruz de cada día que, como discípulos de Cristo llevamos sobre nuestros hombros.

Para los Carmelitas particularmente, pasó a expresar la dedicación especial a la Virgen Santísima y el deseo de imitar su vida de entrega a Cristo y a los demás. 

En el año 1246 nombraron a San Simón Stock general de la Orden Carmelita. Este comprendió que, sin una intervención de la Virgen, a la orden le quedaba poco tiempo. Simón recurrió a María poniendo la orden bajo su amparo, ya que ellos le pertenecían. En su oración la llamó "La flor del Carmelo" y la "Estrella del Mar" y le suplicó la protección para toda la comunidad.

En respuesta a esta ferviente oración, el 16 de julio de 1251 se le aparece la Virgen a San Simón Stock y le da el escapulario para la orden con la siguiente promesa:"Este debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los Carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno"

Aunque el escapulario fue dado a los Carmelitas, muchos laicos con el tiempo fueron sintiendo el llamado de vivir una vida mas comprometida con la espiritualidad carmelita y así se comenzó la cofradía del escapulario, donde se agregaban muchos laicos por medio de la devoción a la Virgen y al uso del escapulario. La Iglesia ha extendido el privilegio del escapulario a los laicos. 

Muchos Papas, santos como San Alfonso Ligorio, San Juan Bosco, San Claudio de la Colombiere, y San Pedro Poveda, tenían una especial devoción a la Virgen del Carmen y llevaban el escapulario.

Santos y teólogos católicos han explicado que, según esta promesa, quien tenga la devoción al escapulario y lo use, recibirá de María Santísima a la hora de la muerte, la gracia de la perseverancia en el estado de gracia (sin pecado mortal) o la gracia de la contrición (arrepentimiento).

Por parte del devoto, el escapulario es una señal de su compromiso a vivir la vida cristiana siguiendo el ejemplo perfecto de la Virgen Santísima. 

El escapulario tiene 3 significados:

  • El amor y la protección maternal de María: El signo es una tela o manto pequeño. Vemos como María cuando nace Jesús lo envuelve en un manto. La Madre siempre trata de cobijar a sus hijos. Envolver en su manto es una señal muy maternal de protección y cuidado. Señal de que nos envuelve en su amor maternal. Nos hace suyos. Nos cubre de la ignominia de nuestra desnudes espiritual.

Vemos en la Biblia:

– Dios cubrió con un manto a Adán y Eva después de que pecaron. (manto – signo de perdón)

Jonás le dio su manto a David: símbolo de amistad -Elías dio su manto a Eliseo y lo llenó de su espíritu en su partida.

S. Pablo: revístanse de Cristo: vestirnos con el manto de sus virtudes.

  • Pertenencia a María: Llevamos una marca que nos distingue como sus hijos escogidos. El escapulario se convierte en el símbolo de nuestra consagración a María.
  • Consagración: “pertenecer a María” es reconocer su misión maternal sobre nosotros y entregarnos a ella para dejarnos guiar, enseñar, moldear por Ella y en su corazón. Así podremos ser usados por Ella para la extensión del Reino de su Hijo.

En 1950 Papa Pío XII escribió acerca del escapulario: "que el escapulario sea tu signo de consagración al Inmaculado Corazón de María, lo cual estamos particularmente necesitando en estos tiempos tan peligrosos". Quien usa el escapulario debe ser consciente de su consagración a Dios y a la Virgen y ser consecuente en sus pensamientos, palabras y obras. Dice Jesús: "Cargad con mi yugo y aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera". (Mt 11:29). El escapulario simboliza ese yugo que Jesús nos invita a cargar, pero que María nos ayuda a llevar. El escapulario es un signo de nuestra identidad como cristianos, vinculados íntimamente a la Virgen María con el propósito de vivir plenamente nuestro bautismo. Representa nuestra decisión de seguir a Jesús por María en el espíritu de los religiosos pero adaptado a la propia vocación, lo que exige que seamos pobres, castos y obedientes por amor. 

Al usar el escapulario constantemente estamos haciendo silenciosa petición de asistencia a la Madre, y Ella nos enseña e intercede para conseguirnos las gracias para vivir como ella, abiertos de corazón al Señor, escuchando su Palabra, orando, descubriendo a Dios en la vida diaria y cercanos a las necesidades de nuestros hermanos, y nos está recordando que nuestra meta es el cielo y que todo lo de este mundo pasa.

En la tentación, tomamos el escapulario en nuestras manos e invocamos la asistencia de la Madre. Kilian Lynch, antiguo general de la Orden dice: "No lleguemos a la conclusión de que el escapulario está dotado de alguna clase de poder sobrenatural que nos salvará a pesar a pesar de lo que hagamos o de cuanto pequemos…Una voluntad pecadora y perversa puede derrotar la omnipotencia suplicante de la Madre de la Misericordia."

El suave yugo de Cristo: "Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana". (Mt 11:29-30)

El escapulario simboliza ese yugo que Jesús nos invita a cargar pero que María nos ayuda a llevar.

Quién lleva el escapulario debe identificarse como católico sin temor a los rechazos y dificultades que ese yugo le traiga. 

El escapulario es un signo de nuestra identidad como católicos, vinculados de íntimamente a la Virgen María con el propósito de vivir plenamente según nuestro bautismo. Representa nuestra decisión de seguir a Jesús por María en el espíritu de los religiosos pero adaptado a la propia vocación. Esto requiere que seamos pobres (un estilo de vida sencillo sin apegos materiales), castos y obedientes por amor a Dios.

En momentos de tentación, tomamos el escapulario en nuestras manos e invocamos la asistencia de la Madre, resueltos a ser fieles al Señor.

Ella nos dirige hacia el Sagrado Corazón de su Hijo Divino y el demonio es forzado a retroceder vencido.

San Claude de la Colombiere advierte: "Tu preguntas: ¿y si yo quisiera morir con mis pecados?, yo te respondo, entonces morirás en pecado, pero no morirás con tu escapulario."

El primer escapulario debe ser bendecido por un sacerdote e impuesto por él mientras dice: "Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna"

El escapulario es signo de la Maternidad Espiritual de María y debemos recordar que ella es madre de todos. Muchos milagros de conversión se han realizado en favor de buenos no-católicos que se han decidido a practicar la devoción al escapulario.

Se sabe de un anciano fue llevado al Hospital de San Simón Stock en la ciudad de Nueva York, inconsciente y moribundo. La enfermera al ver al paciente con el Escapulario Carmelita llamó a un sacerdote. Mientras rezada las oraciones por el moribundo, éste recobró el conocimiento y dijo:

-"Padre, yo no soy católico".

-"¿Entonces, ¿por qué está usando el Escapulario Carmelita?", preguntó el sacerdote.

-"He prometido a mis amigos usarlo", explicó el paciente. "Además rezo un Ave María diariamente."

-"Usted se está muriendo" replicó el sacerdote. "¿Quiere hacerse católico?"

Toda mi vida lo he deseado", contestó el moribundo. Fue bautizado, recibió la Unción de los Enfermos antes de fallecer en paz.

Oración a la Virgen del Carmen
Súplica para tiempos difíciles

Tengo mil dificultades:
ayúdame.
 
De los enemigos del alma:
sálvame.
 
En mis desaciertos:
ilumíname.
 
En mis dudas y penas:
confórtame.
 
En mis enfermedades:
fortaléceme.
 
Cuando me desprecien:
anímame.
 
En las tentaciones:
defiéndeme.
 
En horas difíciles:
consuélame.
 
Con tu corazón maternal:
ámame.
 
Con tu inmenso poder:
protégeme.
 
Y en tus brazos al expirar:
recíbeme.
 
Virgen del Carmen, ruega por nosotros.
 
Amén.

19 de enero de 2024

Nuestra Señora de la Santísima Trinidad

Del sitio Basilique Notre Dame de la Trinité:

Santa Matilde de Hackeborn (1241-1298), monja del convento benedictino de Helfta (Alemania), tuvo la gracia de recibir varias revelaciones, así como una conversación con la Santísima Virgen. Mientras rogaba a la Santísima Virgen que la asistiera en la hora de la muerte, María le respondió: "Ciertamente lo haré, pero tú, por tu parte, debes rezar tres Avemarías cada día". La Madre del Señor le dijo que rezara la primera Ave María en honor del Padre, que le dio su Poder, la segunda en honor del Hijo, que le dio su Sabiduría, y la tercera en honor del Espíritu Santo, que le dio su Misericordia.

Esta oración nos recuerda nuestra vocación a entrar, como María, en comunión de Vida con las Tres Personas de la Santísima Trinidad.

Desde entonces, muchos santos han rezado a María, recitando cada día las tres Avemarías con perseverancia.
Es el caso, en particular, de Juana de Arco (1412-1431), que recomendaba a sus soldados rezar las tres Avemarías antes de entrar en combate. Otros fervientes propagadores de esta devoción son San Leonardo de Port Maurice (1676-1751), San Alfonso de Ligorio (1696-1787), el santo Cura de Ars (1786-1859) y Don Bosco (1815-1888).

25 de noviembre de 2023

Visita de Nuestra Señora a un religioso moribundo

Ejemplo 38 de Las Glorias de María:

Refiere el P. Engelgrave que un religioso vivía tan atormentado por los escrúpulos, que a veces estaba casi al borde de la desesperación; pero como era devotísimo de la Virgen de los Dolores, recurría siempre a ella en sus luchas espirituales y contemplando sus dolores se sentía reconfortado. 

Le llegó la hora de la muerte y, entonces, el demonio le acosaba más que nunca con sus escrúpulos y lo tentaba de desesperación. Cuando he aquí que la piadosa Madre, viendo a su pobre hijo tan angustiado, se le apareció y le dijo: - "¿Y tú hijo mío, te consumes de angustias cuando en mis dolores tantas veces me has consolado? Hijo mío, ¿por qué te entristeces tanto y estás lleno de temor, tú que no has hecho más que consolarme con tu compasión de mis dolores? Jesús me manda para que te consuele; así que ánimo, llénate de alegría y ven conmigo al paraíso". Y al decir esto el devoto religioso, lleno de consuelo y confianza, plácidamente expiró.

 ORACIÓN PARA ALCANZAR PAZ Y SALVACIÓN

 Madre mía dolorosa,
no quiero dejarte sola con tu llanto,
sino que a tus lágrimas quiero unir las mías.

 Esta gracia te pido hoy:
un recuerdo continuo, con tierna devoción,
de la pasión de Jesús y de la tuya
para que en los días que me queden de vida
siempre llore tus dolores, Madre mía,
y los de mi Redentor.

 Espero que en la hora de mi muerte
estos dolores me darán confianza
para no desesperarme
a la vista de los pecados
con que ofendí a mi Señor.

 Ellos me han de alcanzar el perdón,
la perseverancia y el paraíso,
donde espero regocijarme contigo
y cantar por siempre las infinitas misericordias de mi Dios.

Así lo espero, así sea. Amén.

 

18 de noviembre de 2023

Misericordia de Dios con un pecador arrepentido

Ejemplo 37 de Las Glorias de María:

Refiere el Discípulo (sobrenombre de Juan Herolt) que un pobre pecador, de haber cometido toda suerte de crímenes hasta llegar a matar a su padre y a un hermano, como es natural, andaba fugitivo. 

Este hombre, un día de cuaresma, oyendo a un predicador hablar sobre la divina misericordia, fue a confesarse con él. El confesor, oyendo tan grandes pecados, después de absolverlo lo mandó ante el altar de la Virgen Dolorosa para que rezara ante ella la penitencia.

Fue el pecador y comenzó a rezar, cayendo muerto de repente. Al día siguiente, recomendando el sacerdote al pueblo aquella alma, se vio volar por la iglesia una blanca paloma de la que se desprendió, ante los pies del sacerdote, un papel que decía: Su alma, apenas salir del cuerpo, ha entrado en el paraíso; y tú, sigue predicando la infinita misericordia de Dios.

ORACIÓN PIDIENDO EL AMOR DE DIOS

 Virgen Dolorosa,
alma grande en las virtudes
y grande en los dolores,
enséñame a sufrir contigo,
imitando tu entrega y fortaleza
que nacen del gran incendio de amor
que tienes a Dios, pues tu corazón
no sabe amar más que a él.

 Madre mía, ten compasión de mí
que no he amado a Dios
y que tanto le he ofendido.

 Tus dolores me dan gran confianza
de conseguir el perdón.

 Pero con esto no basta,
quiero amar a mi Señor.

 ¿Y quién mejor que tú, Madre del amor hermoso,
me lo puede alcanzar?

 María, tú que consuelas a todos,
consuélame también a mí. 

Amén.

 

11 de noviembre de 2023

Un pecador se salva por los dolores de Nuestra Señora

 

Ejemplo 36 de Las Glorias de María: 

En Perugia, un joven le prometió al demonio que si le facilitaba cometer cierto pecado le entregaba su alma, y le hizo escritura del trato firmada con su sangre. 

Cometido el pecado, el demonio quiso saldar la promesa y lo llevó al borde de un pozo, amenazándole que si no se tiraba lo llevaría en cuerpo y alma a los infiernos. 

El joven desgraciado, pensando que no podía escapar de sus garras, se acercó al borde del pozo para lanzarse, pero aterrorizado ante el espectro de la muerte, le dijo al enemigo que no tenía valor para arrojarse, que lo empujara él. 

El joven llevaba al cuello el escapulario de la Virgen Dolorosa, por lo que le dijo el demonio: - "Quítate eso, que yo te ayudaré a cumplir lo prometido". Pero el joven, comprendiendo que por el escapulario le seguía protegiendo la Madre de Dios, dijo que no se lo quería quitar. 

Después de muchos altercados el demonio se retiró avergonzado y el pecador, reconocido a la Madre Dolorosa, fue a agradecerle el gran favor, y arrepentido de sus pecados colgó el fatal documento en un cuadro en el altar de la iglesia de Santa María la Nueva, en Perugia.

 ORACIÓN PIDIENDO EL AMOR DE CRISTO

 ¡Oh Madre, la más dolorosa de todas!

¡Ha muerto tu Hijo,
el más amable y el que tanto te amaba!

 Llora, que te sobra razón para llorar.

 ¿Quién podrá consolarte?

 Sólo puede consolarte el pensamiento
de que Jesús, con su muerte,

ha vencido al infierno,
ha abierto el paraíso
que estaba cerrado para los hombres
y ha conquistado multitud de almas.

 Desde el trono de la cruz ha de reinar
sobre muchos corazones
que, vencidos por su amor,
con amor le han de servir.

 No te desdeñes entre tanto, Madre mía,
de admitirme a tu lado
para llorar contigo,
pues más motivo tengo yo para llorar
por haberle ofendido tanto.

 Madre de misericordia,
yo, por los méritos de mi Redentor
y por el mérito de tus dolores,
espero el perdón y la eterna salvación. 

Amén.

4 de noviembre de 2023

La cruz nos une a Dios

Ejemplo 35 de Las Glorias de María: 

Se le apareció el Salvador a sor Dominica, religiosa en Florencia, y le dijo: - "Piensa en mí y ámame, que yo pensaré siempre en ti y te amaré". Y le ofreció un ramillete de flores con una cruz, significando con ello que las consolaciones de los santos en este mundo han de ir siempre acompañadas de la cruz. Las cruces unen las almas a Dios.

San Jerónimo Emiliano, siendo soldado lleno de vicios, cayó en manos de sus enemigos, que lo encerraron en una mazmorra. Allí, conmovido por sus tribulaciones e iluminado por Dios para cambiar de vida, recurrió a la Santísima Virgen, y con la ayuda de esta divina Madre comenzó a llevar vida de santo. Mereció ver el trono de gloria que Dios le tenía preparado en el cielo. Fue fundador de los Padres Somascos, murió como un santo y ha sido canonizado.

ORACIÓN PARA LLEVAR LA CRUZ

 Madre dolorosa,
por el mérito del dolor que sentiste
al ver a tu amado Jesús condenado a muerte,
alcánzame la gracia de llevar con paciencia
las cruces que Dios me manda.

 ¡Feliz de mí si logro acompañaros
llevando mi cruz hasta la muerte!

 Tú y Jesús, inocentes,
habéis llevado una cruz muy pesada;
y yo, pecador, que he merecido el infierno,
¿rehusaré llevar la mía?

 Oh Virgen inmaculada,
de ti espero la ayuda
para sufrir las cruces con paciencia. 

Amén.