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12 de marzo de 2026

Nuestra Señora de Guadalupe de Kodeń


Del sitio Info Católica:

La historia de la Virgen de Guadalupe no se limita a un solo país ni a una sola época. Su imagen y devoción traspasó la sierra de Extremadura y el cerro del Tepeyac, en México, hasta llegar a lugares inesperados como Polonia. Según fuentes cristianas, la talla original de la Virgen fue realizada en el siglo I por San Lucas, quien plasmó en una tabla el rostro de María.

Tras la muerte del evangelista, la imagen permaneció junto a su sepultura, hasta que en el siglo IV el emperador Teodosio la trasladó a Constantinopla. Años más tarde, en 582, el cardenal Gregorio –futuro papa– llevó la sagrada talla a Roma. Antes de donar la escultura al arzobispo de Sevilla, encargó una copia pintada de la imagen santísima realizada por San Agustín de Canterbury. La historia de la Virgen de Kodeń está relacionada justamente con esa pintura.

En el siglo XVII, según la tradición, el noble Mikołaj Sapieha peregrinó a Roma para pedir la curación de una grave enfermedad. Tras rezar larga y fervientemente ante la Virgen de Guadalupe –también llamada Gregoriana– habría recibido una sanación milagrosa. Quiso entonces llevar la imagen a su iglesia en Podlasie, pero el papa se lo negó. Sin rendirse, Sapieha tomó una decisión arriesgada: robó la pintura y la trasladó en secreto a Kodeń con ayuda de un sacristán al que sobornó. La reacción no se hizo esperar: el papa Urbano VIII lo excomulgó y exigió la devolución del cuadro. 

Sin embargo, Sapieha prestó un gran servicio a su patria al oponerse con éxito a los planes del rey polaco Władysław Waza que pretendía casarse con la princesa protestante Elisabeth Neuburg, evitando así que Polonia cayera bajo la influencia del protestantismo. En reconocimiento a estos méritos, el pontífice levantó la excomunión y permitió que la imagen permaneciera definitivamente en Kodeń. 

Aunque algunas fuentes sostienen que Sapieha pudo haber comprado el cuadro –tal vez incluso en España–, lo cierto es que llegó a Kodeń y allí se convirtió en un símbolo de identidad y resistencia. En los años 70. el cardenal y futuro papa Karol Wojtyła reflexionaría sobre aquel episodio: Según el juicio humano, Sapieha cometió un acto impío. Sin embargo, parece que para comprender esta bendita culpa hay que darse cuenta de que, antes de ser sustraída, la imagen le había sido regalada de alguna manera. No por el papa Urbano VIII. Creo que se la regaló la propia Madre de Dios.

Durante las particiones de Polonia en el siglo XIX, la Virgen de Kodeń volvió a situarse en el centro de la historia del país. En 1875, la administración zarista destruyó la iglesia original, la convirtió en un templo ortodoxo y ordenó trasladar la imagen a Częstochowa. La confiscación formaba parte de un plan de represión que los rusos emplearon contra los católicos tras el levantamiento de enero de 1863: se prohibieron peregrinaciones, se suprimieron rituales y miles de fieles fueron obligados a integrarse en la Iglesia ortodoxa. El cuadro permaneció lejos de su santuario hasta la recuperación de la independencia polaca tras la Primera Guerra Mundial.

La historia de la Virgen también se entrelaza con la posguerra polaca. El final de la II guerra mundial no significó la libertad para Polonia. Los soldados malditos continuaron la resistencia armada contra el régimen comunista desde los bosques de Podlasie. Muchos llevaban escapularios con la Virgen de Kodeń, y algunos se los introducían en la boca antes de ser ejecutados. Enterrados en tumbas sin nombre, su existencia quiso ser borrada a toda costa por el agresor ruso, pero un rastro de su identidad permaneció intacto: los escapularios ennegrecidos con la imagen de la Virgen. Estos hallazgos confirman la fuerte intercesión que la Virgen ejerció sobre quienes, incluso al borde de la muerte, seguían defendiendo la fe y la patria.

La historia de la Virgen de Guadalupe revela una continuidad espiritual que atraviesa siglos y fronteras. Desde su talla atribuida a san Lucas hasta su presencia en Roma, y su sucesiva llegada a España y América, y finalmente su arraigo en Polonia, la figura mariana refleja un puente entre culturas y tierras distantes, pero unidas bajo la misma fe. España, México y Polonia reconocen en ella no solo a una intercesora celestial, sino a un símbolo de identidad colectiva. A lo largo de los siglos, la imagen de Guadalupe ha acompañado a sus fieles en la evangelización, en la defensa de su identidad e incluso en su lucha por la supervivencia. Las invasiones musulmanas en la península ibérica, la opresión zarista o la ocupación nazi y comunista en Polonia hicieron de estas advocaciones símbolos de una fuerza espiritual capaz de sostener a un pueblo en los momentos más oscuros. 

Hoy, siglos después de aquel controvertido "robo" y tras múltiples episodios de represión, la Virgen de Kodeń sigue siendo uno de los iconos más venerados de Polonia. Cada año, cientos de peregrinos se acercan de rodillas hacia su santo rostro pidiendo favores y agradeciendo milagros.

 

12 de mayo de 2025

Nuestra Señora de la Santa Cruz de Jerusalén

 

Del sitio Puntadas Marianas:

La Basílica de la Santa Cruz en Jerusalén (en latín, Basilica Sanctae Crucis in Hierusalem y en italiano, Basilica di Santa Croce in Gerusalemme) es una de las siete iglesias de Roma, que los peregrinos tenían que visitar a pie en un día. Fue construida en el lugar donde se encontraban los palacios de Helena de Constantinopla, la madre de Constantino I el Grande. 

La iglesia se encuentra a menos de un kilómetro al este de la de Archibasílica de San Juan de Letrán. Fue construida en el lugar que ocupaba un palacio fechado en el siglo III que había sido el hogar de los últimos emperadores. Una sala de este edificio, de 21,8 m de largo y 36,5 m de ancho, fue adaptada en el 350 para la construcción de la iglesia.

Bajo el papado de Lucio II en el siglo XII, la iglesia fue restaurada y más tarde dotada de una torre, como demostración de poder. Durante el Renacimiento y el Barroco, se realizaron otras modificaciones, que desfiguraron completamente el aspecto original de la iglesia. La restauración barroca fue encargada por el papa Benedicto XIV a Domenico Gregorini y Pietro Passalacqua (1740-1758), autores de la fachada y atrio de forma ovalada, como una de las últimas derivaciones de la arquitectura de Borromini, antes del advenimiento del Neoclasicismo. Actualmente parte de los frescos originales del antiguo edificio se conservan en el Museo de la basílica.

 A comienzos del siglo XII hasta el siglo XVI existía anexo a la iglesia un monasterio de la Orden de los Cartujos. Junto al convento y adosado a los muros del anfiteatro Castrense, el papa Sixto IV reconstruyó en 1476 el Oratorio de Santa Maria del Buon Aiuto, que originariamente estaba a medio camino entre las iglesias de la Santa Cruz y San Juan. El pueblo la denominó Santa Maria de Spazzolaria por el hecho de que el sacristán cobraba limosnas para la iglesia, costumbre que aún se mantiene.

La Basílica de la Santa Cruz (a menudo citada en la Edad Media, simplemente como de Jerusalén), fue declarada con el título presbiteral por el papa Gregorio I. Del 13 de marzo de 1910, la iglesia de Santa Cruz se instituyó como parroquia, creada por el papa Pío X.

La iglesia contiene reliquias tradicionalmente ligadas a la Crucifixión de Jesús. Entre estas se encuentran partes de la Vera Cruz, la cruz de uno de los dos ladrones, la esponja empapada en vinagre, la corona de espinas, clavos, y la inscripción del INRI. Estas reliquias, según la tradición, fueron traídas por santa Helena después de su viaje a Tierra Santa.

Su autenticidad no es segura. Las reliquias se conservan en el santuario "de la Cruz", que se encuentra dentro de la sacristía de la basílica. Varios fragmentos más de la Cruz se conservan en iglesias de todo el mundo. De los cuatro clavos sagrados de la Crucifixión, los otros tres están, según la tradición, uno en la Corona de Hierro en Monza, uno suspendido sobre el altar mayor de la catedral de Milán y uno, de tradición más dudosa, en la catedral de Colle di Val d'Elsa, en la provincia de Siena.

En el interior de la iglesia se encuentra la capilla de Santa Elena, cuyo pavimento fue cubierto con tierra proveniente de Tierra Santa. Debido a esta circunstancia recibió la iglesia su nombre particular de Jerusalén. Los peregrinos en la Edad Media consideraban a esta capilla no apta para el acceso a las mujeres, prohibición que también se aplicaba a la capilla del Sancta Sanctorum de los edificios de Letrán.

Durante un tiempo, en la capilla se conservaron tres paneles que constituían un retablo, ejecutado en 1601 por el pintor Peter Paul Rubens, recién llegado a Roma de Mantua. Hoy en día, las dos pinturas, que representan Santa Helena y la Vera-cruz y la Pasión de Cristo se encuentran en la catedral de Nuestra Señora de Grasse, Francia, mientras que se desconoce el paradero de la tercera.


En el ábside se encuentran unos frescos con las leyendas de la Vera Cruz, atribuidos recientemente a Antoniazzo Romano y Marco Palmesano. Especial atención merece también, el extraordinario mosaico realizado por Melozzo da Forli, que decora la bóveda de la capilla de Santa Elena. También cabe destacar el monumento funerario al cardenal español, nacido en León, Francisco de Quiñones, realizado por Jacopo Sansovino en 1536. En una urna de basalto del altar mayor se conserva el cuerpo de San Cesáreo, diácono y mártir, y San Anastasio.

La reestructuración del siglo XVIII condujo a una renovación total del interior, que estaba decorado con tres pinturas de gran formato en la bóveda por el molfetés Corrado Giaquinto, uno de los artistas más celebrados de la época (1743). 

Otro tesoro es un icono en mosaico del siglo XIV, hoy en el Museo de la Basílica, encargo del papa Gregorio I. Está rodeado por un marco de madera, muy grande, que deja poco espacio para el icono.

En el área del anfiteatro Castrense, durante siglos perteneciente a la basílica y a su monasterio, fue reconstruido y diseñado en el 2004 por el arquitecto Paul Pejrone, como huerta-jardín del monasterio, por iniciativa de los Amigos de Santa Cruz de Jerusalén. Los paseos circulares son los ejes principales que consisten en dos caminos perpendiculares bajo pérgolas, que se reúnen en el centro en un estanque.

Los cultivos están dispuestos de forma clara y ordenada, con verduras, hierbas aromáticas, frutales y flores, con un gran respeto por la tradición de los cultivos locales. La impresión general es de equilibrio y serenidad, tanto más sorprendente porque el sitio está en el centro de una zona de denso tráfico.

22 de agosto de 2023

Nuestra Señora Reina del Cielo

Del sitio Gaudium Press: 

“¡Reina del cielo, alégrate!”, canta el pueblo católico a la Santísima Virgen María en el tiempo pascual, siguiendo una tradición cuya práctica habitual se remonta al siglo XII y que fue ampliada por la comunidad de los franciscanos. Como muchas oraciones, las primeras palabras que la componen le dan su nombre, que la Iglesia aún recuerda en su forma latina original: Regina Coeli.

Esta antífona mariana es uno de los cuatro himnos pascuales incluidos en la Liturgia de las Horas, que se rezan desde el Sábado Santo, víspera de la Resurrección del Señor, hasta el domingo siguiente a Pentecostés. Forma parte de la oración litúrgica nocturna llamada Completas. Su brevedad y sencillez, además de su bello significado teológico, hacen de esta oración una de las más bellas expresiones de la alegría pascual.

El mismo comienzo de la oración encierra un misterio de Fe que se contempla también en el Santo Rosario, en los Misterios Gloriosos: La Coronación de la Santísima Virgen como Reina y Señora de toda la creación. Esta “Reina del Cielo” es a quien se dirige la Iglesia para felicitarla por la Resurrección de su Hijo Jesucristo, siendo ella quien, por naturaleza materna y virtud sobrenatural, sufrió con mayor intensidad y unión el drama de la Pasión y Muerte de Jesús.

Se desconoce el origen del Regina Coeli, pero una bella tradición lo atribuye a San Gregorio Magno, Pontífice y Doctor de la Iglesia, quien habría escuchado los tres primeros versos de boca de los ángeles mientras procedía descalzo por el calles de Roma. A la composición celestial el Santo Padre habría añadido sólo la cuarta frase de la oración: “Ruega por nosotros a Dios”.

La antífona original se adapta para ser recitada como oración, de manera similar al Ángelus, tomando su forma actual y agregando una oración final.

Oración del Regina Coeli

V. Reina del Cielo, alégrate, aleluya.

R. Porque Aquel a quien mereciste llevar en tu seno purísimo, aleluya.

V. Ha resucitado como dijo, aleluya.

R. Ruega por nosotros a Dios, aleluya.

V. Exulta y regocíjate, oh Virgen María, aleluya.

R. Porque verdaderamente ha resucitado el Señor, aleluya.

V. Oremos: Oh Dios, que te dignaste alegrar al mundo con la Resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, concédenos, te suplicamos, la gracia de alcanzar, por la protección de la Virgen María, su Madre, la gloria de la vida eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor.

R. Amén.

12 de junio de 2023

Nuestra Señora de Gibilmanna

Del sitio Mary, The Inmaculate:

El santuario está situado en medio de bosques de robles y castaños, a 800 metros de altitud. El propio nombre indica su ubicación (Gebel, montaña) asociada a la ya desaparecida producción de maná. La imagen de Nuestra Señora de origen oriental se veneraba en un antiguo monasterio fundado por San Gregorio Magno.

Fiesta de Nuestra Señora de Gibilmanna, patrona de la diócesis de Cefalú (PA), el primer domingo de septiembre. Las festividades tienen lugar en el hermoso Santuario de Gibilmanna, que durante esos días intensifica su papel de Madre y Señora, atrayendo a peregrinos y devotos de todas partes. 

En este Santuario, el Crucifijo habló a un monje diciéndole: "Aquí reina mi madre... acude a ella en busca de gracias". En el interior del santuario se guarda la imagen de Nuestra Señora, bajo la cual arde incesantemente una lámpara. Cada año, uno de los municipios de la diócesis ofrece a la Virgen el aceite que alimenta la lámpara.

Los días de fiesta, multitud de peregrinos acuden al santuario para honrar a la Madre de Dios, dulcemente representada en la imagen que todos conocemos como la "MADONNA DI GIBILMANNA". El cortejo de la procesión con el simulacro de la Virgen está formado por las cofradías, el clero, las autoridades civiles y militares, la banda de música y los numerosos fieles llegados de las distintas localidades de la diócesis. 

Después de la procesión, en la gran plaza cercana al Santuario, tiene lugar la Solemne Celebración Eucarística con la ofrenda de los dones y del aceite. Al final de la función, la Lámpara se coloca sobre el altar y se enciende; después se lleva en procesión al interior del Santuario y se deposita a los pies de la imagen de la Virgen.

Gibilmanna es una aldea de Cefalú situada en las laderas del Pizzo Sant'Angelo, a 795 metros de altitud, dentro del Parque de las Madonie. En la localidad se encuentran el Santuario de Gibilmanna, el Museo Fra Giammaria da Tusa, con una biblioteca anexa, y el monasterio benedictino fundado por San Gregorio Magno y una pequeña iglesia dedicada a San Miguel Arcángel.

En 1785, se instaló el altar de la capilla de la Virgen, obra del palermitano Baldassarre Pampilonia, destinado a una capilla de la catedral de Palermo, pero que nunca llegó a colocarse. El altar incluye estatuas de mármol de San Juan Bautista, obra de Scipione Casella, y Santa Elena, de Fazio Gagini. 

El pórtico que preveía la iglesia se derrumbó y la fachada de la iglesia se reconstruyó en estilo neogótico en 1907. El patio de la iglesia se adornó en 1927, en lugar de la anterior cruz de hierro, con un monumento dedicado a San Francisco (obra de Francesco Garufi sobre un diseño del arquitecto Misuraca), donado por el Cav. Dr. Gaetano Saeli. 

En 1954 el Papa Pío XII declaró a María Santísima de Gibilmanna patrona de la diócesis y de la ciudad de Cefalú. En 1958 se inauguró en el convento el Seminario Seráfico. En los últimos años se han realizado otros cambios: la estatua de San Francisco se ha trasladado al lado derecho de la plaza, se han renovado los patios interiores y el antiguo establo se ha convertido en museo.

7 de agosto de 2022

Nuestra Señora de Hanswijk

 Del sitio frwiki:

En el siglo X, cuando Hanswijk era una aldea de Mechelen, (malinas en español), había un barco en las orillas del Dyle . El barco estaba cargado de mercancías, pero también llevaba una estatua de la Virgen María . A pesar de los esfuerzos de los marineros, fue imposible liberar el barco, hasta que alguien tuvo la idea de llevar la estatua de la Virgen a la orilla. El bote se alejó y pudo continuar su camino. Los habitantes de Hanswijk vieron en ese suceso el deseo de la Santísima Virgen de ser honrada allí.

La estatua fue llevada a una capilla cercana, dedicada a los santos Lamberto y Catalina. 

Rápidamente la capilla se convirtió en un famoso lugar de peregrinaje entre los creyentes. Fue mencionado en 1263 por Thomas de Cantimpré , un dominicano  de Brabante nativo de Cambrai , maestro en Lovaina . 

Una epidemia de peste azotó la ciudad de Malinas en 1272. Los habitantes de la aldea de Hanswijk transportaron la estatua de la Virgen a la catedral de San Rombaut. Poco después la plaga fuera vencida. Desde entonces, en reconocimiento a este evento, se ha organizado una procesión todos los años. 

En 1738, se organizó una gran fiesta por los 750 años de devoción a la Virgen María de Hanswijk. Desde entonces, cada 25 años, ha pasado una procesión histórica llamada Cabalgata de Hanswijk . 

La estatua original desapareció en el siglo XVI. La estatua actual, de 1,45 m de altura, está realizada en nogal. Las trenzas rizadas caen por la espalda y parcialmente por delante de los hombros. La Virgen María sostiene un cetro en su mano derecha, mientras lleva al niño Jesús en su brazo izquierdo. El niño está de pie contra el pecho de su madre y sostiene una manzana en su mano derecha.

La estatua está en buen estado y aún conserva restos de la antigua policromía . En la parte posterior de la estatua hay dos triángulos entrelazados, el símbolo de un artista que ha permanecido en el anonimato hasta el día de hoy. 

La estatua de la Virgen María se lleva todos los años durante la procesión de Hanswijk. Recibió la coronación canónica el 30 de junio de 1876 del cardenal Victor-Auguste Dechamps , en nombre del Papa Pío IX.

La actual iglesia barroca fue construida principalmente entre 1663 y1681 según los planos del arquitecto Lucas Faydherbe . La primera piedra fue colocada en 1663 por el arzobispo Andreas Creusen . La iglesia fue consagrada el 30 de mayo de 1678. La rotonda tiene 15,50 m de diámetro, la cúpula alcanza una altura de 34 m.

La iglesia presenta una interesante combinación entre la longitud y el centro del edificio. La nave se interrumpe después del tercer tramo por una gran rotonda, alrededor de la cual se sitúa el crucero.

Debido a la gran presión que ejercía la cúpula, el arquitecto tuvo que reforzar las columnas portantes. Se conectaron en pares mediante tiradores y anclajes. Para no afectar la decoración interior, se cubrieron con estuco. La deformación de las curvas quedó oculta por decoraciones arquitectónicas.

Bustos de los Padres de la Iglesia Latina adornan los cuatro pórticos. Los bustos de San Ambrosio y San Agustín son obra de Lucas Faydherbe. Los de San Gregorio y San Jerónimo datan de 1729 y son obra del escultor malinois Jan-Frans Boeckstuyns. 

El arquitecto instaló dos bajorrelieves sobre las columnas de la rotonda. Los bajorrelieves están hechos de yeso y representan a Jesús cayendo bajo la Cruz y la adoración de los pastores. Estas obras fueron dañadas el 1º de mayo de 1944 durante un bombardeo aéreo.

La cobertura del suelo de la iglesia es notable: se dibuja un laberinto en el suelo debajo de la cúpula. 

El púlpito es el adorno más hermoso de la iglesia. Su construcción se llevó a cabo el 4 de mayo de 1743 por el escultor Malinois Theodoor Verhaegen. Se completó en 1746 y costó la suma de 4000 florines. Alexander-Jozef Rubens, nieto de Peter-Paul Rubens, ofreció 2.994 florines por su realización. 

Al pie del púlpito hay estatuas de tamaño natural de Adán y Eva después de la caída del Paraiso. Yahvé , un anciano con barba se dirige a Adán. Con una mano muestra la serpiente arrastrándose por el suelo y con la otra muestra el medallón del tanque, en el que está representada la Virgen María con el Niño Jesús. Se prometen perdón y liberación. Sobre la caja de resonancia, los ángeles llevan a María al cielo. Un gran árbol con una rama imponente en la que los ángeles llevan una cortina, corona todo el púlpito.

El 18 de mayo de 1985, el  Papa San Juan Pablo II hizo una peregrinación a esta iglesia con motivo de su 65 cumpleaños. 

En 1987, dos años después de la visita del Papa Juan Pablo II, la iglesia fue elevada al rango de basílica.

14 de mayo de 2022

Nuestra Señora, Tesorera del Reino de los Cielos

 Del sitio Revista de Cultura Católica Tesoros de la Fe:

María es la tesorera de todas las gracias divinas. Por lo cual el que desee gracias debe recurrir a María; y el que recurre a María debe estar seguro de obtener las gracias que desea

Feliz se juzga aquella casa que es visitada por alguna persona real, ya por la honra que en esta visita recibe, ya por las ventajas que después espera. Pero más feliz debe llamarse aquella alma que es visitada por la Reina del mundo María Santísima, la cual no sabe dejar de colmar de bienes y gracias a aquellas almas bienaventuradas que se digna visitar por medio de sus favores.

Fue bendecida la casa de Obededom, cuando la visitó el arca del Señor (I Crónicas 13, 14). Pero ¡de cuántas mayores bendiciones son enriquecidas aquellas personas que reciben alguna visita amorosa de esta arca viva de Dios, cual fue la divina Madre! ¡Feliz aquella casa que visita la Madre de Dios!, escribió Engelgrave.




Bien lo experimentó la casa del Bautista, donde apenas entró María, quedó colmada de gracias y bendiciones celestiales toda aquella familia: y por eso la presente fiesta de la Visitación se llama comúnmente la fiesta de Nuestra Señora de las Gracias. Por lo cual veremos hoy en el presente discurso, cómo la divina Madre es la tesorera de todas las gracias.

Después que la Santísima Virgen oyó del arcángel San Gabriel que su prima Isabel estaba encinta de seis meses, fue iluminada interiormente por el Espíritu Santo, para reconocer que el Verbo humanado y hecho ya Hijo suyo quería empezar a manifestar al mundo las riquezas de su misericordia con las primeras gracias que quería repartir a toda aquella familia. Por lo cual, sin detención, como refiere San Lucas (1, 39), levantándose de la quietud de su contemplación, a la cual estaba siempre aplicada, y dejando su amada soledad, luego se encaminó a la casa de Isabel. Y como la santa caridad todo lo sufre, y no sabe padecer demoras la gracia del Espíritu Santo, como sobre este Evangelio dice San Ambrosio; por eso no cuidando de la fatiga del viaje, la tierna y delicada doncella se puso diligente en camino.

Apenas llegada a aquella casa, saludó a su prima; y, como reflexiona San Ambrosio, María fue la primera en saludar a Isabel. Mas no fue la visita de la bienaventurada Virgen como son las visitas de los mundanos, que por lo común se reducen a ceremonias y falsos cumplimientos; la visita de María acarreó a aquella casa un cúmulo de gracias. Pues a su primera entrada, y al recibir la salutación, Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y Juan libertado de la culpa original y santificado: por eso dio aquella señal de júbilo, saltando de gozo en el vientre de su madre, queriendo manifestar así la gracia recibida por medio de la bienaventurada Virgen, como declaró la misma Isabel. De manera que, como reflexiona Bernardino de Bustos, en virtud de la salutación de María recibió Juan la gracia del Espíritu divino, que le santificó.

Ahora, si esas primicias de la redención pasaron por manos de María, y Ella fue el canal por donde se comunicó la gracia al Bautista, el Espíritu Santo a Isabel, el don de profecía a Zacarías, y otras tan grandes bendiciones a aquella casa, que fueron las primeras gracias que sabemos hiciese el Verbo en la tierra después de haberse encarnado; es muy de creer que Dios desde entonces constituiría a María en acueducto universal, según dice San Bernardo, por el cual de allí en adelante pasasen a nosotros todas las demás gracias que el Señor quisiese dispensarnos.

Con razón pues invocamos a esta divina Madre como tesoro, tesorera y dispensadora de las divinas gracias. Así la nombraron el venerable abad de Celles, San Pedro Damián, San Alberto Magno, San Bernardino y un doctor griego que cita Petavio, dispensadora de todos los bienes. Así también la llamó San Gregorio Taumaturgo, el cual dice: María se apellida llena  de gracia, porque contiene el tesoro de la gracia. Y Ricardo de San Lorenzo dice que Dios ha depositado en María, como en una tesorería de misericordia, todos los dones de las gracias, de cuyo tesoro enriquece Él a sus siervos.

San Buenaventura, hablando del campo del Evangelio en donde está escondido el tesoro que debe comprarse a cualquier precio, como dijo Jesucristo: "Es semejante el reino de los cielos a un tesoro escondido en el campo, que si le halla un hombre... va, y vende cuanto tiene y compra aquel campo" (Mt. 13, 44), dice que este campo es nuestra Reina María, en la cual está el tesoro de Dios, que es Jesucristo, y con Jesucristo el manantial y la fuente de todas las gracias. Afirmó ya San Bernardo que el Señor ha depositado en manos de María todas las gracias que nos quiere dispensar, para que sepamos que cuantos bienes recibimos, pasan por sus manos.




Y nos lo asegura la misma María, diciendo: "En mí está toda la gracia para conocer el camino de la verdad" (Eclesiástico 24, 25). En mí están todas las gracias de los verdaderos bienes que vosotros, oh hombres, podéis desear en vuestra vida. Sí, Madre y esperanza nuestra ya sabemos, le decía San Pedro Damián, que todos los tesoros de las divinas misericordias están en vuestras manos. Y antes que él lo afirmó con mayor expresión San Ildefonso, cuando hablando con la Virgen le decía: "Señora, todas las gracias que Dios ha determinado hacer a los hombres, todas ha querido proporcionárselas por vuestras manos, y por eso os ha confiado a Vos todos los tesoros de las gracias". "De manera —concluía San Germán— que no hay gracia, ¡oh María! no hay gracia sino por vuestras manos". 

Sobre las palabras que dijo el Ángel a la Santísima Virgen: "Oh María, no temas, porque has hallado gracia a los ojos del Señor" (Lc. 1, 30), añade esta bella reflexión San Alberto Magno: "No temas, porque has hallado la gracia. No la usurpaste, como el primer ángel; no la perdiste, como el primer padre; no la compraste , como Simón mago; sino que hallaste, porque la buscaste. Has hallado la gracia increada, y en ella a toda criatura". ¡Oh María! Vos no habéis robado la gracia, como quería robarla Lucifer; no la habéis perdido como la perdió Adán; no la habéis comprado, como Simón mago quería comprarla; sino que la habéis hallado, porque la habéis deseado y buscado. Habéis hallado la gracia increada, que es el mismo Dios hecho ya Hijo vuestro, y juntamente con ella habéis hallado todos los bienes criados, y los habéis alcanzado.





Confirma este pensamiento San Pedro Crisólogo, diciendo que la gran Madre halló esta gracia para dar después la salud a todos los hombres. Y en otro lugar dice que María halló una gracia llena, suficiente para salvar a todos. "De tal modo —dice Ricardo de San Lorenzo— que así como Dios crió el sol para que por su medio sea iluminada la tierra, así hizo a María para que por su medio se dispensen al mundo todas las divinas misericordias". Y San Bernardino añade que la Virgen, desde que fue hecha Madre del Redentor, adquirió una especie de jurisdicción sobre todas las gracias.

Por lo cual concluyamos este punto con Ricardo de San Lorenzo, el cual dice que si queremos conseguir alguna gracia acudamos a María, la cual no puede dejar de alcanzar para sus siervos cuanto pide, pues Ella halló la gracia divina y de continuo la obtiene. Y tomó estas palabras de San Bernardo, el cual dijo: "Si deseamos pues gracias, preciso es que acudamos a esta tesorera y di pensadora de las gracias. Pues es la voluntad suprema del dador de todo bien" —como lo asegura el mismo santo— "que todas las gracias se dispensen por mano de María:" el que dice todo, nada excluye.    

San Alfonso María de Ligorio, 

Las Glorias de María, 

Librería de Rosa y Bouret, París, 1870, pp. 357-363.

30 de noviembre de 2021

Nuestra Señora de Mdina (Malta)

 

Del sitio Aleteia:

Este icono que representa a la Virgen con el Niño Jesús en brazos en la catedral metropolitana de San Pablo, en la antigua capital maltesa de Mdina, debe su nombre a la antigua creencia de que san Lucas es su autor, en el siglo I. 

Sin embargo, los historiadores del arte coinciden ahora en que probablemente está fechado en un momento posterior de la historia cristiana, probablemente el periodo medieval. Su presencia en la catedral puede rastrearse hasta 1588 al menos. 

Este icono desempeñó un papel fundamental para los creyentes locales. El icono de Virgen y el Niño también salía anualmente en procesión en Mdina como agradecimiento por la victoria en el Gran Asedio de 1565. 

En 1604, el obispo local Gargallo decidió colocarla en el altar mayor de la catedral. También cubrió el icono con una lámina de plata que dejaba visible únicamente los rostros de la Santísima Virgen María y su Niño Jesús. La orden de Gargallo se ejecutó debidamente, ya que en 1615 este icono presidía el altar mayor bajo el gran políptico de San Pablo. 

En 1618, el obispo Cagliares consideró prudente colocar el Sagrado Sacramento en el Altar Privilegiado dedicado entonces a Nuestra Señora “del Soccorso”, y la Virgen de san Lucas apareció en este altar, por primera vez, en los registros de la Visita Pastoral de 1634. 

La referencia más antigua a la catedral en Mdina data de 1299*. Sin embargo, la catedral barroca actual se construyó entre finales del siglo XVII y principios del XVIII, después de que la antigua quedara gravemente dañada en un terremoto que golpeó Sicilia y Malta en 1693. 

Una vez construida la nueva catedral, este precioso icono conservó la misma ubicación privilegiada que le concedió el obispo Cagliares. Se colocó en el altar de la capilla del Sagrado Sacramento, donde permaneció desde entonces. En 1898, el papa León XIII autorizó la coronación oficial de la “Madonna de san Lucas”.


* Cartas del papa Gregorio Magno a Lucillus, obispo de Malta, fechadas entre 592 d. C. y 599 d. C., muestran que Malta ya tenía una comunidad cristiana plena con su propia Iglesia y obispo. La historia popular cuenta que, después del naufragio de san Pablo y su estancia en Malta (60 d. C.), Publio, el gobernador romano, se convirtió en el primer obispo de Malta.

23 de junio de 2021

Nuestra Señora de Ocotlán

 Del sitio de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y de María:

Durante el año 1541 una devastadora plaga desolaba los pueblos de la zona de Ocotlán, México. El indio Juan Diego, un joven piadoso que servía con los religiosos y cuidaba a los enfermos, subía la ladera occidental del cerro de San Lorenzo y se adentró en un bosque de ocotes (pinos) que había allí junto a una barranca. 

De repente, se le presentó la Virgen Santísima quien con amabilidad le dijo: "Dios te salve, hijo mío, ¿a donde vas?".

Juan Diego quedó sorprendido pero gozoso por aquel encuentro. El amaba mucho a la Virgen y se cuidaba de mantener su altar lleno de flores. Logró decir: "Llevo agua del río para mis enfermos que mueren sin remedio". 

La Madre de Dios le invitó a que le siguiera: "Ven en pos de mi, yo te daré otra agua con que se extinguirá el contagio y sanen, no solo tus parientes, sino cuantos bebieren de ella; porque mi corazón, siempre dispuesto a favorecer a los desvalidos, ya no sufre ver tantas desdichas sin remediarlas".

Juan Diego, que conocía bien la zona, nunca había visto ningún manantial por allí, pero, humildemente siguió a Nuestra Señora hasta una quebrada del cerro donde Ella le mostró la fuente de Agua Santa. "Tomad de esta agua cuanta queráis, seguros de que con el contacto de la mas pequeña gota, sentirán los enfermos no solo alivio sino perfecta salud".

Juan Diego, obediente, llenó su cántaro con el agua milagrosa y siguió su camino a su aldea natal de Xiloxoxtla. Allí suministró el agua a los enfermos de la peste y todos recobraron la salud rápidamente. El suceso se propagó en seguida y llegaron muchas gentes en busca de curación y para escuchar el testimonio de la aparición de la Zoapilzin (Señora), la Virgen María.

La Virgen había ordenado a Juan Diego: "Avisa a los religiosos de mi parte que en este sitio hallarán una imagen mía, que no solo representa mis perfecciones sino que por ella prodigaré mis piedades y clemencias: la que hallada, quiero que sea colocada en la capilla de San Lorenzo".

Los religiosos cuestionaron a Juan Diego y fueron al lugar del suceso. Llegando allí ya de noche, quedaron asombrados por el prodigio que contemplaban: Arboles ardían con grandes llamaradas sin consumirse. De aquí el nombre Ocotlán que procede de dos palabras nahuas: ocotl: (ocote o pino) y tlatla: (arder). Es decir Ocotlán, el ocote que arde.

Llamó sobre todo la atención un gran árbol de ocote al que le pusieron una señal antes de regresar al convento. Al día siguiente, volvieron al lugar y abrieron con hacha abrieron el ocote señalado. Encontraron para su asombro que el corazón de aquel árbol era una preciosa talla de la Inmaculada Virgen María. 

La multitud jubilosa, junto con los religiosos, llevaron a hombros la Imagen hasta la capilla de San Lorenzo, aproximadamente medio kilómetro arriba, en la cumbre de la colina. La colocaron en el trono que ocupaba el Santo Mártir San Lorenzo. 

Según se cuenta, el sacristán, enojado de que hubiesen quitado a San Lorenzo, por dos veces sacó a la Virgen Madre del trono para poner a San Lorenzo. Cada vez, de noche, alguien ponía a la Virgen de nuevo en el trono. Por tercera vez el sacristán quitó a la Virgen en favor de San Lorenzo. Esta vez la puso en un baúl sobre el cual se echó a dormir para prevenir que la volviesen a poner en el trono. Cual fue su sorpresa cuando vio que los mismos ángeles vinieron y, de manera prodigiosa, restituyeron la Reina al trono. 

La Virgen quiso quedarse con sus hijos y estamos seguros que San Lorenzo, como todos los santos, están felices de cederle el lugar que bien le corresponde por ser Madre de Dios.

La capilla de San Lorenzo con el tiempo fue remplazada con la preciosísima basílica de Nuestra Señora de Ocotlán. Los cimientos de la actual basílica se pusieron el 13 de enero de 1687. Desde allí la Madre sigue recibiendo a sus hijos para adentrarlos en el corazón de Jesús y de su Iglesia.

La fachada tiene en el centro a la Virgen Inmaculada, la mujer del Apocalipsis(12:1). La Virgen apoya sus pies sobre tres mundos que San Francisco carga de rodilla. Estos son: los religiosos franciscanos, las clarisas y la orden terciaria de laicos. Alrededor de la Virgen están los siete arcángeles (San Miguel arriba). A la derecha de la puerta principal: San Ambrosio y sobre el: San Jerónimo. A la izquierda de la puerta: San Agustín y sobre el: San Gregorio. Se trata de cuatro doctores teólogos que escribieron inspirados sobre la Virgen. Los 12 Apóstoles aparecen, 3 en cada columna, simbolizando que son ellos los pilares de la Iglesia. También vemos en la fachada muchas frutas: Jesús es fruto del vientre de María Santísima. Todos los que allí entran están llamados a recibir muchos frutos espirituales.
Vale la pena visitar el camarín de la Virgen, repleto de arte religiosa y acceso mas cercano a la Santísima Virgen. En la cúpula está el Espíritu Santo, Jesucristo con sus Apóstoles y los santos.

Las tres promesas de la Virgen María en Ocotlán:

1- "Ven tras de mi, que yo te daré otra agua con que sanen cuantos bebieren de ella y sientan los enfermos no sólo alivio, sino perfecta salud"  

La Virgen nos recuerda las palabras de Jesús a la Samaritana junto al pozo. El agua a que se refiere la Virgen es la misma: Jesús es el agua viva que nos da vida eterna. En el evangelio de San Juan 4:14 leemos: "pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.» El agua que tomamos en el pozo milagroso es un signo del bautismo, por el que llegamos a ser miembros de Cristo y de su Iglesia. Por eso es esencial que abramos el corazón en fe para vivir nuestro bautismo. 

2- "Mi corazón ya no sufre ver tantas desdichas sin remediarlas" La Virgen en muchas apariciones manifiesta su dolor materno por ver a sus hijos, no solo enfermos físicamente, sino, sobre todo, por la condición de pecado. La vemos llorar, por ejemplo, en La Salette y en Fátima. La Virgen coopera con la obra redentora de su Hijo. Ver: "Por que llora la Virgen" 

3-"Hallarán una imagen mía que representa mis perfecciones y por ella prodigaré mis piedades y clemencia". La Virgen María, siendo Inmaculada, no tuvo nunca mancha de pecado. En ella encontramos todas las virtudes en grado de perfección. Quien se acerca a ella recibe las gracias necesarias para la santificación. Así ocurrió a Santa Isabel y a su niño en el vientre, San Juan Bautista. Lucas 1:41 "Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena de Espíritu Santo"

Oremos

Virgen Santísima, Madre de Dios y madre nuestra, 
que en Ocotlán nos visitasteis para traernos la esperanza y la curación.
 
A ti acudimos con nuestras necesidades, 
pero mas que todo porque te amamos y 
porque queremos ser siempre tuyos para que nos lleves a Jesús, 
fuente de vida eterna.

5 de noviembre de 2019

Nuestra Señora de Guadalupe de Cáceres

Del sitio Extremadura Misteriosa:

La leyenda de la Virgen de Guadalupe se remonta hasta el siglo I del cristianismo, cuentan que la autoría de la talla correspondería a San Lucas y que muerto el evangelista en Beocia (actual Grecia), la imagen sería enterrada con él y seguiría su misma suerte.

A mediados del siglo IV tanto el cuerpo del evangelista como la imagen fueron trasladados a Bizancio (Constantinopla), desde allí la imagen fue llevada hacia Roma en el año 582. Por aquellos entonces se desató en la ciudad una terrible peste que acabó con la vida de muchas personas y entre ellas la del papa Pelagio II. Siendo elegido posteriormente papa San Gregorio Magno mandó hacer letanías y procesionar la imagen que tenía en el oratorio personal que no era otra que Nuestra Señora de Guadalupe. Estando en procesión se oyó un canto celestial similar al de unos ángeles que entonaban al aire loas a la Santa Virgen diciendo: "Alégrate, Reina del Cielo, alégrate. Aquí el que tú mereciste concebir y parir ya es resucitado según lo dijo".

Justo después apareció sobre el conocido actualmente como Castillo de Sant'Angelo, un ángel limpiando la sangre de una espada. Después de todo esto la pestilencia cesó en la ciudad y San Gregorio se convirtió en un fiel devoto de la imagen.

Unos años más tarde, San Gregorio envió varias reliquias al arzobispo de Sevilla, San Leandro en agradecimiento por haberse ocupado de destruir la herejía de los arrianos. Entre esas reliquias se encontraba la imagen de la Virgen de Guadalupe. Yendo la imagen en un navío desde Roma hasta Sevilla se desató una terrible tempestad que puso en peligro al barco y a sus ocupantes, entonces uno de los clérigos, movido por la fe y la devoción sacó la imagen de la Virgen a cubierta y le suplicó con tanta humildad y devoción que cesase la tempestad que la tormenta amainó automáticamente. Conociendo San Leandro el presente enviado por el Papa salió al puerto a recibir a la imagen y con gran veneración fue trasladada a sus aposentos. Siendo posteriormente entronizada en la principal iglesia de Sevilla y venerada con gran fervor por todo el pueblo.

Pero la invasión árabe, en el año 711, hizo que algunos clérigos sevillanos tuvieran que huir de la ciudad hacia el norte peninsular llevándose consigo las reliquias que pudieron transportar, entre las que se encontraba la susodicha imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. Adentrados en tierras extremeñas y para evitar su profanación enterraron tales reliquias en una zona montañosa cercana a un río conocido como Guadalupe.

Ya en pleno siglo XIV y casi finalizada la reconquista cristiana cuando reinaba en Castilla Alfonso XI andaba el vaquero cacereño Gil Cordero en compañía de otros pastores guardando su ganado en una dehesa llamada Guadalupe, cerca del río del mismo nombre. En un momento dado Gil Cordero se da cuenta que había perdido una vaca y salió inmediatamente a buscarla, al rato descubrió el cadáver del animal junto a la ribera del río Guadalupe, desconsolado decidió aprovechar su piel y al sacar la navaja para despellejar al animal volvió a la vida ante la mirada atónita del vaquero. En ese momento la figura de una mujer envuelta en luz que se identificó como la Virgen hizo acto de presencia exclamando: " No temas. Yo soy la Madre de Dios, Salvador del li­naje humano. Toma tu vaca y llévala al hato con las otras y vete luego para tu tierra. Dirás a los clérigos lo que has visto. Di­les también de mi parte que te envío yo allá. Que ven­gan a este lugar donde ahora estás. Que caven donde es­taba la vaca muerta, debajo de estas piedras: hallarán una imagen mía. Cuando la sacaren, diles que no la mu­den ni lleven de este lugar donde ahora está, mas que hagan una casilla en que la pongan. Tiempo vendrá que en este lugar se haga una iglesia y casa muy notable y pueblo asaz grande".

Obedeciendo los designios divinos, Gil Cordero marchó a Cáceres y dio cuenta de lo sucedido tanto a las autoridades civiles como religiosas, pero nadie le creyó.

Llegó a casa turbado por todo lo que le había ocurrido y se encontró a su mujer en compañía de algunos clérigos y vecinos llorando desconsolada, su hijo había fallecido y estaba de cuerpo presente. Mirando el vaquero fijamente a su primogénito yaciente recordó como la Virgen había resucitado a la vaca y sin pensarlo demasiado hincó la rodilla en el suelo encomendándose a Nuestra Señora y con mucha devoción suplicó: "Señora, Tú sabes la embajada que de tu parte trai­go y creo muy cierto ser esto por Ti ordenado, que yo ha­llase este mi hijo muerto, porque Tú mostrándote mara­villosa en me lo resucitar, sea más ligeramente creído de aquéllos a que soy aquí por Tu mandado venir. Pues que así es, Señora, suplícote que lo quieras resucitar y de aquí te lo ofrezco por Tu perpetuo servidor y de lo llevar a aquel lugar santo, donde Tú tuviste por bien de me aparecer".

Ante la mirada atónita de todos los presentes, el joven se levantó, como quien despierta de un sueño, todos quedaron maravillados de tan grandioso mila­gro, díjoles entonces el vaquero a los presentes: " Señores, amigos, sabed que para dar fe al mensaje que yo os traigo, bien era menester que Nuestra Señora tuviese por bien de obrar esta tan gran maravilla, ya que por nuestros pecados muchas veces dudamos en aque­llas cosas que no vemos corporalmente".

Y dicho esto, les contó lo que le había sucedido junto al río Guadalupe. Aquel prodigio fue tan sonado que llegó a oídos de todos aquellos que no le creyeron en su anterior pregón. Y tanto sacerdotes como vecinos del Cáceres le acompañaron al lugar donde se le apareció Nuestra Señora. Cavaron donde Gil Cordero se encontró el animal muerto, y tal y como se predijo, no demasiado profundo, encontraron un pequeño sepulcro de mármol con una figura de la Virgen, acompañada otras reliquias y de unos documentos que contaban su historia de la imagen desde su creación a cargo de San Lucas hasta su posterior entierro por clérigos sevillanos en este lugar. Sacaron la imagen de la Virgen junto a las demás reliquias e hicieron una humilde choza de piedra y en su interior juntando algunas piedras crearon una especie de altar poniendo sobre él la imagen de la Virgen y quedando Gil Cordero y su familia como guardadores de la ermita.

Posteriormente, la historia fue conocida por el rey Alfonso XI que visitó la humilde ermita y mandó ampliarla para que se trasformara en un templo digno de la devoción de la Virgen de Guadalupe, A partir de ese momento se fue formando alrededor del santuario una puebla que fue reconocida por el mismo Alfonso XI como lugar de realengo. En 1389 el monasterio fue confiado a la Orden de los Jerónimos, siendo actualmente regentado por los Franciscanos.

A finales del siglo XV, la popularidad de Nuestra Señora de Guadalupe creció gracias a la especial veneración sentida por Cristóbal Colón, que llevaba consigo siempre una replica en sus viajes al nuevo continente. Cuenta la leyenda incluso que los días previos a su primera expedición americana Colon oró en el interior de la ermita de Guadalupe. Su devoción debió ser tal que al descubrir la Isla Karukera, en 1493 le cambió el nombre por el de Guadalupe.

Bajo la advocación de la Virgen de Guadalupe se conquistó el Nuevo Mundo. Existen además varias advocaciones marianas bajo el título de Virgen de Guadalupe en México, Bolivia, Uruguay, Perú, El Salvador, Filipinas y España.