1 de enero de 2026

Nuestra Señora, Madre de Dios y Madre mía

 


Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

Oh, Madre, concédeme invocar siempre tu nombre. María Purísima, María Dulcísima, que tu nombre esté siempre en mis labios. 

¡Qué consuelo, qué dulzura, qué confianza, llenan mi alma cuando te contemplo, cuando te pienso y cuando te llamo! 

Santísima Señora, sé que me socorrerás siempre que te invoque; pues en todas mis tentaciones, en todas mis necesidades, nunca dejaré de suplicarte, María, Madre mía. 

A ti te confío mi alma; tómame bajo tu protección porque, si me proteges, nada puedo temer. Que en la hora de la tentación, me concedas la gracia de recurrir siempre a ti.

Doy gracias al Señor porque nos dio a su Madre como Madre nuestra.  Que mi amor por ti me impulse siempre a aclamarte, a escucharte y a seguirte para que me lleves de tu mano a tu Hijo Jesús.

Amén

No hay comentarios: