Dedicado a María Santísima y a sus distintas advocaciones en el mundo, para que todos conozcan la historia de cada una de las Fiestas de Nuestra Reina del Cielo
La Virgen del Amor Hermoso cuida de alumnos y profesores de la Universidad de Navarra desde su ermita ubicada en el Campus.
La
capilla está situada en la zona más elevada del campus de esta
universidad navarra, al lado de uno de los senderos de salida del Camino de Santiago por Pamplona. En su interior se venera una imagen de la Virgen, en su advocación de Santa María Madre del amor hermoso.
La pequeña capilla mariana fue construida hace más de 50 años por iniciativa de San Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador de este centro educativo
para que sus estudiantes, profesores y empleados o cualquier ciudadano
que pasara por allí subiera el tramo de escaleras y pudiera saludar a la Virgen.
Hoy la ermita sigue siendo ese lugar por donde circulan cientos de personas que al pasar saludan, oran y agradecen a la Virgen.
Es
el corazón orante del campus: es habitual ver a estudiantes pedir luces
antes de realizar sus exámenes, a jóvenes rezar el rosario, a
ciudadanos poniendo en sus manos intenciones nobles y a muchos enfermos y
familiares que visitan la Clínica Universitaria y acuden a la Virgen.
En
1963 san Josemaría encargó al escultor italiano Pasquale Sciancalepore
la talla de una Virgen para regalarla a la Universidad. Y en una nota
manuscrita, fechada el 19 de abril de ese año, le dejó por escrito una
serie de instrucciones para que cincelara la escultura en mármol blanco.
Concretamente decía así:
"Encargar a Sciancalepore una imagen de la Sma. Virgen con las siguientes características:
de tamaño natural, más bien alta;
sentada y sosteniendo al Niño Jesús, que estará de pie sobre un rimero de libros;
se verán, al menos, los lomos de tres de esos libros: el más bajo, en el que se leerá el título: Derecho Civil; en otro, se leerá Medicina; y, en el más alto, Ius Canonicum;
el Niño tendrá una rosa, en la mano izquierda, apretada contra su pecho; y, con la mano derecha, bendecirá."
La nota escrita por San Josemaría también incluía un requerimiento piadoso para el escultor, muy en la línea de la espiritualidad del Opus Dei, fundado por este santo aragonés: santificar y ofrecer el trabajo diario.
Decía lo siguiente: "Dile a Sciancalepore que rece cada día un Avemaría a la Madonna, antes de ponerse a trabajar."Y concluía: "Hay que pensar en el pedestal, que llevará grabado: Sancta Maria, Mater Pulchrae Dilectionis. Ora pro nobis."
Cuando unos jóvenes le preguntaron a San Josemaría por qué había escogido esta advocación de la Virgen contestó: "Para que no tengáis miedo al amor humano, limpio y noble, como el de vuestros padres y podáis confiarle vuestras alegrías y las preocupaciones que tengáis." Y añadió: "No te avergüences de tener novia. Debes quererla mucho, pensando que será la madre de tus hijos."
Sciancalepore siguió las instrucciones del encargo fielmente y cinceló en Roma una bella imagen de la Virgen, llena de majestad y dulzura. La estatua mide 1’70 m de altura y la Madre de Dios aparece sentada, con un velo que cae sobre sus hombros y recoge sus cabellos. El manto que cubre su túnica está ribeteado en dorado. El Niño Jesús aparece de pie sobre una pila de libros, tal como indicaba la nota del encargo.
Cuando la imagen estuvo acabada, el papa San Pablo VI acudió a bendecirla el 21 de noviembre de 1965 al oratorio del Centro Elis de Roma, dedicado a la formación profesional de jóvenes obreros.
Y desde allí viajó hasta Pamplona para ocupar el interior de la ermita que el arquitecto Heliodoro Dols proyectó en una zona elevada del campus, inspirándose en los típicos humilladeros de la zona.
Un humilladero es un lugar de culto al aire libre que suele situarse a las entradas o salidas de los pueblos, junto a los caminos, que contiene habitualmente una cruz o una imagen de algún santo o virgen venerados en la zona. Los cristianos, al pasar por estos lugares, inclinaban la cabeza o se arrodillaban para "humillarse" ante Dios.
La ermita es de planta cuadrada y tres de sus lados están abiertos para poder contemplar la imagen de la Virgen a través de unos arcos de medio punto acristalados protegidos con rejas de hierro forjado.
La ermita fue inaugurada el día de la Inmaculada de 1966 por el Arzobispo de Pamplona y ese día también se recibió un telegrama del papa Pablo VI en el que imploraba, por mediación de la Virgen, muchas gracias para toda la familia universitaria.
En 1968 se instaló en la pared del fondo de la ermita un mosaico que representa un conjunto de ángeles cantores y otros que tocan distintos instrumentos musicales y sostienen un manto adornado con rosas, obra de José Alzuet.
La Virgen del Amor Hermoso preside y protege desde entonces, y ya son más de 50 años, la vida del campus de la Universidad de Navarra.
Como cuando el 30 de octubre de 2008, tras un atentado de la banda terrorista ETA en uno de los parkings de la universidad, no hubo que lamentar ninguna víctima. Aquel día llovía y todos los estudiantes estaban bajo los porches resguardándose de la lluvia y además el aparcamiento estaba lleno, así que ningún coche ni conductor estaba por la zona de la explosión.
De manera casi espontánea, algunos alumnos pusieron un ramo de flores en la ermita, agradeciéndole a la Virgen su protección. En esta página se puede leer la oración que se compuso. Desde entonces, cada 30 de octubre es costumbre que personal y alumnos de la universidad pongan flores a la Virgen, igual que en el mes de mayo.
Hoy se cumple un nuevo aniversario del último atentado de ETA en la Universidad. Una vez más, hemos agradecido a la Virgen del Amor Hermoso su protección desde la Ermita del Campus. Entonces y siempre. 💠pic.twitter.com/GxBfZxVSPC
Entonces, y siempre, contamos con la protección de la Virgen del Amor Hermoso desde la Ermita del Campus.
En marzo de 2020, justo cuando comenzó el confinamiento debido a la pandemia de Covid-19, un antiguo alumno de la universidad realizó una donación para que la Virgen del Amor Hermoso tuviera flores frescas todas las semanas.
Además, para poder visitar virtualmente a la Virgen, impulsó la instalación de una webcam para retransmitir en directo la imagen de la Madre del Amor Hermoso desde la ermita del campus a cualquier parte del mundo.
El alumni, que ya en su época de estudiante era muy devoto de la Virgen, realizó una aportación económica a un fondo para que generara rendimientos anualmente, y así financiar la compra de flores frescas para siempre. En el cristal delantero de la ermita hay un texto que así lo indica.
La inscripción en el cristal habla de la donación de flores frescas y de la webcam que donó el alumni.
El rector de la Universidad en ese momento, Alfonso Sánchez-Tabernero, quiso agradecer esta donación con este tuit:
"Quisiera dar las gracias en nombre de la Universidad de Navarra. La instalación de la cámara llega en unos momentos difíciles, pero nos permite acudir a la protección de la Virgen del Amor Hermoso que tanto nos ha cuidado en otros momentos. Ahora que los edificios del campus están cerrados, la ermita se ha hecho accesible desde todos los rincones del mundo".
Estábamos haciendo pruebas y querÃamos esperar para contarlo… pero la noticia se ha filtrado!!🤦â€â™€ï¸ðŸ¤¦ SÃ!!! Hemos colocado una webcam en la Ermita del Campus!
El lunes os contamos de donde nace esta iniciativa.
La devoción a Nuestra Señora de la Alegría se originó en el siglo XII con las cruzadas. Según la tradición, tres caballeros franceses se alistaron en las cruzadas y viajaron a Palestina para ayudar a los cristianos contra los ataques de los musulmanes.
Sin embargo, no tuvieron éxito, fueron derrotados por los musulmanes y capturados por los egipcios. El sultán intentó por todos los medios persuadir a sus prisioneros para que renunciaran a la fe católica, pero ellos se mantuvieron firmes. Al ver la firmeza de estos hombres en la defensa de la fe, el sultán envió a Ismeria, su propia hija, para persuadirlos de que se convirtieran al Islam.
Los tres hermanos mostraron a Ismeria el Evangelio de Jesús. La muchacha quiso saber quién era la Madre del Salvador. Así que empezaron a tallar una imagen de la Virgen María. Al final del día, dejaron la imagen sin terminar, con la intención de completarla al día siguiente. Sin embargo, milagrosamente, cuando se despertaron al día siguiente, la imagen estaba lista.
Cuando Ismeria vio la imagen, se maravilló de la belleza de María. Se maravilló aún más ante el mensaje de Jesús transmitido por los caballeros. Convertida, liberó a los tres hermanos y huyó con ellos. Tras un día de camino, se durmieron y, cuando despertaron, habían sido llevados milagrosamente al bosque del castillo de la madre de los caballeros, en Francia. Tras este prodigio, construyeron en el bosque la iglesia de Nuestra Señora de la Alegría, que se convirtió en un centro de peregrinación mariana.
Más tarde, en 1993, Nuestra Señora de la Alegría se apareció a una joven norteamericana en Emmitsburg, Estados Unidos. En sus diversas apariciones, María dejó a sus hijos un mensaje de conversión y humildad. Pidió insistentemente a sus hijos que se amaran los unos a los otros.
La imagen de la Virgen de la Alegría muestra a María de pie, con su Hijo sentado en su brazo izquierdo con los brazos abiertos. Los rasgos de la Madre de Dios revelan alegría.
OREMOS:
Oh Madre de la Alegría, cura nuestros corazones de las heridas que causan la tristeza del alma.
Líbranos del azote de la depresión y ayúdanos a tener un corazón adorador, generoso y alegre.
Que la gratitud llene nuestras vidas y nuestra existencia, pues sólo a través de un corazón agradecido puede elevar nuestras vidas la verdadera alegría que viene de Dios.
Una pareja pobre viajaba a Belén de Judea para el censo exigido por el emperador. Al no encontrar alojamiento en la ciudad, se dirigieron a un establo situado en una cueva.
Cuando ella estaba a punto de dar a luz, el marido hizo un pesebre con un comedero para cobijar al niño que acababa de nacer. Este Niño era el Hijo de Dios, Jesucristo, y su Madre, María Santísima, Nuestra Señora de Belén.
Nuestra Señora Reina de los Ángeles es honrada en la ciudad de Petrolina con una iglesia de estilo neocolonial. Se trata, de hecho, de la iglesia más antigua de Petrolina, cuya construcción comenzó en 1858 y no finalizó hasta 1906, casi medio siglo después de su inicio.
Petrolina se fundó en 1895 y la catedral de la ciudad no se construyó hasta 1925, por lo que ambos acontecimientos tienen lugar después de la construcción de la Iglesia Matriz. Situada en el centro de la ciudad, junto a la Plaza del Centenario, la iglesia alberga una imagen de Nuestra Señora Reina de los Ángeles traída de la isla portuguesa de Madeira hace más de 200 años.
La imagen fue trasladada desde la ciudad de Santa Maria da Boa Vista (PE), a la que pertenecía Petrolina antes de su emancipación, y su cobijo original.
Robada en la década de 1970, la imagen permaneció desaparecida durante unos seis años, causando gran angustia entre los fieles de la ciudad. El intento de sustituirla por una nueva imagen, realizada por el artista Celestino Gomes, no consiguió mitigar la tristeza y la sensación de pérdida que reinaban entonces. En 1980, sin embargo, la imagen original fue encontrada en posesión de un coleccionista de Alagoas y devuelta a la ciudad.
La construcción de la iglesia, cerca del río São Francisco, por donde entonces cruzaba un intenso tráfico hacia la vecina ciudad de Juazeiro (BA), fue un hito histórico fundamental en la formación y consolidación de la ciudad a su alrededor.
En agosto se celebra siempre una gran fiesta en honor de la patrona. Con procesiones, misas y ferias, la fiesta moviliza a un gran número de fieles y a la población en general tanto dentro como fuera de la iglesia (en 2016 hubo unos 110.000 participantes), lo que la convierte en un acontecimiento tradicional en el calendario festivo y religioso de la ciudad.
El Papa Francisco nos explica el verdadero sentido de las palabras (que a menudo ignoramos) de esta importantísima oración
Todos rezamos el Ave María. Pero ¿cuántos conocen su verdadero significado? ¿Qué se quiere expresar con esta oración?
En el libro Maria. Mamma di tutti (ediciones San Pablo, publicado en Italia) es directamente el Papa Francisco quien nos enseña el sentido de las palabras de esta importantísima oración.
Llena de gracia: El ángel Gabriel llama a Maria "llena de gracia" (Lc 1,28):
en ella, observa el Papa, "no hay espacio para el pecado, porque Dios
la preeligió desde siempre como madre de Jesús y la preservó de la culpa
original".
"Y el Verbo se hizo carne en su seno.También a nosotros se nos pide escuchar a Dios que nos habla y acoger su voluntad. El Señor nos habla siempre".
El Señor está contigo:Lo
que sucedió en la Virgen de manera única, sostiene Francisco, "sucede a
nivel espiritual también en nosotros cuando acogemos la Palabra de Dios
con corazón bueno y sincero y la ponemos en práctica. Sucede como si
Dios tomase carne en nosotros, Él viene a habitar en nosotros, porque
toma morada en los que lo aman y observan su Palabra. No es fácil
entender esto, pero, sí, es fácil sentirlo en el corazón".
"¿Pensamos que la encarnación de Jesús es algo del pasado, que no nos afecta personalmente?Creer en Jesús significa ofrecerle nuestra carne, con la humildad y el valor de María".
Bendita eres entre las mujeres: ¿Cómo
vivió María esta fe? "La vivió – responde el Papa – en la sencillez de
las miles ocupaciones y preocupaciones diarias de cualquier mamá, como
proveer el alimento, el vestido, el cuidado de la casa… Precisamente
esta existencia normal de la Virgen fue el terreno donde se llevó a cabo
una relación singular y un diálogo profundo entre ella y Dios, entre
ella y su Hijo".
Y bendito el fruto de tu seno, Jesús: María es receptiva pero no pasiva, precisa Francisco.
"Como,
a nivel físico, recibe el poder del Espíritu Santo pero después da la
carne y la sangre al Hijo de Dios que se forma en Ella,así, en el plano espiritual, acoge la gracia y corresponde a ella con la fe.Por
esto san Agustín afirma que la Virgen «concibió antes en el corazón que
en el seno». Concibió antes la fe y después al Señor".
Santa María, Madre de Dios: La
Madre del Redentor, continua el Papa, "nos precede y continuamente nos
confirma en la fe, en la vocación y en la misión. Con su ejemplo de
humildad y de disponibilidad a la voluntad de Dios, nos ayuda a traducir
nuestra fe en un anuncio del Evangelio gozoso y sin fronteras".
Ruega por nosotros pecadores: Para explicar el sentido de este pasaje de la oración, Francisco evoca una anécdota:
Recuerdo una vez, en el santuario de Luján, estaba en el confesionario, ante el cual había una larga fila. Había también un muchacho todo moderno, con pendientes, tatuajes, todas estas cosas… Y vino para decirme lo que le pasaba. Era un problema grave, difícil. Y me dijo: conté esto a mi mamá y mi mamá me dijo: ve a la Virgen y te dirá lo que tienes que hacer. Esta era una mujer que tenía el don del consejo. No sabía cómo salir del problema del hijo, pero le indicó el camino justo: ve a la Virgen y Ella te dirá. Este es el don del consejo. Esa mujer humilde, sencilla, dio al hijo el mejor consejo.De hecho el muchacho me dijo: miré a la Virgen y sentí que tenía que hacer esto, esto y esto… Yo no tuve que hablar, lo habían dicho ya todo su mamá y el propio joven. Este es el don del consejo. Ustedes mamás que tienen este don, pídanlo para sus hijos. El don de dar consejo a los hijos es un don de Dios.
Ahora y en la hora de nuestra muerte: Confiemonos
a María, añade Papa Francisco, "para que Ella, como Madre como madre de
nuestro hermano primogénito, Jesús, nos enseñe a tener su mismo
espíritu materno hacia nuestros hermanos, con la capacidad sincera de
acoger, perdonar, dar fuerza e infundir confianza y esperanza. Esto es
lo que hace una mamá".
El camino de María hacia el
Cielo comenzó "con ese SÍ pronunciado en Nazaret, en respuesta al
Mensajero celeste que le anunciaba la voluntad De Dios para ella. Y en realidad es justo así: cada SÍ a Dios es un paso hacia el Cielo, hacia la vida eterna".
El santuario de Santa María de los Milagros de San Celso se encuentra en un lugar sagrado. Desde los primeros años del cristianismo fue santificado por el martirio de dos santos de los que San Ambrosio era muy devoto: los santos Nazareno y Celso. Hay poca información cierta sobre estos dos santos y muchas leyendas. De San Nazareno sabemos que fue uno de los grandes predicadores laicos, numeroso en los inicios del cristianismo, y que por esta misión dio testimonio de Dios con su martirio, sufrido en Milán durante la persecución de Nerón.
De San Celso sabemos con certeza que tenía entre 18 y 21 años, que estaba en Milán para el servicio militar y que, en Milán, sufrió el martirio por la fe, durante la persecución de Nerón. Su yuxtaposición con San Nazareno parece deberse únicamente a estos tres hechos: sufrieron el martirio al mismo tiempo, fueron enterrados en el mismo lugar y San Ambrosio los encontró juntos el mismo día. En efecto, el santo, siguiendo una piadosa tradición o tal vez una inspiración, encontró a los dos mártires en este lugar el 10 de mayo del año 396, el año anterior a su muerte.
Luego, para que el suelo que había albergado los cuerpos de los mártires tuviera un signo sagrado, mandó construir un nicho con la imagen de Nuestra Señora, protegida por una reja, semejante a los muchos sagrarios con que la humilde fe de nuestros padres adornó nuestros campos y montañas.
La tradición enseña que, así como la muerte entró en el mundo por culpa de una mujer, el mundo se salva por el “sí” de una mujer. Por tanto, no es la persona como mujer quien debe cargar con la culpa de la falta original.
Si esto hubiera sido así, se quiera o no, las mujeres de todas las generaciones habrían tenido que cargar el oprobio consigo, asumiendo por semejanza con Eva la culpa de la falta original. Ser mujer habría significado ser “indigna”, encarnar la culpa.
Pero la elección de María nos mantiene alejados de este error y nos obliga a una justa apreciación de la admirable dignidad que porta la mujer. Porque también de una mujer nace el Hijo de Dios, por quien el mundo se salva; mujer que es elevada así a la más alta dignidad de las criaturas, por encima de todas las criaturas.
"El nudo debido a la desobediencia de Eva fue desatado por la obediencia de María; lo que la virgen Eva tenía atado por su incredulidad, la Virgen María lo desató por su fe" (Catecismo de la Iglesia Católica, § 494).
La devoción a Nuestra Señora de Bétharram, que en hebreo significa "Bella Rama", tiene su origen en la localidad francesa de Lestelle, en el siglo XVI. Su santuario está situado en el sur de Francia e impresiona por su belleza.
Según la tradición, una joven estaba recogiendo flores en las laderas del río Gave cuando se desequilibró y cayó al río. En grave peligro, la joven suplicó ayuda a la Virgen María e inmediatamente, una rama apareció cerca de su mano y ella se aferró a esta, salvándole la vida.
Agradecida, la joven mandó hacer una rama de oro y la colocó en la imagen de la mano de la Virgen. En ese lugar se construyó el santuario mariano.
Debido a los conflictos religiosos de finales del siglo XVI, el santuario de Bétharram fue destruido en 1589, pero la imagen de Nuestra Señora fue trasladada a España, donde se venera como Nuestra Señora de Francia o Nuestra Señora de Gascuña.
En el siglo siguiente, se construyó un segundo santuario en honor de Nuestra Señora del Ramo Hermoso y, tiempo después, en 1841, el padre Miguel Garicoits fundó la Congregación de los Padres del Sagrado Corazón de Jesús, los betharramitas, que se encargaron del santuario.
Los emigrantes vascos del siglo XIX llevaron la devoción a Nuestra Señora del Ramo Hermoso a América Latina. En Brasil, esta devoción llegó en 1935, cuando los betharramitas se establecieron en la ciudad de Passa Quatro, en Minas Gerais.
OREMOS: Nuestra Señora del Ramo Hermoso, intercede por nosotros tus devotos, ayúdanos en las dificultades de la vida.
Vela por los parados, para que encuentren trabajo.
Vela por los enfermos, para que encuentren curación.
Bendice a los niños y a los ancianos.
Protege a la Iglesia de Cristo, especialmente allí donde es más perseguida.
Nuestra Señora del Ramo Hermoso, ruega por nosotros.
La historia de Nuestra Señora del Buen Suceso de Parañaque se basó en los escritos de Nicolás de San Pedro, vicario de la Parroquia de San Andrés (actual la Parroquia Catedral de San Andrés), escritos en 1700.
Los padres agustinos trajeron la imagen de España en 1580 como regalo del Rey a los filipinos. Los agustinos se quedaron en Palanyag (actual Parañaque) y ese año fundaron la parroquia de San Andrés. La imagen permaneció intacta y cubierta de polvo hasta que Catig, un pobre nativo de Don Galo, vio esto y preguntó al sacristán si podía llevarse la estatua a casa. El sacristán accedió y Catig la consagró en su casa, encendiendo velas en su honor.
Cuando Catig agonizaba, sus vecinos llamaron al sacerdote Juan de Guevarra para que le administrara la extremaunción. Al bendecir a Catig, de Guevarra vio la estatua cerca de la cama y le preguntó si podía comprarla por 24 pesos filipinos (nota: el peso tenía más valor durante el periodo español).
Catig se negó en un principio, pero luego cambió de opinión, sabiendo que sería venerada por el pueblo. De Guevarra cogió la estatua y la colocó en su propia habitación tras la muerte de Catig.
Según De Guevarra, vio que la imagen emitía una luz misteriosa y escuchó cánticos gloriosos, lo que le llevó a concluir que la imagen era milagrosa. De Guevarra informó inmediatamente del milagro al superior agustino Alonzo de Mentrida.
En palabras de Guevarra, de Mentrida ordenó que el icono fuera transportado a la iglesia de San Andrés. El 10 de agosto de 1625 se celebró procesión y la imagen fue consagrada en el altar. Al no saber cómo llamar a la imagen de la Virgen María, de Mentrida pidió a los demás frailes que escribieran el nombre de todas las advocaciones famosas de la Virgen en Europa en tiras de papel y las colocaran en una urna. Se pidió a un niño que dibujara el nombre y, por seis veces consecutivas, salió elegido el título de "Nuestra Señora del Buen Suceso", por lo que bautizaron la imagen como tal.
El arzobispo de Manila, Miguel García Serrano, y los funcionarios coloniales destinados en Manila llegaron y veneraron la imagen. Se atribuye a Serrano la institución de la novena y la reconstrucción del altar. Tras la reconstrucción, se celebró otra fiesta el 22 de febrero de 1626, a la que asistieron los habitantes de la ciudad y los de las provincias vecinas.
El Papa San Juan Pablo II concedió a la imagen un decreto de Coronación Canónica el 18 de diciembre de 1999. El rito de la coronación se ejecutó el 8 de septiembre de 2000. La ex vicepresidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, asistió al acto solemne.
Nuestra Señora del Buen Suceso es patrona de la diócesis de Parañaque junto con Andrés Apóstol, a quien está dedicada la catedral.
El 8 de septiembre de 2010, una réplica oficial del artesano santero filipino Thomas Joven (fallecido) fue bendecida por Manuel Gabriel durante la solemne Misa Mayor.
El 10 de agosto de 2012, celebrando su 387º aniversario de entronización y fiesta, un decreto del Papa Benedicto XVI, con la aprobación de Jesse E. Mercado, obispo de la Diócesis de Parañaque, declaró que la Parroquia Catedral de San Andrés sería el "Santuario Diocesano de Nuestra Señora del Buen Suceso de Palanyag".
En su 12º aniversario de coronación canónica, el 8 de septiembre de 2012, la Diócesis de Parañaque declaró a Nuestra Señora del Buen Suceso de Parañaque como Patrona oficial de la Ciudad de Parañaque. La misa contó con la asistencia de funcionarios del gobierno de la ciudad de Parañaque y laicos.
Riccardo Luca Guariglia, abad benedictino de Montevergine, monasterio del sur de Italia, ha explicado lasimbología y significación del gran icono de la Virgo Lactans, una imagen románica, del siglo XII, que muestra a María dando el pecho al Niño Dios.
Esta imagen se expone a la devoción de los fieles durante unos días en la basílica vaticana y se ha exhibido en las misas con el Papa del 31 de diciembre y el 1 de enero últimos.
Se celebran 900 años de la fundación de ese monasterio por parte de San Guillermo de Vercelli, italiano de familia noble, pero austero y devoto
desde muy joven, ya que se sabe que a los 15 años llegó en
peregrinación a Santiago de Compostela. Fue un fundador de monasterios y
comunidades tras varios años de vida ermitaña.
"Nosotros, monjes benedictinos virginianos, nos sentimos idealmente
representados por nuestro antigua cofrade representado a los pies de
Nuestra Señora sentada en un trono, implorando de ellos la luz de la
gracia, el fortalecimiento de la fe y el consuelo de la esperanza en el
seguimiento de los divinos preceptos de su Hijo»", comenta el abad.
"Una madre que amamanta a su hijo es la imagen misma de la ternura:
en todas las épocas, en todas las civilizaciones, en todas las
latitudes. Tanto más para nosotros, cristianos, que vivimos los días
conmemorativos de la Navidad del Salvador, de la extraordinaria y estremecedora verdad de la Encarnación, la de un Dios que se hace hombre por amor", añade.
"Esta ‘Virgen de la leche’ se presenta a nuestros ojos como una
imagen de belleza conmovedora y popular, a pesar de la solemnidad de la
pose y la riqueza de la ornamentación, y es capaz de traducir para
nosotros, como lo fue para todos nuestros antepasados, la
impenetrabilidad del dogma en un lenguaje inmediato y universal. Es la
imagen de un milagro cotidiano y compartido, el del nacimiento y el crecimiento,
lleno de emoción y asombro, pero no exento de riesgos y peligros, como
lo fueron la venida del Señor al mundo y la primera infancia. Podemos
pensar, al contemplarla, en cuántas miradas de madres agradecidas o suplicantes se habrán dirigido hacia ella a lo largo de los siglos,
y cuántas manos temblorosas habrán levantado hacia ella niños envueltos
en pañales, implorando la protección divina", apunta el abad.
El benedictino recuerda las palabras que resuenan en el Evangelio de Lucas: "¡Bendito el vientre que te llevó y el pecho del que tomaste leche!"
(Lc 11, 27). "La alabanza que la mujer del pueblo dirige a la madre de
Jesús es reflejada vivamente por el autor desconocido de Campania en el
icono de la Madre de Dios", añade. "Como los pastores, contemplamos el
icono del Niño en brazos de su Madre, sintiendo crecer en nuestro
corazón un sentimiento de inmensa gratitud hacia Ella, que dio al mundo
su Salvador".
La pequeña florecilla de Dios, Santa Teresita, amaba muchísimo a la
Santísima Virgen María. Tales expresiones de este amor, han sido
recogidas en distintos textos. Aquí mostramos algunas. Sin ningún orden
en particular:
"¡Oh, cuánto amo a la Santísima Virgen! Si fuese sacerdote,
¡con cuánta frecuencia le hablaría! La describen como inalcanzable,
cuando más bien debería ser señalada como modelo. Ella es más una Madre
que una Reina". (Santa Teresita del Niño Jesús)
"No tiemblo al ver mi debilidad, porque los tesoros de la
madre pertenecen también a su hija, y yo soy tu hija, mi querida Madre
María". (Santa Teresita del Niño Jesús)
"No temas amar en exceso a la Santísima Virgen. Nunca se la
puede amar lo suficiente. Y Jesús estará muy feliz, porque la Santísima
Virgen es su madre". (Santa Teresita del Niño Jesús)
"¡Oh, Virgen María, cambia mi corazón para que se convierta
en el más hermoso y puro corporal, y así recibir la blanca Hostia en la
que se esconde nuestro dulce Cordero!". (Santa Teresita del Niño Jesús)
"En esta primera "fusión" con Jesús [Santa Comunión], fue de
nuevo mi Madre Celestial quien me acompañó hasta el altar, porque fue Ella misma quien colocó a su Jesús en mi alma". (Santa Teresita del Niño
Jesús)
"Me consagré con todo mi corazón a la Santísima Virgen
María, y le pedí que cuidase de mí. Me pareció que miraba con cariño a
su Florecilla y que le sonreía de nuevo". (Santa Teresita del Niño
Jesús)
"¡Qué alegría recordar que ella [María] es nuestra Madre!
Puesto que ella nos ama y conoce nuestras fragilidades, ¿qué hemos de
temer?" (Santa Teresita del Niño Jesús)
"¡De rodillas escucho, sublime Reina de todos los Ángeles,
ese dulce cántico que derrama tu alma! ¡Enséñame, pues, cómo cantar cómo
lo hacen los bellos ángeles celestiales! Y a glorificar a mi Jesús, que
solo Él puede llenarme". (Santa Teresita del Niño Jesús)
"Pedirle algo a la Santísima Virgen no es lo mismo que
pedirle algo a Dios. Ella sabe bien qué hacer con todos mis pequeños
deseos, y a ella le corresponde decidir si pedirlos o no". (Santa
Teresita del Niño Jesús)
"Mi querida Madre María, creo que soy más feliz que tú.
Porque yo te tengo como Madre, y tú no tienes a la Santísima Virgen para
amarla, como te tengo yo". (Santa Teresita del Niño Jesús)
Santa Teresita del Niño Jesús, con su vida espiritual, entregó un
mensaje sencillo, pero poderoso que todavía hoy resuena en los corazones
de millones de personas. Aún murió a la tierna edad de 24 años, ella
cumplió con la voluntad de Dios pasando su cielo, haciendo el bien en la
tierra. Su prometida "lluvia de rosas" comenzó y se ha convertido en un
torrente en la Iglesia desde entonces. Fue declarada Doctora de la
Iglesia por el Papa San Juan Pablo II,
convirtiéndose en la segunda monja carmelita en recibir esa distinción
después de Santa Teresa de Ávila. Al respecto de ella, San Juan Pablo II
declaró:
"Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz es la más joven de
todos los "Doctores de la Iglesia", pero su ardiente itinerario
espiritual muestra tal madurez, y las intuiciones de fe expresadas en
sus escritos son tan vastas y profundas que merecen un lugar entre los
grandes maestros espirituales".
Aquella prometida lluvia de rosas de Santa Teresita, comenzó a su
muerte y se ha convertido en una fuente de espiritualidad profunda para
muchos en la Iglesia desde entonces.
Santa Teresita del Niño Jesús,
ruega por nosotros. Amén.
Madre de nuestro Señor, compañera de nuestras marchas, quédate con nosotros.
María, virgen de la Esperanza. Contágianos tu fuerza, acércanos el Espíritu que llena tu vida.
Ayúdanos a vivir con alegría, a pesar de las pruebas y las cruces que encontramos en el seguimiento de tu Hijo.
María, ¡cómo cuesta decirle sí al Señor! Cómo cuesta decir sí más allá de las palabras, decir sí con los hechos, con actitudes, con gestos, ¡con la vida!
Enséñanos a esperar en el Señor, a confiar en su palabra, a dejarnos guiar por su Espíritu, a llenarnos de su buen humor y alegría.
Enséñanos a escuchar su voz, en la realidad de todos los días, Enséñanos a orar para no perder la esperanza y para darle raíces sólidas.
María, nos confiamos en tus manos para aprender a ser fuertes en la fe, comprometidos en la solidaridad, y firmes, muy firmes, en la Esperanza del Reino.
La iglesia de Panagia Paraportiani (en griego: Εκκλησία της Παναγίας της Παραπορτιανής) está situada en el barrio de Kastro, en la ciudad de Chora, en la isla griega de Mykonos.
Su nombre significa literalmente "Nuestra Señora de la Puerta Lateral" en griego, ya que su entrada se encontraba en la puerta lateral de la entrada a la zona de Kastro.
La construcción de esta iglesia comenzó en 1425 y no se terminó hasta el siglo XVII.
Esta impresionante iglesia encalada consta en realidad de cinco iglesias separadas que están unidas: las cuatro iglesias (dedicadas a San Eustaquio, San Sozonte, los santos anárgiros conocidos que son San Cosme y San Damián y Santa Anastasia) están a nivel del suelo y constituyen la base de la quinta iglesia que se ha construido sobre ellas.
La , la estatua fue decapitada por desconocidos. Su réplica de resina instalada en el Grand Brûlé fue objeto de vandalismo el , etiquetado con pintura roja con, entre otras cosas, la inscripción "Satanás ha vuelto".
La imagen más extendida en los iconos medievales era la de Cristo en brazos de su madre. Esta variante, en la que la Virgen cuida a su hijo, es una rareza. Aparece desde una fecha temprana en el Mediterráneo oriental, pero fue más popular en la Italia de finales de la Edad Media y principios del Renacimiento.
La imagen va más allá del mero realismo doméstico. Destaca el carácter de la Virgen como Theotokos (portadora de Dios), título concedido en la antigüedad a la deidad egipcia Isis. Tras el triunfo del cristianismo, pasó a aplicarse a la Virgen María y se consagró en la doctrina eclesiástica en el Concilio de Éfeso de 431. La imagen de la Virgen lactante sugería incluso que compartía la obra redentora de Cristo.
Según el antiguo médico Soranos de Éfeso (96-138), la sangre menstrual de la mujer no sólo alimentaba al niño en su vientre, sino que también fluía hacia sus pechos, donde se transformaba en leche. En el caso de la Virgen Galaktotrophousa (Virgen de la Lactancia; en latín, Madonna Lactans), su leche compartía la misma fuente que la sangre salvadora de Cristo.
El estilo de este icono se asemeja al de los iconos tardíos y postbizantinos pintados en la isla de Creta, que fue posesión veneciana entre 1210 y 1669. La decoración de la aureola de la Virgen, con su motivo de rollos de vid troquelados, es muy familiar entre estos iconos. La isla de Creta disfrutó de una próspera industria iconográfica. Muchos pintores gozaban de reputación individual en el extranjero y sus productos se vendían tanto en los mercados bizantinos como en los de Europa occidental. El resultado fue una mezcla de tradiciones bizantinas y occidentales, tanto en estilo como en temática.
El milagroso hallazgo de un lienzo con la imagen de la Virgen de Guadalupe ocurrió el 27 de febrero de 1723 en las costas del estado Falcón, luego de un posible naufragio. Es la segunda fecha con la que
Venezuela honra a la "Emperatriz de América"
"Este 27 de febrero de 2023 vamos a celebrar el acontecimiento
religioso más maravilloso que ha ocurrido en el estado Falcón
(Venezuela), como es la presencia amorosa y maternal de la Virgen de
Guadalupe. Son 300 años del hallazgo del sagrado lienzo que tenemos a
nuestra mirada de la Virgen de Guadalupe, nuestra madre, y que todavía
hoy se conserva en nuestro santuario mariano de El Carrizal, en la Vela
de Coro, para pública veneración de todos los devotos guadalupanos".
Las emotivas palabras corresponden al padre Arling Ramón Moreno Yores, rector de esta basílica menor donde se venera el lienzo encontrado el 27 de febrero de 1723,
en las costas de Muaco. Fueron unos indígenas caquetíos los que
hallaron un baúl con varios objetos religiosos, entre ellos, la imagen
réplica de la Virgen Guadalupe.
Sí. Se trata de una imagen mariana semejante a la que por primera vez
apareció el 12 de diciembre de 1531, en México, para convertirse en
patrona de los mexicanos y también en "Emperatriz de América".
Al parecer, Nuestra Señora de Guadalupe también quiso dejar su huella
en Venezuela, según se desprende del mensaje audiovisual y los
materiales recibidos por Aleteia Dos fechas para celebrar a la Virgen de Guadalupe
La Iglesia universal celebraa la Virgen de Guadalupe el 12 de diciembre de 1531que
fue su aparición en México. La arquidiócesis de Coro, creada como la
primera diócesis de Venezuela en 1531, celebra esa fecha, pero también
el 27 de febrero de 1723, debido al milagroso hallazgo de un lienzo en la costa de Muaco, en la Vela de Coro.
La historia refiere que unos indígenas caquetíos mientras recorrían
estas costas, hallaron un baúl que contenía entre otros objetos
religiosos, una réplica de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe,
explica el padre Arling Moreno en YouTubedesde la Arquidiócesis de Coro.
Se trata de una aparición certificada por los obispos venezolanos Don Félix Valverdeen
1737 y Don Mariano Martí en 1773, quienes en visita pastoral, dejan
prueba de la existencia, tanto del citado "Lienzo" como de una "Tallita"
indígena. Ambas están dispuestas para veneración pública en la ermita,
relata el sacerdote falconiano.
El mar habría llevado hasta la playa un baúl grande con varios
objetos dentro de este. Pero el tesoro más hermoso y que se ha
conservado hasta la fecha es un lienzo con la imagen de la Virgen de
Guadalupe, la misma que apareció en México en 1531, ratifica el
investigador religioso Pedro Reinaldo Bravo.
Citando al médico y activista laico Henry García, señala: "Para
el falconiano sin 27 de febrero no existiría el 12 de diciembre. De
allí que en estos dos días se conmemora entre nosotros la presencia
amorosa y maternal de la Señora y Niña nuestra".
Indica que con la aparición de este lienzo surge toda una devoción
que ha sembrado las raíces de la fe católica en esta región y gran parte
de Venezuela. En el lugar se fundó el templo Nuestra Señora de Guadalupe de El Carrizal, que luego sería santuario nacional y hace
pocos años declarado basílica por el papa Benedicto XVI.
Pedro Reinaldo Bravo no descarta las presunciones de que el cuadro
idéntico al que se encuentra en la Basílica de Nuestra Señora de
Guadalupe de México, sea parte del naufragio de un barco que iba desde
el país azteca hacia España.
Por su parte, el padre Arling Moreno considera que no hay datos
precisos de cómo llegó el baúl a estas tierras, no obstante, pudiera ser
que el Virrey de México le hubiera enviado un regalo al Rey de España y
el barco naufragó. "Esto sería un hecho portentoso, un milagro" – "¿Cómo llegó ese regalo de Dios a las costas de Falcón?".
Explica que cuando ocurren catástrofes o naufragios, debido a las
corrientes de alta mar, los restos siempre van a parar a Panamá,
Colombia o el Golfo de Venezuela. "¿Cómo logró este baúl atravesar todas estas corrientes y llegar a las costas de Falcón? Ahí está el primer milagro de Dios", dice el sacerdote.
Además, argumenta que la bahía de Muaco en La Vela de Coro, está
caracterizada por tener muchas piedras marinas y arrecifes, pero el baúl
se mantuvo intacto, y no se destruyó. "Dios quería que la
Virgen se posicionara como su santa patrona en el santuario de El
Carrizal. Estoy convencido de que eso estaba en el pensamiento salvífico
del Señor», sustenta en el vídeo reportaje conocido por Aleteia.
Igualmente, sostiene que "el otro milagro de Dios es su permanencia", es decir, que el lienzo con la imagen de Guadalupe se conserve intacto después de 300 años. "Solo lo que es un regalo de Dios permanece", agrega el rector de El Carrizal.
De acuerdo a la tradición oral de los pobladores y recogida por
monseñor Francisco José Iturriza Guillén (SDB) quien fue obispo de Coro
desde los años 1940 hasta 1980, el lienzo causa a los indígenas
tanta impresión que lo custodian y llevan a una choza donde fue
entronizado para su contemplación, escribe Pedro Reinaldo Bravo.
El hallazgo del sagrado lienzo de "La Morenita", como también es
llamada esta imagen de Guadalupe, sucedió antes de realizarse los
primeros bautizos y la fundación del pueblo, según avalan el libro de
bautismo y el acta fundacional. "En estos documentos se demuestra la presencia amorosa y maternal de Nuestra Madre entre nosotros".
Después del milagroso hallazgo del lienzo, llegó a esta región Pedro
de Sangronis, un sacerdote de Coro, quien se ganó el aprecio y confianza
de los indígenas por su labor evangelizadora. "Ellos decidieron mostrarle el lienzo al sacerdote quien al verlo dice que es la imagen de la Santísima Virgen María", resalta el investigador.
El 1 de mayo de 1723 se realizaron los primeros bautizos y de acuerdo al archivo diocesano de Coro donde se guarda el Primer Libro de Bautizos, en su primera y segunda partida están asentados los nombres de Juan Diego y Juan Bernardino.
Es decir, los primeros bautizados llevaron los nombres de los videntes
de la aparición de la Santísima Virgen de Guadalupe, ocurrida en México,
en diciembre de 1531.
"Realmente ya la Virgen de Guadalupe se había posicionado como Madre y Señora de estas tierras caquetías", resaltó el padre Arling Moreno. Entre los años 1723 y 1737 se construyó el templo de estructura colonial y de adobe, dedicado a Nuestra Señora de Guadalupe en El Carrizal motivado por el padre Sangronis y los indígenas caquetíos.
En esos mismos años de 1723 y 1737 los indígenas Caquetíos hicieron
una imagen de la Virgen de Guadalupe conocida como "La Tallita" que es
como un molde de dos partes. Se trata de "una imagen tallada de un indio -en representación de Juan Diego- que está de rodillas frente a la Virgen de Guadalupe", refiere el investigador.
Estas dos imágenes ensambladas en una sola pieza son veneradas en el
templo junto con el sagrado lienzo de acuerdo al inventario que se
realizó durante la visita pastoral del obispo de Venezuela Don José
Félix Valverde a la Iglesia de El Carrizal en 1737.
El 18 de diciembre, la Iglesia católica celebra la festividad de Nuestra Señora de Ó. Se trata de una de las advocaciones marianas más antiguas, también conocida como Nuestra Señora de la Expectación o de la Esperanza.
El origen de esta conmemoración litúrgica en alabanza a la Madre de Dios se remonta al año 656, cuando el X Concilio de Toledo instituyó el "Festum Expectationis Partus" (Fiesta de la Expectación del Parto), en la que se presenta a la Virgen muy cerca del nacimiento de Jesús.
A lo largo de la historia, el título de Nuestra Señora de la Expectación fue sustituido por la advocación de Nuestra Señora de Ó.
Esto sucedió porque en la semana anterior a Navidad, las antífonas del Magnificat en el Oficio de Vísperas comienzan todas con la interjección "O", seguida de un título mesiánico:
Oh Sabiduría, que sales de la boca del Altísimo;
Oh Adonai (Señor), guía de la casa de Israel;
Oh Raíz de Jesé (padre de David);
Oh Llave de David; Oh sol naciente de justicia; Oh Rey de las naciones; Oh Emmanuel: Dios con nosotros.
La pieza central de cada una de estas siete antífonas es la súplica "ven", no tardes. Y la delicadeza del genio litúrgico de la Iglesia las ha dispuesto de tal manera que el acróstico compuesto por las iniciales latinas de cada antífona después de la interjección "O", leído al revés, forma la respuesta del Divino Salvador a esta súplica filial: "Ero cras" ("Estaré allí mañana" o "Vendré mañana").
Oración a Nuestra Señora de la O
Dulce Virgen María, cuyo corazón fue preparado por Dios para ser la morada del Verbo hecho carne mediante las alegrías inefables de la espera de tu santísimo nacimiento, enséñanos las disposiciones perfectas de una completa pureza en el cuerpo y en el alma, de una profunda humildad en el espíritu y en el corazón, de ardiente y sincero deseo de unión con Dios, para que el dulce fruto de tu vientre bendito nazca misericordiosamente en nuestros corazones, trayéndoles abundancia de dones divinos, para la redención de nuestros pecados, la santificación de nuestras vidas y la obtención de nuestra corona en el Paraíso, en tu compañía. Así sea.
Se trata de una obra que quedó entre los
escombros del templo La Compañía, sitio que fue totalmente destruido por
el famoso terremoto de febrero de 2010
Detrás de esta gran noticia que fue celebrada por los fieles de este santuario mariano, conocido como La Compañía, se esconde una historia de perseverancia. Pero también de generosidad de una donante de esa comunidad.
Tras
la entrega de la imagen restaurada, que aconteció a pocos días de la
solemnidad de la Inmaculada Concepción, el obispo recordó que además del
cuidado de los templos, la Iglesia también tiene la responsabilidad
sobre sus bienes artísticos y patrimoniales o históricos.
En ese
sentido, agrega la Iglesia de Chile, quien también reconoció el valor
del cuadro fue el doctor en Historia del Arte y profesor de la
Universidad Adolfo Ibáñez, Fernando Guzmán. Fue él quien expresó lo siguiente: "Es
un gran lienzo del siglo XIX, copia de la Inmaculada de Aranjuez de Bartolomé Esteban Murillo, que se conserva en el Museo del Prado en Madrid. La pintura de Murillo fue especialmente valorada por
coleccionistas y como modelo de imágenes para el culto religioso. Esta
copia de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de La Compañía revela
la mano de un pintor local con oficio".
Ubicada en la localidad de Graneros, Región de O’Higgins, la iglesia La Compañía es un monumento nacional.Fue
construido entre los años 1758 y 1763 por los jesuitas. Con el paso de
los años –incluida la expulsión de esa orden religiosa de América-, el
templo fue entregado a la Congregación de la Pasión. Pero en 1995 los
padres pasionistas abandonaron la parroquia y quedó en manos de la
diócesis de Rancagua.
Sin embargo, más allá de la historia de este templo vinculado a la Inmaculada Concepción, la destrucción que le provocó el terremoto del 27 de febrero de 2010 sacudió a toda la comunidad. Es que ese sitio se transformó en escombros.
Esta
situación, lejos de generar una parálisis, motivó a la comunidad a su
reconstrucción. Es ahí donde surgió el grupo "Una Casa para María", tal
cual recordó otro artículode la Iglesia de Chile.
Finalmente,
luego de siete años de trabajos, el templo pudo ser reconstruido con
algunas modificaciones con respecto al anterior (por ejemplo, ampliación
de alas laterales).
La inauguración de la nueva iglesia tuvo lugar el17 de marzo de 2017.
Y tras 12 años, ahora esa la imagen de la Inmaculada -finalmente "emergió" tras la destrucción- la que vuelve a abrazar a la comunidad.
Otro gran triunfo que también fue celebrado.
El papa Ratzinger rezó para que, por la intercesión maternal de María, el amor reine victorioso en el mundo.
A veces es tentador ver todo el dolor del mundo y sentir cierta desesperanza, pensar que nada cambiará jamás.
Sin embargo, la Iglesia siempre nos recuerda que hay esperanza y que Dios no nos abandona.
En 2008,
el papa Benedicto XVI rezó la siguiente oración, mirando a María Inmaculada en busca de esperanza, orando para que ella intercediera por
nosotros y que el amor reinara victorioso.
Oración
Oh Madre Inmaculada, que eres signo de esperanza y consuelo para todos, ayúdanos a dejarnos atraer por tu pureza inmaculada. Tu belleza Tota Pulchra, como cantamos hoy, nos asegura que la victoria del amor es posible; de hecho, que es cierta. Nos asegura que la gracia es más fuerte que el pecado y que, por lo tanto, es posible la redención de cualquier forma de esclavitud.
Sí, oh María, ayúdanos a creer con mayor confianza en el bien, a apostar por la gratuidad, por el servicio, por la no violencia, por el poder de la verdad.
Anímanos a estar alerta, a no caer en la tentación de las evasivas fáciles, a afrontar la realidad y sus problemas con valentía y responsabilidad. Eso hiciste tú, una joven llamada a jugárselo todo por la Palabra del Señor.
Sé Madre amorosa para nuestros jóvenes, para que tengan la valentía de ser "centinelas de la aurora", y da esta virtud a todos los cristianos para que sean el corazón del mundo en este difícil período de la historia… ¡Virgen Inmaculada, Madre de Dios y Madre nuestra, Salus Populi Romani, ruega por nosotros!