19 de octubre de 2019

Nuestra Señora con el Niño riendo

Del sitio Aleteia:
Esta escultura de terracota de la Virgen María con un Niño Jesús riendo sentado en su regazo ha formado parte de la colección del Museo Victoria y Alberto de Londres desde 1858, pero sus responsables sorprendieron al mundo al anunciar hace sólo unos días que la obra fue creada por el propio Leonardo da Vinci.
Según los comisarios de la exposición “Verrochio: Maestro de Leonardo, en el Palazzo Strozzi”, es la única escultura superviviente de Leonardo, y dicen que la creó alrededor de 1472, cuando tenía 19 o 20 años, mientras estudiaba con el artista florentino Andrea del Verrochio.
Una noticia en The Guardian señala que los periodistas que asistieron a la rueda de prensa de la exposición se mostraron “atemorizados” al recibir la noticia de que la escultura era de Leonardo.
Durante años, el trabajo fue atribuido al artista Antonio Rossellino, pero el experto de arte italiano Francesco Caglioti, uno de los responsables de la nueva atribución, afirma que no hay evidencia real que permita afirmar que la escultura fuera obra de Rossellino.
Según Caglioti, la sonrisa enigmática de la Virgen María es similar a las expresiones encontradas en otras obras de arte creadas por Leonardo, incluida la Mona Lisa.
Aún más convincente, informó The Guardian, eran dos formas en que la escultura se parecía a los dibujos de Leonardo en ese momento. Las cortinas dobladas alrededor de las piernas de la Virgen María son similares a los dibujos de cortinas que Leonardo estaba haciendo en ese momento. Y, en segundo lugar, el rostro risueño del niño Cristo es similar a los dibujos que Leonardo había hecho de niños.

18 de octubre de 2019

Nuestra Señora de Chartres

La historia mariana de Francia comienza temprano, de hecho, la llegada de los primeros evangelizadores del país ocurre en torno al año 40 después de Cristo, cuando una embarcación atracó en la orilla "focea" (hoy en día región de Marsella) llevando a bordo a los amigos íntimos de Jesús; Lázaro, Marta y María de Betania, así como a las primas de la Santa Virgen (a quien María incluso había confiado su reliquia más querida, los despojos de su madre Ana) y algunos discípulos amigos de la familia.

Una "Virgen que va a alumbrar", primera aparición de María en la Galia antes del siglo V

Parece ser que la primera manifestación conocida por los historiadores, de María en la Galia, se desarrolló antes del siglos V, en Chartres, por entonces, capital de los carnutos, con la aparición de una "Virgen a punto de alumbrar" (ahora Virgen de Chartres). 

La Catedral de Chartres

Cuando uno divisa los muros de la impresionante Catedral de Chartres sólo puede sentir admiración. Y es que este tesoro arquitectónico marcó un hito dentro del desarrollo del gótico dando como fruto uno de los edificios más perfectos de este estilo.

Capaz de ser referencia para posteriores construcciones como las de Reims o Amiens. Un templo reconocido por la Unesco como “Patrimonio de la Humanidad” que además tiene una historia particular que a día de hoy se sigue recordando en esta ciudad del departamento de Eure y Loir.

Nos situamos en 1194, año en el que Chartres sufre uno de los incendios más destructivos de toda su historia. Una lengua devastadora de fuego, provocada por un rayo, que alcanzaría de lleno el templo que por aquel entonces había edificado en el actual recinto de la catedral.

Muchos de los habitantes, incluidos los propios hombres de Dios encargados del por aquel entonces templo, pensaron que se trataba de un castigo divino. Y es que ¿Qué otra cosa podría ser? Si ya anteriormente las iglesias ahí construidas habían sido devastadas por diversos incendios y expolios en por lo menos 3 ocasiones más. No cabía duda de que la ira divina había sido desatada, quizá por la construcción del templo con el dinero de los ciudadanos, quizá por las malas acciones de los habitantes, quizá por algún acto de desobediencia que ellos mismos desconocían. El caso es que poco a poco la iglesia de Chartres era engullida por el fuego de manera irrefrenable.

Las alarmas comenzaron a dispararse al reparar en que la reliquia de la iglesia quedaría completamente reducida a cenizas. La Sancta Camisia, que supuestamente era un manto de la Virgen María, había sido traída desde Jerusalén como donación a manos de Carlos el Calvo allá por el 876. Y desde ese momento se había convertido en el elemento que incentivaba las masivas peregrinaciones a la ciudad. Una pérdida que sin duda alguna haría mucho daño a la congregación.

Tras tres días de búsquedas frustradas, el supuesto milagro vio la luz. De entre los escombros salió un grupo de sacerdotes envueltos en dicho manto. Al parecer, este les había protegido durante el incendio, no solo a ellos, también a la capilla en la que se encontraba la reliquia.

Este suceso se tomó como señal clara de que debían construir una catedral, un hermoso templo en honor a la Virgen. Eso sí, esta vez tenían claro que el dinero no lo sacarían de los impuestos al ciudadano, sería construida por aportaciones voluntarias y dinero perteneciente a la misma iglesia. No querían tentar a la suerte una vez más, al parecer. Y teniendo en cuenta la fama que tomó el manto sagrado, las ayudas empezaron a llegar de forma masiva de todas partes de Europa, dinero más que suficiente para comenzar a construir la actual catedral, ese tesoro arquitectónico del que disfrutamos a día de hoy.

17 de octubre de 2019

Nuestra Señora Madre de Toda Asia

Del sitio Gaudium Press:
Una monumental imagen de la Santísima Virgen, llamada por sus constructores María, Madre de Toda Asia, espera ser la imagen de la Santísima Virgen más grande del mundo y un centro de peregrinación que se convierta en el centro de un proyecto residencial a gran escala. Se espera que la construcción culmine en 2021, año en el que la Iglesia de Filipinas celebra los 500 años de la llegada de la fe católica al territorio.
"La estatua de María, la Madre de toda Asia, de 98,15 metros de altura, está dedicada a la paz y la unidad de los pueblos y países de esta parte del mundo", afirman los constructores en la presentación oficial del proyecto. "Será un ícono y destino de peregrinación no sólo para Filipinas, sino para toda Asia y el mundo. El monumento es aún más grande que la Estatua de Cristo Redentor en Río de Janeiro, Brasil, y la Estatua de la Libertad en Nueva York, Estados Unidos". La imagen en construcción está ubicada en el complejo Montemaría de Ciudad Batangas, cercano al área metropolitana de Manila. La imagen misma es una edificación que contendrá un templo consagrado a San Juan Pablo II, 12 capillas marianas y un mirador en la corona de la imagen, en el equivalente al piso 17 del edificio.
El complejo Montemaría, que alberga áreas residenciales, recreativas y de hospedaje, cuenta con monumentos como la Puerta de los Arcángeles, la Punta Santa Cruz con una imagen de la Piedad (la Santísima Virgen con el cuerpo de Jesús tras la crucifixión), un Vía Crucis, un sendero del Santo Rosario y una capilla adicional dedicada al Santo Niño.

16 de octubre de 2019

Nuestra Señora de la Roca

Del sitioweb Geo:

En el suroeste del país de Montenegro, en las suntuosas desembocaduras de Kotor, los turistas se apresuran a visitar una iglesia y una isla como ninguna otra.

En medio de las bocas de Kotor, frente al pueblo de Perast, hay una isla artificial. ¿Cuál es su nombre? Nuestra Señora de la Roca. Este pequeño pedazo de tierra, que se puede visitar en pocos minutos, sigue atrayendo a los turistas. Y entendemos por qué. Más allá de su ubicación de ensueño, que ofrece una vista sublime de la bahía, su historia es fascinante en todos los sentidos.

Todo comenzó en el siglo XV, cuando dos hermanos pescadores encontraron por casualidad, sobre una roca, un icono que representaba a la Virgen María y a Jesucristo. Sorprendidos por este descubrimiento, decidieron llevárselo a casa. Qué sorpresa cuando su tercer hermano, que estaba gravemente enfermo, comenzó a sanar. Sin duda alguna: ¡esto sólo puede ser un milagro!

Para agradecer a la Virgen María, los hermanos, ayudados por los habitantes de la región, decidieron construir una iglesia católica alrededor de la famosa roca, es decir, en medio de la bahía. "Primero se vieron obligados a construir una isla", explica Slavena Asanovic, una guía montenegrina de habla francesa. "Deben haber tirado grandes piedras alrededor de la roca. Su construcción duró más de dos siglos. La iglesia y la isla, que llevan el mismo nombre, fueron terminadas y abiertas a los peregrinos en 1630". Añadió: "La Virgen María es una santa muy importante para los montenegrinos católicos u ortodoxos. Protege a los marineros, pescadores y navegantes".

En el interior de la iglesia, detrás del altar mayor, es posible tocar la famosa roca. Pero como en toda leyenda, es difícil localizar la parte de la verdad. "Los dos hermanos realmente encontraron este icono", dice Slavena Asanovic. "Pero realmente no sabemos qué pasó después. La leyenda dice que el hermano sanó y que el icono apareció aquí y allá en las aldeas de Kotor Bay".

Hoy en día, nadie sabe dónde está el icono. Pero una réplica fue hecha por un pintor montenegrino. Se encuentra en el altar mayor de la iglesia.

13 de octubre de 2019

Nuestra Señora de Benoîte Vaux

Del sitio Un minuto con María:
Benoîte-Vaux (este de Francia) es un lugar de peregrinación en honor de María desde hace aproximadamente ocho siglos. Perdido en el bosque, entre Verdún y Bar-le Duc, este “valle bendito” es uno de los lugares de peregrinación más antiguos de la Lorena.
Según la tradición, un día, atraídos por cantos celestiales, unos leñadores llegan al pie de un roble que había sido arrancado. Allí descubren una estatua de la Virgen María. Asombrados, deciden construirle un oratorio. Primero protegido por un ermitaño y luego por sacerdotes, este lugar atrae cada vez más peregrinos. En 1180, el obispo de Verdún llamó a los premonstratenses a darles la bienvenida.
En el siglo XIX, el santuario gana fama. Se construye un monasterio que alberga una comunidad fundada por san Pedro Fourier, se construye el Vía crucis y la fuente, y la estatua es coronada por el papa Pío IX, el 8 de septiembre de 1875.
La iglesia actual data de 1705. La estatua de Nuestra Señora, venerada como “Reina de la Paz, Consoladora de los afligidos”, representa a la Virgen que sostiene una manzana (símbolo del pecado) y al Niño Jesús. Benoite-Vaux sigue atrayendo a numerosos peregrinos. Desde la partida de los Padres Oblatos de María Inmaculada en 1972, después de una presencia de treinta años, la peregrinación fue confiada al clero diocesano y, desde 1995, a una comunidad de religiosas de Alsacia.
Benoîte-Vaux es un lugar de reflexión y de renovación espiritual para los cristianos, bajo la mirada de María.

12 de octubre de 2019

Nuestra Señora de la Blanca (II)

Del sitio de la Cofradía de Nuestra Señora la Virgen Blanca:

La tradición narra que en el s. IV, durante el pontificado del Papa Liberio, un matrimonio romano, el patricio Juan y su esposa, a falta de hijos deseaban conocer el destino que debían dar a sus abundantes bienes. Siendo grandes devotos de la Virgen, Juan soñó que la Virgen le había indicado que debía levantar un templo en su honor allí donde Ella le indicara. A la mañana siguiente, en pleno verano, era el 5 de agosto, apareció milagrosamente nevado el  Monte Esquilino, a las afueras de la ciudad de Roma.

Narrados los hechos al Papa,  éste autorizó la construcción de un templo en dicho lugar, bajo la advocación de Santa María de las Nieves o Virgen Blanca. Sobre sus cimientos se levantó en el s. IV la actual Basílica de Santa María la Mayor de Roma. 

En recuerdo a esta tradición, en los lunetos de la capilla de la Virgen Blanca, en el año 1894, el pintor Juan Daniel Alba, siguiendo los bocetos realizados por Pedro Robles, reprodujo las pinturas que recordaban estos hechos y que Murillo ya había realizado en 1665 para la  reapertura de la iglesia de Santa María la Blanca, de Sevilla. Este templo sevillano había sido anteriormente sinagoga y después mezquita. Las pinturas de nuestra capilla de la Virgen Blanca, son copia de las de Sevilla.

No obstante estos datos, hay abundante bibliografía sobre el origen de la devoción a la Virgen Blanca en Vitoria-Gasteiz. Una de las teorías señala que el origen de la devoción se debe al monarca navarro Sancho VI, el Sabio, que fundó la villa “NUEVA VICTORIA” sobre la aldea conocida como GASTEIZ. Según indican las fuentes, este rey era gran devoto de la advocación mariana de la Virgen Blanca y bien pudo trasladarla a su recién fundada Nueva Victoria. 

Existen testimonios posteriores que reafirman la devoción a la Virgen Blanca, entre ellos el libro “Rimado de Palacio”, del Canciller Ayala, escrito en el s. XIV, que en sus textos hace referencias a la  Virgen Blanca de Toledo y de Quejana, Álava.

Aproximándonos en la historia a los siglos posteriores, la primera cita documental concreta con respecto de la devoción a la Virgen Blanca en la parroquia de San Miguel de Vitoria es un documento suscrito en el año 1517 por los esposos Andrés Pérez de Elorriaga y María Martínez de Adurza por el que mandaron construir una capilla en la Iglesia de San Miguel bajo la advocación de la Virgen Blanca. La situación de la capilla fue el espacio que hoy ocupa la sacristía y precisamente en el exterior de ella, en  la pared que daba al Este, hoy plaza del Machete, ya se veneraba en esas fechas la imagen de la Virgen Blanca en una hornacina colocada sobre el muro del ábside de la Iglesia.

Casi cien años más tarde, en 1613, al fundarse la Cofradía se decidió, como ya se ha señalado, que a los cofrades se les diera "en la parroquial de la Iglesia del señor San Miguel de esta ciudad el sitio de nuestra señora la Blanca que está a las espaldas de la capilla de la Cruz, que está fuera de ella para instituir, asentar y fundar en la dicha capilla la dicha cofradía". 

 Con el paso del tiempo, y según se extendía la devoción a la Virgen Blanca fueron creándose otras asociaciones también bajo su advocación. Además de la Cofradía de cereros, o primera Cofradía de la Virgen Blanca, se constata documentalmente que el s.XVII existían también las del Arrabal y de la Correría, si bien no eran cofradías estrictamente sino agrupaciones de fieles devotos de la Virgen Blanca, sin formulación jurídica canónica, que organizaban diversos actos religiosos en su honor.

En 1731 se creó la Cofradía de la Cuarta Función, cuya finalidad era organizar los actos litúrgicos y festivos del 8 de agosto en honor a la Virgen Blanca. Fue su continuadora la Cofradía del Alumbrado, creada en 1855, cuya principal función era mantener alumbrados los faroles que rodeaban la imagen de la Hornacina situada en el pórtico de San Miguel, además de ser la que organizaba el Rosario de la Aurora y el rosario nocturno (precedente del Rosario de los Faroles que salió por primera vez en 1896). Un año antes, en 1895, se creó la Cofradía del Rosario (de los Faroles) cuya función esencial fue la organización de este acto, conseguir los fondos suficientes para la construcción de los faroles de cristal y la guarda y custodia de estos elementos procesionales en condiciones adecuadas de conservación.

A partir de 1937 son refundidas todas en la Primera Cofradía (fundada en 1613) o Cofradía de la Virgen Blanca, que es la actual.

11 de octubre de 2019

Nuestra Señora que surgió de la tierra

Del sitio de la Iglesia Católica de Montevideo:

Como todos los años, en la Expo Prado se realizó la tradicional Misa criolla organizada por la Asociación Rural del Uruguay (ARU). La celebración del domingo 8 de setiembre estuvo presidida por el Card. Daniel Sturla y se realizó en el galpón de eventos, que estaba colmado de personas.

 “Para algunos tal vez 'tradición' suena a cosa vieja, pero en cambio en la Iglesia es eso que se va entregando de generación en generación y que reconocemos como el valor que nos viene del pasado, pero que a nosotros nos toca hoy enriquecer... hoy nosotros somos los protagonistas, los que estamos llamados, a su vez, a entregar cosas buenas a las generaciones que siguen, para que ellos tengan la posibilidad de mejorar”, comenzó diciendo el Card. Daniel Sturla en la homilía.

Esto es clave en el sentido de tradición viva, que es la Iglesia. El Card. explicó que todo esto tiene que ver con la matriz de Uruguay, que está unido a los primeros sembrados de los frailes franciscanos en la zona de Soriano, en las primeras misiones, y a la ganadería, que llegó de la mano de Hernando Arias y de las misiones jesuíticas por el norte del Uruguay. Además, en la parroquia de la Inmaculada Concepción en Paso Molino, que tiene 170 años y fue construida por Oribe, los padres jesuitas edificaron el primer molino de Montevideo, por ejemplo.

Este año el Card. Sturla visitó por primera vez la ciudad de Bella Unión, en Artigas, tras las huellas de Jacinto Vera.

Si él había llegado hasta allí en época de carreta, caballos y sin puentes... ¿cómo yo no iba a llegar a este punto de la República?”, dijo el Car. Sturla, y contó que “allí sucedió una cosa tan hermosa... en una capilla de campaña en Colonia Palma (Artigas) bendije una Virgen que había surgido de la tierra. Un señor que estaba arando con su tractor vio que uno de los terrones tenía una forma rara, su madre lo limpió y vio que era una talla en madera, preciosa, de la Virgen, de la Inmaculada”. Seguramente esta sea una imagen de las misiones jesuíticas, con ese estilo misionero guaraní. “Cuántas cosas buenas podrá traer para nuestro Uruguay la Virgen que brotó de la tierra, desde aquel punto de nuestro territorio... ojalá sea una bendición para todo el Uruguay”, sostuvo el Arzobispo.

10 de octubre de 2019

Nuestra Señora del Espejo (II)

Del sitio Aleteia:
Maria de Mattias nació y se bautizó el 4 de febrero de 1805 en el pequeño pueblo de Vallecorsa, a unas 50 millas al sur de Roma.
Su padre, Giovanni de Mattias, provenía de una familia prominente en el área y era acomodado. María fue la segunda de cuatro hijos.
Su hermana Vincenza era 11 años mayor que ella, por lo que no tenían mucho en común socialmente. Sus dos hermanos, Antonio y Michele, eran varios años más jóvenes.
Durante ese tiempo, la agitación política era una forma de vida en Vallecorsa. Muchos de los jóvenes locales eran pandilleros, y continuamente asaltaban e intimidaban a los aldeanos.
Los líderes de las pandillas planeaban secuestros porque los niños de familias con dinero a menudo traían rescates atractivos. María, perteneciente a una familia con dinero, era una candidata principal para el secuestro. No salía de casa a menos que la acompañara su padre.
Como suele ser el caso de las niñas nacidas en su situación, María era bastante vanidosa y disfrutaba saboreando su imagen en el espejo mientras se cepillaba su largo cabello rubio.
Sin embargo, todo eso cambió cuando se acercaba su 16 cumpleaños. Un día, mientras se estaba arreglando, vio a una Dama mirándola desde dentro del espejo. María se sorprendió bastante, y luego la Dama dijo: “Ven conmigo”.
María comenzó a conversar con la Dama y le pidió ayuda. Ella quería aprender a leer. Su padre no creía que las niñas necesitaran saber leer o escribir, por lo que María nunca había aprendido. La Dama le dijo que no se preocupara y que la ayudaría.
Pronto María pudo conocer las letras y ponerlas en palabras, y en poco tiempo, la joven estaba leyendo. Con la ayuda celestial de una dama extraordinaria, había aprendido a leer.
Ella siguió y pronto estaba leyendo libros espirituales que la familia tenía en casa. La Dama le dijo que era la Madre Bendita, y durante varias conversaciones más, María se dio cuenta de que debía dedicar su vida a Dios. Lo único que le quedaba por hacer era averiguar cómo.
Durante la temporada de Cuaresma de 1822, Gaspar del Búfalo (el fundador de los Misioneros de la Preciosa Sangre), llegó a la ciudad con su equipo misionero para predicar.
La misión continuó durante tres semanas, y los misioneros predicaron sobre la muerte, el juicio, el castigo y el infierno contra el amor, la misericordia y el perdón de Dios.
María escuchó a Gaspar pedir a sus oyentes que imitaran a Jesús dando sus vidas por sus hermanos y hermanas que lo necesitaban.
Cuando terminó la misión, María de Mattias estaba llena de amor por su prójimo y estaba decidida a llevar la conversión y la salvación a los que Cristo amaba.
Gaspar del Bufalo tenía una mano derecha llamada John Merlini. Dos años después, fue Merlini quien vino a Vallecorsa a predicar la misión.
Merlini y sus seguidores habían estado ocupados formando asociaciones para niñas, mujeres, niños, hombres y sacerdotes. María se sintió atraída por este hombre pero tenía miedo de acercarse a él.
Finalmente, ella lo hizo, y se hicieron buenos amigos. Merlini la puso a cargo de las Hijas de María, la asociación de niñas. María se hizo cargo, y más y más chicas comenzaron a venir a su casa para hablar, estudiar y orar.
En poco tiempo, mujeres mayores venían a la casa. La casa de Mattias se había convertido en una escuela para grandes y pequeños.
El 4 de marzo de 1834, cuando tenía 29 años, y bajo la guía y ayuda de John Merlini, María fundó las Hermanas Adoradoras de la Sangre de Cristo. La orden se estableció principalmente para ser una orden de enseñanza.

María hizo un voto público de castidad, y John Merlini le dio un pequeño corazón de oro impreso con tres gotas de sangre. Esto se convirtió en el símbolo de la orden, y hasta el día de hoy las hermanas de todo el mundo llevan un corazón plateado con tres puntos rojos.

El papa Pío IX dio la aprobación papal a la Orden en 1855, y John Merlini se convirtió en el director espiritual de María.

Hoy, más de 2.000 hermanas continúan el trabajo de su fundadora en países de todo el mundo, incluidos Brasil, Vietnam, Corea del Sur, Estados Unidos, Bolivia, Guatemala e incluso Liberia, donde cinco de las hermanas fueron martirizadas en 1992.

Santa María de Mattias fue canonizada por el papa San Juan Pablo II el 18 de mayo de 2003. Le pedimos que ore por nosotros.

9 de octubre de 2019

Nuestra Señora de los Dolores de Lichen

Del sitio Un minuto con María:
En mayo de 1850, en Lichen, Polonia, a 60 km de Poznan, en el bosque de Gräblin, Nicolás Sikatka, un pastor, “ve a una señora bajar del cielo, vestida de blanco y oro, con un velo cubierto de diamantes y una corona brillante”. La aparición le muestra el rosario que sostiene, primero en sus manos, y luego sobre su pecho. Un “águila blanca” se destaca en la tela de su vestido.
Soy la Reina del Dolor de Polonia —dijo— ¡y vengo a consolar y advertir a mis pobres hijos! [...] Vengo a sacar a mis hijos de la miseria interior en la que han caído, para despertar el valor y la caridad de los corazones doloridos, para proponerles para el futuro la libertad y la paz”. Entonces Nicolás nos dice que levantó los ojos y desapareció en medio de una “gran luz".
Los días siguientes, la Virgen se aparece nuevamente y dice: “¡Deben hacer penitencia por tantos pecados! [...] La embriaguez y el libertinaje ofenden a Jesús, ¡las blasfemias ofenden a su Divina Majestad! Lo que más me duele en mi corazón es el desprecio que tenemos por Dios”. El 13 de agosto de 1850, Nicolás ve a la Virgen por última vez. "Castigos serios sobrevendrán —declara Ella— y yo, Madre Misericordiosa, quiero protegerlos y salvarlos. Expongan aquí un icono mío y vengan a rezar a esta fuente de gracia y paz".
Pero Nicolás fue hecho prisionero por los prusianos. El 29 de septiembre de 1852, en el lugar de las apariciones, cuelgan un icono de un ciprés y enseguida se producen curaciones del cólera. El obispo diocesano organiza una procesión. Los prusianos ejercen una dura represión contra las manifestaciones católicas en público. El icono permanecerá oculto hasta 1945; pero el 15 de agosto de 1966, Mons. Stefan Wyszynski, primado de Polonia, finalmente consagra el icono frente a 130.000 fieles.

8 de octubre de 2019

Nuestra Señora de la Leche (II)

Del sitio María de Nazareth:

San Agustín, en Florida, se enorgullece de ser la ciudad más antigua de origen europeo en los Estados Unidos poblada de manera ininterrumpida hasta nuestros días.

Por tanto, no sorprende que la Misión del Nombre de Dios de San Agustín (una de las primeras iglesias del futuro Estados Unidos) también albergue el primer santuario norteamericano dedicado a Nuestra Señora. Curiosamente, esta iglesia está dedicada a una devoción cristiana de Tierra Santa que data del siglo IV: la devoción a Nuestra Señora de la Leche. (Ver Blog 22-XII-2017).

De hecho, al este de la iglesia de la Natividad en Belén, hay una cueva conocida como la "gruta de la leche". La tradición cristiana dice que, mientras huía a Egipto, la Sagrada Familia se habría detenido allí para descansar.

Mientras la Virgen María estaba amamantando al Niño Jesús, una gota de leche habría caído al suelo, cambiando de inmediato el color de la roca a blanco.

Hoy en día, como en el pasado, las mujeres cristianas y musulmanas van a la "gruta de la leche" para rezar a la Virgen, para que vigile la buena salud de sus hijos. Esta devoción se extendió por toda Europa, especialmente después del regreso de los cruzados de Tierra Santa.

Fueron los colonos españoles que llegaron a San Agustín a principios del siglo XVII quienes trajeron con ellos la devoción a Nuestra Señora de la Leche. El rey de España Felipe III había erigido una estatua de la Virgen y el Niño venerada bajo este título —que llegó a ser milagrosa—, en la Catedral de Madrid. Luego, una réplica de esta misma estatua fue llevada a San Agustín e instalada en una iglesia de la misión construida especialmente para ella por los colonos y los amerindios recién convertidos.

7 de octubre de 2019

Nuestra Señora del Espejo (I)

Del sitio Catholic.net:
Sor María Pureza del Inmaculado Corazón había sido una religiosa piadosa y observante de su regla. Entró en el convento siendo aún muy niña, con tan sólo 15 años, por una autorización extraordinaria del obispo.
Allí vivió más de seis décadas y toda la comunidad la respetaba de manera especial, y hoy es venerada como una auténtica santa. Su historia es muy interesante y bonita.
Había nacido en el seno de una familia acomodada y su nombre de bautismo era Magdalena María. La única niña entre cinco varones; su madre estaba embelesada con la pequeña; su padre también había mostrado predilección por la que llamaba “mi princesita”.
Ahora bien, todo esto le hizo ser muy vanidosa. Se pasaba horas delante del espejo, peinando sus largos cabellos, rubios y crespos, alisando sus finas cejas o simplemente contemplando sus enormes ojos azules.
Creció muy mimada por su familia, incluso por sus hermanos, recibiendo elogios por su innegable belleza: ¡Qué niña tan linda! ¡Qué muñequita! ¡Si parece una princesa…!
Magdalena se volvió orgullosa, arrogante y egoísta. A veces se acordaba de las clases de Catecismo preparatorias para la Primera Comunión, en las que había aprendido que la belleza más grande de una persona es la que refleja la humildad del alma y la pureza del corazón. Sin embargo, el espejo seguía atrayéndole… y de inmediato apartaba esos buenos pensamientos para caer nuevamente en la más intensa vanidad.
Una noche, no obstante, tuvo una pesadilla. Soñó que estaba admirándose como de costumbre en el espejo y, de pronto, su imagen se transformaba en la figura de un ángel que la miraba de manera severa. Escuchó, asustada, una voz fuerte que le dijo:
— Magdalena… Magdalena… ¿Por qué te preocupas tanto por tu apariencia? ¡El espejo es tu peor enemigo!
La niña se apartó de aquel objeto antes tan atrayente, pero no podía dejar de mirar la imagen que se había fijado allí. Y el ángel continuó diciendo, esta vez con una fisonomía más amena:
— Magdalena, si quieres ser bonita, ¡sé pura! ¡La pureza es la fuente de toda belleza!
Y desapareció…
La pequeña se despertó sofocada…
¿Qué es lo que había pasado? Fue en busca del espejo y se miró, ¡sólo vio su propia imagen! Entendió, desde lo hondo de su alma, cómo su orgullo y vanidad le iban a llevar por el mal camino.
Al día siguiente, se dispuso a visitar a las monjas del monasterio de su ciudad, para pedirles una orientación.
La madre superiora la acogió amablemente y le recomendó que tuviera mucha devoción a la Virgen, Reina de los Ángeles y Madre Purísima, pues nadie en la Tierra había sido tan hermosa como Ella, justamente por su pureza virginal.
Magdalena tomó en serio el consejo de la religiosa y su vida cambió de manera radical. Se volvió humilde y diligente, ayudaba a todos los que a ella acudían, y únicamente se miraba en el espejo lo necesario para estar presentable. Nacía así en su corazón el deseo de reparar sus anteriores faltas. Decidió ser religiosa e hizo el propósito de no mirarse nunca más en un espejo.
Tras vencer diversos obstáculos, entre ellos la incomprensión de sus padres y su corta edad, hecho que merecía una autorización especial, consiguió entrar, por fin, en las paredes benditas del monasterio, donde anhelaba llevar una vida pura, humilde y virtuosa, y donde en ninguna celda había espejos…
Recibió el nombre de Sor María Pureza del Inmaculado Corazón y cumplió su propósito con perfección.
Obediente y con recogimiento, cuando su función consistía en ir a por agua a la fuente para la cocina, lo hacía con los ojos cerrados, para no ver el reflejo de su imagen en el agua. O si le era asignada lavar la ropa del convento, evitaba mirarse en las grandes pilas de la lavandería.
Su devoción a la Santísima Virgen era notoria. Continuamente la veían rezando a los pies de las bellas imágenes de María que había en la capilla o en el claustro, especialmente ante la del Inmaculado Corazón.
Siempre discreta y amable con las otras monjas, su presencia marcaba la vida comunitaria. Por eso, después de pasados muchos años, sus hermanas la respetaban porque era un modelo de santidad.
Ella no se daba cuenta, pero su fisonomía, por la práctica de la virtud, se había hecho más bonita todavía.
Su rostro poseía una luminosidad antes inexistente y sus grandes ojos azules, espejos de su alma pura, adquirieron una nueva profundidad, haciéndose más hermosos y atrayentes.
Los años no consiguieron deteriorar su juvenil lozanía, reflejo de un interior virtuoso.
Su salud, no obstante, empezaba a debilitarse con el tiempo. Continuaba desempeñando sus funciones, sin preocuparse de sí misma, y cumpliendo sus obligaciones con esmero y amor. Hasta que encontrándose ya sin fuerzas se vio obligada a guardar reposo en la enfermería. Se acercaba la hora de rendirle cuentas a Dios.
La Hna. María Pureza presentía que su muerte ya estaba llegando. Con fiebre y extenuada, les pedía algo a las monjas, arrodilladas a su cabecera, que no lograban entender.
Pensaban que estaría delirando y rezaron la oración de los agonizantes. Pero la enferma seguía balbuceando cortas palabras.
Finalmente una joven religiosa creyó comprenderla:
— Por lo visto, ¡parece que quiere un espejo!
— ¿Un espejo?, exclamaron todas.
¿Cómo una persona que había vivido tantos años huyendo de ese objeto, podía pedirlo en la hora de su muerte?
Sin intuir siquiera el motivo de tan inusitado pedido, la superiora decidió atender el deseo de la pobre moribunda. Mandó que buscaran un espejo y lo puso en las manos de la enferma.
Cuando la Hna. Pureza sintió el peso del objeto, sus ojos se abrieron, levantó la cabeza y esbozó una enorme sonrisa. Aquel espejo, milagrosamente, no reflejaba la fisonomía de la agonizante, sino el rostro luminoso de María Santísima. Había venido a buscar el alma de aquella que, desapegándose de su propia belleza, se había hecho digna de contemplar las maravillas celestiales.

27 de septiembre de 2019

Nuestra Señora de los Siete Dolores (Eslovaquia)

Del sitio Aleteia:

Eslovaquia, en Centroeuropa, es uno de los territorios que evangelizaron san Cirilo y san Metodio, hoy copatronos de Europa, en el siglo IX d.C. 

Por aquel entonces, el enclave denominado Sastín era un castillo, una fortificación que protegía el trazado de comunicaciones por el Danubio y el área de la Gran Moravia que hoy corresponde a la República Checa. En el reparto de territorios actual, sin embargo, la población de Šaštín se encuentra en Eslovaquia.

El primer texto escrito que hace referencia al castillo es de 1204 en el que Imrich II hace donación de la propiedad. Allí residía el señor del condado y además tenía su sede el arzobispo. En la fortaleza existía una capilla. 

El lugar que hoy encuentra el visitante es una basílica rodeada de jardín y bosque, en un enclave precioso. Ya la palabra de Šaštín lo recoge, porque en su origen se formó a partir de las palabras “Shaas” y “Tín”. Así, sería un castillo de árboles apretados.

Desde aquella época medieval, se sabe que cerca de Šaštín había un árbol del que los ya cristianos colgaron una pintura de los Siete Dolores de la Virgen. Aquella imagen concentró la mirada de los fieles durante siglos y fue el germen de una devoción que ha alcanzado nuestros días. 

En el año 1564, Angelika Bakičová, la esposa del conde Imrich Czobor, que era el dueño de Šaštin, tenía un problema familiar y prometió a Dios que si se solucionaba haría esculpir una estatua de los Siete Dolores de Nuestra Señora. 

Así fue, el problema se solventó y la señora del castillo encargó la estatua, que fue colocada en una capilla triangular que puede visitarse en la actualidad.

En la segunda mitad del siglo XVI, debido a los constantes ataques de los turcos, la imagen peligraba y se decidió su traslado provisional a un castillo cercano para que quedara más protegida. Quedó en la capilla de san Imrich. 

En 1710 de nuevo regresó a Šaštín y la fama milagrosa de los Siete Dolores de la Virgen no paró de aumentar.

En 1732, en vista de la fama que rodeaba a la imagen, el obispo de Esterházy creó una Comisión que estudiaría los 726 casos que hasta el momento se documentaban acerca de posibles curaciones milagrosas. El resultado fue que la imagen fue declarada milagrosa y el 10 de noviembre de aquel año, en medio de una fiesta que convocó a gentes de todo el país, se refrendó su valor milagroso. 

En 1733, la Orden Paulina se hace cargo de los Siete Dolores de la Virgen y construyen una iglesia y un monasterio. Sin interrupción es centro de peregrinación de los fieles que acuden a Nuestra Señora. 

En 1760 ya se había cubierto aguas y el constructor imperial, Hildebrandt, se encarga de la decoración interior del templo, del altar de mármol rojo y de la fachada. Los gastos corren a cargo de las gentes de la zona, que contribuyen generosamente con donativos y a ellos se suma una aportación de la emperatriz María Teresa.
En 1762 se consagra el templo. 

El 8 de septiembre de 1864, la estatua fue enriquecida con dos coronas de oro bendecidas por el Papa Pío IX. Por los textos históricos sabemos que asistieron a la ceremonia unos 300 clérigos y 120.000 laicos. 

En 1914, a causa de la Primera Guerra Mundial, se retiraron las campanas para fundirlas y emplearlas como material bélico. Estas no serían sustituidas hasta 1928, en que llegaría una campaaa de más de 4 toneladas. 

El 22 de abril de 1927, el papa Pio XI, con el decreto Celebre apud Slovaccham gentem, declara a la Virgen María de los Siete Dolores la santa patrona de Eslovaquia. Un mes después, el 22 de mayo, fue proclamada solemnemente por tres obispos y 40,000 peregrinos. 

Šaštín ha sido testimonio de la persecución religiosa, primero con la disolución de la Orden Paulina y más tarde, en 1950, con la represión comunista que expulsó a los salesianos. El sacerdote diocesano era quien se hizo cargo entonces y, contra todo pronóstico, las peregrinaciones no pararon. 

En 1964, pasa a ser basílica menor por nombramiento papal. 

En 1990, con la caída del Muro de Berlín y el declive del comunismo, el santuario vuelve al cuidado de los salesianos.

Ese mismo año, el Papa San Juan Pablo II sobrevuela la basílica en helicóptero y afirma que tiene el deseo de acudir a los Siete Dolores en peregrinación. Así es, en julio de 1995, en su visita a la que entonces era Checoslovaquia, el Papa visita a la Virgen. 

Otra santa, la Madre Teresa de Calcuta, también peregrinó al santuario. Fue el 6 de junio de 1987 y de aquella visita se conservan unas pocas imágenes fotográficas.

La basílica ha establecido varias peregrinaciones anuales que tienen una afluencia numerosísima de personas: por San Valentín (14 de febrero), la peregrinación de hombres (día después del Domingo de Resurrección), de maestros (el 6 de mayo por Santo Domingo Savio), de embarazadas (para el Día de la Madre, el 2 de mayo), de los católicos griegos de la eparquía de Bratislava (sábado después de la Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús), del último sábado de junio, de la Hermandad del Rosario (7 de octubre) y de corazones rotos (divorcios, matrimonios y familias en crisis), en octubre. 

La gran fiesta de peregrinación nacional se celebra cada 15 de septiembre, festividad de Nuestra Señora de los Dolores en toda la Iglesia universal.

26 de septiembre de 2019

Nuestra Señora de la Caravina

Del sitio Santuari Mariani:

El 11 de mayo de 1562, según la tradición popular, cuando terminó una procesión en la cercana aldea de Cima, los fieles regresaron a sus casas.

Dos mujeres, Pedrina di Cortivo y Beltramina Mazzucchi, llegaron a la capilla de Caravina, que había pintado en el fondo la Madonna Addolorata con Jesús muerto de rodillas, y entraron a rezar a la Virgen.

Para su asombro la vieron llorar de ambos ojos. La noticia se extendió por todo el territorio y también en la cercana Suiza y numerosos milagros confirmaron el llanto milagroso de la Virgen. El Arzobispo de Milán, que entonces era San Carlos Borromeo, fue informado de estos milagros y ordenó las pruebas canónicas. Más tarde, la autoridad eclesiástica declaró milagrosa la pintura de Nuestra Señora de Caravina y ordenó la erección del Santuario.

En la sacristía se expone la estola que el Arzobispo de Milán, el Cardenal Carlo Andrea Ferrari, llevó en el acto de recibir la unción extrema (8 de diciembre de 1920) y por su voluntad donada al Santuario de Caravina.
En el interior de la iglesia, a la derecha de la puerta principal, una inscripción latina recuerda al escultor Gian Antonio Paracca di Cressogno, conocido como el Valsoldo, que trabajaba en Roma en la época del Papa Gregorio XII.

El escritor Antonio Fogazzaro en el "Pequeño Mundo Antiguo" ha cantado románticamente el paisaje y la belleza natural del lugar donde se encuentra el Santuario, a las afueras de Valsolda.

25 de septiembre de 2019

Nuestra Señora de Debska

Del sitio Gaudium Press:
La ciudad de Kalisz, considerada la más antigua de Polonia por haber sido el lugar de un asentamiento romano en el siglo II, tiene ahora un nuevo Santuario mariano. El templo, dedicado a Nuestra Señora de Debska, Maestra y Guardiana, conserva una venerada imagen de la Santísima Virgen pintada cerca del año 1450 que adquirió fama de milagros en 1601.
El templo fue objeto de una notable restauración, y el Obispo de Kalisz lo dedicó nuevamente y celebró el Sacramento de la Confirmación en una solemne ceremonia. En su predicación, destacó el compromiso de los feligreses y sus aportes, que comparó al óbolo de la viuda en el Evangelio. "Gracias a todos los que apoyan la parroquia con su oración, su sacrificio y su bondad", indicó el prelado.
A los confirmandos, Mons. Janiak invitó a dar un testimonio palpable de la fe en su relación con las demás personas. "Nosotros de otra manera no podemos demostrar el amor a Dios", expuso el prelado. "Observen si por accidente alguien está llorando por su causa, si ustedes no están molestando a alguien o si no necesitan pedir perdón a alguien. Los Santos muestran dos señales de la santidad: el amor por la Eucaristía y el amor por los demás".
El hasta hora templo parroquial se destacó por ser un lugar de profunda devoción mariana, especialmente desde 1607. En ese año, la imagen que había estado en una capilla desde el siglo XVI fue entronizada y la fe de los devotos fue respondida con numerosos reportes de milagros y favores. El entonces Arzobispo de Gniezno y Primado de Polonia, Mons. Stanislaw Karnkowski, declaró su admiración por esta manifestación de la intercesión de la Madre de Dios y el lugar sagrado se convirtió en destino de peregrinaciones y ofrendas votivas.

24 de septiembre de 2019

Nuestra Señora de la Vega del Haro

Del sitio de la Cofradía de la Virgen de la Vega:

Muy escasas son las noticias que de la milagrosa imagen de la virgen de la Vega tenemos hasta el siglo XVII y XVIII, en que las diferentes fases de la construcción de la actual basílica deja abundantes detalles a través de los libros de fábrica y las cuentas que rinde la Cofradía y los encargados de financiar su construcción. 

Hasta ese momento la escasez de datos históricos contrastados, bien por falta de una investigación seria y profunda o bien por su inexistencia real, han hecho florecer algunas leyendas y tradiciones sin ninguna base rigurosa, que no obstante, se han ido distribuyendo entre las gentes y los panfletos informativos como hechos reales, toda vez que los mismos historiadores recogen estas tradiciones ante la necesidad de dar un porqué y un como a la contrastada devoción que desde el siglo XVII se profesa en la ciudad de Haro y su comarca, a la imagen de Ntra. Sra. la Virgen e la Vega.

Pero sin duda la tradición más conocida y divulgada de la imagen de Ntra. Sra. de la Vega es la leyenda Granadina. Esta, tal como la tradición la ha ido trasmitiendo, vendría a ser la siguiente: Tras la invasión de la península ibérica por los musulmanes, a raíz de la derrota del rey Don Rodrigo en la tristemente famosa batalla de Guadalete, el año 711; un grupo de cristianos que vivían en las fértiles vegas de Granada, se vieron obligados a huir dejando abandonadas sus tierras. En su huida llevaron consigo su más importante tesoro, una milagrosa imagen de la virgen que veneraban desde hacia tiempo y que no podían permitir que cayera en manos de los infieles invasores. Transportaron su imagen hacia el norte hasta llegar a las orillas del río Ebro en su confluencia con el cauce del Ojatirón, muy cerca del emplazamiento de la actual ciudad del Haro, que aun no existía como tal. 

Allí escondieron su imagen, en las tierras de aquella rica vega que tanto les recordaba al lugar de donde procedían. Muchos años después, tras la reconquista de las tierras riojanas y el asentamiento de poblaciones cristianas en sus tierras, unos hortelanos que habían plantado su huerta en aquél lugar descubrieron la imagen, que se les apareció en un cebollar de su propiedad. Esta aparición supuso un acontecimiento para los habitantes de aquellas tierras que se aprestaron a construir una modesta ermita donde venerar aquella imagen tan milagrosamente aparecida.

Pasó el tiempo y arraigó la devoción de los lugareños por aquella imagen, pero los granadinos, enterados del hallazgo regresaron para recuperar a su virgen, aduciendo sus legítimos derechos sobre ella. Los riojanos, ante las evidencias aportadas, con gran tristeza en su corazón, tuvieron que entregar aquella imagen a la que tanto querían y que tanto bien les había reportado. 

Usaron los de Granada unos bueyes para su transporte resultando que al llegar a las lindes de aquellas tierras los anímales paraban y no había forma de hacerlos continuar, intentaron a la desesperada aquellos hombres dar vuelta a los bueyes para regresar a la ermita que habían dejado atrás y comprobaron con asombro que los animales tomaban mansamente y con decisión la vía de regreso. Intentaron de nuevo llevarse a la virgen por el mismo método he hicieron, esta vez, un largo camino, hasta llegar a una posada donde se quedaron a pasar la noche. Al amanecer, comprobaron con asombro que los bueyes junto con su preciosa carga habían desaparecido. No fue tanta su sorpresa al comprobar que los bueyes habían regresado, sin que nadie les condujera, a la modesta ermita de la Vega. Por fin comprendieron que era la mismísima Madre de Dios la que por este prodigio les estaba indicando que quería que aquella imagen se quedara esa ermita, para su veneración por los lugareños y sus futuras generaciones, y así lo hicieron, con mucho dolor de su corazón abandonaron su pretensiones y dejaron en la vega de Haro su venerada imagen.

Hasta aquí la leyenda-tradición conservada en el tiempo y que como otras muchas de vírgenes aparecidas de aquella época recoge conocidos lugares comunes conducentes a expresar la milagrosa unión de una imagen y su pueblo. Esta bonita historia recogida incluso por los historiadores más reputados de la región, como D. Domingo Hergueta, ha pasado de boca en boca convirtiéndose en un hecho aceptado por el pueblo jarrero, que con esta copla, convertida en conocida jotilla, que todo riojalteño conoce y canta, ha propagado en el tiempo el sentir de las gentes hacia la Virgen de la Vega de Haro. 

Una primera leyenda, claramente errónea, citada por el padre F. Anguiano, sitúa a la imagen de la Virgen de la Vega entre las más antiguas de España, especulando que fue repartida con otras, por los apóstoles Santiago y San Pablo, en sus respectivas visitas a la península ibérica, a principios del cristianismo. Entendemos que al referirse a esta imagen se referiría el padre Anguiano a la primitiva imagen de la tradición granadina, pues la actual es claramente una imagen gótica del siglo XIV. En cualquier caso es imposible que los Santos Apóstoles referidos, pudieran haber traído imágenes de Ntra. Sra. ya que en los primeros siglos del cristianismo no se rendía culto ni a las imágenes ni a las personas, solo a la Santísima Trinidad, no existiendo de esa época imagen alguna. 

Cabe la posibilidad de que esta tradición antiquísima, se hubiera ido transmitiendo de boca en boca y de generación en generación a través primero de los habitantes del primitivo poblado de “La Vega” y de los de la Villa de Haro después, ya que no existe ningún documento fiable al respecto. Pero algunos historiadores apuntan a la posibilidad de que dicha leyenda se forjara a partir del hecho constatado de que la imagen, cuando esta revestida de sus mantos, lleva una granada en su mano. Siendo esto muy poco habitual en estas imágenes y siendo la granada un fruto de escasa tradición en nuestra zona; la gente debió preguntarse el ¿Por qué? de este símbolo en su mano, surgiendo, de la necesidad de una respuesta coherente, la leyenda que antes hemos narrado. 

Sin embargo es un hecho que la imagen de la Virgen de la Vega, tal y como se talló en el siglo XIV, lleva una manzana en la mano, símbolo éste que sí es más habitual en el tipo de imágenes de la época y que representa a la nueva Eva, que al contrario de lo ocurrido con la primera, que por una manzana trajo la perdición al mundo, la nueva Eva, por el fruto de su vientre traerá la salvación al genero humano. Así pues la famosa granada es un aditamento que se le colocó a la Virgen cuando se la vistió, por primera vez, superponiéndola a la manzana original. 

Teniendo en cuenta que esta moda comenzó a practicarse con asiduidad a partir del siglo XV y que los jarreros habían participado activamente en la conquista de Granada (1492), a las ordenes del Conde de Haro, y que habían obtenido mención y favores por parte de la casa real, algunos historiadores han querido ver este ornamento relacionado con eses privilegios obtenidos por la participación en la reconquista de granada, que hubieran reflejado añadiéndolo la granada al ajuar de la Vega. 

Las primeras noticias históricas que tenemos corresponden a un legajo fechado en 1063 en donde aparece nombrada la iglesia de "Santa María de Abeka" (actual Basílica de Nuestra Señora de la Vega) en una escritura de Sancho el de Peñalén: "illam ecclesiam quae dicitur Sancra Maria de Abeka"

Como esta iglesia tenía ya propiedades y era parroquia, es de suponer que la llegada de la imagen de la Virgen de la Vega a la villa, fuese bastante anterior, pocos años después de la conquista de 923.

La actual talla puede ser de finales del siglo XIII, combinando elementos de estilo románico y gotico.

En 1388 Alvar López de Puelles, vecino de Haro, fundó una capellanía para la Vega.
Hacia finales del siglo XIV o principios de XV la talla debió sufrir una reparación policroma, posiblemente para marcar la original.

En 1424 pasó por Haro Blanca I de Navarra, la esposa del rey Juan el Grande, con su hijo Carlos. Estuvieron en la villa del 8 al 12 de septiembre, lo que hace pensar que en aquella época se celebrase ya en Haro la festividad de la Virgen de la Vega.

Hacia 1492 se supone que se vistió la imagen por vez primera. Un privilegio otorgado por los reyes catolicos a los Condes de Haro, por su participación en la reciente guerra de Granada, habría permitido la colocación de una granada sobre la mano de la talla vestida con manto. Esto supuso una segunda intervención, muy desacertada, realizada para encajar la corona metálica y adecuar la imagen a la ropa de vestir. En ella perdió la imagen: el cabello, la toca y acaso también una primitiva corona. Hasta las puntas de los zapatos fueron recortadas al sobresalir mucho y empujar el manto en demasía.

Por último una tercera modificación de la talla se produjo en 1967, al quitar los ropajes que cubrían la talla desde 1492. Se hizo entonces necesaria la reparación de los destrozos ocasionados para cubrirla con ropajes, cepillando o arrancando elementos constituyentes de la primitiva talla, además de las roturas y desperfectos ocasionadas por el tiempo. A efectos de reconstrucción se tuvo en cuenta un tocado como el de la Anunciación en piedra de Silos o como el de la Virgen Blanca de León a fin de poder presentar la imagen sin vestiduras textiles y sin corona. 

Fue el 30 de diciembre de 1967 tras casi quinientos años escondida bajo su manto, después de una celebración multitudinaria presidida por autoridades locales y regionales, se descubrió la antigua talla gótica. El motivo fue las disposiciones dadas en el concilio Vaticano II para que los templos y las imágenes recuperaran su antigua sobriedad y sencillez, quitando de los templos e imágenes los muchos aditivos extraordinarios de que habían sido provistos. Así pues, esa tarde del 30 de diciembre de 1967, fue presentada la reforma realizada tanto en la imagen como en el propio templo. Tras la misa oficiada por el entonces Obispo de la Diocesis D. Abilio del Campo y de la Barcena, el Párroco de Haro y Capellán de la Basilica D. José Luis Olarte Espeso y el joven misacantano D. Jesús Orue, se permitió al curioso publico asistente contemplar la magnifica escultura de la virgen tal como fue realizada y venerada por nuestros antepasados en los siglos XIII, XIV y XV. 

La polémica surgió de inmediato, entre quienes querían que siguiera la Virgen que habían conocido durante toda su vida y los que veían con buenos ojos la, para todos, nueva imagen de la Patrona de Haro. Todo se solucionó de modo salomónico, permitiendo que durante unas fechas señaladas al año se vistiera a la virgen con sus mantos de siempre.

20 de septiembre de 2019

Nuestra Señora de Dimanche

Del blog Myriamir:
En 1873, el 8 de junio, domingo de la Santísima Trinidad, en Saint Bauzille de la Sylve, un pequeño pueblo del sur de Francia (cerca de Montpellier). Auguste Arnaud, un hombre que creía más en el diablo que en Dios, trabajaba obstinadamente los domingos a pesar de los repetidos reproches del sacerdote y de los feligreses.
Cuando se le dijo que estaba cometiendo un pecado, simplemente se rió de que los negocios del Señor eran demasiado numerosos para que le importara el trabajo de un aldeano como él. Era indignante que un cristiano se atreviera a profanar de esta manera los domingos.
Auguste Arnaud tiene 30 años, está casado desde hace seis años y tiene dos hijos.
Así que ese domingo estaba trabajando en su viña en el horario de misa. Alrededor de las 7 de la mañana Auguste se toma un descanso para comer un poco y fumar en pipa. Todo está tranquilo por allí.
A las 7:30. Auguste está a punto de encender su pipa cuando, de repente, a uno o dos metros de él, aparece, envuelta en una gran luz, una mujer de mediana estatura, vestida de blanco, y su cabeza coronada por una especie de corona alta "como la mitra de un obispo... Un gran velo blanco la envuelve hasta los pies.... Sus manos están cruzadas en el pecho".
 Augusto saltó y comenzó un diálogo en dialecto occitano:
- ¿Quién es usted? ¿Quién es usted?
- Yo soy la Santísima Virgen... No tengas miedo. Has abandonado Saint Bauzille (el santo de la parroquia, bien olvidado entonces). El jueves habrá que ir en procesión a San Antonio y escuchar la misa. A partir de hoy, tendrá que ir en procesión a Notre-Dame: todo el cantón de Gignac, Montpellier y Lodève.
Entonces María añade:
- Se debe colocar una nueva cruz y cambiar la otra. Colocarás una cruz con una Virgen al pie de la viña, y harás la procesión allí cada año. Ve y dile eso a tu padre y al cura ahora mismo.
El mensaje está terminado; la Santísima Virgen da otra cita:
- En un mes vendré a agradecerte.
Y la brillante apariencia se elevó al cielo....
Auguste dejó inmediatamente su trabajo y, cuando volvió a casa, le contó a su padre lo que había pasado. Los dos hombres fueron inmediatamente al presbiterio donde fueron recibidos por el sacerdote, el Padre Coste, que llegó a St. Bauzille hacía apenas dos meses y todavía no conocía a la familia Arnaud. El sacerdote escuchó a Augusto, pero dudó.
La entrevista duró 15 minutos. Finalmente, el Padre Coste, lleno de incertidumbre, envió a los dos hombres lejos, urgiéndolos a guardar silencio sobre el asunto. Cuando se fue, Auguste Arnaud se lo dijo a su sacerdote:
"No te obligo a creer todo lo que acabo de decirte. La Santísima Virgen que realmente se me apareció (y sé que la vi bien porque la vi como te vi a ti... y que la oí hablándome como te oí a ti, a ti, hablándome), bueno, la Santísima Virgen me ordenó que viniera a decírtelo... y me alegro de habértelo dicho. Y si hago todo lo que me ordenó hacer, sé que volverá a agradecerme como me prometió".
Desde el día después de la aparición, Augusto se puso a hacer lo que la Santísima Virgen le había pedido que hiciera:
Hizo hacer una cruz de madera y la instaló en el lugar indicado por María. ¡Pero el sacerdote se negó a bendecir esta cruz !.
El jueves 12 de junio, Auguste Arnaud y algunos miembros de su familia peregrinaron a la ermita de San Antonio, cuya capilla había sido restaurada en 1867.
El domingo 22 de junio, acompañado de nuevo por algunos padres, fue a Notre Dame de Grâce en Gignac.
El viernes 4 de julio, Auguste tenía una hermosa cruz de hierro dorado y plateado, que había encargado a Montpellier, sellada en un pedestal de piedra libre para reemplazar la cruz de madera temporal.
Auguste, habiendo cumplido todo lo que la Santísima Virgen le había pedido, sólo tuvo que esperar la cita prevista para el martes 8 de julio.
Y María Santísima cumplió con lo prometido. Según los testimonios de los testigos, parece que Auguste se levantó unos treinta centímetros sobre el suelo durante su contemplación y oración, que duró unos diez minutos. Estos mismos testigos no vieron a la Virgen María, pero algunos hablaron de una nube de vapor, una columna de humo blanquecino, pero nada muy específico.
Algunos habrían visto la cruz superada por un balón brillante y brillante. Lo que es más interesante es la enseñanza que la Virgen María había venido a llevar a la gente. En este sentido, el 8 de julio completa la enseñanza del 8 de junio.
El 8 de julio de 1873, en una segunda aparición, la Virgen María dijo a Auguste, en el dialecto del país: "No deberías trabajar los domingos." y luego siguió adelante:
"Bienaventurado el que cree, e infeliz el que no cree. Deberás ir a Notre-Dame de Gignac en procesión. Serás feliz con toda tu familia. »
María entonces deslizó el rosario que Ella llevaba en su mano izquierda, luego bendijo a la multitud con su mano derecha, diciendo: "Que se canten los himnos
Auguste continuó su vida como viticultor convirtiéndose en un ferviente cristiano y murió a la edad de 93 años.
Después de una larga investigación, Mons. de Cabrières autorizó, en 1879, la construcción de un santuario en honor de la Santísima Virgen María.

18 de septiembre de 2019

Nuestra Señora de Osier o del Mimbre

Del sitio Pelerinages de France:
La Santísima Virgen María llama a sus hijos dispersos y perdidos a la conversión. El milagro del origen de la peregrinación a Notre-Dame de l'Osier, en Vinay (Isère), entre Tullins y Saint-Marcellin, está certificado, en los archivos del departamento de Isère, por una sentencia de la corte de Saint-Marcellin:
"En 1649, Pierre Port-Combet, de religión hugonote, y viviendo en el lugar llamado Les Plantées, se comprometió, despreciando a la Santísima Virgen, a trabajar y tallar su propio armarier (mimbre) el día de la Anunciación, a pesar de la molestia que le ocasionaba a Jeanne Pélion, su virtuosa esposa, de religión católica. Pero Dios permitió que este mimbre derramara lágrimas de sangre en todos los tamaños que hizo, y en forma tan abundante, que Port-Combet estaba, él y sus ropas, manchados de sangre, así como las herramientas que usó. La mujer, viéndolo llegar en un estado sangriento, e ignorando la causa exclamó: "¡Ah! miserable, yo sabía bien que la Santísima Virgen te castigaría". "No estoy herido", continuó Port-Combet, "es porque el armador me arrojó sangre de todas las tallas que hice. ». Cuando esta buena mujer fue con él a ver ese mimbre milagroso, subiendo por la escalera, cortó dos armeros con las mismas herramientas, que no le arrojaron sangre: el hugonote volvió a cortar, y parecía que este árbol insensible estaba más irritado que antes, arrojándole sangre con más abundancia de la que había hecho antes. »
Este evento se dio a conocer rápidamente en todo el país. La autoridad eclesiástica ordenó una investigación y la autoridad civil, de acuerdo con las leyes entonces en vigor, condenó a Port-Combet a una multa de tres libras. Es esta sentencia de la corte de Saint-Marcellin, dictada por dos jueces, uno católico y otro protestante, la que establece los hechos por escrito.
Sin embargo, Pierre Port-Combet no se convirtió al catolicismo. También, siete años más tarde, mientras araba su campo, la misma Santísima Virgen se le apareció y conversó con él, advirtiéndole que se acercaba el fin de su vida y que, si no se convertía, "sería un agitador del infierno"; que si, por otra parte, cambiaba de religión, Ella lo protegería ante Dios. También le dijo que le dijera a los habitantes vecinos que sus oraciones no eran lo suficientemente fervientes.
Esta vez, el campesino abjurado recibió la Sagrada Eucaristía y murió santamente. Su cuerpo fue colocado al pie del mimbre milagroso. Alrededor del mimbre se construyó un pequeño oratorio y luego una capilla. El modesto santuario se convirtió en un lugar de peregrinación; se concedieron milagros y grandes gracias a los fieles que acudieron a él. El mimbre escapó de la destrucción esperada durante la revolución.
En 1834 la O.M.I. (Oblatos de María Inmaculada) reorganizó el santuario, con la fundación de un noviciado (1841) del que partieron muchos misioneros hacia Canadá, Ceilán y Sudáfrica en particular y donde los hermanos dejaron el testimonio de una vida devota y ejemplar; este noviciado se cerró en 1902, en aplicación de la ley de 1901 tomada contra las congregaciones religiosas y fue trasladado a Italia.
En 1842 se creó una estructura de acogida de peregrinos, confiada a una rama femenina de la Congregación de los Oblatos, transmitida por las Hermanas de la Sagrada Familia. Los Oblatos dejaron el santuario en 1997. El santuario fue confiado a laicos organizados en asociación: "la recepción en Notre Dame de l'Osier", con la permanencia de un capellán.
La construcción de la iglesia de Notre-Dame de l'Osier se inició en 1868 y fue consagrada el 8 de septiembre de 1873 por el obispo de Grenoble. En 1924, la iglesia de Notre-Dame de l'Osier fue erigida como basílica por decreto del Papa Pío XI. En el interior hay una reliquia del mimbre ensangrentado y trozos del arado de Pedro.
Una cruz y una capilla de Nuestra Señora del Bon-Rencontre fueron erigidas en el lugar donde Pedro se encontró con la Santísima Virgen María. Además, donde la Santísima Virgen desapareció a la vista de Port-Combet, se ha construido un pequeño oratorio en Notre-Dame de l'Epinouse.
Nuestra Señora de Mimbre es reconocida como el santuario de la conversión de los corazones por el benefactor y la presencia salvífica de la Virgen María.

17 de septiembre de 2019

Nuestra Señora de Dorleta

Del sitio Ibili mari pili:
Un manantial subterráneo fue el origen de Leintz Gatzaga. Sus aguas salinas le dieron la vida y durante siglos esculpieron en piedra una historia que hoy se descubre ante nosotros. Este pequeño pueblo amurallado, mantiene con orgullo sus calles medievales, conserva sus palacios y recuerda su pasado con un bello museo al aire libre. Enclavado en las laderas del alto Deba, conserva un rico patrimonio cultural y natural que debemos visitar.
Entre ellas el Santuario de Nuestra Señora de Dorleta. Emplazada sobre las ruinas del castillo construido anteriormente para defender la explotación salina, este pequeño templo se reserva sus encantos. Repartidos al azar en sus muros exteriores, se pueden encontrar piezas decoradas con adornos y tallas provenientes de alguna construcción anterior. En su interior, la Virgen de Dorleta, patrona de los ciclistas recibe visitas y ofrendas como maillots, guantes o incluso bicicletas.
Hay quien dijo que aquí se guardaba una de las espinas de la corona de Cristo, pero lo que sí es cierto es que entre estas paredes, se pudo contemplar hasta hace no mucho tiempo, una verdadera obra de arte. Según se cuenta, el Santuario mostró durante años un bello lienzo con la imagen de San Francisco De Asís. Era un hermoso cuadro donado por un vecino de Leintz Gatzaga que resultó ser una obra original del Greco. Hoy día se guarda en un almacén del Museo Diocesano de Donostia esperando un lugar para ser expuesto mientras una réplica del mismo se exhibe en las paredes de Dorleta.
El 8 de agosto de 1960, el Papa Juan XXIII, recibía en audiencia especial y extraordinaria a tres jóvenes que pedalearon desde Gasteiz a Roma a lomos de sus bicicletas, con una curiosa petición; la canonización de Nuestra Señora de Dorleta como patrona de los ciclistas. José Luis Sáez y Luis y Ángel Serrano portaban consigo la ilusión y el trabajo de un grupo de cicloturistas vascos que años antes ya había conseguido el apoyo del párroco de Leintz Gatzaga, del obispado de Donostia y de las federaciones guipuzcoana, vizcaína y española.
Gran aficionado al ciclismo, el conocido como “Papa Bueno” no se lo pensó dos veces, aprobó la iniciativa y otorgó su bendición. Apenas 20 días más tarde, el 28 de agosto, la Virgen de Dorleta era proclamada “Patrona universal de los ciclistas”. Hoy la devoción sigue en pie y en el interior del Santuario de Dorleta, como en la imagen instalada a apenas un kilómetro del puerto de Arlaban, se apiñan ramos de flores, maillots y otras ofrendas en señal de agradecimiento y devoción. Además del templo de Leintz Gatzaga, existen otros dos santuarios dedicados al ciclismo. El más cercano es la capilla de Notre Dame des Cyclistes ubicado Labastide d'Armagnac, en el departamento francés de las Landas, sin embargo el más conocido y de mayor tradición está en Italia, en la cumbre del puerto Gishallo, cerca del lago de Como, es la Madonna de Gishallo.

16 de septiembre de 2019

Nuestra Señora de los Ciclistas

Del sitio María de Nazareth:
Jean Robic, Louison Bobet, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Laurent Jalabert, Tom Boonen, Alberto Contadora... todos estos nombres que resuenan en los corazones de los amantes de la pequeña reina, un día donaron sus camisetas a la capilla de Géou, conocida también como Nuestra Señora de los Ciclistas, en el poblado de Armagnac (Landes, Francia).
Este santuario alberga una asombrosa colección de camisetas de los mejores corredores desde la posguerra hasta la actualidad. “Más de 700 camisetas están en exhibición todo el tiempo, entre ellas, algunas muy antiguas hechas de lana. Estas camisetas son como exvotos. El espacio es limitado, 120 camisetas aún se conservan en contenedores de plástico y están a la espera de ser exhibidas.
Si la capilla de Géou ha unido su destino al ciclismo, se lo debe a un hombre apasionado por el deporte, el padre Joseph Massie. En la década de 1950, durante un viaje en bicicleta cerca del lago de Como, descubrió, en Italia, a la Madonna del Ghisallo, una capilla dedicada al ciclismo y erigida como santuario nacional por el papa Pío XII en 1948. Seducido, el padre Massie decidió hacer lo mismo en la capilla de Géou, donde solía celebrar Misa.
El 11 de mayo de 1959, un decreto de la Sagrada Congregación de Ritos convirtió oficialmente la capilla de Géou en el Santuario Nacional de los ciclistas. Siete días después, un domingo de Pentecostés, el obispo Mons. Matthieu presidió la inauguración de Nuestra Señora de los ciclistas.