Del sitio Misioneros Digitales Católicos:
Oh, María,
tú eres nuestra esperanza porque amas a todos tus Hijos
con un amor infinito de madre.
Cuando nuestra fragilidad y debilidad nos zarandean,
dulce Madre, te tenemos a ti para asirnos a tu esperanza.
Tú siempre acudes a socorrernos;
cuando más desamparados nos sentimos, más nos fortaleces.
Gracias, Madre,
porque tu presencia, como la de tu Hijo,
nos sostiene y nos consuela.
Te pedimos que intercedas ante Jesús,
Tu Hijo amado, para que tenga siempre misericordia de nosotros,
y nos sostenga en todos los momentos de la vida.
Amén
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