7 de mayo de 2021

Nuestra Señora de Pompeya (Italia)

 

Del sitio Hagiopedia:

Cuenta la historia que durante el año 79, una erupción del Vesubio, volcán cercano a Nápoles sepultó bajo su lava la fastuosa ciudad de Pompeya, donde la aristocracia romana tenía sus fincas de recreo.

A comienzos del siglo XIX, ya descubiertas las ruinas de la ciudad, instalaronse en el valle cercano varias familias de campesinos, que levantaron humildes viviendas y una pobre capilla. 

En 1872 llegó al lugar Bartolo Longo, abogado de la condesa Fusco, dueña de éstas tierras. Longo se enteró al dialogar con los campesinos que las cosas no iban mal, aunque fue alertado por la presencia de individuos de malas costumbres, los que hacían que las cosas no fueran del todo agradables. Le comentaron que no había policías y que mientras hubo un cura, éste ejercía cierta autoridad, pero tras su muerte, eran pocos los que seguían firmes en la fe, por lo cual la capilla había quedado abandonada al no oficiarse misas. Allí la gente rezaba en sus casas. 

Una noche Longo vio en sueño a un amigo muerto años atrás que le dijo "Salva a esta gente, Bartolo. Propaga el Rosario. Haz que lo recen. María prometió la salvación para quienes lo hagan". 

A la mañana siguiente se levantó con la firme decisión de hacer lo que su amigo le había pedido. Longo trajo de Nápoles muchos Rosarios para repartir. A partir de entonces, recorrió las casas de los campesinos recomendando el rezo del Rosario y repartiendo imágenes religiosas. Al mismo tiempo, ayudado por algunos vecinos, se dio a la tarea de reparar la Capilla y en 1873 organizó la primera fiesta en la pequeña iglesia, aunque sin mucho éxito. Sus intentos por interesar a sus habitantes no eran exitosos. 

Tuvo entonces la idea de llevar hasta dicha área una imagen de Nuestra Señora del Rosario. En 1878, Longo obtuvo de un convento de Nápoles un cuadro de Nuestra Señora entregando el Santo Rosario a santo Domingo y santa Rosa de Lima que estaba por ser arrojado al fuego. La imagen que pudo conseguir era muy mala y no le ayudó mucho que la única forma que tuvo de hacérsela enviar fuera en un vagón de estiércol. La condesa Mariana de Fusco, amiga (y posteriormente esposa) del beato Bartolo, creyó que el cuadro era tan horrible que dijo: "Debe haber sido pintado a propósito para destruir la devoción a Nuestra Señora". Sin embargo, una vez restaurado, se convirtió en el foco de numerosas peregrinaciones y el centro de un importante santuario de Nuestra Señora del Rosario. La restauración la realizó un pintor que cambió la figura de la santa Rosa -no se sabe por qué- por la de santa Catalina de Siena.
Puesta sobre el altar del templo, aún inconclusa, la Sagrada imagen comenzó a obrar milagros. 

El 8 de mayo de 1887, el cardenal Mónaco de la Valleta colocó a la venerada imagen una diadema de brillantes bendecida por el Papa León XIII y el 8 de mayo de 1891, se llevó a cabo la Solemne Consagración del nuevo Santuario de Pompeya, que existe actualmente. 

Después de la Misión Arquidiocesana de 1960, el Padre Strita, que era encargado de celebrar el oficio de la Misa en Oro Verde, eligió como Patrona del mismo a Nuestra Señora del Rosario de Pompeya. 

El día 8 de mayo se celebra la festividad mayor de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, llamada popularmente la "Madonna di Pompei" (la Virgen de Pompeya). 

El actual santuario fue construido con las ofrendas espontáneas de los fieles de todo el mundo. Su construcción se inició el 8 de mayo de 1876. El 8 de mayo de 1891, se llevó a cabo la Solemne Consagración del nuevo Santuario de Pompeya. El santuario fue elevado a la dignidad de Basílica Pontificia por el Papa León XIII el 4 de mayo de 1901. 

En los años siguientes el santuario sobrevivió a grandes altercados, como la erupción del Vesubio en 1944 y la llegada de las tropas nazis que llegaron a amenazar con la destrucción del santuario. 

El santuario fue visitado por el papa san Juan Pablo II el 21 de octubre de 1979 y el 7 de octubre de 2003, el papa Benedicto XVI también lo visitó el 19 de octubre de 2008. 

El santuario es el principal santuario mariano de la región de la Campania y uno de los más importantes de Italia. 

El santuario es actualmente un destino de grandes peregrinaciones religiosas, también acoge a muchos turistas fascinados por la majestuosidad de la basílica. Cada año, más de cuatro millones de personas visitan el santuario, que es por lo tanto, uno de los santuarios más visitados de Italia. En particular, el día 8 de mayo y el primer domingo de octubre, decenas de miles de peregrinos acuden a la ciudad de Pompeya, para celebrar la fiesta en honor de la Santísima Virgen del Rosario de Pompeya.

18 de marzo de 2021

Nuestra Señora de la Salud de Carpentras


 Del sitio María de Nazareth:

En la región de Aviñón (sur de Francia), la capilla de Nuestra Señora de la Salud fue fundada el 16 de enero de 1630 por los cónsules de la ciudad de Carpentras. Originalmente, esta capilla era de hecho una caseta de vigilancia a orillas del Auzon, un río que cruza Carpentras. En 1562, en medio de una guerra de religión entre los hugonotes y los católicos, el puesto de guardia del puente Auzon, puesto bajo la protección especial de la Virgen María, resistió a los ataques de las tropas del barón de los Adrets, jefe de los hugonotes.
Durante la gran plaga de 1628, se ordenó a los habitantes que no abandonaran la ciudad. A los soldados del puente de Auzón se les encomendó la misión de impedir pasar a cualquier persona. Después de quince días de la epidemia, se contabilizaron más de 3000 muertos.
El 10 de julio de 1628, a las 3:00 a.m., los habitantes del área de Auzon fueron despertados por las campanas de la capilla del puente. Llegaron corriendo y vieron que las campanas estaban sonando solas. A partir de esa noche, las víctimas fueron disminuyendo y, al mes siguiente, la epidemia cesó. El 16 de enero de 1630, los cónsules establecieron un acto de fundación que estipulaba sobre todo la celebración de una misa diaria.
Hoy la tradición sigue viva. Después de una procesión con antorchas, se celebra una “Misa de votos de los cónsules”, cada año, el 10 de julio a las 3:00 a.m. En ella participan monjes del monasterio de Barroux (Vaucluse), así como representantes de la autoridad civil.
La capilla es famosa por su cuota de pequeños "milagros". Un examen de salud favorable, una curación obtenida, un empleo recuperado. "No es Lourdes —dijo una religiosa presente en la asamblea—; pero cuando se va a rezar a la Santísima Virgen en esta capilla, Ella escucha”. Nicole, de 59 años, también recuerda a dos niñas de catecismo de 3 a 5 años que acudieron a la capilla para rezar por su hermana mayor con cáncer: “En el siguiente examen, se comprobó que la enfermedad había desaparecido”.


15 de marzo de 2021

Nuestra Señora de los Tres Nombres


 Del sitio Semana Santa en Pamplona:

La imagen titular de la Catedral de Pamplona es una Virgen románica del siglo XII, también conocida como Virgen del Sagrario. Se trata de la más antigua de las imágenes marianas conservadas en Navarra. Está hecha en madera y se encuentra revestida de plata, siendo uno de los más antiguos trabajos en plata que se conocen. Ante ella se coronaban, bautizaban o bendecían los reyes navarros. De ahí le viene el sobrenombre de “la Real”. El Niño es un añadido del siglo XVII y el trono es del siglo XVIII.

El centro auténtico de la catedral de Pamplona es la imagen de Santa María, asentada en su trono de plata. Se trata de una talla románica de madera policromada del siglo XII. Se la puede llamar Reina de Navarra, Señora de nuestras Cortes, amparo de nuestros obispos, presidenta del cabildo metropolitano, Madre de su Corte y de cuantos ante ella se postran diciéndole “Salve Virgen Reina, Reina Virgen Salve” o de tantos “esclavos” suyos que a sus plantas desgranan el Rosario llamándole “Madre celestial, libra a tus esclavos de pena mortal”. Es imagen, ante todo histórica, si bien, como la gran mayoría, adornada con su leyenda, en este caso sobrecargada de fantasía. Nada menos que a San Pedro se atribuye su llegada a estas tierras.

De todos modos, aparte leyendas, la imagen de Santa María de la Catedral de Pamplona llena todos los hitos de nuestra historia y se ve adornada con los principales acontecimientos de la misma. Se la denomina con tres títulos: Santa María de Pamplona, Virgen del Sagrario y Santa María la Real. Además, esporádicamente, se le ha llamado “La Blanca”, y sabedores de que su fiesta se celebra el día de La Asunción, también ha sido llamada “Virgen del Medio Agosto” en los documentos de los reyes navarros, siendo el misterio de la Asunción al que se halla dedicada la catedral.


Santa María de Pamplona

Este es el título más antiguo de esta Virgen de la Catedral, desde la época en que el obispo Pedro de Roda inicia la construcción de la fábrica románica a comienzos del siglo XII. Pero un siglo antes, en documentos coetáneos a Sancho III el Mayor, cuando la sede episcopal retorna de Leyre, se habla de volver a “Sancta María de Pamplona”. Sería interminable la enumeración de documentos antiguos en los que Santa María aparece como Señora ciudadana. Baste aportar, a modo de síntesis, las páginas del Fuero cuando recuerda “todo rey de Navarra se debe levantar en Sancta María de Pamplona; se oviere de echar moneda dévela echar en ella”.

Virgen del Sagrario 

Unos dicen que este segundo nombre se debe al hecho de tener en la parte superior de la cabeza una hendidura por detrás a modo de cajita con puerta en la que se guardaban reliquias y, a veces, la eucaristía. Otros apuntan motivos distintos. Lo cierto es que existe un documento ya en 1642 en el que a nuestra imagen se la denomina Virgen del Sagrario o Madre de Dios del Sagrario. Este cambio de nombre se debe, sin duda, a que la imagen era guardada en un tabernáculo o sagrario de plata, con sus puertas adornadas y su conopeo mariano, al gusto muy de la época según el uso de varias catedrales históricas, entre ellas la primada de Toledo.

Santa María la Real 

El título de Santa María la Real se debe a que ante Santa María de Pamplona eran coronados y proclamados los reyes de Navarra. La proclamación consistió durante siglos en levantar a los reyes sobre un pavés, una vez jurados ante Santa María los fueros, usos y costumbres del reino. El acto era realizado en presencia del obispo por los nobles y ricohombres de Navarra en representación de las Cortes y en presencia del pueblo que aclamaba frenético ¡real, real, real! Mientras se aprestaba a recoger las monedas que arrojaba el nuevo monarca y que eran las primeras que en su reinado salían de los troqueles de la Real Casa de la Moneda de la Cámara de Comptos sita en las Tecenderías Viejas. Este tercer título, aunque se le ha dado siempre, lo ostenta de manera especial y casi exclusiva desde el año 1946, año en que la gloriosa imagen fue coronada como Reina de Navarra en un acto de esplendores únicos por el cardenal Arce, legado pontificio, y por el Conde de Rodezno, vicepresidente de la Diputación Foral.

 

11 de marzo de 2021

Nuestra Señora de Skiemoniai

Del sitio Un Minuto con María:

En Skiemoniai, Lituania, el viernes 13 de junio de 1962, hacia las 23 y el día siguiente a la misma hora, en la granja colectiva Janonai, Francisca Romana Macuys, de 18 años, afirmó haber visto a la “Virgen vestida de blanco” y que Ella le dijo: "Salvaré a la humanidad si los hombres se vuelven a Dios y se convierten [...]. Obtendré un milagro de Dios, pero hay que rezar. Hay que hacer sacrificios y, sobre todo, observar los preceptos del ayuno y los mandamientos de la Iglesia”.

Entonces nació una peregrinación local. El 25 de julio de 1962, se observó un "fenómeno luminoso" en el lugar de las apariciones. Al mes siguiente, se abrió una investigación que en 2007 aún no había terminado.

Sin embargo, el culto en este lugar será alentado por el Ordinario del lugar, el obispo de la diócesis de Panevezys, capital de esta provincia de la Alta Lituania.

9 de marzo de 2021

Nuestra Señora de Fourvière (Nueva Zelanda)


 Del sitio María de Nazareth:

Un enviado de la diócesis de Lyon (Francia) estuvo presente en diciembre de 2019 en Nueva Zelanda para la inauguración de una réplica de la estatua de Nuestra Señora de Fourvière ubicada en la colina que domina Lyon.

Esta réplica de "La Virgen de Oro", que se encuentra en la cima de la basílica de Lyon, fue instalada en diciembre pasado en Leithfield, cerca de Christchurch en Nueva Zelanda, por monseñor Patrick Le Gal, obispo auxiliar de la diócesis de Lyon y exrector de la Santuario de Fourvière.

No es la primera réplica de esta estatua, que incluso tiene una "hermana" poco conocida. De hecho, en diciembre de 1873, a petición de monseñor Callot, primer obispo de Orán (Argelia), originario de Lyon, se instaló una estatua de María en la parte superior de la Capilla de la Santa Cruz en Argelia. Había sido hecha en un taller de Lyon.

Durante la colocación, en este mes de diciembre de 2019, en el Santuario de Nuestra Señora de Fourvière de Leithfield, en Nueva Zelanda, se organizó un Festival de las Luces a la manera del que se hace en Lyon con una gran procesión mariana iluminada con velas.

 Link:  Beatitudes Community and Fourvière New Zealand

5 de marzo de 2021

Nuestra Señora Dolorosa (Portland)

 Del sitio The Grotto:

La historia de este hermoso santuario comienza a finales del siglo XIX, con un joven que se enteró de que su madre estaba a punto de morir tras dar a luz a una hija. Entre lágrimas, el muchacho corrió a la pequeña iglesia parroquial de Kitchener, Ontario, Canadá. Rezó por la vida de su madre, prometiendo que, si se salvaba, un día emprendería una gran obra para la Iglesia. Tanto su madre como su hermanita sobrevivieron. El futuro padre Ambrose Mayer nunca olvidó su promesa.
De joven, Ambrose se unió a la Orden de los Servitas y en 1918 fue enviado a ejercer su ministerio como primer pastor servita en la archidiócesis de Portland, en Oregón. Llevaba consigo el deseo de cumplir su promesa de la infancia, revelando a menudo a sus asociados su sueño de encontrar un lugar en el que construir un homenaje adecuado a María, la madre de Jesús.
En 1923, el P. Mayer dio con un terreno que era propiedad de la Union Pacific Railroad Company. La propiedad era un terreno agreste e indómito que en su día fue una cantera utilizada para obtener rocas para los lechos de las vías férreas, y que actualmente estaba programada para su venta como propiedad residencial. Él lo veía como una catedral natural que, una vez limpiada, era perfecta para la realización de su sueño.
Aunque el precio que se pedía era de 48.000 dólares, el padre Mayer no se desanimó. Con el estímulo y la aprobación entusiastas del arzobispo de Portland, Alexander Christie, el padre Mayer ofreció todo lo que tenía -3.000 dólares-, que fue aceptado como pago inicial. Una campaña nacional aportó el resto de los fondos.
El inicio del proyecto se coronó con una carta del Papa Pío XI, escrita de su puño y letra, en la que impartía una bendición apostólica especial a todos aquellos que "de cualquier manera o medida, muestren su buena voluntad y ayuden a erigir el Santuario de Nuestra Madre Dolorosa en Portland".
En septiembre de 1923, las obras comenzaron. Se excavó una cueva en el acantilado de basalto de 110 pies, y se construyó un altar de piedra, sobre el que se colocó una representación de María sosteniendo el cuerpo de su hijo después de su crucifixión. Varios años después se añadió una réplica de la Piedad de Miguel Ángel.
El 29 de mayo de 1924, tres mil personas se reunieron para la primera misa y la dedicación del Santuario de Nuestra Madre Dolorosa. En la bendición, el arzobispo Alexander Christie pronunció esta oración:
"Que éste sea un santuario de paz para todos los pueblos de la tierra, y ciertamente en estos días se necesita un santuario. Desgarrado por las diferencias, las luchas y el dolor, el mundo necesita un santuario donde el espíritu humano pueda buscar la paz y el consuelo".
La Capilla de María, Madre del Género Humano, fue dedicada en 1955 por el arzobispo de Portland, Edward D. Howard. La capilla fue diseñada por L. L. Dougan de Dougan & Heims, Arquitectos.
En 1983 el santuario fue designado Santuario Nacional. A lo largo de los años, más de diez millones de visitantes se han maravillado con el entorno sereno de la Gruta. Hoy en día, seguimos recibiendo a personas de todo el mundo, de todas las creencias y de ninguna. Sin excepción, nuestros visitantes hablan de la paz que experimentan aquí en la belleza espiritual y natural de este santuario, donde abunda la presencia de Dios y donde se rinde especial homenaje a María, la Madre Dolorosa de Jesús.
La Gruta sigue creciendo a lo largo de los años para satisfacer las necesidades de la gente en un mundo en constante cambio. El sueño, el trabajo y la promesa de un hombre se han convertido en el ministerio de todos los que sirven aquí.

4 de marzo de 2021

Nuestra Señora del Género Humano

 

Del sitio Gaudium Press: 

Que María Santísima es corredentora del humano género, es algo que se cae de su peso cuando se define que se entiende por corredención de la Virgen, y se muestra la sólida fundamentación de este justo título de María. Veámos.
Definamos primero redención. “En sentido etimológico, la palabra ‘redimir’ (del latín ‘re’ y ‘emo’ = comprar) significa volver a comprar una cosa que habíamos perdido, pagando el precio correspondiente a la nueva compra. Aplicada a la redención del mundo significa, propia y formalmente, la recuperación del hombre al estado de justicia y de salvación, sacándole del estado de injusticia y de condenación en que se había sumergido por el pecado, mediante el pago del precio del rescate: la sangre de Cristo Redentor ofrecida por Él al Padre”, nos dice Royo Marín en su Teología y Espiritualidad marianas.
Siendo así, la Redención del mundo solo podía ser realizada por Dios, pues el precio que había que pagar era infinito y solo Dios podía ofrecer esa “cantidad”. Verdaderamente, una sola gota de la sangre de Cristo, Dios-Hombre, hubiera sido suficiente para pagar esa deuda de forma más que suficiente.
Entretanto, tal como se dio de hecho la obra de la Redención, en ese rescate Dios quiso asociar a los hombres, y dentro de ellos, de forma especialísima, a María la Virgen. De tal manera que “con esta palabra (Corredención) se designa en mariología la participación que corresponde a María en la obra de la redención del género humano realizado por Cristo Redentor”, especifica Royo Marín.
¿De qué ‘calidad’ es esta participación marial en la obra redentora? Cedamos la palabra a las excelentes disquisiciones del P. Manuel Cuervo O.P., en su obra Maternidad divina y corredención mariana (Pamplona, 1967), citado por Royo Marín:
Superfluo parece decir ahora que la corredención mariana no se halla en la Escritura de una manera expresa y formal. Pero de aquí no se sigue que no se encuentre en ella de algún modo. Oscuro y como implícitamente la encontramos en la primera promesa del redentor, que había de ser de la ‘posteridad’ de la mujer, o lo que es lo mismo, del linaje humano, y por tanto nacido de mujer (Gén. 3, 15). No se dice aquí que la mujer de la que había de nacer el redentor sea María, pero, en el proceso progresivo de la misma revelación divina, se va determinando cada vez más cuál sea esa mujer de la que había de nacer el redentor del mundo. Así Isaías dice que nacería de una virgen (Is 7, 14) y Miqueas añade que su nacimiento tendría lugar en Belén (Miq 5, 2), todo lo cual concuerda con lo que los evangelistas san Mateo y san Lucas narran acerca del nacimiento del Salvador (Mt 1,23; 2, 1-6; Lc 2, 4-7). Un ángel anuncia a María ser ella la escogida por Dios para que en su seno tenga lugar la concepción del Salvador de los hombres, a lo cual presta ella su libre asentimiento (Lc 1, 28-38), dándole a luz en Belén (Lc 2, 4-7). Con lo cual se evidencia aún más que la predestinación de María para ser madre de Cristo está toda ella ordenada a la realización del gran misterio de nuestra redención.
Esta predestinación encuentra su realización efectiva en la concepción del Salvador, y en los actos por los cuales ella prepara primero la Hostia que había de ser ofrecida en la cruz por la salvación del género humano y coopera después con Cristo, identificada su voluntad con la del Hijo, co-ofreciendo al Padre la inmolación de la vida de su Hijo para salvación y rescate de todos los hombres”.
La unión de María con Jesús se extiende a todos los pasos de la vida del Salvador. (…) Ahora bien: dada la unión tan estrecha que en la predestinación y revelación divina tienen Jesús y María acerca de nuestra redención sería gran torpeza no ver en todos estos hechos [Dar a luz al Salvador; sustentarlo; nutrirlo; defenderlo de Herodes; presentarlo en el templo; buscarlo entre los doctores de la ley; ‘ayudarlo’ en el inicio de su vida pública en las bodas de Caná; asistir a la inmolación de su vida en la cruz; etc.] nada más que la materialidad de los mismos, sin percibir el lazo tan íntimo y profundo que los une en el gran misterio de nuestra salud. Porque en todos esos hechos no sólo resalta la preparación y disposición por María de la Victima, cuya vida había de ser inmolada después en el monte Calvario por la salvación de todos, sino también la unión profunda de la Madre con el Hijo en la inmolación y oblación al Padre de su vida por todo el género humano en virtud de la conformidad de voluntades entre los dos existente.
Como, por otra parte, la maternidad divina elevaba a María de un modo relativo al orden hipostático [orden en el que la divinidad se une con la humanidad en la persona de Cristo], el cual en el presente orden de cosas está esencialmente ordenado, por voluntad de Dios, a la redención del hombre con la inmolación de la vida de su hijo en la cruz, por cuya voluntad estaba plenamente identificada la de la Madre, no sólo en el fin de nuestra redención, sino también en los medios señalados por el mismo Dios para conseguirla, la Virgen María además de preparar la Víctima del sacrificio infinito, cooperó con el Hijo en la consecución de nuestra redención co-inmolando en espíritu la vida del Hijo y co-ofreciéndola al Padre por la salvación de todos, juntamente con sus atroces dolores y sufrimientos, constituyéndose así en verdadera “colaboradora” y “cooperadora” de nuestra redención como enseña también el Vaticano II. Es decir, en Corredentora nuestra”.
Entre los varios papas que hablan de forma explícita de corredención, tal vez ninguno más claro que Benedicto XV, que además recoge la unánime tradición patrística cuando afirma que “los doctores de la Iglesia enseñan comúnmente que la Santísima Virgen María, que parecía ausente de la vida pública de Jesucristo, estuvo presente, sin embargo, a su lado cuando fue a la muerte y fue clavado en la cruz, y estuvo allí por divina disposición. En efecto, en comunión su hijo doliente y agonizante, soportó el dolor y casi la muerte; abdicó los derechos de madre sobre su Hijo para conseguir la salvación de los hombres; y, para apaciguar la justicia divina, en cuanto dependía de ella, inmoló a su Hijo, de suerte que se puede afirmar, con razón, que redimió al linaje humano con Cristo. Y por esta razón, toda suerte de gracias que sacamos del tesoro de la redención nos vienen, por decirlo así, de las manos de la Virgen dolorosa”. (Benedicto XV, epís. Inter sodalicia – 22/5/1918).
Finalmente, hay que resaltar que no fue María una cooperadora más en la obra de la redención humana. Además de los hechos históricos que muestran la colaboración incomparable en la vida de su Hijo, es sobre todo su carácter de Madre de Dios, y por tanto de perteneciente al orden hipostático relativo, el que la especifica como co-redentora sin paragón con ninguno: “La misma maternidad divina, unida a la voluntad de Dios en el orden hipostático, postula esto, según el sentido de la Iglesia, de una manera firme y segura. La dignidad que de aquí resulta en la Virgen María es, sin duda, la más alta que se puede concebir en ella después de su maternidad divina. Porque eso de ser con Jesucristo principio de la redención del género humano y de su reconciliación con Dios, es cosa que solo a María fue concedido sobre todas las criaturas en virtud de su maternidad divina”, afirma Cuervo.

Por Saúl Castiblanco

15 de febrero de 2021

Nuestra Señora del Buen Socorro

 

Del sitio María de Nazareth:

Entre 1588 y 1634, en Quito, capital de Ecuador, la madre Mariana de Jesús Torres y Berriochoa, fue favorecida por varias apariciones de la Virgen María. La vidente ofreció su vida para reparar las herejías que aparecerían más adelante, las blasfemias y la impiedad del siglo XX. Se observará que muchas de estas apariciones anuncian la acción de los masones. Una capilla y un convento fueron erigidos en el lugar después de estas apariciones, bajo el título de María Santísima del Buen Socorro.
La vidente de Quito, Mariana de Jesús Torres, fue mencionada en los anales de la historia a fines del siglo XX. Por eso la aparición que recibió permaneció oculta durante más de 300 años. En 1991 la capilla fue declarada santuario mariano de la Arquidiócesis de Quito. Por tanto, solo las generaciones contemporáneas de la vidente pudieron tomar nota de las palabras pronunciadas por la Madre de Dios en 1634: “cuando parezca que la victoria del mal es inevitable, esa será para ti la señal de que ha llegado mi hora. Y entonces expulsaré a Satanás del trono, imbuido de orgullo y condenado para siempre, hiriéndolo con mi pie y encadenándolo al abismo del infierno”.
Estas palabras de la Virgen María parecen haber sido proféticas precisamente para el tiempo que vivimos hoy, en estas primeras décadas del siglo XXI. ¡La Santísima Virgen nos da una perspectiva de esperanza muy reconfortante para el futuro!
¿Cómo podría ser de otra manera?: el Señor no puede abandonar a sus hijos, Él ha vencido a Satanás.

14 de febrero de 2021

Nuestra Señora de los Riñones

 Del sitio Aleteia:

Daniel tiene 13 años y un cariño especial por la Virgen María, a quien encomienda el éxito de su futuro transplante renal

Nuestra Señora de los Riñones y la devoción de un niño que pide la gracia de la curación – y al mismo tiempo pinta cuadros de santos para pagar su tratamiento renal. Esta es la historia conmovedora del pequeño Daniel Neves, de 13 años, que empezó a circular por las redes sociales.

Daniel, de hecho, está en lista de espera para un transplante de riñón y, mientras tanto, debe asumir los altos gastos de su tratamiento y el día a día en casa.

A los 8 meses, Daniel fue diagnosticado con riñones poliquísticos, fibrosis hepática y disfunciones en el bazo, que se agravaron con el tiempo. El niño vive en Salvador, en Bahia, pero cada tres meses, necesita viajar con su madre, Cleide Neves, hasta São Paulo, donde se lleva a cabo el tratamiento. El gobierno paga los boletos de ida y vuelta, pero la familia necesita solventar los gastos de traslado entre hospitales y la capital, así como los alimentos durante la permanencia en la ciudad.

Debido a la necesidad de dedicarse a los cuidados de Daniel, Cleide no puede trabajar. Madre e hijo viven de un beneficio concedido a Daniel y la pequeña pensión que paga el papá del niño. Sin embargo, el gobierno no cubre los gastos de los muchos medicamentos y curaciones que Daniel necesita.

No obstante, Daniel, en lugar de hacerse la víctima, lucha. Con 13 años pinta cuadros de inspiración católica para recaudar los fondos que él y su madre necesitan. El niño hasta creó un nuevo «título» para la Santísima Virgen: Nuestra Señora de los Riñones. Él tiene fe de que la Madre de Dios lo protegerá en el transplante.

La venta de los cuadros, sin embargo, no genera dinero suficiente para cubrir todos los gastos del tratamiento. Por eso, Daniel también recurrió a la plataforma VOAA, centrada en financiamientos colectivos. En su presentación, el valiente guerrero cuenta: "Hola, soy Daniel, tengo 13 años y tengo una enfermedad muy grave. Aprendí a pintar durante mi estadía en el hospital, pero la cantidad que obtengo de la venta de mis lienzos no es suficiente para mi tratamiento. ¡Realmente necesito ayuda!

La descripción sobre el cuadro de salud de Daniel informa: “Por padecer graves problemas de salud, el pequeño Daniel Neves de 13 años vive prácticamente dentro de un hospital. Para que el tiempo que permanece internado pase más rápido, pinta lienzos que hoy son vendidos por un precio simbólico para pagar su tratamiento. Muchos de los cuadros que él pinta son imágenes de santas y santos católicos. Daniel hasta creó una imagen de una santa: Nuestra Señora de los Riñones. Él cree que la santa lo protegerá en el transplante renal». 

La meta de recaudación de fondos en la plataforma, de hecho, era de R$ 50 mil, pero gracias a Dios y la generosidad de muchas personas, las donaciones alcanzaron la meta y la superaron con creces: Daniel logró más de R$ 200 mil en donaciones.

La fe y el amor del niño por Dios ya habían sido compartidos desde antes. En septiembre de 2019, por ejemplo, Daniel publicó algunas fotos de su Primera Comunión, haciendo hincapié en compartir también la emoción de esa ocasión única en la vida de todo católico. 

Instagram.com @danielxneves (Fair Use)Instagram.com @danielxneves (Fair Use)

Que, por intercesión de la Virgen, Dios conceda a Daniel y a su familia todas las gracias que necesitan.

Daniel Neves

5 de enero de 2021

Nuestra Señora que permaneció intacta en la explosión de Beirut


Del sitio Gaudium Press:

Una imagen de la Virgen, con rasgos de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, suscita hoy el interés y renueva la esperanza en medio de la tragedia que afectó al Líbano, tras la explosión de más de 2.700 toneladas de nitrato de Amonio en el puerto de Beirut, el pasado 4 de agosto.
Difundida por la cuenta twitter @maronitas_es, que busca familiarizar al público hispanohablante con la espiritualidad de esa iglesia católica, hay una foto de la imagen de la Virgen que se encuentra en un nicho y está rodeada por edificaciones que evidencian la destrucción ocurrida.

Post en la cuenta twiiter @maronitas_es

Bonita foto en Beirut:

Esa es una estatua de la Madre de Dios en una calle de Beirut. Todo detrás de ella está destruido y su estatua sobrevivió a la explosión. #prayingforlebanon #maronitechurch pic.twitter.com/1w43DDvwUb

— Maronitas (@maronitas_es) August 8, 2020
 

Reacciones de los tuiteros

Una demostración más de la tantas que nos da la Virgen María, que aún en medio de la destrucción, ella permanece incólume. Así debe ser nuestra fe, intercede por tus hijos, Virgen amada”, dice Lesly Malo en respuesta a la foto de la imagen. “Ella en medio de la calamidad. Ella, la que es Auxilio de los cristianos”, expresa otra usuaria.
Desconocemos las innumerables intercesiones llevadas a cabo. Es un símbolo de esperanza que nos recuerda que no estamos solos en las tribulaciones”, afirma otra tuitera, Ani.
Con un saldo de alrededor de 200 muertos, varios desaparecidos, 6.000 heridos, y 250.000 hogares destruidos o afectados, la explosión es comparada a la de una pequeña bomba nuclear, aunque algunos afirman que el desastre hubiese podido ser mayor si otros elementos hubiesen combustionado.
Ya el día de la explosión un hecho curioso había ocurrido con otra imagen de Nuestra Señora.
En el tradicional barrio cristiano de Ashrafieh, al oriente de Beirut, se celebraba una misa por la pandemia cuando ocurrieron las explosiones. Allí se encuentra la famosa Virgen de Ashrafieh. Un video muestra que con la explosión las luces que iluminaban la imagen de la Virgen se apagan, pero poco después la estatua vuelve a quedar iluminada. Las personas en seguida se encomendaron a Nuestra Señora: “¡Oh Madre, salva al Líbano!

4 de enero de 2021

Nuestra Señora de los Colores


Del blog Madre de los colores

Madre a lo largo de los tiempos en la tierra, se ha hecho presente en diferentes lugares, a diferentes personas y a muchos niños , así mismo se ha hecho presente en nuestra comunidad de amor Red de Luz y Ella desea que esta advocación, Nuestra Señora de los Colores, sea conocida y difundida por toda la tierra. La manifestación plena del Espíritu de Dios nos ha hablado en lo profundo de nuestros corazones y Ella, nuestra Madre Divina, nos ha mostrado su esplendor, resplandeciendo e irradiando los divinos colores de Dios.

La advocación Nuestra Señora de los Colores existió desde el primer momento en que Ella albergó en su Sagrado Vientre al Hijo de Dios. Bajo esta advocación no ha hecho hasta ahora apariciones pero ha estado presente desde siempre y es en sí misma todas las apariciones... Ella como Sagrario Viviente irradiaba colores a todo el que se le acercaba, irradiaba los más preciosos colores, los colores de Jesús, el Hijo de Dios. Ella, la Reina del Universo es la Reina de los colores y deja verse en toda la Divina Creación, en toda la naturaleza, en la belleza y colores de las flores, de los animales, de las piedras preciosas, de las estrellas, en la Magnificencia de un Arco Iris luego de la lluvia, en los colores del cielo al amanecer y al atardecer, en el agua, en el aire, en las mirada de nuestros ojos, en cada obra de arte, siendo nosotros, sus hijos, la más amada y bella obra de las manos del Creador. 

Esta Advocación no pertenece a ningún país y es en sí misma todos los países, puente divino de Luz que nos lleva a la única patria verdadera, la Patria Celestial a la cual todos pertenecemos, llamándonos a la Unidad, señalando el camino seguro hacia Jesús. La vida en Cristo es plena de colores, por lo tanto el que sigue las huellas de Jesús debe ser “De Colores”, para pintar de color y de vida, la vida de muchos.

Nuestra Madre de los colores nos señala el camino al color divino del amor . Ella es el rostro del amor. Sus colores son la alegría de vivir, vivir enamorados de ese Dios que es Padre Hijo y Espiritu Santo.En la oración que Ella misma nos dictó, está vivo el sentimiento de Amor, Paz y Unión Fraternal entre todos sus hijos.
Siendo Ella la Madre de todos, nos invita a vivir en “La Santa Alegría” que brilla de colores en los corazones que se abren al don del Amor. Ese Amor Incondicional y generoso hace surgir en el corazón un arco iris brillante que no puede esconderse, que necesita entregarse y compartirse. La vida debe mirarse a través del prisma del amor. En él están los colores de Dios, colores armónicos y llenos de esplendor, como esplendoroso es nuestro Padre. Cada color son las múltiples facetas del rostro de Cristo. En efecto, como el prisma descompone la luz blanca en una escala de colores variados, de la misma manera cada ser lleva su color, cada cual refleja un aspecto de la Santa Trinidad, de los dones del Espíritu Santo, de los Arcángeles y así, unidos, Todos somos Uno. 

Nuestra Madre nos muestra los colores de la Divina Creación y la belleza de la naturaleza que se viste De Colores, invitándonos a sentirla parte de nosotros mismos, cuidarla y respetarla con amor. Ella manifiesta la magnificencia del Creador en los colores de la Creación. Nuestra Señora de los Colores nos congrega en su Inmaculado Corazón a la oración y meditación comunitaria del Santo Rosario de la Paz por todos los continentes del mundo, donde también los colores se hacen presentes y Ella misma recorre cada continente derramando rosas a su paso, abrazándonos con los colores de la esperanza y la dulzura, la protección y la sanación de nuestros cuerpos y almas. 

El saludo "De Colores" evoca la alegría del amor de Dios y de la presencia de Cristo dentro de cada ser y de toda vida en el Universo. “ De Colores” es una catarata de bendiciones que nuestra Madre nos regala y debemos ir alimentando y multiplicando, de hermano en hermano, de corazón en corazón, hasta formar entre todos un Arco Iris de Amor y Luz dentro del Corazón de Dios viviendo felices en esta nueva Luz.

Para Saber más  Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana

21 de diciembre de 2020

Nuestra Señora de la Peste

 


Del sitio Religión Digital:

Desde que se tiene registros literarios de la humanidad hay abundantes noticias de epidemias y pandemias, pestes, en el mundo. Una de las antiquísimas fuentes que hace referencia a ellas es la Biblia, especialmente el Antiguo Testamento, que atribuye su origen a la intervención divina y es la herramienta que utiliza Dios para exterminar a un pueblo (Ex.9,15; Num, 14,12; Sal. 78,50; Ez. 14,19, etc…) La peste, con su rápida propagación y trágicas consecuencias, junto con la guerra y el hambre son los tres grandes azotes de Dios a la humanidad. En el Nuevo Testamento, el azote añadido sería el de los terremotos (Mt. 24,7; Lc.21,11; Ap 6,8…)
En sus filosofías y textos, Ovidio, Platón, Plutarco, Tito Livio, Plinio creían también que la peste era consecuencia de la cólera divina por el comportamiento del ser humano. Llegó Hipócrates y comenzó a formalizar la medicina. Observó que la peste se propiciaba en las estaciones cálidas y húmedas, afirmaba que el estado del aire y los cambios de estación engendran la peste.
De las primeras más conocidas tenemos la peste de Atenas (428 a.C.). Las epidemias se han sucedido de forma imparable a lo largo de la historia con efectos devastadores. En el siglo III, hubo una peste originada en Egipto, que pasó a Grecia e Italia que "se iniciaba por un fuerte dolor de vientre que agotaba las fuerzas. Los enfermos se quejaban de un insoportable calor interno. Luego se declaraba angina dolorosa; vómitos se acompañaban de dolores en las entrañas; los ojos inyectados de sangre. (...). Unos perdían la audición, y otros la vista. En Roma y en ciertas ciudades de Grecia, morían cerca de 5.000 personas por día", describe Cipriano, obispo de Cartago.
En el siglo XIV, 1347, aconteció la peste negra, peste bubónica, peste septicémica. Con origen en Asia, llegó a Valencia a través de Italia en los barcos procedentes de Génova. Y aquí se desplegó por todo el territorio en 1348 de la peste, luego se reprodujo en 1362, 1374, 1375, 1380, 1383, 1384 y 1395. En esta época surgió la devoción, veneración y culto de la “Virgen contra la peste”, a la que se dedicó capilla en la catedral de Valencia. Acudían a ella regueros de habitantes de la ciudad y poblaciones cercanas para que les preservara de la epidemia. La imagen era una talla de la Virgen que desapareció de su lugar con motivo de los trabajos de limpieza y adaptación que se hizo para la boda de Felipe III en 1599.
 En el siglo XVII, renació la peste negra. En 1647, llegó la epidemia a Valencia desde el Magreb por mar. Murieron 30.000 personas. Quedó afectado por la epidemia hasta el propio Virrey, el Conde de Oropesa, quien curó milagrosamente al mandar le llevaran a palacio en procesión de rogativas la imagen de la Virgen de los Desamparados, a raíz de lo cual hizo promesa de levantarle capilla.
La aparición y recrudecimiento de la epidemia hizo que de nuevo pusieran su pensamiento en la Virgen contra la Peste de la Catedral, que entronizó un óleo de la Virgen contra la Peste en su capilla, obra atribuida a alguien de la Escuela de Ribalta, donde aparece, cuenta F. Pedrell, “Jesucristo afligiendo al mundo con los rigores de la peste, figurado con lenguas de fuego, y a la Virgen y a san Vicente Mártir, implorando su piedad. Cobijados por una especie de lienzo que sostienen la Virgen y san Vicente, aparecen arrodillados Babán, los infantes de la capilla y algún individuo de su familia”. Otros autores creen no es san Vicente mártir quien aparece en la tela, sino san Esteban mártir. Llama la atención que aparezca con bigote.
Babán era Graciano Babán, maestro de capilla en la Catedral de Valencia desde el 27 de abril de 1657 hasta su muerte, “compositor muy fecundo y respetado en su época”, dice Ruiz de Lihory, del que existe “un retrato suyo verdaderamente curioso: sobre un lienzo pintado al óleo aparece la Virgen (llamada contra la Peste) cobijando bajo su manto al maestro Babá y a los cantores de su Capilla, que miran aterrados cómo Jesucristo castiga al mundo con los rigores de la peste… cuadro de composición parecida, salvo los retratos que hay en san Nicolás, en la capilla de Nuestra Señora de las Fiebres. Es verosímil que el citado cuadro fuera costeado por el maestro, en acción de gracias de haber salido libre de la epidemia, que en aquella sazón hizo en Valencia numerosas víctimas”.
 Hoy, en plena epidemia del coronavirus, el lienzo “La Virgen contra la Peste” no está en ningún altar de la Catedral, sino en el Museo de la Catedral, restaurado y rotulado con la advocación de Virgen contra la Peste o “Virgen de las Epidemias”, un lienzo que pasa casi desapercibido a los visitantes, mayoritariamente turistas que visitan el interesante espacio cultural religioso.
El Papa acaba de invocar a la Virgen María impetrando su protección en esta catástrofe humanitaria. También lo ha hecho el Cardenal Arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. Un gesto bonito, recuperando la historia, tradición y religiosidad del pueblo valenciano, sería sacar del Museo de la Catedral tan hermosa, valiosa y sentida pintura, y devolverla a la capilla que en su época tuvo, o colocarla en lugar accesible para que los fieles, creyentes o angustiados pudieran ante ella presentar sus oraciones.

Baltasar Bueno

9 de diciembre de 2020

Nuestra Señora de los Milagros (Roma II)

 Del sitio Nobleza.org:

Plinio Corrêa de Oliveira 

En 1842, un hombre judío francés, de 28 años de edad, llamado Alfonso Ratisbonne estaba de visita en Roma. Era el hijo menor de una importante familia de banqueros de Estrasburgo con una estrecha relación con los Rothschild. Como sucede a menudo con los judíos de Europa, una familia toma el nombre de una ciudad. El francés Ratisbonne viene de Ratisbona, el nombre latino de Regensburg, una famosa ciudad alemana cercana a Munich. Alfonso era un judío por raza y religión, virulentamente anticatólico y libertino en sus costumbres. 

Alfonso Ratisbonne estaba haciendo una gira por Europa y Oriente antes de decidirse a casarse con su prima Flore y asumir una alianza con el banco de su tío. Por coincidencia terminó en Roma en lugar de Palermo -como lo tenía previsto-, siendo bien recibido por el círculo diplomático francés que residía allí. A regañadientes tuvo que reunirse con el barón Theodore de Bussières, un ferviente católico. A pesar de que el judío parecía bastante lejos de cualquier conversión, el barón, sin dejarse desalentar por su sarcasmo y blasfemia, vio en él a un futuro católico y lo animó en sus visitas.

Una tarde, durante una animada conversación en la que Ratisbonne ridiculizaba las supersticiones de la religión católica, el barón desafió a Ratisbonne a someterse a una simple prueba de ponerse la Medalla Milagrosa. Sorprendido, pero con ganas de demostrar la ineficacia de tales adornos religiosos, Ratisbonne consintió y permitió que la joven hija del barón le pusiera la medalla alrededor de su cuello. El barón de Bussières también insistió en que Ratisbonne recitase la oración Acordáos” (Memorare) una vez al día. Ratisbonne prometió diciendo: “Si no me hace un bien, al menos no me hará ningún daño”.

El barón y un cercano círculo de aristocráticos amigos aumentaron sus oraciones por el escéptico judío. Es notable destacar que entre ellos había un devoto católico que estaba gravemente enfermo, el conde Laferronays, que ofreció su vida por la conversión del “joven judío”. En el mismo día Laferronays entró en una iglesia y rezó más de 20 Memorares por esta intención, sufrió una ataque al corazón, recibió los últimos sacramentos y murió.

Al día siguiente su amigo, el barón de Bussières, iba en camino para organizar el funeral del conde en la Basílica de San Andrea delle Fratte y se encontró con Ratisbonne. Él le pidió que lo acompañara y que lo esperase en la Iglesia mientras organizaba algunos asuntos con el sacerdote en la sacristía.

Ratisbonne no acompañó a su amigo a la sacristía. Deambuló por la iglesia admirando los bellos mármoles y diversas obras de arte. Mientras estaba de pie ante un altar lateral dedicado a San Miguel Arcángel, Nuestra Señora de repente se le apareció. Era el 20 de enero de 1842. 

De pie sobre el altar, la Virgen se le apareció con una corona y una sencilla túnica larga blanca, con un cinturón enjoyado alrededor de su cintura y un manto azul-verde que le cubría el hombro izquierdo. Ella lo miró afablemente; sus manos estaban abiertas y de ellas salían rayos de gracias. Su porte era regio, no sólo por la corona que llevaba. Su altura y elegancia daban la impresión de una gran dama, plenamente consciente de su propia dignidad. Ella transmitió su grandeza y misericordia en un ambiente de gran paz. La Virgen tenía algunas de las características de Nuestra Señora de las Gracias. Alfonso Ratisbonne vio esta figura y comprendió que estaba delante de una aparición de la Madre de Dios. Se arrodilló ante Ella y se convirtió.

Al regresar de la sacristía, el barón se sorprendió al ver al judío orando fervientemente de rodillas delante del altar de San Miguel Arcángel. Se acercó a su amigo y Ratisbonne le pidió inmediatamente que fueran donde un confesor para que pudiera recibir el bautismo. Once días después, el 31 de enero recibió el bautismo, la confirmación y la Primera Comunión de manos del Cardenal Patrizi, Vicario del Papa.

Su conversión tuvo enormes repercusiones en toda la Cristiandad. Todo el mundo católico se dio cuenta de ello y quedó impresionado. Después, Ratisbonne se convirtió en sacerdote jesuita. Diez años más tarde, él y su hermano Teodoro, quien también se convirtió del judaísmo, fundaron una congregación religiosa —la Congregación de Sion— dedicada a la conversión de los judíos.

Poco después de la aparición, en base a la descripción del P. Ratisbonne, se pintó un cuadro que representaba a la Virgen como se le había aparecido ese día en San Andrea delle Fratte. Cuando se terminó el cuadro, él lo vio y dijo que representaba vagamente la belleza de la aparición que había visto. Esto no es difícil de creer puesto que la belleza real de Nuestra Señora debe superar cualquier mera representación. La imagen fue colocada en el lugar exacto donde se le había aparecido, y se hizo conocida como la Madonna del Miracolo, la Virgen del Milagro, en referencia al doble milagro, su aparición y la conversión instantánea de Alfonso Ratisbonne.

Obviamente, esa aparición representó un gran beneficio para el alma de Ratisbonne. También representó un beneficio para la Iglesia Católica con la fundación de la Congregación de Sion, con su misión especial de trabajar por la conversión de los judíos. Esta congregación expresa bien la posición de la Iglesia hacia los judíos. Su posición no es odiar a los judíos sino defenderse de sus ataques. En la medida en que atacan a la Iglesia, Ella se defiende. Pero por encima de todo, Ella desea su conversión, la erradicación del judaísmo como religión y la entrada de los judíos en la Iglesia Católica, que es la verdadera continuación de la nación escogida.

Pero en el contexto doctrinal y psicológico de aquellos tiempos, el milagro con Ratisbonne tuvo un significado más profundo. En el siglo XIX, la Revolución estaba promoviendo fuertemente el racionalismo, una escuela de pensamiento que hoy se ha vuelto obsoleta. En aquel entonces, la Revolución enfatizaba el siguiente punto: el hombre racional, el hombre que trata de determinar todo de acuerdo a la razón, no puede encontrar los apoyos necesarios en la razón para creer que Dios existe, que la Iglesia Católica es la religión verdadera, y que fue fundada por Jesucristo. Por lo tanto, la Revolución concluyó que todo el edificio de la doctrina católica no puede ser aceptado por la razón humana.

Estas afirmaciones revolucionarias eran sólo mitos, como la mitología romana o las leyendas de los pueblos indígenas y africanos. La mayoría de los argumentos racionalistas eran argucias o sofismas, con sólo unos pocos procedimientos sacados de argumentos capciosos. Pero debido a que la Revolución insistió sin descanso en esos puntos y presentó un torrente de objeciones a la doctrina católica, muchas personas de ese tiempo perdieron su Fe.

Para contrarrestar esta ola incesante de ataques contra la Fe católica, la Virgen se apareció e hizo milagros en varios lugares.

El milagro de la conversión de Ratisbonne que ocurrió en Roma impactó en toda la Cristiandad. En aquellos tiempos no existía este ecumenismo maldito que estamos presenciando hoy. En ese tiempo, la separación de las religiones era mucho más profunda y, por lo tanto, era también el abismo que separa la verdad del error, y el bien del mal. Un judío rico e influyente, con absolutamente ninguna razón para favorecer a la Iglesia Católica, de repente se convirtió porque vio la Virgen. Él dio prueba de su sinceridad al renunciar a sus posiciones en el mundo y romper con sus ventajosos compromisos. Abrazó la vida religiosa y fundó una congregación religiosa para convertir a los otros judíos y luchar contra el judaísmo. Es imposible imaginar una prueba más objetiva de la verdad de la aparición. Este episodio tuvo un enorme impacto en toda Italia y Francia, y luego en todo el mundo católico.

Ello fue evidentemente un milagro, un milagro que cayó del cielo como una gota de agua sobre una humanidad sedienta que estaba siendo influenciada por los mitos racionalistas de la Revolución.

8 de diciembre de 2020

Nuestra Señora de Nazaret (Portugal)

Del sitio Foros de la Virgen

Todo comenzó el 22 de mayo de 1180, cuando en Portugal, Don Fuas Roupinho salió con algunos compañeros a una partida de caza. El venado que perseguía se tiró a un acantilado y su caballo iba a hacer lo mismo cuando imploró a María y ésta apareció y lo salvó. Don Fuas construyó una Capilla que dio origen a la advocación Nuestra Señora de Nazaré.

Los marinos portugueses llevaron la devoción a Brasil. Y esta tuvo un importante arraigo en el Estado amazónico de Pará, donde el segundo domingo de octubre se realiza la procesión del Cirio de Nazaré, que pasa por ser la mayor procesión de Brasil y dicen que del mundo, con más de 2 millones de fieles.

En el distante siglo XII, Portugal ya era nación soberana, sin embargo, escaramuzas y combates terrestres eran frecuentes. Además, los navíos moros aún eran señores de la costa, y esto constituía un gran peligro para todos. El rey Don Alfonso Enríquez, preocupado en alejar esa amenaza que pesaba sobre sus súbditos, llamó a un vasallo de confianza, el alcalde mayor de Porto de Mos, y lo hizo comandante de las pocas naves de guerra que entonces tenía Portugal. Para muchos, pareció una temeridad que la flotilla cristiana enfrentase a los experimentados marineros y corsarios árabes. Sin embargo, la Providencia cuidó a los lusos, y la escuadra mora sufrió clamorosa derrota a lo largo del Cabo Espichel.

Era la primera victoria de la marina portuguesa y su comandante Don Fuas Roupinho pasó a la historia. Sin embargo, su nombre sería recordado por las generaciones posteriores, no tanto por el combate marítimo, sino por haber sido objeto de un favor celeste, un verdadero milagro operado en nombre de María Santísima.

Tiempo después de la batalla naval, Don Fuas se encontraba en la región de Nazaré, área costera distante poco más de 100 kilómetros de Lisboa, repleta de altos despeñaderos, de donde se visualiza un fabuloso mar azul. Era una mañana de septiembre de 1182, y estando la región en paz, el impetuoso caballero se dedicaba a una de sus actividades predilectas: la caza. Una pesada neblina cubría los campos y el litoral, y cuando el cazador ya estaba presto a desistir de la empresa debido a la falta de visibilidad, vio el bulto de un gran ciervo corriendo en la bruma e inmediatamente salió a alcanzarlo. La neblina hacía muy difícil la persecución, rocas y árboles surgían, por así decir, de la nada, iban por terrenos desconocidos, pero el tenaz Don Fuas no desistía. Súbitamente, el ciervo dio un gran salto, y el caballo, que lo iba siguiendo, se disponía a hacer igual movimiento.En ese momento el caballero se percató, con espanto, que el ciervo se lanzaba de uno de los peñascos costeros, entrando en el abismo para perecer en el choque con las rocas marinas, y su caballo iba hacer lo mismo… ¡Demasiado tarde para retroceder! En pocos segundos, el propio perseguidor tendría el mismo trágico destino. No había escapatoria.

Sintiéndose perdido, de su afligido pecho brotó un clamor de súplica a la única que podría socorrerlo en tal situación: “¡Señora Salvadme!

Entonces apareció milagrosamente en el aire, bondadosa y sonriente la Virgen María, con su Divino Hijo en los brazos. A un ligero gesto suyo, las patas traseras del caballo se pegaron a la piedra, salvando la vida del caballo y de su jinete. Y desapareció del mismo modo tan inesperado como apareció.

De rodillas en el suelo y lleno de emoción, Don Fuas Roupinho prometió construir en ese lugar una capilla en honra a quien milagrosamente lo salvó: Nuestra Señora de Nazaré. Y así lo hizo.
Esto sucedió en la actual villa de Nazaré localizada en el distrito de Leiria, región Centro y subregión del Oeste, con cerca de 14 mil habitantes, y que según las crónicas su orígen fue villa de pescadores. El milagro marcó tan profundamente las almas que incluso el poeta Camões, en su inmortal obra “Las Lusiadas”, hace referencia a él. Algunos antiguos comentaristas entienden que el ciervo que atrajo a Don Fuas Roupinho, habría sido un demonio bajo la forma de animal. La interpretación tiene sentido. Con su operación naval, que expulsó a los corsarios de aquellas costas, el valiente caballero trajo paz para todos. Y el espíritu maligno, enemigo de la paz, intentó vengarse de él, precipitándolo en el terrible despeñadero. De eso lo libró su devoción a la Madre de Dios. Hasta los días de hoy la tradición señala una de las rocas de los Montes Pederneiras, la cual proyecta sobre el abismo las marcas atribuidas a la herradura del caballo de don Fuas. Nazaré se destaca por las diversas edificaciones religiosas, como el Santuario de Nuestra Señora de Nazaré.

El Pequeño oratorio que construyó Don Fuas quedó conocido con el nombre de Capilla de la Memoria, y esta devoción se propagó rápidamente. Casi doscientos años después, en 1377, el rey Don Fernando la hizo ampliar y elevar a la condición de Matriz.

La intercesión de Nuestra Señora de Nazaré, tan apropiada a los hombres en situación de peligro y de imprevistos, se tornó apreciada sobre todo por los grandes navegantes que de Portugal se lanzaban a la conquista de los océanos.

Hombres como Vasco da Gama, al partir en su primer viaje a la India, y Pedro Álvarez Cabral, en la expedición que descubriría el Brasil, no se atrevieron a lanzarse al mar sin antes ir en peregrinación a Nuestra Señora de Nazaré.

Los navegantes portugueses llegaron a Brasil y contaron esta historia en el Brasil, la Virgen de Nazaret fue asimilada a la Virgen milagrosa que habria salvado a un cazador amazónico. 

Y mientras el peregrinaje de Nuestra Señora de Nazaret iba perdiendo su esplendor en Portugal, creció en Brasil, específicamente en Belem, donde hizo otro milagro, fue el vehículo para la devoción a María más grande del mundo: la procesión del Cirio de Nazaré.

En la ciudad de Belem tiene lugar el que se considera el evento más multitudinario del mundo en honor de la Virgen María: el Cirio de Nazaré.Más de 2 millones de fieles procesionan alrededor de una pequeña figura de la Virgen María – Nuestra Señora de Nazaré – a través de las calles de Brasil el segundo domingo de octubre. El Cirio de Nazaré es el mayor acontecimiento religioso del año de Brasil, y tiene lugar en la desembocadura del Amazonas en la capital del estado norteño de Pará, Belem. Es una procesión católica romana típica con una serie de celebraciones y tradiciones que han surgido.

1 de diciembre de 2020

Nuestra Señora, Madre de la Vida


 Del sitio Aleteia

(Jesús V. Picón - publicado el 09/08/20)

El testimonio en Aleteia de Ana Laura Salazar Orozco, la artista detrás de la obra "María, Madre de la Vida"
 

Siempre he soñado el rostro más hermoso del universo, pues sé que ese rostro es el de la Virgen María, la Madre de Dios, nuestro Señor. Nunca lo he visto, sólo lo imagino y lo percibo a través de esculturas y pinturas. Mi deseo más grande es que, al morir, lo primero que vea sea ese rostro hermoso.

Acabo de ver una pintura de la Virgen María. Se ha vuelto viral en las redes sociales esta imagen por el tema de la despenalización del aborto en México. Para sorpresa de todos, lo que parecía perdido se ganó, pues la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio un “sí” a la vida y un “no” al aborto.

Para muchos fue un milagro; para otros fueron pifias y errores jurídicos que se presentaron en este caso, enrollos legaloides en los que no importa abundar. Para mí fueron las manos amorosas de la Virgen, que intervino por sus hijos más indefensos.

En la pintura que menciono, la Virgen María toma entre sus manos a un pequeño bebé. Esta obra de arte denota la ternura de la Santísima Virgen al tomar a la pequeña criatura entre sus manos y besarla con amor. La vida está protegida por nuestra Señora y Madre, ¡la vida triunfó! La belleza, la dulzura de esta reina celestial es perfectamente plasmada en esta pintura, me da paz, me llena de alegría y me enamora la Santa Madre de Dios.

Es cierto que la autora de la pintura representa a los bebés en peligro de ser abortados, pero también hay algo más, representa un acontecimiento doloroso que la artista Ana Laura Salazar Orozco vivió en carne propia, y que ella misma relata en sus redes sociales, y más adelante en la entrevista que nos concedió, amplía la información.

-Ana Laura, muchas gracias por concedernos esta entrevista para Aleteia. ¿Nos puedes decir tu nombre completo y de dónde eres?

Mi nombre es Ana Laura Salazar Orozco, y soy de Ciudad de México, toda mi vida he vivido ahí.

-Ese talento que tú tienes como pintora, dibujante, acuarelista, ¿cuándo surge, en qué etapa de tu vida?

Aparece desde que nací; lo que pasa es que yo provengo de una familia de pintores, de varias generaciones. A mi mamá, que era retratista y que acaba de fallecer el año pasado, toda la vida la vi pintar; y yo siempre, desde que me acuerdo, también siempre quise pintar. Así que nunca dudé de mi vocación, por eso digo que es algo que llevo desde que nací.

-¿Qué sientes al pintar? ¿Qué pasa por tu mente, por tu corazón, por tus emociones cada vez que estás dibujando o pintando?

Para mí, mi vida siempre ha sido la pintura, y es la forma en que mejor me sé expresar. Gozo cada pincelada, gozo estar metida en mi estudio. Mis hijas –tengo tres preciosas hijas y un marido maravilloso— siento como que… ¡me toleran! Porque estoy metida ahí todo el día, y de pronto alguna me ha dicho: “Mamá, ¿me puedes hacer caso?”.

Pero ellas también son artistas, y ahora me entienden. Y realmente agradezco este don recibido, porque creo que poder expresar todo lo que siento a través de mis cuadros, es algo maravilloso, ¡me encanta! Me encanta sentir que la gente se comunica conmigo a través de esto.

-Sabemos que el tuyo es un talento nato; pero, ¿te seguiste formando asistiendo a alguna universidad o escuela para pulir tu don?

No, nunca fui a una universidad; en primer lugar, por problemas económicos que había en mi casa; y, en segundo lugar, porque lo que aprendí desde niña lo aprendí a través de mi mamá, y sólo me llegué a inscribir en talleres sueltos, principalmente a un curso de grabado en Italia, y también estudié un poquito de artesanía. Igualmente tomé seminarios de arte en Estados Unidos una semana. Realmente la vida es la que me ha hecho ir experimentando las técnicas.

-¿Qué técnicas aplicas? En Instagram describes que eres dibujante, acuarelista, pintora… ¿Cuáles técnicas aplicas más en tu trabajo, y dónde se han expuesto tus obras?

Principalmente me he dedicado a la acuarela, que es una técnica que siempre me ha llamado la atención, y fui miembro de la Asociación Mexicana de Acuarelistas; ahí fue donde más me he conectado, por así decirlo, con el exterior.

Más adelante fui aceptada en la Sociedad de Acuarelistas de San Diego. Ahí gané dos premios muy importantes en dos años consecutivos; el primer lugar, en una exposición internacional que organizó esta sociedad.

Y luego, con la Sociedad Internacional de Acuarela, también he recibido premios en diferentes lados; en la India me saqué un tercer lugar, y en Bulgaria también obtuve un premio. Así, la acuarela es la técnica que más he desarrollado, la que más he promovido, ¡y me encanta! Por otro lado, la técnica del óleo la he utilizado más bien en cuadros religiosos, por ejemplo, ilustré los misterios del Rosario para la iglesia de San Josemaría Escrivá, en las criptas de esta iglesia en México; ahí desarrollé una técnica de pintar al óleo sobre ónix, de manera que se transparenta la veta, y yo aprovecho la veta para hacer la imagen, lo que da un resultado muy interesante. Acuarela y óleo son, pues, las dos técnicas que más he utilizado a lo largo de mi vida.

-¿Eres católica, Ana Laura? ¿Cómo influye tu fe en Dios para tus espléndidas obras religiosas? ¿Dios significa mucho para ti?

Sí, totalmente. Mis padres eran católicos practicantes, y siempre nos inculcaron esa fe. Yo crecí viviendo fuertemente la fe dentro de mi familia. Y me busqué un marido católico, para que siguiéramos con los mismos valores para educar a la familia.

En alguna etapa de mi vida sentí que tenía que amar más a la Virgen, y le dije a nuestro Señor: “Auméntame el amor por tu Madre”. Y creo que ahorita Ella es la que ha guiado mis pasos; ha estado detrás de varios asuntos que le he pedido, y me los ha concedido. Es importante que mi trabajo lo ofrezca a Dios.

Cuando me piden una obra religiosa, la medito, hago oración y pido inspiración al Espíritu Santo, efectivamente; le digo: “¡Guíame! Tú muéveme el pincel”.

Y me importa mucho que la gente, al ver mis obras, sienta algo de piedad o que se le mueva de alguna manera el corazón.

-Ahora háblame un poco sobre esa pintura tuya titulada “María, Madre de la Vida”. ¿Cómo surgió?

Esta pintura se fue creando poco a poco. Yo tuve un embarazo extrauterino; era mi cuarto hijo. No se salvó, obviamente, pero lo bautizamos y siempre lo tenemos presente. Me dolió muchísimo la pérdida de mi bebé.

Después, siendo una madre joven, me invitaron a ver una película que trataba de lo espantoso que es el aborto. En esa película de verdad yo realmente sentí que oía gritar al bebé cuando lo estaban abortando. ¡Me llegó hasta lo más profundo del alma!

Y ahora, con todo lo que se ha ido desarrollando en torno al aborto mundialmente y en México, le comenté a una hermana: “A mí me gustaría hacer algo, un cuadro para combatir el aborto”. Y ella, sabiendo eso, me regaló la figura de un pequeño feto hecho en cerámica, que me impresionó; y cada vez que yo lo veía, rezaba para que se salvara un alma, un niñito.

Y entonces de ahí salió la idea, viendo a ese bebé en mis manos, me dije que así lo iba a pintar, porque cada bebé está en las manos de María. De ahí surgió la idea, y pinté este cuadro al principio de este año.

Y las reproducciones que voy a hacer de este cuadro las voy a donar a la persona que creó la asociación VIFAC (dedicada a atender a mujeres en estado vulnerable durante el embarazo, n.d.l.r.); y le dije: “Todo lo que saque de reproducciones te lo voy a donar”, y está muy agradecida.

Y cuando no se aprobó esta ley con la que se quería permitir el aborto en el estado de Veracruz, mandé la imagen del cuadro para dar las gracias, ¡y de pronto se viralizó, pero yo nunca lo imaginé! Me impresionó todo esto, ¡nunca me había pasado algo parecido!

30 de noviembre de 2020

Nuestra Señora Blanca de la Academia

Del sitio Catholic.net:

La Academia Mariana fue fundada en Lérida el 12 de octubre de 1.862. Su finalidad es la honrar a la Virgen María y divulgar sus excelencias y glorias mediante la Literatura y las Bellas Artes. 

En 1871, será trasladada la Patrona de Lérida al oratorio de la Academia, la cual será destruida en 1936 (Guerra Civil).

En 1865 el cólera trajo la muerte a España. Como la epidemia era imparable, el fundador de la Academia organizó unas rogativas a la Virgen pidiéndole que librara a Lérida de la temida enfermedad y ofreciéndole un corazón de plata donado y financiado con los donativos de los fieles leridanos. Lérida donó el corazón a la Virgen, pero aún no tenía una imagen que le permitiera poderla venerar.

Se convocó un concurso nacional en el que resultó ganadora la imagen propuesta por el joven escultor barcelonés Maximiano Sala Sánchez, una esbelta talla de madera de tilo que preside el altar mayor.

El 5 de enero de 1946 el Papa Pio XII, mediante un breve especial, declaró a la Virgen María de la Inmaculada Concepción, bajo el título de Virgen Blanca de la Academia, patrona de la ciudad de Lérida, en plano de igualdad con san Anastasio mártir (el patrón), confiriéndole todos los honores y privilegios litúrgicos que de derecho corresponden a los patronos principales de los pueblos. 

El día 26 de junio del 2012, la Virgen Blanca de la Academia, con motivo del 150 aniversario de la fundación de la Academia Mariana. Pronto se podrá venerar, también, en el Santuario de Mariazell, Patrona de Austria, Hungría, Bohemia, Eslovaquia y Croacia, y la más venerada en la Comunidad Europea.

1 de noviembre de 2020

Nuestra Señora que fue robada por los nazis y devuelta a sus dueños


 Del sitio Artribune:

A menudo sucede, en nuestras columnas, que les contamos historias de la devolución de obras de arte robadas durante la Segunda Guerra Mundial, historias de reclamaciones controvertidas que involucran a familias, museos e incluso gobiernos. Estas historias a menudo involucran a herederos de familias judías, coleccionistas y comerciantes de arte que vieron sus propiedades confiscadas durante la trágica fase del nazismo. El Museo de Arte Contemporáneo de Castello di Rivoli y la Fundación Francesco Federico Cerruti para el Arte han tenido un epílogo particular: un cuadro renacentista de Jacopo del Sellaio, que se creía perdido, robado por los nazis a una familia judía vienesa, fue descubierto por el Museo Castello di Rivoli entre las obras de la colección Cerruti y hoy, gracias a un acuerdo firmado con los descendientes de la familia, está expuesto en Villa Cerruti.
 

El protagonista de la historia es la Virgen con el Niño, San Juan y dos ángeles realizados por Jacopo di Arcangelo conocido como del Sellaio (Florencia, 1443-1493) entre 1480 y 1485, y adquiridos por el empresario y coleccionista Gustav Arens (Reichenau, República Checa, 1867 - Viena, 1936) en 1936 en la Galerie Sanct Lucas de Viena. Después de la compra, la obra fue enviada para su restauración a la Akademie der bildenden Künste, donde el profesor e historiador de arte Emmerich Schaffran atribuyó la obra a Jacopo del Sellaio, rectificando la anterior atribución a Raffaellino del Garbo. A la muerte de Gustav Arens, el cuadro heredado de su hija mayor Ann Arens, casada con Friedrich Unger, fue confiscado por los nazis con toda la colección de la familia Unger y devuelto por rescate. En 1938, debido a la persecución judía, Ann y Friedrich Unger y sus hijas Grete y Gitte huyeron a Francia y luego a los Estados Unidos; las obras de arte y otras posesiones de la familia permanecieron almacenadas en París, sólo para ser requisadas por los nazis en 1942.  Después de la Segunda Guerra Mundial, los Ungers recuperaron parte de su patrimonio artístico, pero se perdieron los rastros de la pintura de Jacopo del Sellaio.

La Virgen y el Niño, San Juan y dos ángeles sólo se volvieron a mencionar en 1974, cuando reaparecieron misteriosamente en el mercado de la Galerie Fischer en Lucerna, y luego en 1985 en una subasta de Christie's en Londres. Dos años más tarde, desconociendo la dramática y turbulenta historia del cuadro, Francesco Federico Cerruti compró la obra de Jacopo del Sellaio a un comerciante italiano que a su vez la había comprado en la subasta de Christie's. Los acontecimientos que distinguen la historia del cuadro han sido reconstruidos por el Castello di Rivoli Museo d'Arte Contemporanea, que en 2016 - después de la muerte de Cerruti en 2015 - confió la Colección Cerruti: la institución piamontesa reconoció el cuadro robado a la familia Unger en el panel adquirido por Cerruti. En 2018 la Fundación Cerruti, también en nombre de Castello di Rivoli, se puso en contacto con la HCPO - Oficina de Tramitación de Reclamaciones sobre el Holocausto de Nueva York, gracias a la cual se identificó a los actuales herederos del cuadro en la familia de Grete Unger Heinz, hija menor de Ann y Friedrich Unger, y en los hijos de su hermana Gitta Unger Meier: Karen Reeds, Andrea Meier y Alan Meier.
 

Las negociaciones entre la Fundación Cerruti, el Castillo de Rivoli y los herederos de la familia Arens concluyeron recientemente con la decisión de mantener intacta la Colección Cerruti y de exhibir el cuadro al público en la nueva casa-museo de Villa Cerruti. Además de la compensación económica de la Fundación Cerruti a la familia, se ha acordado narrar a los visitantes las vicisitudes del cuadro de Jacopo del Sellaio y de la familia Arens y Unger. "A casi 93 años de edad, había perdido la esperanza de que esta querida pintura renacentista italiana perteneciente a mis padres resurgiría alguna vez", dijo Grete Unger Heinz. "Estoy encantado no sólo de que la Fundación Cerruti haya llegado a un acuerdo justo con los herederos de la familia Unger, incluyendo un relato completo de la turbulenta historia del cuadro, sino también de que todavía pueda ver la obra en sí misma en el Museo del Castillo de Rivoli durante mi vida. "Estoy encantada de que la Fundación Cerruti, los herederos de Ann y Friedrich Unger y nuestro Museo hayan podido resolver con éxito la demanda de devolución de los bienes de las víctimas del Holocausto, que se remonta a décadas atrás", explica Carolyn Christov-Bakargiev, directora del Castillo de Rivoli y de la Fundación Cerruti. "A través de nuestra investigación sobre la procedencia de la Colección Cerruti - y gracias a la Oficina de Reclamaciones del Holocausto en Nueva York - fuimos capaces de identificar a los herederos de esta pintura renacentista que se perdió durante la Segunda Guerra Mundial, compensarlos por su pérdida y preservar la pintura en el museo para su exhibición pública. Esta obra de Jacopo del Sellaio, tan querida por sus propietarios originales y también por Francesco Federico Cerruti, que la adquirió en 1987 sin conocer su agitado pasado, ha encontrado finalmente la paz".