20 de abril de 2018

Nuestra Señora de La Dolorosa del Colegio de Quito

Del sitio de las Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María:

La Dolorosa del Colegio es un óleo de la Virgen, que el 20 de abril de 1906, en el comedor del internado del Colegio San Gabriel de los Padres Jesuitas, prodigiosamente parpadeó en repetidas ocasiones durante 15 minutos. Fueron testigos de este milagro el P. Andrés Roesch sj, el Hno. Luis Alberdi y 36 alumnos. 

Tales acontecimientos transcurrieron dentro de un contexto, en el cual, la revolución liberal de 1895 venía propugnando un hostil laicismo para la educación en los establecimientos de enseñanza fiscal. Los católicos vieron en el prodigio de la Dolorosa una preocupación de la Madre de Dios con el futuro de la niñez y juventud ecuatorianas, despertando en todo el país un fuerte impulso de religiosidad.

Cada año los fieles celebran la procesión de la Virgen Dolorosa del Colegio en Quito, capital de Ecuador. He aquí el relato del año 2002.

QUITO, abril 21 de 2002.- El centro de esta ciudad ha sido, una vez más, testigo de la multitud de fieles que año a año crece, para asistir a la procesión de la Virgen Dolorosa del Colegio.

Con esta procesión realizada hoy domingo se concluyó la novena de la Dolorosa del Colegio, la cual fue encabezada por el Sr. Arzobispo de Quito, Cardenal Primado del Ecuador monseñor Antonio González Zumárraga quien fuera acompañado por la comunidad de los padres jesuitas, presidida ésta por su superior el Padre Federico Sanfeliú.

Desde el día 12 de abril se desarrolló la novena que comenzaba diariamente a las 3:25 a.m con la eucaristía para continuar con el Rosario de la Aurora, a las 4:00 a.m, que se recitaba por las calles del Quito invernal, que fue temperado por el fervor de las 15 cuadras de fieles que lo realizaron madrugada tras madrugada. Durante todo el día, la Iglesia de la Compañía fue visitada por multitudes que llegaban hasta los pies del prodigioso cuadro de la Dolorosa del Colegio, para pedirle especiales favores para ellos y para el Ecuador católico, que no hace sino aumentar con el transcurso del tiempo.

La procesión de cierre terminó con un eucaristía en la atestada Catedral, que no fue capaz de recibir a todos los fervorosos devotos de la Virgen. El Cardenal González en su homilía hizo una especial súplica a la Dolorosa del Colegio "para que su Divino Hijo conduzca al Ecuador por los senderos de la rehabilitación religiosa y espiritual. Para que Ella remedie los graves problemas y necesidades de este país tan amado por la Providencia."

El prelado manifestó "¡Oh Santísima Virgen, Dolorosa del Colegio Patrona de la educación católica del Ecuador, protege a nuestra niñez y nuestra juventud y mantened en ellos la fe incontaminada. Dad a los padres de familia la libertad de escoger para sus hijos la educación católica en los establecimientos fiscales; que el Legislativo apruebe la ley de libertad de enseñanza para los colegios estatales!"

"Proteged también a nuestras ciudades de la costa de las terribles inclemencias de la naturaleza, que azotan a sus habitantes en estos días. Madre dolorosa al pie de la Cruz, Madre espiritual de todos los hombres, Madre espiritual de los ecuatorianos, os agradecemos todos los beneficios de la Redención, y también por estos casi 100 años de favores, recibidos a través de vuestra advocación de la Dolorosa del Colegio. Animo a todos los ecuatorianos para que amemos a la Virgen Santísima, filialmente y constantemente".

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